NARRATIVA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE JASON.
—Todos a los que me encontré en la calle, ¿fueron enviados por ti?
—Dios no lo quería permitir, pero pague el precio justo.
—¿El precio?
Jason estaba desconcertado y enojado ante el tono descuidado del Dragón, no pudo evitar que las lágrimas salieran de sus ojos ¿Cómo había sido su vida? ¿Cuántos años había perdido? ¿Quién podría compensar su pérdida?
Había resistido para poder salvar al mundo, aguantó porque creyó que tenía que salvarlos a todos. Sin embargo, después de haberse preparado para su muerte, se dio cuenta de que solo era una marioneta solo para ayudar con el suicidio de un dragón. Simplemente fue utilizable, todo su tiempo, todo su dolor.
—¿Qué hay de mí? ¿Cómo me van a compensar por esto?
—Serás el hombre más fuerte del mundo.
—¡No quería ser eso! —gritó Jason bajando su cabeza. Luego la levantó y miró fijamente al dragón. Sus lágrimas caían como si fuera lluvia.
—Yo no quería ser el más fuerte… Pídeme perdón. Di que lo sientes incluso sin son palabras vacías… Di algo vacío… ¿Para que yo…Todo esto…? ¡Qué demonios!
—Nada de esto ha cambiado, si no fuera por mí, algún día tendrías que matar a otro dragón. Ese es tu destino. En este mundo, tu existencia es solo para eso.
Estaba enojado por muchos de los momentos que tuvo que renunciar para poder llegar hasta este lugar y a pesar de los gritos de Jason el Dragón respondió fríamente, sin ninguna intención de disculparse.
—Haz tu trabajo —Dijo el dragón por última vez.
Lo que Jason vio no fue el cuerpo de un poderoso dragón que respiraba, en cambio, estaba más cerca de ser una ilusión creada por el propio corazón del dragón, el cuerpo espiritual desapareció sin dejar rastro dejando solo un orbe.
Jason no pudo evitar reírse, con su cuerpo doblado a la mitad. Después apuñaló el corazón del dragón y la tierra tembló.
Había sobrevivido, pero ¿esa era la vida que quería? Jason apretó su corazón en vano.
¿Nació solo para matar a un dragón? En este mundo ¿eso era toda su existencia? Entonces, después de que haya matado al dragón ¿cómo se supone que deba de vivir?
El niño que había crecido como una mera herramienta para poder matar a un dragón, era imposible que pudiera crecer de manera emocional; por lo tanto, el accidentado Jason llegó a la resolución extrema de que, una vez que hubiera matado al dragón, ya nadie lo necesitaba.
El mundo es capaz de sobrevivir gracias a su sacrificio y Jason comenzaba a desmoronarse poco a poco.
Al no ser capaz de encontrar otra razón por la que vivir, Jason recordó repentinamente a Helena en ese día, donde se escabullía del campo de entrenamiento y cuando nadie creía en él, ella fue la única que tomó su mano.
—”Confía en tu esfuerzo. Eres más fuerte que nadie, así que definitivamente puedes hacerlo”
Cuando escuchó eso, se dijo que tenía que vivir. Pensó que tenía que regresar con vida, que si volvía con vida debería de recordar la promesa que hizo hacia ella.
Jason levantó su cuerpo.
Helena lo necesitaría.
Con una Helena que lo necesitaba, finalmente podría echar raíces.
El camino de regreso no fue difícil, en su camino se encontró con aquellos a los que había ayudado, pero no todos estaban contentos del regreso de Jason y al mirarlos, Jason por fin se convenció de la intervención del dragón.
Habían pasado tres años desde que se marchó de su casa, no era el momento para que el río cambie de dirección, pero sí para que todos los niños pequeños que conoció crecieran.
¿Cómo habían cambiado todos? ¿Cómo estaban sus padres y su pequeña hermana? ¿Qué tal estaban Helena y Alec?
Incluso si trataba de recordar a todos, incluyendo a los trabajadores, sólo vería sus caras borrosas y, a pesar de eso, cada vez que pensaba de esa manera, se sentía menos solitario.
Tan pronto como Jason regresó, se dirigió al Palacio Imperial y mientras pensaba en informar a su Majestad, también estaba seguro de que Helena estaría allí.
Después de completar el informe formal, agarró al asistente y le preguntó por la ubicación de Helena y le informó que estaba en el salón de té cerca del jardín.
Cuando abrió la puerta para entrar, vio a dos personas que ya habían crecido rápidamente, pero que no eran tan diferentes como lo había imaginado.
Una extraña emoción surgió de su corazón.
Fue una suerte que no cambiaran tanto; si al verlos no estuviera familiarizado, Jason pensó que habría sido insoportable. Entonces hizo un poco de ruido y se acercó para abrazar a los dos.
—¿Están bebiendo todos sin mí?
—¡Jason, regresaste! ¿Te vas a quedar?
—Sí, me quedaré en la capital por un tiempo. Es una tarde deslumbrante su Alteza.
Mientras Jason saludaba a Alec, de repente notó a una mujer extraña que estaba sentada frente a él.
Su cabello era del color de ébano y sus ojos verdes eran hermosos.
Después de dar unos pocos pasos, se dio cuenta que esa bella mujer, era la prometida de Alec. Eris Mizerian.
—Vaya he sido grosero. Eris Mizerian, sigue siendo hermosa.
Jason se apresuró en hablar para que no se delatara el hecho de que no lo había reconocido, pero Eris no parecía estar interesada. No, para ser más precisos, todo parecía ser un poco interesante para Jason.
Miró a Jason con unos ojos sin vida y simplemente lo saludo.
—Es una tarde deslumbrante Sir Kazar.
—No he contribuido nada al Duque Kazar y ese título no me pertenece, siempre he dicho que Jason es suficiente.
—Como la prometida del príncipe heredero, ¿cómo me atrevería a llamarlo de esa forma?
Era una voz risueña, pero al mismo tiempo venenosa, de alguna manera fue extraño. ¿Así es como era Eris Mizerian?
Jason miró a Alec para ver cómo su amigo fruncía el ceño como siempre lo hacía y Eris dijo con calma.
—Hay muchos ojos mirando, su Alteza.
—No necesito tener en cuenta los ojos de las otras personas.
—Solo hay una persona debajo de este cielo que puede hacer eso… Y también se preocupa por la comodidad del silencio.
—¡Eris!
Helena gritó su nombre con sorpresa y Alec apretó sus puños tratando de controlar su ira. Aunque las manos de Alec estaban cerradas en puños, Eris no parpadeó y luego se levantó lentamente de su asiento, mientras le decía a Helena con una sonrisa sutil.
—Gracias por el té, lady Antlebloom, pero en lugares muy concurridos no debe de hablar con su Alteza ni conmigo de manera informal. Hay cosas como el estatus y los ojos de los demás.
—…Sí.
Helena abrazó a Alec para detenerlo, ya que parecía que estaba a punto de correr hacia lady Mizerian y Helena simplemente hizo una reverencia en silencio y asintió.
Al ver el comportamiento de Helena, Jason se volvió hostil de inmediato hacia Eris, pero se contuvo. Si se ponía del lado de Helena sin una justificación, corría el riesgo de hacer que las cosas se volvieran aún más problemáticas para ella.
Eris sonrió como si estuviera satisfecha con la respuesta de Helena y se fue sin mirar atrás.
Su apariencia le era infinitamente desconocida.
La Eris Mizerian que conocía era una niña que no podía ser orgullosa ante Alec, pero ahora le daba la espalda a Alec primero, cosa que no pudo hacer antes.
Una persona que pensó que nunca cambiaría, cambió. De alguna manera Jason seguía absorto en la espalda que se alejaba. ¿Por qué cambió?
¿Por qué los ojos de Eris Mizerian parecían ser tan oscuros? Esas preguntas lo mantenían curioso.
Cuando vio el carruaje de Eris Mizerian, Jason tuvo el impulso de subirse y se obsesionó con la idea de hablar con Eris y mientras ella esperaba su carruaje, las comisuras de su boca se elevaron con anticipación para ver la respuesta de ella.
¿Se enojaría igual que cuando era una niña? No creía que eso pasaría, pero ella podría estar un poco feliz por verlo. Hace un momento no se pudieron saludar de manera correcta… Sin embargo a lo que Jason se enfrentó fue a una Eris con su mejilla roja.
El rostro de Jason se endureció, solo había unas pocas personas en este Palacio Imperial que serían capaces de abofetear las mejillas de ella.
—No se preocupe Sir Kazar, usted no tiene nada que ver con esto.
—Haré lo que deseé señora.
Cuando Eris se encogió de hombros, Jason fingió dar un paso atrás. Matar un dragón y regresar fue un poco imprudente y desvergonzado, pero al mismo tiempo, era la manera de obtener el favor de alguien.
Constantemente estaba sonriendo y charlando, pero Eris evitó su mirada con su rostro cansado.
—¿No vas a emprender una nueva aventura?
—No lo creo y aunque quisiera, ya maté a un dragón, a la madre naturaleza. Estoy pensando en quedarme un tiempo en la capital. Hay algunos dragones que me odia.
De vez en cuando tenía pesadillas de dragones que iban por él.
Mataban a su gente y convertían todo el mundo en un mar de fuego, era un sueño donde la gente siempre lo culpaban.
Después de ese sueño, instintivamente tenía que mirar por la ventana. Se preguntaba si la gente en verdad no moriría al final o si es que la verdad fue que no pudo salvarlos.
—Aún falta para que lleguemos con el Marqués, así que cuéntame un poco más al respecto.
Por primera vez en todo el trayecto Eris hizo contacto visual y Jason se sobresaltó un poco al mirar sus ojos verdes… Eran bonitos, pero no estaban animados como antes.
Desde el principio, ella parecía más madura que los demás, pero incluso ahora, se sentía mucho más madura. Al contar su historia, miró a Eris que estaba pensando y después le preguntó.
—Supongo que…No me hablaras casualmente.
—Es porque no somos cercanos y no es algo que pueda pedir.
La dama que conocía hubiera levantado su rostro con orgullo y le respondería con un: “¿Por qué tengo que hablarte con respeto? Solo hay tres personas bajo el cielo a las que les debo respeto”
Pero esa joven ya no estaba, solo quedaba la “dama minuciosa” que respondía con calma después de hacer cálculos.
Ella ha cambiado.
Jason chasqueó la lengua en silencio con amargura y después le dijo a Eris como si estuviera poniendo excusas.
—No los culpes demasiado. Como han estado solos en el Palacio Imperial y no han encontrado a más personas de su edad son un poco torpes.
—Ya pasaron la edad de ser perdonados por ser torpes.
—”Incluso si es el duque Kazar, es lo mismo para mi”
Un día se encontró con Lady Mizerian mientras trataba unos asuntos con el Marques Mizerian. Jason seguía pensando en Eris, se sentía como si se estuviera viendo a sí mismo.
El alejarse de todos para no encariñarse con los demás.
♦♦◊♦♦ ♦♦◊♦♦
¡Gracias por la ayuda, Hikari~!