—Té ¿quieres un poco de té?
—Si. Utiliza este.
Sabiendo de antemano, traje té a la casa. Levanté la mano para evitar que la niña entrara en la cocina y luego levanté la cabeza para mirar a Anakin.
—[Haz tú el té. Tengo algo que decirle.]
—Sí.
—¿Sí, que?
La respuesta de Anakin y el grito de la niña sonaron casi al mismo tiempo. La niña tembló y envió una señal de rescate a Anakin con la mirada. Pero de todos modos, Anakin era mi caballero, así que pasó a un lado de la niña sin tentarse el corazón.
Abandonada por Anakin, la niña se sintió repentinamente intimidada y me miró las rodillas.
—¿Cuál es tu nombre?
—Pertil….
—¿Cuál es el nombre que elegiste?
Sorprendida, la niña primero que se había sonrojado de vergüenza, me miró y luego dijo claramente su nombre.
—Cynthia. Mi nombre es Cynthia.
—Ese es un bonito nombre… Estoy aquí para darte un arduo trabajo. Incluso es más que el precio de engañar a Heebris y por supuesto, tu pago por el silencio está incluido.
Ante el sonido de la bolsa pesada, Cynthia revisó cuidadosamente el dinero en la bolsa y parpadeó. Las manos de Cynthia temblaron cuando confirmó la cantidad.
—¿To-todo esto?
—Si lo piensas bien, el precio del silencio es el precio de tu vida, así que no es tanto dinero.
—¡Gracias señorita! ¡Gracias!
—Tendrás que comprar dulces para los niños del barrio. No es fácil tener más niños para poder hacer lo que uno quiere.
Justo a tiempo, Anakin trajo el té, lo bebí y colgué el collar de gemas en Cynthia.
Ella parecía estar a punto de llorar. Pensé en una persona más cuando estaba obteniendo el collar.
—Necesito pedirte un favor más.
—¡Pídame lo que sea!
—Necesito que encuentres a alguien. Esto también es sumamente importante por lo que debe de permanecer en secreto.
—Claro, déjamelo a mí. ¿Qué clase de persona debo de buscar?
—Una persona que esté bien instruida en la etiqueta de la corte real. Que actualmente no esté asociado con la familia Imperial, si es posible, es mejor si odia a la familia Imperial.
Nací y crecí en una República, no en una Monarquía constitucional. Seguí la etiqueta del libro, pero primero tenía que ser perfecta para poder enseñarle a alguien.
Hubiera sido genial si pudiera entregarle mi prometido a Helea, pero no quería nada de eso.
Todo lo que quiero es una oportunidad de usar la daga para apuñalarla, pero como estaba enseñándole a una plebeya, no serían demasiado estrictas. Por su puesto podría ordenarles que me dejarán a solas, pero necesitaba de un testigo que me viera apuñalar a Helena por lo que tendría que volver a llamarlas…
—¿Cuánto tiempo crees que tomará?
—Una semana es suficiente. Te enviaré un mensaje a través de mi hermano.
—Suena bien.
Cynthia sacó algunas monedas de sus bolsillos y se las arrojó a Anakin que las agarró de manera hábil, Cynthia se dio la vuelta y le ordenó con calma.
Al ver que es bueno dando órdenes, parece que Anakin la ha estado mimando regularmente.
—Compra algunos bocadillos y pan con esto. Dáselo a los niños como quieras.
—… ¿Estará bien?
—Lo permitiré.
Con una mirada rápida, Anakin abrió la puerta y se fue. Cynthia, que estaba midiendo sus pasos me preguntó después de mucho tiempo.
—¿Se ha estado riendo últimamente?
—No, en realidad no.
—Se ve feliz —dijo Cynthia con una expresión de alivio. —A veces le tenía miedo. Era como una muñeca controlada por una bruja, parecía que solo respiraba, no podía decir si estaba viva o no…
Dijo Cynthia mientras jugueteaba con las yemas de sus dedos.
—¿Él también tiene un nombre?
—Creé uno para él. Yo lo llamó “Anakin”
—Es un lindo nombre.
—Tu habilidad para elegir tú nombre también fue genial, ¿por qué no le diste un nombre?
Ante mi pregunta Cynthia negó con la cabeza. Puedo tener un temperamento sucio, pero no soy el tipo de persona que se complace con ver el miedo de alguien, incluso viendo películas de terror, ante una escena cruel, era la persona que cerraba los ojos y esperaba a que pasara.
Cuando la bruja me informó que tenía que matar a Helena, perdí la confianza en un instante.
—¿Es eso necesario? ¿No hay otra manera? No debería de tener que matarla.
—¿Por qué de repente te has vuelto tan débil? Pediste una forma de volver a tu mundo… ¿Pensabas que cruzar mundos era fácil?
—Esto es ridículo.
¿Estaba preocupada por ella? Bueno, por supuesto que podría estar preocupada. En realidad, y para ser precisa, estaba más preocupada por mis delgados nervios, que seguramente se romperían si mataba a alguien.
¿Estaba realmente bien al sacrificar a una persona inocente para salvarme? Una pregunta que nunca había pensado vino a mí en ese instante.
Para evitar la destrucción del mundo, es necesario el sacrificio de una persona noble, y eso lo podía soportar; esta es la conclusión basada en lo que he visto en los medios hasta ese momento.
¿Pero eso era realmente justo?
¿No estaría resentida y pensaría que es injusto si yo fuera la víctima?
Helena quería vivir.
La chica de carácter optimista y que era como un jardín de flores. Era una chica que creía firmemente en la felicidad de cada día, y aunque la vida pueda ser un poco difícil en ese momento, ella era la niña que menos merecía ser tratada… Aun así.
—Me valoro más.
Sin otra palabra puse la daga en mis brazos.
Sentí como mi pecho se hacía más pesado. Al ver esto la bruja sonrió como si estuviera sumamente feliz y levantó la mano para hacer flotar su pequeño zapador de vidrio y me lo envió.
—La otra ofrenda son lágrimas.
—¿Qué lágrimas?
—No te diré sobre eso.
—¿Qué? —Miré a Medea con desconcierto cuando de repente salió y me agarró las manos.
—Eres inteligente. Descubre por ti misma que lagrimas son. No es divertido para mi decirte todo, ¿verdad?
—No estoy haciendo esto por diversión.
—Lo siento, pero yo si lo hago para divertirme. —la bruja se levantó y tiró de mi mano.
Lentamente me guió hasta la puerta y arregló mi desordenado cabello, abriendo la puerta, añadió.
—Yo tampoco te estoy ayudando de buena fe. Es por la situación en la que estás y tus acciones lo que lo hace interesante… Me mantiene entretenida. Seré tu socia más fuerte hasta entonces.
—Tú…
—¡Oh no pongas esta cara de ser traicionada! Soy una bruja. Bueno eso también es lindo. Hasta entonces adiós.
Cuando salí por la puerta, Anakin me estaba esperando. No entendí cómo lo sabía, así que solo parpadeé y la bruja se rió mientras me daba un golpe en la mejilla.
—Yo lo llamé. No podemos enviar a lady Mizerian sola. Deberías tener un caballero para protegerte cuando te secuestren.
—Muchas gracias por eso. Vámonos Anakin.
—No lo olvides, se necesita determinación para cruzar el mundo.
Mientras sacaba a Anakin del callejón de repente miré hacia atrás. Las luces se apagaron de la tienda antes de que nos diéramos cuenta.
*** ** ***
Desperté en mi suave cama después de mucho tiempo y me sentí renovada. Tal vez fue porque ayer las criadas me lavaron y me dieron un masaje, me puse mi ropa de calle, me alisé el cabello y llamé a Anakin.
—¿Me llamaste?
—No pude dártelo ayer porque tenía prisa, toma esto.
Anakin quien recibió dinero y un collar de piedras preciosas, hizo una mueca que demostraba que no entendía.
—Llévaselo a tu hermana. Está bien si te tomas un descanso mientras se lo entregas.
—…No vale tanto la pena.
—No debería de importante si no es tu dinero. Además, estaré encerrada en la casa por un tiempo de todos modos. Así que no digas más y vete.
Maldita sea, ¿por qué no puedo usar mi pijama si estoy en la casa? No sé si los aristócratas son conscientes de lo pretenciosos que son. Mientras le entregaba a Anakin un bolso y un collar, me volvía a la cama para acostarme, la mano vacía de Anakin agarró mi dedo.
—¿Eh?
Asombrada, me di la vuelta y me sobresalté aún más cuando Anakin levantó mi mano, murmuró un poco y no pude decir si estaba gruñendo o gimiendo. Luego su voz tranquila me preguntó en voz baja.
—¿Desea venir conmigo?
—¿Yo?
—¿Hay algo más que tenga que hacer?
—No.
Anakin luego puso los ojos en blanco de manera sutil. No se notaba, pero parece que estaba inquieto.
Un hombre que no suele ser así, por lo que parecía aún más sospechoso. Suspiré y empujé bruscamente mi cabello hacia atrás.
—Si hay algo que quieras decirme, simplemente dilo. No te andes con rodeos.
—…Desearía que mi maestra fuera conmigo.
—¿Por qué?
—No quiero dejarla sola.
—… ¿Por qué estaría sola? Estoy con las doncellas.
Ante esto, Anakin me miró en silencio “¿En serio?” fue lo que me preguntaron esos ojos claros. Traté de responder con confianza, pero de alguna manera mi mandíbula y mi garganta estaban obstruidas.
Estaba planeando poner mi cara en mi almohada y llorar sola una vez que me dejaran. Sin Anakin, nadie en esta mansión me escucharía llorar.
Un suspiro salió de manera involuntaria.
¿Por qué este hombre que normalmente no pide nada, de repente se comporta así? Toqué mi cabello que estaba desordenado de nuevo y respondí.
—Bien, vamos entonces.
—¿Está segura?
—Prepárate para ir antes de que cambie de opinión. Si hay muchas escaleras deberás de llevarme.
—Lo haré con alegría.
*** ** ***
Anakin me cargó fácilmente todo el caminó hasta su casa destartalada. Fue impresionante observar su fuerza y resistencia. Anakin llamó a la puerta y habló en voz baja.
—Soy yo.
—¿Quién es “yo”?
La puerta no se abrió ante la voz astuta del niño, Anakin me miró e instó en voz baja.
—No juegues conmigo, tenemos un invitado.
—No tengo ningún cliente y no traigo a ninguno de la calle…
La niña que estaba refunfuñando mientras abría la puerta me miró y se tapó la boca con las manos antes de evitar gritar.
Luego le dio una palmada en la espalda a Anakin y se apresuró a regresar a la casa.
—¡Oh, no! ¡No he limpiado la casa en absoluto!
—…Entremos.
Cuando entré en la casa todavía en mal estado, la niña estaba limpiando y barriendo de manera apresurada. De manera tímida, tiró su basura debajo de la cama y juntó las manos antes de preguntar.
◊♦♦ ◊♦♦ ◊♦♦
¡Gracias por la ayuda, Hikari~!