Capítulo 41: Discípulo Rey del vinagre* está en línea: Shizun solo puede comer mi comida

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Rey del vinagre (醋王, cù wáng): Es una palabra de moda en internet. Beber vinagre significa estar celoso y ser el “Rey del vinagre” es alguien a quien le gusta estar celoso, los internautas chinos lo usan para describir a los personajes de películas y series de televisión a quienes les gusta estar celosos.


Cheng Yifeng todavía no estaba casado y la familia Cheng solo tenía una hija de la generación más joven, Cheng Yu.

La única hija del hermano mayor de Cheng Yifeng es el tesoro de toda la familia, no necesitas pensarlo mucho, tan solo con una mirada, sabes que fue mimada desde que nació.

Tirando del brazo de Cheng Yifeng, Cheng Yu parpadeó: —Hoy tenemos invitados en nuestra casa, y he oído todas las cosas malas que el tío pequeño ha dicho sobre mí.

La señorita parecía tener un carácter puro y sincero, vestía una blusa amarillo pastel y una falda con los vibrantes tonos del otoño, era todo un espectáculo para la vista.

—¿Cuándo he dicho algo malo sobre ti? —Cheng Yifeng palmeó el dorso de la mano de Cheng Yu y desvió hábilmente el tema: —Este es el Venerable Inmortal Chi, Chi Ning. Esta es la primera vez que lo conoces.

Cheng Yu saludó a Chi Ning, giró la cabeza hacia Gu Lingxiao y dijo: —Xiao-gege, tú también eres un discípulo del Pico Cuyu, ya debes conocer a Chi Qianbei, ¿verdad?

La mañana seguía siendo demasiado fría y el sendero estaba cubierto de hojas caídas que aún no habían sido barridas, Chi Ning dio un paso atrás y pudo escuchar el sutil crujido de las hojas amarillas siendo pisoteadas.

Bajó la mirada y dijo: —No lo conozco.

Gu Lingxiao dijo en voz baja: —Mn. No nos conocemos.

—Oh… —Los ojos de Cheng Yu vagaron entre los dos hombres, como si no les creyera del todo.

Cheng Yifeng llegó a suavizar las cosas: —Hay muchos discípulos en el Pico Cuyu, ¿cómo podrían conocerse todos? Por cierto, Yu’er, ¿no dijiste que hoy ibas a recoger vainas de loto?

—He planeado esto durante mucho tiempo, y hoy Xiao-gege también está aquí. —Cheng Yu se emocionó y les dijo a todos los presentes: —Vayamos juntos, mandaré a preparar los botes.

Chi Ning se envolvió con su capa: —No.

Gu Lingxiao estuvo de acuerdo rápidamente: —Bien.

Los dos hablaron al mismo tiempo, enfriando de nuevo el ya poco entusiasta ambiente.

Solo Cheng Yu estaba muy feliz, soltó el brazo de Cheng Yifeng y lo empujó a un lado: —Entonces el tío pequeño tampoco irá, ¿verdad?

Cheng Yifeng: —…

Cheng Yifeng generalmente no era muy controlador con Cheng Yu, pero se preocupaba mucho por ella cuando se trataba de la relación entre hombres y mujeres.

Originalmente quería ir con ellos, ¿cómo podría Gu Lingxiao, ese mocoso desconocido, ir a navegar con Cheng Yu?

Un hombre soltero estando a solas con una señorita soltera, ¿y si ellos… caen al agua?

Chi Ning se negó rotundamente: —Lo siento, no me siento bien.

Cheng Yifeng no tuvo más remedio que decir: —Entonces, entonces… Está bien, jóvenes, pueden ir.

Los dos se alejaron uno al lado del otro.

Chi Ning y Cheng Yifeng, quienes fueron excluidos por los dos jóvenes, se quedaron atrás.

—A-Ning, ¿por qué no te sientes bien? —Cheng Yifeng preguntó.

Chi Ning respondió evasivamente: —Todavía no he desayunado.

La Villa Linhe fue construida sobre el agua, al sur del río Yangtze, por no hablar de la belleza del entorno, el estilo de vida extravagante era de primera categoría entre las muchas familias ricas.

Cheng Yifeng era tranquilo y elegante, planificó el paisaje y los pabellones de la residencia, construyó una casa en el mundo humano, pero vivía como un viajero solitario del Jianghu.

Se habían construido muchos puentes de arco del cinturón de jade1 sobre el agua. Era mediados de otoño y el agua otoñal era clara, reflejando la sombra de las cañas en flor en la pequeña isla del lago.

Chi Ning estaba comiendo pasteles en el pabellón, con el brazo extendido por encima de la barandilla para alimentar a los peces koi rojos y blancos dentro del agua.

Los peces movieron sus colas y se agruparon animadamente, pelearon por la comida en la superficie del agua y luego se dispersaron.

Chi Ning estaba un poco distraído, la comida para peces que tenía en la mano se había acabado en algún momento, pero su mano seguía extendida, mirando fijamente las ondas de luz reflejadas en el agua.

—¿Por qué estás tan distraído? —Cheng Yifeng trajo muchos pergaminos, y llamó a Chi Ning para que volviera a sus sentidos.

Chi Ning se dio la vuelta, vio algo en los brazos de Cheng Yifeng y preguntó: —¿Qué es eso?

—Invité a mis amigos de todo el condado a venir al mediodía. Aunque el banquete se organizó con el pretexto de disfrutar del otoño, en realidad quiero echar un vistazo a los jóvenes maestros de varias familias y seleccionar al mejor candidato para ser el marido de Yu’er.

Cheng Yifeng puso los pergaminos en la mesa: —Estos son retratos.

Chi Ning bromeó: —Tu sobrina elige a su marido, al igual que un Emperador elige una concubina.

—Elegir una concubina es elegir una concubina. —Cheng Yifeng dijo: —Todavía necesito que hagas de portero para mí y los inspecciones antes de que entren por la puerta del palacio de mi familia Cheng.

El cabello negro de Chi Ning estaba esparcido sobre su nívea capa, sus dedos tan fríos como el jade descansaban sobre la barandilla de madera color bermellón, y sonrió suavemente cuando escuchó esto.

Él dijo: —Bien.

Cheng Yifeng miró la elegante apariencia de Chi Ning, no se parecía en nada a una persona del mundo humano.

Chi Ning era diferente a él.

Toda su elegancia era una farsa, se esforzó mucho para renovar la Villa Linhe y convertirla en un magnífico lugar, sólo para que Chi Ning tuviera una hermosa vista cuando viniera a visitarlo, y el paisaje sea digno de él.1

Cheng Yifeng le explicó a Chi Ning: —He estado a cargo de la familia Cheng durante muchos años y, eventualmente, debo pasarle el mando a Yu’er. El puesto de jefe de familia no es fácil de ocupar, así que no me sentiré tranquilo si no elijo para ella un marido que sea lo suficientemente capaz.

Chi Ning se inclinó ligeramente hacia adelante y tocó un pergamino con los dedos: —Antes, Cheng-xiong dijo que amaba a una persona, he estado esperando durante mucho tiempo el vino de tu banquete de bodas, ¿qué sucedió?

La mirada de Cheng Yifeng pasó por encima de Chi Ning, desdobló el pergamino que tenía en la mano y lo miró: —Ese día probablemente no llegará, digamos que solía estar loco y decía muchas locuras.

Los pergaminos eran extremadamente detallados, al lado del retrato estaban escritos los antecedentes familiares de los jóvenes maestros y sus logros en literatura, poesía, artes marciales y el manejo de la espada.

Los ojos de Chi Ning se marearon después de mirar algunos pergaminos, se frotó la frente y preguntó casualmente: —¿No es bueno el joven caballero que le gusta a Cheng Yu?

Cheng Yifeng negó con la cabeza: —Es demasiada coincidencia que haya aparecido, siempre me hace sospechar que tiene motivos impuros.

—¿Por qué lo dices?

—En primer lugar, hace medio año, Yu’er trajo a un hombre herido. Dijo que lo encontró por casualidad en el camino, y cuando vio que estaba herido, ella quiso ayudarlo.

Chi Ning calculó mentalmente que hace medio año era más o menos el momento en que Gu Lingxiao bajó de la montaña para entrenar.

Cheng Yifeng suspiró: —No es gran cosa traerlo para que se recupere, pero Yu’er estuvo muy atenta, queriendo pasar todo el día con Gu Lingxiao. Me resultó muy extraño ya que Yu’er no es el tipo de persona que le gusta pegarse a la gente.

—Quiero elegir un marido para Cheng Yu, esto es algo que casi todos en el condado de Yunwang saben. Resulta que anoche Yu’er fue al Festival de los Faroles y regresó borracha, y fue Gu Lingxiao quien la trajo de vuelta.

—Tan pronto como Gu Lingxiao se fue, Cheng Yu me dijo que le gustaba y que tenía que casarse con Gu Lingxiao.

—Un simple encuentro entre dos personas, no sé qué tipo de drogas le dio a Cheng Yu.

Anoche…

Chi Ning recordó la lluvia torrencial.

Y el aroma en el cuerpo de Gu Lingxiao.

De pronto, el corazón de Chi Ning se sintió agrio y astringente, como si hubiera mordido un enorme limón verde.

Al mediodía, los carruajes y los caballos estaban detenidos frente a las puertas de la Villa Linhe, los invitados vestidos con túnicas de seda y brocado entregaron sus invitaciones y se dispusieron a entrar.

Chi Ning llegó temprano y se sentó en su asiento, viendo las tiernas hojas de té verde en la taza girar y hundirse lentamente hasta el fondo.

Estuvo distraído durante mucho tiempo, Cheng Yifeng le preguntó a Chi Ning varias veces si no había descansado bien por la noche.

Las hojas tiernas finalmente se hundieron, Chi Ning puso su mano contra el borde de la taza y, efectivamente, el té caliente ya se había enfriado.

Cheng Yifeng echó un vistazo a su alrededor, y cuando vio que el mayordomo había puesto los asientos de Cheng Yu y Gu Lingxiao juntos, se enojó mucho: —Esto es una tontería, los dos deben estar separados, pon a Yu’er junto a la señorita Li.

El mayordomo asintió repetidamente, y se secó el sudor de la frente, abrió la lista de asientos y la reorganizó.

Chi Ning apoyó los codos sobre la mesa y miró al mayordomo.

El mayordomo malinterpretó el gesto y pensó que Chi Ning había venido a rescatarlo.

Dio la casualidad de que Chi Ning y Gu Lingxiao venían del Pico Cuyu, el mayordomo tuvo una brillante idea, usó su pincel para poner una cruz en el lugar original de Gu Lingxiao y le dijo al sirviente que estaba a un lado: —Cambia los asientos, pon a Gu Gongzi junto al Venerable Inmortal Chi.

Chi Ning: —¿…?

El resto de los invitados ya habían llegado, pero Gu Lingxiao y Cheng Yu llegaron tarde.

Cheng Yu vio que los dos asientos restantes estaban muy separados y la sonrisa en su rostro se desvaneció mucho.

Gu Lingxiao bajó la cabeza y le dijo algo a Cheng Yu, y solo entonces, Cheng Yu tomó asiento a regañadientes.

Había dos sillas de madera colocadas detrás de una mesa larga y Gu Lingxiao se sentó junto a Chi Ning.

Chi Ning enderezó aún más la espalda, sus hombros y su cuello se tensaron formando un bonito arco.

Era tan curioso, tan solo anoche los dos fueron tan íntimos y cruzaron la línea de lo apropiado, pero ahora ni siquiera se dirigían la palabra. Era como si aquella lluviosa noche de otoño fuera un sueño imposible, la lluvia torrencial que cayó formó un río entre ellos, dejándolos en orillas opuestas.

Gu Lingxiao brindó y conversó con los demás invitados, pero no miró a Chi Ning.

Chi Ning sabía que su pequeño discípulo era agradable, y podía charlar con la gente. Antes, solía estar orgulloso de eso, pero ahora solo se sentía amargo.

No sabía si era porque había comido demasiados pasteles por la mañana, pero la garganta de Chi Ning se sentía grasienta, y no tenía apetito.

Junto a él todo estaba tranquilo y silencioso, se podía escuchar claramente el sonido de los palillos chocando con los platos y cuencos.

Desde el comienzo del banquete, Chi Ning no dio ningún bocado, solo escuchó a Cheng Yifeng socializar y miró a los invitados a su alrededor uno por uno.

Cheng Yifeng le pidió que le ayudara a elegir. De hecho, Chi Ning era el más ignorante sobre lo que es mejor o peor, podía tratar a la arcilla amarilla como si fuera oro, y aunque la conserve durante cientos de años, no notará ninguna diferencia.

Chi Ning estaba preocupado y su mirada se detuvo sobre una persona durante mucho tiempo.

Cuando reaccionó, el hombre también lo estaba mirando, con estrellas en los ojos.

El joven maestro de la familia Qi ha estado obsesionado con el manejo de la espada desde que era un niño, y ha admirado a Chi Ning desde hace mucho tiempo. Hoy no solo conoció a Chi Ning, sino que Chi Ning también lo miró durante mucho tiempo.

Qi Wei estaba extasiado.

—Venerable Inmortal Chi, ¿tengo buenas raíces? —Qi Wei se acercó a Chi Ning y preguntó.

—Nada mal. —Chi Ning dijo la verdad.

Qi Wei estaba tan emocionado que derramó la mayor parte del vino que tenía en la mano.

—Entonces… ¿Puedo ofrecerle un brindis?

Estaba tan nervioso y dijo que era un brindis, pero siguió sirviéndose más vino después de beber tres copas.

Chi Ning detuvo su mano: —Bien, entonces yo también deberé tres copas.

A Chi Ning le gustó mucho este niño, su mirada era muy pura y no podía ocultar su felicidad.

Al mirar a Qi Wei en este momento, Chi Ning recordó cuando su pequeño discípulo solía ser imprudente e irritable.

Gu Lingxiao… ¿Su imprudencia fue intencional…?

Chi Ning ya no lo sabía.

No estaba seguro de nada, estaba confundido por todo lo que estaba pasando.

Chi Ning se sirvió una copa llena de vino, levantó la cabeza y se lo bebió todo de un trago.

El líquido recorrió su garganta y le provocó un calor abrasador, fue incómodo, pero también le hizo sentir bien. Chi Ning bebió dos copas seguidas, y cuando estaba a punto de servirse la tercera, fue detenido.

—Deja de beber.

Gu Lingxiao le quitó la jarra de vino a Chi Ning.

Le dijo a Qi Wei: —No puede beber demasiado, yo beberé contigo.

Qi Wei los miró a los dos, se frotó torpemente las manos en su túnica y le ofreció las uvas que tenía en su mesa: —¿Quieres fruta?

Gu Lingxiao lo regañó: —Todos tienen un plato de fruta en su mesa, ¿qué sentido tiene comer las que tú ofreces?

Qi Wei parecía que nunca antes se había encontrado con una situación así y miró a Chi Ning, indefenso.

Gu Lingxiao puso la copa de vino de Chi Ning boca abajo sobre la mesa, impidiéndole beber.

Chi Ning agarró una nueva copa de vino y miró a Gu Lingxiao con los ojos enrojecidos debido al olor a alcohol: —¿Por qué quieres controlarme? ¿Acaso nos conocemos?

Notas del Traductor

  1. Puentes de arco del cinturón de jade (玉带拱桥, yùdài gǒngqiáo): Se refiere a uno de los puentes de arco chinos más exquisitos, llamado “Puente del Cinturón de Jade”, ubicado en la orilla occidental del lago Kunming en el Palacio de Verano del Emperador Qianlong en Beijing.
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1 day ago

Como q le pone mucha atención no?🤨

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