Rockwell #35

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Rockwell

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Rockwell #35- 30%

Dave: Ya ve, ya veo. Pero, ¿acaso no te interesa? No te interesa, ¿cierto? 

Dave: Te interesa saber cuál es la situación actual de Daivan, y la situación en la que se encuentran ahora mismo los bastardos de tus compañeros, ¿no? 

Gian: Como si me importara. Ya no tengo nada que ver con ellos.

Así es no importa si pudiera ir a Daivan ahora, ¿por qué me importaría lo que está pasando con el CR:5?

Ya no tienen nada que ver conmigo.

Dave: Hah, veo que tienes la suficiente energía para fingir desinterés. Pero, está escrito en tu cara, cachorro. 

Dave: Te lo diré, Lucky Dog. Después de todo, soy una persona muy amable. ¿No lo crees? 

Subordinado de Dave 1: Así es, Owen-san. 

Cada vez que hablaba, con ese tono de voz golpeaba mis nervios. Hacía que me fuera imposible resistirme, y mucho menos huir.

Dave: Sobre Honus con el que estaba hablando hace un momento, es uno de mis peones que infiltré en Daivan. 

¿Su peón? Honus también es un capitán, o tal vez, le dé lo mismo.

La relación jerárquica de la yakuza se puede entender con un solo pequeño gesto. Es obvio que Honus y Dave son iguales.

Honus se sentó en una silla sin previo aviso.  

Parece dar la impresión a todos que este tipo es débil, puede que ese sea el lado de su cara que muestra a todos, pero ahora se comporta estuviera sosteniendo al mundo de sus huevos.

Dave: En resumen, tengo completamente control de la información en Daivan. Incluso ya me enteré sobre el escape de los capitanes del CR:5 y su regreso a Daivan. 

Todos lograron escapar de la prisión y pudieron volver a Daivan a salvo.

En cambio, yo… Comencé a sentir mi interior pesado, como si estuviera atascado con arena.

Dave: Así es, todos esos bastardos regresaron a Daivan. Todo se llevó a cabo como estaba planeado, ¿no es maravilloso? 

Dave: ¡Esos bastardos me hicieron temer ante su plan! Pensar que te persuadieron engañándote para que crearas un plan de escape para ellos, además te invitaron. Esos capitanes sí que son inteligentes. ¡¿No crees?! 

Dave: ¡Podrían escapar sin necesidad de pagarte! ¡Hahahah! ¡Me impresionaron esos malditos bastardos con su forma de ser! 

No para de hablar de aquello que tenía bastante claro. 

Dave: No me mires con esos ojos. Solo estoy teniendo compasión por un pobre cachorrito abandonado. Buen chico, muy buen chico ¡hahaha! 

Siento que voy a vomitar con solo escuchar la voz de este tipo. 

Quisiera morder la garganta frente a mí, donde proviene aquel sonido antiestético y arrancar sus cuerdas vocales. 

Dave: ¡Hahahaha! ¿Estás frustrado? Debes de estarlo. A fin de cuentas, para ellos, solo fuiste una pieza que puede ser desechada después de que fue utilizada hasta no poder más. 

Dave continuó provocándome, como si hubiera visto a través de mi corazón.

Dave: Heh, CR:5, ¿Cosa Nostra? Una mafia de campo bastante inteligente en el mejor de los casos. ¿Leal a los pactos de sangre? ¡No me hagas reír! 

Yo ya no tengo nada que ver con ellos. Así es, yo quería dejar todo. Al ver a ese tipo alegrarse por ello, guardo mis palabras. 

Dave: Fun, jodete, Jesús. A fin de cuentas, en ese lugar es un capitán aquel maldito bastardo de gafas. Era obvio que resultaría ser un agujero de mierda. 

OPCIONES: 

  1. No lo sabía. 
  2. ¿Bastardo de gafas? 

Elegir la primera opción. 

— Parte nueva — 

No lo sabía …. 

— Fin de la parte nueva — 

Dave: Cierto. Hey, Lucky Dog. ¿Debería darte una oportunidad de sobrevivir? ¿Lo sabías? 

Dave: El jefe de CR:5 debería tener el sello Toscanini, sí tan solo yo lo tuviera… ¿no sabes dónde lo esconde? 

Gian: ¿Qué? ¿Sello Toscanini? ¿Qué es eso? ¿Qué quieres decir? 

Dave: …. ¡Hahahaha! ¡Este maldito lacayo! ¡Fufufuff! ¡Hahahaha! ¡Esto en verdad da risa! ¡¿No conoces el sello de tu propia organización?!  

¿Logró escuchar mi murmullo? Dave se rió a carcajadas. 

Dave: ¡No puedo creer que ni siquiera te dijeran eso! ¡En verdad que eres un lacayo de lo más bajo! Oh, discúlpame. Te hice escuchar algo desagradable. 

Dave acercó su rostro mientras se ríe. Fingí estar desesperado mientras busco en lo más profundo de mi cabeza, más específicamente, en mi memoria.

¿Toscanini? Siento que lo he escuchado antes. Si no me equivoco, era el nombre de la mafia antigua de Daivan. 

¿Por qué este tipo la quiere obtener? 

Dave: Bueno, con esto ya pudiste darte cuenta, ¿no? Confirmar que, para la organización, y esos camaradas tuyos de rango superior, solo eras una pieza, un simple peón que podían utilizar y tirar cuando quisieran. 

No escuches lo que está diciendo. Este tipo solo se está divirtiendo, al molestarme.

Dave: Esa gran persona, aquel bastardo con gafas. Seguramente te dijo algo similar a que tú eras un preciado compañero, su hermano y que, cuando logran salir ahí ¡serías un capitán! 

Dave: Seguramente te dijo todas esas palabras sin fundamento, te las susurró al oído, logrando que te sintieras cómodo, ¿o no? Y te sentiste de esa forma, ¡¿verdad?!  

Esto es malo.  Algo oscuro está por explotar en mi estómago. 

Es realmente malo. Al escuchar esas horribles palabras de él, comencé a sentir que esa cosa oscura estaba a punto de tragarme.

No lo escuches, no lo escuches, no debo de escucharlo, no lo oigas.

Dave: Pobrecito, Lucky Dog. Te quedaste atrapado en un auto, ¿no es así? 

Cállate, cállate, cállate, ya cállate, cállate… 

Dave: Esas son las cosas que suele decir ese bastardo. Te convence con palabras amables, te hace creer que eres su amigo. La mejor habilidad que tiene ese bastardo, es controlar a otros a su antojo fácilmente. 

OPCIONES: 

  1. Maldito imbécil …
  2. ¿Y tú qué sabes? 

Elegir la primera opción. 

Gian: Maledetto imbecille (Maldito imbecil)

Sin darme cuenta del rencor que me inundó, lo maldije sin pensarlo. 

Dave: Fun, y yo pensando que es lo que dirías. ¡Aquí, estamos en Estados Unidos! ¡Habla en inglés!

Gian: ¡Gagh! 

Tal vez porque estaba demasiado presionado, Dave me lanzó un golpe con  fuerza. Como era de esperar, sabe hacerlo bien. 

Intenté resistir a sus ataques, pero fue imposible, ya que no paraba de golpearme una y otra vez. Este tipo de ataques violentos con el fin de conquista son los que he visto muchas veces de cerca. 

Dave: ¡Vamos, jodete! ¡Di eso! ¡intenta decirme “jodete”! ¡maldita sea, Jesús! ¡dile todo eso a tus compañeros! ¡Vamos! ¡¿qué pasa?!

Si no digo lo que quiere, me seguirá golpeando y será lo mismo si me resistía… esto lo sé perfectamente. 

Dave: ¡¿Qué te pasa, maldito cachorro sin bolas?! ¡¿Tan difícil es el inglés que no entiendes lo que te digo?! ¡Maldito insecto!

Gian: ¡Gyaagh! 

Mientras pueda mantener la boca cerrada. Mi espíritu rebelde sigue ardiendo, pero poco a poco mi conciencia comienza a desvanecerse.

Dave: Fuh, ¿Estos golpes causados  por tu rebeldía, ya te harán perder la conciencia? Maldito bastardo sin agallas. 

Al menos aún, tengo la suficiente energía para poder soportar esta impotencia que siento en la garganta.

Pero, aunque me diga eso, me ha golpeado tanto que no podía hablar aunque quisiera. Mis dientes ya estaban rotos por lo fuerte que los apreté. 

Creo que mi cuerpo quedó más lamentable que un cadáver expuesto. Ya basta, si vas a acabar conmigo, hazlo ya y termina con esto. 

Dave: Fun, que aburrido. Espero que ese maldito cuatro ojos pueda divertirme más, ¿no lo crees? 

Dave escupió sus palabras al ver que mi resistencia disminuyó.

Pero ahora no tengo la energía para evitarlo.

Subordinado de Dave 1: ¿Nos deshacemos de él aquí? 

Dave: Sí ¡ah, no! espera. Si no me equivoco, los tipos de Chicago han venido, ¿cierto? Cierto, ahora … 

Como los cadáveres son molestos, pesados y voluminosos. Entonces los pandilleros suelen llevarlos a ciertos lugares para enterrarlos, e incluso pueden enterrarlos estando vivos.

Puede que no sea obvio para alguien que nunca ha tratado con un cadáver. Es más fácil llevarlo a un cementerio y luego deshacerse de él ahí mismo, que eliminarlo en el lugar donde fue atrapado.

Dave: Ah, cierto. Se me acaba de ocurrir una idea fenomenal. Hey, bastardo. 

Gian: ¡Guh! 

Dave me golpeó la cara con la suela de sus zapatos de cuero y habló orgulloso de su brillante idea.

Dave: Sube a este chico al auto. Llévalo hacia el palacio Diana. 

Subordinado de Dave 1: ¿Al palacio Diana? Hay clientes de Chicago que vinieron y están ahí. ¿Está bien llevarlo? 

Dave: Así es. Haré que este mocoso mugriento realice su último trabajo. Mientras logre que Ethan y los de Chicago conviertan su reunión en una pelea, será más que suficiente. 

Dave: No es improbable que Ethan se enfurezca en momentos así. Sería una molestia si no fuera así. 

Subordinado de Dave 1: Ah, ya veo. ¿Ese será el final de este tipo? 

Dave: Sí. Si no hago que Ethan se quede sentado hasta que recupere el libro de registro de esa maldita cucaracha, mis planes se desperdiciarán. 

Dave: En verdad tengo buena suerte, ¿no crees? Justo acaba de recibir una carta estupenda. 

Dave: ¡Haré que pases un buen rato frente a los bastardos de Chicago! ¡Estoy seguro de que el bastardo de Ethan también lo disfrutará, hahaha! 

Dave sonrió y me pisó la cara una vez más.

Dave: Puede que para los del CR:5 solo seas un simple insecto desechable, pero estoy seguro de que esos malditos bastardos de Chicago, te volverán su juguete. 

Dave: Después de que hayas logrado que los de Chicago pasen un buen rato, puedes irte al infierno o dónde quieras, Lucky Dog. 

Ya veo. Me da igual… hagan lo que quieran.

Dave: Bueno, ya va siendo hora de irse. Sube al cachorro al auto. 

Subordinado de Dave 1: ¡Sí! 

Subordinado de Dave 1: ¡Vamos, maldito! ¡Levántate! Más te vale estar flojito y cooperando, maldito italiano de mierda. 

Es problemático tener que rebelarme cada vez. Me levanté y caminé como me ordenaron. Ni siquiera podía pensar más, de seguir haciéndolo, solo me provocaba más dolor.

Al menos estos tipos me sacarán de aquí.

No, más bien, por fin saldré de este maldito mundo. 

Camino despacio,pero no tan lento para que la otra persona no se irrite y me golpee. Avanzamos  lentamente.

Me pregunto si los presos que se dirigen a la pena de muerte camina como las vacas que son arrastradas al matadero. Yo no soy mejor que cualquiera de ellos.

Estaba desesperado, metido en mis propios pensamientos.

………………………………………………………………………………………………………………………

Ciudad Rockwell. La historia de esta ciudad local es relativamente nueva.

La extracción y refinación de las minas de cobre descubiertas en esta región a principios del siglo 19 se expandió y se desarrolló como una industria importante.

En el siglo 20, la demanda de cobre aumentó con la difusión de la energía eléctrica y el telégrafo, y se construyeron muchas fábricas para la manufacturación  de cables eléctricos en Rockwell, lo que hizo que la ciudad se volviera enorme como una ciudad local.

Sin embargo, el desarrollo de una mina de cobre súper grande en América del Sur en la década de 1920 provocó la caída del mercado del cobre, cerrando la mina Rockwell.

La ciudad, que perdió su principal industria debido a la quiebra y el retiro de negocios relacionados, decayó económicamente.

La Gran Depresión erosionó aún más a Rockwell en la década de 1930 hasta convertirla en una ciudad envuelta en la  pobreza y violencia.

La oscuridad de Rockwell está dominada por la violencia y dentro de todo eso, los bastardos del Grave Dager, comúnmente conocido como GD. Eran gánsteres despreciados y temidos como los sepultureros. 

Se dice que el origen de GD eran los mafiosos rudos y rebeldes que originalmente se juntaron como contramedida a las huelgas de los mineros. La organización llegó a ser conocida por su ferocidad y codicia que superó incluso a la mafia.

El grupo del GD, con Ethan McCoy como jefe, aprovecharon el territorio de Rockwell azotado por la pobreza, y todavía está expandiendo su poder mientras absorbe a los hombres que han sido golpeados por dicha pobreza. 

—- Hotel Palacio Diana — 

Ubicado en las colinas de Rockwell, el hotel de lujo estaba allí como un indicador de desarrollo y la prueba de la prosperidad de Rockwell, que se desarrolló notablemente al comienzo de su construcción.

Sin embargo, debido a la situación decadente se volvió como una lápida con una gran vista al Rockwell en declive. Ahora solo era un lugar solitario y sin clientes.

Se ha convertido en zona de discípulos de gánsteres, donde los humanos obstinados que han caído a este lugar, no tienen a donde regresar.

En la planta superior, en el gran salón, había unos 20 hombres reunidos allí.

El ambiente estaba cubierto de tanta tensión que incluso un niño podría sentirlo.

Nadie habla. Incluso nadie podría atreverse a aclararse la garganta.

En un lugar donde se concentraron decenas de ojos feroces, un hombre estaba sentado tranquilamente, mirando el periódico. Es un extraño, pero una vez que lo notas, no puedes olvidar su presencia.

La luz despiadada en sus ojos, sus labios delgados sin espacios y, sobre todo, la parte superior plana de su cabeza, el cráneo bien formado.

Ese hombre tiró el periódico sobre la mesa.

Colombi: Señor, McCoy. Somos hombres de una organización que tiene honor, cultura y posición. Hablemos más inteligentemente, ¿no cree? 

Colombi: En cuanto a este asunto, solo quiero aclarar tú posición y responsabilidad de GD. Eso es todo.

Ernesto: Fuh, que historia tan patética. Hey, Ethan. Te diré esto porque somos amigos, de seguir así tú y el GD estará en graves problemas. 

Ernesto: Originalmente, esto ocurrió por tu descuido pero somos amigos, por eso te pido que dejes de llevarte como el agua. 

Ernesto: No quisiera decir esto, pero esta probablemente sea tu última oportunidad. 

Ethan: ¿Acaso no estaba bien informado el gran hombre de Chicago? Si es así, entonces tendría que tener la capacidad suficiente para leer la portada del periódico, incluso si fuera la edición de la mañana de ayer. 

Ethan: Está en primera plana que dice que Ángel González fue asesinado por los nuestros. 

Ethan: Nadie ha testificado contra nosotros en la corte, ni han tratado de vender a sus compañeros a G-Men, como te he dicho. 

Con una voz, carente de emociones, otro hombre sentado en el sofá, al otro lado del sujeto con apariencia delgada y vestido con un buen traje habló de manera arrogante.  

Magro: ¿Por qué estás tan relajado? Maldito bastardo. 

Magro: ¿No sabes cuanto me han hecho esperar tus malditos lacayos para que eliminaran a ese desgraciado mexicano? 

Ethan: González se acercó a la agencia para una transacción judicial y se escondió en prisión. La dificultad de hacerlo debería ser comprensible para quienes están en la misma industria. 

Ethan: Lo hicimos según lo planeado. Se supone que te avisamos con anticipación sobre eso en el día de la decisión. ¿No es así?

Ante las tranquilas palabras de Ethan el mafioso de traje se levantó de su asiento furioso, su expresión facial se volvió más pronunciada.

Magro: ¡Mierda! Como me hacen enloquecer. ¡Generalmente, las acciones de los lacayos del GD son responsabilidad de su jefe! ¿O no?

Magro: ¡Aunque se hayan encargado de deshacerse de esa mierda filtrada, no creo que estés en posición de decir cosas tan arrogantes como esas! 

Colombi: Batí, tranquilízate. En este lugar nos reunimos los adultos para hablar con racionalidad. 

Magro: Pero, tío.

Colombi: Más importante que estar buscando quién es el responsable, está el asunto del libro de registro. 

Colombi: ¿No es así, Señor McCoy? Ya que el hecho de que González fue eliminado ha sido comprobado, pudieron recuperar el libro. ¿Le importaría devolverlo? 

Ethan: Por supuesto, ya está en nuestras manos. El contenido no se ha filtrado en ningún otro lugar, ni siquiera en las noticias o en la oficina de investigación. 

Ernesto: De ser así es perfecto. Hey, Ethan. Solo basta con que nos devuelvas el libro y una vez en nuestras manos, podremos hacer la vista gorda sobre lo demás. 

Colombi: Espera, Ernesto. Fuimos nosotros los que acudimos al GD para resolver este asunto. Sería problemático que te tomaras libertades que no te corresponden. 

Magro: Ah, está en lo correcto, tío. De no ser así, ¿quién se tomaría la molestia de venir a este pobre hotel? 

Ernesto: Ethan, lo sabes ¿cierto? No diré cosas tan tacañas como ellos. Mientras nos devuelvas el libro de registro … 

Ernesto: No solo me estoy dejando llevar por la corriente. Estoy agradecido con los otros grupos, y estoy agradecido con ustedes. 

Ernesto: No quisiera decir esto, pero no hay tiempo para estar dudando. ¿Qué harás? 

Como si estuvieran atacándose el uno al otro, tratando de tirar al otro hacia abajo. En el acto, los hombres de Chicago abrieron sus bocas. 

Ethan: Te estás quedando sin palabras en esa boca orgullosa tuya, Ernesto. ¿Crees que va a ser tan fácil que te lo entregue? El libro es la carta de triunfo por la que arriesgue la vida.

Ethan: Si no fuera así, no habría manera que hubiera venido aquí solo. 

Ernesto: B-Bueno, ciertamente estás en lo correcto. Pero … 

Ernesto: Solo quiero hacer un trato de beneficio mutuo. Aunque te quedaras con el libro de registro, no valdría ni como un talismán para ti a la larga ¿no? 

Ernesto: Si no los da a nosotros, mi organización estará de acuerdo en formar un vínculo de amistad con el GD. Incluso tus tropas aumentarían. ¿Cuál es el inconveniente? 

Ethan: No tengo ningún problema con mis secuaces. Gonzalez ha desaparecido y me temo que hay un agujero en él. 

Ernesto: Haha, eso es solo una analogía. Oye, Ethan. ¿Podrías tener un poco de condolencia? Aunque está bien si quieres mantener el libro de registro un poco más. Estoy bien con eso.

Ernesto: ¿Dónde está ahora? No debería importar si nos dices eso al menos, ¿no? Vamos, yo soy una persona sin importancia. 

Ernesto: ¿No estaría bien que nos dieras algo que pueda hacernos tranquilizarnos un poco? No creo que importe mucho que nos des una medicina para el dolor estomacal ¿verdad?

Ernesto: ¿En dónde está el libro? 

Colombi: Nosotros tampoco somos unos simples niños mensajeros. No podemos volver a Chicago para decir “así es, el libro está ahí”. 

Colombi: Esto es cuestión de confianza. Al menos tendrás que dejar que podamos confirmar si realmente has recuperado el libro de registro, ¿de acuerdo? 

Ethan: Ya veo. La palabra “confianza” no se adapta a nuestro negocio, porque la realidad suele mezclarse con la verdad lo cual es mejor que cien promesas.  

Ethan exhaló  profundamente mientras hablaba. 

Ethan: El hombre que eliminó a González ya debería estar de vuelta en Rockwell. Él tiene el libro de registro recuperado. 

Ethan: Se ha tardado un poco por incidentes inesperados. Y se seguirá tardando si esos asuntos inesperados continúan. 

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