CAPÍTULO 85

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No importa cuán apresurados hayan sido los preparativos para la ceremonia de coronación; dado que dos personas han muerto, el funeral debe de hacerse primero.

El funeral nacional se llevó a cabo a gran escala, pero el progreso fue más lento de lo esperado. Eso fue porque el Emperador y la Emperatriz murieron al mismo tiempo y se tuvo que celebrar un funeral conjunto, por lo que, en ese caso, no había precedentes para ver cómo se ajustaba a la “ley”.

No sabía si ganar tiempo de esta manera sería beneficioso o todo lo contrario para mí, pero una cosa era segura. Era peligroso para Helena.

Era una pena que fuera lamentable todo esto, pero si no podía ser revivida así, en el peor de los casos solo sucedería algo de lo que yo no sabía.

Cuando intenté suicidarme, al principio fallé; eso era porque Helena era el personaje principal de la novela.

Este ya era el momento de sacar el espejo, pensando que sería más desagradable.

Escuché los pasos de alguien, por lo que no tuve más remedio que esconder el espejo de nuevo.

—¿Lady Mizerian?

Sí, solo faltaba eso. De alguna manera no pude verlo en estos días. La migraña, una vez más, comenzó.

Jason me estaba mirando directamente mientras detenía su impulso de entrar. Aún no ha dicho ni una sola palabra, pero ya me siento tan cansada.

—¿Cómo llegaste aquí?

—Me duele mucho ver su rostro de esa manera… ¿Está comiendo bien?

No, esa es una pregunta incorrecta.

—¿Por qué viniste?

—¿Estás enferma en alguna parte? La torre es bastante alta. ¿Tiene frío?

A pesar de mi fría pregunta, Jason se puso de pie, mirándome constantemente y haciéndome preguntas. Lo sentí cuando estaba con Heebris, pero él tampoco estaba cuerdo en absoluto.

No pude soportarlo más y grité.

—¡Oye, Sir Kazar! ¡No seas educado y sal ahora mismo!

Luego se paró cerca de la puerta y me susurró de manera desesperada.

—Escapa, Lady Mizerian. ¡Vamos a escapar! Si cruzas la frontera, ya no te perseguirán; solo tienes que comenzar de nuevo.

—¿Comenzar de nuevo? ¿Una vez más? ¿Estás loco?

La maldición subió hasta el final de mi garganta y luego la tragué. ¿Este tipo realmente cree que voy a participar en esa escapada nocturna? ¿Además con él? Es mejor ser torturado por un interrogador que huir con él.

Hasta ese punto, no tenía confianza en Jason. Sin embargo, la mierda original estaba sucia, así que la estaba evitando y no quería hincharme rascándome, por lo que solo negué con la cabeza.

—No me iré a ninguna parte. Me quedaré aquí y pagaré por mis pecados.

—¿Por qué?

—¿Por qué podría morir? Tal vez por eso.

—Morirás.

—¿No terminamos con esa conversación la última vez?

Me limpié el rostro con mis manos secas. No podía entender por qué tenía que persuadir a otros con mis problemas de vida o muerte.

Mi vida es, por supuesto, solo mía. No voy a dejar que toquen ni un solo pelo de mi cuerpo e incluso antes de que Jason pudiera decir algo, afirmé:

—No puedes hacer eso, incluso si crees que está bien ahora, cuando me hagas mirar hacia atrás por lo que has hecho, vas a querer ser recompensado.

—Yo… Lady Mizerian.

No es solo algo de Jason, es un rasgo universal que tenemos los humanos. La gente quiere ser recompensada por lo que ha dado. Era una verdad incluso en el momento en que los humanos estaban aprendiendo sobre el concepto del trueque.

Puede haber una diferencia en la reacción que ve cuando las expectativas se distorsionan; algunos se pueden enojar, otros se sentirán abrumados.

No sabía que algunos intentarían convencerme y tratar de hacerme escapar y, después de decir eso, no puede ver ninguna reacción en Jason.

—Alecto también… el caballero que está a tu lado… puede vivir suficiente sin ti…

Luego hizo una pausa y murmuró con una voz terriblemente temblorosa. Era tan débil y miserable que no parecía pertenecer al hombre más fuerte del mundo.

—No puedo vivir sin ti —me rogó Jason.

Estaba rogando por mi amor, no era una súplica para que fuera suya, más bien era todo lo contrario; sin embargo, no serviría de nada. Puede que estuviera más cerca de ser una súplica desesperada de una persona que necesitaba que alguien dependiera de él.

—Te necesito, por favor.

—…

—Puedes usarme… usarme cuanto quieras, luego me puedes tirar, pero… por favor.

—¿Puedes llamar amor a algo tan miserable y unilateral?

—Yo…

Oh, puede que sea un tipo de amor, pero…

—No puedo asumir esa responsabilidad por ti, Lord Kazar.

Incluso si era amor, no era mi deber el tener que aceptarlo.

—¡Así que vete y no trates de salvarme!

Grité para que Jason se fuera. Alguien que estaba custodiando el lugar escucharía mi voz; pensé que naturalmente Jason huiría, pero no escapó.

—¿Qué pasa? ¿Quién está ahí?

—¡Hay un extraño frente a la puerta!

Fue antes de que las palabras terminasen que el guardia de seguridad gritó ante el golpe y yo tragué mi aliento.

La sombra en la pared mostraba claramente cómo Jason estaba cortando y matando a todos los guardias que corrían hacia esta dirección. Cuando los sonidos terminaron por fin, Jason se acercó a mí cubierto de sangre.

Mientras retrocedía llena de miedo, él se limpió la sangre en su sonrisa amarga con la manga, pero en lugar de limpiar, solo se extendió.

—…Debes de estar pensando en algo… tú… estoy seguro de eso —Dijo Jason con voz baja y, tras decir eso, desapareció.

Saqué el espejo de bolsillo que sostenía con fuerza y finalmente llamé a la bruja porque en ese momento estaba completamente desesperada.

—Medea, algo anda mal.

Cuando Medea finalmente apareció, le pregunté de manera desesperada.

—¿Qué sucede cuando un cuerpo vuelve a la vida?

—La gente no puede regresar a la vida. Por eso retrocedimos el tiempo cuando mataste al príncipe heredero, ¿no?

—¿Incluso si el Sumo Sacerdote me salva?

Medea alzó una de sus cejas; era como una señal de que estaba interesada en mis palabras. Tuve una sensación siniestra al respecto, pero finalmente solo dijo con una sonrisa en sus labios.

—¡Oh! Esa es una historia completamente diferente.

—¿Entonces dices que puedo regresar a la vida? ¡Mientes!

—Te lo dije. La divinidad y la magia son completamente diferentes. La magia no puede hacer absolutamente nada encima de eso y la magia puede hacer lo que el poder divino no. Hay algunas cosas que la teología puede hacer y la magia no.

Por alguna razón, Medea parecía estar terriblemente molesta por eso. La bruja que dejó de hablar por un minuto tomó aliento como para exprimir su molestia y luego comenzó a explicarme.

—La divinidad es, como su nombre lo indica, un poder que está relacionado con Dios y se acumula en el alma cuando una persona repite la reencarnación. Dios tiene el poder de la vida; entonces, ¿no sería el poder divino igual?

—Un momento. Dios y el poder divino tienen reglas, por lo que deben de ser seguidas. ¿No es una violación de las reglas el traer de regreso a la vida a los muertos?

—Sí, “revivir” a una persona muerta es una violación a estas reglas, pero, ¿y si construyes un cuerpo perfectamente idéntico al de la persona que ha muerto? ¿Qué pasa si se fabrica los mismos órganos o la sangre y los reemplazas por aquellos órganos muertos? ¿Qué es lo que pasará?

—Un humano… ¿Puede una persona hacer tal cosa?

Respire una vez.

Un nuevo humano… para “crear” otro cuerpo, ¿era eso posible? ¿Cómo podría ser eso un humano?

A pesar de que estaba en este mundo, sentí que todo el conocimiento que tenía en el pasado estaba siendo destruido. Mis manos comenzaron a temblar; Medea parecía estar viendo mi temor.

—Va a tomar mucha energía; si no tiene suerte, puede morir al quedarse sin energía, pero si no… No diría que es completamente imposible.

—¿Qué pasa si… si vuelvo a la vida?

—Debido a que tu alma es la que mejor se adapta a este cuerpo que ya la absorbió desde el principio, es posible que en verdad regreses a este cuerpo si te reviven.

—¿A pesar de que esté en mi mundo?

—Incluso si estás en un mundo diferente. Para tu información, si regresas por ese camino, tu alma quedará atada a este lugar y nunca más te dejará ir.

Perdí el aliento ante las palabras. Enterré mi rostro en mis manos y respiré de forma pesada.

¿Cuánto tiempo ha pasado? Apenas y pude aclarar mis pensamientos cuando le pregunté a Medea.

—¿Qué podemos hacer?

—Es increíblemente fácil. Destruir de manera permanente y completa el cadáver de tal manera que ni siquiera se pueda salvar usando el poder divino.

—¿Me vas a destruir una vez que me muera?

Medea me miró llena de sorpresa y agitó la mano como si fuera ridículo y se echó a reír.

—¡Oh Dios! ¿El contrato no era “regresarte” a tu mundo original? El contrato no decía nada de “evitar que regreses”.

—¡Eres tan mala! ¿Cómo puede ser eso así?

—¿Quieres firmar un nuevo contrato conmigo? —Medea entrecerró los ojos. —Te advierto, después de escuchar lo que te voy a preguntar, ¿no me dirás que prefieres renacer aquí?

Después de decir eso, la bruja me sonrió de manera mezquina. En ese momento, el rostro de una persona se vino a mi mente mientras estaba intentando preguntar sobre una manera en que destruirían mi cuerpo.

Anakin.

Anakin era bueno borrando los rastros, así que después de que yo muriera… él podría venir a destruir mi cadáver.

…Pensé que era imposible, pero después de todo no había otra manera de hacerlo. Sobre todo, ahora no era el momento de sumergirse en el sentimentalismo.

Incluso cuando la pena de muerte no estaba del todo clara, debo de pensar. De asegurarme. Para que Anakin destruyera mi cadáver, tenía que verme siendo ejecutada.

—Medea, envía a Anakin y a Cynthia aquí.

—Bueno, ¿no preferirías irte? Existe la posibilidad de que esto pueda ser escuchado por alguien.

—¿Es eso posible?

—Haz tu mejor esfuerzo para salir de allí e ir hacia el lugar en donde está el espejo. Me ocuparé del resto yo sola.

Medea dejó ese comentario y desapareció.

Miré el inodoro dentro de la habitación y me froté la cara. ¿Qué diablos quieres que haga…?

♦♦◊♦♦ ♦♦◊♦♦

¡Gracias por la ayuda, Hikari~

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