CAPÍTULO 46

Traducido por:

Publicado el:

Estado de Edición:

Editado

Editor/es responsable/s:

9 minutos
📝 Tamaño de fuente:

Tráeme algunos de los mejores ingredientes.

—¿Eh? ¿Ingredientes?

Tan pronto como llegue a la mansión, le ordene al asistente que me recibió. El sirviente me preguntó como si estuviera avergonzado por mis palabras repentinas.

—Sí, cualquier cosa que es buena, saca lo que quieras.

—La cantidad… ¿Cuánto necesita?

—Alrededor de 4 porciones.

—Lo pondré en una caja para que pueda sacarlo.

El sirviente desapareció rápidamente y presione mi sien, que estaba empezando a palpitar y llamé a Anakin, luego le dije que recogiera la caja que me dio el sirviente.

Incluso cuando montaba un carruaje en ese callejón familiar, Anakin nunca preguntó porque de repente iba a la casa de Cynthia, así que estaba agradecida.

Llamamos a la puerta de Cynthia sin decir una palabra. Cynthia salió enojada y luego volvió a gritar preguntando qué estaba pasando. De alguna manera era una vista familiar, ignorando si Cynthia limpio o no la casa, entramos y deje la canasta.

—Oye, a esta hora… Que ¿por qué razón? ¿Tienes un asunto urgente?

—¿Tienes un espejo?

—Un espejo… Ve al baño no… ¿Qué pasa con todo eso?

—Son ingredientes para que cocines.

—¿Quién no sabe eso? Yo también tengo ojos.

Podía escuchar a Cynthia y Anakin hablando entre ellos desde el baño ¿llegara la voz de la bruja? Me miré en el espejo y llamé el nombre que me era familiar.

—Medea.

¿Cuánto tiempo ha pasado? Su figura se comenzó a reflejar en el espejo del baño. Medea, cuyo cabello rojo caía como una cascada, se reía con un osito de peluche en su mano.

—… ¿Qué es lo que ha pasado?

—Sabes en dónde estoy ¿verdad? Ven aquí, voy a distraerlos.

—¡Oh Dios mío! Tienes tanta confianza ¿Qué pasa si no lo hago?

—Vendrás. Hay una niña que quiero presentarte.

Salí del baño y entré en la cocina. Les pedí que encendieran el fuego en el horno y sacaran los ingredientes. En este punto, parecía que solo necesitaba unos pocos ingredientes.

De hecho, eran ingredientes tan frescos y de alta calidad que me alegré de que estuvieran deliciosos solo con asarlos y hervirlos.

—¿Quieres que cocine? ¿Cómo puedes hacer algo tan humilde con tus propias manos?

—El trabajo de cocina no es de clase baja, no es que solo la gente humilde trabaje en la cocina. Todos los humanos mueren si no comen entonces ¿cómo puede ser humilde un trabajo que alimenta a alguien? Donde quiera que vaya, los comerciantes no se mueren de hambre.

—Así es, forastera.

—¿Forastera?

La bruja abrió la puerta sola y entró. Alternó su mirada entre Cynthia y yo, quien miró a la bruja con la boca abierta y luego se tapó la boca ligeramente.

—¡Oh, Dios! ¿Era todavía un secreto?

—Está bien, solo tendré que ser honesta. Cynthia, esta es la bruja que me ayuda. Medea, esta es la hermana menor de Anakin, su nombre es Cynthia.

—¿Una bruja? —preguntó Cynthia.

—De todos modos, ella tiene una mala personalidad… Pero yo prefiero eso mejor.

—Bru-bruja…

—¿Estás tratando de presentarme a esta niña? —dijo Medea.

—Así es ¿no es divertida? Me temo que te aburrirás después de que cruce.

—Seré amable.

Cynthia, se escondió detrás de Anakin sin darse cuenta. Se deslizó suavemente como un gato con mucho pelaje y nos miró a las dos sin decir una palabra.

Anakin me miró y la bruja inclinó la cabeza para mirarnos, más precisamente para mirar a Cynthia que desconfiaba de Medea y luego se río.

—¿Crees que te voy a comer?

En los libros dicen que si comen niños.

—¿Cuál es el punto de comer a una niña sin carne?

—La carne es tierna.

Ante eso, Medea se rió con la cabeza en alto. Ella piensa que es porque es lindo, pero Cynthia estaba aterrorizada por la risa de la bruja y se escondió detrás de la espalda de Anakin.

—¿Comes pollo solo porque la carne es tierna? Es mejor engordar al pollo y luego poder comérselo.

A este ritmo tuve que detener a Medea porque pensé que la niña lloraría.

—No le mientas, no comes personas.

—Oh, es mejor que no me tientes.

—Estás mintiendo, por eso la asustas.

—Por supuesto que da miedo, no se los comen, pero sí que los matan —murmuró Cynthia en voz baja.

Medea alisó su cabello torciéndolo ligeramente.

—Ya no mato. Mate lo suficiente como para cansarme de eso.

—Medea.

—De acuerdo ¿es está es la chica que te agrada? Bueno, entonces dime pequeña ¿en qué crees? ¿en Dios?

Cynthia respondió alejándose de la espalda de Anakin y miró directamente a Medea.

—No, en mí misma.

—… Buena respuesta. Eres realmente brillante y divertida.

Después de escuchar su respuesta, la bruja se giró hacia mí con una sonrisa.

Levanté mis cejas ligeramente, Medea me vio preparar los platos y antes de que se fuera me encogió de hombros y añadí.

—Después de poseer este cuerpo, realmente no necesitaba comer nada, así que olvidé cocinar, pero ¿quieren probarlo por mí? —Dije.

Pensé que me agradaría más si no dijera nada. Trate de jugarle una broma poniendo mi dedo en su boca para retenerlo.

Quería comer algo casero, pero no hay nada que pueda hacer. Como no tengo pasta de Kimchi ni soja, no puedo hacer un estofado de pasta de soja o kimchi, ni saltear el cerdo picante porque no hay pimientos rojos.

Cynthia y Anakin, quienes se dieron cuenta, se pegaron furtivamente a mi lado, seguían queriendo hacer algo, así que les pedí que cortaran las papas.

Le entregué a Anakin, que había cortado las papas, una medida para hacer una masa y amasarla, luego puse las papas en el caldo y corté las zanahorias, calabazas, cebollas verdes y cebolla. Mientras tomaba un puñado de la masa de Anakin, pensé: “no hay salsa de soya entre los condimentos, pero el ajo está bien si lo picas en trozos grandes, pero no sé si sabrá mejor si lo sazonó con sal.”

Si de por sí era diferente poder hacerlo cuando estaban en otros países, era un sueño sin sentido el tener que venir a un mundo diferente y cocinar comida coreana. Si quieres comer un plato que no requiera de muchos ingredientes, necesitaba hervir una sopa de huesos de res, que queda bien solo con los huesos, pero si no puedo hacerlo, no habría nada para la cena.

—[Si no sabe bien, me lo comeré todo yo sola. Mientras hierve voy a pedirle que ase la carne por si las dudas, si el Sujebi falla tendremos eso como respaldo.]

Después de sazonarlo con sal y hervirlo, pensé que olía bien, así que puse la olla sobre la mesa y los demás miraron la comida desconocida dentro de la olla.

Creo que estoy un poco más decepcionado con la imagen más simple de lo que pensaba. Pondré un cucharón en el tazón a la vez.

—Es comida de un mundo diferente… Así que pueden probarlo. Digamos que es una experiencia interesante.

Es por eso que yo lo probé primero… Estaba feliz porque sabía a una verdadera sopa casera, tal y como las que preparaba en casa.

Las reacciones de las otras personas fueron simplemente mediocres. Soy un poco reacia a decir que la textura del Sujebi era extraña, pero creo que es una especie de sopa que calienta al cuerpo.

No estaba mal, además lo preparé porque tenía ganas de comer algo caliente.

No hubo conversación, pero nadie en la mesa estaba incómodo, así que estuvo bien. En este mundo, donde solo hay personas que me odian, también quería estar rodeada de personas a las que les gustaba al menos una vez.

Un momento en el que no tengo que preocuparme por lo que la persona estaba pensando por dentro o si tenía hostilidad hacia mí… Yo quería… En realidad, solo quería decirles gracias a los dos.

Solo quería decirles que me alegraba de haberlos conocido y de que estuviera a mi lado, pero cuando junté las palabras, estaba avergonzada y mi boca no se abría. En cambio, cociné, eso era porque compartir una comida con alguien no debe de ser forzado, se debe basarse en una buena voluntad muy básica.

Doble todas las palabras que quería decir, mastique la carne jugosa y la trague con caldo tibio. Quería sentir esos sentimientos sofocantes en mi estomago. Ya sea que supieran mi deseo o no, todos vaciaron sus tazones.

—Realmente disfruté la comida.

Por primera vez desde que vine a este mundo, no me sentí mal mientras comía.

*** ** ***

El debut social de la joven lady Kazar estaba a la vuelta de la esquina. Todavía no había recibido la correspondencia del Palacio Imperial.

¿No me digas que tengo que enviar una carta directamente al príncipe heredero y apuñalarlo en las costillas diciéndole que lleve a Helena como su acompañante? Por favor, no tengo más remedio que creer que la Emperatriz había hablado con todo su conocimiento.

No le he enseñado a Helena en los últimos días para minimizar hablar con ella tanto como sea posible. Ahora tenía que preparar un conjunto para vestirla ya que ella estaba por debutar. Estaba agotada mentalmente y físicamente debido a lo estresante que iba a ser esta vez.

—Señora, Madame ha enviado su ropa.

—Adelante.

El sirviente entró con una caja grande. Madame suele venir a comprobar si la talla era la correcta, pero al ver a la única asistente, parecía que en verdad estaba ocupada con la ropa de Helena.

Si fuera Eris, se habría vuelto loca diciendo que la ignoraron, pero desde el punto de vista moderno, era bastante lamentable que Madame tuviera que quedarse despierta toda la noche mientras hacía la ropa a mano.

—Madame le ha enviado una carta de disculpa por no poder visitarla en persona.

¿Incluso enviar una carta?

Después de estar tan cansada aun así escribió una carta, al recibirla, encontré una breve carta escrita en una cursiva muy elegante y hermosa.

 

 

◊♦♦  ◊♦♦ ◊♦♦

¡Gracias por la ayuda, Hikari~!

Traducido por Rajesh Rouv
☕ Apoya el proyecto en Ko-fi

Subscribe

Notify of

guest





0 Comentarios


Inline Feedbacks
View all comments

Donar con Paypal

🌸 El contenido de Pabellón Literario está protegido para cuidar el trabajo de nuestras traductoras. ¡Gracias por tu comprensión! 💖

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x