La vista de las personas aterrorizadas seguía atrayendo mi atención ¿debería de ayudarlos? Mientras dudaba en que hacer Anakin me dijo en voz baja.
—Iré si mi maestra me lo ordena, es posible que pueda vencerlo, pero…La seguridad de mi ama es mi máxima prioridad.
—… ¿Los miembros de la academia pueden vencer a esa cosa?
—Los ingenieros mágicos no se dedican solo a la investigación; también están entrenados para la guerra en casos de emergencia. En este momento solo están desconcertados por la situación tan repentina, pero pronto se organizarán.
Si las cosas son así, nosotros dos somos los que importamos ahora, ellos podrán atrapar al monstruo por su cuenta y no hay necesidad de que ni Anakin o yo intervengamos.
—De acuerdo… Volvamos.
—Sí.
Por casualidad encontré algo parecido a una pistola que estaba rodando por el suelo, alguien debió de haberlo dejado caer porque estaba confundido; lo tomé sin pensarlo demasiado y lo escondí entre mis brazos, podría ser útil.
Bajamos rápidamente las escaleras y nos dirigimos a la puerta trasera de la academia, la puerta estaba abierta pero el campo mágico era el problema.
Después de tocar rápidamente ese campo mágico que nos rodeaba, Anakin sujetó su espada y contuvo el aliento. Una delicada oscuridad revoloteó sobre la espada de Anakin.
Se concentró y cortó el campo de magia con un solo movimiento, Anakin quien hizo un agujero me movió primero y después me siguió.
Tan pronto como Anakin salió, la apertura en el campo mágico se selló de nuevo y mientras mirábamos eso, mis ojos se toparon con alguien que nos miraba desde ese campo de magia, pero la persona escapó en dirección de la academia.
¿Quién era?
Mi corazón se estaba volviendo loco e incluso cuando traté de pensar que solo se trataba de un estudiante de la academia, un rincón en mi interior estaba preocupado.
—¿Dejo algo atrás? ¿Debo de volver?
—No. No, hay que irnos lo más rápido posible Anakin.
Las corazonadas no siempre tienen que ser malas, pero no quería que fueran malas esta vez, así que sujeté con fuerza la mano de Anakin y corrimos al camino secundario.
Había mucha confusión fuera de la academia debido a los pocos monstruos que habían escapado antes de que se lanzará el campo mágico y debido a que la gente corría en dirección a los carruajes, parecía ser más difícil que los caballos pudieran moverse.
Anakin reflexiono por un momento, después se detuvo y se arrodillo.
—La llevaré en mi espalda.
—¿Qué? Puedo correr.
—Sí, pero debe de correr sin parar, por eso y muchas más razones, es mejor para mi llevarla en mi espalda.
De todas las cosas, una era el hecho de que llevaba tacones y no zapatos planos, si debo de correr a la mansión en lugar de caminar, no podré soportarlo y es posible que colapse.
Los elegí pensando en que montaría de nuevo el carruaje para regresar a la mansión, pero era inútil que culpara esa decisión del pasado.
No sabía si había monstruos que podían aparecer de inmediato, pero no podíamos perder el tiempo, así que sin dudar más dejé que Anakin me llevara. Él puso sus muñecas en mis muslos y se levantó.
—Al correr habrá muchos movimientos, le pido que sea paciente.
Anakin comenzó a correr a un ritmo bastante rápido, pero a diferencia de mí que estaba jadeando a pesar de esa pequeña carrera, él no disminuyó su velocidad.
Sólo cuando pude ver la puerta exterior que conducía a la mansión, escuché un grito extraño, tomé a Anakin del hombro y giré la cabeza.
Un monstruo volaba hacia nosotros a gran velocidad, Anakin no podía levantar su espada porque me estaba cargando y de manera inconsciente saque la pistola en mis brazos.
—¡Anakin, date la vuelta!
Anakin de inmediato se giró al escuchar mi orden, con mis piernas fuertemente aferradas a su cintura, apunté con el arma al monstruo.
Presioné la parte que sobresalía, agarré con firmeza la pistola con ambas manos y apreté el gatillo. Junto con el estallido, una esfera de magia salió del cañón en lugar de una bala, pero no apunté de manera correcta.
Sin arrepentirme por eso, apreté una vez más el gatillo, y esta vez también fallé. Nunca antes había disparado un arma, era natural que no tuviera puntería, pero apreté los dientes.
¡Por favor, por favor, por favor, por favor! Si no lo hago esta vez, todo se acabó.
Apreté el gatillo por última vez cuando estaba casi frente a mí.
La cabeza del monstruo explotó frente a mis ojos.
Gracias a Dios.
Estaba en verdad feliz; mis manos que temblaban dejaron caer el arma, pero a ninguno de los dos nos importó y Anakin volvió a correr.
Una vez que llegamos a la mansión, Anakin dobló sus cansadas piernas y yo me dirigí al baño apoyada de algunas sirvientas.
Después de un breve baño, salí y pude escuchar una conmoción abajo.
Me asomé por las escaleras con mi cabello mojado, preguntándome qué estaba pasando, y vi a los Caballeros del Palacio Imperial.
—¡Marqués Mizerian, está bajo arresto por los cargos de abrir la puerta sin permiso y permitir el paso a los monstruos en la Ceremonia de graduación de la Academia! ¡Marqués, dese prisa y vístase!
—Parece que hay un malentendido y necesito ver a su Majestad, ahora mismo. Debo de explicarle directamente a su Majestad.
—¡Carnival Mizerian! ¡El culpable que abrió la puerta con su fortuna y debe de ser arrestado! ¿Cómo se atreve a querer una audiencia con su Majestad cuando las monedas de oro que dio son prueba de sus delitos?
El marqués apretó los dientes en respuesta a las declaraciones de los caballeros, parecía que apenas y lograba controlar lo que quería gritarles.
Pero sabía que hacer otro alboroto no tenía sentido, se cambió de ropa y siguió en silencio a los caballeros hasta la puerta. Los asistentes comenzaron a susurrar entre ellos.
Algo en todo esto era sospechoso.
El marqués era uno de los mayores patrocinadores de la academia, por su puesto, su apoyo a este lugar no solo era por el interés público,
Eso fue porque, además de tener conexiones con personas que son los talentos del país y que podrían llegar a ser personas poderosas en el futuro, era una manera de presionarlos implícitamente.
Si lo hiciera, podría perderse por completo el patrocinio de la Academia, que era la gallina de oro entonces, ¿abriría un portal y atacaría al palacio imperial? El marqués no era una persona que fuera tan imprudente y no había ningún beneficio para él.
El verdadero culpable debe ser otro y está intentando culpar al marqués. Dado que el ataque con ese monstruo no fue productivo, el propósito real debe de haber sido eliminar al marqués; después de todo, él tenía demasiados enemigos en la política. ¿Quién pensó en eso? Incluso si reflexionaba sobre eso, habría más de uno.
Seguía estando preocupada porque fue justamente hoy que salió a la academia y nos encontró a Anakin y a mí. Era como si toda mi intuición dijera que era el culpable.
Lo estaba pensado hasta el punto en que mi cabello se caería, pero no pude encontrar una respuesta.
Dado que el marqués Mizerian era una persona con mucho ingenio, se libraría de esto de alguna manera y mientras trataba de acostarme para relajarme, escuche que llamaban a la puerta.
La doncella abrió la puerta y el asistente entregó una orden Imperial por lo que vino a mí.
—Lady Mizerian, hay testimonios de que estaba en la academia en el momento del incidente de hoy. ¿Eso es verdad?
—… Fui allí con mi escolta personal para ver los fuegos artificiales.
—Su Majestad le ha ordenado que asista al palacio porque tiene preguntas que hacerle sobre los cargos que se le acusan al Marqués Carnival Mizerian. Por favor vístase rápido.
La verdad es que estaba asustada, pero en los momentos como este no debía de ser bastante obvio, por lo que asentí con la cabeza y me levanté de mi asiento para decirle a mi doncella.
—Dile a Anakin que se prepare para ir al palacio.
—… ¿Entrará al Palacio Imperial con su escolta personal? Los caballeros del palacio imperial se encargarán de escoltarla.
—Precisamente, ellos son caballeros del “Palacio Imperial”, me siento más cómoda con mi escolta personal.
Al ver el rostro preocupado del asistente le pregunté con una sonrisa.
—¿No se me permite llevar a mi escolta? No soy una sospechosa, ¿o sí?
—…No, la hija del marqués puede hacer lo que le resulte más cómodo.
Anakin se preparó y salió cuando la doncella le avisó. Me subí al carruaje y miré alrededor del camino que llevaba al palacio imperial, pero todo estaba en silencio, como si todo ya hubiera sido organizado.
Como si supieran que algo estaba a punto de pasar.
¿El Palacio Imperial no se percató de algo que incluso yo pude deducir rápidamente? Pensé en las personas que deseaban deshacerse del marqués, personas que no sufrirían ningún daño incluso si abren un portal en donde se invocan a los monstruos, personas que saben sobre todo esto y pueden resolver las cosas de manera rápida…
El verdadero culpable debe de ser un miembro de la Familia Imperial. El Emperador, la Emperatriz o el Príncipe Heredero, ¿quién de los tres es?
La Emperatriz y el Príncipe originalmente tenían un profundo resentimiento hacia el marqués y, sin embargo, es imposible que pueda excluir por completo al Emperador de la lista de sospechosos, ya que el marqués es una de sus mayores preocupaciones en la política.
El marqués fue uno de los opositores y a pesar de que estaba en una tregua, solo fingían que se tomaban de la mano.
¿Por qué quería investigarme cuando ya se determinó que el marqués era el culpable? ¿Por qué me llamó? No solo fueron esas dudas las que surgieron, pero por ahora no podía bajarme del carruaje, incluso si saltaba no podía escapar, por lo que apreté los puños y escondí mis manos que estaban temblando.
—Baje, Lady Mizerian.
Me bajé del carruaje y entré a la habitación a la que me condujo el asistente, pero cuando Anakin intentó seguirme, el asistente lo detuvo.
—Su Majestad llegará pronto y este no es un lugar para que entre una simple escolta.
—Pero…
—Lady Mizerian, su Majestad tampoco estará acompañado de un caballero, por favor entienda.
No podía seguir siendo terca con eso, sobre todo ahora que el marqués fue llevado al Palacio y yo, como su hija, no me beneficiaría en nada si rechazaba esa orden imperial.
De cualquier modo, si pasaba algo, Anakin iba a venir corriendo a mí sí le llamaba en un susurro, así que estaba bien.
Sola en la habitación, me senté en ese sofá y bebí el té para esperar. Mirando a mi alrededor, estaba más cerca de un dormitorio que de una sala, ya que había una cama detrás; después de esperar un rato, la puerta se abrió.
—Saludo a su Majestad.
Cuando termine de hablar y mire hacia arriba, el hombre que estaba parado en la puerta no era el Emperador, sino Alec.
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¡Gracias por la ayuda, Hikari~!