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—Huevito, ¿qué estás haciendo ahí dentro?
Justo cuando estaban hablando, resonó de repente la clara voz de Pi Qiu.
You XiaoMo miró hacia la dirección de la voz. Vio a Pi Qiu y Cat Qiu no muy lejos del montón de cristales, mirando algo a través de un hueco. Le dijo algo a Mao Qiu y se acercó.
—Pi Qiu, ¿qué están haciendo?
Cat Qiu saltó inmediatamente hacia él: —¡Miau, miau, miauuu…! —le soltó un largo maullido, como si le estuviera explicando la razón.
A You XiaoMo le temblaron las comisuras de los labios. Lo sentía mucho, pero no entendía el idioma de los gatos.
You XiaoMo miró enseguida a Pi Qiu: —Pi Qiu, dilo tú. Acuérdate de hablar en humano.
Cat Qiu se encogió hecho un ovillo, con expresión de víctima.
Pi Qiu extendió su regordeta patita, señalando un hueco entre el montón de cristales:
—Huevito está ahí dentro. ¡No sé qué está haciendo!
You XiaoMo se acercó, curioso, y miró por el hueco. Quizás como había tenido tanta prisa aquella vez, había dejado un pequeño espacio vacío entre los cristales. El huevo de bestia demoníaca yacía allí dentro. Su cáscara era más brillante y lustrosa que la última vez que lo había visto, y los colores se volvían cada vez más vivos. Sin embargo, sentía que algo extraño ocurría.
—¿Cómo es esto? ¿Cómo ha entrado ahí?
—No sé —Pi Qiu se mordió su regordete dedo. —Pero She Qiu dijo que el Huevito podría estar a punto de romper el cascarón. Me pregunto qué forma tendrá cuando salga.
Al oírlo, You XiaoMo se quedó atónito un momento, y de repente soltó un grito inesperado. Por fin recordaba qué era lo que le parecía extraño.
—¿Cuándo entró? ¿No lo encerré en la jaula para bestias?
—¡Miau, miau! —Cat Qiu, no dispuesto a ser ignorado, se esforzaba por hacer acto de presencia.
Esta vez You XiaoMo lo entendió por fin. Traducido, eran solo dos palabras: se rompió.
El maldito huevo podrido había roto la jaula para bestias. You XiaoMo apretó los puños, echando fuego por los ojos. Con aire amenazador, les dijo a Pi Qiu y los demás: —Sáquen eso de ahí.
Apenas terminó de hablar, de repente se oyó un ¡crac! desde el interior.
Él y las dos bestias miraron a la vez. El huevo se había agrietado, y varios destellos de intensa luz surgieron de su interior. Los cristales que tenía encima salieron despedidos, rodando con estrépito, casi enterrándolos.
El alboroto alertó inmediatamente a She Qiu y los demás.
She Qiu se acercó y, observando el huevo de bestia ya resquebrajado, comentó con asombro: —Esta luz confirma que no es una bestia común la que puede emitirla.
—Debe ser una bestia emperador —dijo Lan Qiu, sintiendo la presión que irradiaba el huevo al nacer. Aunque era tenue, por su experiencia no podía equivocarse. —No esperaba que hubiera escondida aquí una descendencia de bestia emperador.
—¿De qué especie es? —preguntó Xiao Hei acercándose.
—Todavía no está claro —Lan Qiu negó con la cabeza.
—Pronto lo sabremos.
Bajo la atenta mirada de una persona y seis bestias, la cáscara se fue desprendiendo poco a poco, revelando la verdadera apariencia de la pequeña bestia. Sus dos alas, sin plumas, aleteaban torpemente. Al posarse en el suelo con aparente ligereza, tropezó y cayó. La pequeña bestia se levantó, tambaleándose aún. Al verlos, escupió una chispa y emitió un sonido claro y frágil: —¡Chirp!
Todos: —…
You XiaoMo tragó saliva. Tardó un buen rato en asimilar lo que veía: —Esto es… ¿un pollo?
No tenía plumas, pero su forma se parecía mucho a la de un pollo. Era como un pollo desplumado, listo para ser cocinado al vapor.
Lan Qiu dijo: —No… creo que podría tener relación con el fénix.
You XiaoMo se sorprendió: —¿Quieres decir que podría ser un Fénix Demoníaco Ancestral?
—Todavía no estamos seguros —intervino She Qiu. —No olvides que ese Anciano Heiyun también era una bestia emperador. Su forma original era el Ave de los Cinco Colores, también un tipo de bestia fénix.
—No es de extrañar que antes, cuando lo amenacé con asarlo al fuego, no le asustara en absoluto —comentó You XiaoMo. —Los fénix son de fuego, y renacen de las llamas. Si hasta ellos le temieran al fuego, no habría nadie en este mundo que no le temiera.
En ese momento, Mao Qiu se acercó con un cristal en la mano: —Maestro, me temo que debo comunicarle algo desafortunado.
La mirada de You XiaoMo se dirigió inmediatamente al cristal en su mano. El cristal se había vuelto algo translúcido, como si hubieran absorbido toda la energía de su interior. Observó los demás cristales y, efectivamente, estaban en las mismas condiciones que el que Mao Qiu sostenía.
—Olvídalo —dijo You XiaoMo respirando hondo.
Al oír esto, excepto Lan Qiu y She Qiu, todos los demás se quedaron atónitos.
You XiaoMo sacó la bolsa de almacenamiento con los cristales espirituales, luego otra bolsa vacía, transfirió una parte de los cristales a esta y se la entregó a Mao Qiu. Dijo con solemnidad: —Toma esto. Pero recuerda bien: a ese pollo no le des ni uno.
Mao Qiu miró la bolsa de almacenamiento en su mano y no dijo nada.
—¡Chirp, chirp!
Un pollo voló por el aire y aterrizó con precisión milimétrica en la cabeza de You XiaoMo, lanzando alegres chirridos.
You XiaoMo lo agarró. El pollito revoloteo enérgicamente en su mano y hasta le picoteó. El dolor en el dorso de la mano hizo que, instintivamente, lo tirara al suelo.
El pollito aleteó un par de veces y, aprovechando un descuido, volvió a posarse en su cabeza.
You XiaoMo lo volvió a tirar. El pollito volvió a volar. Él seguía tirándolo. Y así, una y otra vez…
—Entonces… ¿ahora mismo está usando tu cabeza como su hogar? —Ling Xiao, conteniendo la risa, observaba a You XiaoMo, que tenía una expresión de impaciencia mientras un pollo se acurrucaba en su cabeza.
—No creo ni por un momento que mi cabeza se parezca a su hogar —dijo You XiaoMo entre dientes. ¿Quién sabe si haría sus necesidades allí? Si llegaba a hacerlo en su cabeza… sin duda lo cocinaría al vapor.
—Tranquilo. Cuando crezca un poco, ya no podrá acurrucarse en tu cabeza —dijo Ling Xiao sin darle importancia.
—¡Pero el problema es que hasta entonces se pasará el día en mi cabeza! —A You XiaoMo no le hacía ninguna gracia ese resultado. Su cabeza no era un nido de pollo. ¿Por qué tenía que servir de hogar a este pollo que había absorbido la mitad de su agua espiritual y tantos cristales? ¡Ni siquiera había ajustado cuentas con él.!
—Si de verdad no te gusta, mételo en el espacio.
—Eso quisiera, pero sus garras no sueltan mi cabello. Por cierto, ¿sabes de qué especie es? —Antes siempre se había opuesto a él, y ahora quería usar su cabeza como hogar. ¡Ni hablar!
—¿Él? —Ling Xiao miró al pollito. —Debe ser un Fénix Demoníaco Ancestral. Por eso sobrevivió tanto tiempo en el Reino del Paraíso sin morir. La vitalidad de un Fénix Demoníaco Ancestral es muy tenaz. Ah, y Yin Ge también es una bestia demoníaca, aunque solo tiene la mitad de sangre bestial.
You XiaoMo se sorprendió: —¿Yin Ge tiene mitad de sangre bestial? Es la primera vez que lo oigo.
Ling Xiao dijo con calma: —Desde que nació.
You XiaoMo rió con incomodidad: —¿Y de qué tipo es su sangre bestial?
Ling Xiao lo miró con una sonrisa socarrona: —He oído que es serpiente. Su linaje debería estar por encima del de She Qiu. Él y Zhan Yuxuan ingresaron juntos a la Academia Daoxin. He oído que ya eran muy buenos amigos antes de eso. Ambos son de origen desconocido.
You XiaoMo se llevó la mano a la barbilla, con expresión pensativa.
Al ver que ya había olvidado por completo el asunto del pollito, Ling Xiao tampoco volvió a mencionarlo.
Los días tranquilos pasaban uno tras otro. Los asuntos del Mar Infinito ya habían sido olvidados por la gente olvidadiza, reemplazados por la intensa pugna entre las cuatro grandes familias del norte. Sin embargo, las familias Teng y Chai sufrían constantes reveses.
Hasta que, medio mes después, Qiu Ran, que estaba siendo buscado, reapareció de repente y protagonizó una espectacular contraofensiva. No solo se había recuperado en un sesenta o setenta por ciento, sino que además trajo consigo a dos expertos que hirieron al ancestro de la familia Baili. Finalmente, la familia Baili no tuvo más remedio que pedir ayuda a la Academia Daoxin.
Cuando You XiaoMo vio a Tang Yulin, Baili Tianyi no estaba con él, cosa poco habitual.
Tras preguntar, supo que había pedido una larga licencia para volver a la familia Baili. Baili Tianyi era el futuro cabeza de familia ya designado, así que necesitaba participar en las decisiones de la familia.
—Por cierto, ¿Baili Tianyi te dijo quiénes son los dos expertos que trajo Qiu Ran? —preguntó You XiaoMo, recordando las palabras de la Bestia Marina Abisal antes de morir. Ya habían pasado varios meses desde aquello.
—No. La fuerza de esos dos expertos es muy alta, pero su origen es desconocido —dijo Tang Yulin.
Otra vez origen desconocido. You XiaoMo se despidió de Tang Yulin y fue corriendo a buscar a Ling Xiao para contarle lo sucedido. Era demasiada casualidad que esos dos aparecieran justo ahora.
Después de escucharlo, Ling Xiao reflexionó un momento: —Parece que los problemas por fin vienen a buscarnos.
No habían pasado ni dos días desde que Ling Xiao dijo esto cuando la situación en el norte empeoró.
El detonante fue la vena espiritual del Mar Infinito. Qiu Ran y esos dos expertos no solo hirieron al Dragón Acuático de Fuego Cristalino, sino que además ocuparon por la fuerza el treinta por ciento restante de los cristales espirituales.
Durante ese tiempo, aparte de la Academia Daoxin, que aún no había terminado de extraer, las otras tres familias ya habían tomado su parte. Así que la acción de Qiu Ran era, en realidad, una provocación directa a la Academia Daoxin.
Aunque Qiu Ran hubiera conseguido dos ayudantes más, no podrían conmover a la Academia Daoxin.
Pero corrió el rumor de que el decano de la Academia Daoxin, Han Gong, había ido en realidad a un reino superior. Debido a las limitaciones del reino intermedio, los expertos del Reino Divino sólo tenían oportunidad de romper la barrera yendo a un reino superior. En cuanto a Duan Qitian, por el problema de su alma, estaba encerrado recuperándose. Así que en la academia solo quedaban cinco ancianos. Aparte de Hei Tian, que era un pico de siete estrellas, los demás estaban por debajo de las siete estrellas.
Al oír esta noticia, You XiaoMo daba vueltas como un trompo, angustiado. Aquellos cristales espirituales, nominalmente de la Academia Daoxin, en realidad eran suyos.