Capítulo 21

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

+18

Mientras lo hacían, A-Chong estaba un poco distraído.

En realidad, aún estaba un poco borracho. Antes de recoger a Ning Yu, había estado en una fiesta con cierto ambiente subido de tono, y mientras distraídamente cambiaba contacto con un chico de buen culo, los mensajes de WeChat de Ning Yu llegaban uno tras otro.

Los vio, frunció ligeramente el ceño, pero no respondió.

Aún no había pensado cómo responder, cuando el joven a su lado tomó su mano y la guió bajo la mesa. A-Chong volvió el rostro y echó un vistazo. El chico acababa de apartar la camisa que cubría sus nalgas, y vio que en la tela de los jeans, en la zona del trasero, tenía un hueco. Allí había un pegajoso charco blanco, seguramente ya venía bien preparado para ser penetrado.

Aunque tenía necesidades, tampoco se acostaba con cualquiera. A-Chong era muy exigente para acostarse con alguien; los demasiado afeminados, demasiado musculosos o demasiado pretenciosos no le despertaban interés, solo se acostaba con los que le gustaban a primera vista. Sintió que la impresión que le daba esta persona no era agradable, era demasiado empalagosa, así que poniendo como excusa que tenía cosas que hacer, dijo “lo siento”, se alejó y le envió un mensaje de voz a Ning Yu, diciéndole que estaba en el hospital.

No sentía ningún cargo de conciencia. A-Chong incluso pensaba en cómo continuar con este juego si Ning Yu le respondía lleno de quejas.

Inesperadamente, la otra parte le soltó una bomba. Después de un montón de confesiones, directamente dijo que volaría para verlo.

Todavía de camino al aeropuerto, siguió sin sentir ningún cargo de conciencia. A-Chong pensó que la pasión y el impulso de la juventud se curan con un poco de sol y a un cabeza dura como Ning Yu le venía bien sufrir un poco, además de ir a dejar las cosas claras.

Pero no fue hasta que recogió a Ning Yu, vio las oscuras ojeras enrojecidas del otro, y su expresión complicada, que A-Chong comenzó a sentir que este asunto podría ser un poco serio.

Pero ser presionado contra el ventanal y besado hasta quedar completamente aturdido, no fue todo. Al tomar la tarjeta de habitación y entrar, Ning Yu, sin decir una palabra, se enredó en él, le tiró los pantalones y se lanzó sobre la cama.

Ning Yu aparte de tener un carácter un poco rígido y metódico, probablemente era, entre los hombres con los que A-Chong se había acostado, el de condiciones más destacadas.

Su capacidad de aprendizaje también era sorprendente. Comparado con la última vez, esta vez evidentemente sabía lo que estaba haciendo.

A-Chong sentado al borde de la cama, miraba hacia abajo a Ning Yu haciéndole un oral. Mientras lamía, se preparaba a sí mismo, era muy agradable. El modo en que ese rostro lo sostenía dentro de su boca era absolutamente placentero, su rostro mostraba deseo, pero ese deseo tenía sentido de la medida, no era completamente libertino, lo que despertaba más el interés de A-Chong.

Adentro estaba muy húmedo, muy caliente y muy apretado. Al entrar, A-Chong dejó escapar un leve suspiro, realmente era muy placentero. La reacción de Ning Yu fue mayor, quizás porque había pasado mucho tiempo sin tener relaciones. A-Chong apenas se movió unos minutos y se corrió temblando, con todo su cuerpo estremeciéndose.

Otros al gemir hacen “mm” y “ah”, pero lo que Ning Yu decía al gemir era: —Me gustas mucho.

A A-Chong no le gustaba oír esas palabras, —No digas esa cosas sin sentido.

Ning Yu sonrió, volvió la cabeza para tomar el dedo de A-Chong en su boca, —Entonces te amo.

No se detuvo, pero si continuaba hablando, A-Chong sentía que se le ablandaría. Así que directamente levantó a la persona, le tapó la boca y tomó a Ning Yu por detrás.

Resultaba un poco absurdo. En el aire flotaba ese tipo de ambigüedad oscura e indefinida. A-Chong golpeaba rítmicamente a la persona bajo él, observaba cómo los dedos de los pies de Ning Yu se encogían y su cuerpo temblaba. Parecía haberse vuelto más pálido que antes, su cuerpo al tacto era muy agradable, no suave, sino resistente.

Cuando lo hacía con otros, la cabeza de A-Chong siempre estaba aterradoramente lúcida. Sexo, penetrar, clavar, embestir, acariciar al otro, hacer que el otro se acueste boca abajo, se arrodille, adopte todas las posturas obscenas, hacer que se masturbe, que se insulte llamándose lascivo. Era divertido.

Pero después de jugar, parecía que no era para tanto.

A-Chong a veces observaba a esos compañeros de cama que, tras ser tomados, tenían el rostro lleno de deseo primaveral, y preguntaba: —¿Ser penetrado te resulta tan placentero?

El otro solía decir: —Si papi, se siente tan bien.

Cierto. Ellos solo quieren placer, quieren estímulo, quieren que papi los folle. Hombres y mujeres por igual necesitan una salida, es la naturaleza humana.

Lo que A-Chong pensó mientras eyaculaba dentro de Ning Yu fue que Ning Yu parecía no querer esas cosas.

En ese entonces, cuando le insultaba llamándole lascivo, casi se ponía a llorar. En sus palabras aún había mucha inocencia. Él lo deseaba, pero con una especie de reserva contenida. Y como era tan diferente de sí mismo, cada vez que A- Chong lo hacía con él, lo encontraba muy novedoso.

Él quería afecto.

Al terminar, A-Chong comenzó a sentir cansancio. Ning Yu se volvió para abrazarlo y preguntó: —¿Por qué no te gusto?

Añadió otra frase: —¿Hay algo en mí que no esté bien?

Era extraño. Una frase que debería tener un tono de queja, en la voz de Ning Yu contenía una inexplicable posesión, incursión y obsesión.

A-Chong bajó la vista para mirar los ojos de Ning Yu. —Si no me gustaras, ¿por qué iba a acostarme contigo?

—No te refieres al mismo tipo de gustar del que yo hablo.

A-Chong sonrió perezosamente: —Tú también lo sabes.

Se abrazaron desnudos. A-Chong comenzaba a tener la conciencia borrosa; últimamente siempre soñaba con campos de trigo y el mar, quizás era una señal de que necesitaba unas vacaciones.

Ning Yu dijo: —Nadie me enseñó una visión correcta sobre los sentimientos, pero mi papá es una persona muy posesiva, bastante extraña, con un fuerte deseo de control. Era muy desconfiado; cuando mi mamá estaba embarazada, siempre sospechaba que ella tenía a alguien afuera y poco a poco, el amor se convirtió en odio. Después, sin importar cuántas relaciones iniciara, todas terminaban debido a sus sospechas.

A-Chong hizo un sonido de “mm” desde su nariz, de manera evasiva: —¿Y entonces?

—De pequeño le tenía mucho miedo, y ahora todavía le temo un poco—. Ning Yu, tentativamente, se acercó a besar la frente de A-Chong, y al ver que no reaccionaba, bajó a besar su nariz, —Siento que en lo que más me parezco a él es en ser muy posesivo. Al mismo tiempo, también le tengo mucho miedo al abandono, y temo que los demás no me quieran.

A-Chong abrió los ojos y lo miró.

—Entonces, déjame contarte también sobre mí—. La voz de A-Chong seguía siendo perezosa, —Como persona, me gusta mucha gente, muchas cosas en realidad. Me gusta comer dulce, ácido y picante; me gusta lo caro, lo bueno, las personas y las cosas bonitas; me gusta lo nuevo y lo desconocido; no me gusta quedarme todo el día mirándome a los ojos con otra persona, y le huyo a las complicaciones.

—No soy una complicación.

—Ahora mismo me estás complicando muchas cosas—. La mirada de A-Chong comenzó a enfriarse, —Ning Yu, de principio a fin mi postura siempre ha sido muy clara, ¿por qué insistes en hacerte sufrir de esta manera?

Entonces A-Chong vio a este hombre de buena apariencia, mirándolo fijamente atontado, decir una frase: —No puedo controlarlo, de verdad me gustas mucho.

Mierda.

A-Chong cerró los ojos. Pensó: Este tipo está loco.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x