CAPÍTULO 44

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

Una mansión gigantesca de oscuro color bronce.

Estoy caminando en silencio siguiendo al subgerente Park Minseong.

Él, que fue quien acaba de lograr la loca hazaña de ‘disfrazarse de guía mecánico para engañar a la máquina y rescatar a un pobre novato’, se evaluó a sí mismo de esta manera:

—Su IA no era tan sofisticada como parecía. Más bien al nivel de un robot aspirador, ¿sabes? Por eso pensé que podría engañarlo al menos en apariencia por un momento.

A mí no me parecía que la inteligencia de esa máquina fuera tan mala…  pero estaba tan agradecido de que me salvara con una sincronización perfecta que apenas pude llorar.

—Pero… ¿Cómo se disfrazó de guía mecánica…?

—¡Ah! Con mi equipo personal. —el subgerente sonrió y me mostró la tela que llevaba colgada al cuello.

¡Ah!

Recordé lo que él mismo me había contado antes sobre su equipo exclusivo:

—Lo mío es un ítem de camuflaje, pero no puedo transformarme en otra persona y el tiempo de mantenimiento es corto. Lo uso más bien como último recurso cuando no queda de otra.

Hasta ahora solo había oído hablar de ello, porque casi siempre entrábamos en leyendas urbanas donde ese tipo de cosas no funcionaban o no servían de nada. Por fin veía el objeto real.

«En situaciones limitadas… ¡Es bastante bueno!»

Hasta me daban ganas de pedirle prestado su equipo como ‘material base’ para fabricar uno nuevo, pagando de mi bolsillo.

Pero ese no era el problema urgente ahora.

—Bien… uf. Ya te encontramos, Noru, así que salgamos rápido de este maldito lugar.

—¿Ya encontró una salida, señor?

—…

El subgerente Park no respondió y se limitó a sonreirá.

«Debe tener algún plan».

Decidí seguirlo sin dudar.

—Por aquí.

Volvimos a subir las escaleras desde el sótano 1.

No pasó mucho tiempo antes de que el ambiente cambiara: el tono bronce oscuro dio paso a un color latón más amarillento y apareció un enorme pasillo.

«Estamos en la superficie».

Solo eso ya era un alivio… pero la situación en el primer piso era un infierno.

—¡Aaaaaaaah!

—¡Mmmph! ¡Mmmphhh!

—¡Mi oído… mi oído!

Los gritos resonaban por todas partes.

«Ya pasaron dos horas».

Los empleados que habían estado escondidos parecían estar siendo atrapados uno por uno por las guías mecánicas y perdiendo nuevas partes del cuerpo… igual que yo antes.

—…

El subgerente Park no miró hacia los rincones de donde venían los gritos. Simplemente siguió caminando.

—Noru, no mires atrás.

—…

Sus manos estaban tan tensas que se le marcaban las venas.

—Sé que es duro, pero ahora mismo apenas podemos salvarnos a nosotros. Si vamos a seguir acumulando puntos aquí… también hay que aprender a abandonar a otros.

—…

De pronto recordé el momento en el talk show en que el subgerente había hablado con resignación sobre su supervivencia.

“—…Tengo un familiar hospitalizado. Si alguien pudiera pasar a verlo después de que termine esta sesión. Si es posible…”

Sentí que empezaba a entender cómo alguien con su carácter había logrado soportar este lugar…

Aun así, no protesté.

Poco después, el subgerente revisó los alrededores y pareció llegar exactamente al punto que buscaba.

Y ese lugar era…

—Aquí es.

—…

Una ventana.

La misma ventana opaca y sellada que Go Yeongeun había intentado abrir con todas sus fuerzas antes.

«¿De verdad piensa salir por aquí?»

Pero el subjefe no intentó forzarla. En cambio, levantó el dedo y golpeó suavemente.

Toc, toc, toc.

La ventana se abrió de golpe.

—¡¿…?!

No, no ‘se abrió’ simplemente, solo se deslizó hasta el suelo.

«… ¡Es una puerta de terraza!»

¡No era una ventana desde el principio!

«¿Entonces por eso el registro de exploración…?»

 

=———————

Registro de exploración número diecinueve. Correspondiente al testimonio de un visitante que intentó salir al exterior por una ventana, pero lo omitiremos por falta de credibilidad.

En esta exposición no existen ventanas.

———————=

 

Pensé que era solo un típico truco de manual de terror… pero realmente no había ventanas.

—Entremos.

—Sí.

No había tiempo para sorprenderse, así que salimos de inmediato. Apareció una pequeña terraza hexagonal con un sofá largo y una mesa. Pero, extrañamente, no se veía el paisaje exterior. Solo una espesa niebla negra.

Como si no tuviéramos permitido ver más allá.

Toc.

Justo cuando el subgerente cerró la puerta de la terraza mientras miraba alrededor, alguien que estaba sentado en el sofá se levantó y me dio una palmada en el hombro.

—Sabía que estarías a salvo.

Era la superior Eun Haje, y frente a mí estaban las pupilas verticales del jefe del Equipo Lagarto.

—Nuestro jefe dijo que no estabas cerca y que ampliáramos el rango de búsqueda… y justo saliste desde el piso de abajo.

—Gracias.

—¿Bajaste a propósito a ese lugar raro para buscar la salida? Muy propio de ti.

Miré de nuevo al subgerente Park. Solo ahora me di cuenta de lo arriesgado que había sido bajar al sótano 1 sin saber nada de los pisos.

«Gracias de verdad…»

Gracias a usted conservé mis ojos y además…

—Por cierto, ¿cómo abrió esto? Alguien intentó abrir la ventana antes y fracasó…

—¿? La abrí con la mano.

—…

Ah, ya veo.

«Cuando el cuerpo no funciona, la cabeza trabaja de más…»

Ahora que lo veía, la manija parecía un poco floja.

Si un guía mecánico se daba cuenta de esto, nos pasaría algo terrible…

Pero los superiores del Equipo D actuaron con calma y comenzaron a reunirse como si esto fuera normal para el jefe lagarto.

—Bien, ya estamos todos… ¿Intentamos escapar, jefe?

—Sí.

—… ¿Tiene algún método prometedor?

—Sí.

—… ¿Puedo preguntar cuál?

El jefe lagarto respondió brevemente:

—Aseguraremos una cuerda a la barandilla de la terraza y exploraremos el muro exterior de este espacio de exhibición.

—…

¿Perdón?

—Desde fuera deberíamos ver en qué piso está la entrada principal. Salimos por ahí y listo.

Eso suena…

—Entiendo.

Tal vez sonaría tentador… si esta maldita mansión no tuviera siete mil pisos subterráneos. Y si yo no tuviera en mi maletín un ítem que podía sacarnos de aquí más fácilmente.

«Con esto podemos salir».

Pensando en la vela que estaría endureciéndose, levanté la mano.

—Espere un momento, por favor.

Si se los mostraba y explicaba, podría convencerlos. Solo necesitaba ganar un poco de tiempo hasta que estuviera lista. Y además… quería intentar un rescate.

—Iba con dos compañeros y nos separamos. Deben estar cerca. Si me dan un momento, saldré a buscarlos…

—…

—…

Ah.

—Noru. —Dijo la supervisora Eun con voz tranquila—. Entraron exactamente tres novatos aquí. Contándote a ti.

—…

—Dicen que seleccionaron a algunos con buenos resultados recientes… pero tú sabes lo que es eso. Solo para rellenar números.

—Supervisora…

—Cállate un momento. —Eun hizo callar al subjefe Park y continuó—: ¿Viste a los de arriba en la reunión de hoy al mediodía? Esos jefes estaban esperando que esto fuera un grado A.

Recordé sus palabras:

“—No, si está claro que es una Oscuridad de alto grado, ¡pero salió un civil vivo! Esto podría ser un nuevo punto de suministro de materiales de alta calidad”.

—Estaban emocionados diciendo que podría convertirse en el lugar con mayor tasa de supervivencia entre todos los grados A. Después de todo, la esencia onírica de grado A siempre está agotada.

—…

—Los novatos… desde el principio estaban pensados para que murieran, así que incluyeron el cálculo del costo desde el principio.

Cuanto más veterano eres, más vale tu vida en el equipo de campo… pero al final, los novatos siguen siendo consumibles.

—Recuerda esto: cuanto más lejos están del trabajo de campo, más tratan la vida humana como moscas. —Eun suspiró y guardó su cigarrillo—. Así que cuida tu propia vida.

—…

—No hay tiempo. Bajemos ya. Tener compasión solo te hará sufrir.

A duras penas abrí la boca.

—No es eso.

—Buen chico… bueno, con suerte ellos también saldrán…

—¡Mis compañeros tienen un ítem de escape!

—¿¡…!?

Por supuesto, era una mentira.

—No sabemos qué hay afuera, así que no hace falta arriesgarnos con cuerdas. —Pero esto sí era cierto—: Con ese ítem podremos escapar de aquí con seguridad.

*** ** ***

Volví al sótano 1.

Mis piernas temblaban al caminar solo, pero como tenía un objetivo claro, el miedo se sentía más soportable.

Encontrar a mis compañeros.

—Te doy 20 minutos. Si no los encuentras, regresas sin ellos.

Mi mentira sobre el ‘ítem milagroso’ funcionó más o menos. El tiempo era corto, pero suficiente.

«No pueden haberse ido muy lejos».

Cuando alguien entra en shock, pierde movilidad. Probablemente estaban escondidos cerca.

Además, yo ya había dado una pista antes.

Dónde era buen lugar para ocultarse.

«Los ductos de ventilación».

Y al minuto 7 de búsqueda… Encontré a uno de mis compañeros acurrucado dentro de un ducto en el pasillo del sótano 1.

Era Baek Saheon.

—…

—Eh.

Él evitó mirarme.

—¿Quieres salir?

Me miró con enorme sospecha… pero asintió.

—Entonces dime dónde está Cordero-ssi.

Esto sonaba peligrosamente a interrogatorio…

—¡Entró al salón de exhibición de la izquierda! Probablemente se escondió detrás del sofá.

—…

Gritó la ubicación sin la menor duda. Qué persona tan desleal.

Así también encontré a Go Yeongeun con éxito.

En ese momento habían pasado 14 minutos.

—N-Noru… ¡Menos mal!

Le expliqué brevemente que había recibido ayuda de mis superiores y que debíamos movernos rápido. Y le pedí algo importante:

—Les dije a mis superiores que el ítem clave de escape lo tienen ustedes dos. Tienen que seguir esa historia.

—¡…!

Le entregué el papel doblado con el contorno de la vela dentro de mi maletín. Ella lo guardó con cuidado en el bolsillo frontal de su chaqueta y asintió.

—Solo tengo que cerrar la boca y actuar con tacto, ¿no?

¡Exacto!

Baek Saheon, naturalmente ignorado, me miró con cara de querer decir mil cosas… pero no habló.

Debía sentir que la salida estaba cerca. Cuando abrimos la puerta de la terraza y salimos los tres juntos, habían pasado exactamente 19 minutos.

Dentro del límite de 20. Uf.

—Los traje.

—Wow.

—Para ser Noru, era obvio que haría esto.

La supervisora y el subgerente hicieron comentarios, causando que mis dos compañeros se pusieran nerviosos. Era evidente que no estaban siendo muy acogedores. Además, el jefe lagarto ya estaba preparando la cuerda en la terraza.

—Ah, bueno…

—Saltémonos los saludos. —Dijo el jefe lagarto mientras amarraba la cuerda con un nudo de tensión—. Explique su ítem en 200 segundos.

Mis dos compañeros tragaron saliva al mismo tiempo.

Intervine de inmediato.

—¿Puedo explicarlo yo en su lugar?

—Sí.

Ahora tocaba hablar en serio.

Según los conceptos que yo había combinado, esta vela…

—Este ítem puede engañar a las guías mecánicas.

El jefe lagarto detuvo sus manos.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x