No disponible.
Editado
—Hermano mayor Ling, te hemos esperado mucho tiempo, ¿por qué has tardado tanto en salir?
La armoniosa atmósfera entre You XiaoMo y Ling Xiao no duró ni un instante antes de que Xu Yun la rompiera. No soportaba verlos conversar y reír juntos; le parecía insoportablemente estridente.
Ling Xiao se giró y vio a Xu Yun mirándolo con expectación. Sonrió y dijo: —¿Todavía siguen aquí? Bueno, da igual. Ahora tengo algunos asuntos que atender, así que ya pueden irse. En cuanto a los puntos, los repartiremos cuando se haya vendido todo. Así que, por ahora, nosotros nos adelantamos.
Dicho esto, sin esperar la reacción de Xu Yun y los demás, Ling Xiao rodeó con su brazo los hombros de You XiaoMo y se alejaron.
Después de que se perdieran de vista, Xu Yun, furioso, pataleaba. Quienes estaban a su lado, temiendo que hiciera alguna tontería, se apresuraron a calmarlo y alejarlo del lugar.
Solo cuando ya no pudieron verlos, You XiaoMo sacó el tema: —Ese Xu Yun… ¿cómo es que lo conoces?
—¿Estás celoso? —preguntó Ling Xiao, sonriente.
—¡¿Quién está celoso de ti?! Solo estaba… —You XiaoMo refutó rápidamente, —…es que atraes a demasiadas personas. Me vas a traer muchos problemas.
«¡Eso, claramente, eran celos!»
Ling Xiao se enderezó y dijo con despreocupación: —No te preocupes por él. Xu Yun solo se me acerca porque busca un apoyo. Aunque la familia Xu tiene cierto renombre en la ciudad Yan, su fuerza ni siquiera alcanza la mitad de las Cuatro Grandes Familias. Esta generación tampoco tiene descendientes particularmente destacados, por lo que necesitan desesperadamente atraer a estudiantes jóvenes, prometedores y con potencial dentro de la academia.
You XiaoMo lo miró con recelo. —¿De verdad es solo eso? —A su parecer, Xu Yun no parecía alguien que se acercara a Ling Xiao solo por intereses. Él veía que Xu Yun estaba claramente enamorado de Ling Xiao.
Ling Xiao lo atrajo hacia su pecho y lo revolvió un par de veces. —Por supuesto que es cierto. Muchas cosas no son tan simples como parecen; lo que tus ojos ven no siempre es la realidad.
You XiaoMo le apartó la mano de inmediato, y casi le arranca la máscara de la cara. Por suerte, aún conservaba la cordura. Independientemente de si lo que Ling Xiao decía era cierto o no, sentía que era necesario cambiarle la máscara. Pensando esto, agarró a Ling Xiao y echó a correr.
Ling Xiao lo detuvo. —¿A dónde quieres ir?
You XiaoMo, respondió sin dar marcha atrás: —Al punto de venta de artículos de uso diario.
Ling Xiao se acarició la barbilla. —¿A hacer qué?
—A comprarte una máscara nueva.
—¿No está bien la que tengo ahora?
—Es precisamente porque es demasiado bonita.
—¿Y eso?
—¡Por eso voy a comprarte la más fea que encuentre!
—…
«¡Eso realmente, es demasiado adorable!»
Ling Xiao miraba al joven que lo llevaba de la mano. Estuvo a punto de perder la compostura y soltar una carcajada en varias ocasiones. «Realmente, su cara de celos es encantadora», pensó, preguntándose si no debería hacer que sintiera celos más a menudo.
Media hora después, aparecieron en el punto de venta.
El punto de venta de artículos de uso diario no tenía mucha variedad, ya que la mayoría de las personas traían sus propias cosas, así que rara vez gastaban puntos en comprar estos artículos. Sin embargo, You XiaoMo, con pura perseverancia, logró encontrar, con buena fortuna, una máscara que estaba aplastada bajo el peso de los puestos.
La máscara era de color marrón, y su característica principal era que era tan fea como un demonio, por lo que también se la conocía como la “Máscara de Demonio”.
You XiaoMo, sin decir más, compró la máscara. Buscó un rincón apartado y le quitó a Ling Xiao su máscara plateada, sustituyéndola por la Máscara de Demonio.
You XiaoMo, sonriente, le dio unas palmaditas en el hombro. —Bien, bien. Así, sí te ves mucho más guapo.
Ling Xiao, resignado, agito la mano. —¿Estás seguro de que no se ve feo?
You XiaoMo, de buen humor, respondió: —¿Qué importa? ¿Acaso necesitas depender de tu belleza para sobrevivir en la academia?
—Por supuesto que no, —dijo Ling Xiao guiñándole un ojo. —Ya sabes, yo siempre confío en mi fuerza. Pero no puedo evitar que otros se sientan atraídos hacia mí.
You XiaoMo le propinó una patada. —¡Narcisista!
Ling Xiao esquivó la patada, extendió su dedo índice y levantó la barbilla de You XiaoMo. Sonriente, dijo: —Si no fuera narcisista, ¿cómo habría logrado engancharte, eh?
De repente, You XiaoMo sintió que se sonrojaba y su corazón se aceleraba.
«¡Por todos los cielos! Todavía con esa máscara de demonio puesta aún logra hacerme sentir así. Estoy perdido», pensó.
—Ya no sigo con esto. Me voy a comprar hierbas espirituales. —You XiaoMo no quería seguir enredado con Ling Xiao. Él era de esas personas que toma una milla cuando le das una pulgada. Si seguían así, estaba seguro de que este tipo se volvería cada vez más descarado.
—¿No fuiste el otro día? —Ling Xiao se apresuró a seguirlo.
—Voy a comprar hierbas espirituales de quinto nivel. —En cuanto a la Píldora Tianling y la Píldora Qingxin, si quería ganar puntos, esos dos tipos de píldoras eran indispensables. Si no fuera porque no podía producir grandes cantidades de píldoras de alta calidad, no tendría que gastar puntos comprando todos los días.
Ling Xiao se detuvo de repente y observó a You XiaoMo de arriba abajo. Efectivamente, había ascendido a alquimista de quinto nivel.
Al no escuchar sus pasos, You XiaoMo se volvió. —¿Qué pasa?
Ling Xiao sacó una bolsa de almacenamiento de su ropa y se la lanzó.
You XiaoMo la atrapó con sorpresa. La abrió con recelo y no pudo evitar abrir los ojos de par en par. —¿Cómo es que tienes tantas hierbas espirituales de baja calidad? —Incluso antes de terminar de preguntar, ya había adivinado la respuesta.
Ling Xiao dijo: —Las excavé, obviamente.
Sabiendo que no podía sacar a la luz las hierbas espirituales de alta calidad y que tendría que comprarlas, Ling Xiao aprovechó la incursión en las montañas para arrasar con todas las hierbas espirituales que encontraba, sin siquiera saber de qué variedades se trataba.
You XiaoMo echó un vistazo general: en su mayoría eran hierbas de grado medio, y también había bastantes de grado bajo, justo lo que necesitaba para su nivel actual.
—Pero todavía me faltan algunas, —dijo You XiaoMo guardando la bolsa de almacenamiento. Aunque Ling Xiao había recolectado muchas, eran de variedades dispares y casi no lograba completar conjuntos enteros para refinar píldoras.
Ling Xiao no entendía de hierbas espirituales, pero era capaz de clasificarlas según la energía que contenían, por lo que no necesitaba perder tiempo organizándolas. Sin embargo, para las dos píldoras que quería refinar, no contaba con todas las hierbas necesarias, así que igualmente tenía que ir al punto de venta de hierbas espirituales.
Cuando ambos llegaron al punto de venta, You XiaoMo volvió a ver al joven que le vendía las hierbas espirituales.
La última vez que lo vio, su puesto estaba bastante desierto pero esta vez estaba rodeado de gente, parecía muy animado.
You XiaoMo tenía una impresión bastante buena de aquel joven, así que arrastró a Ling Xiao para acercarse a ver.
—Tang Yulin, no rechaces el vino que se te ofrece o terminarás bebiendo el de castigo. Si vuelvo a verte venderle hierbas a él, te aseguro que no podrás seguir en la academia. —Un hombre, de espaldas a You XiaoMo, pateó el puesto de Tang Yulin mientras lanzaba una feroz amenaza.
Tang Yulin mantenía una expresión completamente serena, como si quien tenía enfrente no hubiera ido a buscarlo para meterse con él, sino para comprar hierbas espirituales. Al ver que habían volcado su puesto, no se agachó de inmediato a recogerlo, sino que dijo con indiferencia: —No me gusta el vino.
—Puf… —Alguien no pudo contener la risa.
El hombre giró la cabeza y lanzó una mirada feroz a quien se había reído, y luego volvió a clavar sus ojos en Tang Yulin. —Entiendas o no, te lo advierto por última vez: si vuelvo a verte venderle hierbas a él…
—Jaja, ¿qué está pasando aquí? ¿Acaso no saben que en la zona de ventas está prohibido pelear?
El hombre no pudo terminar su frase; una voz burlona lo interrumpió. Todos dirigieron la mirada hacia el exterior del grupo, donde un joven vestido con una túnica negra había hablado. El joven tenía una presencia distinguida y un rostro bastante apuesto, especialmente sus dos cejas rectas que se elevaban hacia las sienes. Con solo verlo una vez, era imposible olvidarlo.
En cuanto el hombre distinguió el rostro del joven, sus piernas se aflojaron y, temblando, tartamudeó su nombre: —Ba… Baili Tianyi…
—Jaja, así que me reconoces. Eso lo hace más fácil. —Baili Tianyi entró con paso despreocupado, y a su paso, la multitud se apartaba instintivamente para dejarle paso. Aquel nombre era conocido por casi todos en la Zona Dos.
Mientras el hombre y su grupo temblaban de miedo, Baili Tianyi ya se había acercado a Tang Yulin, lo rodeó con un brazo por los hombros y, arqueando una ceja, dijo: —¿Qué estabas pensando hacerle a mi gente?
El hombre se inclinó al instante. —Joven maestro Baili, no sabía que Tang Yulin estaba bajo su protección. Si lo hubiera sabido, ni con diez veces el valor me habría atrevido a tocarlo.
Baili Tianyi resopló dos veces. —Si te metes con otros, no me importa. Pero meterte con mi gente es otra cosa; no puedo quedarme de brazos cruzados. Cuando regreses, dile a Chai Zheng que si tiene algún conflicto, que lo resuelva directamente con el implicado. Si vuelvo a ver algo así, iré a cortarle la cabeza.
—Sí, sí, sí. Este humilde servidor lo recordará, —asintió el hombre repetidamente.
—Lárgate —Baili Tianyi, magnánimo, agitó la mano.
El hombre, como si hubiera obtenido la amnistía, salió huyendo junto con sus secuaces a toda prisa.
En las afueras de la multitud, You XiaoMo miraba al joven con asombro. Se dio cuenta de que lo reconocía.
Ling Xiao, al verlo tan embobado mirando fijamente a Baili Tianyi, entrecerró los ojos y dijo: —You XiaoMo, ¿estás siendo infiel?
Un puchero apareció en la comisura de los labios de You XiaoMo. —No empieces con eso. Conozco a esa persona. La última vez, cuando tú y Sun Zhe estaban compitiendo en el coliseo, él estaba justo a mi lado. Incluso le pregunté sobre ti. Nunca imaginé que fuera el hermano de Xiaoyu.
Ling Xiao encontró la explicación aceptable y dijo: —Él no es estudiante de Nivel B.
You XiaoMo se sorprendió. —¿Entonces es del Nivel A?
Ling Xiao asintió y luego sonrió. —He oído que a veces viene al Nivel B. Quizás ese Tang Yulin sea la razón de sus visitas.
Al ver cómo Baili Tianyi había salido en defensa de Tang Yulin, You XiaoMo pensó que era posible, pero ¿no sería demasiado descabellado? Baili Tianyi parecía un hombre excelente. ¿Cómo iba a venir a menudo solo por un hombre? Había oído que la distancia entre el Nivel A y el Nivel B no era corta. ¿Acaso tenían algún tipo de trato?
Ling Xiao, al ver su expresión perpleja, esbozó una sonrisa. —Si sigues mirando, lo sabrás.
You XiaoMo asintió y volvió a levantar la vista, solo para descubrir que Baili Tianyi miraba en su dirección con una amplia sonrisa, moviendo los labios como si dijera dos palabras.
—Xiao Hei.
Eh…