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Al día siguiente, You XiaoMo fue solo a ver al viejo.
Pensaba que el viejo tardaría un mes y medio en regresar, no esperaba que volviera tan pronto, aunque también imaginaba el motivo.
Algo tan importante había sucedido en la Academia Daoxin, y el viejo, como uno de los ocho pilares de la academia, también tenía parte de responsabilidad en el asunto, así que seguramente ya no podría holgazanear.
En el Jardín de Hierbas Espirituales
You XiaoMo encontró al viejo en la sala de alquimia. Hacía meses que no lo veía, y emocionado, se acercó y le dio una palmada en el hombro: —Shifu, ya estoy aquí.
Duan Qitian volvió la cabeza lentamente, con una expresión que podía describirse perfectamente con la palabra “siniestra”.
You XiaoMo, asustado, retiró la mano al instante y soltó una risa nerviosa. Había olvidado por completo que el viejo tenía doble personalidad. Levantarse tan temprano hoy, y con esa expresión tan siniestra, solo podía significar que era la irritable segunda personalidad. ¡Y él acababa de darle una palmada en el hombro!
—Maestro…
El viejo resopló con frialdad, su rostro lleno de descontento: —Llevas meses sin verme, y parece que te ha crecido el corazón y la vesícula biliar[1], ¿eh?
You XiaoMo no pudo hacer más que reír con nerviosismo: —No… discípulo tiene muy poco valor, por mucho corazón y vesícula que tome no serviría de nada.
El viejo replicó con enfado: —¿Qué haces ahí parado como un idiota? ¡Date prisa y ven a ayudar!
You XiaoMo asintió repetidamente y se apresuró a seguirle. No se atrevió a mencionar la escritura del Alma Celestial delante de la segunda personalidad, quién sabe si quien debía enseñarle la técnica de cultivo era la primera o la segunda personalidad.
Estuvieron ocupados de un lado a otro, y así pasaron dos horas.
You XiaoMo levantó la vista hacia el sol ya alto, se secó el sudor de la frente. A esta hora ya debería ser la hora de comer. Sabía que encontrarse con la segunda personalidad no traería nada bueno, y ahora estaba siendo mandado a trabajar.
Justo cuando estaba murmurando para sus adentros, la voz del viejo resonó de repente desde la dirección de la sala de alquimia.
—¡Idiota! ¿Hasta cuándo piensas quedarte ahí embobado? ¡Ven aquí rápido!
You XiaoMo se apresuró a obedecer. El viejo estaba otra vez con sus rarezas; en momentos así no se le podía llevar la contraria, o lo echaría de allí sin miramientos.
Al llegar a la sala de alquimia, esperaba encontrar al viejo ocupado con píldoras o hierbas espirituales, pero en cambio lo vio sentado en la sala de té, bebiendo. Hablando de esta sala de té, You XiaoMo sentía ganas de quejarse: la segunda personalidad disfrutaba más del té que la primera. Decían que beber té ayudaba a cultivar el carácter, pero él pensaba que el genio del viejo empeoraba cuanto más té bebía.
—Maestro, ¿para qué me necesitaba? —preguntó You XiaoMo.
El viejo le lanzó una mirada de desprecio: —¿Acaso no te lo dijo ayer tu compañero? ¿Es que cuando sales de casa no te llevas las orejas?
You XiaoMo se alegró. Sus oídos filtraron automáticamente las palabras desagradables.
¡El viejo por fin iba a enseñarle la Escritura del Alma Celestial! Había valido la pena aguantar más de dos horas.
Emocionado, dijo: —Maestro, ¿cuándo empezamos?
El viejo resopló, lo examinó de arriba abajo y comentó: —En más de medio año solo has subido un nivel. La velocidad es aceptable. ¿Qué técnica de cultivo estás practicando ahora?
You XiaoMo se quedó atónito. «Mala suerte, no podía decir que estaba cultivando la escritura del Alma Celestial.»
Al ver que no respondía, el viejo entrecerró los ojos, dejando ver un brillo perspicaz: —¿Qué pasa? ¿No se puede decir?
You XiaoMo se apresuró a responder: —No es eso. La técnica que practico se llama el Clásico de las Mutaciones. Es una técnica de alto nivel, grado inferior.
Esta técnica la había obtenido en el Reino del Paraíso. Aunque no la había cultivado, la había leído, y si el viejo seguía preguntando, podría recitar algunas frases.
Sin embargo, el viejo no indagó más. Solo resopló con desdén y dijo con aires de suficiencia: —La técnica es pasable, pero no es suficiente para ser mi discípulo. Si alguien llegara a saber que mi discípulo solo tiene una técnica de grado inferior, ¿dónde iría a parar mi dignidad?
Los ojos de You XiaoMo brillaron con entusiasmo. «¡Eso era justo lo que esperaba oír! ¡Deprisa, pásame la técnica!»
El viejo, cumpliendo las expectativas, dijo: —Aquí tengo una técnica mucho mejor. Tómala y estúdiala, pero no dejes que nadie lo sepa, especialmente tu shixiong, Qiu Ran. ¿Entendido?
—¡Entendido! —asintió You XiaoMo inmediatamente, pero a medio asentir se detuvo. —¿Eh?
«¿Por qué no podía saberlo Da Shixiong? ¿Acaso él no había aprendido también la escritura del Alma Celestial?» Claro que no se atrevió a preguntarlo. Si el viejo le preguntaba cómo lo sabía, tendría que dar largas explicaciones.
El viejo no notó su confusión. Sacó un trozo de jade de su ropa, se lo lanzó y dijo: —El contenido de esa técnica está en este jade. Estúdialo rápido y destrúyelo cuando termines.
You XiaoMo tomó el jade con una sensación indescriptible.
El viejo salió de la sala de té en cuanto terminó de hablar, dejándolo solo.
You XiaoMo se quedó quieto, mirando fijamente el jade. Media hora después, su conciencia finalmente se separó del jade y exhaló profundamente, liberando la respiración que había contenido.
Era una técnica llamada la Escritura Oscura del Sauce de Buda.
Aunque no le hubiera dado la escritura del Alma Celestial, You XiaoMo pensaba que el viejo le entregaría una técnica de alto nivel de grado medio o superior. Pero no esperaba que resultara ser una técnica de nivel cumbre, grado inferior.[2]
Aunque no era de este mundo, después de vivir aquí varios años, sabía bien lo valiosas que eran las técnicas de nivel cumbre, tesoros del mismo rango que la Esencia Elemental. Y el viejo, con esa naturalidad, simplemente se la había lanzado. You XiaoMo se sintió conmovido.
Aunque no era la Escritura del Alma Celestial, seguía siendo una gran sorpresa.
No extrañaba que dijera que Qiu Ran no debía enterarse. Si Qiu Ran llegaba a saber que su maestro poseía una técnica superior y no se la había transmitido a él, sin duda albergaría malos pensamientos.
Él ignoraba qué había sucedido entre el maestro y Qiu Ran para que ambos se protegieran del otro, pero él apoyaba a su maestro.
Una y otra vez, repasó la técnica contenida en el jade hasta grabarla por completo en su memoria, sin omitir una sola palabra. Entonces, siguiendo las instrucciones del viejo, destruyó el jade.
Cuando salió de la sala de té, el viejo estaba frente a una estantería, de espaldas, manipulando algo. Solo cuando se acercó oyó su voz.
—¿Lo has memorizado todo?
—Todo, y el jade ya está destruido.
—Bien. De ahora en adelante, cultivará siguiendo esa técnica. Si tienes dudas, resuélvelas por ti mismo. No vengas a preguntarme a mí.
—… —«¿No se suponía que debía decir “si tienes dudas, ven a verme”?»
El viejo, como si notara lo extraño de sus palabras, carraspeó y añadió: —Es que yo no he cultivado esa técnica, así que todo dependerá de que lo descifres por tu cuenta.
—¿Por qué el maestro no la ha cultivado? —preguntó You XiaoMo con cautela.
Sobre esto, el viejo no ocultó nada, pero su rostro de repente mostró una leve incomodidad. You XiaoMo lo miró con los ojos como platos; era tan insólito como ver llover sangre o que el sol saliera por el oeste.
El viejo, molesto por su mirada, le gritó: —¿Qué miras? ¡Esta técnica es de cultivo dual! ¡Cómo podría un anciano como yo ser apto para cultivarla!
You XiaoMo: —…
«¿C-cultivo dual?»
No crea que era ignorante. Sabía muy bien lo que significaban esas dos palabras.
Ahora entendía por qué el viejo le había dicho que no le preguntara. Cultivo dual… No pudo evitar imaginar al viejo practicando la Escritura Oscura del Sauce de Buda. Dos viejos…
«¡Cielos, qué imagen tan horrorosa!»
You XiaoMo tartamudeó: —M-ma-m maestro… si es una técnica de cultivo dual, ¿p-p-por qué me la das a mí?
El viejo le lanzó una mirada de vergüenza enfadada: —No creas que no me entero de nada. Tú y ese compañero tuyo ya tienen esa clase de relación.
You XiaoMo se sonrojó intensamente. Aunque nunca lo había ocultado mucho, que se lo dijeran en la cara le resultaba incómodo, especialmente viniendo de su maestro.
El viejo suavizó el tono: —En realidad, esta Escritura Oscura del Sauce de Buda no exige necesariamente el cultivo dual. Se puede practicar en solitario, aunque el efecto es mucho menor. Si no quieres hacerlo en pareja, pues cultívalo solo. Bueno, si no tienes nada más, ¡lárgate ya!
El viejo hizo un gesto para despedirlo.
Con la cabeza llena de pensamientos encontrados, You XiaoMo salió del Jardín de Hierbas Espirituales. Que un mayor supiera de su relación con Ling Xiao y además le hubiera dado voluntariamente una técnica de cultivo dual era una sensación bastante extraña. En su impresión, que un mayor no se opusiera a una relación entre dos hombres ya era motivo de alegría y celebración.
You XiaoMo se detuvo y volvió la vista hacia la dirección de la sala de alquimia.
Aunque el cultivo dual era un tanto vergonzoso, como ya lo hacía frecuentemente con Ling Xiao, no era algo inaceptable. Además, necesitaba urgentemente volverse más fuerte, y la técnica que el viejo le había dado llegaba como lluvia en plena sequía.
Al regresar a la habitación, Ling Xiao ya había vuelto.
Al ver su expresión tan peculiar, Ling Xiao no pudo evitar preguntar: —¿Qué pasa?
You XiaoMo titubeó un momento y, con vacilación, le contó lo del cultivo dual. Nada más terminar, se arrepintió, porque la expresión de Ling Xiao se volvió fascinante.
A You XiaoMo le pareció ver miles de burbujas rosadas flotando alrededor de Ling Xiao. Su sonrisa era, cuanto menos, diabólica. No pudo reprimir un escalofrío; sintió que él mismo había cavado su propia tumba. A partir de ahora, Ling Xiao tendría una excusa perfecta para arrastrarlo a la cama en cualquier momento.
Ling Xiao lo rodeó por la cintura y lo llevó hacia la habitación interior, diciendo con una sonrisa radiante: —Xiaomo, Xiaomo, ven, vamos adentro. Transmíteme el contenido de la técnica, y la estudiaremos juntos, detenidamente…
You XiaoMo: —…
Nota de traductora:
1.吃了熊心豹子胆 – “comer corazón de oso y vesícula biliar de leopardo” es un modismo chino que significa:
“Hacerse más valiente de lo debido” o “atreverse a hacer algo extremadamente audaz o imprudente”.
Grados dentro de cada nivel (品)