Mientras Ning Yu guardaba silencio frente a él, A-Chong estaba pensando en Buda.
El shifu había dicho: en nuestra práctica espiritual, lo que cultivamos no son méritos, sino un corazón compasivo. Cuando recitamos sutras, lo que recitamos no son historias budistas, sino la purificación de los seis sentidos. Cuando juntamos las palmas y bajamos la cabeza, no es para someternos o rebajarnos, sino por reverencia a los seres vivos. Y creer en Buda, no es creer en la deidad misma, es creer en causa y efecto, y en retribución.
A-Chong no creía en todo lo anterior, solo creía en esa frase sobre causa y efecto, y retribución. Sabía que la San-jie tenía razón: al caminar por el jianghu, el mayor taboo es involucrar sentimientos verdaderos. Además, él de por sí no era una persona limpia; aunque no tenía vidas humanas en sus manos, al final también estaba sucio, manchado, imposible de lavar.
Su madre había caído por una palabra: “sentimientos” y su padre había caído por una también: “lealtad”. Los finales de ambos fueron insatisfactorios. Según el dicho de la San-jie, y el camino de vida que ella le enseñó, lo mejor es seguir un solo camino hasta la oscuridad; confiar en una persona no es tan bueno como confiar en un perro. Y partiendo de las experiencias pasadas de A-Chong, esta frase en realidad era correcta.
Los hechos tienen causa y efecto, las personas tienen retribución. A-Chong creía en esta frase. Por eso, este Ning Yu que había aparecido en un punto de inflexión en su vida, en realidad debería decirse que era una molestia.
Esta noche estaba destinada a ser intranquila.
Ning Yu estaba constantemente intranquilo, con el ánimo decaído. Estaba pensando en si esta sería la última noche que podría venir a la casa de A-Chong. Incluso ya estaba pensando que, si A-Chong lo rechazaba por lo de San-jie… ya no tendría una razón sostenible para quedarse. Todo lo demás le daba igual, pero si iba a hacer que A-Chong fuera tratado de esa manera por San-jie, Ning Yu solo sentiría tristeza.
Él estaba ensimismado, cuando escuchó que A-Chong de repente le decía: —¿San-jie te asustó?
Ning Yu todavía no había pensado bien cómo responder, cuando A-Chong añadió: —No te preocupes demasiado, ella es así.
Ning Yu frunció el ceño, su tono era de disgusto: —Aunque digas eso… tú mamá es demasiado feroz, todavía tienes heridas, ¿cómo puede ser así?
—Ella no es mi mamá—. Después de decirlo, A-Chong reflexionó un momento y cambió la forma de decirlo: —Quizás media mamá. Entre ella y yo… es así, estoy acostumbrado, no le des importancia, no te traumatices. No está enojada porque seas hombre, ella hubiera hecho lo mismo con quien fuera.
¿Media mamá? Esto… pero inmediatamente ese “estoy acostumbrado” hizo que Ning Yu se sensibilizara de repente, su expresión se volvió extremadamente fea, —¿Ella… te golpeaba así a menudo?
A-Chong pensó, realmente elegí mal el tema, ¿para qué hablar de esto? El resultado fue que del otro lado Ning Yu se agitó de repente, y sin esperar a que A-Chong hablara, preguntó de nuevo: —¿Antes también golpeaba?
A-Chong negó con la cabeza de inmediato: —No.
—Pero…
—Lo mío con ella… es muy complicado, ella también es digna de lástima, no la culpo. —A-Chong lo interrumpió directamente, —No hablemos más de esto, ¿de acuerdo?
Ning Yu miró a A-Chong en silencio un rato, para después asentir lentamente.
A-Chong abrió con una sola mano la caja de pizza que San-jie había traído antes, y dijo: —Prueba, la hizo ella, el sabor debería estar bien.
La pizza realmente estaba buena, con un calor residual, dulzura moderada, fragante, suave y sabrosa, pero Ning Yu solo comió una porción y perdió el apetito. Ahora todavía le era muy difícil calmarse, solo podía seguir bebiendo alcohol, intentando reprimir la agitación en el fondo de su corazón.
A-Chong, acurrucado en la silla, señaló de repente una caja debajo del armario y le dijo a Ning Yu: —Hay demasiado silencio, ve y saca un CD para ponerlo.
Ning Yu asintió, fue allí, revolvió un poco y descubrió que esta pequeña caja estaba llena de álbumes de Faye Wong. Buscó y escogió, y al final tomó los de más arriba, un poco viejos, al parecer eran los que A-Chong había escuchado.
Le preguntó a A-Chong: —¿Los compraste tú?
A-Chong negó con la cabeza: —Hace un tiempo conocí a un chico de Guangdong; él me los envió.
La acción de Ning Yu se detuvo un instante, y después presionó el botón de play.
La canción comenzó a sonar, ellos chocaron las copas una vez, bebieron alcohol en silencio durante de la canción, tragando sus respectivos asuntos del corazón.
Sonaron varias canciones, nadie abrió la boca.
El alcohol hizo que el cuerpo se calentara lentamente, cuando Ning Yu se calmó un poco, comenzó a intentar escuchar la letra. No sabía por qué, en esta atmósfera, Ning Yu empezó a sentirse un poco fatigado, y también con una sensación de ahogo que no sabía cómo expresar.
Faye Wong estaba cantando: “el sabor del primer bocado de pastel, el consuelo que trae el primer juguete. El sol sube a la montaña, el sol baja de la montaña, el helado llora.”1
La letra tampoco se escuchaba muy clara. Ning Yu se sintió molesto, pasó a la siguiente. En realidad no quería escuchar canciones, pero si no las escuchaba, estaba demasiado silencio.
Ning Yu dijo en voz baja: —Estoy pensando que quizás yo también debería regalarte algo. Pero no tengo aficiones especiales, y lo que a mí me gusta, probablemente a ti no te gustará.
Después de beber alcohol, la mirada de A-Chong se volvió algo fría y difusa. Ning Yu no podía ver claramente la emoción en los ojos de A-Chong, y al no poder verla, se desanimó.
A-Chong dijo: —Pensé que ibas a preguntarme sobre el pasado entre yo y la persona que me envió estos álbumes.
Ning Yu se detuvo un momento, y después dijo: —¿Quieres hablar de ello?
En realidad, no se atrevía a preguntar.
—Puedo decírtelo, no fue nada tampoco—. El tono de A-Chong era muy indiferente, —Él vino de vacaciones después de una ruptura, me buscó para ser su guía privado, así nos conocimos. Es fotógrafo, una persona muy interesante, le gustan Faye Wong y Ryuichi Sakamoto. Después de regresar a su país me envió una caja de álbumes, y así terminamos.
Ning Yu, con el pecho oprimido, bebió otro gran trago de alcohol. Después de beber pensó: este vino está horrible, el sabor es demasiado agrio.
A-Chong se rio, divertido por la expresión de Ning Yu—. Pregunta, ¿qué más quieres saber? Todavía tengo muchas historias de este tipo.
Ning Yu, apretando la copa, después de un largo rato dijo en voz baja: —… Yo también solo soy una de las personas con las que te has acostado, una persona insignificante y nada más, ¿verdad?
—Más o menos, tampoco me he acostado con mucha mucha gente, si se calcula con cuidado tampoco son tantas, soy un poco exigente —dijo A-Chong, —Además, relacionarse no necesariamente implica acostarse, ¿no? A algunas personas les gusta el sexo, a otras no, como ese hombre de Guangdong, nosotros no nos acostamos. ¿Qué tipo de persona crees que soy?
Ning Yu bebió otro trago de alcohol.
Perdió la concentración, y esta vez escuchó a Faye Wong cantar: “Por la diferencia de un pensamiento tuyo, me conmoví por sentimientos una vez, cuántas ilusiones vanas”.
Ning Yu dejó la copa sobre la mesa, y después dijo: —Lo sé, tú eres muy bueno, a mucha gente le gustas.
A-Chong hizo un sonido de “oh”, y preguntó: —Dime, ¿en qué soy bueno?
El alcohol puede generar valentía, pero también puede desanimarte fácilmente. Los pensamientos de Ning Yu comenzaron a divagar sin límites.
—En qué soy bueno… —Ning Yu bajó la cabeza y sonrió un poco, —Parece que no soy muy hábil con este tipo de temas. Otros pueden hablar de manera muy emotiva y conmovedora, yo probablemente lo hago sonar un poco gracioso.
A-Chong lo miraba con mucha paciencia: —No importa, pero tienes que hablar un poco más despacio, esta noche hablas chino demasiado rápido, y no entiendo muy bien.
Ning Yu soltó un suspiro, y asintió.
—Pues… cuando iba a la escuela, tenía muchas ganas de estudiar letras, pero mi papá me hizo estudiar ciencias, en ese entonces no me atrevía a decir que no, así que seguí estudiando. Yo soy de calentarme lentamente, he estudiado tanto tiempo, pero aún no tengo muy claro si me gusta o no lo que estudio.
Ning Yu hablaba muy despacio, —Pero una vez, una de mis asignaturas me conmovió, o sea… tenemos un curso de programación, en la primera página del libro de texto, nos enseña a usar programación para escribir “Hello?World”. Siento que esto me llegó mucho, porque en ese momento fue como si viera un mundo nuevo.
A-Chong asintió y preguntó: —Estas hablando de ti mismo, ¿qué relación tiene esto con si soy bueno o no?
Ning Yu dijo: —Si me preguntas en qué eres bueno, no lo puedo explicar claramente. Solo sé que, para mí, tú eres igual que la primera página del libro de texto del lenguaje C, eres un World completamente nuevo.
A-Chong, después de escuchar, se quedó un momento pasmado, y después se rio un poco.
Una persona normalmente rígida y formal, una vez que habla seriamente este tipo de palabras, parecerá muy sincera.
—Hablas muy bien. —A-Chong ya no hizo más comentarios, bajó la cabeza y sirvió un poco de alcohol a Ning Yu, —¿Será que al pasar tiempo conmigo, me da la sensación de que ya no eres tan reservado?
—De qué sirve ser reservado—. El tono de Ning Yu era muy plano, —Ser reservado no te conquistará, así que solo puedo probar a ser descarado.
A-Chong se rio a carcajadas: —Tú todavía insultabas a mi princesa diciendo que no tenía vergüenza, pero tú y ella son prácticamente iguales.
Al mencionar a la princesa, el rostro de Ning Yu se ensombreció, habló con un tono muy sarcástico y burlón: —Todavía tengo que aprender mucho de ella, no tengo su buena suerte.
A-Chong seguía riendo y le preguntó: —¿Y si aún siendo descarado, tampoco logras conquistarme?
Ning Yu ni siquiera levantó los párpados, —Pues te seguiré conquistando.
A-Chong parecía no querer hablar más de esto, e introdujo un nuevo tema.
—En realidad no es que piense que hay algo malo en ti, lo que pasa es… Ning Yu, ¿no sientes que la gente le da demasiadas palabras adicionales a las relaciones? —dijo A-Chong, —Todo el mundo quiere establecer y definir cómo deben ser los hijos, cómo debe ser un novio, cómo debe ser una novia, cómo debe ser un esposo, cómo debe ser un hombre, cómo debe ser una mujer… —A-Chong, mientras hablaba, negaba con la cabeza.
—Odio ser definido por las relaciones. —A-Chong sentía que hablaba de manera relativamente ordenada, —No tiene que ver contigo, simplemente no me gusta mantener relaciones duraderas con los demás. Así es fácil… herirnos mutuamente. ¿Entiendes?
Ning Yu, después de escuchar atentamente, asintió, —Pongámoslo así: lo que dices lógicamente no es coherente. Tu hipótesis, sin haber sido verificada por hechos, ha sido derrocada y negada, por lo tanto no es válida. Además, vine a buscarte porque quiero ser bueno contigo, no para exigirte una relación, espero que lo entiendas. Así que no me confundas con un niñito que llora y solloza pidiendo que lo abraces para ver la tele, últimamente he sido yo quien te ha abrazado a ti para ver la tele.
A-Chong no pudo evitar reírse.
Interesante. Hablar con una persona de mente ágil es mucho más cómodo.
Ning Yu tenía algo que a A-Chong le gustaba bastante: en el fondo, su carácter era muy perseverante, aunque a veces era un poco terco, esa fuerza tenía mucho sabor a hombre… Pensándolo bien, ¿acaso este tipo no estaba todo el día pensando en cogérselo una vez? Este maldito cachorro.
—Ning Yu, te voy a enseñar una verdad. Cuando a uno le gusta alguien, puede fijarse en que el otro tenga dinero, puede fijarse en que el otro tenga buen aspecto, pero si lo que busca es que el otro sea bueno con uno, entonces es un idiota. —Al terminar de decirlo, A-Chong sintió que estaba siendo demasiado directo, pero debía terminarlo. —Esta también es mi postura. Soy una persona muy difícil de conmover, y tampoco busco que tú seas bueno conmigo. No necesito eso.
Ning Yu asintió: —Lo sé, pero venir a buscarte es mi voluntad, que funcione o no depende de ti, que venga o no depende de mí. En el pasado me enseñaste muchas cosas, así que tampoco salgo perdiendo.
Se detuvo un momento y añadió una frase: —Además… no es que quiera conmoverte, yo solo quiero gustarte.
Interesante.
A-Chong asintió: —Ya lo dije, me gustas, pero probablemente no es el tipo de gusto que tú quieres. Ahora nosotros esto… parece una telenovela todo el tiempo, ¿no te resulta difícil de soportar?
—¿Así que quieres el gran final por adelantado? —Ning Yu soltó una risa fría, terminando de un trago el alcohol de la copa, —Que gracioso, tú no eres yo, ¿cómo sabes si al perseguirte así estoy feliz o no?
—Cierto—, A-Chong lo miró de reojo, encendió un cigarrillo con una mano, hablando con despreocupación, —¿Acaso no te gusta que te tenga en vilo?
Al escuchar esa frase, a Ning Yu le tembló la mano, y casi no logró sostener firmemente la copa.
Levantó la cabeza para mirar a A-Chong, pero descubrió que A-Chong no lo estaba mirando.
A-Chong fumaba de perfil, su cabeza se balanceaba suavemente siguiendo la música, sus movimientos eran indescriptiblemente hermosos.
Esta conversación en realidad no podría calificarse como suave, pero la atmósfera de toda la habitación era algo desconcertante. En la esquina de la mesa dormía un gato, en el plato había pizza y pastel, en el alcohol había hielo, y en los altavoces Faye Wong estaba cantando.
Ella canta, dame un par de manos, para depender de ti. Canta, dame un par de ojos, para verte partir. Ella también cantaba, así como la mariposa no puede volar sobre el vasto mar, nadie tiene corazón para culparla.
Era como si estuviera cantando el estado actual de A-Chong. A-Chong sentado frente a él, el rostro de A-Chong y esa frialdad y hastío en la voz de Faye Wong se fundían en una sensación de armonía perfecta, sin la menor costura. Era como si hubiera adoptado una expresión y postura irrefutables, esperando a que Ning Yu lo mirara y cayera en ellas.
Él dijo, ¿acaso no te gusta que te tenga en vilo?, una frase tan plana, como si dijera, no importa qué actitud adopte, tú siempre serás derrotado por mí.
Bien. Ning Yu se bebió esa copa de alcohol, y pensó para sí, tienes razón, fui yo quien perdió, nunca he ganado, ni planeo ganar, al final es solo haberme perdido a mí mismo para ti.
Después de un momento de silencio, A-Chong dijo de repente: —Ning Yu, este álbum lo escuchaba mucho antes, se llama “Solo Amar a Extraños2” me gusta este álbum.
Ning Yu dejó de hablar, sintió que no debía abrir la boca.
A-Chong tampoco parecía querer su respuesta, y hablando para sí mismo dijo: —Siempre he sentido que solo los extraños me dan una sensación de seguridad. Por el contrario, las personas que conozco desde hace mucho, me provocan pánico. Pienso que… lo extraño es, en realidad, el tipo más hermoso de encuentro. Cuando te conocí entonces, quise considerarte un hermoso extraño al que encontré. Nos tratábamos con cortesía, nos consolábamos, al siguiente segundo me iría de tu lado, y seríamos eternos en la memoria del otro, ¿no crees que eso es muy bueno?
Ning Yu guardó silencio por mucho tiempo. Sintió que estaba un poco borracho, y al hablar también estaba impregnado del efecto del alcohol.
—No puedo considerarte un extraño… ahora mi cabeza está llena de cómo hacerte mío. —La voz de Ning Yu temblaba cada vez más, —Fuiste tú quien vino a provocarme, no me importa…
—No hablemos de esto ahora, relájate, escucha la canción. —A-Chong interrumpió a Ning Yu con un tono muy suave, —Escucha, esta canción se llama “Mariposa3”.
Mariposa.
Ning Yu también había tenido una vez una mariposa, A-Chong la dibujó en su cuello, y una vez quiso usar esa mariposa para olvidar a A-Chong. Quizás la mariposa no voló sobre el vasto mar, pero voló hasta Bangkok. La mariposa en su cuello desapareció, quizás volando de regreso a las manos de A-Chong, Ning Yu pensó: sí, voy a pedirle que me devuelva esa mariposa.
Ning Yu se quedó un momento pasmado, y después dijo lentamente: —Tú también eres una mariposa, por más que lo intente no puedo atraparte.
A-Chong sonriendo negó con la cabeza, y bromeando animó a Ning Yu: —Esfuérzate un poco más a ver, quizás sí la atrapes.
Ning Yu sintió que no tenía fuerzas para responderle a A-Chong, pero al final igual dijo: —Temo que huyas…
A-Chong levantó la vista para mirarlo, su expresión era como una sonrisa que no era del todo una sonrisa, mientras su tono seguía siendo despreocupado: —Entonces alcánzame, corre más rápido.
—Suena como si otra vez me hubieran rechazado sutilmente.
A-Chong reprimió una risa, y habló de manera ambigua: —Es difícil de decir, sigue esforzándote, quién sabe si algún día ocurrirá un milagro.
Ning Yu, con el pie, tocó suavemente a Princesa debajo de la mesa, con voz gangosa y apagada: —Mi suerte nunca ha sido buena, solo puedo esforzarme. Pero incluso habiéndome esforzado… no siento mucho que te guste, en este asunto… ¿realmente sirve de algo el esfuerzo?”
A-Chong negó con la cabeza, —Pero si no te esfuerzas, entonces no tendrás nada.
Ning Yu suspiró con una sonrisa, levantó la cabeza y envió una mirada de resignación que parecía estar llena de “¿qué más puedo hacer?”.
Mirándolo bajo la luz, A-Chong sintió que esta escena era muy tierna.
Él sonrió un poco: —¿Por qué la prisa? Juega despacio.
Después de pronunciar esa frase, A-Chong súbitamente se dio cuenta de que…
Su falta de sentimientos era la causa, la intención de Ning Yu era el efecto. A-Chong no entendía el amor, solo sabía que la mirada con la que Ning Yu lo veía ahora era la motivación y la relación causa-efecto para seguir jugando este juego.
Las personas, una vez que obtienen algo, se vuelven codiciosas; no se le puede dar demasiado de una vez. Cuanto más preciosa es una cosa, más cautela se requiere. Todas las cosas necesitan conservarse en equilibrio, no se puede romper el balance.
Después de eso, su conversación se detuvo por mucho tiempo, la habitación estaba llena solo de la voz de Faye Wong.
Ning Yu parecía querer emborracharse a propósito, bebía copa tras copa. A-Chong, con cosas en su propia mente, tampoco se molestó en detenerlo, y solo miraba a esta persona beber.
Para cuando se dio cuenta de que Ning Yu estaba borracho, ya había dos botellas vacías, una de vino tinto y una de whisky, ambos buenos licores, que Ning Yu se había bebido a grandes tragos.
A-Chong se dio cuenta tarde, porque Ning Yu borracho parecía muy… normal, si no se observaba con atención no se descubría, y además era muy gracioso.
Al principio, A-Chong lo llamó varias veces, para pedirle que cambiara de álbum. Ning Yu no se movió, sostenía la botella en la mano, con sus ojos clavados fijamente en él.
A-Chong lo llamó otra vez, y el resultado fue que Ning Yu de repente dijo una frase: —¿Eso significa que mañana ya no podré ir a la casa de A-Chong?
A-Chong sonrió un poco, provocándolo: —Adivina.
Ning Yu parecía haber olvidado lo que acababa de preguntar, entrecerró los ojos reflexionando un momento, su rostro no mostraba ninguna anomalía, pero de su boca saltó una cadena de: —3.141592653589793238462643383279502884197…
—… —A-Chong, apoyando la cabeza, se rió, rió un rato y al final no pudo evitar empezar a reírse a carcajadas, preguntándole a Ning Yu, —Cielos, ¿estás borracho?
Pensándolo bien, nunca había visto a Ning Yu realmente borracho. Antes en Pattaya los dos solo bebieron hasta un ligero mareo, no se embriagaron del todo.
La voz de Ning Yu recitando pi se detuvo de inmediato, él dijo: —No lo estoy.
A-Chong, conteniendo la risa, se señaló a sí mismo y preguntó: —¿Quién soy?
Ning Yu miró con atención a A-Chong, y respondió rápidamente: —¡Jay Chou!
A-Chong: —¿?— Apenas terminó de asombrarse, cuando al siguiente segundo, Ning Yu comenzó a cantar una canción de Jay Chou.
La autoevaluación de Ning Yu seguía siendo muy clara, y él realmente no cantaba bien. Cantó unas cuantas líneas entrecortadas y en voz baja, moviendo la cabeza, de manera tonta y torpe con un toque de estupidez, siendo bastante gracioso. A-Chong frente a él casi se moría de risa, esta era la primera vez que A-Chong sentía que alguien borracho era realmente adorable, haciendo el ridículo con tanta seriedad.
A-Chong en realidad también había bebido bastante, pero seguía relativamente lúcido. Cuando Ning Yu terminó de cantar, A-Chong preguntó: —¿Te emborrachaste a propósito para poder quedarte?
Ning Yu no respondió, A-Chong se señaló a sí mismo: —¿Me conoces? ¿Quién soy?
Ning Yu ladeó un poco la cabeza, miró fijamente a A-Chong un rato, y lentamente respondió: —Estoy soñando otra vez.
A-Chong, resignado: —¡Soy real, ven acá y tócame!
Ning Yu hizo oídos sordos, y comenzó a hurgar y hurgar en su propia ropa. Justo cuando A-Chong estaba curioso, vio que esta persona extrajo una moneda.
A-Chong estaba atónito, cuando Ning Yu de repente se puso de pie, se acercó a él, y con la punta de los dedos sujetando esa moneda, dijo con un tono solemne y misterioso: —Si sale el número, A-Chong me quiere. Si sale la flor, A-Chong no me quiere.
A-Chong se quedó pasmado un momento.
Después de emborracharse, aunque Ning Yu parecía bastante normal, al hablar y actuar comenzaba a parecerse a un niño pequeño.
A-Chong de repente recordó que Ning Yu le había contado que su papá, antes de cambiar de profesión y abrir una empresa, había sido militar. Por eso, Ning Yu siempre sentía que no era el hijo de su padre, sino solo su soldado en casa.
Entonces… ¿Será por eso que es tan cauteloso y precavido con todo?
A-Chong no sabía por qué pensaría en esto justo en este momento, solo sintió que Ning Yu, en ese instante, parecía un poco lastimoso.
Incluso embriagado estaba relativamente tranquilo. No hacía berrinches ni alborotos, solo sabía recitar pi, y al cantar una canción lo hacía muy bajito, como si temiera molestar a alguien.
En el instante en que A-Chong estaba atónito, Ning Yu ya había lanzado la moneda. Pero probablemente porque estaba borracho y reaccionaba más lento, al lanzarla no logró atraparla.
A-Chong lo ayudó a atrapar esa moneda.
Al ver que la moneda había desaparecido, Ning Yu por reflejo intentó arrebatarla. A-Chong extendió activamente la palma de la mano, señalando el lado con el patrón del crisantemo hacia arriba, le dijo a Ning Yu: —Es el número.
Ning Yu se acercó, miró con mucho cuidado, y su rostro se descompuso: —Es el dibujo, A-Chong no me quiere.
La mano de A-Chong se movió levemente, él sonrió y le dijo a Ning Yu: —Mira otra vez.
Ning Yu, confundido, bajó la cabeza para mirar de nuevo y descubrió que esta vez esa moneda, increíblemente, tenía el número hacia arriba.
A-Chong, sonriendo, preguntó: —¿Es el 1 que querías?
Ning Yu, con mucho cuidado, tomó esa moneda de la mano de A-Chong, la puso en su mano y la miró por mucho tiempo, sus ojos se enrojecieron lentamente.
A-Chong, mirando los ojos de Ning Yu, sin ninguna razón en absoluto, de repente sintió una punzada de amargura en su corazón.
No era atracción, no era conmoción, no era emoción, era un profundo pesar.
Ning Yu, sosteniendo esa moneda, y mirando ese número 1, dijo en voz baja: —Si fuera real estaría bien.
A-Chong no tuvo palabras para responder, y Ning Yu repitió en voz baja otra frase: —Pero es falso, no puedo atrapar a la mariposa.
Estaba borracho, comenzó a decir disparates.
Faye Wong había cantado toda la noche en los altavoces. En este momento esa canción en los oídos de A-Chong resultó ser increíblemente clara, como si estuviera recordándole algo…
Ella canta, o llega demasiado rápido, o llega demasiado tarde, el hermoso error, a menudo es el más cercano a la realidad.
A-Chong, mirando a Ning Yu, descubrió que ya no podía sonreír.
Fue también en este momento cuando A-Chong se dio cuenta de que algunos juegos, una vez que ambas partes comienzan a tomarlos en serio, no pueden tener un ganador absoluto. Todas las cosas tienen causa y efecto, la causa y el destino entre él y Ning Yu comenzaron con una moneda, y ahora también por una moneda, parece que están por entrar a un nuevo ciclo de reencarnación.