Giulio (Daivan) #11

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Daivan

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Gian: -¡!Uh, guaggg!!

El dolor me deja en blanco… y ese mismo dolor me llama de nuevo al mundo. Es solo el dolor del roce como de una pluma atravesando y retorciendo mis dedos, pero… 

La agonía sin piedad perfora a través de mí, lo cual es lo suficientemente intenso como para volverme loco. 

Gian: -Ugg…. Uhhaaaaaaahhhhh…. Matenme…. 

Subordinado del GD A: -Hahaha, no digas tonterías. Si te llegáramos a matar antes de llegar a Rockwell, entonces nosotros seríamos despedazados

Gian: -¿Qué….?

Subordinado del GD A: -Nuestro jefe, nos ha dicho que quiere ver tu cara. Bueno, después de eso…. tendrás que prepararte para la fiesta que te estará esperando, perro de la suerte. 

Subordinado del GD A: -La familia y los amigos de las personas que mataste están esperándote. Si te llegáramos a matar antes de que inicie la fiesta, entonces ¡nosotros seríamos los asesinados! 

Gian: -¡!Gguaaag!!

He sido agredido tanto que mi mente se ha quedado en blanco…. Ya no puedo pensar en nada más…. Solo queda morir y desaparecer de esta manera….

Solo puedo pensar en eso, y me hace estremecer

Subordinado del GD B: -Oh. Parece que ya llego el auto que viene por ti. Hey, ya déjalo de esa manera

Subordinado del GD A: -¡Está bien!

Gian: -¡!Giiii!!

Patadas vuelan contra mi estómago con una exageración completa haciendo que me enrosque sacando un gemido como de perro pateado. 

Dos pares de faros cortan a través de la oscuridad de la noche, agrediendo mis ojos sin piedad en donde estoy…  A juzgar por la altura, se trata de un camión y un sedán….

El estruendo de los faros y el motor suena como que van a venir con la suficiente velocidad para atropellarme. 

Gian: -Noo….

Subordinado del GD B: -Hehehe, este niño está temblando.

Subordinado del GD A: -Hey, ¿crees que pueda quitarle tres dedos? Quiero dejarlos de ofrenda a Max y a los demás. 

Subordinado del GD B: -No hay remedio…. Hazlo rápido. No hagas que grite demasiado. 

Subordinado del GD A: -Lo entiendo. Pues bien….

Gian: -¡!Uuh… uhhhhh! ¡Detente…!

Mi brazo derecho es torcido sin piedad…. El sonido de un cuchillo dando puñaladas choca contra mis tímpanos 

Subordinado del GD B: -¿Hnm? ¿Qué pasa?

Se escucha un martilleo o golpes a lo lejos…. Los cuerpos de los gánsteres se congelan como roca dura. Es diferente al sonido del camión o del auto.

Eso es….

Subordinado del GD A: -¿Qué pasa con ese tipo?

Las puertas de hierro del jardín de la mansión se abrieron. Desde más allá, en la oscuridad… eso fue lo que emitió el sonido fuerte. 

Veo una gran moto americana, del tipo que usan los militares. La gran maquinaria descomunal, contiene a un jinete en la parte superior, el cual solo está sentado allí en la oscuridad, inmóvil como una piedra, luego las luces se apagan vibrando constantemente

Subordinado del GD A: -¿Qué pasa? ¿Había un tipo que vendría en motocicleta? 

Subordinado del GD B: -No lo sé. ¡Oye! ¿Estás aquí para llevarte a este chico a Rock…..

Gian: -¿Gug, uhh?

El gánster jala mi brazo hasta que su voz….

Subordinado del GD A: -¡¿Qué?! Ah….

El gánster que estaba tirando de mi brazo se estremeció violentamente, balanceándose y cayó de rodillas para luego derrumbarse como un cadáver, quedando con la boca abierta y su lengua fuera.

Subordinado del GD A: -¡Uh, uuahhhh! Ba… bastardo… ¿Qué has hecho…?

Subordinado del GD A: -Buaaa.

Y en el otro tipo… aparece un agujero carmesí en su pecho, antes de que también cayera. 

Gian: -¡¿Qué..?! ¡¿Qué pasa?!

Después de las dos ráfagas de disparos. El camión y el sedán se abren ante el sonido. Un rugido se eleva desde los gánsteres ya que salen del auto. 

Subordinado del GD C: -¡¿Qu.. Que!? ¡Qué ha pasado…!

El cuerpo del hombre se voltea en un salto mortal sobre el sedán. La materia gris salpica como una llamarada a través de la oscuridad. 

Subordinado del GD D: -¡!Uhh, ahhhh!! ¡Nos atacan! ¡Los italianos han venido!

Subordinado del GD E: -¡Menospreciándonos! ¡Disparen a muerte! 

Los hombres se dividieron en pánico, apresurándose para ponerse bajo las sombras de los autos. 

Los enemigos todavía no se han dado cuenta del piloto misterioso, ya que se agachan, dejando al  descubierto sus espaldas. 

Antes de ser derribados, se rompen como palos secos.

Me giro a los alrededores, rodando mi cuerpo en el césped ensangrentado y miro hacia arriba….

No será que… ¡¿Lo es?!

Gian: -¿Gi…. Giuli… o? 

Me arrastro hacia arriba, soportando el dolor penetrante y estiro mi cuello hacia atrás para mirar. 

Cerca del portón, estando encima de la gran motocicleta…. Cuidadosamente, una silueta negra se mueve. 

Sus manos trabajan sobre el perno de la pistola que está sosteniendo, dando empujones al cargador llenándolo, cerrando el perno de nuevo. 

¡! Lo sabía!! 

Gian: -¡! Giuli….GIULIOOOOOOO!!

Lo llamo gritando su nombre a la vez que me quito la sangre de mi garganta.

¿Me pregunto si las nubes se mueven, o si la luna ha salido? Mi voz hace que la sombra que da miedo se mueva minuciosamente, y al mismo tiempo, se transforma en una silueta familiar

Giulio:- ¡……..!

Giulio aparece, como si fuera el centro de atención. Sus labios… sus ojos… se mueven. Está demasiado lejos, así que no puedo oír lo que dice, pero… 

Está llamando mi nombre….

Gian:- ¡Giulio!

Me siento como si estuviera expulsando todo el dolor en un llanto…. Pero no puedo soportar más este dolor abrumador. En su lugar, me quedo en el suelo, él camina hacia mí poco a poco. 

Y en frente de mí…

Subordinado del GD D: -¡MALDITO! ¡Viniendo solo a escondidas! ¡Deja de burlarte!

Subordinado del GD E: -¡Matémoslo!  

Innumerables gánsteres con armas se vuelven locos de rabia y se dirigen hacia Giulio. Esto es malo, sin importar que tan fuerte sea Giulio…. Inhalo profundamente en los pulmones, sintiendo como mi garganta está exudando sangre y grito.

Gian: -¡Waa… wahahahaha! ¡EL PERRO MALO HA LLEGADO! ¡EL PERRO MALO! ¡BASTARDOS, SOLO LES QUEDA MORIR! 

Mi grito funciona. Las expresiones de los gánsteres se tensan. Sus cuerpos se ponen rígidos. Sus caras de rabia y terror vuelven hacia el origen de la voz y yo….

Subordinado del GD E: -¡¿Qu… que?! El perro malo….

Subordinado del GD D: -¿¡No será que… tú!?

Los hombres dudan un instante Ese instante, fue lo suficiente para Giulio. Un rugido metálico proveniente de la motocicleta en la cual está montado avanza hacia adelante.

Subordinado del GD F: -¡Ma…maldición! ¡Dispara! 

Los gánsteres agachándose detrás del camión y del sedán, desencadenan sus armas, disparando de una sola vez. Los fuegos artificiales y truenos de armas de fuego estallan en un color óxido, que envuelven nuestro entorno  

Pero…. la motocicleta de Giulio ya no está en donde estaba antes. Como un caballo aterrorizado, se levanta de nuevo y avanza como estampida hacia adelante.

Subordinado del GD D: -Uh… ¡!Uuaaaahhhhh!

En lo alto de la motocicleta galopante, dispara. Apoya el arma contra su brazo y da tirones, cargándolo para luego disparar de nuevo. Repitiendo esto todo el tiempo.

Subordinado del GD D: -¡Gyaaaaaaaa!

Por cada rugido de disparos que perforan a través del cielo nocturno, otro hombre yace inmóvil en el suelo.

Giulio cruza su mano izquierda sobre el mago y acelera la motocicleta en una gran velocidad, dejando a los gánsteres atrás en el polvo. 

Giulio: -………….

Subordinado del GD E: -¡Maldito bastardo!

Varios gánsteres en el interior del auto, estando a salvo en su interior, aceleran y van contra la motocicleta de Giulio.

Gian: -Uh… ¡¿Whaa?! Esto es malo….

El gigante sedán, al que se subieron los gánsteres…. Apuntan hacia la motocicleta de Giulio encendiendo sus faros y avanzan hacia adelante como una estampida. 

Giulio dispara mientras sigue avanzando por delante. El primer disparo da haciendo un pequeño agujero al lado del conductor de la ventana delantera, salpicando el interior de color rojo carmesí. La segunda rasga los neumáticos. 

Subordinado del GD E: -Uh, ¿!Uwaaaaahh!?

El motor del sedán da un sonido, y el auto se balancea como bicicletas de emergencia y el motor queda en silencio. 

Y de esa manera, su cuerpo gigantesco da una vuelta cayendo hacia los lados. Los gánsteres supervivientes patalean, arrastrándose a través de la ventana para tratar de escapar.

Pero antes de que pudieran hacerlo, una explosión proveniente de la escopeta de Giulio dispara contra el tanque de la gasolina. Los disparos ardientes penetran a través de la parte superior del tanque. 

Subordinado del GD E:- ¡Hiigii! ¡Gyaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!

Los sonidos del sedán y su gasolina quedan sumidos en un infierno. Los brazos se extienden hacia fuera para escapar pero terminaron siendo lamidos por las llamas, y de esa manera desaparecen. 

Giulio arranca nuevamente su motocicleta, saliendo desde la luz espectacular.

Gian: -Fufu… hahahahaha ¡Ese tipo, sí que se sobrepasó!  ¡Increíble! 

¡Giulio! ¡Vino por mí!

Giulio: -¡Giulio….!

No sé si habrá ido en contra de cualquier hechizo que haya tratado de echarle su abuelo para tenerlo bajo control o no, pero…. 

¡Él vino por mí!

En la oscuridad, el motor de la motocicleta resuena…. La sombra rodeada de oscuridad por los faros de la motocicleta apagados, se desliza a través de la oscuridad, yendo hacia mí. 

Giulio: -¡…..!

Gian: -Giulio….

Al detenerse la motocicleta….

Giulio: -Señor Gian…. Discúlpeme… yo….

Sus ojos vacilan con un sinnúmero de emociones. Me balanceo y finalmente me las arreglo para tomar la mano de Giulio.

Gian: -Viniste, por mí….

Giulio: -¡! Señor… Gian!!

Gian: -Haha, veo que todavía no se te quita ese mal hábito. 

Giulio: -Ah… lo siento….

Giulio mira hacia abajo con una expresión como si estuviera a punto de llorar. Hahaha, en serio, cielos. Este chico… después de darme un espectáculo de loca fuerza, hace esto.

Es… como decirlo… aterrador, increíble y tan irremediablemente adorable. ¡Maldita sea… lo es todo!

Giulio: -Discúlpeme…. Si me hubiera dado más prisa en llegar, el señor Gian no tendría todas esas heridas.  

Gian: -Es suficiente con eso. No te preocupes.

Le doy palmaditas en el hombro de Giulio… ¿Todos los gánsteres que estaban aquí, han muerto? 

Sintiendo como si hubiera apreciado todo el contenido de acción de una novela de una sola vez, dejó escapar un profundo suspiro. 

Solo han pasado 5 minutos desde que Giulio llegó….

Giulio:- Voy a buscar un auto que funcione. Gian, por favor espere aquí. 

Gian: -Claro. Te…. Lo encargo…. Ah. ¡Ah! ¡No, es diferente, esto es malo!

Aparece un formulario dentro de mi mente tragado por la bruma.

Gian: -¡Giulio! En este lugar…. El jefe… el viejo Alessandro estuvo aquí. ¡El jefe también fue capturado en este lugar! 

Giulio: -¡!….!! ¿Cómo fue que eso pasó? Entendido, busquemoslo. 

Gian: -Solo espero que no se lo hayan llevado…. 

Giulio y yo asentimos con nuestras cabezas. Avanzo hacia el frente, siendo cubierto por Giulio. Mientras caminamos, Giulio parece una sombra colándose en la oscuridad.

Nos deslizamos hacia la puerta de la mansión que quedó abierta. Seguimos derecho, creo que el super molesto capitán sigue estando aquí. 

¿En dónde está ahora ese hijo de puta? 

Me muevo en silencio en la oscuridad hacia la puerta abierta y detrás de la puerta…. y en ese momento…

Giulio: -¡!….!! ¡Gian, retrocede! 

Gian: -¡¿Owhaaa?!

Giulio tira de mi cuerpo hacia atrás con una mano como si fuera nada más que una toalla o algo que arrastra tras de sí. Miro en los alrededores, y veo…. 

Gian: -¡¿Qué..?!

Un mono con traje blanco sale de la oscuridad, siendo mandado a volar hacia la luz…. Con un sonido fuerte, aterriza en la losa. Parece ser… la forma de una persona.

Dave:- Uhh…. Guuug…. Sal…. Salvenme….

Giulio: -¡¿…?!

Gian: -Este jodido bastardo….

El mono de traje blanco parece ser, aquel capitán del GD…. Su… cuerpo, sus extremidades, sus codos, todo el cuerpo está torcido en extraños ángulos que no son normales. 

Su cara, está torcida en el miedo y dolor, su vista captura la de nosotros y pone una expresión como si no tuviera idea a quien está viendo. 

Dave: -Sal…. Sal…. ¡Salvenme!

¡¿Cómo es que alguien como él, que parecía ser tan alto y poderoso hace unos momentos, está en esta situación?! 

Por un segundo, pensé que el viejo Alessandro habrá logrado escapar por su cuenta, pero… algo es diferente… 

Gian: -¡¿Pero… quién es ese?!

Sumergido en la oscuridad…. ¡Hay alguien!

Giulio: -Gian, no te muevas 

Gian: -¡¿….?!

Giulio se mueve deslizándose como el agua, como la sombra… y se coloca entre mí y la oscuridad. Desde detrás de la oscuridad….

Se escucha un sonido de pisadas contra la arena

Con un silencioso silbido, aparece una sombra amenazante de un hombre.

Ese tipo, nos mira haciendo un sonido de garganta.

Bakushi: -Fufufu, hahahahaha.

El aullido inhumano se dispersa en la noche

Bakushi: -¿Y esto? Vaya que han hecho todo un show aquí, ¿no creen, dúo de perros? ¡Ustedes son los únicos en los alrededores que siguen con vida!

El hombre, da gritos de risa con un estridente y chillante inglés, avanzando hacia el capitán dándole una patada. 

Dave: -¡!Bu, buuuahh!

Bakushi: -¡Hey, has escuchado? Tus queridos lacayos han sido asesinados, todos…. 

Bakushi: -¡Consiguieron sus boletos de ida al infierno con un agujero en sus traseros! ¡Joder, que orgía se va hacer! ¡Dirán, vamos jodeme! ¡Jodeme! ¡Bien directo! 

Otra ronda de risas estalla del hombre… ¿Qué pasa con este tipo? Al mismo tiempo que pienso esto, veo algo en su piel desnuda. 

La imagen de un tatuaje del GD vuela hacia mí. 

Gian: -Tú…. Eres del GD….

Bakushi: -¡Aunque estuve pensando que ya era momento para dejarlos! ¡En verdad son una bola de grandes idiotas! Bueno, no debería decirlo ya que yo también estaba con estos idiotas. 

Dave: -¡Gugg,buuuf! ¡Ayú….denme! 

Bakushi: -¡Por poco y lo pierdo por ustedes! Estuvo muy cerca. En verdad que ustedes, los italianos, están podridos desde las entrañas.

Bakushi: -¡Nuestro jefe se ha vuelto senil también! Que es lo que pensaba en dejar a este idiota hacer este trabajo y luego permitir que alguien lo traicione ¿no tiene remedio, no creen? 

Gian:- ¡Qué estás diciendo, tú…!  

Dave: -¡Fuu Gguu! ¡ghana!

El hombre atasca su pie en el estómago del capitán al borde de la muerte…. Haciendo que sangre negra que estaba en el piso sea arrojada sobre su cara con su pie. 

Bakushi: -Bueno. Con esto, mi trabajo ha terminado. Este inútil pensaba que podría ser equipo con los jodidos italianos macarrones, e ir en su búsqueda.

Ese yankee asiente con su cabeza y se gira hacia el camión mirando hacia los cuerpos haciendo una mueca, como si los bordes de su boca fueran tiradas de una cadena.

Bakushi: -Y es porque ustedes se han encargado de limpiarlo todo. En verdad, me ahorraron el trabajo y hacer que ya pueda regresar a casa para beber sake, darme una masturbada y luego irme a descansar a mi cama cómoda, pero…. 

El hombre pisa sobre las losas. Finalmente me doy cuenta de lo que el hombre trae en su mano…. Y tiene algo cruzado en su hombro.

El hombre tiene una gigantesca escopeta de dos cañones. El hocico de la estúpidamente enorme escopeta se mueve hacia adelante y atrás. 

Bakushi: -Después de haber visto esta escena creada para mí…. ¡Señor perro de la suerte y señor perro malo! ¿Quieren jugar conmigo? 

El hombre, de repente se inclina hacia adelante y una increíble larga lengua se desliza fuera de su amplia mueca y aúlla. 

Sentí como si acabara de ser lamido por esa lengua larga haciendo que me estremezca. 

Gian: -Ah, ¿Dices jugar? Maldito…. Bastardo loco. 

Bakushi: -Si juegan conmigo haciendo que me divierta por un rato…. Con seguridad les entregaré a ese anciano que está en silla de ruedas dentro de la mansión. Ese anciano es su jefe ¿verdad? 

Gruño en la parte posterior de mi garganta. ¿Pero qué es este yankee? ¿No es un capitán del GD o algo así? 

¿Por qué está usando a nuestro jefe como cebo? 

Gian: -¡¿Uh?! ¡¿Giulio?!

Mientras pienso sobre esto, la mano de Giulio agarra mi hombro.

Giulio: -¿No piensas en dejarnos ir, verdad?

Me estremezco cuando la voz de Giulio hace eco. Y ante esa voz…

Bakushi: -No. Claro que no es eso. Pueden irse tomados felizmente de la mano si gustan. Pero, si hacen eso….

El hocico gigante del cañón de la escopeta apunta hacia nosotros. 

Bakushi: -No haré nada como dispararles para incrustarles mis balas o cosas así. ¡Pero lo haré con sus queridos amigos! Entonces, ¿Qué harán mis queridos perritos? ¡¿Ladraran con un wan, wan, wan?!

¡Bastardo!! Aprieto mis manos en un puño, apretando tan fuerte como para hacer que mis uñas casi se clavaran en mi piel. A mi lado, Giulio, dice en voz baja.

Giulio: -Yo seré tu oponente. 

Gian: -¡¿Tsuu?!

Las palabras de Giulio eran bruscas y glaciales, lo suficiente para hacer que el yankee frente a nosotros no hablara por un instante. 

Bakushi: -Fu… fuahahahaha ¡hahahahaha!! ¡Así debe de ser! ¡Vamos, vamos, vamos hagámoslo! ¡Me encanta! ¡Estoy feliz de que pueda entenderme con un italiano! 

Las carcajadas del maldito jodido yankee siguen por un tiempo. Entonces….

Bakushi: -Por aquí, ven.

Arroja estas palabras hacia nosotros con un gruñido antes de darnos la espalda. Su enorme espalda se va alejando de nosotros. Sé que si alguien llegara a tratar de dispararle por la espalda, no podría reaccionar hasta sentir una patada en el culo. 

Giulio: -Gian…. Por favor aléjate. 

Gian: -¡Giu….li…!

Tanto mi voz como mi cuerpo están petrificados.  

El yankee pisa fuerte a través del césped poniéndose en un rincón del jardín. 

Se detiene en un rincón apropiado para prepararse a destruir y matar a Giulio para luego voltearse a vernos. 

 

Giulio también se detiene.

Gian: -¡Ku…!

No hay ni siquiera cinco yardas entre el yankee y Giulio. Si Giulio lanzara su cuchillo, podría alcanzarlo, pero…

Esto es como si fuera un enfrentamiento entre vaqueros…. Incluso si Giulio pudiera esquivar las balas… el otro tiene una escopeta. 

Bakushi: -Hehehe. Estoy listo, está bien que puedas comenzar cuando quieras. 

Mientras el yankee dice eso, acomoda aún más la escopeta en su hombro para luego sacar su lengua de reptil. Giulio….

Carga las balas en su rifle, y luego se lo enfunda detrás de él colocándolo en su cinturón. 

Gian: -¡…..!

¡¿Algo como esto…?! ¿Tienen planeado atacar de esta manera en la distancia? ¡Los dos están locos!

Bakushi:- Ven. Te dejaré disparar primero

Giulio: -……………

Giulio no se mueve. Se queda como una estatua, como una sombra que no se mueve, casi como si estuviera disolviéndose en la oscuridad.

Y entonces ese yankee, con la escopeta todavía en su hombro, tampoco hace nada. 

No puedo apartar mis ojos de la escena.

Gian: -Jo… joder ¡ah!

En la esquina de mis ojos, diviso algo… un pequeño movimiento, reflejándose un poco de luz en el fondo. 

Grito antes de que me diera cuenta de lo que es.

Gian: -¡¡Giulio!! ¡¡Cuidado, a la derecha!!

Giulio:-¡…..!

Bakushi: -¡….! ¡Chiii!

Ante mi voz sonando como el disparador, todo explota.

Lo que había visto por coincidencia fue a un hombre, escondido en la sala negra de la mansión, pegado contra la ventana apuntando a Giulio. Se ve el reflejo de la punta de una pistola.

¡Ese jodido yankee! ¡Pretendió tener un enfrentamiento cuando en realidad estaba fingiendo para que sus subordinados atacaran! 

Giulio: -¡Giulio!

La tormenta de balas llueven desde la mansión hacia Giulio. Algunas balas van directamente hacia Giulio, y entre ellas, Giulio salta. 

Bakushi: -Kugg… ¡Maldita basura!

Puede ver todo, lentamente. No, el cuerpo me pesa… y no puedo moverme.

Giulio se desliza por el aire como si estuviera volando por el cielo.

Subordinado del GD 1: -¡Gugg!

Subordinado del GD 2:- ¡Giih!

Sacando su rifle desde su cinturón, lo toma cruzándolo sobre su brazo apuntando con precisión y dispara como si el rifle fuera una ametralladora.

Bakushi: -¡Chi!

Aquel jodido yankee dispara. ¡¿Pero…?! ¡¿Ese bastardo también?! Ha esquivado las balas de Giulio….

Giulio: -¡……!

Bakushi: -¡! ¡Qué pasa contigo maldito! 

Giulio: -¡¡…..!!

Desde el arma del yankee, fuegos artificiales como flores salen como un lanzallamas. Giulio se agacha como un animal.

Y evade el torbellino de disparos.

El yankee mientras dispara, corre y grita.

Bakushi: -¡Qué pasa contigo, bastardo! ¡Ese rifle que tienes es solo una atracción! ¡Cuánto fuego has disparado con eso, bastardo tramposo! 

Giulio sin decir nada….

En su mano, brilla la hoja de un cuchillo. Con solo eso, da un paso hacia adelante.

Bakushi: -Ho. ¡Ho, hohoho! Bastardo…. ¡¿Ahora quieres que juguemos con cuchillos?! 

Bakushi: -¡Es lo mejor, hahahahahaha! ¡Me encanta cuando la gente quiere jugar conmigo!

El yankee se pone enfrente de Giulio… y desliza un cuchillo de carnicero desagradablemente largo, y arrastra su lengua como un gusano sobre él.

Giulio:-………….

Giulio mueve sus brazos, deslizando el cuchillo en su mano hacia delante para luego cruzar los brazos como si abrazara la muerte.

Bakushi: -¿Hm? ¿Con que escarima?… no, es diferente. Bueno, como sea. ¡Vamos a divertirnos!

¿…? ¿Lo que el yankee dijo, será acerca de alguna clase de estilo de lucha o algo así? 

No puedo cerrar los ojos, tampoco respirar. Me siento como si estuviera a punto de morir a pesar de solo ser un espectador. En mis ojos, lo veo…

¡Se movió!

Bakushi; -¡Hyuuuu!

Giulio: -¡¡……!!

¡Ese yankee, es veloz! 

Bakushi: -¡Hyuu! ¡Hyu, hyu!

Al igual que el pico de un escorpión gigante, Giulio ataca una y otra vez con la misma gracia y fluidez de cuando evito las balas, esquivando y evadiendo…

Bakushi: -¡Ohhhh! ¡Estuvo cerca!

Giulio: -Tsuk….

El brazo de Giulio atrapa el del yanee, entrelazándolo a través del suyo… y justo cuando estaba por atacarlo con su hoja, el tipo lanza su cuerpo hacia un lado… deslizándose lejos, justo antes de que su brazo fuera fracturado. 

Se escucha el sonido de algo cortando a través del viento. Unas gotas de sangre roja salen desde la mejilla de Giulio… ¡¿Lo atacó cuando se alejó?!

Bakushi:- No lo haces nada mal. ¡Que divertido!

Hay un corte poco profundo corriendo por el brazo del yankee, goteando sangre en la extremidad. Giulio también tiene una de sus mangas hechas trizas, empapada de rojo. 

Gian: -¡…….!

Estoy sin palabras. Con solo un pequeño grito, o un movimiento muscular, podría hacer que rompiera la concentración de Giulio… y luego el yankee….

Bakushi:- He, hehehe.

Giulio regresa a su posición original mirando como objetivo el brazo ensangrentado del yankee, ante su mirada un grito de risa hace eco… poco a poco, el yankee se desliza hacia su alrededor, caminando como si dibujara un círculo. 

¡…! La sangre también está empezando a gotear desde la ropa hecha trizas de Giulio. Ninguno de ellos está indemne, y cuanto más luchan…. 

Giulio: -Kug, mierda….

El yankee se mueve, dejando lejos a Giulio para dirigirse hacia mí. 

Bakushi: -¡Hyu! ¡Tengo chance para hacer un bingo!

El yankee saca su escopeta con su brazo izquierdo, apuntando… sus ojos negros se centran en mí. 

Gian: -¡Uh, ah!

Giulio: -¡kug!

El infierno se desata, las balas de plomo son expulsadas desde el arma en el espacio abierto. En el instante en que aprieta el gatillo, Giulio usa su cuchillo, cortando el cuerpo de la escopeta. 

Bakushi: -¡Ohh! Hehe, ¿Si di en el bingo, verdad?

Gian: -¡¿Qué….?!

Desde la mano de Giulio…. El cuchillo roto que había bloqueado el arma de metal, cae. Sobre ella, las gotas de sangre manchan de rojo el césped de hierba.

Giulio: -Kuuug…..

Este maldito bastardo…. Me apunto porque sabía que Giulio vendría a protegerme ¡Joder! 

Giulio ha perdido su cuchillo… Pero aun así, se interpone entre el yankee y yo. 

Bakushi: -¡Ohhhh, es el fin! ¡Oye, esto está mal! Ahora lo que queda… es matarlos de tal manera de que sus entrañas se vieran. 

Giulio: -¡….! ¡kugg….!

Con la fuerza y velocidad de un martinete, la hoja vuela hacia Giulio, la esquiva con su brazo manchado de sangre, tratando de arrebatárselo 

Y entonces… es dominado 

Bakushi: -¡hay! ¡hyaaa hoohoo!

Giulio: -Uh…ugg….

Debido a que ha pedido su cuchillo, no le queda de otra que protegerse con su brazo, el cual comienza a chorrear sangre por cada segundo que pasa.

Gian: -¡Giulio!

No puedo contener mi grito. 

¡Joder! ¡Ya no tenemos más armas! ¡Joder! Mastico hacia abajo mi chicle….

En mi boca, mantengo masticando el chicle sin sabor.

Gian: -¡….! ¡Es un desafío!

La escena que se desarrollaba ante mis ojos es un enfrentamiento que posiblemente es una de las cosas más peligrosas en la vida de este mundo. La distracción, o la conmoción más pequeña podrían decidir la vida o la muerte. 

Trabajando mi boca con mis labios temblorosos, muerdo y paso con mi lengua el chicle, terminando de completarlo…. Y escondiéndome detrás de Giulio, en un punto ciego del bastardo, yo….. 

Bakushi:- ¡Ya va siendo hora de que mueras! ¡Toma esto!

En el momento en que el yankee desliza su cuchillo….

Bakushi:- ¡¿Qué…?! Ngh….

Exploté la burbuja de chicle que creé en su cara. El sonido de esa pequeña explosión hace que el yankee se distraiga por un instante. 

Giulio:- ¡….!

Eso fue suficiente para Giulio.

Bakushi: -¡Ba….bastardo! ¡¿nug, ah?!

Bakushi:- ¡Giiii! ¡¿Gyaa, ah?!

Giulio: -¡kugg!

La mano izquierda de Giulio, con sus dedos extendidos, apuñala en el estómago al yankee, como una lanza, perforándolo cada vez más profundo. 

Con un sonido de opresión, el yankee aprieta sus abdominales dejando caer su cuchillo de su mano. 

Bakushi. -¡Gii … .gyaaaahhhhhhh! ¡Bastardooooo!

Giulio: -¡Kuggh! ¡¿tsu?!

El yankee da un salto hacia atrás poniéndose en una distancia increíble en un solo salto.

Bakushi: -¡Mierdaaaa! ¡La próxima vez los mataré! ¡Hasta luego!

Giulio: -¡….! ¡Ah, tsuk!

Una cadena de sangre traza las líneas de la mano de Giulio cayendo. Pero, los ojos de Giulio se centran en… los objetos que están a sus pies.

Son cosas que el yankee dejo caer cuando huyó 

Gian: -¡¿….?! ¡¿uh, uwaa?!

Hay dos granadas sacando humo.

Giulio: -¡Gian!

Gian: -¡Idiota! ¡Huye!

Yo no puedo correr…. Pero Giulio si podrá huir. Enfrente de mis ojos puedo ver la palabra “muerte” y grito fuertemente

Gian: -¡¿Tsuk… uhwaa?!

Por un instante, un nebuloso negro cubre mi visón. Explotó… no, es diferente. Giulio me abraza. 

Y salta usando su cuerpo como escudo. 

Gian: -¡GIULIOOOOOOOOOO!

Pierdo mi conciencia por un instante debido a la explosión. 

Gian: -¡Uh…gug!

Me duele el cuerpo…. ¿la explosión me habrá alcanzado? ¿Estoy muerto? Me duele… pesa…. 

Mi cuerpo… no…. hay algo encima de mí. 

Gian:- Uh…uh

El peso encima de mí, ese peso…. Lentamente comienza a moverse.

Entonces….

La mano de alguien, toca mi hombro… Alguien me está moviendo lentamente, tratando de levantarme. 

Giulio: -Gian…. Señor Gian…

Giulio……

Me duele todo el cuerpo… si mal no recuerdo, el yankee se dio media vuelta y huyó… luego hubo una explosión… ¿De granadas?

Gian: -Ah… ah… kung….

Giulio: -Señor…. Gian.

Giulio me estaba llamando. Trato de aguantar el dolor que recorre mis piernas y brazos en cada movimiento, pero trato de levantarme.

Gian: -¡Kuuuu ahhh! Giulio, tú….

Giulio:- Gian….

Me dejo caer al suelo, y miro hacia arriba, parpadeando para abrir mis ojos. Y lo veo ahí….

Giulio: -Gian….

Gian: -Giulio… tú….

¿Qué pasa? Hay algo cálido y frío… gotas o algo parecido caen sobre mi cara. 

¿Giulio está llorando?

Gian: -¿Estás llorando… Giulio?

¿Qué ha pasado? ¿Por qué estás llorando? ¿Te duele? ¡¿No será que… estás herido?!

Gian: -Oye… ¿Giulio?

En el borde de mi visión, algo parpadea… los restos de la camioneta y el sedán siguen ardiendo, ante sus brasas, parpadeo. 

La luz reflejada me ilumina…

Giulio: -Que bueno, Gian…. Parece que estás bien. 

Puedo ver la sombra de Giulio extendiendo su mano hacia mí. La mano se para en mi hombro y me sienta… su suave, delicada y fuerte mano….

Gian: Oh, ¡Yo estoy bien! ¡Algo como eso no me provocaría heridas! ¡Porque soy el perro de la suerte! 

Gian: -Más importante, ¡¿Y tú Giulio?!

Giulio está colocado encima de mí…. Me protegió…. Podría ser que… 

Giulio: ¿Estás bien, Gian?

Gian: -Como te dije, estoy bien… Tú…. Sobre la explosión de antes ¿estás bien?

Giulio: -Sí…. Mira, aquí….

Gian: -¿Eh?

Con retraso, al fin me doy cuenta. Nuestros cuerpos se encontraban atrapados en una clase de agujero poco profundo. ¿Por qué es que hay una zanja aquí? 

Giulio: -Cuando salte sin pensar…. Vi que aquí había un búnker 

Gian:- ¿Eh?

Parpadeo mis ojos. 

Gian: -Enserio…. Estoy… y tú también… 

Giulio: -Si…. ha, haha…. Como lo supuse, eres increíble, perro de la suerte.

Su voz… tan directa, calidad, sincera y con olor de lágrimas. No importa cuántas veces repita la misma pregunta, él probablemente me responderá con la misma voz de calidad, cada vez. 

Gian: -Increíble….

Echo un vistazo alrededor del interior de la zanja… en la oscuridad, los restos de los autos están ardiendo, se ven las puntas de color rojo oscuro brillando en la llama, arrojando luz sobre los innumerables cuerpos. 

Pero…. ¡estamos vivos! ¡Estoy vivo! ¡Ambos lo estamos!

Gian: -Giulio… gracias. 

Giulio: -¿…? ¿Por qué? 

Gian: -Por haber venido a salvarme. Por haberme elegido en vez de a ese viejo.

Giulio: -Yo….

Los ojos de Giulio vacilan por un instante… antes de volver a centrarse en mí con una pequeña sonrisa. 

Giulio: -Yo, soy alguien que no puede hacer nada si no me dan órdenes. Por eso, yo… yo necesito a un compañero que me dé órdenes, así que lo elegí.  

Gian: -¿Nm?

Giulio: -Al señ…Gi ¡Gian!

Como si fuera una cuerda flexible, con fuerza me da un gran abrazo…. 

Gian: -Giulio….

Ya no puedo sentir más el dolor de mi cuerpo. Los brazos de Giulio me toman con tanta fuerza… esto es un poco apretado.

Durante un tiempo nos quedamos así. 

Giulio: -Gian… me duele un poco.

Gian: -Haha…. Veo que también puedo causar dolor. 

Giulio: -Si… duele un poco…

Nos reímos, mientras nuestros rostros estaban escondidos en el cuello del uno al otro. Y, en esa posición, miro hacia el cielo nocturno que está estúpidamente brillante, iluminado por la luna y las estrellas.

Gian: -Gracias, Dios….

Por ahora, lo dejo solo en un agradecimiento.

¿?: De nada….

Gian:- Oh…. ¿ha? ¡¿Haaaaa?!

Giulio: -¿….?

¡¿No será que?! ¡¿Dios realmente existe?! ¡¿Estoy escuchando la voz de Dios?! Mi suerte es realmente, ¡¿una bendición que me fue otorgada por Dios?!

Después de calmarme, los ojos de Giulio miran hacia los alrededores… viendo hacia donde la voz se escuchaba.

Alessandro: -Oigan…. Por favor, podrían quitarme esto…. Joder, ese maldito yankee loco…. El haberse atrevido a golpearme…. 

Gian: -¡Ah! ¡Viejo…!

Giulio y yo saltamos al mismo tiempo, Giulio me ayuda a levantarme, para salir de la zanja. 

Corremos hacia la silla de ruedas aparcada en la oscuridad para encontrarnos a nuestro jefe. Giulio deshace rápidamente la cuerda que le sujetaba sus manos. 

Giulio: -Jefe del Salto, se encuentra bien…

Alessandro: -Claro. Aun con esto, sigo vivito y coleando igual que ustedes. Discúlpenme, por causarles problemas. 

Gian: -Viejo….

Las manos del jefe tocan mi hombro y el de Giulio.

…………………………………………………………………………………….

Después…. 

Después de eso…. era claro como el agua de que había estado actuando por mí cuenta con toda esa bravuconería… o más bien, me siento azotado por la adrenalina y los nervios.

Debido a las lesiones y los daños de la tortura que sufrí, terminaron por tumbarme en la cama por dos largas semanas.

Giulio: -¿Se encuentra bien, señor Gian? Será mejor que no se esfuerce demasiado….

Gian: -No, será mejor que ya me mueva…. Hoy vendrá el jefe Alessandro. No puedo mostrarle por siempre, mi lado patético. 

Digo eso haciéndome el fuerte, pero…

Giulio: -¡Señor Gian!

En el momento que me sostengo en mis muletas, me balanceo y logro evitar la caída porque Giulio me da una mano para apoyarme, sin embargo, aunque me duela, quiero estar de pie por mí mismo. 

Gian: -Como dije, estoy bien. Más importante, oye… Giulio….

Giulio: -¿Si?

Le diré unas cuantas cosas a Giulio.

Gian: -De nuevo has regresado a decirme señor Gian.

Giulio: -Ah, discúlpeme….

Eso es todo lo que necesito para hacer caer a Giulio al suelo aún más del dolor que siento por mis heridas. Ah, sí que ha pasado un largo tiempo desde que he visto esto…

Desde aquello, han pasado dos semanas.

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