CAPÍTULO 75

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Después de la cena me di la vuelta y me fui a la biblioteca. La habitación al final del pasillo en el primer piso era completamente diferente a la de la biblioteca de la familia en donde estudie.

Incluso hoy, el marqués estaba ausente.

Cuando giré el pomo de la puerta de la sala de estudio, se escuchó un traqueteo, pero no se movió, pensé por un momento mientras miraba el pomo de la puerta cerrado.

¿Debería de pedir que la abran? Pero la doncella me dijo que debía de evitar que me atraparan.

La mayoría de los asistentes de esta mansión servían solo al marqués Mizerian; si me atrapaban, había una gran posibilidad de que me detuvieran o me entregaran.

Incluso si llego a escuchar algo, debería de hablarle a Anakin para saber qué es lo que estaban escondiendo.

—Anakin, tengo que entrar, no cortes todo o harás ruido.

—De acuerdo.

Cortó el pomo de la puerta y la abrió siguiendo mis órdenes.

—Quédate aquí y vigila; si viene un siervo, haz que se vaya.

—¿Qué debo de hacer si no es un sirviente?

—…No hay nada que podemos hacer si viene el dueño de esta habitación. No tienes que hacer nada.

Con Anakin asintiendo, entré en el estudio.

A primera vista era un estudio ordinario, pero definitivamente era un poco más pequeño. Era como si las paredes estuvieran colocadas en una habitación para dividirla en dos.

Me acerqué a la estantería y miré a mi alrededor.

El árbol genealógico de la familia Mizerian fue colocado entre ellos, así que lo recogí y comencé a hojearlo.

No recordaba el nombre del marqués y no sabía el nombre de la madre de Eris, por lo que mi única esperanza era ver el nombre de Eris para encontrar los nombres.

Al final de la página, encontré el nombre de Eris Mizerian.

—¿Eh?

Los dos nombres escritos encima de Eris eran Carnival Axel y Quies Mizerian. Era poco probable que el nombre de la mujer fuera “Carnival Axel”, por lo que significaba que la madre de Eris era Quies Mizerian… ¿Eso significaba que el marqués era el yerno de los anteriores marqueses Mizerian?

Cuando le di la vuelta al libro, pude ver que había una carta pegada, así que la abrí y dudé un poco antes de leerla.

Ella no está interesada en el negocio familiar, así que voy a encontrar a un hombre que pueda continuar con el legado familiar en lugar de ella. Puedo encontrar una pareja de alguna familia poderosa, pero él no puede ignorarla solo porque ella no está interesada en hacer nada. Sería bueno si pudiera elegir un hombre que fuera ambicioso y meticuloso de una familia noble caída…”

Cuando terminé de leer la carta, noté que había un libro que tenía menos polvo que el resto, por lo que traté de sacarlo. Cuando lo hice, no me sorprendió que la estantería se abriera con un sonido.

Algo blanquecino brillaba más allá de la otra habitación, sutilmente oculta.

Entré como si estuviera siendo poseída… eso era… ¿Un ataúd? Como una escena del cuento de hadas de Blancanieves, una mujer de cabello negro dormía dentro del ataúd.

Sin tener que leer el nombre gravado en un costado del ataúd, pude saber quién era ella de un vistazo; eso es porque se parecía mucho a Eris.

Cuando miré alrededor de la habitación, lejos del ataúd que contenía el cuerpo, pude ver que había artículos que pertenecían a Quies Mizerian.

Sentí como si hubieran puesto todo lo relacionado con ella aquí; en ese momento escuché los pasos urgentes de alguien.

Mi cuerpo se giró bruscamente. A pesar de que me había burlado mucho del marqués, nunca lo había visto tan enojado. El marqués, cuyo rostro estaba tan rojo y tembloroso, pronto levantó su mano para agarrarme de la muñeca.

—Tú… tan repugnante, ¿lo sabes?

Sosteniendo mis brazos temblorosos, me empujó fuera de la habitación. Cuando el marqués me sujetó de nuevo por mis hombros. Anakin se acercó y colocó la espada en el cuello del marqués.

—Déjela ir. Ella no debe de ser tratada de esa manera tan imprudente.

—¡Tú! ¿¡Cómo te atreves!? ¡No conoces tu lugar! ¡Ni siquiera deberías de hablarme!

Anakin silenciosamente acercó aún más la espada al cuello del marqués. La sangre empezó a gotear sobre su garganta.

Solo en ese momento, el marqués me soltó y se alejó sin decir nada; adivinó que no podría ganar.

Me sacudí los hombros como si algo sucio me hubiera tocado y luego me coloqué a un lado de Anakin, pero él todavía no bajó su espada y hablé en voz baja.

—Si me responde a la pregunta, me callaré y olvidaré todo esto.

—¿Me estás amenazando?

—Sí, lo estoy amenazando. No creo que haya una gran diferencia si lo mato aquí.

La gota de sangre cayó a los pies del marqués.

—¿Por qué mantiene el cuerpo de Quies Mizerian disecado?

—¿Qué quieres decir con disecado? Cuida tu lenguaje… Simplemente hice lo que ella quería.

—¿Ella lo quería?

—Sí… deseaba morir de manera bella.

El marqués tragó un gemido doloroso y continuo.

—Lo llamaron depresión postparto, pero la verdad es que… Ella no tenía ningún apego por este mundo. Lo mismo sucedió conmigo o con nuestra hija… No fuimos suficientemente buenos para captar su interés.

El marqués se quedó en silencio y nos miró fijamente. Sus ojos me decían que, si deseaba matarlo, que lo hiciera de una vez; sin embargo, esa desesperación estaba profundamente arraigada por su determinación.

De alguna manera, mi enojo se calmó y le dije a Anakin que bajara su espada.

Le di la espalda y me dirigía a la habitación de Eris Mizerian y él se quedó ahí… En el lugar donde descansaba Quies Mizerian.

Cuando regresé a la habitación, pude ver a la doncella inquieta que me esperaba.

Me miro a la cara e inmediatamente se derrumbó cuando las fuerzas le fallaron.

—¿Sabe lo nerviosa que estaba cuando vino el marqués?

—Lo siento, hice que te preocuparas.

—No se disculpe, no tiene por qué disculparse conmigo señorita.

Me senté en la cama y miré a la doncella antes de preguntarle.

—Mi madre… ¿Ella murió poco después de que naciera?

—Ella falleció cuando usted fue destetada.

—¿Estaba enferma?

La doncella dudó por un momento antes de responder.

—Quizás sí. Originalmente era débil, pero escuché que empeoró después de que dio a luz siendo joven.

¿Entonces por qué dijo eso el marqués? El Marqués describió a Quies Mizerian como si ella se hubiera suicidado.

La doncella parpadeó lentamente antes de continuar.

—Pero incluso si trajeran al mejor médico, es posible que no hayan podido curar esa enfermedad incurable. Ella no tenía la voluntad para mejorar.

—Mi padre dijo que madre tenía depresión posparto.

—¿Depresión posparto? No lo creo. Según las palabras de mi madre, quien cuido de la Ama desde pequeña, siempre fue igual, hasta el día en que murió.

—Esa historia… ¿Puedes darme más detalles?

Ella obviamente dudaba, pero luego se mordió el labio, como siempre sucede con aquellos que dudan, la historia inicia con un “No se los detalles”

*** ** ***

 LA PERSPECTIVA CAMBIA AL PUNTO DE VISTA DE LA MADRE DE EMMA.

Nota: Cuando se habla de Ama, se refiere a Quis Mizerian y Maestros(a) a los padres de Quis Mizerian.

Desde la infancia, mi Ama siempre ha sido una niña dócil y abandonada. Los niños pequeños suelen expresar sus opiniones, sus quejas y sus risas, ¿verdad?, pero mi Ama no lloraba ni reía, es por eso que el Maestro y la Maestra estaban muy preocupados.

¿Será que mi Ama no es lo suficientemente inteligente? Se preguntaban.

Fue por eso que le nombraron un tutor desde una edad muy temprana, pero escuché que mi Ama era tan brillante, todo lo contrario a sus preocupaciones. Todo lo que le enseñaban ella lo entendía, por lo que, incluso a pesar de que fuera una mujer, no deseaban tener otros sucesores, ella era más que suficiente y fue educada para ser la próxima cabeza de la familia.

Pero mi Ama no estaba interesada en eso, así que los maestros frustrados le preguntaron a ella:

—”¿Qué demonios es lo que quieres hacer? Te apoyaremos en lo que sea que decidas”.

Pero, ¿sabes lo que mi Ama respondió?

—”Padre, no quiero hacer nada. No estoy interesada en nada y estoy cansada de vivir. ¿Tengo que… hacer algo? ¿Una mujer debe de hacer ‘algo’?”

Mi madre estaba frente al maestro, por lo que pudo ver la expresión que puso ante las palabras de mi Ama.

Ella claramente vio su expresión y me dijo que nunca había visto una expresión tan triste en su vida. Creo que yo hubiera hecho lo mismo.

¿Qué padres no se pondrían tristes cuando su única hija desea solo morir de inmediato?

El maestro y la maestra se esforzaban mucho para despertar el interés de mi Ama, en cualquier cosa. Le enseñaron a tocar un instrumento, a que cuidara de las plantas, criar animales, e incluso le presentaron hombres guapos e inteligentes, la enseñaron a jugar y apostar, pero nada de eso llamó la atención de mi Ama.

Dijeron que la única opción que quedaba era el matrimonio; ¿la razón? Es porque si se casaba y tenía hijos, al cuidarlos y jugar con ellos, podía tener un poco de alegría en su vida.

Alguien dijo que mi Ama, que no estaba interesada ni en las plantas ni en los animales, pero estaba seguro de que con los niños sería diferente; después de todo, nacería de su vientre.

A excepción de la familia imperial, los Mizerian eran las personas más ricas de la capital, por lo que, por supuesto, los buitres iban y venían para desgastar sus pies.

Pero el Maestro quería que su yerno fuera el que heredara las funciones de la familia y que no fuera fácilmente intimidado por los demás.

De esa manera fue como eligieron al marqués.

Los maestros dijeron que el marqués les agradó porque era sincero y estaba lleno de ambición, pero que no podía expresar toda su voluntad debido a su familia pobre e impotente. Los padres de mi Ama simplemente dejaron que ella siguiera sin hacer nada como siempre lo hacía.

Dijeron que no se involucrarían en nada y el marqués solo debía de respetar eso.

¿Quién pensaría que sucedería algo tan desafortunado? El marqués se enamoró de mi Ama.

El marqués hizo cualquier cosa por su esposa, pero mi Ama no estaba satisfecha con nada; incluso si era sostenida por el marqués en sus brazos, no se negaba, pero eso no significaba que diera su permiso… Mi Ama… ni siquiera sintió la necesidad de tener que negarse.

¿Qué tanto fue la desesperación del marqués que se dio cuenta de eso?… Para él fue increíble.

El marqués comenzó a salir, juegos de azar, alcohol e incluso llevó a una prostituta a la mansión para que mi Ama lo viera.

Mi Ama no cambio su expresión a pesar de que sabía que la prostituta se había apoderado de su dormitorio ¿Por qué? En esa mansión había muchos cuartos en los que podía dormir.

♦♦◊♦♦ ♦♦◊♦♦

¡Gracias por la ayuda, Hikari~

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