CAPÍTULO 32

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—¿Por qué?

Mi frente se arrugó a causa de la confusión.

Aunque se decía que era un hombre tranquilo, Jasón no era una persona tan relajada Además, cómo había pasado un tiempo antes de que por fin regresara a su ciudad natal, era normal que estuviera visitando a sus familiares o amigos. De hecho, la familia Kazar hacía fiestas todos los días.

—¿No debería ser la persona más ocupada de la capital? ¿No debe de saludar a todos los miembros de su familia?

—Es porque no me gusta hablar con los mayores durante mucho tiempo.

—Bueno, a mí tampoco me gusta hablar contigo.

—En ese caso, ¿puedo hacer otra cosa que no sea solo hablar?

¿Se ha vuelto en verdad loco? Jason que estaba preparando la tetera para que la leche hirviera y que me acosaba al mismo tiempo, a pesar de que pudo haberlo evitado, Jason parecía que fue golpeado en la cara con algo.

Sin molestarse siquiera en limpiar su cara mojada, habló en voz baja sin mirarme.

—… Es por todo lo que estás pasando.

—Si empiezas a hablar bruscamente no te sorprendas si contesto de la misma manera.

Jason se limpió el agua de su cara con la palma de la mano. Como perdí el apetito, dejé mi vaso en el suelo, pero Jason continuó.

—…Me preocupo por ti.

—No te molestes en hacerlo.

—¿No está haciendo algo que molesta?

—¿Me está culpando ahora?

Lo miré fijamente a él y a su ridícula transferencia de responsabilidad, pero él no se movió. La expresión en su rostro era de determinación.

—Sí. En ese caso Lady Mizerian por favor hágamelo saber, ¿cómo pudo hacer eso?

—¿Por qué lo preguntas? Nunca antes te importó como era yo.

Jason se echó a reír.

Las llamas eran cálidas, por lo que acerqué mis manos con suavidad.

Pensaba en descansar durante mucho tiempo, pero ya no podía hacerlo. Ya sea que Jason viniera por Orden Real o fuera enviado por el Marqués, en estos momentos, yo estaba en condiciones de ser capturada y llevada de vuelta.

Apreté mis manos para tener una idea de cuánto es lo que me cuestionarían.

—¿Cómo está la capital?

—Dígame cómo ha estado usted y se lo diré.

—De maravilla, finjamos que esto nunca sucedió.

—¿Por qué?

—Porque no quiero decírtelo.

Jason me miró con perplejidad y no me importaba si me miraba de esa forma. ¿Cómo podría lucir bien cuando en primer lugar fue él quien me amenazó con respecto a Helena?

Podría haber sido más amable si hubieran enviado a un extraño en lugar de Jason; él solo observó mi rostro frío antes de levantar las manos.

—Bien, de acuerdo. Este feo asunto nos tiene a ambos comprometidos. La ciudad está en caos debido a Lady Mizerian, la persona que desapareció. Eso ha hecho que los rumores sobre el tren que está defectuoso y se ha detenido en la última parada.

¿Se detuvo el tren? Eso no era posible.

—Encontrarla se convirtió en la máxima prioridad. No ha ascendido al trono, pero desde que tuvo su ceremonia de mayoría de edad, eres un miembro de la familia Imperial y Lady Mizerian… Por su actitud parece que escapó a propósito.

—¿Me llevarás ahora mismo?

Jason inclinó la cabeza con una sonrisa astuta.

—No lo sé, depende de cuantas excusas diferentes me de Lady Mizerian.

De hecho, por lo que veía los hombres guapos de esta historia parecían tener la habilidad de ser molestos.

Era aún más irritante porqué a diferencia de esos otros dos hombres, Jason parecía ser muy bueno al usar su apariencia. ¿En ese momento es para decir “solo estoy jugando” como si fuera una jerga?

Suspiré y le ordené a Anakin.

—Anakin, tengo que volver así que empaca tan pronto como llegues a la posada.

—¿Así de sencillo? ¿Cómo puedes no decir ni una palabra para intentarlo?

Me quedé sin palabras por un momento y casi me río, pero aún así le pregunté a Jason sin ocultar mi irritabilidad.

—¿Por qué debería de intentarlo contigo? Dígame Sir Kazar. Deme una buena razón y lo dejaré ganar.

—A veces, es importante mantenerse al día con su oponente, Lady Mizerian. No se trata solo de ganar o perder. Si actúa de esa manera solo tendrá enemigos innecesarios en el futuro.

—No me importa.

Tener amigos no significaba que sería algo bueno para mí. Cuando vi a Helena me di cuenta de eso. ¿Qué podrían hacer mis amigos contra esos hombres guapos y poderosos? Incluso Eris que no tiene amigos, no es capaz de detenerlos.

—Ya tengo muchos enemigos ¿qué importa si hay uno o dos más?

—¿Eso está bien? ¿Soy su enemigo?

—¿No ha sido mi enemigo desde un inicio? Pensé que ya me había declarado la guerra.

—Es porque tienes una debilidad.

¿Una debilidad? ¿Se encontró con Heebris o el Padre Prometheus? Mi cabeza dio vueltas rápidamente. A pesar de que Bonitao definitivamente estaba cerca de Randol, era demasiado pronto para pensar que así fuera.

Como el tren no había regresado de su última parada, no le habría quedado más remedio que venir a caballo, y se decía que el trayecto hasta Bonitao habría sido de cinco días por lo menos.

Bonitao que estaba más cerca de Randol y tomaba la misma distancia, por lo que estaba claro que se había ido tan pronto como recibió la noticia de que había llegado.

—¿Vas a decir que te escapaste con un caballero bajo el pretexto del amor?

Por un momento me preocupé, pero Jason rápidamente señaló la inutilidad de eso.

—La familia Imperial, ¿sabe cómo va actuar el Marqués si se entera de esto? tu caballero será decapitado por seducirte e inmediatamente quedarás atrapada en el palacio para vivir allí por el resto de tu vida.

—¿Escapar por amor es demasiado romántico para tu edad Lord Kazar? ¿Eso es lo que pensarías al verme saltar por el precipicio?

Tal vez porque era un héroe, la idea era fresca teniendo en cuenta que todavía era joven dentro de la sociedad aristocrática o más bien, puede haber escuchado demasiado sobre las historias de amor de un juglar mientras viajaba.

Solo un amante saltaría sobre un precipicio mientras que el otro mira o los dos saltan juntos.

—Vine a Randol para morir.

Esto era una mentira, pero no importaba. Ir a Bonitao fue uno de los esfuerzos por morirme, y aunque no tenía la forma de regresar, al menos sabía porque vine a este lugar.

Jason se rió con incredulidad.

—Miente. Sea honesta lady Mizerian. Yo se eso, cuando alguien se enamora, todo el mundo se vuelve caótico.

—Si piensa que estoy mintiendo, es asunto suyo.

Lentamente, la sonrisa en el rostro de Jason desapareció y como la tinta que se manchaba en el agua, una nueva expresión se apresuró a mostrarse en su rostro.

—¿Por qué?

—¿Realmente se necesita una razón?

—¿Qué me estoy perdiendo?

Me levanté mientras hurgaba entre las brasas apagadas, lo miré y le respondí en voz baja.

—No me pone triste pensar en que voy a morir.

Sin embargo, una explicación más detallada sería imposible de entender para Jason. Era un hombre que quería vivir un poco más a pesar de que se convirtió en un mercenario, en donde su muerte estaba asegurada. Quería vivir, porque quería volver y encontrarse… Con el amor de Helena.

—No me arrepiento de nada incluso si mi cuerpo colapsa en este momento.

Era una gran diferencia que no podía llenarse con una leve simpatía.

*** ** ***

Mientras Anakin iba a la posada a organizar nuestro equipaje. Yo seguía pensando que debería de comprar recuerdos ya que estaba de viaje.

La región de Randol era famosa por sus lagos y sus salchichas, pero llevar comida era un poco… Si estuviera en Corea, les habría comprado una bebida, pero me sentí culpable al consumir alcohol en el cuerpo de una joven dama y que era una mujer noble.

¿Habría algo apropiado si miro alrededor de la zona comercial? Sería mejor elegir mirando las cosas yo misma. Mientras me preparaba para salir de nuevo, Jason me preguntó.

—¿A dónde vas?

—Tengo unas cosas que comprar.

—Entonces vayamos juntos.

A pesar de que mi rostro se arrugó con claros signos de disgusto, Jason no respondió como si estuviera rodeado por una pared de hierro. No todo el mundo puede ser un héroe de corazón frío. Eso fue admirable… A pesar de que tuvo el descaro de responder.

—¿Es posible que Lady Mizerian no quiera volver a escapar? Es posible que quiera escabullirse de nuevo ¿no debería de agradecerme?

Era realmente tan sucio y barato, pero me contuve porque no tenía nada que decirlo.

Había bastante gente en las calles incluso durante el día. Seguí mirando por los alrededores para ver si había algo en las tiendas que llamara mi atención, mientras que Jason tosía para que le prestara atención, pero fue en vano.

Era molesto, así que tosí para indicar que estaba a salvo.

—Ya que estás tosiendo no debes de sentirte bien ¿Por qué no vas a descansar y dejas que continúe?

—Creo que Lady Mizerian necesita mi ayuda.

Me paré a un lado con una expresión amarga que decía: “Si dices tonterías te mataré”, aun así, me quedé a escucharlo.

En el libro, Jason capturó el corazón de Helena con historias interesantes. Dado que Helena había vivido dentro del palacio toda su vida, cada vez que Jason hablaba, soñaba con el mundo que él le compartía.

Jason la vio, se enamoró de ella y le prometió que la sacaría de ese lugar algún día: “Vamos juntos a una aventura, al mar… Vamos…”

Fue por el Príncipe Heredero que se quedó en el palacio por un tiempo, y a pesar de que Heebris era el Sumo Sacerdote, deambulaba principalmente por lo barrios bajos de la ciudad para brindar alivio, por lo que no era apto para hacer ningún viaje o ir de aventura.

—La región de Randol no es famosa solo por su lago y sus salchichas. Otra de las cosas son sus piedras en bruto del fondo del lago. Hay una leyenda que dice que, si usas esas joyas hechas con las piedras del lago, puedes vivir una larga vida sin enfermedades.

Aunque la explicación se parecía mucho a la de un guía de paquetes turísticos, eso fue interesante. Las piedras preciosas no serían demasiado lujosas o brillantes por lo que las sirvientes podrían usarlas fácilmente, además una vida sana y larga. Era perfecto.

Era mejor vivir una vida larga y saludable que hacer una fortuna.

Al ver mi expresión, Jason me preguntó de manera triunfal.

—¿La guío?

Asentí, pero de alguna manera sentía que acababa de perder y eso me molestó un poco.

Tan pronto como entramos en la tienda, el guapo dueño nos saludó.

—¡Bienvenidos! Nuestra tienda Rolling Stones, es una tienda en donde se venden las preciosas lágrimas de Vivian.

—No…

La risa casi estalla al escuchar ese nombre tan familiar, pero me contuve apretando los dientes con fuerza. El interior de la tienda estaba repleto de lo que parecían ser piedras ordinarias.

A pesar de que la tienda afirma que son piedras en bruto, no eran ninguna gema por lo que fue un poco desconcertante ya que no parecían más que pequeñas piedras lisas.

¿De verdad no es un estafador? Como si mis pensamientos fueran evidentes por mi expresión, el dueño se acercó a mí rápidamente y se frotó sus manos.

—¡Oh, señora! ¿Quiere un regalo?

—¿Señora? —pregunté

—¡Vaya! ¿No es la persona a tu lado su esposo?

A mi lado, Jason sonrió y estuvo a punto de poner su mano en mi hombro. Aparté su mano y le respondí con una punzada de ira.

—No es mi marido. Nosotros no somos así, quiero dar un regalo a mis sirvientas, ahora tráeme un artículo adecuado.

—¡Oh, discúlpeme!

El dueño de la tienda hizo varias reverencias de disculpa y luego desapareció rápidamente detrás de mí.

—Estoy herido, me cortaste con un solo cuchillo.

—No me importa.

Ya sea que te lastime o no. ¿Por qué me importa? ¿Es más divertido cuando intenta hacerse pasar por su esposo, sabiendo que ella tiene un prometido?

El dueño volvió con la caja en sus brazos, luego uno por uno me los mostró.

—Hay una razón por la cual la piedra preciosa se llaman las lágrimas de Vivian, y a pesar de que parece ordinario por fuera por dentro…

La piedra preciosa estaba a la mitad. Vi que dentro había una misteriosa y transparente luz del color del lago, aunque no es una joya emite una luz suave y hermosa.

—¿No es hermoso? Cae en una forma circular debajo del lago e incluso su color se asemeja a un lago por lo que se hizo muy famoso, ya que se parecen a las lágrimas de un hada. Es una especialidad que solo proviene de esta provincia por lo que todos visitan Randol compran uno.

—Un collar o una pulsera, ¿qué es mejor?

—Si vas a dárselo a tus doncellas es probable que les gustaría un collar o un dije ya que no debería de ser un problema cuando estén trabajando.

—Entonces lo compraré en forma de collar, envuelva cinco o seis.

Cuando terminé el cálculo Jason parecía que iba a dárselo a Helena, pero ¿por qué estaba mirando las piedras en bruto cuando podría comprar uno ya hecha?

—¿Va a dárselo a lady Antlebloom?

—Sí… Quiero hacerlo yo mismo.

—¿Por qué perder el tiempo cuando puede comprar algo que ya está hecho? ¿Qué hará si falla?

Jason sonrió de manera sutil.

—Es solo que… Quiero que ella lleve algo que esté manchado por mis manos.

Un hombre pervertido.

Tuve que controlar mi expresión, pero mi rostro se arrugó ante la respuesta innecesariamente honesta.

Incluso si las palabras tuvieran el mismo significado, el sentimiento evocado sería diferente dependiendo de la expresión. No es como si no hubiera sinceridad en ellas, pero ¿no sonaba como un pervertido deambulando que buscaba las medias que llevaba puestas?

◊♦♦  ◊♦♦ ◊♦♦

¡Gracias por la ayuda, Hikari~!

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