CAPÍTULO 35

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—¿Por qué? Eris, eres demasiado fuerte e indiferente para ser una princesa, ¿qué pasaría después si te conviertes en la emperatriz? Y el Marqués, que está en el centro de los aristócratas, se vuelva para ti un desconocido ¿Cuál será después su movimiento?

No me importaba si no podía ser una princesa, pero para ser honesta, la lógica de la Emperatriz era un poco extraña.

—¿Por eso escogió a Lady Antlebloom, que viene de una familia de traidores y es una plebeya? Como ha sido una sirvienta toda su vida, no sabe nada sobre la posición de ser una Emperatriz.

—Ella es cómo una huérfana que necesita amor. Su personalidad es amable y obediente por lo que hará lo que la familia Imperial le ordene. Además, ha capturado el corazón del príncipe debido a su belleza, por lo que no hay necesidad de preocuparme por las generaciones futuras. Incluso si no podemos enseñarle los deberes de una Emperatriz hasta que ascienda al trono, estará bien.

Lo que ella quería era convertir a Helena en una marioneta.

No podía darme el lujo de mirar el futuro de nadie, pero me pregunté si Helena ya tenía un futuro del que ella misma no era consciente.

—[¿Lady Antlebloom dijo que lo haría? La última vez estaba tan asustada que se escapó.] —pensé.

—Debes de haberte asustado esa noche.

—¿Es porque amo a su alteza?

—Es normal que te enamores. ¿Qué puedes hacer cuando un niño tan bueno como Alec susurra palabras de amor?

Su confianza en sí misma era razonable y no se debe a mis resentimientos personales, pero el príncipe heredero, quien era el protagonista masculino de la novela, tiene la misma belleza aterradora y destructiva que Helena.

Su cabello rubio que fue derretido en oro sobre su blanca y hermosa piel con toques rosados que se dispersaba con solo girar levemente la cabeza. El color de sus ojos azul cielo que a veces se mezclaba con una tonalidad dorada para emitir un sutil brillo. Una nariz alta y recta. Sus párpados profundos parecían contener miles de historias y los labios que eran más delgados que los de Heebris o Jason, eran atractivos.

Pensé que Leonardo DiCaprio era el hombre más guapo del mundo cuando filmó Total eclipse o atrápame si puedes, pero después de ver a Alec, me di cuenta de que podía haber alguien más guapo que él.

La apariencia no es el requisito número uno para poder enamorarte, pero es inevitable que la atracción comience primero por el aspecto de una persona antes de comenzar a descubrir lo que hay dentro.

Si él no hubiera sido tan desgraciado conmigo, es posible que hubiera podido tener algunos sentimientos por él.

Sería peor si lo persiguiera diciendo que me gustas… No sé por qué Helena aún no está enamorada de él. ¿Es porque ve a la chica más bella del mundo cuando se mira al espejo?

—No, seamos honestas entre nosotras.

La Emperatriz de repente, agitó la mano para que le prestará atención. Ella poseía un rostro agraciado, pero todo lo que salía de su boca era veneno.

—¿Me odias o me resientes por hacer tal escena en el lugar donde deberías de haber brillado más?

La Emperatriz dejó la taza de té para mirarme fijamente, si sus ojos fueran un arma, ella me habría apuñalado hasta la muerte en ese momento.

—Quiero matarte. No, no quiero que simplemente mueras. Quiero que mueras con gran dolor. Se que no fuiste tú quien mató a mi hijo y sin ofenderte, pero eres lo más preciado que tiene el Marqués, así que no hay nada que podamos hacer al respecto.

Me acordé de la obra de teatro que vi en Randol.

La actriz que interpretaba a la emperatriz en ese momento estaba gritando ¿La verdadera emperatriz que perdió al príncipe heredero habría gritado de esa forma?

—Es natural que los seres humanos se enojen cuando un perro es apedreado hasta la muerte. ¿Cómo crees que se siente ser inculpada por el marqués y perder a tu hijo y amigos más cercanos? —La Emperatriz apretó los dientes y sus puños temblaban en su regazo.

Parecía estar luchando por contener sus emociones.

—Desde ese día, he estado vomitando sangre todas las noches, incluso en mis sueños, escucho a mi hijo llorar. Mi vida ya es un infierno ¿y que si mato a una persona inocente más? ¿Qué más da si caigo al infierno? El marqués mató a mi hijo que era inocente, ¿por qué debería de importarme entonces?

Ella continuó con calma después de respirar por un rato.

—Si realmente quisiera vengarme de ti, podría haberte puesto en el palacio como la princesa Heredera y matarte lentamente cada día, pero eso no es suficiente para los dos hombres que mataron a mi hijo. Ellos querían que te convirtieras en la emperatriz.

Los dos hombres. Se refería al emperador y al marqués.

A los ojos de la Emperatriz y a diferencia del Emperador, ella perdió el amor que sentía por él desde hace mucho tiempo. El Emperador fue completamente engañado por otros y mató a su propio hijo, lo que en tiempos modernos sería un motivo para pedir el divorcio.

—Su Majestad ¿le importaría si esta niña dice algo?

—Dime.

—Esta niña no quiere casarse con su alteza.

Ante eso, la Emperatriz cambió su expresión como si eso fuera inesperado.

—… ¿No amabas a mi niño durante mucho tiempo?

—¿Qué más en este mundo puede acabarse tan fácilmente aparte del amor? Su Majestad sabe… Una vez pensé que valía la pena todo esto, pero ahora no lo creo. Me gustaría cortar los lazos con el palacio si me lo permiten.

—¿Tu padre sabe cómo te sientes?

—No importa lo que piense mi padre, su Majestad, es más importante que entienda mi corazón.

La emperatriz entrecerró los ojos.

Necesitaba poner una expresión que mostrará que lo decía en serio. Le di una bonita sonrisa a la Emperatriz. Pensé que nunca sería capaz de romper mi matrimonio, pero ahora podía haber una manera.

—Yo le enseñaré señora. Su majestad no tiene tiempo para educar a una niña ya que está muy ocupada con su trabajo ¿verdad? Además, si le enseña usted misma, puede llamar mucho la atención y comenzar algo horrible.

Toque el extremo de la taza de té.

Enseñarle a Helena, eso naturalmente generará más oportunidades para quedarme a solas con ella. Tenía que matar a Helena una vez para poder llegar al final de esta novela y así es como voy a obtener la pena de muerte.

Lo único que destacó fue la diferencia entre el ahora y la novela original. En el original, Eris nunca le enseñó para poder romper con Alec.

Si fuera rechazado por la causalidad, tendría que reflexionar sobre cómo envenenar a Helena.

Al ver mi expresión, la Emperatriz me sonrió.

—Como era de esperar. No eres un buen partido para mi hijo. El necesita una niña que sea más obediente.

No lo dijo exactamente, pero noté que era un permiso tácito. Muy bien, estamos a bordo.

Doble mis rodillas ante ella y salí de la habitación. La Emperatriz solo tomó otro sorbo del té frío sin decir ni una palabra.

Estaba tratando de atrapar a alguna sirvienta porque pensé que sería mejor dejar el palacio antes de decirle algo a Helena.

El espejo al otro lado del pasillo llamó mi atención, inconscientemente caminé frente al espejo y la bruja que apareció en el espejo me habló.

—¿Has vuelto a salvo?

—¿Puedes manipular a la gente en lugares donde no puedes ver?

—¿Qué quieres decir con manipular? Te estoy dando una indicación.

—Solo dime que está pasando, no podemos hablar por mucho tiempo ya que estamos dentro del palacio.

—Hemos encontrado una manera. Ven directamente a la tienda.

Eso fue una buena noticia por escuchar y como el palacio era un lugar que podía visitar si así lo quería, decidí buscar a Helena la próxima vez por lo que tomé el carruaje.

Cualquiera que fuera el sacrificio para permitirme regresar, quería hacerlo.

Solo esperaba que no pidieran un sacrificio humano. Sería bueno que me ejecutarán como una bruja, pero no importaba lo mucho que este lugar estuviera en la ficción, mi moral no me permitía atrapar y matar a inocentes.

El carruaje pronto se detuvo cerca de la tienda de la bruja y cuando abrí la puerta, ella me recibió como si me hubiera estado esperando.

Fui directamente a la tienda y le pregunté.

—¿Cuál es la ofrenda?

—¿Te gustaría tomar una taza de té? —la bruja sonreía como si no fuera a responder si no bebía el té.

Tuve que aceptar con brusquedad.

—Que sea con leche.

—Te lo traeré pronto.

Cuando bebí el dulce y tibio té con leche que trajo la bruja mi cuerpo pareció derretirse y me relajé empezando a sentir sueño.

A diferencia de cuando me fui, una vez que llegué me movía casi sin detenerme, excepto cuando paraba para tomar un breve descanso, por lo que me apoyé en Anakin como si fuera una silla a causa de mí somnolencia, pero estaba rígida.

Mientras presionaba mi frente para no quedarme dormida, la bruja extendió su mano y sacó algo que estaba envuelto en una tela.

—Vamos a resolverlo.

Cuando desaté la cuerda que estaba firmemente atada para evitar que el nudo se deshiciera, se mostró una daga de plata con un granate clavado en el mango. La daga era bastante pesada, tal vez se debía a que estaba hecha con plata pura, pero lo extraño es que esa daga no tenía hoja. La punta del cuchillo no tenía filo, por lo que parecía ser más de decoración.

—…No creo que sea capaz de abrir aunque sea una carta con esta daga.

—La daga será una espada que pueda cambiar según la voluntad de la persona.

La bruja sorbió su parte de la bebida y levantó la mano. La daga que estaba atada a la tela desapareció.

—Apuñálala con esta daga.

—¿A quién?

—¿A quién más? Aquella persona a la que el dueño de ese cuerpo debe matar.

Las palabras pusieron fuerza en la mano que sostenía la daga.

—… ¿Apuñalar a Helena con esto?

Humedecerlo con sangre.

—¿Cómo puedo hacer eso? Es un arma contundente.

—Te lo dije ¿no? Depende de tu voluntad. —Ella me sonrió con unos ojos espeluznantes. —Tienes que tener un corazón en donde sinceramente desees matarla.

Quizás sentí alivio.

El veneno era en realidad una forma indirecta, matar a alguien de manera indirecta contra tener que apuñalarlo con las propias manos eran tan diferentes como el cielo y la tierra.

Si alguien preguntaba cuál era la diferencia entre un asesinato, puedo decir que la determinación de comer el homicidio, es diferente de la culpa que le sigue.

Tal vez por eso la gente anima a otros a matar en lugar de hacerlos ellos mismos. Por supuesto… Lo más importante es que puedo crear una coartada para no parecer una sospechosa.

Al mismo tiempo, el rostro lloroso de Helena pasó por mi mente. Cuando estaba en una mala situación, pensaba que odiaba más la simpatía, pero ahora no podía evitar sentir pena por su situación.

La última cara que vi era su rostro brillante mientras lloraba… Esa niña estaba temblando porque me tenía miedo.

◊♦♦  ◊♦♦ ◊♦♦

¡Gracias por la ayuda, Hikari~!

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