Bernardo (Prisión) #01

Arco | Volúmen:

Prisión

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

Tercer Día 

OPCIONES: 

  1. Bernardo
  2. Luchino
  3. Giulio
  4. Iván
  5. Prisioneros
  6. Guardias 
  7. Visitantes

 

Elegir a Bernardo

Me puse a buscar a Bernardo hasta que lo vi en el pasillo.

Realmente no puedo hablar de nada, aquí… pero bueno. Debe ser lo suficientemente bueno para al menos hablar rápido acerca de lo nuevo de la situación actual. 

Me acerco a su lado y ajusto mi ritmo para caminar juntos por el pasillo.

Bernardo: -¿Va todo bien?

Gian: -Más o menos. Siento como “el plazo” repentinamente comienza a apretar mi cuello. 

Todavía no está claro cuántos días habrá hasta el traslado de Giulio. La única opción que tengo es apresurar los preparativos para el plan. 

Bernardo: -También fui tomado por sorpresa ante la noticia de la transferencia de Giulio, sobre todo porque no parece haber ningún mérito… no sé la razón detrás de esto. 

Bernardo arruga las cejas. 

Bernardo: -Cabe la posibilidad de que haya alguna fuga de información. 

Pero me es difícil imaginar a cualquiera de nosotros rompiendo las leyes de la familia y jugar a un soplón.

No importa que tan grande sean las recompensas que consigan, si alguien se entera, será castigado. Y será el fin. A todos les gusta estar vivos.

Gian: -¿Estás seguro de que no es solo alguien que piensa que es mejor mantener a todos los capitanes del CR5 reunidos porque puede que comiencen a conspirar?

Bernardo: -Puede que sea eso… o tal vez la oficina de administración decidió revocar la decisión para que sea más fácil controlar la situación mediante la separación de todos los jefes en varias prisiones diferentes.   

Bernardo murmura esto con una expresión de que él mismo no cree sus palabras.

Mentalmente recuerdo las órdenes del jefe en mi cabeza.  

Las cartas venían selladas, pero no puedo decir que nadie haya logrado averiguar lo que contenían antes de que llegaran aquí.

Los otros capitanes, cada uno tiene sus propias cartas, así que no es como si no hubiera posibilidad de que la información se haya filtrado a terceros.

En algún lugar… ¿se habrá corrompido la información? Pero… no se siente como si eso hubiera pasado…

Bernardo: -Por cierto, Gian, ¿Cómo vas con los otros capitanes?

Bernardo cambia de tema.

Gian: -Hmmm … .Pues con Iván nada ha cambiado. Con Luchino… pues es un tipo con un gran ego…. Pero no siento ninguna hostilidad de su parte.

Bernardo asiente mientras explico que no hay ningún problema 

Bernardo: -Ya veo. Si llega a haber algún problema, no dudes en decirme, te apoyaré. ¿Y qué tal Giulio? 

Gian: -Pues con Giulio…. No existe ningún problema en particular, pero…. no logro entenderlo. 

No recuerdo haber sido tratado tan cortésmente antes. Cuando digo esto, Bernardo inclina la cabeza como si estuviera pensando en cómo resolver un rompecabezas. 

Bernardo: -Pensaba que Giulio era el tipo de persona que no estaba interesado en otras personas. Sin embargo, contigo es extrañamente amable. ¿Realmente no lo conociste antes? 

Gian: -Pienso que no…

Más que lo pienso, no puedo recordar. 

Gian: -Como sea, por el momento lo que me preocupa es Iván que no para de quejarse.

Bernardo: -Es cierto. Tendrás que tratar de aguantarlo, esa es su forma de ser. No se puede hacer nada.

Con la conversación a punto de terminar, decidimos parar con nuestro largo recorrido. 

Gian: -Ya va siendo hora de irme. Hasta luego Bernardo. ¿Hnm?

Bernardo: -Investigaré esto a profundidad en caso de que sí tengamos a alguien que ande filtrando la información. Ya que los espías son un aspecto indispensable en la vida de la prisión, después de todo. 

La expresión de Bernardo se pone más rígida de lo normal mientras camina lejos. 

Bien, ¿ahora con quien debería hablar? 

OPCIONES:

  1. Luchino
  2. Giulio
  3. Iván
  4. Prisioneros
  5. Guardias
  6. Visitantes

 

Elegir guardias

Mientras pensaba con que guarda hablar, veo que Joshua viene hacia acá. 

Gian: -Ah, Joshua, ¿Por qué estás de nuevo por aquí? Si apenas te habías dado una vuelta por aquí ¿no? 

Joshua: -Si, solo que….

Gian: -¿estás buscando a alguien? Ah, ¿buscabas a Lloyd? 

Di en el clavo, me doy cuenta por la sonrisa que se le escapa.

Joshua: -Bueno pues él, como ya es hora del cambio de guardia, él no ha regresado a la oficina. 

Gian: -De seguro ha de estar dando una jodida… ¡eh! no, de seguro la ha de estar recibiendo la jodida…

Lanzando un suspiro, Joshua pone una expresión de preocupación. 

Es algo bonito ver que Joshua pueda llevar una perfecta amistad con el astuto y pervertido de Lloyd  y se puede saber por ver cómo él se preocupa. 

Gian: -Si llega la hora del cambio de turno y los del alto mando notan que Lloyd no ha llegado, pensaran que ha sido secuestrado o algo así, y comenzaran hacer una inspección a todos nosotros, en verdad sería una gran molestia.

Joshua: -En verdad, él es un tipo problemático. 

Con una cara de resignación, Joshua da media vuelta para retirarse, seguramente seguirá buscando a Lloyd. 

Gian: -Por cierto, ¿no hay un tipo de reloj fuera de la sala de lino? ¿No estará ahí felizmente echándose con alguien un faje? 

Joshua es algo extraño y amable para ser un guardia, es alguien que no le importa meterse con los presos. Lloyd es parecido, por lo que no debería meterme mucho con ellos.

Joshua: -Ah, allí….. Todavía no he ido a ver en ese lugar, puede que esté ahí, me has salvado, Gian.  

Gian: -Me debes un favor que te cobraré después, encantado. 

Esto es a lo que se le llama “ayuda y te lo regresaran”. 

Joshua: -¿Ehm? Es cierto, pero eso valdrá si Lloyd llega a tiempo para su turno de pase de lista. 

Él me dice eso retirándose rápidamente con un rostro de felicidad. 

Ya va siendo hora del pase de lista nuevamente.

 

Al darme prisa para regresar a mi celda, me encuentro con Giulio.

Giulio: -Buenas noches, señor Gian.

Pasa a mi lado dándome una pequeña reverencia, al escuchar mi llamado volteo rápidamente. 

Gian: -Ah, oye. Escuche que pronto te transferirán a otra cárcel. 

Debo de comprobar que sea cierto lo que escuche esta mañana.

Giulio: -Parece que es así, aunque no sé bien los detalles. 

No puedo decir si este tipo es dócil o simplemente es tranquilo. Sería bueno que se expresara más. Aunque sería problemático si llegara a hablar como  Iván. 

Gian: -¿Mm? 

Siempre veo que Giulio mantiene en movimiento sus dedos. Como si estuviera jugando con algo en sus manos. Pero no hay nada ahí. 

Gian:- ¿Qué es lo que estás haciendo con tus manos? 

Giulio: -Ah, perdone. Es un hábito. Desde que tengo mi cuchillo.

Giulio me muestra sus movimientos con sus manos. Cuando lo hace así, ahora comprendo. Es el movimiento que suele hacer cuando desenvaina su cuchillo de mariposa, cerrándolo y abriéndolo a voluntad.

Siento un golpe.

Gian: -Whoo!! 

Como estaba atento a la conversación, un tipo que no conozco se topa contra mí. 

Oh, él me mira como si tuviera dagas. Que idiota.

Ah, él es uno de los miembros de Grave Digger.

No debería haber problemas ya que hay un alto al fuego entre el GD y CR5 dentro de la cárcel. Pero puede que la conmoción de fuera esté comenzando a afectar. ¿Podría ser alguna señal de cambio? 

Giulio: -Si me disculpa, me retiraré. 

Con su mirada fija en mí, Giulio se da la vuelta y se retira. Sin darme cuenta él detuvo el movimiento de sus manos. 

Gian: -Hasta luego, Giulio.

Por alguna razón siento como si hubiera estado hablando con un lobo, o algo así. 

Si me llego a convertir en el jefe, voy a tener a un capitán como él trabajando para mí. Es todo tan increíble.  

Hace como un año que escapé por al lado. 

Creé una llave para así poder escapar, y lograr llegar a un auto que ya había preparado de antemano. Todo esto lo había planeado sin que nadie se diera cuenta. 

Pero esta vez, la vigilancia la mantienen durante las 24 horas al día y ya no es posible poder conseguir un auto, todo esto se ha complicado. 

Y de nuevo estoy por tratar de escapar, pero ahora es más difícil. 

En el pasado me quedaron por usar dos planes más, y hasta la fecha, esas rutas de esos dos planes siguen sin ser usados. 

Uno de esos lugares está en la celda 16 del primer piso. Ahí está escondido el camino 

Cuarto Día 

Como siempre, voy junto a Bernardo a desayunar al comedor, cerca de ahí nos encontramos a Luchino.

Gian: -Hey, Luchino. Buenos días. 

Luchino: -Oye tú, ya quita esa cara de adormilado, es horrible. 

Bernardo: -Haha, sin duda alguna es horrible. 

Gian: -No te rías, Bernardo.

Los ojos de Luchino son fríos. La cabeza de Luchino está ordenada para ser un prisionero, y también la de Bernardo. 

Gian: -No puedo hacer nada ya que es temprano. 

Luchino: -No serás popular entre las mujeres si estás todo desaliñado. 

Bernardo: -A pesar de ser así, Gian también es descuidado cuando se trata de su presentación personal. Especialmente cuando se trata de tomar un baño, no suele hacerlo. Es muy problemático.

Luchino:-Es lo peor, no te me acerques

Cuando Bernardo estaba por decir algo más, escucho una voz que proviene detrás de mí. 

Giulio: -Buenos días. 

Parece que a Giulio le urge ir a tomar su comida. Solo dice esas dos palabras mientras pasa. 

Le respondí “si”, pero no sé si me habrá escuchado. Este chico definitivamente va a su propio paso. 

Luchino mira a su alrededor como si estuviera buscando algo.

Luchino: -¿Dónde está Iván? 

Bernardo: -Ah, está allá.

Cuando lo veo, observo que él está comiendo junto con otros chicos. Siento como que nos estuviera ignorando. 

Gian: -………….

¿Será posible que él esté haciendo eso a propósito? 

No es necesario que se reúna con nosotros, ya que sería algo sospechoso si los cinco capitanes de CR5 siempre estén juntos y hablando de algo. 

Probablemente ya se ha extendido el rumor de que me convertí en un capitán fuera de los integrantes de la familia. No es parte del código el guardar eso en secreto ya que el jefe y los capitanes son conocidos. 

Lo más seguro es que Luchino y Bernardo piensen lo mismo, porque no tuvimos alguna conversación después.  

Después de comer esa comida desagradable, nos separamos sin despedirnos. 

OPCIONES:

  1. Bernardo
  2. Luchino
  3. Giulio
  4. Iván
  5. Prisioneros
  6. Guardias
  7. Visitantes

 

Elegir a Bernardo

Bernardo: -Gian, ¿No crees que tu cara se ve pálida? 

Bernardo, que permanece jugando con algo apareció a una horquilla en sus dedos, me voltea a ver con una expresión un poco exasperada pero preocupada. 

Gian: -Oh… déjame descansar un poco. 

Me tambaleo hasta el banco de la esquina y caigo en él. 

Como no hay respaldo, volteo a ver a Bernardo que se sienta a mi lado. 

Bernardo tiene a algunos chicos vigilando los alrededores de la entrada para que podamos mantener una conversación privada. Estoy con tanta pereza como un perezoso, puedo ver que no tengo porqué preocuparme de que los demás miren. 

Gian: -Ah….. Es tan difícil el no tomar una siesta. Ha pasado un largo tiempo desde que no me ponía a trabajar tan duro. 

Eso es porque yo había estado completamente inmerso en mi lenta vida en prisión. Originalmente, había estado planeando descansar durante un mes más. 

Bernardo: -¿Estás bien? Perdón por hacer que te esfuerces demasiado…. 

Gian:- Oye… acerca del espía del que hablamos antes… ¿lo has encontrado? 

Bernardo: -Por ahora no he encontrado nada. Puede que haya pensado demasiado. 

Gian: -Ya veo. ¿Cómo van avanzando las cosas que te pedí antes?

Bernardo: -Ah, he enviado mensajes a Daivan por medio de mi abogado; sobre lo que viene después déjamelo a mí. 

Gian: -Oh, bien hecho. 

Me relajo inconscientemente. La parte en la que soy responsable es en el escape fuera de estas altas paredes. El transporte, después de eso, estará a cargo de la organización.

A mi lado, Bernardo expulsa una gran bocanada de humo. Huele extrañamente delicioso…

Gian: -Cigarro. Por favor, dame uno de tus curativos cigarros ya que estoy muy cansado. 

Bernardo: -Ya entendí así que espera… Toma.  

Después de estar buscando alguno,  Bernardo con sus dedos, coloca un nuevo cigarro entre mis labios. 

Bernardo acerca su cara para poder encender mi cigarro con el suyo. 

Tocamos las puntas de nuestros cigarros de tal manera que coincidieran para poder encenderlo. 

Pasa un tiempo y mi cigarro se enciende. 

Aspiro profundamente, arrastrando el humo hasta el final de mis pulmones. Siento como si una luz de mareo me golpeara. Esto es delicioso. Como de costumbre, Bernardo solo se fuma de lo bueno. 

Doy una rápida mirada por la entrada antes de regresar mi mirada a los ojos de Bernardo. Le doy un guiño y me regresa un asentimiento con su cabeza.

Gian:- Gracias, Bernardo. Te amo. 

Bernardo: -Es todo un placer el hacer feliz a mi miel. 

Bernardo mueve su mano grande y suavemente acaricia mi oreja. 

Gian: -Vaya que ha pasado el tiempo, ¿no crees? Oye… ¿Estaría bienl simplemente hacerlo en este momento? 

Bernardo: -Con gusto doy la bienvenida, miel. 

Bernardo se inclina hacia mi hombro. Teniendo cuidado de nuestros cigarros encendidos, se inclina sobre mí como si me empujara hacia abajo en el banco. 

Entonces escucho el sonido de pasos con golpeteos lejos de la entrada, alejándose a la distancia

Todavía inclinado sobre mí, Bernardo dirige su mirada hacia la entrada. 

Bernardo: -Y bien, ¿Para quién era esta actuación de segunda? 

Gian: -Iván estaba espiándonos. Vaya tipo más astuto. Probablemente él lo malinterpretara. 

Mientras me rio, empujo a Bernardo para levantarme. Los hombros de Bernardo también empiezan a temblar mientras se ríe. 

Esta sincronización de lo que estoy pensando y los juegos que realizamos como bromas es uno de los mejores puntos de Bernardo. No hay duda que las relaciones en la vida vienen en todas formas y diferentes tamaños. 

Bernardo: -Por cierto, apestas. Cuando salgamos, deberás de bañarte muy bien. Deberías meterte por un buen de tiempo en una sauna. 

Gian: -Si… 

Le respondo a regañadientes.

Bernardo: -¿Oh? Parece que ya regresó el color en tu rostro. Tú, deberías de descansar cada vez que tengas tiempo. 

Gian: -Fue por el delicioso cigarro que me repuse. Gracias, y bueno… yo regreso. 

Le doy unos golpecitos a Bernardo en sus hombros y mientras saboreo lo que queda del cigarro me levanto para caminar hacia el edificio. 

Me dirijo a mi celda algo temprano para poder llegar a tiempo a la toma de lista, cuando veo a Iván plantar sus pies fuera de las celdas 

Tratando de entrar en mi celda que está a lado de la de él, lo ignoro hasta que el me señala con su rostro pálido y grita 

Iván: -¡Ma…! ¡Maldito Homo! 

Gian: -¿Haaa?

Al ver atrás, veo que, tras la espalda de Iván, se encuentran Luchino y Giulio. 

Iván: -¡Yo lo vi! ¡Lo vi en el campo de ejercicio! ¡Bernardo y este tipo…! ¡Son compañeros sodomitas! 

Hombre, eso es una manera antigua para decirlo. 

Bernardo: -¡Es asqueroso! ¡Tú, homo! 

Mientras Iván está dándome gritos, Luchino pone una mano en su hombro. 

Luchino: -Oye… ¿no me digas que esto era de lo que querías hablar?

Iván: -Así es, juraré si tengo que hacerlo. ¡Este tipo y Bernardo… estaba en el campo de ejercicio…! ¡Besándose…! 

No lo estábamos haciendo. Eso no es algo por lo que debe jurar. 

Al ver mi expresión desesperada, Iván comienza a aullar sin cuidado. 

Iván: -¡¿Eso es a lo que se referían, con que se conocen desde hace tiempo, verdad?! 

Bernardo: -¿Por qué tanto escándalo?

Bernardo aparece en el momento justo. De repente, Iván se endurece como una roca 

El color de la cara de Iván, desde hace rato está ocupado cambiando de rojo a azul.

Iván: -Ustedes…. Lo están haciendo….

Probablemente recordando lo que pasó en el campo, Bernardo sonríe con humor dando un si…. 

Iván: -¡HOMO! ¡Homo, homo, homo, homo, homo, homo, homo, homo! ¡No se me acerquen! ¡Ustedes no son mis compañeros! 

Gian: -Ya cállate…. Estar graznando de homo como pájaro. 

Bernardo: -Que pasa Iván, Tu…. ¿Acaso estás interesado en unirte a nuestro círculo de homo compañerismo también? 

Gian: -Mejor detente Bernardo, él puede tomarlo en serio…. 

Iván: -¡Gighgag! ¡Quién…gihgihgih! ¡asque….kiji roso! 

Ah, le afectó tanto que se ha mordido la lengua 

Cuando Iván está tratando de conllevar su enorme conmoción, Luchino pasa por detrás de él. Parece que se dirige hacia su celda. 

Luchino: -Y yo que pensaba que tenías algo importante que decir. Idiota, date cuenta que te están tomando el pelo. 

Giulio también comienza a caminar. 

Giulio: -Me regreso. No estaría bien que nos vean a nosotros cinco hablando. 

Iván:- ¡Eh…eh?

Bernardo: -Yo también me marcho. Ya mero es el pase de lista. 

Iván: -¿Eh?

Me lanza una mirada como si quisiera asegurarse. Parece que por fin ha comenzado a darse cuenta de que solo estaba siendo molestado. 

Gian: -Será mejor que regreses rápido, no querrás llegar tarde al pase de lista ¿verdad? 

Nuevamente hoy, he aprendido algo. 

Que es muy fácil burlarse de Iván, aunque en realidad es un poco problemático. 

Bien, ¿Ahora con quien debería de hablar? 

OPCIONES:

  1. Luchino
  2. Giulio
  3. Iván
  4. Prisioneros
  5. Guardias
  6. Visitantes 

 

Elegir guardias

Gian: -¡Joshua! 

Joshua: -Gian. Gracias por lo de la otra vez, gracias a ti pude encontrar a Lloyd. 

Ah, cierto, le dije en donde estaba Lloyd ¿no?

Gian:- ¿Logró llegar a tiempo para el cambio de turno?

Joshua: -Si, aunque fue por poco. 

Mientras hablamos, aparece el rey de roma, Lloyd se va acercando. 

Lloyd: -¿Ustedes dos, de qué tanto están hablando? 

Joshua: -Justamente ahora estábamos hablando sobre ti.

Lloyd: -¿Hmmm?

Completamente desinteresado, Lloyd asiente.

Gian: -Oye, Joshua. A cambio de lo de la última vez, ¿podrías hacerme un favor? 

Joshua: -¿Eh? No puedo traerte sake, solamente algunos cigarrillos. 

Gian: -No me refiero a cosas. ¿Podrías hablarme acerca del hombre que está en el primer piso en la sala 16? 

Joshua: -¿Por qué? 

Frunce el ceño con algo de cautela. 

Gian: -Hay un chico que quiere saber acerca de él, me pidió que le dijera información sobre él sin decirme alguna razón. El solo me lo pidió. 

Es una mentira. En realidad soy yo el que quiere la información. Pero, no estoy dispuesto a correr algún tipo de riesgo. 

Joshua:-Pues no es muy destacable, él solo es un ladrón. Su nombre es Owen.  

Joshua: -Aunque le pregunten acerca de lo que más desea, seguramente él responderá que desea comer un pastel mientras espera a que su condena se termine. Al parecer tiene una familia que lo está esperando. 

Hooo.

La sala 16 es un lugar muy importante para uno de mis planes de escape. Quería realizar una excavación en el lugar donde está ese preso actualmente sin alertar a ningún otro preso. 

Tiempo después, me quedo con Joshua para seguir hablando, enterándome de ciertas historias. 

Gian: -Ya veo. Bueno, ya tengo que decirle a esa persona que me pregunto. Gracias.

Joshua me da una sonrisa algo leve. No es como si me hubiera dicho algo problemático, pero puede que su conciencia lo esté molestando por filtrar información de un preso a otro preso. En verdad que él es un tipo serio. 

Le doy una sonrisa también, queriéndole decir que ya tengo suficiente, antes de salir de ahí veo que Lloyd y Joshua comenzaron a conversar de otra cosa. 

Mientras estoy caminando, analizo en mi mente la información que Joshua me dio. 

El hombre en la celda de la sala 16 se llama Owen. Su mayor deseo es reunirse con su familia después de terminar su condena. Está preocupado especialmente por su hija Elena.

En realidad, el poder ver a Owen cara a cara sería un momento crítico para uno de mis planes de escape. Espero que esta información sea de utilidad para cuando llegue ese momento.

Después de la cena, cuando estoy por regresar a mi celda, Bernardo me llama.

Bernardo: -Parece que Giulio, tuvo una pelea con los miembros del GD. 

Preocupado, suspira.

Gian: -Si el pelear aquí es normal. ¿Los vio algún guardia? 

Bernardo: -Su oponente no quedó en buen estado. Al parecer no podrá comer manzanas por un largo tiempo.

Gian: -Oye, oye. Esto es problemático. Si hacemos una conmoción de ese tipo ahora, va a ser un gran problema. Si alguno de nosotros terminamos en detención, atrasará nuestros preparativos. 

 

Bernardo: -Si, se lo dejé bien aclarado. Pero al parecer uno de los GD mencionó que tú eras un idiota o algo así. 

Gian: -¿Haaa?

Ahora que lo pienso, recuerdo que ayer me topé contra uno miembro de los GD mientras hablaba con Giulio.

Gian: -No será, ¿por lo que pasó ayer? ¿Es enserio? ¿En que está pensando, Giulio?

Bernardo: -No entiendo muy bien. Pero cuando se trata de ti, la capacidad de Giulio para pensar se ciega. Deberías tener cuidado. 

Gian: -Hmmm, De acuerdo, tendré cuidado.

Eso es lo que le respondo, pero en verdad no tengo ni idea el por qué Giulio hace esas cosas. Me regaño a mí mismo por todo este asunto hasta quedarme dormido.

Quinto Día 

Como de costumbre, la comida de aquí es horrible.

Pan escamoso, sopa sin sabor. Sorbo lo más fuerte posible.  

Pero lo que es bueno es que no tengo que preparar mi propia comida. Todo lo que tengo que hacer es venir al comedor tres veces al día.

Por un lado lo malo es la molestia de tener que preparar mi propia comida todos los días y por el otro es aguantar la asquerosa comida de aquí. Pero medí mentalmente estas dos opciones así que decidí soportar la comida asquerosa a tener que hacerme de comer. 

Cuando lleguemos a Daivan, más bien antes de llegar, nosotros haremos una fiesta con buena comida. Genial me he motivado, puedo sentir mis motores a toda marcha.

OPCIONES:

  1. Bernardo
  2. Luchino
  3. Giulio
  4. Iván
  5. Prisioneros
  6. Guardias
  7. Visitantes

 

Elegir a Bernardo

Para tomar un respiro, planeo llamar a Bernardo.

Le invito a pasar a mi celda y de inmediato, fuimos molestados por el humo.

Nos trasladamos a otro lado mientras fumamos unos cigarrillos y luego detectamos al guardia Joshua corriendo hacia nosotros.

Bernardo: -¿Qué pasa? Y yo que pensaba que estaba allí por mí, supongo que no era así. 

Bernardo, que se había parado, vuelve a sentarse en el piso.

Con frecuencia, Bernardo es llamado para entablar conversaciones repentinas de la nada con su abogado. Supongo que cuando vio a Joshua, él pensó que se trataba de eso. 

Gian: -Tu abogado, en verdad que debe de ser todo un diligente. 

Bernardo: -Es solo porque le doy una buena recompensa. ¿No has contactado para nada con tu propio abogado? 

El CR5 tienen establecidos sus propios abogados, y en realidad que hay un abogado que me fue asignado, pero realmente no mantengo contacto con él. 

Gian: -Pues, al principio tenía planeado quedarme fuera hasta que cumpliera mi sentencia como un buen chico y luego terminar con todo esto. Pero no hay nada bueno que tenga que hablar con el abogado. 

Bernardo: -Con que es así. Bueno, tú eres el veterano aquí. 

Gian: -Tu también, verdad Bernardo…. 

Bernardo: -Para ser honesto, esta es mi segunda vez.

¿Eso es verdad? Ahora que lo pienso, no creo haber oído jamás a Bernardo hablar con detalle de su vida en la cárcel. 

Gian: -¿Cuándo fue la primera vez?

Bernardo: -Fue antes de conocerte. Era más joven que tú ahora.

Gian: -Heee…. ¿En ese tiempo, tuviste un buen abogado?

Bernardo pone una cara como de estar pensando un poco…. ¿nm? ¿Esto es algo para pensar? 

Bernardo: -Claro. Ese abogado, fue el mismo que tengo ahora. El jefe lo preparó especialmente para mí En aquel tiempo, en verdad fue de gran ayuda. Ya llevamos 10 años de conocernos.

Le doy muchas gracias mentalmente a aquel abogado que nunca he conocido. Después de todo, estoy también en deuda con él, ya que está haciendo trabajo de campo en el exterior para apoyarnos en nuestra fuga. 

Bernardo, que había sido condenado con una velocidad anormalmente rápida debido a sus numerosos cargos de delitos financieros, todavía tiene todo tipo de negocios jurídicos que atender de aquí y allá. 

Debido a que está incesantemente en contacto con el abogado, Bernardo puede mantenerse en contacto con su mando a través de él. 

Pero, a pesar de que tiene una copia de seguridad de la familia que se encuentra en medio de una crisis caótica en Daivan, está ayudando con los preparativos para la evacuación. A pesar de que él tiene tantas cosas que pensar…. 

Él también tiene mucho que hacer dentro de esta cárcel… pero, bueno, si es Bernardo, creo que va a estar bien. 

Cuando me dirigí directamente a verlo el primer día que había conseguido ser encarcelado, él me habló con su sonrisa habitual con un: “Ya he hecho los arreglos necesarios durante el periodo de gracia que he ganado con el pago de las finanzas.” Que genial. 

Gian: -¿Cómo ha estado la situación en Daivan? ¿La organización te ha dicho algo?

Bernardo: -El jefe está bien, por lo que puedes esperar por un tiempo. Aunque no sé por cuánto tiempo….

Sus ojos no se están riendo. 

En resumen, es el tipo de situación en la que el jefe tenía que ordenar por medio de unas cartas a sus capitanes que deben de escapar.

¿Las cosas son tan graves que están dispuestos a utilizar la posición de jefe para enganchar a un delincuente como yo? En cierto modo, supongo que no están dando a conocer la realidad de la situación. 

En contraste con el delicioso inhalo del cigarro, me doy cuenta de lo cerca que estamos del borde.

Bernardo: -Sobre el tipo Owen del primer piso….

Mi respuesta se retrasa debido a las palabras que salieron de la nada.

Es la primera vez que Bernardo menciona el nombre de Owen. 

Bernardo: -Hablé con él. ¿Has llegado a escuchar sobre una vela, mechero y una larga cadena de hilos, antes verdad? ¿Está bien?  

Es correcto. Cuando le estaba explicando a donde vamos a terminar después de la fuga, me saca el tema con detalles sobre el secreto de la sala del primer piso en la celda 16. 

Gian: -Eso es correcto. En verdad que eres demasiado bueno para moverte.

Bernardo: -He oído de mi abogado de que cuando les había dicho que sus familias en el exterior están siendo bien cuidadas, inmediatamente aceptaron con mucha gratitud, aunque nunca hable con ellos directamente. 

Gian: -Ya veo. Eso es de gran ayuda.

Durante el momento que no lo sabía, Bernardo llegó a tales extremos en sus movimientos….

Con esto, los preparativos de la celda 16 están completos. Un problema resulto. 

Ahora, ¿con quién debería hablar? 

OPCIONES:

  1. Luchino
  2. Giulio
  3. Iván
  4. Prisioneros
  5. Guardias
  6. Visitantes

 

Elegir guardias

Mientras caminaba, los ojos de Lloyd se fijan en mí, acercándose.

Él, suavemente, abraza mis hombros y dibuja una sonrisa en su rostro.

Lloyd: -Lo acabo de escuchar. ¿Es verdad que has sido ascendido a capitán en tu familia ahora?

¿Ya se enteró? Eh….

Pongo mi dedo índice en mis labios y doy un guiño, apelando “es un secreto”.

Lloyd: -Debió ser alguna clase de excepción especial para hacer que te avisaran estando dentro de la cárcel y todo. Me encantaría saber la razón, pero probablemente no me lo dirías. 

Gian:- Si lo entiendes no deberías decirlo.

No tiene sentido negarlo. La información sobre quienes son las personas en posición de capitán no está restringida por la Omerta. 

Lloyd: -Con que eres un capitán…. Eso está bien, ahora tu atractivo ha aumentado más. 

Pone una sonrisa lasciva. 

Puede que a simple vista Lloyd parezca amable, pero por dentro es toda una ninfómana. Es el tipo de hombre que doblaría sus normas y moral por su propia concupiscencia. 

Al mirar a Lloyd caigo en el pensamiento. No estaría mal tener por lo menos a un guardia como aliado.

Lloyd: -Has puesto una cara como de que quieres pedir algo.

Gian: -Eres muy rápido captando. Oye, ¿podrías prometer que si surgiera algo estarías de nuestro lado? 

Lloyd: -¿Quieres aliarte conmigo? No puedo prometer nada con solo “si surgiera algo” pero….

Él me da un guiño hacia mí. 

Lloyd: -Si te hicieras mi amigo… sabes, yo soy muy amable con mis amigos.

Por “amigos” sé que no se refiere literalmente hablando. Cuando las personas como él dice “amigo” se refiere a un compañero de jodidas. Me quedo en silencio. 

Entre los guardias, el único que es probable que se convierta en nuestro aliado es él. Joshua puede ser bastante agradable con los prisioneros, pero no es el tipo que terminaría de cruzarse de brazos y dejar pasar una fuga. 

Si puedo conseguir que esté de mi lado, entonces siento que las cosas se pondrían más fáciles, pero…

Lloyd se acerca. Sin preámbulos, su mano presiona contra mi entrepierna.

Fue un toqueteo rápido, como si estuviera comprobando mi paquete, Lloyd da una sonrisa feliz.

Lloyd:- Hnm, está bien. Me hubiera negado a ser su “amigo” si su paquete fuera escaso. 

Gian: -No estoy feliz de ser juzgado de esta manera. Más bien, yo también tengo derecho a decidir ¿no? 

Lloyd: -A mí no me importaría si te negaras. 

¿Debería prepararme para lo peor? 

Lloyd: -Solo que, ya va siendo hora del cambio de turno. ¿Qué te parece si nos vemos mañana cuando tengas tiempo libre?

Hmm

Lloyd: -Además, si voy a meterme en una situación con los capitanes de la mafia, entonces tengo un favor que pedirte… 

Lloyd se mueve alegremente y acerca su rostro a mí para luego pedirme su solicitud en mi oído. Inconscientemente le miro por las esquina de mi ojo debido a su absoluta estupidez de pedido. 

Gian: -Te daré la respuesta hasta después. 

Lloyd:- La estaré esperando con ansias.

La expresión lasciva de Lloyd se desvanece en el aire para ser remplazada por la sonrisa de una señora con clase despidiéndose como un gato caprichoso.

En mi celda de noche. 

Un rayo leve de luz de la luna brilla en mi celda. Miro hacia los barandales disfrutando de la vista antes de acostarme.

Recuerdo con nostalgia los lugares cotidianos de Daivan, hasta quedarme dormido.

El caótico pero pobre y alegre Little Italy. 

Los callejones, sus habitantes y todas las caras conocidas .

Suspiro, quisiera comer un plato de pasta …

Sexto día 

Se está haciendo apretado…

Es enserio, si esta semana es el límite, tendré que apurarme en terminar los planes para hoy o mañana, no puedo creerlo.

Bernardo y yo decidimos que sería mejor ya no venir juntos al comedor, cuando estaba pensando que sería mejor y más rápido tomar mi desayuno e irme, noto algo muy peculiar. 

Iván se encuentra hablando muy familiarmente con algunos prisioneros. 

Por lo general no sería problema. Pero se convierte en un problema si con los que está hablando son miembros importantes del GD. 

Gian: -Oye, oye….

No será que trata de hacerse compañero de ellos ¿verdad?

Desde antes de lo que pasara con lo de Giulio, las relaciones que tenemos los CG5 y GD han ido muy bien. 

Entonces en medio de todo esto, ¿Qué carajos está haciendo Iván hablando con ellos?

Me quedo mirándolos desde la esquina por un rato, pero luego un tipo de GD me mira y dirijo mi mirada hacia mi plato. 

Después de un tiempo, alguien se acerca y se detiene a mi lado. 

Iván: -¿Qué planeabas al quedarte mirándonos? Nos dimos cuenta.

Levanto mi cabeza y veo a Iván con una mirada sospechosa.

Gian: -Esos tipos, ¿No son miembros del GD? Tú, ¿tienes buena relación con ellos?

Iván: -Idiota, solamente estoy ayudando a Bernardo, como ha estado últimamente ocupado con su abogado. 

Iván: -Con este tipo de situación, es imposible confiar en Giulio o Luchino ¿verdad? 

El tener que estar hablando con los miembros del GD, ¿es estar ayudando a Bernardo? ¿Qué Giulio y Luchino no podrían manejar esto? 

Yo no entiendo esto. Cuando Iván se da cuenta de mi expresión, él pone una expresión condescendiente 

Iván: -El comenzar una guerra dentro de estas paredes sería muy malo para ambos lados. Solo causaría más problemas. Además tenemos un acuerdo de tregua ¿no? 

Iván: -Además, están llegando rumores acerca de lo que está pasando en el exterior, por eso estoy negociando con ellos para no tener problemas aquí .

Iván: -Sobre todo ahora.

Me mira con un deje de amargura. Entiendo lo que quiere decir

Él está haciendo esto porque estamos a punto de fugarnos de aquí, así que debemos mantener la tregua entre nosotros y los de GD. Sería muy problemático si algún obstáculo nos aparece por culpa de ellos.

Gian: -Ya veo, con que Bernardo estaba preocupado por eso. 

Ya había notado que él mantenía un ojo día tras día en todo lo que pasaba dentro y fuera de estas paredes, pero no sabía que también estaba manejando esto.

Iván: -Será digno de ver qué cara ponen cuando se enteren que nosotros nos hayamos fugado. 

Gian: -¿Qué cosa? 

Sin saber a lo que se refiere Iván, le pregunto. 

Iván: -Me refiero a lo sucedido hace dos años, ¿a poco no lo sabes? 

Gian:- ¿Hace dos años? Por ese tiempo yo me lo pasé encerrado. 

En ese entonces estaba ocupado entrando y saliendo de aquí 

Gian:- Por ese tiempo, surgieron las riñas entre nosotros y los de GD ¿verdad?

Al parecer hace dos años, la ciudad de Daivan era un centro de guerra, en donde había armas y violentos  e inocentes fueron involucrados. Hubo demasiadas muertes. He oído que ahora mismo está todo jodido fuera de estas paredes. No hay duda que las cosas dentro de estas son pacíficas. 

Iván: -El que negoció el alto al fuego hace dos años, fue Bernardo.

Iván: -El que ahora, se haya roto el pacto de alto al fuego…. Significaría que él debe de tomar algo de responsabilidad ¿no es así? Jejeje.

Ahora que lo mencionó, puede que haya oído rumores acerca de que él es el representante del jefe, encargado de negociar la tregua con el GD….

Pero, este tipo apenas lleva como dos años desde que se unió al CR5 ¿no?

Sin embargo, él está muy enterado de esto. 

Iván: -Estoy seguro que Luchino también tendrá sus propias opiniones acerca de lo que pasó en ese entonces…. Hehehe.

Sonriendo como un tonto, Iván se levanta y se va. 

Este tipo aparenta ser superficial, pero realmente piensa las cosas.

Dejo caer mis hombros.

Gian: -Parece que todo esto es complicado.

En verdad estamos llenos de expectativas dentro y fuera de la familia y yo no sé nada de eso. Esto en verdad es una montaña llena de segundas intenciones. 

Puede que ya no sea capaz de permanecer ignorante de todas estas cosas en el futuro… ¡Ahg! A decir verdad, no podría ser esto más molesto…  

OPCIONES:

  1. Bernardo
  2. Luchino
  3. Giulio
  4. Iván
  5. Prisioneros
  6. Guardias
  7. Visitantes

 

Elegir prisioneros

En la cárcel, hay una especie de comercio de bienes… por así decirlo hay una economía que pasa entre los internos

Las cosas que se cotizan son de gran variedad. Están los cigarros, que son como aperitivos que puede obtener con el dinero de la prisión. También hay libros y fotos. No demasiado a menudo, llega a ver algunos licores, armas y droga que entran de contrabando a través de una ruta secreta. 

Incluso hay dinero en efectivo.

Se puede conseguir lo que quieras con un poco de trueque, o podrías intercambiar turnos para obtener un poco de trabajo duro que puedes hacer después de estar en el campo de ejercicio. 

Gian: -Veamos, ¿A quien debería dirigirme primero?

Estaba pensando en llevar a cabo el plan de la fuga en el lapso de tiempo que hay después del pase de lista en la noche, cuando todas las cerraduras están bloqueadas.

En primer lugar, para salir al pasillo, necesitaremos alguna herramienta para abrir las barras, o más bien algo para abrir las cerraduras. 

Como los cinco estamos en celdas dispersas por todo el lugar y si piensas acerca de la eficiencia, sería más fácil para mí conseguir las herramientas e ir abriendo las cerraduras de cada una de sus celdas. 

Aprieto mis dedos. Desde hace tiempo, abrir cerraduras ha sido una de mis especialidades.

Gian: -Supongo, que primero necesitaré algunas selecciones y luego una llave. Así que, creo que tendré que ir a ver a Simón.

Cuando el viejo Simón me ve, detiene lo que está haciendo. 

Simón: -¿Qué es lo que te trae por aquí, Giancarlo? Ha pasado mucho tiempo. 

El viejo Simón, ha estado encerrado desde hace ya mucho, también es el tipo más fiable dentro de esta prisión. 

Gian:- Abuelo, ¿Cree que pueda reunir algunos materiales de selección para mí? 

 

Simón:- Qué pasa…. De nuevo escaparas de aquí. 

Gian:- Habla muy fuerte, abuelo. ¿Qué tal? ¿Podrá?

Simón: -No tengo nada aquí en este momento, pero se de alguien que tiene. Puedes ir a hablar con él ahora mismo. ¿Cómo cuánto podrás dar? 

Gian: -Una vez que esté fuera, voy a prometer que el efectivo que pueda reunir se lo daré a su familia. 

Gian: -Mis compañeros… es verdad, Bernardo o Luchino podrán manejar la factura.  

Gian: -Si le dices a aquellos dos, que esto es un favor de mi parte, entonces te escucharan. 

Gian: -Por supuesto, que usted obtendrá su cuota por ser el intermediario, así que le dejaré los detalles. 

Simón: -Hooo. Entonces, podré hacer lo que quiera aquí ¿no?

Gian: -Claro, entonces como siempre, se lo encargo. 

El viejo da su promesa de que va a ponerse en contacto con el propietario de los bienes y Luchino o Bernardo recibirán lo que quiero y así poder obtenerlos para mañana.  

Bien, ¿ahora con quién debería hablar?

OPCIONES:

  1. Bernardo
  2. Luchino
  3. Giulio
  4. Iván
  5. Guardias
  6. Visitantes

 

Elegir guardias

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x