Capítulo 15: Conspiración

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

—¡Maldito!

Con un gesto de la mano, An Changde mandó el juego de té de la mesa al suelo. Estaba tan enfadado que le faltó el aire, su cara enrojeció y su pecho se hinchó violentamente. Sólo de pensar en cómo An Ziran resolvió la crisis, golpeó la mesa con frustración.

“Bang bang”. El fuerte sonido conmocionó tanto a la esposa como a la concubina. Cuando entraron, se veían fragmentos de porcelana y té derramado por todo el suelo.

A Wu Zhi le gustaba este juego de té. Inmediatamente le regañó: —An Changde, estás muerto. No importa lo enfadado que estés, no puedes desquitarte con el juego de té. ¿Sabes lo caro que es este juego de té?

An Changde se calmó de inmediato. Se sintió incómodo. Debido a su momento de ira olvidó que este juego de té era el favorito de su esposa. Normalmente, ni siquiera estaban dispuestos a usar este juego de té. Si no fuera para presumir ante los invitados de visita y que no los menospreciaran (por tacaños), ella no estaría dispuesta a sacar este juego de té.

Wu Zhi vio que estaba arrepentido, así que suspiró una vez, tomó asiento y dijo: —Habla, ¿qué ha pasado para que te enfades tanto?

Sabía que su marido no se enfadaría sin motivo. Tenía que haber ocurrido algo grave. Su juego de té no puede sacrificarse en vano.

—Claro que es por culpa de ese maldito niño de Changfu,— maldijo An Changde. Miró y vio que Wu Zhi le dirigía una mirada significativa. Entonces se dio cuenta de que Zhang Wanqin estaba de pie justo fuera de la habitación. Era alguien callada y que conocía su lugar, por lo que los demás solían ignorarla. Lo que se dijo a continuación no podía ser conocido por los demás, así que dijo: —Wanqin, ve a ver si Mingrui ha completado la tarea de hoy. Si no, ve a supervisar.

Zhang Wanqin era callada, pero no estúpida. Al oírle decir eso, supo que lo que quisiera decir no deseaba que ella lo supiera. No dijo mucho, sólo contestó obedientemente: —Sí, marido.

Luego se marchó.

Wu Zhi la vio marcharse y soltó una fría carcajada. Aunque no le gustaba Zhang Wan Qin no podía hacer mucho, porque a An Changde le gustaba mucho. Además de tener un carácter suave, satisfacía su vanidad. Asimismo, el segundo hijo, An Mingrui, a la edad de quince años, ya era un erudito. Suspendió los exámenes imperiales, pero sólo tenía diecinueve años, aún tenía muchas oportunidades.

En cambio, su hijo, An Yaozong, era un tonto desvalido. Era como el anterior An Ziran, sólo sabía comer, beber y jugar, sin ningún interés por el estudio. Wu Zhi siempre se enfadó. Pero pegar o regañar era inútil y se resistía a pelear con su hijo. Pegarle sólo la haría sentirse miserable. Si no fuera así (por culpa de su hijo), esa pareja de madre e hijo no sería capaz de quedarse delante de ella. Pero sólo espera. Ella no iba a dejar que ese par se le subiera a la cabeza.

—¿Qué ha hecho An Ziran para enfadarte tanto?

Como mujer, no era apropiado que Wu Zhi mostrara su cara en público, así que no sabía que An Changde había ido a ver al magistrado del condado.

An Changde le contó inmediatamente los detalles de lo sucedido. En un principio, quería esperar a que su plan tuviera éxito antes de contárselo, para hacerla feliz, pero no esperaba fracasar. An Ziran, esa peste, estaba realmente dispuesto a desprenderse de esos préstamos. Era absolutamente inesperado.

Wu Zhi se levantó con cara de incredulidad. —¿Qué has dicho? ¿Ese sobrino mocoso realmente renunció a una suma tan grande de dinero? No sólo eso, ¿rebajó el alquiler de los inquilinos del setenta por ciento al cuarenta por ciento? ¿Es una noticia real?

Ni siquiera ella creía que An Ziran fuera tan generoso. Lo primero que le vino a la mente fue que An Changde había sido engañado.

—¿Cómo pueden ser falsas estas noticias? Todo el mundo habla de este asunto. También dijeron que An Ziran era un Buda viviente, ¡olvidando por completo cómo Changfu les explotaba cuando vivía!.— Sólo hablar de esto hizo que An Chang De se enfadara. La reputación de la familia An se ha vuelto buena, ahora sería aún más difícil para él tomar el poder.

—¿Cuándo se volvió tan listo ese bastardo? ¿Cómo puede estar dispuesto?

Wu Zhi comenzó a sentirse ansiosa. Si dejaba que An Ziran regalara los bienes de la familia de esa manera, incluso si obtuvieran la familia An sólo sería una cáscara vacía. ¿Cuál sería el punto entonces? Un montón de despojos… podrían perder dinero en su lugar.

—No es bueno, no es bueno. Debemos pensar en una forma de obtener a la familia An lo antes posible para que pueda estar tranquila.

—Mi esposa, ¿tienes alguna idea?— An Changde sabía que ahora sólo podían contar con la familia materna de Wu Zhi. El magistrado del condado prometió ayudarlo la última vez, pero si An Ziran usaba los contactos de su padre, entonces el magistrado del condado podría no ayudarlo si no tenía a alguien más influyente que lo respaldara.

—Espera. No dejaré que ese bastardo lo tenga fácil.— Dijo Wu Zhi con expresión calculadora.

An Changde se sintió aliviado. Con la ayuda de la familia de su esposa, ese An Ziran no podría escapar esta vez.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x