Capítulo 300: Promesa

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

You XiaoMo soltó una risa nerviosa. Quería bajarse de encima de Ling Xiao, pero este le rodeaba la cintura con un brazo tan firme como un brazo de hierro, mientras que con la otra mano le encendía fuego por todo el cuerpo. Con rapidez, notó que su deseo de abajo ya empezaba a despertar.

You XiaoMo nunca había sido consciente de que su cuerpo fuera tan sensible. Con solo unas cuantas caricias de la mano de Ling Xiao, ya se había excitado.

Se removió incómodo, y notó que algo duro se clavaba en su trasero, completamente erguido. El calor abrasador traspasaba la tela, haciéndole temblar.

You XiaoMo, con el rostro encendido, dijo: —¿Tú… tú qué dices? ¿Qué trato?

Ling Xiao arqueó una ceja. —Oh, ¿no lo recuerdas?

You XiaoMo juró que si se atrevía a decir que no lo recordaba, Ling Xiao haría todo lo posible por hacérselo recordar. Así que, armándose de valor, dijo: —Lo recuerdo, pero tú también prometiste dejarme, dejarme…

Las palabras se le atragantaban.

Ling Xiao le dio una palmada en el trasero y, de buen humor, preguntó: —¿Dejarte qué?

You XiaoMo se sonrojó aún más.

Ling Xiao dijo: —Si sigues demorándote, perderás la oportunidad. —E hizo ademán de darse la vuelta para ponerse encima de él.

You XiaoMo lo sujetó apresuradamente. —Espera. Yo… yo puedo. Yo mismo lo haré. —Aunque no sabía si sería capaz, quería intentarlo. Aunque fracasara, no se arrepentiría.

Ling Xiao lo instó: —Entonces date prisa.

You XiaoMo, temblando, llevó la mano al cuello de Ling Xiao. Normalmente, podía quitarle la ropa con gran destreza. Pero ahora, después de temblar un buen rato, ni siquiera había conseguido quitarle una prenda.

Ling Xiao sujetó su mano. —Si sigues temblando así, va a amanecer.

You XiaoMo dijo con rostro afligido: —Es que… estoy un poco nervioso. Déjame adaptarme un poco.

En su vida anterior, era una persona completamente normal. Convertirse de repente en gay y encima tener que ser el activo con otro hombre como Ling Xiao… le faltaba valor. Sin duda, había una gran diferencia entre la fantasía y la realidad.

Ling Xiao dijo con sonriendo: —Parece que, aunque te den la oportunidad, no logras que se te ponga dura.

You XiaoMo: —…

¡Eso era demasiado insultante!

¿Qué quería decir con que no lograba que se le pusiera dura? Como hombre, que dudaran de su capacidad en ese aspecto era algo muy hiriente. Aunque siempre hubiera sido el pasivo bajo Ling Xiao, eso no significaba que su mentalidad tuviera que ser como la de una mujer. Al fin y al cabo, él también tenía lo suyo.

You XiaoMo se enfadó. De repente, dejó de estar nervioso. Sin pensarlo dos veces, desgarró la ropa de Ling Xiao, dejando al descubierto su pecho fuerte y sexy. No era una piel blanca como la leche, sino de un color similar a la miel, pero un tono más claro. Era extremadamente tentador.

You XiaoMo tragó saliva inconscientemente.

No podía evitarlo. Cada vez que veía el cuerpo desnudo de Ling Xiao, no podía resistirse a la tentación de tanta belleza..

You XiaoMo se dio cuenta, una vez más, de que estaba completamente convertido. Las chicas suaves ya no llamaban su atención. Al contrario, cada vez que veía el cuerpo desnudo de Ling Xiao, sentía un impulso irresistible.

Ling Xiao flexionó una pierna y, con la rodilla, le rozó la entrepierna.

You XiaoMo, sobresaltado, intentó levantarse, pero Ling Xiao lo sujetó de nuevo. Su vara dura le golpeó directamente… y por poco lo hace saltar.

Sabía que Ling Xiao lo estaba instando, pero no podía evitar temblar. Era la primera vez que hacía algo así.

You XiaoMo, sonrojado, bajó la cabeza. Al rato, sacó la lengua y lamió los labios de Ling Xiao. «Perdón por ser tan tímido, pero besar por iniciativa propia… ¡daba mucha vergüenza!»

Ling Xiao lo encontró gracioso. Sujetó su cabeza y lo besó con fuerza, abriéndole los dientes con facilidad y enganchando su lengua, que intentaba retirarse. Como si quisiera devorarlo, lo besó hasta que no pudo resistir más. Luego, lamiendo la saliva de la comisura de sus labios, dijo con una sonrisa seductora: —Creo que eres humano, no un perrito, ¿verdad?

You XiaoMo se sonrojó intensamente, pero luego lo miró con un destello de desafío y tartamudeó: —¿Tú… tú qué dices? Claro que soy humano. Solo… solo estoy buscando la sensación.

Ling Xiao entrecerró los ojos de repente. —¿Quieres decir que aún no tienes sensación?

Dicho esto, le dio un empujón malintencionado. Esta vez fue a propósito. Su cosa hinchada se clavó directamente entre sus nalgas. You XiaoMo se quedó rígido. Esa sensación era realmente indescriptible.

You XiaoMo sudó frío para sus adentros. Tras hacerse un poco de autoconvencimiento, bajó la cabeza con rabia e imitó el beso de Ling Xiao. Quería abrirle los dientes con rudeza, pero… no tenía el valor ni la osadía. Así que sacó la lengua y tantearon un poco…

Esta acción casi hizo reír a Ling Xiao. Abrió la boca y atrapó la lengua que tanteaba. You XiaoMo soltó un grito ahogado, y antes de que pudiera decir nada, hasta el sonido le fue arrebatado.

¡Era demasiado débil!

Tras el beso, You XiaoMo, jadeante, quedó recostado sobre el pecho de Ling Xiao.

No podía ser. Así era demasiado débil. Ling Xiao se lo comería vivo.

Ling Xiao le quitó la ropa, dejando al descubierto su pequeño cuerpo. Su piel y su figura nunca cambiaban. Delgado, con la piel blanca y tierna, parecía especialmente suave. Cuando se excitaba, se cubría de una capa rosada, como un melocotón maduro.

La razón ya se estaba escapando de la cabeza de You XiaoMo. Su rostro estaba lleno de deseo, su mirada casi perdida. Al final, fue Ling Xiao quien tomó la iniciativa y quitó la ropa que les quedaba, tirándola al suelo. Quedaron completamente desnudos, frente a frente.

You XiaoMo, con el rostro encendido, se dio cuenta de que estaba sentado justo sobre la entrepierna de Ling Xiao.

Sin la barrera de la ropa, ese calor abrasador parecía enrojecer aún más su piel.

Justo cuando no sabía qué hacer, Ling Xiao sujetó de repente lo que tenía entre las piernas. Eso ya estaba muy animado. Tras unos suaves apretones, se puso aún más duro.

You XiaoMo no pudo evitar jadear. Esa sensación era demasiado intensa. No podía soportarlo.

Ling Xiao se burló: —Con este aspecto, ¿aún quieres ponerte encima de mí?

You XiaoMo se quedó rígido. La razón volvió un instante, pero pronto se fue de nuevo. Quedó completamente blando sobre Ling Xiao. La causa era esa mano pecaminosa que sujetaba su parte baja, y que ahora acariciaba la punta, el lugar más sensible de todo su cuerpo.

Sintiendo ese lugar suave envolviendo su deseo, Ling Xiao exhaló lentamente. Luego, sin reprimir más sus ganas, comenzó a moverse con esa postura.

Atormentado por un intenso placer, You XiaoMo no pudo evitar soltar un gemido.

Con esa postura, la unión era más profunda que nunca. El punto sensible en su interior era golpeado una y otra vez. El placer, como una inundación, era tan intenso que hasta sus dedos de los pies se encogían.

Pero un deseo tan feroz era difícil de soportar. Si Ling Xiao no lo hubiera sujetado por la cintura, habría caído rendido hacía tiempo.

«Era demasiado intenso», pensó You XiaoMo, aturdido.

Aunque ya se esperaba que las cosas terminaran así, tras esta experiencia, fue profundamente consciente de que probablemente nunca tendría la oportunidad de ser el activo.

Siempre sería incapaz de superar sus ideas tradicionales.

Antes de dormirse, recordó vagamente que parecía haber olvidado algo.

A la mañana siguiente, You XiaoMo, con el cuerpo dolorido, se levantó de la cama. Recordó lo de anoche y volvió a sonrojarse. Al final, con la confusión, Ling Xiao había aprovechado para hacerle adoptar varias posturas más. Se tapó la cara y volvió a caer en la cama. ¿Por qué habían llegado a eso?

You XiaoMo, algo aturdido, se preguntó. Su mente se detuvo un instante. De repente, levantó la cabeza y gritó: —¡Mi medio lago de Agua Espiritual! ¡No, el huevo de bestia! ¿Dónde está?

Buscó por todas partes, pero no encontró ni rastro del huevo.

Ling Xiao, al oír sus gritos, entró inmediatamente.

En cuanto lo vio, You XiaoMo preguntó con ansiedad: —¿Dónde está mi huevo?

Ling Xiao esbozó una sonrisa. —¿Anoche pusiste un huevo?

A You XiaoMo le dio un tirón en la boca. —Ese huevo de bestia, ¿dónde está?

Ling Xiao giró la cabeza hacia el biombo y dijo con tono indiferente: —Sal. Tu dueño te busca.

You XiaoMo miró con curiosidad.

Después de un momento, el huevo de bestia, redondo y rollizo, saltó desde detrás del biombo haciendo “don don”. Su movimiento era vacilante, como si no quisiera hacerlo.

You XiaoMo abrió la boca para decir algo. Incluso este huevo, que aún no había nacido, le temía a Ling Xiao. Parecía que la fuerza era la verdad suprema. Pero al recordar lo que esta cosa había hecho en su espacio, le rechinaban los dientes.

Pensando en esto, dijo a Ling Xiao con los dientes apretados: —Tíralo a tu espacio.

Ling Xiao preguntó: —¿Estás seguro?

Aunque su espacio era grande, no había nada dentro.

You XiaoMo dio un par de vueltas a los ojos y dijo: —Completamente seguro. Si pongo a este tipo en mi espacio, seguro que vuelve a absorber el agua espiritual del lago.

Ling Xiao no puso objeciones. El huevo de bestia parecía querer protestar, pero Ling Xiao no le dio oportunidad. Cuando saltó, lo metió directamente en su espacio. Allí no había agua espiritual, pero sí las bestias que Ling Xiao había capturado en el Reino Celestial. Dejarlo allí para que se entretuviera era lo mejor.

You XiaoMo liberó el resto de su disgusto en un suspiro. «Ojos que no ven, corazón que no siente». Su ánimo mejoró bastante.

Tras descansar más de una hora, You XiaoMo y Ling Xiao salieron juntos.

El distrito de nivel A era autónomo. No había instructores que les dijeran todo lo que debían saber. Todo lo tenían que averiguar por sí mismos.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x