004. bucle infinito – parte cuatro

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

LIN XUN CONOCÍA VARIOS lenguajes de programación, pero no era experto en ninguno. Más tarde, cuando su ídolo desarrolló Glax, este se convirtió en su lenguaje favorito y el uso de los otros lenguajes disminuyó de manera considerable. Sin embargo, esto no significaba que hubiera olvidado por completo el lenguaje C. Al contrario, después de escribir tanto código, aprender cualquier nuevo lenguaje no era difícil.

Si con un simple «Hello World» había alcanzado el período de Refinación de Qi, entonces claramente otras operaciones también podrían avanzar el progreso de la misión.

Comenzó a probar operaciones simples.

Asignación de valores: progreso al 5%.

Una condición simple: comparar el tamaño de tres números.

El progreso llegó al 10%.

Un bucle simple: sumas consecutivas y factoriales.

El progreso alcanzó el 15%.

Matriz: 20%.

Funciones: saltó directamente al 40%.

Punteros: 60%.

Finalmente, el progreso se detuvo en un 80% y no avanzó más.

¿Acaso las operaciones básicas ya no eran suficientes para cumplir con los requisitos?

Lin Xun respiró hondo y escribió rápidamente un sencillo juego de buscaminas.

Sin embargo, al terminarlo, el progreso no aumentó.

Entonces, descartó la idea de programar un web scraper (rastreador web). Parecía que, para pasar de Refinación de Qi a Establecimiento de la Base, lo que se necesitaban eran operaciones más fundamentales.

Lin Xun comenzó a pensar.

Si se encontraba con un problema que no podía resolver, no estaba dispuesto a dormir hasta que lo solucionara.

Revolvió en los rincones de su memoria las instrucciones básicas del lenguaje C y probó algunas más. Por fin, el progreso llegó al 85%.

Lin Xun frunció el ceño y siguió pensando.

En ese momento, momento, la voz mecánica resonó desde todas las direcciones:

[La energía mental está a punto de agotarse; el sistema se cerrará. Adiós.]

 

Se sumió en la oscuridad. Lin Xun abrió los ojos y se dio cuenta de que seguía acostado en su cama. Todo lo sucedido parecía haber sido un sueño.

Cuando volvió a cerrar los ojos, ese espacio ya no estaba.

La somnolencia lo invadió, recordándole que había pasado la noche anterior en vela.

Estaba tan exhausto que su conciencia era un poco borrosa. ¿Eso contaba como «agotamiento de energía mental»?

Lin Xun seguía intentando pensar, pero en el siguiente momento cayó en un sueño profundo.

* * *

A las ocho de la mañana, sonó el despertador.

Lin Xun se levantó, se lavó y lo primero que hizo fue buscar un libro entre la pila de libros en la sala.

Wang Anquan estaba en el sofá jugando videojuegos y le preguntó:

—¿Qué estás buscando?

Lin Xun tomó un libro y se sentó frente a él.

—Ya lo encontré.

—Wau, Dios Xun —dijo Wang Anquan, echando un vistazo a la portada—. ¿Volviendo a lo básico?

El libro que Lin Xun tenía en sus manos era uno de tapa azul, titulado «C Primer Plus». Un clásico del lenguaje C, revisado hasta su décima edición.

Mientras hojeaba el índice, de repente escuchó el ruido de alguien arrastrando una maleta.

La puerta de la habitación frente a ellos se abrió y un joven de aspecto cansado, con una gorra negra con la visera baja, salió arrastrando su maleta hasta la puerta.

—Me voy a mudar —dijo el joven.

Lin Xun Xun no conocía el verdadero nombre de esa persona, solo sabía que el casero lo llamaba Xiao-Chen.[1]

Xiao-Chen era su compañero de piso y, al parecer, era escritor.

Cuando Lin Xun, Wang Anquan y Zhao Jiagou se graduaron, fueron de frente a trabajar en Luo Shen. Como decidieron fundar su propia empresa, tuvieron que alquilar un lugar. En una ciudad donde el suelo es oro, terminaron en el tercer piso de un viejo edificio de apartamentos.

Era un piso de cuatro habitaciones y dos salas. Compartían el espacio: Lin Xun tenía su propia habitación, Wang Anquan y Zhao Jiagou tenían las suyas, y la cuarta era de Xiao-Chen.

Ellos tres eran programadores, mientras que el otro se dedicaba a las artes refinadas. Era obvio que no encajaban. Además, Xiao-Chen casi no hablaba, así que, después de un año y medio de convivir, apenas se conocían. Ahora que Xiao-Chen se iba, no había mucho que decir.

Pero si no decían nada, la situación sería incómoda.

Entonces, Wang Anquan preguntó:

—¿Por qué te mudas?

—Necesito un cambio de ambiente —respondió Xiao-Chen.

Luego, Lin Xun notó que parecía mirar de reojo las pizarras blancas que estaban en el lado izquierdo de la sala de estar.

Esas pizarras eran propiedad de los tres programadores, utilizadas para hacer diagramas de flujo y esquemas de algoritmos espontáneos. Todos los días estaban llenas de fórmulas y código extraños.

—Que te vaya bien… —dijo Lin Xun.

Xiao-Chen asintió con un «hum» y se fue arrastrando su maleta.

Wang Anquan le dio un codazo a Lin Xun.

—¿Crees que piensa que nuestro ambiente no es adecuado para su trabajo creativo?

Lin Xun miró las fórmulas y el código en las pizarras.

—Puede que mate su inspiración.

Wang Anquan también miró las pizarras e hizo una declaración contemplativa:

—Es cierto. Debería vivir con otros escritores. Quizá también tienen pizarras. ¿Qué escribirán en ellas?

—Poesía, supongo —respondió Lin Xun, encogiéndose de hombros—. Algo como: Puedo escribir los versos más tristes esta noche…

—Amigo, ¿podrías tener un poquito más de cultura? —replicó Wang Anquan—. Debería ser algo como: ¡Las rosas son rojas, las violetas azules…!

Zhao Jiagou salió de su habitación revolviendo un vaso de leche y los miró con sus ojos azules llenos de confusión.

—¿Cómo es posible que tu nivel de cultura sea peor que el mío? —No esperó a que Wang Anquan se defendiera y miró a Lin Xun—. ¿Te sientes mejor?

—Más o menos —respondió Lin Xun. Entrecerró los ojos mientras observaba a Zhao Jiagou.

Después de entrar en ese extraño espacio anoche, la interfaz de programación desapareció de todos y su mundo volvió a la normalidad. Sin embargo, cuando concentraba su atención en una persona, la interfaz reaparecía.

¿Era este el efecto de la circulación del qi en su cuerpo?

Zhao Jiagou se sentó junto a Wang Anquan y lo empujó.

—Anquan, has engordado. Es el precio de no usar Java.

—¿Me estoy quedando calvo? —preguntó Wang Anquan.

Zhao Jiagou lo miró un momento.

—No.

Wang Anquan se reclinó con comodidad en el sofá.

—Entonces todo está bien. La vida es corta, elijo Python.

Ahora que estaban todos, era momento de hablar de cosas serias.

Después de pelearse un rato, Wang Anquan y Zhao Jiagou miraron a Lin Xun.

—Entonces, ¿quieres aceptar la oferta de Dong Jun de 200,000 yuanes a cambio del 5% de las acciones?

—Él dijo que cree que podemos generar beneficios impredecibles —respondió Lin Xun—. Deberías saber que, si esa frase la dice Dong Jun…

—¡Qué triste es ser un tonto fan cegado! —gritó Wang Anquan.

Lin Xun esbozó una sonrisa y luego, cruzando los brazos, respondió con seriedad:

—La realidad es que realmente necesitamos el dinero. Con esos doscientos mil, podríamos contratar de inmediato a otro programador para que nos ayude a perfeccionar el marco. La Exposición de Ciencia y Tecnología será en un mes. Si logramos terminar Luo Shen y hacer una buena demostración en la expo, podríamos conseguir más financiamiento y por fin encaminarnos.

—Lo que dices tiene sentido —admitió Wang Anquan con cara de amargura—. Pero, mira, después de tres años de esfuerzo, ¿Dong Jun solo nos ofrece doscientos mil? Con tu forma de ser, ¿no te parece frustrante?

—Nuestro trabajo vale mucho más que doscientos mil yuanes —respondió Lin Xun—. Cuando tengamos resultados, Dong Jun encontrará que los doscientos mil le han traído enormes beneficios. Sabrá que tomó la decisión correcta.

Wang Anquan miró a Zhao Jiagou.

—Tú habla, no puedo comunicarme con un tonto fan cegado.

—A mí también me gusta Dong Jun —dijo Zhao Jiagou—. Anquan, piénsalo: los accionistas de otras empresas son gente irrelevante, con suerte tienen el nombre de «Grupo Galaxia» en sus filas. Pero nuestro accionista es Dong Jun, ¡el mismísimo Dong Jun, el Dios Dong! Eso es muy honorable, sin mencionar que estamos realmente cortos de dinero.

Wang Anquan levantó las manos en señal de rendición.

La minoría cedió ante la mayoría y la resolución fue aprobada. Lin Xun tomó su teléfono. Dong Jun le había dejado un número, diciendo que podía contactarlo en cualquier momento.

Justo cuando estaba a punto de marcar, sonaron golpes en la puerta.

Los tres se miraron. Aparte del casero, pocas personas los visitaban.

—¡Vino a cobrar el alquiler! —exclamó Wang Anquan.

Zhao Jiagou se arregló la ropa, fue a abrir la puerta y, con una sonrisa radiante, dijo en un chino claro y lleno de sinceridad:

—Abuelo Huo…

Su voz se detuvo.

El visitante no era el casero, el anciano Huo. Era un hombre trajeado, con zapatos relucientes, vestido de manera impecable como si estuviera a punto de asistir a una reunión de alto nivel.

—Hola —dijo el hombre, al ver la escena en la sala, pareció dudar un momento, pero mantuvo su cortesía—. Disculpen, ¿aquí es… la compañía Luo Shen?

—Sí —respondió Zhao Jiagou.

—¿Usted es…? —preguntó Lin Xun.

El trajeado, con una sonrisa educada y un perfume de salón, se veía muy fuera de lugar con el ambiente lleno de fórmulas y diagramas. Parecía más un vendedor puerta a puerta.

—Permítanme presentarme, me apellido Li, soy el gerente de planificación de Eagle para la región Asia-Pacífico.

Dicho esto, su sonrisa se profundizó considerablemente y su mirada recorrió uno por uno a los tres presentes, como esperando su reacción.

Era bastante obvio que estaba orgulloso de su conexión con Eagle.

Eagle

En el mercado mundial, Eagle y Galaxia eran dos gigantes que se mantenían en equilibrio, ambos inamovibles. Estas dos empresas controlaban la tecnología más avanzada y el capital más sólido. En la superficie, mantenían una paz superficial, pero en realidad, competían ferozmente y ya habían librado innumerables batallas.

 Sin embargo, lo que recibió fue un breve silencio.

Después del silencio, solo Lin Xun se acordó de responder:

—Gerente Li, hola.

—Lamento presentarme sin aviso previo —continuó el gerente Li—. Intenté llamar al número de contacto de Luo Shen, pero nadie respondió.

Lin Xun pensó un momento.

—Lo siento —le dijo—, debo haber estado durmiendo en ese momento.

—No importa. —El gerente Li sonrió.

Lin Xun invitó al gerente Li a sentarse.

Con mucha cortesía, el gerente Li explicó el motivo de su visita.

La idea central era que Eagle planeaba ofrecer diez millones de yuanes para adquirir Luo Shen. A partir de entonces, la tecnología de Luo Shen seguiría siendo desarrollada por ellos tres, mientras que la gestión y la promoción estarían completamente a cargo de Eagle.

Diez millones de yuanes.

Lin Xun entrecerró los ojos.

—Vi la información de inscripción de Luo Shen para la Exposición de Ciencia y Tecnología del próximo mes. Para entonces, Eagle hará todo lo posible para brindar a Luo Shen apoyo integral. ¿Qué piensa el señor Lin? —concluyó el gerente Li.

Cuando terminó, esperó la respuesta con una sonrisa.

Lin Xun intercambió miradas con Wang Anquan, quien evitó su mirada.

Luego, Lin Xun miró a Zhao Jiagou, cuya expresión era impasible.

Finalmente, Lin Xun se volvió hacia el gerente Li, aclaró su garganta con un poco de incomodidad y dijo:

—Lo sentimos, tenemos nuestra propia dirección y objetivos de desarrollo. Por el momento, no tenemos tal intención.

La expresión del gerente Li se congeló por un instante.

—¿El señor Lin está seguro?

Lin Xun asintió con la cabeza.

—Sí. Perdón por haberle hecho venir hasta aquí.

Tras varias confirmaciones, el gerente Li no insistió más y se despidió; sin embargo, su sonrisa ya no era tan genuina como cuando llegó y su rostro lucía menos amable.

Después de cerrar la puerta, Lin Xun miró a los otros dos en el sofá.

—¿Por qué no quisieron aceptar?

—Soy noruego, pero tengo una octava parte de sangre judía —dijo Zhao Jiagou—. En realidad, ellos han querido contratar desde hace tiempo, pero jamás trabajaría para alemanes.

Lin Xun miró a Wang Anquan.

Wang Anquan, tranquilo, sostenía su taza de goji.

—No es que no lo sepas, en tercer año pirateé su base de datos. Tengo miedo de que me reconozcan.

—Entendido —dijo Lin Xun.

—¿Y tú? —preguntó Wang Anquan—. ¿Por qué tampoco aceptaste? 

—Primero, Eagle y Galaxia son rivales mortales; no puedo traicionar a Dong Jun —dijo Lin Xun, volviendo a su asiento y abriendo de nuevo su libro C Primer Plus—. Segundo, soy un limón. Si Lions se vendió por treinta millones, Luo Shen no puede venderse por diez.  

Wang Anquan se encogió de hombros.

—De todos modos, no creo que Eagle esté interesado de verdad en nuestra tecnología. Seguro se enteraron de que Dong Jun habló contigo y vinieron a cazarnos. Gastar diez millones por nosotros tres no les interesa, tal vez ni siquiera saben qué estamos desarrollando. Pero gastar diez millones para fastidiar a Dong Jun, eso sí les interesa mucho.

—Tienes razón —dijo Lin Xun, encontrando lógica en sus palabras—. Entonces, lo decidimos: aceptamos la inversión de Dong Jun y nos preparamos a fondo para la preselección de la Exposición de Ciencia y Tecnología. Para entonces, Eagle y los demás estarán presentes. Debemos…

 —¡Acabar con todos ellos! —interrumpió Zhao Jiagou.

Lin Xun chasqueó los dedos.

—Especialmente con Lions.

Wang Anquan se reclinó en el sofá, acariciando su… barriga.

—En serio te has vuelto un limón…[2] Ahora sí estoy de acuerdo, puedes responderle a Dong Jun.

Otra vez, Lin Xun se dispuso a llamar a Dong Jun.

En ese momento, el timbre sonó de nuevo.

Zhao Jiagou puso una sonrisa falsa en su rostro y abrió la puerta.

—Gerente Li, ha vuelto… —Pero no había ningún gerente Li. La sonrisa de Zhao Jiagou se tornó genuina y servil al instante—. ¡Abuelo Huo, qué gusto verlo!

Xiao-Zhao. —El casero, el anciano Huo, entró en la sala de estar con las manos cruzadas detrás de la espalda. Su mirada severa recorrió a los presentes—. ¿Están todos aquí? Vine a revisar la casa ahora que Xiao-Chen se ha mudado.

El anciano Huo tenía una estatura baja, con el cabello completamente blanco y la espalda algo encorvada. Pero, dado que poseía cincuenta propiedades en la ciudad, su presencia siempre era imponente y autoritaria. Era como un león inspeccionando su territorio o un patriarca de una familia feudal. Su mirada seria recorrió los muebles de la habitación y luego se posó en las pizarras llenas de fórmulas.

—¡Siguen garabateando cosas raras!

El anciano tendría ochenta y nueve este año y nunca comprendió lo que ellos tres hacían. Al principio, cuando los vio llegar con dos computadoras portátiles cada uno y luego instalar computadoras de escritorio, pasando todo el día tecleando, casi pensó que vendían computadoras.

Entonces, la mirada opresiva del anciano se fijó en ellos.

—Ya es hora de pagar el alquiler, ¿no?

—Hoy mismo le haremos la transferencia —respondió Lin Xun.

El anciano Huo asintió satisfecho y miró hacia la habitación de Xiao-Chen.

—Está vacía… —Luego, hizo un gesto con la mano—. No la voy a alquilar, es mucha molestia. Se la dejo para uso de ustedes, guarden piezas de computadora o lo que sea.

Bueno, todavía pensaba que vendían computadoras.

Sin embargo, era extraño que el anciano Huo, conocido por ser tacaño, de repente se mostrara tan generoso y les diera una habitación gratis.

Lin Xun se estaba preguntando si el anciano se levantó con el pie equivocado hoy. Entonces, una voz mecánica familiar resonó en su mente:

 

[Expansión del territorio del clan completada. Nivel actual del territorio: 1. Nivel máximo: 9.]

 

¡¿Cómo?!

El anciano Huo les dio una habitación y, con eso,  el territorio del clan se expandió.  

Habitación = Territorio del clan.

Entonces, ¿clan = compañía Luo Shen? 

¿Y los fondos del clan serían los activos de la compañía? 

Miró el libro de lenguaje C sobre la mesa, sumido en sus pensamientos.

Mientras tanto, el anciano Huo, recibiendo las adulaciones del apuesto joven extranjero Zhao Jiagou, mostró una expresión amable y fue guiado por Jiagou hacia la habitación de Xiao-Chen para inspeccionarla.

Justo cuando estaba por girarse, se detuvo de repente.

Lin Xun, con el rabillo del ojo, notó esto y miró en esa dirección.

A un hombre de ochenta y nueve años, siempre se debe prestarle atención a su condición física.

Y entonces vio al abuelo Huo mirándolo sin pestañear.

Con curiosidad, Lin Xun devolvió la mirada.

En ese momento, su habilidad especial obtenida el día anterior entró en acción. A medida que su atención se centraba, una interfaz de programa apareció lentamente sobre el anciano Huo.

A diferencia de la interfaz en blanco de Wang Anquan, Zhao Jiagou y muchas otras personas, ¡la interfaz del anciano Huo estaba saturada de código!

Mirando más de cerca, Lin Xun descubrió que ¡era un programa de rastreo en lenguaje C!

Los rastreadores eran programas comunes cuya función era extraer de manera automática información o datos de sitios web específicos o de toda la Internet.

Lin Xun se sintió un poco sorprendido.

Al mismo tiempo, la mirada del anciano Huo se encontró con la suya.

El anciano Huo, tembloroso, dio un paso hacia él y exclamó:

—¡Tienes una constitución física excepcional y qi fluyendo en tu interior…! ¡Talento extraordinario! ¡Un talento extraordinario!


Notas:

[1] El carácter chino (xiǎo) significa «pequeño» o «joven» y se usa a menudo como un prefijo antes de un nombre o apellido para expresar familiaridad, afecto, o inclu-so para denotar que la persona es más joven. Similar a cómo en algunos países se usan diminutivos o apodos cariñosos.

[2] Eres un limón (你真柠檬上了) o también: Eres un espíritu de limón (你是个柠檬精). Generalmente se usa para envidiar el dulce amor de los demás, por lo que ser un limón también puede representar envidia. Limón = ácido = celos / envidia.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x