Un hedor espantoso se propagó por el estudio.
Lo que salió caminando al centro de las luces era algo bípedo con cabeza de cerdo.
Un cuerpo escuálido y reseco. De los ojos del enorme cerdo muerto que tenía en lugar de cabeza corría sangre.
—[Un momento. Dicen que es un artista taciturno… ¡Ah! ¡Ahora entra el equipo del maestro!]
Trece bandejas de plata descendieron desde el aire, colgadas de cables. Las bandejas, redondas y enormes, estaban decoradas con un trabajo de orfebrería grueso y delicado a la vez.
Habían rostros que gritaban. Colgados en innumerables racimos como uvas.
—[Entonces, ¿conocemos a nuestros apasionados participantes que se han postulado como miembros del coro?]
Se encendieron las luces de cada tarima. La figura de seres humanos pálidos y aterrados, de pie sobre seis tarimas.
—[¿Ven caras que vimos la semana pasada? Jajaja, ¿nuestros participantes, que han mantenido el récord de 99 victorias consecutivas, podrán establecer el récord número 100 en esta nueva sección?]
—[¡No cambien de canal! ¡Se revelará pronto!]
¡Waaah!
Las gradas estaban vacías. Sin embargo, un sonido grabado llenaba mecánicamente el lugar.
—[Pero el primer honor debe ser para el primer participante, ¿no?]
El presentador se paró frente a un empleado desconocido. El hombre, con una máscara de Topo, encogió la cabeza.
—[Pregunta.]
Un destello.
—[¿Cuál de los siguientes es el ser vivo con la mayor esperanza de vida?]
—E-el humano. ¡La opción 2, humano!
—[¡Correcto!]
Por los ojos de la máscara de topo pasó un atisbo de alivio.
Sí. En el talk show original de los martes, con vítores, se habría pasado al siguiente turno, pero en la nueva sección se añadió una nueva etapa.
—[¡Felicitaciones por aprobar, Topo-ssi!]
El director con cabeza de cerdo sangrante levantó su brazo y agitó una batuta plateada. La máscara de topo fue arrancada junto con toda la cabeza.
—[¡Formará una hermosa armonía!]
¡Plaf!
El cuerpo sin cabeza del participante cayó al suelo bajo la tarima como una muñeca a la que se le cortaron los hilos.
—¡…!
El empleado, reducido solo al cuello, flotó en el aire y fue exhibido sobre una bandeja de plata mientras seguía moviendo la boca.
—[Despertaremos el talento adecuado en cada participante. Oh, maravilloso. Maravilloso…]
Cuando el cerdo alzó ambos brazos, de la boca del empleado que movía los labios brotó de pronto un grito claro y transparente que empezó a resonar siguiendo una nota.
~E- es humano. Humano, ¡es humanooooo!~
Un sonido como si alguien exprimiera a la fuerza las cuerdas vocales para crear la melodía de un instrumento de viento madera.
—[¡Por fin el primer integrante ha tomado su lugar!]
Comenzó el ensayo del coro.
Repitiendo sin cesar las últimas palabras que había dicho antes de que le cortaran el cuello.
=———————
“El coro de los sacrificios vivos” está compuesto por un director y las 13 bandejas de plata que él invoca.
En las bandejas de plata se colocan los cuellos de los participantes del talk show, y el método de selección se decide a través de la sección del programa de ese día.
Los cuellos fusionados con las bandejas producen cada uno frases y sonidos de instrumentos distintos, formando una a cappella.
El número máximo de cuellos registrado es 7.
Un cuello: provoca un leve dolor de cabeza, ansiedad y cambios emocionales repentinos.
———————=
Si uno solo lee la historia de terror desde una posición cómoda.
Tal vez piense que, como aún es solo un cuello, para una situación tan espantosa el efecto es soportable… Pero si te enfrentas directamente a esta locura, no saldrá ese pensamiento.
Como ese empleado que recibió el impacto de lleno.
—¡Aaah!! ¡S-Syeonah-ssi…!
Incineración.
Otra luz de una tarima se apagó. El cadáver reducido a cenizas quedó pegado al suelo de debajo. El balbuceo de la cabeza que quedaba seguía cantando una melodía extraña.
~E- es humano. La 2. ¡Humaaaano!~
—[El siguiente es… ah, otra cara nueva. ¡Medusa-ssi! ¡Veamos si puede crear una magnífica armonía coral con los participantes aprobados!… Entonces, la pregunta es…]
—¡No lo sé! ¡No sé la respuesta! —El empleado con una máscara de medusa desconocida gritó antes siquiera de leer la pregunta.
Parecía que su instinto había juzgado que era mejor equivocarse en el quiz y recibir el castigo.
—[¡Esto es increíble!]
Fue un juicio asombroso… aunque inútil.
—[Eliminado]
La cabeza explotó.
Como fuegos artificiales, luces de bola de espejos y una lluvia de flores brillantes volaron por el estudio. La reacción del público grabado, que parecía mezclar exclamaciones de lástima y vítores, llenó el estudio.
—[Vaya, no aprobado. Qué lástima… ¡No pudo ingresar al gran coro!]
–…
Sí.
«El sistema de castigos desapareció, y si fallas el quiz, quedas eliminado sin excepción».
Parpadeé.
No se sentía real. Que en cinco minutos desde el inicio de la grabación hubiera muerto la mitad de la gente.
Y que no hubiera salida.
Quedábamos solo tres.
El subgerente y el jefe de sección del grupo D y yo.
—[Entonces, ¿conocemos al siguiente participante? Oh, ¡son caras conocidas!]
“…….”
Recordé un hecho que había estado evitando.
…Que tampoco había visto los dos nombres de estos superiores en . Al igual que con Go Yeongeun, que había sido mi compañera.
Lo recordé en el momento en que pensé en ella. Habían dos opciones:
O había manejado las historias de terror con relativa facilidad y renunciado rápidamente.
O había muerto rápido.
—[¡Tejón-ssi!]
De entre nosotros, el subgerente fue llamado primero.
Park Minseong.
Su mandíbula se tensó. La tez del subgerente que estaba de pie en la tarima más alejada de mí se volvió pálida. Era la sentencia de muerte y pronto sería la mía también…
—[¡Es su turno de responder!]
No.
«¡Concéntrate!». Golpeé con el puño mi abdomen oculto por la tarima.
El dolor aclaró un poco mi mente.
«Ser un cobarde no sirve como excusa».
Esta no es una situación dominada por ese tipo de miedo.
«Es un desastre».
Por decirlo de algún modo, la opresión de presenciar un desastre natural justo delante de tus ojos.
Me vi arrastrado por un desastre natural inesperado. Sí, eso es… Si entro en pánico aquí, no encontraré la respuesta. Ni siquiera podré salvar mi vida.
No debo olvidarlo. ¡Aquí, quien tiene la mayor probabilidad de sobrevivir eres tú!
Tengo que pensar.
«Sí».
También tengo información y objetos.
—[Tejón-ssi, ¿está listo?]
¿No hay nada que pueda intentar en este momento en que la mirada del presentador y del staff se aparta de mí? ¿De verdad?
Recordé desesperadamente los objetos que llevaba. Repasé como un loco las características de esta historia de terror.
«No pido nada más».
Con tal de poder salir.
No es que esté apuntando a que este talk show loco sea cancelado ni nada por el estilo. Solo detenerlo un momento, solo un momento…
Ah.
Levanté la cabeza. Justo a mi lado se veía la espalda del presentador. En postura de hacerle el quiz al jefe de sección.
—[Parece que está listo. Muy bien….]
Está cerca.
«¡Entonces!»
Escondí mi mano temblorosa bajo la tarima. Luego bajé un poco el cuerpo y saqué dos objetos del bolsillo interior de mi chaqueta. Una pegatina barata con un emoticono sonriente y una botella en lata con la etiqueta ‘Drink me’.
«Rápido».
Abrí la botella y estampé la pegatina sonriente, ya sin envoltorio, directamente en la botella.
Rápido, rápido.
—…Ah. ¿Puedo decir unas palabras a los espectadores antes de responder?
—[¡Oh, por supuesto!]
El subgerente fingió mirar a la cámara y nos miró a nosotros.
A las tarimas donde estábamos la supervisora y yo.
—…Tengo un familiar hospitalizado, y me gustaría que alguien, cuando termine esta grabación, pudiera pasar a verlo. ¡Sí es posible!
—[Vaya, ¡qué conmovedor!]
—[Entonces, ¿cuál es la respuesta?]
El jefe de sección, sudando frío, sonrió forzadamente.
—No lo sé…
—Un momento. —Levanté la mano izquierda—. Señor presentador.
Mientras atraía la atención de ese modo, extendí la mano derecha y pegué de golpe varias pegatinas sonrientes empapadas bajo la cabeza del presentador, que era un televisor antiguo.
—…
Plaf, una gota de agua cayó al suelo.
¿Lo captó la cámara? ¿Se dio cuenta? No, si así fuera, mi cabeza ya habría explotado.
—[Oh, Noru-ssi, ¿Tiene algo que decir?]
«No se dio cuenta».
Tragué saliva.
Al girar la cabeza, el subgerente me miraba con ojos desconcertados. Parecía sorprendido de que yo hubiera interrumpido el flujo y hablado por mi cuenta al presentador sin ser incinerado.
Definitivamente fue una apuesta.
«Pero hay fundamento».
Antes, el presentador no había dicho claramente:
“¡Además, como es una grabación, será incluso más fácil que antes! ¡Jajaja!”
Es decir, esta filmación no es en vivo.
«Entonces, mientras no arruine por completo el flujo ni sea abiertamente no cooperativo, puede que no cuente como interferir con la transmisión».
¡Con solo levantar la mano y hacer un comentario personal!
—[¿Noru-ssi?]
Lo dejó pasar.
—Sí.
Miré de reojo la parte inferior del televisor del presentador, de donde goteaba el agua, y bajé la voz lo suficiente como para que solo el presentador pudiera oírme.
—Oiga, me siento muy mareado de la cabeza. ¿Podría… descansar un momento?
—[…]
Lo que acabo de hacer es… Colocarle una Pegatina Sonriente.
Un objeto que, al adherirse a un ser con inteligencia, provoca una leve sensación de familiaridad, y al que debía usar con el conjunto de picnic de Alicia, la bebida en lata.
Lo empapé en un objeto que duplica los efectos y se lo pegué al objetivo… Por supuesto, incluso aquí hay margen de debate.
«¿Puede considerarse al presentador un ser con inteligencia?»
El presentador claramente no es humano.
Aun así, ¿no es cierto que posee inteligencia?
No, tiene que serlo. Aposté mi vida a ello.
Y ahora ya no hay vuelta atrás.
¿Y si me incineran por interferir con la transmisión? De todos modos, si voy a morir, quizá sea mejor morir cómodamente. La camisa que me cubría la espalda estaba empapada de sudor frío.
El presentador hizo un sonido…
—[¡Vaya!]
—…
—[¿Fue demasiado su entusiasmo por el programa? Sí, puede pasar, lo entiendo… Hmm. Noru-ssi sí que se esforzó.]
—[En ese caso.]
El monitor del presentador se volvió negro y levantó la mano derecha.
—[¡Corte! ¡Tomemos un breve descanso!]
El sonido de la banda se detuvo y el staff murmuró.
—[Jajaja, lo siento. Mi pantalla se volvió borrosa. ¡Maquillaje!]
Las luces de la cámara se apagaron apresuradamente.
—[Con cuidado, límpienlo. Hmm, ¡excelente!]
Un miembro del staff sin rostro, con herramientas de maquillaje, saltó y se puso a frotar con fuerza la pantalla del viejo televisor. Luego, el presentador agarró al encargado de maquillaje cuando este terminaba su trabajo y me señaló.
—[Ah, en el camino, le agradecería mucho que guiara a ese participante a la sala de espera. Me prometió traerme agua.]
Y luego, desde el televisor, me guiñó un ojo con sus emoticonos y mostró fugazmente un texto que enseguida borró.
“¡Descansa tomando un vaso de agua!”
—…Gracias.
Lo logré.
«Por ahora, basta».
De inmediato bajé tambaleándome de la tarima y caminé para seguir al encargado de maquillaje.
Aunque la grabación estaba detenida, la siniestra y horrible cabeza de cerdo seguía de pie en el centro del escenario, sin moverse, solo agitando la batuta. Estaba extrayendo canciones grotescas de cabezas humanas sobre las grotescas bandejas de plata.
«Aguanta».
«No mires».
Con las piernas rígidas, crucé el centro del escenario…
—[¡La grabación se reanudará en 30 minutos!]
Fue justo cuando pasé rozando la tarima del lado opuesto que la supervisora, que estaba allí de pie, metió algo de golpe en mi mano al pasar.
—¡…!
Miré rápidamente al subgerente y pude leer la forma de sus labios.
“Solo, revisa”.
¿Qué es?
*** ** ***
Me guiaron directamente a una puerta detrás del escenario.
Dentro había una sala de espera al estilo típico del viejo Hollywood. Salvo por el hecho de que una cantidad grotesca de pósteres de transmisiones en blanco y negro estaban pegados por todas partes como amuletos.
—Gracias.
El encargado de maquillaje asintió en silencio y desapareció de golpe.
Clic.
—Uf.
…Viví.
Solo 30 minutos, pero había pospuesto una muerte programada.
«En este lapso tengo que hacer algo, lo que sea».
Y apareció una nueva pista. Extendí los dedos de inmediato y revisé primero el objeto que me había dado el subgerente.
El objeto que había intentado pasarme como fuera en esta situación tan urgente era…
«¿Un botón?».
Era un botón que se coloca en un traje.
También era un botón en el sentido de un interruptor que se puede presionar. Es decir, que tenía espacio dentro y parecía que al presionarlo se activaría.
–…
Solo había una forma de averiguarlo, y no había tiempo.
«Me lo dio porque juzgó que sería de ayuda».
Presioné el botón de inmediato.
Pii-ri-ri-ri…. ¡Clic!
—[Habla Lee Jaheon.]
—¡…!
—[¿Quién es? Ese es el botón de llamada del subgerente Park Minseong.]
El jefe de sección Lee Jaheon.
El líder del grupo D, que se suponía estaba de salida, se conectó a través del botón.