Prólogo #02

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Prólogo

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Últimamente se han escuchado rumores acerca de que una organización tiene ciertas conexiones con el gobierno nacional, pero no se puede llegar a creer que esa organización solo consiga poder de ellos; dicha organización es aquel gremio.

Esa organización, para Shin y Senri, existió una pequeña relación. 

Senri: Efectivamente, hasta la fecha los trabajos que les ofrecen no han disminuido, pero…

Shin le dice a Senri, que se encuentra a su lado, acerca del mal presentimiento que recordó. 

Senri: Es una reunión internacional, ¿verdad? Aunque estén escasos de personal… 

Nave: Lo único que llegué a escuchar es que, al parecer, esta reunión de los cuatro países será diferente a la que se llevó a cabo hace cinco años.

Nave: Se dice que cada representante de cada país llevará un gran número de guardias. Con esta clase de situación, no se sabe qué es lo que llegue a ocurrir.

York: A excepción de nosotros, los otros reyes de seguro no han de tener gente en la cual puedan confiar completamente.

Senri: ¿En realidad qué debemos hacer? 

Nave: Ser guardias personales 

Senri: Guardias personales…

Nave: Oh, no pregunte más. 

Extiende su mano enfrente de la cara de los demás, callándolos.

Nave: A partir de este momento, queda prohibido hablar sobre este trabajo a personas de afuera. Ah, nos vemos más tarde, York.

York: Si si…

Nave: Senri, Shin, ¿qué les parece?

Inclinándose desde la silla vieja, Nave mira hacia los dos. 

Senri: ¿Qué nos parece? ¿Está diciendo que nos quiere dejar ese trabajo a nosotros?

Nave asiente. Shin y Senri se voltean, mirándose uno al otro.

Senri inclina su cuello hacia un lado sin saber qué decir y Shin se encoge de hombros.

Shin: ¿Por qué nos pide eso a nosotros? Hay otros tipos más adecuados que se pueden encargar de trabajos importantes, ¿verdad?

Nave: Las personas con nombres conocidos serán excluidas en esta ocasión. Por lo cual no pueden ser enviados a otro país con conocimiento en el extranjero. Será suficiente solo con York. 

York: Ya veo.

Nave: Pero no por eso enviaremos personas incompetentes. Ya que traería problemas si fallan en el trabajo. Yo creo que ustedes son lo suficientemente competentes. 

Senri: Oh…

Esto es una conversación que nunca hubiera creído. Sin embargo, no sé si esté bien sentirme feliz o no. 

¿No nos hace falta un poco más de información? Pensando en eso, abro mi boca para preguntar.

Shin: ¿Cuándo partiremos si aceptáramos?

Nave: Probablemente sería enseguida.

Shin: ¿A dónde debemos ir?

York: Obviamente, a Quarry. 

Senri: Quarry…

Al escuchar ese nombre, viene a mi mente la imagen de ese lugar en el mapa.

Los cuatro países. 

En aquella época donde los países apenas demostraban pequeños cambios, se les llegaron a conocer como los cuatro países. 

Este país, Diamante.

Kreuz, Vastunie y Quarry.

Quarry se encuentra al este de Diamante, y también se encuentra en el centro, estando rodeado por los otros tres países. 

Shin: ¿Cuánto tiempo nos llevaría llegar desde Diamante?

Senri: Creo que nos llevaría tres días en tren. 

York: Sí, algo así. 

Se escucha fácil, pero a Shin le da la impresión de que no será fácil. 

Shin: Regresando al tema anterior, yo todavía no soy miembro oficial. ¿No sería problemático que me encargara de un trabajo nacional?

Nave: Haremos una excepción. Está bien que pienses que es una inversión con antelación. 

Nave: Por supuesto que puedes recibir esta oportunidad como miembro recién incorporado. 

Shin: Eso es…

Nave: Como sea. Hablemos sobre ese tema después. ¿Y qué piensas tú, Senri?

Senri: Yo…

Senri: Lo haré, déjeme hacerlo. 

Shin: Senri…

Lo miro estando sorprendido. Sin importar qué tan bueno se escuche esto, la decisión que Senri da es muy apresurada.

Nave: Sin ti, el negocio interno se estancaría… El barrio se encargará de aquí de alguna manera.

Nave: De vez en cuando estaría bien que trabajaras en el exterior. Puede que algún día esa experiencia te sea de utilidad.

Senri: Sí…

York: Es inusual que Senri vaya al exterior. ¿Qué te parece a ti, Shin?

York: Si llega a pasar algo, te apoyaré. Recuerda que no estás solo.

Shin: ………………..

La respuesta inmediata de Senri, naturalmente, alentaría a los demás.

Pero todavía sigo pensándolo sin poder decidirme.

Recuerdo que anteriormente, una persona me dijo: “No aceptes tan fácilmente un trabajo”. Y que también se necesita tener experiencia para saber si aceptar una petición de un cliente.

Senri: ¿Shin?

Shin: No, no es nada. Pues veamos…

OPCIONES:

  1. Aceptar la misión.
  2. Seguir pensando.

Elegir la primera opción. 

Shin: Nave, este encargo, ¿tenemos que hacerlo solo nosotros dos?

Nave: No diría que es así, pero creo que sería mejor que ustedes dos se movieran juntos.

Nave: Shin, es cierto que tienes una gran capacidad. Sin embargo, no sabes nada del exterior, ¿verdad? Es mejor que permanezcas al lado de alguien que conozca el exterior.

Senri: No diga eso. No sé si vaya a ser de ayuda.

Senri: Pero… si Shin está conmigo, creo que estaré relajado.

Shin: Pues sí…

Dado que Senri ha ayudado en muchas cosas a Nave, sabe todo tipo de cosas.

Recientemente, ha hecho trabajos referentes al envío de información a miembros destinados en otros países, por lo cual está muy enterado de las circunstancias en el exterior. 

Senri: ¿Y la ganancia?

Nave: Por día serían 20,000 galeones. Dispuestos a pagar solo por la estadía. Si llegan con antelación, recibirán la mitad, la cual sería 10,000. 

York: Oh, eso suena bien.

Nave: Los gastos serán pagados también, así que no es una mala propuesta.

York: Este trabajo, desde un principio, era para los tipos de Almaz, ¿verdad? Me dan celos por la cantidad que estarían recibiendo.

Ciertamente, no es un mal trato.

Pero, dada la cantidad que se ofrece, es entendible la gran importancia que tiene este trabajo.

Shin: Entiendo. Déjeme hacerlo. 

Nave: Ya veo.

Senri: Shin… ¿Te parece bien?

Shin: ¿Hmm?

Senri me mira un poco preocupado. 

De seguro está pensando que decidí aceptar por su culpa. 

Shin: Quieres ir, ¿verdad?

Senri: Sí…

Senri: Pero es por trabajo. Así que no quiero involucrarte.

Hasta la fecha, Senri me ha dicho en varias ocasiones lo tanto que desea ir a ver otros países.

Pero, aunque trabajes a diario, no podrías ir debido a los gastos. Por lo cual, si llegara la oportunidad de ir por medio de un trabajo del gremio, no podría negarse, ¿verdad?

 

Shin: No te preocupes por esas cosas. Además, si no vas solo, sería tranquilizador para mí. 

Senri: ¿En verdad?

Shin: Este tipo de oportunidad no ocurre frecuentemente.

York: Eso es verdad. No es algo que yo debería decir, pero este tipo de trabajo con buena paga no suele llegar ni siquiera para miembros veteranos. Así que tienen mucha suerte.

Nave: Les diré los detalles hasta mañana. Reuniré a todos para explicarles bien.

Senri: ¿Entonces debemos venir mañana, verdad?

Nave: Sí. Por favor, vengan mañana después del almuerzo. ¿Todo está bien en el orfanato, verdad?

Senri: Sí, ah, por cierto…

Nave: ¿Qué pasa?

Senri: Diago sabe sobre esto, ¿verdad?

Senri, al mencionar ese nombre, hace que la expresión de Nave cambie ligeramente.

Nave: Obviamente, lo sabe. Durante el día, le llegó la solicitud de este trabajo firmándola. 

Diciendo eso, Nave saca un sobre que parece ser una carta, colocándola a un lado del escritorio.

Senri: Conque es así. Podría ser que a nosotros también…

Nave: Ciertamente, él dijo que sería muy conveniente que ustedes, siendo tan inofensivos, lo hicieran también. 

Nave: Él es el encargado de seleccionar al personal. Pero soy yo quien decidió hablarles a ustedes.

Shin: Ya veo…

De alguna manera, cruzo miradas con Senri. 

A pesar de que Diago es el maestro del gremio Almaz, para nosotros dos es nuestro querido amigo de infancia. 

Nos conocimos hace más de diez años, aunque en realidad, él es mayor que nosotros.

Shin: Diago… ¿Realmente él no nos seleccionó directamente, eh?

Cuando sucede algo como esto, no selecciona a personas en especial solo porque la misión sea especial o porque la recompensa sea alta. 

Trabajo es trabajo; las relaciones personales son aparte. Tengo planeado considerarlo, pero se me hace un poco incómodo con este estado de ánimo. 

York: Me pregunto si en esta ocasión las tropas de Querry estarán presentes también. 

Nave: Hay una gran posibilidad de que lo estén. ¿Tienen algún problema con eso?

Shin: No hay problema. 

Senri: Sí. Para mí tampoco.

Nave: Muy bien, se los encargo. No vayan a decírselo a los demás, ya que no es necesario. Así que tengan cuidado.

Shin: Sí. 

………………………………………………………………………………………………..

El hotel viejo donde Shin suele dormir se encuentra al sur del gremio, en las afueras de la ciudad.

A pesar de decir que es un hotel, no es un negocio. Hace tiempo solía ser un lugar de hospedaje familiar, pero ahora, solo son cuartos de renta. 

En ocasiones, un misterioso anciano que parece ser el dueño viene a cobrar la renta de varios meses atrasados. 

Los otros residentes no lo conocen muy bien. Probablemente Shin tenga la culpa de no saber mucho acerca de eso porque trata de no encontrarse cara a cara con los otros residentes.

Por el momento cuenta con agua y también con electricidad. A él solo le basta con tener esos servicios, ya que solo va a su habitación a dormir.

Hace unos años, Shin y también Senri vivían en el mismo orfanato. 

El orfanato donde pasaron su infancia no está muy lejos de aquí. Senri y Shin suelen recorrer ese camino de regreso debido a que Senri todavía pasa la noche en el orfanato.

Y por causa de eso, todos piensan que viven juntos. Daigo siempre se mete con ellos por ese asunto, pero, cansados de tratar de ignorar las burlas de Daigo, decidieron ya no molestarse por ello. 

El gremio suele darse una vuelta por el orfanato. 

Si lo pensamos, probablemente se puede decir que ese lugar para Shin es un lugar donde uno puede estar.

En la noche, regresa a su habitación solo para dormir. No hay nada, y tampoco suele recibir visitas a menudo. 

Si al menos pudiera estar en el orfanato… Sería más conveniente vivir con todos ellos; incluso los niños estarían felices.

Desafortunadamente, solo podía quedarse uno, y se decidió que Senri sería el que se quedara. Por lo cual, Shin comenzó a vivir por su cuenta hace tres años.

Eso pasó en la época donde Shin comenzó a recibir algunos trabajos del gremio. 

Hasta que llegó el momento en que él se dio cuenta de que esos trabajos le llegaban porque él era el único que era capaz de poder cumplirlos.

Al darse cuenta de esto, comenzó a sentir por primera vez que era capaz de vivir solo. 

En realidad, no es que él quiera vivir solo, y eso él lo comprende muy bien. 

Sin embargo, en esos momentos comenzó a sentir una extraña sensación de libertad. Naturalmente, Shin ha tratado de reprimir esa sensación. 

Shin: ¿Con que la reunión de los cuatro, eh…?

Cuando salió del orfanato, supo que cabía la posibilidad de que llegara ese momento. El momento en el que estaría en una gran encrucijada.

Shin: …………

Se pregunta cuántos años estará en el gremio ahora que ha entrado como miembro.

El aceptar hacer trabajos en el extranjero… ¿Será de gran utilidad su fuerza en esos trabajos? 

¿O será que las palabras de Nave fueron solo por obtener esa inversión de dinero? 

¿Podré ser de utilidad si estamos Senri y yo juntos? Incluso si llegáramos a fallar, ¿nos apoyarían?

Shin: Pero, ¿qué pasa con eso…?

De alguna manera, terminé involucrado en un trabajo de diferente ámbito.

Entiendo muy bien que todavía hay cosas que me faltan aprender en comparación con York y los otros miembros expertos.

Pero, para poder cubrir eso, no me queda más remedio que aprender sobre la tecnología y ganar experiencia.

El entrenamiento diario también es importante. Pero en realidad, no sabe qué tanto desempeño podría demostrar frente al campo de práctica.

Shin: La razón por la cual no soy miembro oficial del gremio no es que quisiera moverme por mi parte, es porque no quiero involucrarme en grandes trabajos.

Si continuo echandome atrás, entonces nada comenzará. Probablemente, oportunidades como esta no suelen aparecer tan a menudo.

Shin: Muy bien…

Endureciendo mi pequeña resolución, me cobijo en mi cama. Mañana me pararé temprano, ya que quiero unirme al gremio lo antes posible.

Podría ser que me entre la duda ante la resolución que acabo de encontrar. 

Sería problemático pensar que debería tener cuidado si sienten mis dudas y ansiedad. Mañana temprano iré a ver una vez más a Nave para decirle claramente lo que pienso.

Pensando en sus planes para el siguiente día, Shin apaga las luces de su habitación.

Quiero ser más fuerte.

Lo que necesito para poder lograrlo está aquí. Pensando de esa manera decidió entrar al gremio, aproximadamente hace diez años. 

El que fue el disparador para querer entrar fue por aquel suceso. 

Cuando era pequeño, hubo un suceso donde un vagabundo se infiltró en el orfanato donde Shin y los demás vivían. 

Ahora que lo pienso, fue un suceso siniestro. Sin ninguna razón aparente ni presagio. 

Todo ocurrió en un día tranquilo con buen clima. La mayoría de los niños se fueron a jugar afuera, y los que se quedaron dentro fueron unos pocos.

Generalmente, los adultos que solían ir al orfanato traían con ellos algo bueno. 

Basados en experiencias pasadas, los niños siempre pensaban de esa forma.

Dulces, pequeños suministros diarios y ropa. Cosas que nunca podríamos conseguir por nuestra cuenta.

Cuando la puerta se abría y el hombre aparecía, todos los niños lo miraban con caritas brillantes llenas de expectativas. Shin también era así. 

Al mirar hacia atrás, ninguno pensaría que esa clase de desastre ocurriría ni en sus sueños.

En el momento en que uno de los niños se acercó al hombre recién llegado, extendiendo su manita como si quisiera pagarle algo, de repente el niño rodó por el suelo. 

Mientras el niño gritaba, su cara comenzó a llenarse de lágrimas. Y fue justo en ese momento que se dio cuenta de que algo no estaba bien. 

Al ver la cara de su compañero manchada de sangre y luego el darse cuenta de que el hombre tenía en su mano un pequeño cuchillo, se dio cuenta del desastre que estaba por ocurrir.

Pateando al niño, el hombre entra en el orfanato. 

Los niños, al sentir instintivamente el peligro, huyen a los alrededores. 

Shin huye hacia un armario y se oculta en él. Como el orfanato era una casa antigua, no había muchos lugares donde poder esconderse.

¿Qué es lo que quería el hombre? ¿Estaba borracho al tal grado de volverse loco? Hasta la fecha, nunca pudo entenderlo.

La que se convirtió en la primera víctima fue una pequeña niña.

Solo pudo escuchar los sonidos de lo que estaba pasando sin saber los detalles, pero escuchó todo desde que inició hasta que terminó. 

Escucho una y otra vez los gritos de sus compañeros, gritando “duele”, “duele”. 

Podía escucharlos, a pesar de que mantenía sus oídos cubiertos. 

Silenció su respiración, permaneciendo en ese lugar para no ser descubierto, sin moverse para nada.

Y así, solo espero hasta que la desgracia terminara.

Todos los sonidos desaparecieron, hasta que el silencio reinó dentro del orfanato.

Ya no podía escuchar las voces.

¿Cuándo regresará ese hombre? ¿Escucharé nuevamente las voces? Pensando en eso, no podía salir de su escondite.

¿Cuánto tiempo pasó sin poder moverse de ahí?

Comenzó a escuchar a lo lejos voces de adultos y también los llantos y quejas de los demás niños.

Después pudo escuchar la voz de Senri. 

Ese día, Senri había salido junto con uno de los adultos encargados del orfanato. Fue raro en esos días no verlos juntos. 

Senri estaba llamando a Shin. Con una voz llena de terror y sollozante. Pero, aun así, Shin no puede moverse.

Dentro de ese estrecho armario, por alguna razón su miedo comenzó a aumentar, conteniendo su respiración. 

Los adultos entraron en la habitación. Escuchando los sonidos de pisadas y voces llamándolo, Shin vuelve a cubrir sus oídos. 

Senri continúa llamando a Shin. Queriendo que esas voces pararan, no se detuvieron. 

Y entonces, la puerta del armario es abierta.

Una pequeña luz atraviesa la oscuridad; Senri echa un vistazo. 

Cuando se encontró con la mirada de su amigo, fue traído a la realidad.

Senri: Perdóname. ¿Te duele en algún lugar? ¿Estás bien?

De repente, casi todas las palabras de Senri son escuchadas por sus oídos en gran medida.

Tratando desesperadamente de consolar a Shin, Senri lo abraza. Shin se encontraba ahí, siendo consolado. 

Mientras estaba siendo consolado, se dio cuenta.

De que su existencia no tenía sentido. El darse cuenta de lo cobarde que fue por solo pensar en esconderse bien. 

El darse cuenta justo ahora de que no puede hacer nada por sí mismo. 

Sin saber cómo expresar todo eso de la mejor manera, abraza a Senri comenzando a llorar.

Él no es el que está sufriendo. Él tampoco es el que se está dejando consolar. 

¿Por qué no salió antes a ayudar? ¿Por qué no pidió ayuda? ¿Por qué ni siquiera pensó en poner resistencia? 

Si hubiera sabido que pasaría por este dolor, hubiera preferido ser él la víctima. Pero, sin poder decir nada, continúa llorando abrazando a Senri.

Lo único que quería hacer ahora era dejar pasar todo. Dejando escapar su frustración con el llanto. 

Ese lado suyo lo odia sin poder perdonarse a sí mismo. 

Quiero ser fuerte.

Después de un rato, sabiendo que no podía arreglar las cosas, solo podía pensar en eso.

Quiero ser fuerte. No quiero seguir siendo un cobarde.

No quiero recurrir a la violencia. Ya me cansé de cubrir mi rostro y escapar. Para la próxima vez…

Ese suceso que ocurrió en el orfanato, en el cual no pudo hacer nada, se convirtió en un pequeño obstáculo para la vida cotidiana de Shin. 

Pero, aun así, fue bueno que permaneciera en él. Ese recuerdo lo motivó para continuar con su determinación de ser fuerte y así fue como decidió ser parte del gremio. 

En aquel momento, no tuvo ninguna duda.

Se haría fuerte. No había duda alguna de que ese propósito sería el más cercano a su objetivo ideal.

Acostumbrándose a la oscuridad, comienza a poder ver los alrededores de la habitación. 

Al sentarse para acomodar su postura, percibe una pequeña luz brillando debido a la luz de la luna. 

Ese brillo provenía de su pequeña daga que se encontraba encima de la mesa.

Fue hace unos pocos años, en que el gremio comenzó a encargarle algunos trabajos después de su ingreso.

Hubo una ocasión en que él mismo comenzaba a desearse por la fuerza que logró obtener.

Sin tener duda alguna, adquirió poder.

Tanto fue su deseo, que incluso eso llegó a convertirse en un defecto en él sin haberse dado cuenta. 

………………………………………………………………………………………..

A la mañana siguiente, se dirigió al gremio aprovechando que el sol aún no estaba muy alto. 

Ayer por la noche, no pude dormir muy bien. Permaneciendo de esa manera, dio la bienvenida a la mañana; en seguida que se levantó, salió de su habitación. 

No debo dar una oportunidad para dudar de mí mismo. Iré al gremio, y al ver a Nave, lo que vendrá después es solo seguir adelante. 

Shin: Podré arrepentirme después. 

Creyendo en sí mismo, Shin abre la puerta del gremio a la cual está acostumbrado. 

Senri: Ah, buenos días, Shin.

Al entrar, otra persona ya había llegado. Es nada más ni nada menos que Senri, el chico que estaba a mi lado ayer en la noche.

Shin: Senri, qué rápido eres.

Senri: También tú, Shin, somos iguales.

Shin: Bueno, es cierto.

Senri: Tenía algunos pendientes que hacer. Se ha decidido que me quedaré un tiempo en el gremio, ya que debo preparar algunas cosas. 

Shin: Ya veo. Supongo que es así.

Es como dijo Nave, sin Senri, las tareas internas se estancarían, y no me refiero a las tareas de limpieza ni nada de eso. 

El trabajo de Senri del diario son los labores como los de ayer en la noche, que son encargarse de las personas que detengamos, así como administrar los materiales que recuperemos en la caja de seguridad para luego entregarlos a sus dueños. 

Además hay que agregar que, a partir del año pasado, se ha encargado de las comunicaciones de las bases de cada zona para luego comunicarlas a Nave. 

¿También fue el año pasado? En que recibimos un ataque por parte de Vastunie y Kreuz; en verdad que fue muy problemático. 

Aunque no tenga un papel magnífico en el combate, su papel consiste en la administración del gremio, la cual es su posición dentro de éste. 

Shin: Por cierto, ¿le has encargado a alguien el orfanato?

Senri: Uhm… ese es el problema… Me gustaría que fuera una persona a la cual los niños estén acostumbrados, pero…

Shin: ¿No crees que sería imposible pedirselo a alguien del gremio?

Senri: Tienes razón. ¿Qué debería hacer?

El tiempo pasó al tratar de ayudar a Senri a decidir sobre esto, y cuando nos dimos cuenta, Nave llegó. 

Echando una ojeada a Shin y a Senri, Nave les dice “vengan” mientras camina hacia la habitación que está a lo profundo del lugar.

Senri: ¿No están los otros miembros? 

Nave: Comenzarán a reunirse en la tarde. Por el momento me basta con ustedes.

Nave: No me digan que han llegado temprano solo para decirme que han cambiado de opinión.

Senri: ¡Se equivoca! Yo ya estoy preparado. 

Nave: Muy bien.

Nave, dirigiéndose hacia la pequeña habitación, es seguido por Shin y Senri. 

Nave: Acerca de su trabajo como guardaespaldas del que hablamos ayer, ¿qué significa que es su objetivo final? 

Senri: ¿Objetivo final?

Nave: En este tiempo donde hay seguridad extrema, existen escoltas exclusivos.

Shin: ¿Eso quiere decir que los ayudemos porque no tienen suficiente apoyo? 

Nave: No, parece que no hay problema en eso. 

Senri: Pero… entonces… ¿En qué consiste nuestro trabajo….? 

Nave: Parece ser que se ha dado una situación de alarma en los alrededores. Shin, fuiste guardia de Bertolani ayer, ¿no?

Shin: Sí.

Nave: York, siendo el encargado de los guardias, hizo que ustedes se encargaran de revisar los edificios por dentro y por fuera. Está bien que piensen que fue por la amplitud.

Shin: Quiere decir que nos encarguemos de vigilar los alrededores con mucho detalle.

Nave: Correcto. Los movimientos de los encargados son limitados. Sin embargo, no debe de ser así todo el tiempo. 

Senri: Después de todo, la reunión durará cinco días.

Nave: El edificio donde residirán, el lugar de la reunión; supongo que también habrá una cena y reuniones informales. 

Nave: También es necesario asegurar una ruta de emergencia. Eso es algo que me comentó York. 

Senri: Entonces, eso…

En el momento en que Shin iba a decir algo, Senri comenzó a hablar. Probablemente lo que quiere preguntar sea lo mismo que Shin. 

Nave: ¿Qué pasa, Senri?

Senri: ¿Quién será el objetivo a proteger? 

Nave: Sobre esto, se ha discutido a profundidad, pero…

Shin: ¿hnm?

Interesado en la respuesta que estaba por dar Nave, Shin voltea a mirarlo, poniendo una expresión de determinación. 

Nave: Será el rey de Diamante. Después de todo estamos hablando sobre la reunión de los cuatro reyes. 

Senri: ¿Que…?

Shin: ¿Al rey?

Nave: Por eso les dije que serían guardias personales.

Nave: Seguramente también estará rodeado por su propia guardia. El grupo de Almaz estará presente, ya que también irán. 

Senri: Pero es el rey…

El rey solar.

Es la forma en que llamamos al rey de Diamante. 

¿Fue hace seis años o siete años? En la época de cuando Shin todavía vivía en el orfanato, el rey actual fue coronado. 

Se dice que el actual rey, con la aceptación y apoyo de los gremios, ha logrado mejorar el poder económico y político de la nación en tan solo unos pocos años después de su coronación. 

Promoviendo y mejorando la salud económica interna, ayudó al crecimiento de la industria militar, enciendo así la luz del camino que conduce a la verdadera prosperidad.

Se dice que haciendo esas cosas, con el tiempo fue llamado como el rey solar. 

Shin: Efectivamente, su reputación en la nación no está nada mal. 

Pero por alguna razón, el rey de Diamante nunca muestra su apariencia en público. Y es por eso que ha habido rumores de él por allí y allá.

Shin: Rumores como que en realidad es una persona exiliada de otro país, o que en verdad es una mujer.

Hay algunos que piensan que esos rumores son divulgados con un poco de malicia por personas de nuestras mismas filas. 

Shin: ………

Rey. 

No es solo una simple palabra para referirse a los gobernadores de este continente.

Dentro de las primeras historias antiguas, se dice que también se llamaba así al gobernador por una simple ley política. 

Sin embargo, en la actualidad, el continente está dotado por cuatro personas con el título de “Rey”. Con solo eso, son existencias asentadas. 

Eso es algo que le fue enseñado por alguien en algún momento. 

Eso es como si fuera el corazón de la nación. También es como si cada vida avanzara con él junto con la nación. 

Solamente es una persona. Es la persona que está por encima de las personas que tienen ciertas habilidades y quién puede someterlas.

Eso es “rey”. 

Nave: Puede que para ustedes sea un ser que no podrían alcanzar ni en su imaginación. Sin embargo, este trabajo fue pedido directamente por los principales allegados del rey.

Nave: Eso quiere decir que solamente fue rodando hasta caer. 

Senri: Bueno, supongo…

Senri dice eso tratando de comprenderlo por sí mismo. 

Senri: Aunque se trate del rey, después de todo es un humano. No es que sea alguien omnipotente, ¿verdad? Necesita guardias, al menos. 

Shin: En eso tienes razón. 

Senri: Es cierto… Si hablamos acerca de las escoltas de guardias del rey… ¿Nos referimos a los Números?

“Números” se refiere a los grupos de fuerzas especiales personales del rey.

A los grupos superiores conformados por al menos una docena de miembros se les conoce como “Queen” y “Jack”. Se podría decir que son como la guardia militar más cercana al rey.

Shin: Eso da como resultado que nuestro puesto sería el vigilar los alrededores de la ciudad.

Nave: Sería tonto el pensar que los grupos de los Números son solo unas simples escoltas.

Nave: En especial, los Números superiores. Esos tipos en verdad son considerados prácticamente como la mano derecha del rey. Referente al país, ellos serían los encargados en caso de que el rey no pudiera estar disponible.

Senri: Heeee.

Bueno, son tipos que trabajan a puerta cerrada en Diamante. Son como la guardia absoluta de este país.

Senri: Me pregunto si nosotros somos aptos para eso…

Nave: No pienses cosas tan complicadas, Senri. Yo los llamé porque pienso que son capaces. 

Nave: Incluso Ian me dijo que quería que los enviara a la próxima reunión, ¿sabían? Ustedes podrán hacerlo. 

Senri: ¿Ian?

Shin: ¿Quién es?

Es un nombre que nunca había escuchado antes. Shin dirige su mirada a Senri, esperando a que Senri le explique.

Senri: Ian es uno de nuestros miembros que reside actualmente en Kreuz. Siempre he estado en comunicación con él. La persona a la que suelo enviarle cosas es él.

Shin: Ya veo.

Senri: Aunque solo le he podido enviar por el momento cartas. Él me ha enseñado muchas cosas acerca de aquel país; es una persona muy amable.

Nave: Se ha decidido que también él estará presente en Quarry. Cabe la posibilidad de que se topen con él. 

Senri: Es cierto, lo espero con ansias.

Senri asiente con felicidad. Parece ser que este trabajo será muy interesante para Senri.

Nave: Shin, ¿qué pasa? Has estado muy callado. ¿Tienes alguna preocupación?

Shin: No, a pesar de la escasez de personal que dicen tener, si están conformes con nosotros, entonces está bien. 

Shin: Ya he comprendido acerca de nuestro objetivo. También he comprendido acerca del número de personas. No veo ningún problema en especial. 

Nave: Veo que tienes confianza en ti. 

Shin: Para nada. No tengo nada de eso. Y es por eso mismo que me llamaste para este trabajo, ¿no? Comenzaré a preparar las cosas que me sean necesarias.

Nave: Ah, sí que eres sincero. Entonces, te pediré que comiences a moverte enseguida. 

Senri: ¿Eh? ¿Enseguida?

Nave: Necesitamos más personas para entrar a Quarry. Podría ser una o dos más, pero…

Nave: Han pasado dos años desde la última vez que nuestra gente entró en Quarry. Necesitamos confirmar información por medio de una investigación acerca del lugar. 

Nave: Tenía planeado enviar a York a investigar lo más pronto posible, pero parece ser que no podrá moverse de inmediato. Como tiene que atender algunos asuntos. 

Shin: ¿Cuándo estaría bien ir?

Nave: Lo más pronto posible, preferentemente mañana. Si tienen trabajo, les ayudaré. 

Senri: Mañana…

Esto fue más de lo que pensaba. Supongo que al ver la cara de Senri, que está a mi lado, no puede dar una respuesta rápida.

Senri: Yo…

Senri: Mañana me sería algo difícil. Aunque pudiera ir, creo que llegaría apenas a tiempo. 

Nave: Lo suponía. En caso de lo peor, me gustaría que pudieras llegar aunque sea unos días antes.

Senri: Discúlpeme por no poder ir lo más pronto posible.

Nave: Bueno, sería problemático para los niños del orfanato que te fueras de inmediato. 

Parece ser que antes Nave pensaba que no era bueno que Senri estuviera involucrado con el orfanato. 

Pero, sin decir nada de lo que en verdad pensaba, no dijo nada más y se dirigió hacia Shin.

Nave: ¿Qué te parece a ti, Shin?

Shin: Pues…

No tiene algo que haga que se resista a ir solo. 

Shin: Pero, ¿podré actuar sin saber cómo investigar el lugar?

En este momento, no sé nada sobre Quarry. 

Al menos, debería ir al mismo tiempo que York; de esa manera podría evitar hacer una acción inútil. 

Shin: ……………

OPCIONES:

  1. Dirigirse de inmediato a Quarry.
  2. Quiero prepararme en Diamante. 

Elegir la segunda opción. 

Nave: ¿Qué te parece?

Shin: Nave, me gustaría pedirte un poco de tiempo. 

Senri: Shin.

Nave: ¿Sientes inseguridad al ir solo a un país extranjero?

Shin: Me siento inseguro sobre si seré de utilidad estando allá. Al menos, me gustaría conseguir algo de conocimiento sobre el lugar.

Shin: No quiero cometer algún error solo por no  haber sabido nada. Y por consecuencia, tener que pagar por mi ignorancia. 

Nave: Vaya, sí que ustedes dos son aptos para este trabajo. 

Nave deja escapar medio sorprendido su admiración. 

Nave: No planeo forzarte ni nada de eso. Te pediré que ingreses al país al mismo tiempo que Senri. Trataré de buscar a otros que estén dispuestos a ir antes.

Shin: Lo siento, haz eso, por favor.

Senri: Shin… ¿Está bien para ti?

Shin: No tiene nada que ver si es bueno para mí o no, ya lo había dicho, ¿no? Primero debo prepararme. 

Shin: Yo no sé nada sobre el exterior y antes no tuve la mínima intención de saberlo. Más tarde les preguntaré un poco a ti y a York. 

Senri: Sí… tienes razón. Después planeemos un buen plan de acción. 

Nave: Entonces, ¿está bien para ustedes partir dentro de cinco días?

Shin: Sí. 

Senri: Sí, está bien. 

Nave: Asegúrense de tener todo lo que necesiten unos días antes. Parece ser que podrán tramitar su pasaporte en este momento. 

Nave: No creo que haya problemas, pero no quiere decir que no sea peligroso. Asegúrense de ir bien preparados.

Shin: Entendido.

Será el primer trabajo que realice junto a Senri. A pesar de que sé que puede ser problemático, lo espero con ansias.

Senri: Demos lo mejor de nosotros, Shin.

Shin: Sí. 

Asiento ante la sonrisa de Senri. Parece ser que estaremos ocupados hasta el día de la partida.

Después de eso, los miembros que participarán en esta misión llegaron al gremio por la tarde.

Son nueve personas en total. Había muchos de ellos que nunca había visto antes. Ellos son más o menos de la edad de Shin; también algunos de ellos son mayores.

Después de un rato, York llegó, y junto con Nave, comenzaron a explicar los movimientos que se realizarían durante la reunión. 

Pero la mayor parte terminó con un “observen muy bien la situación del lugar”. 

Se decidió que todos los miembros ingresarán a la capital de Quarry unos días antes de la reunión. 

Luego, nos encontraremos alineados con la misma cara ocho días después. El pensar en eso, de alguna manera, me da una extraña sensación. 

Y entonces…

Salí del gremio, yendo con Senri a comer una simple comida para luego regresar a mi habitación. Fue una sensación de relajación muy parecida a la de ayer.

Y de esa manera, me meto a la cama, vestido. 

Aún así, estuve muy consciente de no tocar por el momento el tema más importante. 

Shin: ……………

Al estar solo en mi habitación, las preocupaciones que estuve tratando de olvidar durante el día vienen a mi mente.

Quiero ser fuerte.

Ese vago deseo fue el primer deseo que Shin tuvo con una fuerte determinación. 

Sin poder salvar a sus compañeros. Escondiéndose solo, sin nada más que poder observar 

“Quiero superar esa debilidad”. Pensando así, para cuando aprendió a pelear para sobrevivir, se suponía que ya no tenía ninguna duda…

Levantándose de la cama, se acerca a la mesa. Toma algo que estaba colocado encima de ella.

Es la daga que siempre trae con él. Desenvainando, mira la hoja que brilla por el reflejo de la luz de la luna.

El tener un arma y usarla.

El dañar a la gente, arrebatándoles la vida… para Shin eso era terrorífico. 

Shin: …………

¿Cuándo fue? Por la época en la que Shin entró al gremio y comenzó a realizar pequeños trabajos.

Nave le dijo: “No importa qué sea, solo trae un arma”. 

Nosotros no somos mercenarios. No es nuestro deber luchar.

Sin embargo, será necesaria para sobrevivir cuando tengamos una batalla que no podamos evitar. 

Entonces, le enseñó cómo usar un arma común para traer guardada en su cuerpo. Y así fue como consiguió tener una daga.

De esa manera, fue como Shin supo de sus propios defectos. 

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