Capítulo 30

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Los dos permanecieron en el fondo de la piscina durante mucho, mucho tiempo.

Desde la tarde hasta la noche, desde la noche hasta el día siguiente.

Cuando el cielo volvió a teñirse del color pálido del alba, Yunhang se encontraba al borde del delirio.

Miró a la persona frente a él y se derrumbó sobre su cuerpo en un acto de total resignación.

“Tengo mucho sueño, quiero dormir”. Yunhang apenas tenía fuerzas para hablar, y mucho menos para entender “¿Cómo es que tú no estás cansado?”

Había pasado toda una noche. Temiendo que Yunhang no pudiera soportar más, Cang Yue solo liberó un poco de su esencia inductora esta vez “Ten piedad de mí, Hanghang”.

El tono era el de siempre, mimoso y coqueto, pero sus acciones eran todo lo contrario.

Los ojos de Yunhang estaban enrojecidos, ya sin lágrimas que derramar.

Nunca imaginó que un día terminaría haciendo algo así bajo el agua. Quizás, gracias a la protección de Cang Yue, no había sido demasiado desagradable; su temperatura corporal no había bajado ni nada por el estilo.

Pero la duración excesiva inevitablemente había causado cierto dolor por la fricción. Incómodo, Yunhang frunció el ceño y se quejó.

Cang Yue parecía aún más orgulloso, pero se volvió más tierno.

“Deja que te cure, gege”.

Sus apodos cambiaban constantemente, pero cuando usaba “gege”, siempre era con mala intención.

Yunhang quiso negarse, pero bajo los efectos de la inducción, su anhelo era más fuerte que su resistencia.

Una resistencia fingida que terminaba en complicidad.

Al final, solo pudo cubrirse los ojos con las manos.

Recordó la noche anterior.

En las profundidades, Cang Yue no ocultó en absoluto la naturaleza salvaje de su raza sirena. Lo abrazó por detrás, usando la forma más primitiva de su especie.

Yunhang sintió una ola de vergüenza.

Sus piernas estaban apretadas por la cola de sirena, lo que intensificaba aún más las sensaciones.

Inquieto, Yunhang recibió un beso de Cang Yue. Sus largos y oscuros cabellos caían sobre él, haciéndole sentir como si estuviera envuelto en un capullo seguro.

Acarició la aleta de la oreja de Cang Yue, intentando negociar con palabras dulces.

Lamentablemente, estaban en pleno período de apareamiento. Sus gestos solo volvían más loco al tritón.

Su vientre fue acariciado de nuevo. Cang Yue, aún insatisfecho, murmuró “¿Por qué aquí está plano, gege? ¿Dónde está nuestro bebé?”

Yunhang le lanzó una mirada fulminante, aunque en su estado actual carecía por completo de poder intimidatorio.

“¡Soy un hombre, no puedo quedar embarazado!”

Cang Yue lo masajeó un poco más, sin parecer muy convencido.

“Entonces me quedaré con gege hasta que lo logre, ¿vale?”

Yunhang “…”

Cuando todo terminó finalmente, su espalda temblaba.

En su mente aturdida solo había espacio para un pensamiento, un alivio inmenso por haber sobrevivido.

── .✦

Lo primero que hizo Yunhang al salir del agua fue dirigirse, sin dudarlo, al botiquín y sacar el inhibidor.

Era incapaz de soportar una semana entera de período de apareamiento.

Había sobreestimado sus fuerzas.

Cang Yue miró el pequeño vial oral en la mano de Yunhang, y sus aletas de las orejas se bajaron.

“No hace daño al cuerpo”. Yunhang se sentó en su regazo y habló en voz baja “Yo también sufro. Ten compasión de mí, Cang Yue”.

Cang Yue apretó los labios “¿No te gusta?”

Ser rechazado durante el celo era algo difícil de aceptar para él. Una inquietud comenzó a agitarse en su interior.

El rostro de Yunhang se sonrojó “Me gusta. Eres el mejor”.

Cang Yue rodeó su cintura con el brazo y dejó escapar una leve sonrisa de satisfacción.

“Pero quiero descansar. Solo un día, ¿vale?”

Cang Yue guardó silencio.

Yunhang se inclinó y besó su barbilla “Cang Yue…”

El tritón emitió un resoplido y finalmente cedió, bebiendo el inhibidor.

Yunhang se quedó con él un rato, asegurándose de que Cang Yue no tuviera ninguna reacción adversa antes de poder relajarse.

Cang Yue no quería dejarlo ir y lo estrechaba en sus brazos, restregándose contra él.

Quizás por efecto del inhibidor, Cang Yue no actuó como de costumbre, limitándose a enterrar la nariz en su cuello y respirar su aroma.

Lo que Yunhang no sabía era que ya había sido marcado por completo por el tritón. Su cuerpo entero estaba impregnado del rastro de Cang Yue, algo que llenaba de orgullo al tritón.

Ese día seguía siendo soleado. La luz del sol atravesaba las nubes y se reflejaba en la piscina, creando destellos danzantes.

Al posar la mirada en ella, Yunhang desvió la vista de inmediato, con las orejas enrojecidas.

No se atrevía a recordar lo que había ocurrido dentro.

“Vayamos al Distrito B”, propuso Yunhang.

Cang Yue se incorporó, inclinó la cabeza y mostró una expresión de total perplejidad.

Yunhang titubeó “Quiero… salir a cambiar de aires…”

Le tenía auténtico pánico a la piscina en ese momento.

A Cang Yue le encantaba llevarlo dentro de la concha gigante, que era su verdadera guarida.

Era la manera del tritón de reafirmar su dominio.

Su compañero. Su territorio.

Cuando el ánimo le venía, su cola de sirena se enroscaba alrededor de Yunhang y lo llevaba al centro de la piscina.

Aprovechando un descuido de Yunhang, con cierta malicia, lo llevaba hacia la superficie y emergían solo lo justo para asomar la cabeza.

Cang Yue casi lo mata del susto.

Aunque no hubiera nadie en la villa ni visitas de vecinos o amigos, la tensión de Yunhang no cedía.

Su cuerpo se ponía más rígido que sus nervios.

Cang Yue lo percibía y se excitaba aún más, mostrando los colmillos, con los ojos enrojecidos.

Cuando los drones de patrulla se acercaban desde la distancia, Yunhang simplemente escondía la cara en el hombro de Cang Yue, temblando de miedo y sollozando en voz baja.

Cang Yue lo cubría con su cuerpo y lo besaba.

Luego, soltaba su cola y con un poderoso movimiento de su aleta caudal, la lanzaba hacia el aire. El dron de patrulla caía hecho añicos.

“…”

Yunhang terminó pagando una multa por ello. El gobierno envió la factura directamente a su terminal.

Tras indagar con cautela, se enteró de que, por suerte, solo se trataba de un dron de patrulla estándar, con un rango de captura de imágenes limitado. Había sido derribado por Cang Yue justo al llegar al borde de la piscina, sin haber logrado grabar nada comprometedor.

Las autoridades lo reprendieron, instándolo a controlar mejor a su “sirviente” y a no permitir que su espíritu juguetón llegara tan lejos.

Yunhang respiró aliviado, aunque también sintió un punto de irritación.

Pero Cang Yue, en ese momento, lo necesitaba desesperadamente. Aparte de destruir el dron, no había hecho nada malo.

Cada día se mostraba mimoso y pegajoso, con toda su confianza y dependencia escritas en el rostro.

¡Nadie podía resistirse a un pequeño tritón así!

¿Qué podía hacer Yunhang?

Pues, por supuesto, perdonarlo.

Demasiados recuerdos, de todo tipo, estaban asociados ya a esa piscina. Yunhang necesitaba escapar urgentemente.

Realmente no podía soportarlo más.

“Viviremos un par de días en el Distrito B y luego volveremos. Han cambiado los muebles allí, ¿no quieres verlos?”

En comparación con los muebles nuevos, a Cang Yue le interesaba más la perspectiva de desbloquear un “nuevo mapa”.

Movió las aletas de las orejas y sonrió con docilidad “Lo que diga gege”.

── .✦

Como ya habían vivido antes en el Distrito B, allí quedaban artículos de uso diario, así que no necesitaban llevar mucho.

Cuando llegaron a la villa del Distrito B, el tío Zhang acababa de enterarse. Los miró con sorpresa “¿Joven maestro? ¿Qué hacen aquí ahora?”

“Vine a echar un vistazo y a quedarme un par de días”. Yunhang vestía una camiseta blanca de manga corta. La piel visible parecía lisa y suave, sin rastro alguno.

Pero si alguien le levantara la ropa, descubriría un panorama completamente distinto.

Eran las marcas que Cang Yue había dejado. Había sido extremadamente posesivo, negándose a curárselas. Solo las del cuello y los codos habían sanado porque Yunhang se lo suplicó insistentemente.

Por suerte, las demás solo parecían alarmantes a la vista, pero no causaban dolor.

El tío Zhang se mostró muy contento ante su llegada “Estos días he estado preocupado, sin nadie que te cuidara. Si van a quedarse un tiempo, entonces yo…”

“Tío Zhang”, Yunhang lo interrumpió, sintiendo un poco de culpa “Has trabajado mucho estos días. Regresa al Distrito A a descansar. Cang Yue y yo en el Distrito B es suficiente”.

Zhang Shu “¿…?”

En un instante, la villa del Distrito B volvió a quedar solo para ellos dos.

Hoy, Cang Yue se estaba portando excepcionalmente bien. Había aguantado todo el tiempo que Yunhang habló con los demás sin protestar.

Primero fueron a la piscina trasera.

Yunhang recordaba los datos que le había dado el profesor Ke, los tritones en su período especial, si abandonaban su residencia para ir a un lugar desconocido, podían sentir una ansiedad instintiva.

Así que Yunhang lo llevó a reclamar el territorio, para ayudarlo a disipar esa inquietud.

Efectivamente, al ver el agua, el cuerpo ligeramente tenso de Cang Yue se relajó. Se quitó la chaqueta, revelando los músculos de su espalda, de líneas fluidas y refinadas, que se desvanecían sutilmente bajo la cintura.

Sin dudarlo, se zambulló en el agua.

La piscina del Distrito B no tenía cueva, ni juguetes preparados para el bebé. Después de nadar de ida y vuelta, Cang Yue mostró su descontento.

Regresó al borde y miró a Yunhang con una expresión llena de reproche.

Yunhang, entre la exasperación y la risa, puso cara seria y le dio unos golpecitos con el pie en el hombro “Hacerse el pobre no funciona esta vez. Tú mismo te lo has buscado por pasarte de la raya…”

Si no, no estarían allí.

Cang Yue se apoyó en el borde e intentó arrastrar a Yunhang al agua “Baja a jugar”.

Que no hubiera nada en el agua no importaba.

Yunhang era su compañero. Con llevárselo consigo, era suficiente.

Pero Yunhang había pasado un día y una noche bajo el agua. En ese momento, no tenía el más mínimo deseo de volver a entrar.

Al ver su negativa, Cang Yue no podía forzarlo. Se hundió en el agua y se alejó.

Nadó hacia el otro extremo de la piscina, se acomodó allí y le dio la espalda, haciéndose el desentendido.

Yunhang lo observaba desde el lado opuesto.

Cang Yue sí que tenía un mal carácter.

Bajo los efectos del inhibidor, Cang Yue resultaba especialmente adorable. Yunhang casi lo echaba de menos.

Sin embargo, ese estado de ánimo no duró mucho. En este período, la dependencia del tritón hacia su compañero superaba cualquier otra cosa. Una vez pasado el enfado, volvió nadando por su cuenta.

Se detuvo a un metro de distancia de Yunhang, sin acercarse más.

Yunhang comprendió el mensaje y habló con dulzura “Dentro de la casa hay muchas cositas, y juguetes que le gustarían a un bebé. ¿Vamos a buscarlos?”

Cang Yue se acercó de inmediato y estiró la mano para tocarle el vientre “¿Y el bebé?”

La obsesión de un tritón en celo con la descendencia era profunda. Yunhang sabía que Cang Yue entendía perfectamente que él no podía concebir, pero aun así aprovechaba cada oportunidad para manosearlo.

Por un momento, Yunhang ya no sabía distinguir si era puro instinto del celo o si Cang Yue lo estaba molestando a propósito.

Cang Yue persistió “¿Hay o no hay?”

Con cara de fastidio, Yunhang respondió “No”.

Cang Yue bajó ligeramente las pestañas y emitió un resoplido.

Una vez que Cang Yue se hartó de nadar, Yunhang lo llevó arriba.

La disposición del dormitorio no había cambiado, pero todos los muebles eran nuevos. El tío Zhang había reemplazado expresamente el sofá y la cama por otros más grandes, temiendo que Yunhang durmiera incómodo.

Las lámparas de la pared también eran nuevas y, posiblemente por olvido, estaban encendidas, proyectando una luz cálida sobre la pared y el zócalo.

El suelo había sido cubierto con una alfombra suave y mullida. Pisarla descalzo era como caminar sobre nubes y a Yunhang le encantó.

Sin pensarlo, se quitó los zapatos y los calcetines y comenzó a caminar sobre ella.

Cuando se cansó, se sentó frente al ventanal panorámico, contemplando el paisaje del Distrito B.

Cang Yue se sentó frente a él, tomó sus pies entre sus manos y comenzó a juguetear con ellos.

Luego, con sumisa devoción, le masajeó las pantorrillas y los dedos de los pies.

Yunhang lo miró con desconfianza.

Al percibir su mirada, Cang Yue volvió la cabeza hacia él y le ofreció una sonrisa complaciente.

La atmósfera era tranquila y agradable, y en el aire no flotaba ningún rastro de esa esencia especial.

Al confirmar que no había otras intenciones ocultas, Yunhang relajó su cuerpo por completo.

Una vez que una pierna quedó satisfecha, le tocó el turno a la otra, para que Cang Yue continuara su tarea.

En el horizonte, el último destello crepuscular se ocultó tras el perfil de los edificios, y las nubes teñidas de carmín tiñeron la mitad del cielo.

“Cang Yue, mira el atardecer”. Yunhang apoyó la mejilla contra el cristal, señalando hacia fuera con un susurro de admiración “Qué hermoso”.

Cang Yue siguió su mirada “Mmm”.

Desde que llegó a este mundo, parecía no haber tenido un momento tan relajado para apreciar el paisaje.

Al principio, cada paso lo daba con suma cautela, como caminando sobre hielo fino. En aquel entonces, jamás habría imaginado que las cosas tomarían este rumbo.

El villano final no se había corrompido. Estaba allí, masajeándole los pies voluntariamente, mimándolo como a un tesoro.

Con solo un gesto, obedecería dócilmente.

Yunhang no pudo evitar sentir algo de vanidad.

Su corazón se llenó de una satisfacción y una felicidad indescriptibles.

Se tumbó con comodidad sobre la alfombra y, moviendo los dedos del pie, lo llamó “Ven aquí”.

Cang Yue soltó su pantorrilla, apoyó las manos en el suelo y se acercó arrastrándose, deteniéndose justo encima de él.

Su negra y lisa cabellera cayó hacia delante, esparciéndose a ambos lados de la alfombra.

El rostro hermoso y delicado del tritón estaba ahora frente a él. Yunhang enganchó un mechón de su cabello con el dedo y luego abrió los brazos “Un abrazo”.

Al instante, fue envuelto por un cálido abrazo.

En el aire volvió a aparecer el aroma familiar. No era la esencia inductora; era Cang Yue calmándolo, una languidez propia de quien está saciado y satisfecho.

Yunhang se restregó desordenadamente contra él unos momentos, arrugando rápidamente la impecable camisa blanca de Cang Yue.

En realidad, Yunhang había comprado esa camisa hacía mucho tiempo, y solo la encontró en el armario antes de salir hacia el Distrito B.

Era una camisa de manga larga, de un blanco puro.

Cang Yue, con sus hombros anchos y cintura estrecha, prometía un espectáculo digno de contemplar al llevarla puesta.

Le pidió que se la pusiera, abrochando cada botón meticulosamente hasta el último. El resultado superó con creces lo que su imaginación había concebido.

Tenía ganas de mancharlo.

El corazón de Yunhang latía con fuerza. Al encontrarse con la mirada de Cang Yue, llena de una confianza absoluta, la culpa y los pensamientos oscuros brotaron a la vez en su interior.

Cang Yue lo llamó “Hanghang”.

Yunhang sintió que algo se rompía dentro de su mente.

Ya no vaciló. Se dio la vuelta, se paró y comenzó a caminar hacia el interior de la habitación, pero en dos pasos, Cang Yue atrapó su tobillo.

Con aire desvalido, no quería que Yunhang se fuera.

Yunhang se volvió rápidamente y le dio un beso “Pórtate bien. Voy a buscar algo”.

Cuando Cang Yue soltó su agarre, Yunhang se alejó rápidamente y regresó poco después.

En su mano llevaba una corbata negra.

Cang Yue había visto a Yun Jiang usarlas, pero él no las entendía. Preguntó, como un niño curioso “¿Qué es esto?”

Yunhang no respondió. Colocó la corbata alrededor de su cuello y dijo con tono persuasivo “Te la pondré, ¿bien?”

Durante el período de apareamiento, el tritón es extremadamente sensible a las más mínimas intenciones de su compañero. Puede captar con precisión incluso el más leve destello de tentación que el otro libere.

Lástima que no había transformado su cola; no podía envolverlo con ella por instinto.

“Está bien”. Era incapaz de negarle nada a Yunhang, y recordó tener en cuenta sus sentimientos “Pareces incómodo”.

Yunhang le mordió la oreja, un acto que puso a Cang Yue en un estado de mayor agitación que las simples caricias.

Efectivamente, la respiración del otro se contuvo y sus manos se aferraron al borde de su camisa.

“Sí, me siento incómodo”. Yunhang se sentó a horcajadas sobre las piernas de Cang Yue, bajó la mirada y comenzó a anudarle la corbata lentamente “¿Jugamos a otro juego?”

La mirada de Cang Yue se posó en sus dedos largos y delgados.

“Sí”.

El tritón, bajo los efectos del inhibidor, no era tan impulsivo como de costumbre. Podía escuchar y asimilar todo lo que Yunhang le decía.

Una necesidad difícil de contener, pero que aun así debía ser reprimida.

Una sensación contradictoria de fuego y hielo a la vez.

Era la primera vez que Cang Yue experimentaba algo así, y sus aletas de las orejas se agitaban frenéticamente.

Pero al final, la incomodidad lo superó. Se sintió agraviado, con las comisuras de los ojos enrojecidos “Hanghang”.

Yunhang se limpió la comisura de los labios y alzó la mirada hacia él “¿Quieres tomar tú el control?”

Afuera, ya había oscurecido por completo. Yunhang estaba apoyado contra el ventanal, con el resplandor de miles de hogares iluminando la noche a sus espaldas.

Cang Yue aún no se había acostumbrado a la sensación de la corbata, así que se la quitó.

Luego, por pura intuición, se la devolvió a Yunhang.

La oscuridad envolvió por completo la visión de Yunhang. Instintivamente, llevó las manos a sus ojos, pero Cang Yue se lo impidió.

“Gege, quiero ver esto”.

La piel blanca como la nieve, manchada por una franja de negro. Como barro sobre un campo nevado, como la luna clara oscurecida por una nube. Cang Yue había descubierto un nuevo mundo.

No podía dejar de admirarlo.

Una sonrisa se dibujó en su rostro, con un destello de locura.

“Hanghang, eres tan hermoso”. Cang Yue lo abrazó, cubriéndolo de besos “Me gustas tanto”.

Con la vista bloqueada, Yunhang no tenía más opción que recibir ese afecto.

“No puedo verte”.

“Entonces no mires”. Cang Yue lo estrechó contra sí “¿Qué tal si jugamos un juego?”

Una inquietud vaga se apoderó del corazón de Yunhang. Su instinto le decía que debía negarse, pero al abrir la boca, la curiosidad ganó “¿Qué juego?”

Cang Yue sujetó sus manos “Podrás adivinarlo más tarde”.

“¿Si estoy en forma humana…? o ¿si tengo cola de sirena?”

Yunhang “…”

Nota del Autor:

Esta novela NO incluye mpreg. El deseo de Cang Yue de que Hanghang tenga un bebé es puramente un instinto de su período de apareamiento, algo similar a un deseo o fantasía.

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