Historia principal
Editado
La empresa de renovaciones contactada por Yun Jiang llegó pronto. Después de evaluar el lugar, hicieron varias sugerencias basadas en los planos de Yunhang. Como Yunhang no entendía mucho del tema, les dijo que procedieran como consideraran mejor.
Confiaba en que la gente recomendada por Yun Jiang no lo estafaría.
Lleno de expectativas por la nueva piscina, Yunhang supervisó personalmente la construcción los primeros dos días, explicándole a Cang Yue cómo modificarían cada área y qué planeaban hacer.
Buscó en internet muchas imágenes de referencia para la decoración, guardando las que le gustaban y pasándoselas al equipo de construcción para ver si era posible implementarlas.
Ya había hecho pedidos en línea de los artículos correspondientes para la vida diaria, esperando solo a que la piscina estuviera terminada para colocarlos.
La felicidad en su voz era palpable; deseaba genuinamente que Cang Yue estuviera contento.
Incluso si a Cang Yue no le importaba demasiado, no podía evitar contagiarse de su entusiasmo. Aunque la piscina ni siquiera estaba terminada ya sabía cómo halagarlo “Me gusta”.
Pero, a medida que la obra avanzaba surgió un nuevo problema, el polvo levantado y el ruido constante hacían la vida incómoda.
Cada noche, antes de usar la bañera, tenían que dedicar tiempo a limpiar el polvo acumulado. Era una molestia que se infiltraba por todas partes. Un día, Yunhang olvidó cerrar la ventana de su dormitorio y este quedó inhabitable, hasta el vestidor sufrió daños.
Esa noche no tuvo más remedio que apretujarse en la habitación de Cang Yue.
Por su parte Cang Yue estaba encantado. El polvo y el ruido parecían no afectarlo en lo más mínimo; siempre permanecía impecablemente limpio.
En momentos así, Yunhang, como humano, no podía evitar sentir un poco de envidia.
Por la noche, acurrucados juntos, Yunhang se arrimaba al pecho de Cang Yue. Una húmeda esencia marina los envolvía por completo, como si Yunhang entrara en un espacio privado y aislado, protegido de cualquier perturbación externa.
Pero al pensar que al día siguiente volvería a enfrentar el caos de la obra, su fastidio regresaba.
“Vamos a mudarnos un tiempo”, propuso Yunhang jugueteando con los dedos de Cang Yue y sintiendo los tendones marcados en su mano. “Mi familia también tiene una casa en el Distrito B. Podemos quedarnos allí temporalmente”.
En realidad, le preocupaba que Cang Yue se negara, después de todo ese lugar guardaba recuerdos muy amargos para él.
La mujer a la que había asustado, los insultos humillantes, el látigo eléctrico descargado sobre su piel sin piedad…
Pero, Yunhang no tenía otro sitio adónde ir aparte de allí.
Aunque su asignación mensual era generosa, no le alcanzaba para comprar una casa decente y un hotel no era tan cómodo como un hogar.
Yunhang acarició la mejilla de Cang Yue. La punta de su dedo índice rozó sin querer una de sus branquias auriculares y la respiración de Cang Yue se volvió más profunda.
“Estaríamos en nuestra propia casa. El tío Zhang y los demás también irían, los guardaespaldas nos acompañarán. Nadie se atrevería a hacerte daño. Yo te protegeré, Cang Yue”
Yunhang enfatizó sus palabras “Ahora eres mío. No temas”
A Cang Yue le encantaba oír eso. Él era de Hanghang, y Hanghang era suyo.
Esa certeza lo excitaba.
Cang Yue, por iniciativa propia, rozó la palma de Yunhang con sus branquias auriculares “De acuerdo”
Al notar su pequeño movimiento, Yunhang cubrió su oreja con la mano “¿Quieres que te acaricie la oreja?”
“Sí, sí”
Yunhang había buscado en internet muchas fotos de otras sirenas, pero ninguna tenía unas orejas tan hermosas como las de Cang Yue. Ni siquiera Xia Er, antes de enfermarse, podía compararse.
Sus branquias auriculares, delgadas, translúcidas y con un tinte rosado, se asemejaban a las alas de una cigarra. Con el más leve movimiento, parecían a punto de emprender el vuelo.
Lamentablemente, en la branquia izquierda había una cicatriz horizontal, secuela de una fractura pasada.
Yunhang no pudo evitar tocarla suavemente con el pulgar y el índice. Cang Yue estremeció todo el cuerpo, contrayéndose de forma casi involuntaria, pero no lo rechazó.
Incluso suplicó en voz baja “Acaríciame más”.
Entonces, Yunhang pasó la yema del dedo suavemente por el borde de su branquia auricular. El color rosado se intensificó, tornándose deslumbrante y cautivador.
Al principio, Yunhang creyó que Cang Yue era un tritón plateado, pues tanto las escamas de su aleta caudal como sus branquias eran de un color argentado que brillaba espectacularmente bajo el sol.
Quizás, ahora que sus habilidades se estaban recuperando, las características raciales ocultas en su interior comenzaban a manifestarse. Las escamas de su cola se habían vuelto rosadas, en un degradé que ascendía desde la parte inferior, mezclando el plateado y el rosa. Sus branquias auriculares y su aleta caudal también habían cambiado.
Era un tritón rosa.
La vez anterior, Yunhang le había dado al profesor Ke algunas de las escamas que Cang Yue había mudado y él había confirmado este hecho.
Las sirenas rosas eran extremadamente raras dentro de su raza. No había ningún registro de una aparición en casi dos siglos.
El profesor Ke, muy emocionado, le había llamado expresamente a Yunhang para darle la noticia.
Aunque el gobierno no prestaba mucha atención a las sirenas, al ser una sirena rosa extremadamente rara, poseía un altísimo valor de investigación. Era posible que las autoridades decidieran otorgarle medidas de protección especiales.
Temiendo que Yunhang malinterpretara sus intenciones, el profesor Ke aclaró “No lo lastimaremos. Solo necesitaríamos su ayuda ocasionalmente para realizar algunas pruebas genéticas…”
Yunhang se negó.
No quería que Cang Yue se convirtiera en un objeto de experimentación. Él tenía dignidad, no era una mascota.
¿Acaso protegerlo cuando era útil y abandonarlo cuando no lo era borraría todo el sufrimiento que Cang Yue había soportado en el pasado?
Además, él mismo podía proteger a Cang Yue. No necesitaba que el gobierno se entrometiera en ese momento.
Cang Yue, al notar que los pensamientos de Yunhang se alejaban, giró la cabeza con descontento y mordió su muñeca.
La mordida no fue fuerte, solo un leve pellizco. Después de haber sido mordido varias veces en el cuello, una sensación así ya no era nada para Yunhang. Recuperó la concentración y lo miró.
Parecía que Cang Yue había encontrado una nueva válvula de escape. Si no podía morderle el cuello ni besarlo, al menos podía morderle la muñeca.
Sus dientes se posaban sobre la piel y su lengua podía sentir el latir del pulso.
Yunhang “…”
¿Qué podía decir? Absolutamente nada.
El muy listo había encontrado un vacío legal.
Dejó que jugueteara un rato antes de retirar la mano. Cang Yue quiso seguirla, pero Yunhang lo detuvo con un recordatorio “Si me las lastimas, no podré acariciarte las orejas”
La advertencia surtió efecto al instante. Cang Yue se calmó, apoyó la cabeza junto al hombro de Yunhang y lo miró con ojos suplicantes.
Ahora que su rostro había ganado algo de carne, sus cuencas oculares ya no parecían tan hundidas, sino profundas y expresivas.
El corazón de Yunhang latía con fuerza. Sentía que se estaba convirtiendo en alguien que cae rendido ante la belleza.
Suspiró y resignado, extendió la mano para acariciar suavemente sus branquias auriculares. De vez en cuando, jugueteaba, doblando una de ellas “Mira, un gato de orejas plegadas”.
Estaban compuestas completamente de cartílago, así que doblarlas no causaba dolor. Cang Yue respondía con suaves quejidos de placer.
Si realmente fuera un gato, sin duda ronronearía.
Yunhang no pudo resistirse y con la otra mano, le rascó suavemente la barbilla “¿Puedes hacer un sonidito?”
Cang Yue alzó la vista para mirarlo. Sus pupilas negras se asemejaban a la luna reflejada en las profundidades del océano. Ni siquiera las burlas lo enfadaban.
Entonces, en voz baja “Miau”-
Yunhang: …
Caray.
Estaba perdido.
── .✦
Los preparativos para la mudanza se organizaron rápidamente. Sin embargo, el tío Zhang se negó a acompañarlos “Alguien debe quedarse a vigilar esta casa. Si surge algún problema, habrá quien pueda ocuparse”
Yunhang sospechaba que en realidad no quería pasar tiempo con Cang Yue.
Los sentimientos del tío Zhang hacia Cang Yue eran complejos. Lo menospreciaba, pero al joven maestro le gustaba y el maestro mayor también consideraba necesario que se quedara. Sus propias opiniones no cambiaban nada.
Aunque no llegaba a humillarlo abiertamente, en su mente, ese tritón era la causa de que el joven maestro descuidara sus responsabilidades por entretenerse.
Prefirió no verlo para evitar molestias.
Yunhang sabía que no podía cambiar la percepción del tío Zhang sobre Cang Yue. Mientras este no cruzara la línea, decidió no intervenir.
Pensándolo bien, era cierto que alguien debía ocuparse de la casa, así que no insistió.
La zona residencial humana del Distrito B era más extensa que la del Distrito A, con una población mayor de humanos y razas no humanas. Temiendo toparse con extraños durante el día, Yunhang esperó hasta el anochecer para llevar a Cang Yue.
Las residencias aquí siguen siendo pequeñas villas. Al entrar, había un jardín repleto de flores de temporada que se mecían con la brisa nocturna, lucían encantadoras.
En la parte trasera había una zona de descanso que había dejado el dueño anterior. A Yun Jiang le gustó y decidió conservarla durante la renovación.
Detrás de la casa también había una piscina bastante grande, pegada a la montaña, lo que garantizaba privacidad total para nadar.
Yunhang estaba satisfecho.
La empresa de mudanzas ya había trasladado las cosas con anticipación y el personal de servicio había limpiado la casa a fondo.
Su dormitorio estaba en el segundo piso. Como no se quedarían por mucho tiempo, el tercer piso solo se había limpiado, sin preparar nada más.
Yunhang llevó a Cang Yue al dormitorio principal. Las pertenencias personales que el personal de servicio no había tocado, estaban empaquetadas en dos cajas en el suelo.
Sacó la ropa de dormir que usarían esa noche y se la pasó a Cang Yue “Aquí no hay una bañera grande, tendrás que ducharte en el cuarto de baño”
Cang Yue la aceptó, pero no se fue de inmediato. En su lugar, buscó confirmación “¿Dormimos juntos?”
A Yunhang le gusta burlarse de él cada vez más “Podrías volver a tu propio dormitorio. La tía preparó varias habitaciones”
Cang Yue frunció el ceño al instante “No me rechaces”
Parecía tan lamentable.
Aunque Yunhang sabía que estaba fingiendo, no podía resistirse.
¿Quién podría rechazar a un lindo y mimoso tritón?
Nadie.
Incluso siendo un hombre, él no era la excepción.
Yunhang le apretó los dedos, con expresión seria “Está bien dormiremos juntos, pero nada de restregarse ni morder”
Era cierto que Cang Yue ya no besaba su cuello, pero desde que descubrió el placer de morderle la muñeca, había trasladado su atención a otras zonas.
Los brazos, los antebrazos, e incluso una vez, sin que Yunhang se diera cuenta, le había mordido la pantorrilla.
En realidad, “morder” no era la palabra exacta. Yunhang sentía que Cang Yue lo estaba provocando, haciendo ruido a propósito.
Una mano ancha y fuerte agarraba su tobillo, mientras una sonrisa desafiante lo miraba.
Esa fue la primera vez que Yunhang vio la verdadera naturaleza de Cang Yue.
En ese momento, sus ojos se abrieron mucho y se quedó sin palabras.
No fue por miedo.
Sino porque la pantorrilla le resultaba aún más vergonzosa que el cuello.
Yunhang retiró el pie en silencio y advirtió nuevamente “Si no puedes comportarte, entonces no”.
Cang Yue lo miró con los labios apretados, hasta su cabello parecía expresar desánimo.
Pero Yunhang permaneció impasible, con el corazón endurecido.
Cang Yue se rindió. Agarró su pijama y se alejó con el rostro cabizbajo.
…Ahora incluso ponía cara de disgusto.
Solo cuando su figura desapareció tras la esquina, Yunhang continuó desempacando las cajas. Sacó la ropa que usaba con más frecuencia y, en el fondo de una caja, encontró una pequeña caja. Era de un color blanco plateado, decorada con pequeñas perlas en la superficie.
Yunhang no recordaba tener eso. La abrió y dentro había una concha.
Del tamaño de una palma, color blanco perlado, que bajo cierta luz reflejaba destellos iridiscentes.
Entonces lo recordó.
Era la tienda del centro comercial donde había tenido el altercado con Locke. Esa pieza decorativa que le había gustado a primera vista y que quería comprar como regalo para Cang Yue.
Después vinieron los problemas, tuvo que pagar una indemnización al gobierno y este accedió a empacar y enviarle todo lo que había en la tienda.
Pero luego su atención se centró por completo en Cang Yue, nunca abrió los paquetes del centro comercial y el regalo nunca fue entregado.
Si no hubiera aparecido aquí por casualidad, ya lo habría olvidado.
Probablemente, el personal de servicio la había metido por error al empacar.
Yunhang la admiró un rato antes de dejarla en la mesita de noche.
Nota del autor:
Es la primera vez que escribo un personaje principal gong así, ¿acabarán aburriendo estas escenas tan melosas?