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Xiao Li salió de los bastidores y se dirigió a la sala VIP para espectadores. En ese momento, el canal de pruebas número uno anunció los resultados del participante de nivel AA:
—Genes nivel AA; condición física nivel 8; ninguna anomalía en su cuerpo; sin dispositivos ocultos. Todo normal.
Luego, la voz mecánica del canal número dos informó:
—Genes nivel B; condición física nivel 5; ninguna anomalía en su cuerpo; sin dispositivos ocultos. Todo normal.
La pantalla de la sala VIP mostraba los resultados del escaneo del segundo participante. “Sin anomalías” significaba que no había usado drogas para mejorar su rendimiento, y “sin dispositivos ocultos” confirmaba que no había empleado tecnología para ocultar sus verdaderos genes o condición física.
Al escuchar el informe, Xiao Li frunció el ceño.
Antes de que se publicaran los resultados, siempre había pensado que la información de Mei Chuanqi era falsa.
—Jefe Xiao, estás perdido— El hombre sentado en el sofá frente a la pantalla, vestido con un uniforme militar negro, sonrió con ironía.
—Al jefe Xiao no le faltan créditos, ¿qué le importa perder? —El hombre a su lado, con un traje blanco impecable, bromeó.
Xiao Li se sentó junto a ellos sin decir nada, solo esbozando una sonrisa.
El hombre de uniforme negro le pasó una taza de té a Xiao Li:
—Jefe Xiao, si querías regalarnos créditos, podías decirlo directamente. No hacía falta montar una apuesta destinada a perder.
En ese momento, el participante de nivel AA entró en su cabina de mecha, y el sistema reportó una compatibilidad del 83%. En todo el planeta, una compatibilidad superior al 80% ya se consideraba bastante buena.
Los dos hombres se miraron y sonrieron.
Si no fuera porque Xiao Li había apostado diez millones de créditos, ni siquiera habrían venido a ver este aburrido combate, aunque la entrada fuera gratis.
Pero entonces, el sistema anunció:
—Compatibilidad del participante nivel B con el mecha: 99,9%.
En el instante en que se dio el resultado, las sonrisas de los dos hombres se congelaron, y hasta los empleados de la arena se quedaron boquiabiertos.
¿Qué significaba un 99,9%?
Todos en la sala lo sabían: significaba que el piloto podía controlar el mecha como si fuera su propio cuerpo, a diferencia del participante AA con solo un 83%, cuyos movimientos serían torpes y lentos en comparación.
En un combate entre mechas, un retraso mínimo podría ser fatal.
Xiao Li, recuperándose de la sorpresa, sonrió con satisfacción: —Teniente Coronel Che, Presidente Ning, parece que mis diez millones de créditos no se irán tan fácilmente.
—¡Imposible! —Che Shaohua se puso de pie de un salto. —¡El detector debe estar fallando!
Los genes y la condición física influyen directamente en la compatibilidad con el mecha. ¿Cómo podía alguien con genes B y condición física 5 alcanzar un porcentaje tan alto?
—Yo tampoco me lo creo. —Ning Dong frunció el ceño. —Jefe Xiao, haz que prueben con otra máquina.
En todo el planeta, solo unos pocos cientos de personas superaban el 90% de compatibilidad, y los que llegaban al 95% eran aún más escasos, por no hablar de las personas que alcanzaban el 99%.
Si se ignorara el 0,1%, sería una compatibilidad perfecta.
Xiao Li no lo pensó dos veces antes de ordenar una nueva prueba.
La verdad era que ni él mismo esperaba esto. Los registros de Mei Chuanqi no mencionaban su compatibilidad con los mechas.
Pero justo cuando estaba a punto de llamar a un técnico, Mei Chuanqi dentro del mecha, hizo algo que dejó a todos sin palabras…