Giulio (Daivan) #10 – (+18)

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Daivan

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Creo que perdí mi conciencia por un rato. La suave caricia y una lengua lamiéndome la cara y los brazos hace que me despierte. 

Gian: -Ah… ¿Giulio?

Giulio: -¿Ha despertado, señor Gian?

Cuando estaba por responder con un sí, me doy cuenta de que Giulio todavía permanecía dentro de mí. Todavía estamos conectados. 

No, como decirlo, se me hace difícil separarme…. Pero no podemos permanecer conectados aquí por siempre. Me siento un poco preocupado por su completa falta de interés en retirarse.

Giulio: -Señor Gian … .fue maravillosos, demasiado. 

Gian: -Hahaha… hey… oye… me haces cosquillas ahí. 

A pesar de mi preocupación, me lame por todos lados, desde mis brazos, hasta la palma de mi mano… pasando por mis dedos… me mira con una mirada hechizada. 

Gian: -¿…? Es como un deja vu.

¡Ah! Me acabo de dar cuenta. La forma en que está acariciando mi cuerpo, es extremadamente similar a cuando lo vi pelar la carne humana con su cuchillo antes. 

¿Es alguna manera que tiene de acariciar? Oculto mi malestar y con cuidado elijo cuidadosamente mis palabras para decírselas.  

Gian: -Hey, Giulio…. ¿No crees que usando los dedos, las manos, los labios y la lengua son mejores que usar el cuchillo durante el sexo? 

Giulio: -Si…lo entiendo, ahora mismo logro entenderlo. 

Eso me alegra, en verdad que me alegra.

Gian: -Ahh… por otra parte tu pene también es importante. 

Giulio: -Ah, lo siento por solo fijarme en mí. 

Gian: -Vamos, ven. 

Giulio: -Si….

Gian: -Hnmm…. Mmmmm… esto es mejor que los cadáveres ¿no es así? 

Giulio: -Si…. yo no lo sabía. No lo sabía…. 

Dice esto con una voz elevada mientras estoy en medio ido, la mano de Giulio vuelve a tomarme. No puedo entender muy bien el significado de eso.

Gian:- ¡¿Ahh?! ¿Qué pasa con esto? A pesar de que me vine hace un momento, siento como que me podría volver a correr.

En algún momento, Giulio también comienza a revivir dentro de mí. Siento la sensación de algo grueso y fuerte dentro de mí que me provoca un poco de miedo debido a la anticipación. 

A medida que él me embiste en mi punto bueno en mi interior, hace que ni siquiera pueda preguntarle “¿piensas hacerlo por segunda vez?”

El semen que se quedó en mi interior debido al corrimiento de antes, hace que el pene de Giulio pueda entrar y salir fácilmente de mí… Mierda, esto se siente muy bien. 

Gian: -Yendo por mí de esa manera…. Por dios, hazlo como quieras. 

Giulio: -Si, haré lo que quiera…. Si no le llega a gustar, puede golpearme. 

Gian:- Ahhh…. Ahhhh….. ¡AHHHH!  !¡ME VENDRÉ DE NUEVO! !AHHHH! 

Giulio: -No me apriete de esa manera….! Yo también…mmm ahhh!

No puedo saber si nuestro clímax se siente bien o si me duele… siento una profundidad en mí, muy profunda… más de lo que haya sentido antes. 

Es como si un despertar dulce estuviera emergiendo desde las profundidades de mi cuerpo que nunca desaparecerán…. Y así, nosotros….

Cuando me doy cuenta, el sol ya se ha ocultado. En el cuarto oscuro, nosotros dos permanecemos como animales, simplemente ahí acostados, cubiertos de fluidos corporales.

Y así, llega la noche.

Giulio: -Ah…. Es como un cadáver, está abierto.

Gian: -Idiota…. ¿Qué tanto estás mirando?

Giulio: -Es que… hay mucho de mí semen saliendo… es muy lascivo. 

Gian: -Yo que sé. Pero ya suéltame, es doloroso seguir con esta posición. 

Giulio: -Señor Gian…. ¿podemos hacerlo una vez más?

Gian: -Enserio…. Ya que. 

Como lo supuse, algo dentro de Giulio está roto. Pero, para mí eso es…. 

Giulio: -Señor Gian…. Ahhh.

Gian: -¡¡¡Tsu Ahhh…. tan repentinamente…. Hnmmm… ahhh!!!

Giulio: -¡Gian! ¡Señor Gian! 

Gian: -Ahh… duele…. Estás poniendo demasiada fuerza.

Giulio: -Lo siento…. Yo… si el señor Gian permaneciera a mi lado… probablemente, podría amarme a mí mismo. 

Giulio: -Ya no quiero odiarme a mí mismo….

Gian: -No tienes remedio. Buen chico, buen chico.

Giulio: -Yo… siempre lo he amado, siempre ha sido mi pilar de apoyo.

Gian: -Pues eso sí que es un honor. Ahmm, por dios, estarte reprimiendo todo este tiempo, desde la cárcel…

Giulio: -…… Siempre, desde hace ya mucho tiempo. 

En esta habitación, hay un calentador adecuadamente puesto. 

Colgamos toallas húmedas sobre el calentador para dejar que salga todo el vapor antes de utilizarlos para limpiar el cuerpo uno del otro mientras hablábamos de cosas estúpidas, besándonos y riéndonos. 

Parecíamos dos niños jugando. 

Y entonces, yo…

Gian: -Ehmmm

Me siento como un estudiante que ha olvidado el hacer su tarea, así que me giro para buscar el teléfono y marcar.

Gian: -Ah… bueno, ¿es el tío Bernardo? 

A través del otro lado del receptor telefónico, se escucha la voz de Bernardo que pareciera que sufre del estómago por beber demasiado café. 

Bernardo:  -¡..! ¡¿Gian?! ¡¿Eres Gian?! ¿En dónde estás ahora? ¿Por qué no me contactaste enseguida? ¿Desde dónde me estás hablando?

Demonios….

Bernardo: -El consejero Cavalli ha estado preocupado por ti. Deberás de aceptar también sus regaños. 

Gian: -Claro, como que ya estoy lleno de tanto. Lo siento Bernardo, por haberte lanzado tan repentino este plan. 

Una vez más, hablo sobre el plan que se me ocurrió por instinto. Puedo apostar, que Bernardo ha de estar apoyando su frente en su mano mientras suspira desde el otro lado del auricular.

Bernardo: -Es una locura, pero es verdaderamente atractivo. Sin embargo, estaríamos poniendo todo el peso sobre ti, la persona que será nuestro jefe, por lo que, desde mi posición, se me hace dificil decir que sí.

Gian: -Pero, mientras estamos sin hacer nada, puede que el GD esté planeando continuar con el terrorismo ¿sabes? Yo estaré bien, porque Giulio está conmigo.  

Bernardo: -¿Cómo está Giulio?

Gian: -Mm. Está durmiendo como un buen chico. 

Mido hacia la cama. Y en algún momento Giulio se ha despertado, y como perro fiel, está observándome de cerca.  

Gian: -Chuu.

Pongo mi dedo índice en los labios y le mando un beso, entonces regreso a la plática con Bernardo.

Bernardo: -El policía que capturaron los dos, soltó todo sin ningún tratamiento especial… Y es como me habías dicho. 

Bernardo: -La mayoría de los soldados del GD han sido eliminados. Para terminar con ellos de una sola vez, el mejor plan de acción sería el atraerlos con un cebo irresistible y regresarles el ataque, pero… 

Gian: -Giulio ya consiguió el lugar para la ceremonia del ritual. Es una casa de campo en los suburbios del oeste llamada “Unicornio”. Si lo llevamos a cabo allí, no tendremos que preocuparnos por la policía. 

Desde este lado del auricular, puedo escuchar que Bernardo está pensando. Pero, vaya que esta línea telefónica sí que es segura y clara, es increíble. Es como si pudiera ver lo que está pasando en el otro lado con solo escuchar los ruidos de fondo. 

Bernardo: -Entiendo. Convenceré al consejero Cavalli. Notificaré a la junta de esta noche las generalidades. Mañana, llevaremos a cabo la ceremonia del ritual, para darte a conocer formalmente como el jefe.

Gian: -Así se habla. En cuanto a los capitanes y miembros de la junta, pueden venir los que puedan. Ya que los verdaderos clientes, no son ellos. 

Luchino: -Luchino e Iván ya están esperando. Últimamente, han estado irritados por haberse estado negándose. 

Gian: Excelente. 

Bernardo: Probablemente…. Los directores de la junta más diligentes estarán pasando la noticia de la ceremonia esta noche por los medios, para hacerles saber al GD.

Gian: -Si, y luego…. Mañana, esperemos a que las tropas del GD vengan a atacar mis bolas como una horda de avispas. 

Bernardo:- Lo más seguro…. No, con seguridad vendrán. 

Veo la sonrisa sin miedo de Bernardo del otro lado del teléfono. Contesto con un ¿uhm? Y espero la respuesta.

Bernardo: -Según lo que dice el policía al cual le dispararon…. Suena como que Rockwell está en peores condiciones de lo que pensábamos. Al parecer, los efectos de la lucha se extienden por toda la ciudad.

Gian: -El sindicato de Chicago… ¿En Rockwell?

Bernardo: -Si. Se rumorea que ellos son los que se han apoderado de un poco de territorio. Es por eso, que el GD no tiene energía de sobra para la guerra contra nosotros. Es por eso que definitivamente vendrán mañana.

Gian: -Espero con emoción que lleguen. Tanto que podría hacerme… ¡Ah, es cierto!. Mañana, me dirigiré desde este escondite hacia el lugar de la reunión. 

Bernardo: -¿Qué quieres decir? Si no llevas guardaespaldas y vehículo blindado…. 

Gian: -Sería malo si me llevaran desde el hotel. Sin lugar a dudas, las personas respetables quedarían atrapadas en el fuego cruzado, sin mencionar que la ciudad está en alboroto por la tormenta. No te preocupes, Giulio y yo llegaremos a escondidas. 

Bernardo está pensando desde el otro lado del teléfono. 

Bernardo:- Ya veo…. Incluso si enviamos autos para recogerte, sería la misma situación si el GD logra encontrarlos…. Parece que no podré dormir esta noche.

Bernardo: -En este momento, estoy buscando registros de llamadas de “las vegas girls”, pero parece que estaré despierto toda la noche.  

Gian: -Lo siento por todas estas situaciones que han pasado. Mis condolencias hacia el cabello del señor Ortolani. 

Bernardo: -Que grosero, no me estoy quedando calvo… o se supone que no. Pero, fufu, ciertamente están hechos un lío. Y todo por proteger al jefe y su plan así como a los ciudadanos. 

Bernardo se ríe alegremente… pero puedo sentir a través de la línea telefónica, la atmósfera pesada desde el otro lado. 

Bernardo: -Gian, ve con cuidado.

Gian: -Lo sé. Adiós. 

Gian: -Lo siento, Giulio. ¿Te he despertado?

Giulio: -No, he dormido muy bien. Vi un sueño de cuando era un niño. 

Una sonrisa serena se extiende a través de la cara de Giulio, como el sueño agradable que se ve y que continúa en sus ojos. Así que, realmente tuvo que haber tenido buenos tiempos cuando era niño. 

Estoy un poco aliviado.

Giulio:- Prepararé las cosas para mañana.

Cuando estaba por decir “ah, claro” enfrente de mi…. Giulio avanza a través de la habitación en la oscuridad tenue. 

Se mueve a un lado debido a una tabla en el suelo y mira hacia abajo. Al pensar “¿un almacén oculto?” me levanto para rodearlo. 

Gian: -Whaaoo, esto es increíble.

Al abrir el agujero rectangular, veo metal, aceite, lo suficiente como para amordazarme. Hay cañones gigantes brillantes, también hay más armas, algunas cajas y cuchillos de caza. 

Giulio:- ………..

Giulio escoge un largo rifle, casi tan alto como yo. El rifle se ve ya viejo, pero se ve intimidador debido al dios del asesinato que es el quien lo sostiene. 

Entonces levanta la perrilla del arma para revisar y la toma nuevamente.

Después de comprobar su mecanismo, él da una pequeña inclinación de cabeza. ¿Eh? ¿Tiene planeado cortar con ese rifle? De alguna manera, pensaba que tomaría algo como una sierra. 

Comprendería si usara una escopeta, pero… ¿un rifle? 

Giulio: -Señor Gian… puede irse a descansar. 

Gian: -Si. Parece que ya se te olvidó. 

Giulio: -¿Si…? Ehm…

Gian: -Yo me la pase recordándomelo a pesar de que yo lo dije, pero termine por olvidarlo. Realmente el sexo, y las cosas eróticas sí que hacen fallar al cerebro. Está prohibido que me digas Señor Gian, Giulio. 

Giulio: -Ah… lo siento… Gian….

Dice mi nombre con una voz de torpeza. Mientras regaño a Giulio regreso a la cama. Tal vez Bernardo contacte con nosotros o algo.

Mientras miro a Giulio … .Su cuerpo desnudo…. Parece inhumano, parece como si fuera alguna clase de bestia hermosa. 

Hoy, han pasado demasiadas cosas.

A pesar de que lo pienso, no hay manera de que pueda conciliar el sueño.

Y al darme cuenta, en alguna parte de mi conciencia, me percato de que ya estoy envuelto entre las sábanas y expirando unas respiraciones patéticamente somnolientas. 

Y entonces, todo desaparece en mi letargo. 

Séptimo día 

Pensando que alguien me llama…

Giulio: -Levántese por favor, señor Gian.

Gian:- ¿Eh…? Giulio…

Me encuentro con el rostro de Giulio delante de mí. 

Gian: -Ah, lo siento, he dormido bastante…. Maldición, ¿Qué hora es? 

Si no recuerdo mal, decidimos hacer una ceremonia ayer por la noche…. Cuando trato de levantarme a toda prisa de la cama, la mano de Giulio se desliza en silencio hacia mi hombro, me sorprende.

Giulio: -Discúlpeme. Dese prisa en vestirse. 

Gian: -¿…? ¿Qué pasa? 

¿Qué pasa, con esta atmósfera de miedo?

Salgo fuera de la cama y tomo la ropa que me había quitado en el suelo. Sin querer, miro hacia la ventana. 

Gian: -¿Uh? Aquello, ¿no será que…?

Giulio: -…………

Giulio mira hacia abajo. Parece que ya se había dado cuenta de lo que miré. Sus ojos se oscurecieron.

Ojos con un color negro que parece una mancha que opaca… sin reflejar nada… ojos que ni había visto en estos últimos días. ¿Estas personas, podrían ser? 

Debajo de la ventana, se ve a un sinnúmero de autos de clase, estacionados en la calle, en la acera de enfrente de la vivienda. Son sedanes negros, Pierce y Cadillac… 

Alrededor de los autos, hay personas de traje negro, que evidentemente pertenecen a la mafia, sudo frio con tan solo detectarlos. Se reúnen audazmente alrededor de los autos, esperando algo.  

Aquellos son….

Gian: -Oye, aquellos…. ¿son de su….?

Giulio: -Son de la tropa de Bondone.

Giulio dice estas palabras, escupiéndolas como si estuvieran atoradas en su boca y entonces….

Golpes violentos hacen eco a través de la habitación, lo que nos hace saltar. 

Giulio: -Lo siento…. Gian. 

Gian:- ¿?…. ¿Por qué los subordinados de aquel viejo están aquí?

Estando en pánico…. Miro hacia el teléfono. Debo de avisar a Bernardo de esto….

Bondone: -Giulio, estás aquí ¿verdad? Lo sé. Abre. 

Escucho desde la puerta, la voz grave de Don Bondone.

Giulio: -Ah, ah….

Giulio comienza a andar hacia la puerta…. Y luego da unos jadeos, no, en realidad salta mientras regresa hacia mí. 

Giulio: -Gian….

Esos ojos y esa voz, son los del verdadero Giulio que se encontraba confuso. 

Gian: -¡¿…?! Joder, ¿no será que…?

Cuando tomo el auricular, no hay respuesta, incluso si giro del marcador… solo hay silencio… ¡¿Han cortado la línea telefónica?!

Gian: -Ese viejo, ¿no será que…?  

Presiento, más o menos lo que va a suceder 

Bondone: -¿Quieres sufrir junto con ese chico? ¡Abre la puerta, Giulio!

Gian: -¿Piensas llamar “chico” al hombre que hoy se ha convertido en jefe? 

Vaya forma de decir “Buenos días” 

Bondone: -Fuhaha, como lo suponía, estabas aquí. 

Una voz ronca imperturbable responde. Tomo una escopeta desde el almacenamiento de armas…. Quisiera dejarlo pasar. 

Giulio: -Gian….

Gian: -No te preocupes, saldré. 

El epicentro oscuro en la mirada de Giulio cambia y luego se voltea a mirarme.

Giulio: -Gian… yo….

Gian: -¿Qué?, solo voy a saludar de manera apropiada a tu abuelo. Si… las cosas llegan a salir mal, solo ladraré con un “whan, whan” 

Gian: -Cuando llegue ese momento, contaré contigo.

Toco la mejilla de Giulio, acariciándolo. Luego caminó hacia delante, dando unos pocos pasos y abro la puerta.

Al segundo que giro de la cerradura, una inundación de hombres en traje negro se desborda dentro de la habitación. Me agarran por los brazos, arrastrándome hacia atrás. 

Bondone: ¡Provocándome tantos problemas! Idiota….

Giulio: -A…. abuelo….

Bondone:- Y como si no fuera suficiente con eso, vas en contra de mis órdenes para estar en esta clase de lugar con este hombre. Fum… como lo suponía, corre por tus venas la sangre de esa zorra….

Giulio: -¡.! ¡Se equivoca! ¡Mi madre…! ¡No era esa clase de persona! Esto no tiene nada que ver.

Bondone: ¿Hmm? ¿Qué has dicho? ¿Te atreves a responderme?

¿Se refieren a la madre de Giulio que fue asesinada? La expresión de Giulio se muestra refutando con una verdadera molestia… pero los ojos del viejo, se encienden por el shock y la ira.

Bondone: -¡Fumm! ¡Veo que la locura viene de la sangre! Pietro también era así. ¡Si no hubiera caído en los bolsillos de esa vil zorra! 

Giulio: -¡….! ¡Mi padre y mi madre…! Por favor, no hable mal de ellos…

Giulio dice eso mientras camina hacia los lados de los hombres de traje negros. Y antes de que terminara de hablar…

Giulio: -¡…! Hii….

El bastón del viejo se desliza hacia arriba, silbante a través del aire. Eso fue lo único que necesito para que el cuerpo, sus ojos, y el espíritu de Giulio se congelaran en su lugar

¿No funcionó? 

Bondone: -Más tarde te castigaré por lo idiota que fuiste al interponerte en mis planes.

El viejo escupe esas palabras con odio, como si lo único que lo mantuviera de no escupir fuera el pensamiento de que eso no es caballeroso. Luego retoma su bastón, dirigiéndose hacia mí. 

Gian:- ¡Guhgg!

Un puño se clava desde atrás de mi estómago. 

Giulio:- ¡Gian!

Bondone: -¡Giulio! Ven conmigo. Mata a ese hombre en mi nombre.

La voz hace que las luces de mi conciencia se apaguen….

Giulio: -Señor Gian…. Yo…. yo… definitivamente. 

Detrás de mí, escucho la voz temblorosa de Giulio que me persigue…. Pero es interrumpido por el sonido del corte de madera a través del aire, golpeando contra la carne. Yo….

Gian: -¡Gagg!

Al ser metido en el asiento trasero del gigante auto Pierce, me meten cuidadosamente tanto para darme un buen golpe en el cuello.

Mi visión se queda en negro y caigo.

No suena el teléfono de la habitación. 

Bernardo: -¡Joder! ¡Nos lo han hecho! 

Luchino: -¿No puedes contactarte?

Bernardo: -¡Han cortado la línea telefónica! ¡Joder! Es mi error…Debí haber enviado guardias ayer en la noche. 

Luchino: -¿No tenía a su lado a Giulio…? 

Al decir esas palabras, Luchino se detiene al darse cuenta de la falacia en su lógica y chasquea la lengua

Bernardo: -Si hubiera sabido que ocurriría esto antes…. 

Bernardo aplasta la nota que está encima de la mesa con el puño. Y ahí estaba….

La nota que Gian había obtenido de uno de los capitanes del GD, y el número telefónico que había conseguido en Bronx. Los números de ambas fuentes eran idénticas. 

Y, debajo de esa nota, estaba el nombre de “Las vegas Girl”…. Este tercer número también es idéntico a los anteriores.

Luchino: -Ese número telefónico…. Es el número telefónico de la mansión que pertenece a Don Bondone…. ¿no hay error en eso, verdad?  

Bernardo: -Si. Es el teléfono que había sido añadido de su mansión. Además, ese número fue cancelado ayer en la noche. 

Luchino: -¿Estás seguro? Aunque digas que está registrado… Pero me sorprende que hayas logrado que las personas de la empresa telefónica te dijeran todo.

Bernardo: -Ha pasado un tiempo desde que he amenazado con las familias a las personas… pero no hay duda. El número telefónico registrado es el mismo que el de Bondone. 

Luchino: -¡Joder! Lo que significa… ese bastardo….

Bernardo: -El que ordenó a los capitanes del GD que Gian y Giulio mataron…. Y el que ordenó los ataques terroristas a esos policías podridos….

Bernardo: -¡Fue Bondone! ¡Jodido bastardo!

Bernardo: -¡Cambiaremos el plan! Ordena que regresen las primeras líneas de fuerza de Iván. También reuniremos a nuestros soldados que estén disponibles. 

A la distancia de la montaña de teléfonos y archivos, los hombres de Bernardo se inclinan para luego ir a iniciar sus tareas individuales. Bernardo se pasea por su sala a pasos agigantados. 

Bernardo:-Lo siento, Luchino. Te lo encargo.

Luchino:- Entiendo. ¿A dónde deberían dirigirse mis soldados?

Bernardo: -Por favor, reten a todos en las empresas e instalaciones de Bondone. ¡Ese maldito traidor, definitivamente no dejaré que huya! 

Bernardo: -¡Mis soldados se encargarán de retener a todos en la mansión de Bondone!

Subordinado de Bernardo A: -¡Comandante! ¡Hay una llamada desde el Unicornio! La tripulación comandada por el capitán Fiore fue atacada por hombres que acechaban la carretera principal. ¡El número del enemigo no son solo unos pocos!

Bernardo: -Joder, ¡¿También están atacando ahí? Es extraño, no debería de haber ninguna necesidad de ir allí. 

Luchino:- Parece ser que no son la organización monolítica que aparentan.

Bernardo da órdenes a sus subordinados y sale de la habitación y avanza por la sala con Luchino. 

Bernardo:- Es mi responsabilidad por no haberme dado cuenta antes. A pesar de que Gian me había dado información desde antes, yo no le hice mucho caso debido a mis dudas. 

Mientras que Bernardo avanzaba, jala de su cabello al punto de hacer que su cabello caiga como lágrimas. Es la primera vez que Luchino lo ha visto así. 

Luchino: -Pero, no lo entiendo…. Bondone, usando a Giulio hizo que asesinaran a los capitanes del GD… entonces ¿por qué nos ha traicionado?

Bernardo revisa un informe de uno de sus subordinados, deslizándose hacia atrás haciendo que sus ojos sean los únicos que se movieran a leer, comprobando el contenido, antes de hacer algunos garabatos y poner algunas órdenes sobre ellas para luego regresárselo. 

Bernardo: -¡Joder! ¡Nosotros hemos sido utilizados por ese maldito viejo! 

Bernardo:- Ese tipo, se había unido al GD… probablemente se encontraba en la segunda división interna, por lo que le dieron una mano y así guiar una invasión a Daivan. 

Luchino: -¿No será que..?, los gánsteres que Gian y Giulio habían matado…. 

Bernardo: -Estaban siendo eliminados. Creo que Bondone fue designado a cumplir con la tarea de eliminar a los capitanes del GD que ya estaban previsto ejecutar. 

Bernardo:- Bondone hizo un acuerdo con los del GD para eliminar a las personas innecesarias en Daivan, y él cumplió utilizando a su propio nieto para asesinarlos. 

Luchino: -Es increíble la cantidad que debe soportar tu estómago. 

Bernardo: -Nosotros… no, yo fui demasiado ingenuo. Pero lo que Bondone no lo esperaba, es….

Bernardo le da una orden a un subordinado que se aproximaba a él con una caja llena de armas haciendo que esperara en el elevador.

Bernardo: -Que Gian, estaría pegado junto a Giulio.

Luchino: -El perro de la suerte y el perro malo. Hahaha… vaya paquete de dos….

Bernardo: -Por el momento, no nos queda más que confiar que Giulio hará todo lo posible para mantener con vida a Gian. 

En ese momento el elevador llega. Bernardo y Luchino, acompañados por los subordinados necesarios, se dirigen hacia el elevador de acero mientras da una orden.

Bernardo: -Por favor, llamen al limpiador Ragtliffe.

Bernardo: -Por favor, que lleguemos a tiempo, no vayas a morir… Gian. 

…………………………………………………………………………………………………………..

La imponente mansión de Don Bondone se encuentra en alboroto. Reunidos en torno a ella, se encuentran un gran número de soldados armados abiertamente con sus autos. 

Sentado en medio de la atmósfera pesada me siento nervioso, como si una alerta de un ataque pudiera llegar en cualquier segundo, nos encontramos en la mansión Bondone. Y allí, en el fondo… 

Giulio: -Kug…. Uhh…..

Bondone: -Debió haber sido porque ignoraste mis ordines que esos mocosos se enteraron de mí…. Pero, de cualquier manera…

Bondone: -La familia Toscanini ha llegado a su fin. Que hayan formado algo como el CR5…. Solo provocó que se perdieran las tradiciones y la cultura.

Giulio: -Abuelo… ¿Por qué? El que haya traicionado a la organización…. Y el que haya hecho esa clase de cosas a los ciudadanos de Daivan….

Bondone: -A esos pobres campesinos….

El anciano acaricia el león que adorna su bastón mientras escupe sus palabras.

Bondone:- Personas de ese tipo, solo son personas que apenas y pueden vivir. Eso es lo que significa ser pobre. Te he dicho esto muchas veces, ¡idiota!

Giulio: -Uh… kug…

Bondone: -Es por culpa de ese mocoso. Debí apresurarme en eliminarlo desde antes. Y es todo por la culpa de ese entrometido de Alessandro…. 

Giulio: -¡Gugggg! Abuelo…

Un estrangulado sonido se emite desde la boca de Giulio, pero…. el viejo entiende muy bien que ese sonido no se emite por que sea de dolor o miedo.

Bondone: -¡¿Aún… te atreves a ir en mi contra?! ¡Es por él! ¡Es por culpa de él! 

Giulio: -¿Qué planeas hacer con Gian? 

Desde la profundidad en la voz de Giulio, una llama comienza a quemar. El hombre hace pivotar su bastón en irritación nuevamente, pero por la fatiga se balancea, sus subordinados apenas logran llegar a él para evitar que caiga. 

Bondone: -¡Fu.. fuu… fuuu! ¡hahaha! ¡Ese mocoso! Sin tan solo hubiera sido útil al final. De cualquier manera…. 

Bondone. Con esto, dará fin a la línea de sangre del entrometido del Salto. 

Giulio: -¡¿….?! Qué… quieres decir con eso….

Bondone: -¡Tú! ¡Solo necesitas seguir mis órdenes sin hacer nada más! 

………………………………………………………………………………………………….

Subordinado del GD A:- ¡Vamos, baja!

Gian: -¡!Guaag!!

Consigo ser golpeado como un saco de basura antes de ser arrojado hacia el suelo. Salgo desde la cajuela de la camioneta. 

El aire fresco llena mis pulmones hasta el borde con el sabor de la sangre. Todavía sigo vivo… 

La luz del sol brilla mucho en mis ojos… ¿Ya es tarde?

Gian: -Mierda… ¿En dónde estoy…? 

Delante de mis ojos, estando tan cerca del suelo, veo varios zapatos, son los pies de los gánsteres… Hay más de diez personas

De repente, me doy cuenta de que estoy sobre un césped cuidadosamente recortado… Al lado de la carretera de asfalto hay marcas de neumáticos. 

¿En dónde está este lugar? No es un lugar que conozca… ¿Es una villa? ¿Una cabaña? ¿Un hotel? ¿En primer lugar, seguimos en Daivan? 

O puede que este sea la ciudad del GD… ¿Rockwell?

Subordinado del GD B: -Párate por ti mismo, tu maldito bastardo macarrón. 

Esta vez, una patada se hunde en mis entrañas. 

Subordinado del GD C: -¿Este tipo es el jefe de aquellos?

Subordinado del GD A: -¿Por qué? Si todavía es solo un mocoso. ¿Alguien como él, es el jefe de la mafia? 

Soldado de Bondone A: -Si, este tipo es Giancarlo. Sería mejor para ustedes que les dijera que este chico es el perro de la suerte, resultaría más familiar así. 

Escucho las palabras en inglés con acento italiano desde detrás de mí, hay un murmullo entre los gánsteres y para luego quedar en silencio. 

Las personas que me rodean son los gánsteres del GD y…. joder… los de traje negro son los soldados privados de Bondone. Parece que estoy enfrente de los reales enemigos.

Subordinado del GD C: -¿Este tipo? ¿Un bastardo cobarde como él, es la pareja del perro malo que mató a Max y a los demás? 

Soldado de Bondone A: -No hay duda de eso. Deja que el bastardo de Sandro se una con él. Con eso todo quedará claro. 

Subordinado del GD B: -¡Joder! ¿Nuestros amigos fueron aniquilados por alguien como este bastardo?…

Una oleada de palabrotas en inglés se dirigen a mí alrededor. Mientras tanto, estoy tumbado hacia abajo debido a los puñetazos, patadas… me están dando una paliza

Gian: -¡Gugg! ¡kuaaggg! ¡guaaaa!

Subordinado del GD A: -¡Basura, me encantaría mucho matarte aquí mismo! ¡Pero me encargaré de tratarte muy bien en aquel lugar!

Gian: -¡Gggg Aaaa!

Subordinado del GD B: -Oye, ve a llamar al jefe.

El linchamiento se detiene, y una vez más, soy arrastrado sobre mis pies.

Esta vez, mi visión ha estado un poco nublada debido a los golpes, por lo que no puedo ver mucho.

Alguien viene….

¿Este tipo, es el jefe del GD?

Dave: -Ya veo, con que es este tipo. Fufu, el pensar que dos jefes caerían directamente en nuestras manos. Si el amor fraternal me hace querer llorar, bastardos macarrones.

Gian:- Qué… qué estás diciendo….

Desde detrás del hombre… varios gánsteres rodean una silla de ruedas, siendo empujada hacia adelante. Sentado en la silla de ruedas hay un hombre con un traje sencillo… ¿?

Gian:- ¡¿No será que…?! Debe de ser una broma….

El hombre sentado en la silla de ruedas me mira. Con esos ojos fatigados, me da una leve sonrisa fatigada.

Alessandro: -Giancarlo. Como has crecido. 

Gian: -¡¿Qué…?! ¡Qué estás diciendo! En serio, ¡¿Qué estás haciendo aquí?! 

Es el viejo Alessandro. El jefe Alessandro…. No hay duda de que es él. No hay forma de que pudiera confundirlo con cualquier otra persona.

Dave: Hou. Parece que ambos son los verdaderos.

Gian: -¡Viejo! ¿Por qué estás en este lugar?

¡¿Hasta el viejo Alessandro también nos ha traicionado?! 

No… como que… no se ve que sea así. Las manos y los tobillos del jefe están amarrados sobre la silla de ruedas con una cuerda gruesa. En resumen….

Gian: -También… ¿te atraparon?…. 

Alessandro: -Lo siento. Parece que he perdido mi toque, el pensar que fui vendido por mis propios hombres.

Gian: -¿Fue Bondone?

Alessandro: -¿Qué? ¿Él fue quien te atrapo? Maldita sea. Pensé que le había puesto fin con la purga, pero supongo que muchas cosas se pudren con el pasar del tiempo 

El viejo Alessandro… actúa de una manera muy normal para alguien que ha estado cautivo durante mucho tiempo. 

Dave:- Vaya emotiva reunión. Bueno, déjenme ir al tema principal 

El capitán del GD, señala con su barbilla y entonces…

Gian: -¡!Guagggg!!

Los gánsteres comienzan a golpearme en grupo. Mi conciencia se desvanece ante la agonía del dolor de cada golpe.

Gian: -¡Uggghhh! ¡ahhh, uhhhgggaaa!

Alessandro: -Detente. Si quieres golpear, golpéame a mí 

Dave: -Pero eso no fue muy eficaz, sabes. Con este método, es mucho más probable que llame su atención ¿verdad? 

Alessandro: -Cerdo.

Gian: -¡!Uggggahhhh! ¡guuu, guuuu, guuohh!

Los tipos que están golpeándome van frenando…. Con que están pensando en mantenerme sufriendo para amenazar al jefe ¿eh? 

Ellos me arrastran hacia arriba, pegándome en el estómago. 

Me golpean hacia abajo en la bilis haciendo que sangre antes de lanzarme hacia arriba. 

Alessandro: -Ya detente, que morirá. Si ese hombre llega a morir, entonces yo no cooperaré con ustedes.

Dave: -Fufu, no lo mataré de inmediato. Haré que mis subordinados lo traten con cariño, para ver cuánto puedes aguantar al escuchar sus gritos, será divertido. 

El capitán da algún tipo de orden al hombre detrás de él. El hombre camina con pasos apresurados, no se ve como un matón en absoluto. Pero tiene una sensación desagradable.

Sin embargo, nunca creí que el jefe también fuera atrapado…. No lo entiendo.

¿Por qué los tipos del GD, han dejado con vida al viejo Alessandro? No se ve como si hubiera atravesado por alguna tortura.

¿Por qué no poner en peligro al CR5, si ya tenían al jefe en sus manos…? Quiero preguntarle esto al jefe, pero…

Gian: -Kugg. Uhh.

Lo único que suena en mi boca son los gemidos de dolor. El jefe que habíamos estado buscando todo este tiempo está aquí, delante de mí, sin embargo…. 

Alessandro: -Ya detente… Por favor, ya detenlos. 

Dave:- ¿Ah? No te escucho. Debes de pedírmelo con una voz mucho más alta.

Alessandro:- Me encontraré con su jefe. Lo veré y hablaré con él, así que por favor, ¡ya detente!  

Dave: -Mm. El trato está hecho.

Gian:- Uuh…. uaahh.

Esos tipos no tuvieron piedad ni duda…. Escupo sangre de la boca, dando un paso hacia adelante como un gusano.

Dave: -Fufuf… ¿Es tan importante este mocoso para ti? ¿Es este chico, el jefe de la segunda generación? Vaya que el dios de la muerte, Alessandro, se ha hecho muy blando ¿eh? 

Alessandro: -¿Tú no aprecias a tu familia?

La voz del viejo Alessandro, se deslizan sobre mis oídos. Al escuchar esa voz en mi mente oscura de miedo y dolor, sentí como si mis lágrimas comenzaran a brotar. 

A la orden del tipo de traje, los matones rodean al viejo Alessandro para empujarlo. El jefe estira su cuello para mirarme y empieza a gritar salvajemente.

Alessandro: -¡Oye! ¡Haz que lo suelten! ¡Oye!

Dave: -Si te comportas como un buen chico, haré que te reúnas de nuevo con él. 

Alessandro: -¡Gian! ¡Giancarlo!

La silla del jefe es empujada hacia un punto en donde ya no puedo verlo…. Y en lugar de verlo a él, aparece ante mis ojos un par de zapatos de piel de serpiente. 

Gian:- ¡Guagg!

El bastardo pisa sobre mi cabeza. Escucho su voz desde arriba

Dave: -Los familiares y amigos de las personas que fueron asesinadas por el perro de la suerte, están esperando. Te darán un concienzudo cuidado, eh, chico lindo. 

Solo puedo responderle con un gemido….

……………………………………………………………………………………………..

En la oscura habitación completamente desprovista de cualquier tipo de luz… 

El cuerpo de Giulio es golpeado una y otra vez. Los soldados presentes miran a Giulio con una mirada exasperada.

Soldado personal de Bondone B: -Señor, no sería mejor que ya se detuviese… 

Bondone: -¡Cállate! ¡Más bien, sostenlo! 

Giulio: -Uh… uhhg….

Bondone: -¡¿Por qué…  no me obedeces?! En el pasado… siempre te sometías ante mí después de esto.

Giulio: -Abuelo…. ¿Por qué… ha traicionado a todos?

Bondone: -¡De nuevo te atreves a responderme!

Bondone: -¡Es por culpa de ese mocoso! ¡Hasta donde trata de interferir! 

Giulio: -¿Qué ha… que le ha hecho a Gian? No será que… él…

Bondone: -¡Funn! Aquel idiota, no merece mancharme mis manos con su sangre. Ese tipo, en este momento ya debe de estar…

Una sonrisa horriblemente repulsiva aparece en los pliegues de piel en la cara del viejo Bondone. Mete la culata del bastón en el pecho de Giulio y dice:

Bondone: -¡En este momento, ha de estar siendo tratado muy cuidadosamente por los matones dándole la bienvenida a los sepultureros! ¡Hahaha! ¡Se lo tiene bien merecido!

Giulio: -¡¿Qué..?! ¡¿Qué has dicho?!

Una onda ondulada del cabello de Giulio cae sobre su rostro como una ola de espinas invisibles. Algo se emite de su cuerpo, haciendo que los hombres que lo sostenían se estremecieran 

Bondone: -Por culpa de ese idiota, casi me descubren que estaba eliminando a la escoria sin valor de aquella banda… Si solo hubieras escuchado lo que te dije…

Bondone: -Aquel hombre llamado Gian, no hubiera sido necesario matarlo.

Giulio: -¡!….!! Ah, ahh.

La cara, voz y labios de Giulio tiemblan. Sus ojos de cristal se ponen oscuros, centrándose directamente en el anciano, penetrando a través de él. 

Giulio: -Alguien como tú….

Bondone: -¡¿Qué…?! ¡Giulio! ¡Maldito!

Giulio: -¿Hasta dónde estás podrido? 

Bondone: -¡Wha! ¡Te atreves a dirigirte a mí con esas palabras!

Soldado personal de Bondone B: -¡Hey, tú….! ¡Cómo te atreves a hablarle así al señor!

Soldado personal de Bondone C: -Señor, retírese a descansar por favor, nosotros nos encargaremos de él.  

Sonrisas feas se deslizan sobre las caras de los hombres que sostienen a Giulio, y aumentan su agarre. Otro hombre comienza a envolver un pañuelo alrededor de su puño cerrado.

Giulio: -¿Dónde está Gian?

Bondone: -Gi… Giu… Giulio…. ¿Tú….?

Soldado personal de Bondone C: -Cierre su boca, joven amo.

El hombre dirige uno de sus puños al estómago de Giulio………..

Soldado personal de Bondone B: -¡¿Gii?! ¡Guaaa!

Soldado personal de Bondone C: -¡¿Qué..?! ¡Ghaaaaaaa!

Los hombres que sostenían a Giulio, son agarrados de sus brazos al mismo tiempo, y caen al suelo gritando con sus piernas rotas. 

Los brazos de los hombres son doblados de tal forma que pareciera una mala comedia.

Giulio: -………….

Giulio deja caer lentamente sus brazos. El viejo Bondone y los otros soldados se encuentran aturdidos por los gritos de los hombres cuyos brazos fueron rotos.

Giulio: -¿Dónde está Gian?

Una voz fría, que enfría hasta los huesos, repite la pregunta. El anciano se queda mirando a su nieto que debería haber estado bajo su control con ojos de confusión, rabia y miedo. 

Soldado personal de Bondone: -¡Hhiii, hiiii! 

La mano de Giulio, agarra los dedos de la mano izquierda del hombre, entonces…

Giulio: –¿A dónde han llevado a Giancarlo? 

La voz de Giulio retumba en el silencio. El hombre lucha para liberarse y lanza una mirada atrás hacia Don Bondone…. Giulio aprieta suavemente su agarre en los dedos.

Soldado personal de Bondone: -¡Uhhhh ahhhh! ¡¡Espere un momento por favor!! ¡Está en el golf! ¡En el campo de golf del parque Royal Forest! ¡Él está allí! 

Giulio: -¿También están los tipos del GD, verdad? 

Soldado personal de Bondone D: -¡Así es! ¡Esos tipos están utilizándolo como su base! Por favor, detente….

El cuello del hombre es doblado, cortando sus palabras

Giulio, suelta al hombre a un lado para luego caminar…. Toma su chaqueta que estaba tendida en el suelo…

Bondone: -¡¿Giulio…?! ¡No será que tú….! ¡Detente! En aquel lugar…..

Las palabras de su abuelo no llegan a sus oídos. Él se coloca su chaqueta y luego recoge el arma tirada a la izquierda en el suelo, la cual es el rifle modificado dejándola en su habitación 

Giulio: -……..

La habitación en la cual había estado junto a Gian. Giulio la toma, mirándola para luego enfundarla detrás de él a través de su cinturón. 

Giulio comienza a caminar, entonces….

Bondone: -¡Giulio! ¡Espera! ¡Alto ahí! 

Él se fue. Lo único que queda son varios hombres gimiendo dolorosamente y la expresión triste de un anciano que sabía que había perdido todo.

Bondone: -Por… por que…. por qué…. Incluso tú te atreviste…. no te perdonaré, nunca te perdonaré….

Soldado personal de Bondone A: -Señor, los capitanes se están dirigiendo hacia acá… ¡Por favor, hay que prepararnos para salir! ¡Estar aquí es peligroso!

Bondone: -¡Malditos! ¡Malditos sean!

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