Voy a ser sincero.
Un mes desde que entré a la empresa, sorprendentemente, esta gran corporación de historias de terror… es bastante llevadera…
—¡Guau, esto es una locura! ¡Otra vez lo limpiaron en solo 30 minutos!
—¿No tienen ya mejor rendimiento que el equipo C?
¿Quién diría que llegaría el día en que escucharía en la vida real esas líneas forzadas que diría un extra de un webdrama de Whytube?
—Oye, disfrútalo. Todo es gracias a tus resultados.
Hora del almuerzo.
El subgerente, que había ido con toda confianza a recoger tanto el menú A como el B del comedor de la empresa, habló con una sonrisa refrescante.
Para su información, ya se ha procesado un caso esta mañana.
—Gracias a ti, Noru, hasta yo estoy logrando hacer esa locura de limpiar doce nuevas oscuridades al mes.
—No, todo es gracias a que ustedes me guiaron bien.
—¿Guiar qué? Si solo estamos viajando cómodos en el autobús.
—Así es. Hoy invito yo la carne, Soleum.
—Subgerente Minseong… aunque sea así, eso ya es un poco…
—¡Vamos, no diga eso! Si a ti te va bien, todos son mis seniors, ¿no?
Cuando un superior suelta bromas así, es sorprendentemente difícil reaccionar sin sentirse incómodo… Pero, como si no fuera una broma sino algo sincero, el subgerente no esperó mi reacción y, con cara emocionada, me mostró una captura del historial mensual de puntos acumulados.
—¡Ya voy por 5000 puntos!
Sí.
[Subgerente Park Minseong / Puntos acumulados: 5200 p]
Esos eran también los puntos que yo había ganado en un mes.
«Correr a toda velocidad, sí que está funcionando».
¿Quién diría que mi forma de sobrevivir acabaría así?
Eso también fue posible porque la mayoría de los casos eran de rango F o D.
«Parece que los rangos altos no salen tan seguidos».
Bueno, si salieran tan seguido, el mundo ya habría cerrado con un “y así el mundo fue destruido”.
En fin, mis superiores están más emocionados que yo. Supongo que porque no es asunto suyo.
—Probablemente sea el récord más rápido entre los nuevos empleados en la historia de la empresa.
—¡Oooh!
Ah, ahora que lo pienso, casi no he visto a mis compañeros de ingreso.
Como todos los días entro y salgo solo de la oficina del equipo de investigación en el piso 17, terminé viendo menos a los otros equipos de exploración.
«Y con Baek Saheon nos tratamos como si no existiéramos».
De hecho, para mantener ese concepto de “tipo loco” que una vez adopté, de vez en cuando soltaba bromas que cruzaban la línea, incluso relacionadas con el trabajo.
—Tú también entras hoy a explorar una Oscuridad, ¿no? ¿Apostamos cuántos civiles murieron?
—…
El investigador apostador me dio la inspiración. Gracias.
En fin, viendo que Baek Saheon ni siquiera responde y me ignora apretando los dientes, parece que el efecto es bastante bueno.
«Todo va sobre ruedas».
Me bebí el último sorbo del caldo de la sopa de costillas y dejé el cuenco.
Salir puntual, bonos incluidos.
«Y el comedor está bastante bien».
En cuanto a beneficios, es una empresa que fácilmente tendría más de 3.5 estrellas en algún sitio tipo “Empleo Corea”.
Claro, si excluimos el enorme estrés de pasar la noche en una casa embrujada con fantasmas todos los días…
«Hacer cosas que antes ni muerto habría hecho, solo para ganarme la vida… mmm. Esto es una vida laboral bastante normal».
Incluso esa sensación de eficacia que te hace pensar erróneamente que “no está tan mal” cuando tienes buenos resultados… todo igual.
—Noru —la supervisora Eun Haje habló en voz baja—. Con este nivel, seguro que arriba ya han hablado de ti.
—¿Eh?
—De tus resultados.
—…
—Puede que una vez sea un truco o suerte, pero después de diez veces, ya no lo es —dijo ella.
El subgerente frunció el ceño y sonrió de lado.
—Seguro que aparecerá alguien de arriba que quiera observarte de cerca. Cuando pase, dínoslo. Al jefe del equipo también.
Hmm.
En una empresa normal, uno dudaría si le están robando méritos y quizás intentaría dejarlo pasar sin decir nada. Pero aquí, en este mundo de historias de terror, era el consejo de un superior al que ya le había salvado la vida.
Así que asentí obedientemente.
—Sí.
—Bien. Aunque lo veas así… no, incluso viéndolo bien, nuestro jefe es bastante fuera de lo común, ¿no crees?
Nuestras miradas se dirigieron al jefe Lee Jaheon, que ya había terminado de comer a toda prisa y salía del comedor.
—Si recibes alguna propuesta absurda, con solo pedírselo una vez seguro que te cubre.
¿Ese lagarto?
—…Sí.
—De acuerdo. En fin, Noru, veo que entiendes rápido.
La verdad es que no estaba muy convencido, pero asentí… eso tendré que guardarlo en secreto.
Por cierto… Puede que haya conversaciones de mí allá arriba, ¿eh?
«A estas alturas, destacar ya es inevitable», pensé mientras devolvía la bandeja.
Eso lo tengo más o menos asumido. Después de todo, si viera a un payaso arrastrándose solo con la parte superior del cuerpo al salir de un retrato, ya me habría desmayado hace tiempo… Pero también tengo algo en lo que confiar.
«¿A un novato le pueden dar algo más difícil que esto?»
Si se pasa de este nivel, ya no sería trabajo sobrante, sino tareas clave.
¿Poner a un recién contratado, sin experiencia previa, a cargo de tareas clave del departamento?
Eso no pasa ni en un excéntrico video de YouTube. Además, por las normas no escritas de una gran empresa, es totalmente imposible.
Así que basta con pensar que tuve suerte de que mi carga de trabajo se desarrollara hacia el lado de las “historias de terror sin manual”.
Si esto se vuelve algo habitual, es más probable que digan “ah, este chico está especializado en eso” y lo dejen pasar.
—¿Volvemos entonces?
—Sí.
Tomé una decisión y devolví los utensilios.
Solo que, en ese momento, acostumbrado ya a este mundo y a la vida laboral, olvidé una cosa.
Una verdad inmutable de la vida social.
Y es que…
¡El clavo que sobresale, recibe el martillazo!
*** ** ***
Al mismo tiempo, en la oficina del Equipo de Investigación 1.
«Otra vez escaparon en poco más de una hora…»
Un investigador que estaba desperdiciando su salario mirando los registros del equipo D apretó los dientes.
«¿Hasta ahora habrán ganado unos 5000 puntos?»
A ese ritmo, en unos años de verdad podrían batir el récord y llevarse un deseo…
—….
—¿Te da envidia?
—Hay gente que, aunque trabaje viendo horrores en el laboratorio, ni siquiera recibe plus de riesgo y con suerte junta 500 puntos al mes. —Sé quejó el investigador.
—…
—Y otros, siendo unos novatos, pueden tener hasta 50 000 puntos en un mes…
—Eh, ya basta.
El investigador cerró la boca con fuerza.
La impotencia de no poder quejarse en esa situación empezó a hervirle por dentro.
Algo estaba mal.
«Hay tipos que sacan un arma buena por suerte y ganan puntos fácilmente».
Mientras que otros ni siquiera pueden soñar con ello porque no tienen ni puntos ni permisos de acceso.
«¿No se supone que el personal de investigación es más de la élite y debe tener un mejor trato que los exploradores que se juegan el cuerpo?»
Era realmente injusto.
El investigador pensó seriamente.
Se olvidó convenientemente que había ridiculizado a los miembros del equipo de investigación de campo llamándolos ratas de laboratorio.
—Bueno, si el momento es el adecuado, a veces las exploraciones salen así de bien. —El jefe Gwak Jegang sonrió y le lanzó el comentario—. Aun así, esto sigue siendo asombroso.
—…
Gwak Jegang fingió no ver que el investigador levantó la cabeza con una expresión de disgusto en su rostro y comenzó a agitar los papeles nuevamente.
—Ah, ¿esta Oscuridad necesita que entren más de diez personas?
—…
—¿Subgerente Lee?
—Ah, sí. Parece que solo se puede entrar cuando se reúnen diez personas.
—Hmm. —Gwak Jegang sonrió mientras tomaba un bolígrafo—. Entonces esta vez será trabajo en equipo.
—Entrada: equipo A, equipo D, equipo Y…
El investigador vio cómo Gwak Jegang sacaba el diagrama de los equipos de exploración y marcaba esos equipos.
En ese momento…
—Subgerente Lee.
—¿Sí?
—¿Sabes qué significa el orden alfabético de los equipos de exploración?
No lo sabía.
Una persona que solo se preocupa por su propio trabajo y conserva su empleo es poco probable que tenga mucho conocimiento sobre la estructura organizativa de otros departamentos.
Gwak Jegang sonrió y dio un golpecito al documento. Era una sonrisa extraña.
—En una palabra, es por rendimiento.
—¡…!
—Ya sabes, como en la escuela: clase de honor, clase normal, clase de refuerzo.
El investigador lo entendió de golpe.
—Entonces… ¿el equipo D es la clase de honor?
—No. —La negación fue tajante—. De la A a la C. Ellos son la élite.
Gwak Jegang golpeó esos equipos con el bolígrafo.
—El resto son consumibles.
—…Ah.
Por un momento estuvo a punto de sentirse un poco mejor.
—Pero bueno, esto lo digo solo entre nosotros… el equipo D tiene tan buenos resultados que, si siguen así, dicen que en el próximo traslado podrían ascender o algo así. Jajaja.
—¡…!
Como todo chisme interno, era un rumor demasiado extremo para ser confiable.
Aun así, el investigador empezó a sentirse inquieto.
«¿No hay malas noticias?»
Como para satisfacer esa expectativa, se oyó el murmullo de Gwak Jegang. Fue con un tono fingidamente apenado.
—Pero mira, justo les pasa esto. Entrar junto al equipo A… hmm.
—… ¿E-es malo entrar con el equipo élite?
—Pues claro. Tú también lo sabes, ¿no? —Gwak Jegang se acarició la barbilla—. Hay oscuridades donde solo se abre la salida si hay sacrificios.
Especialmente… Si se trata de una Oscuridad que requiere mucha gente.
Gwak Jegang se encogió de hombros.
—Este registro de exploración va a dar mucho de qué hablar.
*** ** ***
Unos días después.
Como siempre en el último mes, el equipo D recibió la llamada y subió al piso 17, solo para encontrarse con una escena inesperada.
—Buenos días.
—¡¿…?!
Había invitados en la oficina del Equipo de Investigación 1.
Personas con todo tipo de máscaras.
«¿Otros equipos de exploración?»
Conté rápidamente. Unos siete más o menos.
Entre ellos había alguien a quien conocía.
—¿Es posible resucitar a los muertos? —fue la pregunta del novato con respecto al Derecho de Deseo en la fiesta de bienvenida.
El novato con máscara de vaca estaba de pie en silencio, inclinado sobre un escritorio, con la cabeza baja.
Había un ambiente algo lúgubre a su alrededor.
Llevaba el pelo largo, tanto que uno pensaría que en la empresa le llamarían la atención por la vestimenta.
Claro que nadie allí parecía preocuparse por eso.
—Ah.
—Esto… hmm.
Mientras los veteranos del equipo D reaccionaban con algo entre admiración y suspiro al ver la oficina llena de gente…
—Oh, el equipo D por fin llegó. Bienvenidos~ Vamos, vamos, hoy también empezamos con la sesión informativa de hoy. —El jefe Gwak Jegang apareció y empezó a guiarlos hacia la sala de reuniones adjunta.
Mientras caminábamos, escuché al subgerente preguntar:
—¿Vamos a entrar junto con otros equipos?
—Así es, así es.
—…
El subgerente miró alrededor y luego se acercó a mí, hablando en voz baja para que no lo oyeran los demás:
—¿Ves a esos empleados con máscaras y marca dorada?
—Sí.
—Esos son del equipo A.
Lo sabía.
«Ese es el equipo de élite».
Baekilmong S.A. solo funciona si alguien limpia las historias de terror y obtiene los recursos.
«Para que el mundo no se derrumbe por un fallo de ambientación, también necesitamos un equipo de investigación de campo inhumanamente bueno y capaz…»
Por eso es el equipo con más nombres famosos en .
Asentí levemente.
El equipo A estaba formado por tres personas con máscaras de una mariposa extraña, una mantis y un pato.
Entonces, la persona del equipo A con máscara de pato me habló.
Era la voz enérgica de una mujer de mediana edad.
—Ah, ¿tú eres ese empleado Kim Soleum?
—Sí. Encantado. —Me incliné por reflejo, sudando frío.
‘Ese’ Kim Soleum… ¿Qué clase de rumores están circulando?
—Sí, sí. Cuando haya oportunidad, veámonos. Tienes un futuro prometedor, joven. —Y pasó de largo para sentarse en su lugar.
…Esa debe de ser la jefa del equipo A.
El subgerente continuó:
—Y… los que llevan máscaras sin marca dorada son del equipo Y.
—…
Tres personas con máscaras sin marcas doradas y el nuevo empleado que llevaba una máscara de vaca que ya conocía.
Era un equipo con un aire sombrío.
—El jefe del equipo Y no es jefe de sección, es solo un empleado regular. Por ahora, no te preocupes y quédate tranquilo.
—Sí.
Eso también… lo sabía.
El subgerente se inclinó hacia mí y susurró:
—Hmm… Noru. Hoy, con la gente de otros equipos que has visto, especialmente el equipo Y, mejor trátalos solo de forma superficial. ¿Entendido? Te explicaré el motivo luego.
—Sí. —Asentí sin discutir.
Porque más o menos podía imaginarme la razón.
Entonces, de repente, el subgerente que se sentó a mi lado se emocionó.
—Ah… de verdad… me encanta que seas como una versión perspicaz del jefe, ¿sabes?
—A mí también.
—…….
¿Eso era… un cumplido?
—Bien, bien. Si todos están sentados, empezamos con la reunión ya mismo. —Gwak Jegang se paró frente al tablero de la sala de reuniones sin siquiera encender el prompter—. Les iba a explicar sobre la Oscuridad a la que entraremos hoy… ¡Pero!
El jefe Gwak Jegang rio.
—La verdad es que nosotros tampoco sabemos nada.
—¿…??
—¿Qué quieres decir con eso, jefe Gwak?
—¡Que solo tenemos un único dato de escape de civiles!
—…Uf.
En medio del silencio, se repartieron los documentos.
Yo también miré una página que parecía poco más que una nota.
[Desaparición de todos los universitarios (12 personas) que estaban jugando un juego de mesa durante un retiro de club en la pensión de Hanmaeumgadeuk, en Gangwon.
Se estima que el juego de mesa fue desarrollado por el Fun Rese Arch Institute* (n/t: Instituto de investigación divertida), ¡bajo la marca de “Parque Temático Divertido”!
~Viaje a la Fantasilandia
~”
El superviviente explica que el juego “ya estaba colocado dentro de la pensión”.
El dueño de la pensión niega este hecho.
Resultado: retorno parcial de las personas que ingresaron tras 17 horas.
Testimonio: “Vivieron dentro de un parque temático del juego de mesa”. Presentan confusión mental, PTSD y síntomas neuróticos leves.
Supervivientes: 4, Desaparecidos: 1, Muertos: 7]
En la siguiente página había descripciones breves del “parque temático dentro del juego” según cada superviviente. Las narraciones eran muy fragmentarias, probablemente por el trauma mental.
Aun así, me resultaba muy familiar.
Tragué saliva.
«Ya tocaba que saliera esto».
Por fin.
¡Una oscuridad que requiere un gran número de participantes!
—Parece que el juego de mesa admite más de diez jugadores. Por eso reunieron tanta gente.
—Sí, sí. Intentamos recrear el entorno lo más parecido posible. —Gwak Jegang guiñó un ojo—. ¡Aun así! ¿No es genial que, incluso en estas malas condiciones, nuestros miembros ya hayan identificado un método claro de entrada?
—¿No trajeron simplemente el juego de mesa?
—¡Jajaja! Qué frío eres, subgerente Jin. También averiguamos todas las reglas.
El miembro del equipo A con máscara de mariposa no respondió, y Gwak Jegang, sin importarle, puso el juego sobre la mesa.
—Aquí está.
[¡Parque Temático Divertido!]
~Viaje a la Fantasilandia~
: ¡Sube lo más rápido posible a tres atracciones de fantasía con tu equipo y gana premios!]
En la caja, casi nueva, había ilustrado un colorido parque de fantasía.
Al abrirla, se veía un mapa del parque dividido por zonas y fichas de colores.
—Bien, ahora solo hay que dividir los equipos y empezar el juego.
Qué alegre y refrescante lo escuché hablar. A pesar de que nos invitaba a sumergirnos en la historia de fantasmas donde más de la mitad de las personas murieron.
—¿Entonces hacemos equipos por grupo?
—Ah, eso… si sacan una ficha de esta cápsula, se forman equipos según el color. —Gwak Jegang sacó una pequeña cápsula del lateral de la caja—. Si la agitan, la ficha cae por este agujero.
—Es aleatorio.
Al final, todos suspiraron y sacaron una ficha.
«Azul, amarillo, rojo…»
Como era de esperarse, estas cosas suelen ir por antigüedad, así que mi turno fue casi el último.
La que saqué fue…
—Empleado Kim, te tocó rojo.
Justo roja.
En este mundo de historias de terror, no es un color muy tranquilizador.
«Aunque en esta historia, el color no es tan importante».
Porque incluso con el mismo color, pueden pasar cosas distintas.
Tragué saliva, tenso.
De todas formas, ¿vamos a entrar ahora?
—¡Bien! ¡En cuanto despleguemos el tablero, entramos!
Pero cuando el jefe Lee Jaheon desplegó el tablero, no pasó nada.
—…….
¿Eh?
Un pensamiento me cruzó como un rayo, y conté a la gente.
Cuatro amarillos, cuatro azules.
Y los que sacamos rojo…
La mariposa del equipo A, llamado “subgerente Jin”, el novato conocido del equipo Y y yo.
En total, tres.
—…
Ah.
«El equipo rojo es el único incompleto».
—Falta una persona. —El jefe Lee Jaheon giró sus pupilas verticales hacia Gwak Jegang—. Con once personas no parece posible entrar. Debemos completar los doce y volver a intentarlo.
—¿Ah, eso? —Gwak Jegang respondió con total calma y lanzó la cápsula con las fichas.
—¡Subjefe Lee, atrápala! —Se la lanzó al investigador adicto a las apuestas que estaba justo al lado.
—¿Eh? ¿¡Eh!? —la atrapo por reflejo.
Tras rodar, de la cápsula salió la última ficha roja.
—¿…!
—¡L-la sacó!
Un momento.
[¡Rumbo a Fantasilandia~!]
El tablero del juego se elevó en el aire y engulló todo ante nuestros ojos.
—¡Aaaah!
—¡Jajajajajaja!
Escuché el grito del investigador en mis oídos.
Y también la risa del jefe Gwak Jegang.
—…
Recordé la página trasera del wiki de sobre ese hombre.
=—————–
Psicópata fascinado por las historias de terror.
Científico loco.
Una figura clave que enriquece los registros de exploración fomentando combinaciones y acciones obviamente mortales para extraer datos peculiares al explorar historias de terror con información insuficiente.
Los registros disciplinarios de Gwak Jegang pueden consultarse en
#RegistrosDeExploración (Extra).
—————–=
…Siempre estuve alerta, pensando que algún día llegaría este momento.
—¡¿Qué es esto?! ¡¿Qué demonios está pasando?!
Con tanta gente, y con los equipos A y Y juntos, ya lo sospechaba…
«Arruinó deliberadamente la probabilidad de supervivencia».
Esto no es buscar limpiar la historia con el máximo de supervivientes.
Es una configuración para que mueran todos excepto el equipo A.