Daivan
Editado
Gian: -Estoy seguro que me dolerá sin importar si estoy atrás o enfrente. ¿Tienes alguna garantía?
El cuerpo de Bernardo está mejor constituido que el mío. No puedo hacer fuerza para negarme, por lo cual, el ponerme en esta posición, fue muy simple para él. Por lo menos, puedo lloriquear y quejarme de ello.
Bernardo: -Vamos, levanta tu cadera…. Pensé que era mejor de esta manera ¿es obvio, no?
¡¿Lo mejor?!
Gian: -Tú, ¿tienes experiencia en esto?
Bernardo: -Bueno… más o menos.
La respuesta me sorprende un poco. Bernardo se aprovecha de mi conmoción rígida y me voltea haciendo que coloque mis dos manos sobre la pared.
Bernardo: -Si quieres huir es tu oportunidad… aunque no dejaría que te escaparas.
Gian: -¡Te digo que esperes! ¿Qué hay de lo que estábamos hablando? Además, debemos huir si alguien nos llega a ver estando de esta manera.
Bernardo desliza su mano en mi parte del frente, acariciando con sus dedos alrededor de mi ombligo, siento cosquillas al notar su mano recorrerme hasta llegar a mi pecho.
Los dedos calientes pellizcan mis pezones haciendo que me trague un pequeño gemido.
Bernardo: -Estás temblando de frío o porque estás sintiendo lo que te hago, ¿cuál de las dos?
Gian: -Sé que lo sabes… vaya que eres un viejo sucio.
Bernardo: -Ya veo, tienes frío….
De repente, algo húmedo toca mi agujero fruncido desde atrás. Salto por la sorpresa, aun sé que es el dedo de Bernardo mojado con su saliva.
Una vez más, los labios de Bernardo me asaltan.
Gian: -Hnm…. Me da cosquillas….
Bernardo: -¡¡¡Con que eres muy sensible…!!!
Gian: -¡Ahh! ¡aahh! Te… dije que no pellizcaras mis pezones.
Mierda, solo lo he incitado a seguir acosándome.
Bernardo: -Hnm… fufu….
Gian: -Para… ahh… no respires en mí…ahnm…
Sus labios cubren de nuevo los míos, cortando mis quejas.
Incapaz de hacer nada, de repente, su dedo se desliza sin piedad a mi interior.
Gian: -Hum….
Atrapado en esta incómoda posición, desesperadamente trato de controlar mi respiración sin mover mi cuerpo para no dañar mis entrañas.
Siento el roce de su dedo dentro de mi agujero sacándolo y metiéndolo para expandirlo. Con el tiempo, el número de dedos crece.
Gian: -Uuuhh…. Uhnm…. Hazlo, más lento.
Bernardo: -¿Hnm? Te dije que sería cuidadoso ¿verdad?
Definitivamente está borracho. Sus respuestas no van a la par con la conversación.
Algo más caliente golpea en mi trasero y no es la mano de Bernardo. Hecho un vistazo rápido hacia atrás y, como pensé, veo que es el pene erecto de Bernardo.
En verdad que es grande. ¿Realmente meterá eso en mí?
Gian: -Hey, ¿no crees que eso es algo imposible?
Bernardo: -Entonces, lo meteré hasta donde se pueda.
Pronunciando estas palabras egoístas, saca sus dedos de mí.
Siento perfectamente la punta caliente llegar a mi entrada abierta.
Gian: -Espera, ¡¿Ya lo vas hacer?!
Me quejo gritando con un movimiento forzado.
Gian: -Ve poco a poco ¿de acuerdo? Solo mételo un poco… ¡AHHHHHH! ¡No puedo!
Bernardo: -Con seguridad llegaré al punto adecuado.
Ya estaba tomando todo lo que tenía que tragar de su punta hinchada.
A pesar de que mi cuerpo ya me estaba diciendo que no podía tomar más, Bernardo me embiste fuertemente haciendo su camino poco a poco.
Gian: -¡Ahhh! ¡Bernardo, me duele! ¡Espera un momento!
A pesar de que trato de calmar mi dolor, no puedo detenerlo.
Si trato de oponerme, solo será más difícil para mí, así que sin ninguna opción, solo debo soportar la tormenta. Estoy aferrado a la pared mientras doy respiraciones agónicas.
Bernardo: -Estás muy apretado…. ¿Estás tratando de evitar que entre más haciendo que me quede sin poder salir de ti?
Gian: -Si me permites hacerlo con gusto lo haré, hummmm.
Bernardo: -Vamos, trata de estar tranquilo y relaja tu cuerpo, relájate.
Gian: -Eres un demonio violador.
Bernardo:-Supongo que lo soy…. Hnm.
Estamos en el exterior sin saber cuándo alguien sin querer nos cache. No puedo luchar. Simplemente estoy aquí, ofreciendo mi virginidad anal. ¿Por qué estoy dejando que me pase esto?
Bernardo:- ¡Ah, ahhh! Realmente lo he hecho….
Gian: -En serio….
Bernardo: -Nunca pensé que estaría violándote.
El pene de Bernardo está rígido, duro como una barra. Si al menos fuera solo una varilla de madera, entonces estaría bien, pero el hecho de que esté constantemente golpeando más y más profundo con cada embestida… duele.
¿Cómo es que el alcohol puede afectarlo tanto? Al menos termina rápido…
Debido a este montón de sensaciones que me recorre hace que atasque mis uñas en las grietas de la pared, pero finalmente siento que Bernardo se detiene.
Bernardo: -Y con esto, he logrado introducirme por completo. Dime cuando estés bien para poder moverme.
Gian: -Me pregunto si lo estaré.
Siento como si un pinchazo hubiera traspasado directamente a través de mi interior. ¿Así se sentirá el haber violado las partes privadas?
Gian: -Has hecho que mi preciado agujero virgen se destrozara.
Bernardo: -Haha, sí que me lo has dicho. Lo hice tan cuidadosamente que no te hice sangrar, mira.
Un dedo recorre la zona en la que estamos conectados. Puedo decir que no siento ninguna picadura de algún corte.
Gian: -Ummm… kugg…
Sé que no estoy sangrando pero duele. Me jodes en algún callejón así que importa si eres suave o no. Eso es lo que pienso pero no me molesto en decirlo.
Bernardo: -¿Está bien que ya lo haga?
Se mueve hacia atrás un poco.
Gian: -¡Tsuu…! ¡ahhh! ¡ahhhhhh!
Con cada embestida que da, un gemido patético se desliza en mi garganta sin poder evitarlo.
Gian: -Ah… no te muevas… espera…
Bernardo: -Auch…. No me pegues
Gian: -Agugg…. Uahhh
Mis brazos se han movido por su propia cuenta, ni siquiera estoy con la capacidad de disculparme.
Bernardo: -Estará bien, te mantendré bajo control.
Junta mis brazos en la pared apretándolos. Ahora sí parece una violación, bastardo….
Entonces, la mano libre de Bernardo comienza a acariciar mis partes más sensibles.
Gian: -¡Kungg! ¡ahhhhhh! Oye…. Ya…. Uhmmm.
Los sacos de mi pene cuelgan ante la caricia de mi pene. Incluso mi ano, en donde estamos conectados, se extiende más alrededor de Bernardo.
El movimiento y el cosquilleo de sus caricias hacen que el placer vaya creciendo.
Gian: -¡Nhgn! Está bien que no hagas eso…. ahhh… solo apúrate en terminar….
Bernardo: -Eso no está bien, también debes de disfrutarlo.
Con cada embestida, mis uñas se clavan en los ladrillos. Tengo la sensación de que algo dentro excava con cada empujón. Es tan profundo que no me deja escapar.
Gian: -¡Fuahhh! ¡ahaggh! ¡hnmm! Ahhh ahhh Berna…. ahhhh.
Mi voz sale sin poder detenerla.
Cualquier otra persona estaría horrorizada por esto. Pero, a pesar de que tengo miedo, aprieto más a Bernardo.
Y aun así…. Bernardo me embiste hasta el fondo rozando cada centímetro de mi agujero. La forma en que me está jodiendo es como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo.
Gian: -No.. ahhg… deja de joderme así.. ahhh.
Mierda… no puedo evitar que mi voz resuene al final de las palabras.
Siento la parte inferior de mi cadera pesada. Se siente tan raro. También puedo sentir como un líquido sale con cada embestida.
A pesar de que es mi primera vez, estoy completamente listo para correrme en cualquier momento.
Podría ser que Bernardo…. ¿realmente es bueno en esto? Creo que dijo que esta no era su primera vez con otro hombre….
Bernardo: -No duele por esta zona ¿verdad? Haré que te corras, así que déjame escuchar tu dulce voz.
Gian: -No… no lo haré….!ahhhhh! ahhhhhh.
Después de unos cuantos empujones, el dolor desaparece como si hubiera pasado algún tipo de punto crítico. Todo el calor está corriendo desde donde estamos conectados latiéndome con fuerza.
Gian: -Uuhh…. Ahhhh…. Ber… tú…
Bernardo: -Tu interior está latiendo como el corazón…. Eso me hace muy feliz…. ¿estás tratando de exprimirme?
Gian: -¡No! Mi cuerpo… lo hace por su propia cuenta… ¡no empujes allí!
Aunque mi cuerpo se mueva solo, comienzo a sentir una ligera desesperación cruzar mi mente. Mi culo comienza a dar contracciones, apretándolo firmemente.
Bernardo:- Vamos, córrete…. Yo lo haré enseguida
Pareciera como si de alguna manera él pudiera ver a través de mí y señalar mis puntos débiles. Si sigue tocando en ese lugar, estaré inundado de un placer abrumador.
Aunque no me duele ni estoy sufriendo por alguna razón mis lágrimas comienzan a desprenderse.
Puedo sentir el calor del cuerpo de Bernardo a través de la ropa de mi espalda. Se siente tan caliente…. Probablemente esté borracho de la excitación.
Gian: -Detente, si me tocas me correré… ¡ah! ¡ahhhhhhhh!
Esos dedos envueltos en forma de un tubo alrededor de mi pene, me llevan directamente al límite. Mi interior se estrecha alrededor de Bernardo y mi semen sale salpicando la pared del edificio.
Bernardo: -Increíble, uhm…
Gian: -Ahh, ha salido… ahhh.
Puedo sentir en mi interior como el pene de Bernardo libera su líquido caliente dentro de mí.
Gian: -Uahh…. Ahhh
Las palabras sobrepasan como el desbordamiento del líquido dentro de mí.
Mis pensamientos se dispersan ante las dulces sensaciones asaltando mi cuerpo.
Por un momento, me olvido de la situación y me entrego a Bernardo.
Maldición….
Señor Bernardo…. Creo que hay algo malo en haberme tomado por primera vez en un callejón y haberte corrido dentro.
Pienso esto en el momento que siento en mi espalda como Bernardo se mueve prestando atención a un teléfono público.
Bernardo: -Ah, claro. Apúrate en mandarlo.
Después de lo sucedido, increíblemente Bernardo está cuerdo ahora… y, ehmm, está en su modo caballeroso gentil o algo así.
Con su pañuelo (no es tan raro el llevar uno, por supuesto) limpia la mayor parte de las secuelas. Y ahora está llamando por un auto.
Bernardo: -Un auto vendrá en un momento. Ordené que prepararan un baño caliente en nuestra habitación.
Gian: -Ah, ya veo….
¿Qué estamos haciendo mientras seguimos tan descubiertos? Bernardo parpadea ante el tono incómodo que tiñe mi voz al momento de responderle.
Bernardo: -¿Qué ocurre? ¿Te arrepientes de lo sucedido?
Gian: -No, siento que hice lo que pude hacer.
En primer lugar, debo de hacer algo con lo que tengo aquí antes de ser descubierto.
Con que amantes… estoy pensando que no sería tan malo tener ese tipo de relación con Bernardo… entonces esto significa que estoy dando mi primer paso hacia el camino de la homosexualidad…
Gian: -Bueno, es verdad que es más rápido tener una relación entre nosotros que hacer que nuestros hijos se casen.
Bernardo: -Trabajaré muy minuciosamente sobre ese plan después.
Bastardo. Me has dicho eso tan sinceramente enfrente de mí….
Gian: -Me dices eso después de lo que hemos hecho… es injusto querido. Quiero el divorcio.
Bernardo:- No lo malinterpretes, cariño.
Nuestros hombres se mueven a medida que comenzamos a reír. Y cuando el Ford aparece en medio de la oscuridad saltamos de sorpresa.
En todo el camino, Bernardo ha permanecido en silencio.
No ha hablado desde que nos sentamos dentro del Ford, ni siquiera cuando llegamos a la entrada del hotel, o cuando los guardias vinieron por nosotros en el elevador. Todo el camino de regreso….
Joder, ¿Por qué está tan callado?
A pesar de que pienso en eso, yo tampoco he podido decir nada…. A pesar de que quería hablar sobre lo sucedido….
A medida que pasa el tiempo, la realidad se vuelve pesada.
Yo… lo hice con Bernardo…. En verdad que lo hice…
¡Ahhhh!
Bernardo: -Lo siento, debo regresar a la habitación de trabajo…. Ya está preparado el baño caliente en la otra habitación.
Gian: -Ah… Si.
Su voz llega a mis oídos, y antes de que terminará de dar mi respuesta, Bernardo llama a sus hombres de traje negro y comienza hablar con ellos.
Se retira a su habitación de trabajo llena de teléfonos, dejándome solo.
Gian: -…………
Tengo que ser… el hombre más patético en todo el mundo, el único entre todos los hombres que es dejado en medio del hotel después de haber sido jodido por otro hombre.
Gian:- Que carajos significa esto, joder….
Dejo que la ducha se deslice por encima de mi cuerpo antes de sumergirme en la bañera.
Mi trasero arde por las salpicaduras del agua.
Y en vez de sentir dolor… nuevamente tengo una erección.
Gian: -Maldición…. ¿Qué pasa conmigo?
Me lavo la cara y el cabello. Puedo oler el aroma de Bernardo antes de que desaparezca… ¿Por qué habrá hecho algo como eso?
No puedo adivinar lo que está pensando….
Al regresar a la habitación, sigo estando solo. Probablemente Bernardo se quede nuevamente en aquella habitación. Seguro estará ocupado por el tema del dinero….
Me tumbo en la cama y apago las luces
Pero nuevamente las prendo. Escuché de Bernardo la razón del porque no podía dormir en la oscuridad. Y esa razón era que lo habían atacado dentro de la prisión.
Puedo darme una idea, sin necesidad de pedir detalles. Probablemente se encontraba hecho una bola escondida en un armario antes de conseguir ser golpeado. Y así…
En esa posición, pasó dos días, tres días más días que por mala suerte estuvo escondido todo el tiempo. Nadie iría a salvarlo, ni los guardias ni cualquier otra persona. Yo he visto pasar ese tipo de situación varias veces, pero…
Y quien salvó a Bernardo de esa situación, fue ese idiota de Dave….
Gian: -¡Ahhg!
Esto es malo, ¡no puedo dormir porque esos pensamientos giran en mi mente! Y a pesar de que mañana estaré ocupado. Seguro estaré en una pelea con las notas de informes.
Quinto día
Iván: -¡¿Qué significa eso!? ¡¿Nos están subestimando, esos bastardos?!
Luchino: -Esto está fuera de discusión. Esto es una petición de dónde tenemos que vender por partes el territorio de Daivan.
Giulio: -Tampoco puedo aceptar esto. Si solo envían a sus miembros aquí, entonces podríamos tratar con ellos… sin consecuencias graves, pero….
Luchino. -Él también quiere que enviemos a nuestros capitanes y subordinados al GD. Es imposible, además ¿A quién le gustaría ir?
Iván: -Oye, Bernardo. ¿A esto te referías con “negociaciones”? ¿No solo estás jugando a ser un niño mensajero? ¿ehh?
Me esperaba esto. Las condiciones que ese bastardo impuso ayer están cayendo fuertemente. Luchino y los otros capitanes están completamente en contra de ellas.
A este ritmo, incluso si apoyara a Bernardo, sería una discusión de dos contra tres.
Pero… si aceptamos este acuerdo, ¿Qué haríamos después? Ellos nos han dado sus condiciones, pero… las soluciones no se dan tan fácilmente.
Cavalli: -Sin embargo, es cierto que si aceptamos darles territorios de Daivan, las personas de la ciudad no serán atacadas….
¿El abuelo trata de ponerse de lado de Bernardo? El abuelo dice esto de forma de consideración.
Giulio: -El caso sería igual para ellos. En primer lugar ¿Quién iría con ellos?
Cavalli: -Alguien viejo como yo, puede que ya no sea necesario aquí, pero… tal vez sea aceptado allá. Después de todo soy alguien con experiencia.
Luchino:- Además, no creo que funcione tratar de influir en el nuevo capitán.
Bernardo: -En este caso… podría ser que los que vayan sean tratados como rehenes. Como tengo la responsabilidad por esta proposición, he considerado que debería ser yo el que debería de ir.
Gian: -¡¿Qué..?!
Luchino:- ¿Te has vuelto loco?
Giulio. -Espera. ¿Qué planeas hacer con tu trabajo? Si no estás, perderíamos la forma de comunicarnos.
Bernardo: -Con respecto a eso, todavía no le he enseñado todo, pero estoy pensando en dejarle mi puesto a Gian, además mis subordinados estarán con él para apoyarlo.
¡Espera un momento! ¡No había escuchado algo como eso! ¡No creo poder hacerlo! Además, ¿Por qué Bernardo ha dicho esto tan de repente?
Gian: -¡Oye! ¡Espera! ¿Por qué estás diciendo esto por ti mismo?
Bernardo. -Perdóname, Gian. Pero, la razón del porque te he estado pidiendo que me ayudaras en mi trabajo era para prepararte en caso de que algo como esto sucediera.
Bernardo: -Y si llegará a pasar que tuviera que salir fuera algún día, las comunicaciones de la familia no se detendrían.
Gian:- ¡Bernardo…! Pero, ¡Espera!
Busco palabras que decirle, pero las está eludiendo.
Iván: -Sé que eres bueno usando palabras elegantes y todo ese rollo, pero… Bernardo, ¿no será que en realidad estás jugando para el otro lado y así poder regresar con ellos, verdad? Solo puedo pensar en eso.
Todo el mundo se sobresalta como si hubieran entrado a una cama de clavos.
Bernardo: -Pero que idioteces dices….
Iván: -Pero, ¿no nos habías mencionado que tienes un amigo allá? Que al parecer, te llevas mucho mejor con él que con nosotros.
Bernardo: -¿Estás buscando pelea? Si es así…. Iván ¿Porqué mejor no vas tú con ellos? Después de todo eres mitad estadounidense, ¿verdad? Creo que te llevarías bien con ellos.
Iván: -¡¿Pero qué carajos has dicho?! ¡¿Me estás subestimando, calvo?! ¡¿Quieres que te arranque un poco de cabello que tienes desde la raíz?!
Bernardo: -¡…! ¡¿Por qué no lo intentas?! ¡¿Qué te parece si mejor te rapo a ti y esparzo todo tu miserable pelo por las calles?! Veamos si así logro verte de rodillas pidiendo piedad.
Iván: -¡BASTARDO!
Cavalli: -¡Ya paren, par de idiotas! Bernardo, ¿Qué piensas hacer haciendo eso?
¡Ahh, ya! Este idiota bastardo de Iván… sus palabras son realmente duras.
Tanto que hace que todos las sintamos en las entrañas.
¿Qué debería de hacer?
OPCIONES:
Elegir la segunda opción
¿Debería huir de esto?
Enserio quiero escapar, correr a otro lado, pero… inmediatamente sacudo mi cabeza negándome y lanzando esta consideración horrible.
¿Huir de aquí? Además, ¿A dónde huiría?
Siempre y cuando pueda ofrecer dinero a otros, podré huir a cualquier lugar. Podría irme a Florida o a algún lugar en América del sur. Pero… ¿y entonces qué?
¡De ninguna manera pienso vivir una vida a medias, paralizado por una eternidad llena de remordimientos!
Gian: -Oye, Bernardo.
Bernardo: -¿Hm? Ah, ¿sí?
Justo antes de que la conversación de un giro a peor, alzo mi voz repentinamente llamándolo. Los ojos de Bernardo me miran estando desenfocados un poco.
Gian: -Sobre la conversación que estábamos teniendo sobre enviar a alguien al GD. ¿No crees que estaría bien que fuera yo?
Bernardo: ¡Que..!
Iván: -¡¿Haaaa?!
Muy bien, he llamado la atención del idiota también.
Gian: -Bueno, al menos escúchenme…. Hace un momento Bernardo dijo que iría él, pero si ese es el caso, ¿no creen que sería mejor que yo fuera? Después de todo seré el próximo jefe.
Cavalli: -Gian, es bueno tener humor, pero hay un límite.
Gian: -Estoy hablando muy enserio. Es un poco triste decir esto a mí mismo, pero… a pesar de que soy conocido como el próximo jefe, en realidad, solo soy un rey desnudo. No soy nadie de valor comparado con el viejo Alessandro.
Gian: Sin embargo, aunque sea un rey desnudo, al menos traigo puesto ropa interior. Por lo cual, tengo algo de valor ¿verdad?
Luchino:- Efectivamente, podrías tener valor como rehén.
Giulio: -Pero, no puedo aceptar algo como eso….
Gian: ¡Les digo que me escuchen! Antes de que realmente vaya, dejaré correr el rumor de que seré yo quien vaya. De esta forma haré que tengan miedo ¿no lo creen?
Gian: -Entonces, el GD pensará “no podemos enviar a ningún lacayo” Ellos definitivamente se tardarán en elegir a quien enviar. ¿No creen que ganaríamos tiempo?
Cavalli: -Hnm… sí deciden no enviar a alguien de nivel de capitán con alta influencia, entonces lo único que podríamos hacer es aceptar. Ya que en esa organización no tienen muchos altos mandos dispuestos a saltar a la fosa del tigre.
Luchino: -Si realmente lograste pensar todo eso hasta con detalles, de seguro te convertirás en la primera persona nerd de este mundo.
Gian: -Gracias. ¿Qué opinas, Bernardo?
Bernardo mantiene sus dedos en el aire haciendo un vacío y entierra su cara en ellos mientras piensa.
Bernardo: -Casi me dan ganas de lanzar fuegos artificiales en el acuerdo. Sería muy peligroso para Gian, pero…
Una vez más, Bernardo cae en sus pensamientos, pero esta vez responde más rápido.
Bernardo: -Entendido. Procedamos con esa sugerencia. El GD lo verá como una oportunidad y así podremos continuar con las negociaciones.
¡Muy bien! Asiento con la cabeza, y en ese mismo momento Luchino da un chasquido espectacular. Los demás también asienten.
Iván: -Bueno, mientras ustedes están ganando tiempo, trataremos de encontrar algo que podría reducir a esos bastardos y hacer que caigan de rodillas.
Giulio: -Esos tipos son solo unos matones. Sus lazos, sin duda, son mucho más débiles que los nuestros. Si él señor Gian logra confundirlos en la duda….
Muy bien, el estado de ánimo ha cambiado a mejor. Supongo que valió la pena poner mi vida en riesgo.
Cavalli: -Las palabras que acaba de decir Gian, me hizo pensar….
Ante las palabras del consejero Cavallo, todos nos centramos en él.
Cavalli: -Cabe la posibilidad, de que Alessandro continúe vivo ¿no creen?
Luchino: -Qué… ah, eso me encantaría creer, pero…
Gian:- Abuelito, ¿Por qué crees eso?
Cavalli:- ¡Cállate! Algo acerca de las amenazas de ese grupo no me han quedado muy claras. Es como si ellos estuvieran enterados de la ausencia de nuestro jefe desde un principio.
Cavalli:- Aun así, ellos no nos atacan de frente. Además no hemos encontrado ni un rastro del paradero de Alessandro ¿no creen que ellos no han podido mostrar pruebas de que está muerto?
Luchino: -En resumen…. ¿Quiere decir que el GD aún no ha tomado la vida del jefe?
Cavalli: -Si esos tipos ya hubieran matado al jefe, ¿no creen que nos mostrarían su cabeza colgando en algún lugar como prueba? Pero, no hay nada de eso.
Bernardo: -¿Quiere decir, que solo han escuchado de la ausencia del jefe, pero están tratando de tomar ventaja de ello?
Cavalli: -No creo que sea eso tampoco. Siento como que tienen pruebas de que Alessandro no está con nosotros, y que no va a volver…
Giulio: -¿Significa que mantienen oculto al jefe como una clase de respaldo?
Cavallo: -También existe esa posibilidad. Pero…
Iván: -Hey, hey, hey. Espera un momento. Entonces ¿Por qué no matarlos de inmediato? O si no lo hacemos, al menos deberíamos retenerlos para el rescate o algo así.
El abuelo, interrumpe sus palabras frunciendo el ceño, pero ¿lo que dijo Iván, no es lo que el abuelo de por si trataba de decir?
Luchino: -Es cierto… pero, no han hecho ningún movimiento de ese tipo
Giulio: -Tal vez ellos mantienen cautivo al jefe porque… ¿planean usarlo para algo?
Gian: -¿Tal vez tendrán algún tipo pervertido que tiene un gusto por los viejos?
Cavalli: -Ya detente con eso, idiota.
El abuelo se enoja, pero luego… creo que se ha dado cuenta de algo y continúa hablando en un tono más contemplativo.
Cavalli: -Ah, es cierto… Alessandro y el jefe del GD, Ethan son viejos conocidos… por supuesto que como enemigos.
Las palabras atraviesan la mente de todos en un alboroto. Todos ponen una expresión como si estuviera leyendo alguna clase de guion diciendo: “de ninguna manera”, “no puede ser” o “¿Por qué?”
Bernardo: -Había escuchado eso antes. Sin embargo, si son enemigos, con mayor razón no tienen por qué mantenerlo con vida después de haberlo hecho su prisionero.
Iván: -Acabo de sentir un mal presentimiento. No será que el jefe… nos ha traicionado para irse con ellos….
Gian: -¡Eso es imposible! ¡No hay manera de que haga eso…!
Bernardo: -¡Tranquilícense! Si realmente él estuviera de parte del enemigo… entonces ya nos habría eliminado hace mucho tiempo.
Gian: -¿Realmente el viejo da mucho miedo?
Bernardo: -Es cierto, ¿Nunca lo has visto de esa forma, verdad Gian?
Con signos de interrogación pasando por mi mente, el abuelo suspira.
Cavalli: -¿Por qué creen que soy el único anciano en esta familia que no forma parte de los directivos? Eso es, porque en el tiempo de Alessandro….
Giulio: -He oído hablar de la purga de Roses.
Iván:- Ah, esa situación fue bastante desagradable en ese entonces ¿verdad? El jefe, pensaba que todas las acciones realizadas del CR5 estaban mal, así que decidió reformar a toda la organización, poniéndonos a nosotros como capitanes ¿verdad?
¿Eh? Ese anciano lujurioso de Alessandro… limpio… es decir, ¿mató a todos los que se interponían en su camino en la familia?
Luchino: -Lo llamaban el dios de la muerte Sandro ¿no? El jefe era realmente cruel en su juventud….
Ante la voz de Luchino, el abuelo da un suspiro profundo… ¿Es enserio? No sabía nada acerca de eso…
Bernardo: -Tal vez, él está en las manos de alguien que no sea del GD. Ampliaré mi red de información…
Todos asintieron.
Cavalli: -Bueno, ya es hora. Entonces, por favor, regresen a sus funciones. Tal vez debería pasar la noche aquí también.
Ante las palabras del abuelo, la reunión de los capitanes terminó.
Después de eso, Bernardo se va a alguna parte con sus subordinados…
Al final, terminó por regresar al teléfono dentro de la habitación llena de cables, cuidando de las llamadas entrantes.
Después de un rato, Bernardo regresa. Uno de los guardias le da algo a Bernardo en sus manos antes de salir sin decir nada más.
Y finalmente los dos nos hemos quedado solos. Al darme cuenta de eso, me siento ansioso…
Pero, por supuesto, nada pasó. De alguna manera, eso me molesta, aunque…
Bernardo: Lo siento, Gian. Gracias.
Gian: -Qué… ¿Qué dices tan de repente?
Bernardo: -El que hayas estado a mi lado… y que también, hace un momento, estuvieras apoyándome, en verdad estoy muy agradecido.
Gian: -No es nada de eso. ¿Cómo decirlo? Solo me moleste mucho porque siendo los capitanes, estuviéramos peleando como niños de esa manera.
Bernardo: -Me alegro de que el jefe te haya elegido. Gian, si tu no estuvieras, yo ya habría….
Bernardo: -No, no solo yo. El CR5 ya se habría desmoronado desde hace tiempo. En verdad, me encantaría hacerte el jefe en este momento…
De alguna manera, siento como si me estuviera alabando demasiado… pero también me hace sentir como si me estuviera tomando el pelo, avergonzándome… me molesta.
Gian: -Bu…bueno, la situación es grave ¿no? Si no hacemos algo al respecto sobre el jefe, estaríamos jodidos ¿verdad?
Bernardo: -Si. Primero… intentaré tratar el tema del intercambio de capitanes con el GD. Por el momento, a Gian se le prohíbe salir del edificio.
Gian:- Por mí no hay problema, pero…
Dejé que mis palabras salieran sin pensarlo, pero… me pregunto, si debería tocar el tema o no. Pero al final decido preguntarle.
Gian: –Oye, ¿Por qué? ¿Por qué no les has dicho a los demás acerca del dinero?
Bernardo, dirigiéndose a uno de los teléfonos toma el auricular, pero su mano se detiene, poniendo una expresión un poco problemática y luego me mira.
Bernardo: Estaba pensando en decirles en un tiempo adecuado. Tal vez en Halloween o en Navidad…
Gian: -Mentiroso.
Bernardo: -Lo siento. Al principio, había planeado dividir el dinero en partes iguales entre todos, y aun así nos tocaría una gran cantidad, pero…
Otra vez, Bernardo corta sus palabras. Ojalá hubiera mandado a traer algo de café. Lo bueno de las bebidas, es que te permiten escapar sorbiendo de ellas a través de momentos incómodos.
Bernardo: -Sobre ese dinero… Gian, si dices que está bien… ¿podrías dejarme guardarlo por un tiempo?
Gian: -En realidad no me importa. Después de todo fue dinero que ganaste gracias a tus esfuerzos. ¿Piensas usarlo para comprar algo grande?
Bernardo: -No… Una poca cantidad de él se ha convertido en dinero en efectivo, pero la mayoría todavía está guardado en el banco.
Bernardo mira el mapa que está sobre su escritorio. Es el mapa de Daivan… no, me equivoco, es el mapa del medio oeste. ¿En que está pensando?
Bernardo: -Dependiendo de cómo se utilice, esa gran cantidad convertida en dinero en efectivo, puede ser un arma muy poderosa, más que cualquier bomba… quiero prepararlo para poder usarlo como arma en algún momento.
Gian: -¿Un ataque al GD con eso? ¿No crees que solo los harás felices?
Bernardo. -Haha… tienes razón.
Bernardo se ríe vagamente… Mientras hace eso, pensé “no me lo dirá”. Acabo de tener la sensación de que este hombre está lleno de secretos.
Gian: -Oh…
Bernardo: -Entra.
Subordinado de Bernardo B: Discúlpeme. Aquella señorita pide verlo.
¿Señorita? Al principio, no sabía de quién estaba hablando. Pero, lo entendí al ver la cara de Bernardo.
Bernardo: -¿Ella? A pesar de que le dije que no viniera aquí…. ¿Qué es lo que quiere? Pregúntaselo.
Subordinado de Bernardo B: -Pues eso… solo dijo que necesitaba hablar con usted sin importar cómo.
Es aquella cantante del establecimiento, Natasha ¿verdad? Es correcto que Bernardo le dijera que no viniera aquí. Incluso si aquí es un hotel, en este momento se está usando como cuartel de la mafia.
Bernardo: -Es una chica sin remedio.
Subordinado de Bernardo B: -¿La dejo pasar?
Bernardo: -No.
Bernardo responde con una voz llena de firmeza.
Bernardo: -Dile que se vaya y que ya no venga aquí.
Gian: -Oye… ¿Está bien hacer eso? ¿No habrá venido a verte por algo importante?
Bernardo: -Si es sobre eso, basta con una llamada telefónica.
Gian: -Pero, ella está siendo acosada por ese bastardo de Dave ¿no? ¿No tienes que protegerla?
Bernardo: -Ese es su problema.
Murmura esto al principio, pero luego sus palabras se hicieron más frías. Por alguna razón desconocida comienzo a enojarme.
No, sé la razón.
Sin importar que tu pareja sea un hombre o una mujer, el que trate a su pareja como un perro, que lo mande a volar de una patada es….
Siento que soy yo el que está a punto de dar unas patadas.
Gian: -¿No estabas saliendo con esa mujer? Si es así… entonces debes de ir a verla como se debe.
Bernardo: -Eso es… como sea. Luego la llamaré.
Gian: -¡Entonces si quieres romper con ella, entonces debes decírselo correctamente! O…no será que ella, ¿para ti es solo un agujero que puedes usar cuando estás caliente? Y de paso yo también fui….
Bernardo: -¡Gian!
Estuve cerca de decir algo tan privado enfrente del subordinado.
Bernardo: -Como sea… escucha lo que tiene que decir y hagan que se vaya.
Subordinado de Bernardo B: -Pero… ella dice que no se irá hasta verlo…
Bernardo: -Esa chica… ¡qué dolor de cabeza!
Bernardo le ordena a su subordinado que la corra a la fuerza, pero antes de que se retire a cumplir la orden, hago mi movimiento.
Gian: -¿Quieres que yo vaya a verla? Le diré que no puedes verla porque estás muy ocupado.
Bernardo: -No tiene nada que ver con….
Justo cuando estaba a punto de terminar de decir su frase, me mira a los ojos, sumergido en sus pensamientos por un momento, antes de decir…
Bernardo: -Lo siento. ¿Podrías ir a ver a Natasha y preguntarle lo que quiere?
Gian: -Claro. Creo que esto es mejor que ordenar a tus subordinados que la corran a la fuerza.
El subordinado asiente con la cabeza. Sigo al subordinado saliendo de la habitación de Bernardo… Antes de salir, Bernardo ya estaba contestando un teléfono.
Natasha, envuelta en su abrigo, está sentada tomando un café, rodeada por los huéspedes respetables.
La miro mientras camino hacia ella. Natasha, dándose cuenta, me mira.
Natasha: -Ah….
Parece que ella sabe la razón del por qué estoy aquí.
Gian: -Lo siento. Bernardo está muy ocupado ahora.
Natasha: -¿Con que está ocupado? Ya lo sabía. Solo vine a molestarlo un momento.
Qué pasa con ella diciendo algo tan infantil. ¿Fue una de estas cualidades que te atrajeron de ella, Bernardo?
Natasha: -¿Por qué no te sientas?
Mientras le contesto “claro” tomo asiento en su mesa. Obviamente, ella se está comportando muy diferente a cuando está cantando en el bar.
Viste un vestido blanco como la nieve con un sombrero, un abrigo y zapatos elegantes. Sus manos desnudas, sin guantes, muestran el anillo de plata que rodea su dedo anular. ¿Bernardo no tiene algo como esto también?
Gian: -Ehm… ¿quiere que le diga algo a Bernardo de su parte?
Natasha: -Está bien. Sé que él no puede venir… pero, por esto, te he causado molestias.
Gian: -Yo soy el chico de los recados, así que no se preocupe.
Natasha: -Debe ser problemático trabajar con él como un subordinado.
Aunque la verdad, es que estoy en la parte superior en la jerarquía. El explicarle esto a esta mujer sería muy molesto, por lo cual lo dejaré pasar.
Natasha: -Por favor, solo dile a Bernardo que esta noche volveré a estar en el bar, y seguramente Dave vendrá.
Esta mujer, en verdad sabe cómo llegar a temas problemáticos.
Gian: -Entiendo. No sé si Bernardo se mueva o no. Pero le diré que mande a algunos de sus subordinados.
Natasha: -De repente, él comenzó a actuar muy frío. Si se ha aburrido de mí, al menos me gustaría que me lo dijera.
Gian: -No creo que sea por eso. Actualmente estamos en una situación de emergencia. Si cometemos un solo error, podríamos no solo perder nuestra familia, si no también nuestras vidas.
Natasha: -En resumen, está muy ocupado ¿no?
Natasha dice esto mientras enciende un cigarro, esto es claramente un desafío. Ella arranca la culata gastada del cigarro de una manera experta.
Es un espectáculo atractivo, pero dada la situación, no me hace sentir nada.
Natasha: -Esa persona… él no era así antes. Era más apasionado, más romántico. Sé que he mencionado esto antes, pero él era bastante bestia.
Aunque me digas eso… No, creo que aún es lo bastante bestia que puede ser.
Gian: -¿Llevan mucho tiempo saliendo?
Natasha: -Salimos desde que él era estudiante universitario. Cuando nos vimos por primera vez, acababa de regresar de una misión militar. En ese entonces su cabello estaba corto.
He… más bien, ¿Bernardo estuvo una vez en la milicia? No sabía nada de eso. Bueno, él nunca me ha hablado sobre él.
Gian: -Y en ese entonces ¿ya eras una cantante?
Natasha: -No. En esa época, era una bailarina en un lugar cualquiera.
Gian: -He. ¿También puedes bailar?
La cara de la mujer se estrecha por un instante antes de echarse a reír.
Natasha: -No es eso lo que quería decir. Hay muchos tipos de baile ¿verdad?
Gian: -Ah, lo siento…
Natasha: -Fue desde ese entonces que comencé a salir con Bernardo. Después de que subiera en la jerarquía, me dio esa tienda para que pudiera cantar en ella.
Natasha enciende de nuevo un cigarro, arrancando fragmentos de hojas con sus uñas pintadas de rubí.
Natasha: -Es por eso, que sí Berni me abandona… tendría que irme de esa tienda y me quedaría sin nada. Además, ya no soy joven…
Gian: -Bernardo no te haría algo tan cruel como eso. Incluso si los dos se separan, él ya te había dado esa tienda a ti, por lo cual te pertenece.
Natasha: -¿En serio? Ya veo, tú eres… más bien tú estás en una posición tan alta como la de Bernardo. Eres uno de los capitanes en su familia…
Los dedos de la mujer se mueven un poco, tocando mi mano puesta sobre la mesa. Se siente fría, pero suave como la seda recién lavada…
Separa esa mano de la mía.
Gian: -Sermonearé a Bernardo como se debe. Diciéndole que debe cuidarte como se debe.
Me paro, preparando la chaqueta de Natasha para ella.
Gian: -¿Hay otra cosa más que quieras que le diga?
Natasha: -Dile también si está de acuerdo que le sea arrebatada por otro hombre.
Asiento con la cabeza y le doy su abrigo de piel. Me pregunto si Bernardo le compro este abrigo.
Natasha: -¿Hay algo que quieras que le diga a Dave si viene?
Gian: -Dile que no es de hombres estar tratando de arrebatarle a la chica de otro hombre a su edad.
Sin una respuesta, Natasha acepta el abrigo y se va, siguiendo al botón.
Bueno, he terminado de ser el escudo de Bernardo. En primer lugar ¿Qué vine hacer aquí?