Giulio (Daivan) #06 – (+18)

Arco | Volúmen:

Daivan

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

Salgo del callejón… y allí….

Gian: -¡¿Uw, whaaa?! 

Mis zapatos pisan los charcos cuando me resbalo un poco. Esto no son charcos de agua… es sangre; son charcos de sangre lo suficientemente profundos para inundar mis zapatos. 

Y en medio del lago de sangre…. Hay incontables cadáveres. Los cuerpos de los gánsteres…. No puedo saber cuántos hay con tan solo un vistazo. 

Capitán del GD B: -¡HYAAAAAAAAAAAAA! ¡SALVENME!

Cruzo el lago de sangre…. 

Una vez que lo paso, noto que estoy en un cruce de caminos. Y entonces…. Escucho un sonido…. entonces…. 

Siento que hay alguien más por este camino, por lo cual me dirijo hacia ahí.

Y allí…..

Había algo allí 

Giulio: -Fu..fu… haha….

Al principio pensé que era una araña gigante. Hasta que me doy cuenta de que la sombra era de forma humana, ráfagas como señales de advertencia comienzan a aparecer en mi mente y en mi estomago. 

¡Huye! ¡Huye de aquí! 

Pero, yo…. mi instinto, hace que dé un paso hacia adelante. En el momento en que hago eso…. 

Giulio: -Ah, hahaha. Esta caliente, es hermosa. 

Eso es… no, él está, no…. Giulio está… montado sobre el cadáver manchado de sangre….

Giulio: -Hahahaha….. haha…hii….

Giulio está cubierto de sangre. 

No hay forma de que él haya sido golpeado con algún tipo de spray de sangre….

No, esto era diferente.

Las únicas partes en donde estaba manchado de sangre son en sus manos y cara. Giulio trae sus manos cubiertas de sangre viéndose pegajosas por el rojo negruzco y las lame como un niño. 

Giulio: -Haa…. Ahh….

La lengua de Giulio da vueltas sobre sus manos, la sangre cubre sus labios. Su boca se estremece y su garganta da un sonido como de un trago.

Sus ojos están vacíos y profanados por el calor. 

Los ojos de Giulio regresan hacia el cuerpo tendido debajo de él. El cadáver se había endurecido, pasando algo de viento sobre sus manos sin dedos. 

Su ropaje está destrozado, cubierto de sangre…. En su piel hay una parte que tiene abierta… y por encima de ella esta Giulio. 

Toma la piel desollada y la pellizca hacia arriba como si fuera un pañuelo y lo examina. Entonces, la deja caer sobre el cuerpo. 

Giulio: -Hi… haa…. Ah….ah.

Su cuerpo se estremece como si hubiera sido bombardeado por las drogas. Su rostro agraciado convulsiona como de una forma mental. 

Por la mezcla de la sangre y la carne podrida, el aire está cubierto por un olor putrefacto.

En la parte frontal del pantalón de Giulio se ve algo apretado, como si estuviera ocultando una erección dentro. La locura … .no, es diferente, ¿Qué es esto?

Yo …………….

Gian: -Giulio…..

Su nombre se desliza sobre mis labios. Se que quien está delante de mí es Giulio, pero… no puedo dar un paso más. No puedo expresar lo que siento con palabras. 

Giulio: -Fu….. Fuua…. Aaah….

En algún momento la cara y los ojos de Giulio voltearon a verme. Sus ojos abiertos como agujeros vacíos y su cara…. 

No hay emoción en sus ojos. Ojos vacíos, como si se tratara de buscar una roca. 

Giulio: -Uh…. Uuuh…..

Gian: -Giu…lio… tú…. ¿Qué haces…..? 

Giulio: -Uhhh….¿uh? ahhh…..

Los ojos de Giulio me miran. No, me equivoco…. Esos ojos se mueven como si hubieran encontrado a su nueva presa.

Gian: -¿Oye….?

Giulio: -Fuuu…. Haha. Todavía hay…. 

Gian: -Oye…. ¿Qué te pasa….?

Giulio: -No vayas a morir tan rápido…..sería aburrido…. 

Gian: -¡¿…?!.. ¡uuhh! Giulio … .oye…. ¡Reacciona! 

Giulio: -Uh…… ah, aaah…..

Gian: -Qu…. ¿Qué estás haciendo….? 

Giulio: -Ah….. ah…. Gian….

Los ojos vacíos de Giulio explotan repentinamente con emoción. Y esa emoción era…. 

Era el miedo….

Giulio: -¡!……!! Gi……. Gian….. ah, ah…..

Giulio me llamó por mi nombre 

OPCIONES:

  1. Huir
  2. No huir 

 

Elegir Huir 

Gian: -¡!Hiiii!! 

Algo parecido a un grito sale de mi boca.

Dejo caer mi arma al suelo. Muevo mi cabeza con gritos. Me muevo y trato de huir de ese lugar rápido sin mirar atrás. 

Pero no puedo.

Giulio: -¡¡Ahhhh!! ¡uahhhhh!

En el momento en que me doy vuelta, en ese instante mis zapatos golpean contra el barro. 

Siento un golpe a través de mi cuerpo. Mi sudor se escapa, mirando hacia los ojos inyectados de sangre, esos ojos capturan mi vista y él agarra mi mano apretándola desde la muñeca. 

Gian: -¡Uh, uwaaa! ¡Suel….suéltame! 

Giulio: -¡Uh….! Oh, yo…..

Los ojos y el rostro cubierto de sangre de Giulio solo reflejan miedo clavándose en mí. Al ver ese color, por primera vez en mi vida…

Siento puro miedo. 

Gian:-¡Kug….! ¡Tú…..! 

Sin saber por qué, lanzo mi puño contra la mejilla de Giulio, golpeándolo de nuevo. Sin embargo, la mano de Giulio no se mueve para nada.

Gian: -¡Guaaag!

Un dolor agudo, como si hubiera recibido un disparo, atraviesa mi cuello. Mis ojos ven negro. La urgencia de querer dormir de repente me asalta haciendo que cayera en el barro. 

Giulio me golpeó en el cuello. En mi conciencia de huida, recuerdo el terror atravesando mi cuerpo, el cual se quedó inmóvil en el suelo. 

Gian: -Uh….. ahhhh…..

Mi visión se hace borrosa…. 

Solo puedo ver la cara de Giulio…. Y sus manos ensangrentadas…. Su cuchillo….

Ni siquiera puedo dejar salir un grito. 

Giulio: -Uh….. uuuu, ah…. Dis…. Discúlpeme…..

El cuchillo cae al suelo. 

El cuerpo de Giulio se inclina lentamente para recoger con su mano el cuchillo. 

Gian: -Jo… joder, ¿Qué….?

Trato de levantarme, pero Giulio pone su mano en mi cuello empujándome hasta que mi cara termina en el suelo. Siento un golpe en mis costados, como si me hubiera dado un puñetazo. 

Gian: -¡Guh…! Giu…lio…. Tú…..

Giulio: -No… no…. quiero…. 

Giulio se me acerca poniéndose encima de mí por detrás y aunque todavía estoy tumbado en el suelo, con sus brazos me abraza. 

Sin embargo, en mi mente solo hay un rebosante terror. Me esfuerzo y….

Giulio: -¡No! ¡Gian, no me dejes! 

Gian: -¡¿Qu…?! Qué te pasa… 

Giulio: -¡No quiero! ¡No quiero! ¡Por favor!

Siento algo frío caer atrás de mi cuello. ¿Qué es esto? ¿Lagrimas? Cuando me di cuenta de esto….

Giulio: -Ha…… aha…. No huyas…. 

La mano de Giulio se desliza por mi cuerpo como un rodillo de pintura o algo así, me abraza con fuerza lo suficiente para aplastarme…. Y con su mano desnuda, comienza a quitarme mi cinturón 

Gian: -¡¿Kug..?! Qu…. Qué estás planeando hacer…. 

Una parte de mi ropa es rasgada como el papel. Mi cuerpo está gritando de miedo. 

El cuerpo de Giulio me sostiene entre sus brazos… y puedo sentir su pene erecto empujando contra mí desde el interior de sus pantalones. 

Gian: -¡Uh… waaaa! ¡Hey, para! ¡Oye!

Escucho el sonido de los cinturones y cremalleras. Desesperadamente me agito para tratar de levantarme al mismo tiempo que digo esas palabras.

Gian: -Que….

Giulio, mirándome con una expresión como si quisiera llorar, deja salir su dureza en la parte delantera de sus pantalones. 

¿Qué está planeando hacer con eso? Creo que debido a la situación, no es necesario que haga esa pregunta. 

Giulio: -Gian… no me dejes…. Yo….

Gian: -¡Ya detente, en qué estás pensando…! ¿wahaa?! 

Giulio: -Entiéndeme…. Gian. 

Aunque trato de cerrar mis piernas, el cuerpo de Giulio me lo impide moviéndose entre ellas… más bien, empuja mis rodillas para abrirlas más ampliamente que antes. 

Gian: -Oye…. Vas en serio…

Está claro que mi lucha para Giulio no es una diferencia como si fuera la fuerza de una mosca zumbando alrededor. Esto demuestra la diferencia de fuerza…

Gian: -¡Detente! ¿Por qué te estás excitando? ¡Idiota!

Trato de atacarlo mientras alzo mi voz pero Giulio agarra la parte posterior de mi cabeza.

Me obliga a poner mi cabeza hacia abajo con fuerza bruta. Aun estando de rodillas, me obliga a recostar la mitad de mi cuerpo en el suelo hasta que mi cara toca el suelo. 

Hay cosas más importantes que quejarse por el dolor cruzando mi cabeza. 

Gian: -¡Giulio… cálmate! ¡Me estás escuchando, Giulio! 

Giulio: -Te escucho, la voz de Gian…..

De repente un resplandor entra en mi visión 

Es la hoja del cuchillo de Giulio. Me trago mis palabras quedando atascadas.

Giulio: -Presta atención aquí. 

Es solo una pequeña tira de metal… pero es suficiente para que lo obedezca, ya que he visto esta hoja cuando trabaja. 

Triste y patéticamente volteo mi cabeza hacia adelante.

Dos manos sostienen firmemente desde atrás de mi pelvis, así que no puedo cambiar de esta extraña posición… la cual es tener mis cuatro extremidades en el suelo con solo mi cadera levantada. 

Gian: -¡Hyaaaagggg!

Algo rígido empuja con fuerza en el lugar que nunca había pensado que algo entraría.

Violentamente me rasga, embistiéndome. 

Sin piedad, sin vacilación; ¡me embiste duro! 

Mi respiración se atora debido al dolor. Por un segundo, siento pánico…. ¿acaba de usar su cuchillo en mí? Pero… esto es algo más largo, más brutal que un cuchillo.  

Me rasga… me está violando….

Gian: -Pa….ra…. Giuli….

Ni siquiera puedo alzar bien mi voz. Desesperadamente pienso en matarlo. 

Pero, la idea de que se ha colado dentro de mis entrañas haciéndolo contra mi voluntad continúa más y más profundamente. Siento algo caliente y no es su cuchillo es… el pene de Giulio.  

Giulio: -Lo siento, Gian…. Perdóname….

Gian: -¡Ghgggg ahhhggg! ¡Saca……ahhhh! 

Giulio: -Ah…. Si te mueves…. Ya….

En el momento en que pienso “no puede ser”… el pene de Giulio se hincha. Aprieto mis dientes esperando el final…. Estoy en mi límite. 

Giulio: -Ah, ahhhh ¡Gian, Gia….! ¡kuahhh!

Gian: -¡Kuuuu! ¡Uaggggg! ¡Ahhhhhhh!

Giulio: -¡Haaa, haaaaa! ¡Nnnnm! ¡Gian! 

La cosa enterrada en mi interior al fin saca chorros de calor. Golpea mis paredes internas, y mi cuerpo se convulsiona por su propia cuenta.

Gian: -Ungg…. Tu….. Idiota….. Maldito… bastardo….

¿Qué es esto? No se siente real. 

De la nada, Giulio me ha violado. Me duele tanto, es probable que esté sangrando en ese lugar. Además de eso, terminó corriéndose dentro. 

Pero sin embargo esto aún no ha terminado. El pene de Giulio continúa hinchado. No hay señal de que planee sacarlo. 

Giulio: -Perdóname, me he corrido…. Gian…. 

Gian: -Uuuuh….. uuhh…. Joder…..

Giulio: -No… me… de…..

Soy consciente de que en medio de todo entre jadeo frenético, Giulio murmura las mismas palabras una y otra vez. 

Giulio: -No me dejes….

¿Haa? ¿Qué quiere decir con eso? Volteo a los alrededores… miro la montaña de cadáveres que hay. ¿Qué haremos si la policía llega? 

Siento como si fuera a tener un infarto. No, creo que ya lo tuve. 

Gian: -Ya…. Sácalo….

Nunca había sentido esta clase de miedo… el miedo por el dolor de ser violado por un pene por primera vez. 

Dejando a un lado la violación, el pensar que es mi primera vez el ser jodido. Es igual que ser asesinado en un sueño. 

Si se tratara de un sueño, todo sería divertido, pero esto es como una pesadilla, la cual hará que me queje por mucho tiempo después de despertar. 

Gian: -Giulio, ¿Tu cabeza ya se ha enfriado, verdad? Ya salte…. Oye….

Giulio: -No…. no me dejes….

Anteriormente traté de huir pero no pude hacerlo. Debido a que Giulio me está agarrando de mis caderas con fuerza 

El pene de Giulio continúa estando erecto, lo sé porque se siente duro dentro de mis entrañas, trato de mover mi espalda. 

Giulio: -Gian, no me dejes, ¡No me dejes!

El poderoso estruendo me mece. Por el ritmo me da la sensación de que el semen de él de antes se está deslizando desde donde estamos conectados. 

Gian: -Guh… ug…

Siento algunas náuseas acumulándose. 

La cosa de Giulio se mueve más fácilmente dentro de mí. La fricción probablemente es menos por el semen y la sangre.  

Me embiste, no creo que pueda entrar aún más profundo en mí, y aun así continua embistiéndome sin parar. 

Gian: -¡Guaahh! ¡Ya no entrará más que eso! No se puede, ya para … .me duele…. 

Puedo sentir incluso su pelo en su base, mientras golpea contra mi culo. 

Giulio: -¡Lo siento … .pero….!  No… no quiero… no me dejes…. 

Parece que la sangre se le ha subido a su cabeza y no ha bajado todavía. De hecho, está dando vueltas nuevamente con su pene. 

Puedo sentir lo hinchado, grande y duro que está su pene dentro de mí, más de lo que jamás me gustaría sentir. Yo… probablemente podría incluso sentir su forma. Mierda. 

Gian: -¡Date prisa…y termina de una vez…! ¡Whaaaag!

Me preparo ante el contundente abuso incómodo y trago un grito. Siento como si me estuviera engullendo un pistón implacable 

Aquí estoy, mirando el cadáver que está en el callejón por detrás, que pensara el ver que está jodiendo a uno de los suyos…. De seguro pensara que ha conseguido perder algunos tornillos de su cabeza…. ¿Qué carajos se puede hacer en una situación como esta? 

Ni siquiera puedo mover bien mi cabeza para tratar de mentirme a mí mismo y consolarme. 

Giulio: -¡Ahhh, haaaaaa! Gian, Señor….Gian 

Gian: -Te… dije que no…. tan profundo…. Porque me duele….

Tal vez mis palabras no lo alcanzan, pero Giulio lentamente tira de su pene en mi interior. 

Pero no tira de él hasta el final. Cambia de dirección, yendo a las partes poco profundas.

Giulio: -Ah, ah…. Sangre, está saliendo sangre…. Debe de doler…. 

Gian: -Me… duele….

Giulio dice esto con una voz impotente… ¿Está viendo en dónde estamos conectados? Ni siquiera tengo el ánimo para sentir vergüenza. 

Giulio. -No me odies…. Gian…..

Gian: -Qu…..

Que mierda está diciendo…. Me rindo en dar una respuesta coherente a la voz prácticamente sollozante y exhalo. 

O mejor dicho, no puedo hacer nada más que eso. 

No tiene caso en luchar contra alguien que sobresale tanto en fuerza física. La única cosa que puedo hacer es esperar a que se aburra de lo que está haciendo pronto, y que remonte a la cordura. Esperar a que me suelte. 

A decir verdad… quiero huir en este mismo segundo, pero por esta situación siento mucho dolor. No quiero nada más.

Pero como cualquier hombre normal, me odio por el temblor patético que recorre mi cuerpo. No quería reconocer que esto me ocurriera. 

Giulio: -No puedo parar, Gian…. Perdóname.

Gian:-Haa….nnnm…. guhagg

¿El tener el papel del pasivo, es siempre tan inquietante? 

Siento otra poderosa embestida, y esta se las arregla para estrangular mi aliento. 

Gian:-Itsu….. ahhh, haaaa! Tú….hnm… idiota…..

Giulio:-Lo siento, Gian, pero…. pero….

Al igual que estar sentado esperando a que una tormenta pase por encima de mi cabeza, dejo que Giulio me joda como le plazca. 

En poco tiempo, el abuso violento e incómodo de la cosa de Giulio en mi culo hace que sienta algo.

Gian: -Fuu….. nmm… duele….. ya….. ya….

Debido a eso, el dolor ha disminuido un poco, aunque no tanto como para sentir placer. Mi pene se queda medio duro, y esto es debido solo a la reacción natural biológica por la estimulación consecutiva excavando en mi interior. 

Giulio: -Perdóname, está saliendo sangre … .Esto… esto… perdóname. 

Trato de relajarme lo más posible, pero mi cuerpo se sacude con cada golpe violento que recibo de Giulio quedando completamente a su merced. 

Todo, desde mi estómago hasta abajo duele. Duele tanto que puedo sentir el estrépito alrededor. Todo el dolor se está sacudiendo en todas las direcciones, golpeando todo lo que me rodea logrando conseguir que me cubra de pequeños arañazos. 

Es como si estuviera siendo violado por un perro. 

Aparece una señal débil de placer…. Que molesto….

Gian: -¡Para, no tan profundo! Así, solo mátenlo ¡Guhg!

Ya sea superficial o profundo, todavía duele. Como lo supuse, me está desgarrando…. Realmente no quiero pensar en el estado horrible de mi entrepierna. 

¿Podré caminar después de esto? Con suerte, Giulio estará satisfecho con solo una vez. 

Giulio: -Perdóname, no me dejes … .no me odies…. 

No puedo ver la expresión de Giulio desde mi posición, pero creo que es mejor. Sus ojos de seguro se habrán apagado, probablemente por la locura. Aterrorizado por eso, de ninguna manera me gustaría verlos. 

Giulio: -Ahhh, me corro…. Perdóname, Gian. 

Gian: -Está bien, apúrate a correrte…. De esa manera déjalo salir… está bien… 

Al parecer, esta violación es tan brutal como la realidad, algo que nunca había imaginado en mis sueños más salvajes… escupo esas palabras de aliento para que se dé prisa en sacar su segunda corrida. 

Lo único que quiero es escapar de este dolor. Me da igual el placer que llegó a sentir por las dos cogidas en mi pene medio duro y mal atendido. 

Solo quiero que todo esto termine.

Giulio: -Perdóname, ¡Gian! 

Al mismo tiempo que aúlla, Giulio comienza a correrse. 

La sensación de algo brotando de mi interior hace que mis ojos se abran. 

Joder, le dije que no terminara dentro…. Antes de que se viniera, él me había tomado con fuerza de mis caderas.

Gian: -¡Hiii, gugg! ¡!uahhhh, ahhh!

Giulio: -¡Ah, ahhhh! Gian….. fuaaaa!

Gian: -¡Annnahhhhh! ¡ahhhh! ¡Quema!

La segunda corrida continúo durante un largo tiempo. 

Gian: -Giulio idiota…. ¿Qué tan largo lo tienes…? 

Es doloroso, duro y siento un poco de rabia. Me encuentro pensando esto debido a estar sometido ante su polla, es una forma de descargar estos sentimientos sobre Giulio. 

Mientras caigo en el ritmo del pene de Giulio, Giulio saca su pene de mí rociándome como manguera de seme, mi cuerpo cae inconsciente por la fatiga. 

Mi interior está caliente. Y esta pegajosa y resbaladiza…. 

Siento que mi conciencia comienza a desvanecerse…. Joder, no es el momento para sentirme aliviado ahora 

Me va a matar…. Giulio me matara… Comienzo a ver oscuridad, mis ojos cerrándose poco a poco 

…………………………

Siento dolor y frío. No podía sentirme peor… En primer lugar, no tengo ni idea de por qué carajos me siento así. Después de un rato…. 

Gian: -¡Ug….guuu! ¡Kugg!

Me doy cuenta de que me he despertado. ¿Por qué estoy tumbado en un sucio callejón desagradable? Esa razón…. O esa causa…

Giulio: -Ah, ah…. Señor Gian….

Entonces recordé…. Yo…. aquí…por Giulio…. Ehm. Yo estuve bastante tembloroso de pánico. 

Fui violado aquí por Giulio….

Giulio: -Veo que ya se ha despertado…. Me alegro…. yo….

Gian: -uh…. Me… duele….

Giulio: -Lo siento, yo….

Giulio…. Se encuentra parado enfrente de mí sobre la calle sucia a distancia. Incluso si llego a extender mi mano a duras penas y lo alcanzaría… 

Y yo…. estoy sentado, recostado contra una pared de ladrillo…. ¿Giulio me habrá puesto así? 

Mis pantalones, así como mi camisa las tengo puestas aunque algo destrozadas, pero están. Aunque no logro ver mi cinturón 

Gian: -Duele…. Joder. Te sobrepasaste demasiado.

Trato de esforzarme parar pararme….

Giulio: -Ah, ah….

Giulio extiende una de sus maños teñidas de negro mientras trato de levantarme. Me estremezco por reflejo… La mano de Giulio tiembla y se detiene a medio camino. 

Gian: -…………

Giulio: -Yo…….

Este tipo me ha violado 

Justamente ahora, los recuerdos de hace como unos 10 minutos regresan a mi mente. Al mismo tiempo, espinas de dolor atraviesan mi cuerpo por todas partes. Pensé que realmente terminaría muriendo ahí…. 

Asi es, pensé que terminaría como los cadáveres del GD tendidos allí en el suelo cubiertos de cortadas que Giulio les hizo. 

Humillación e ira… esa clase de sentimientos siguen sonando en mí, pero más que nada el sentimiento de terror, es el más fuerte. 

Este tipo es peligroso, tengo que huir en este momento. 

Giulio: -Discúlpeme…. Yo…. qué clase de cosa le he hecho al señor Gian…. 

¿Recuerda lo que ha hecho hace un momento? ¿Realmente tiene los recuerdos de aquello? El Giulio de hace un rato y el Giulio de ahora….

En serio, él parecía una persona diferente. No era el Giulio, genial y fuerte que conozco. El de antes parecía un psicópata atrapado en un torbellino de locura y lujuria. 

Gian: -D…duele…. Tú….maldito idiota. Hay un límite sin importar que tan excitado estuvieras…

Giulio: -Yo…. sería mejor… que muriera… 

Gian: -¡……………!

En verdad….

Incluso si tomara la pistola o la escopeta que están tumbadas por allí y le volará los sesos, lo más seguro es que Giulio no diría nada, y por un segundo considere esto seriamente. 

Pero…. mi alerta mental ante esta situación anormal está al tope… y es más fuerte que mi estado de cólera. 

Gian: -¡Serás idiota! Como sea, tenemos que irnos de aquí. Estar aquí es peligroso. 

Me levanto balanceándome de izquierda a derecha todo el tiempo.

Giulio extiende una de sus manos para ayudarme a apoyarme, pero se detiene. Sus ojos y sus manos todavía están temblando. 

No puedo voltear a mirar a Giulio… todavía siento rabia y miedo. 

Me tambaleo hacia adelante colocando una de mis manos en la pared, dando un paso tras otro. Me doy cuenta que mientras doy pasos, Giulio está detrás de mí, con su cabeza agachada mirando el suelo y no se mueve.

Gian: -¡Qué estás haciendo! Quedándote ahí de pie…. ¡¿Quieres ser atrapado por los del GD?! Ser atrapado por la policía…. 

Gian: -¡¿Planeas que te vuelvan a atrapar para que te envíen de nuevo a la cárcel?! 

Giulio: -Yo…. ya…..

Gian: -¡Tú..! ¡Estúpido! 

Regresó y agarró la muñeca de Giulio dándole un tirón para que se moviera. Necesité una pausa de un segundo para recuperar mi valor solo para tomarlo de la mano. 

Giulio: -¡…..! ah, ah, ah…..

Los ojos de Giulio vacilan. Tiemblan mientras mi miran. Parece que él, nunca había esperado, ni en un millón de años, en que regresara y lo viera de nuevo. 

Había una chispa, pequeña pero inconfundible. 

Giulio: -Yo…. lo siento….

Gian: -¡Ya está bien! ¡Por aquí, hay que correr! 

Prácticamente terminó arrastrando a Giulio por todo el camino mientras corro. Con unos pocos pasos más, me paro por el sudor y el frío. Recojo la escopeta que mantiene mis huellas digitales en ella. 

¡Mierda! Mi cinturón que ha desaparecido en alguna parte y los cadáveres…. La única cosa que puedo hacer es rezar por que mis huellas digitales no se quedaran en ellos.

Pasaron varias cosas graves. Pero creo que la misión está cumplida… pero con cuerpos en exhibición llamativos por todas partes y luego con Giulio estando en este estado. 

No hay duda que con todo eso, terminarán por desaparecerlos. Esta vez, si nos atrapan iremos directamente a la cárcel para ser ejecutados en una silla eléctrica o algo así. 

Esto es lo peor. La irritación comienza a burbujear hacia arriba, apuntando a todo, desde ese viejo que nos dio esta misión imposible e incluso hasta en Bernardo 

Y Giulio, a pesar de que logró tomar la atención de la mayoría de los enemigos. Estoy molesto. ¿Por qué carajos se empeña en jugar con los cadáveres? 

Por qué…. ¿Tuvo que violar a un bastardo como yo? 

En medio de todo este desastre, lo único con lo que podía contar todavía era con la suerte, ya que en la avenida en la que nos separamos del subordinado todavía seguía intacto el carro y ahora debíamos llegar a un grifo para lavarnos un poco. 

Nos mojamos con el agua de un grifo que encontramos cerca, lavando la sangre y el barro. Pero no podemos hacer nada con la sangre que está persistentemente mezclada con la tela de la ropa. Como si estuviera así a propósito, burlándose de nosotros con una gran sonrisa. 

Aun empapados hasta los huesos…. Caminamos nuevamente en dirección hacia el auto en el cual llegamos.

Subordinado de Luchino A: -¡Señor Giancarlo! ¡¿Está bien?!

Gian: -No estoy muy bien que digamos…. Por favor arranca. Tenemos que irnos antes de que vengan por nosotros.

Subordinado de Luchino A:- Entendido.

Es extraño. 

Hubo disparos y gritos….

Sin embargo, no escucho las sirenas de los policías ni cualquier signo de alboroto. Esto es inquietante, incluso en este lugar, Bronx debió de haber pasado algo. 

Giulio y yo, aun permaneciendo empapados de pies a cabeza, hacemos un lío en los asientos traseros del auto en movimiento, a medida que nos sentamos más profundamente en ellos, como si estuviéramos tratando de escondernos del mundo.

Giulio, permanece sentado con toda su ropa empapada, sin moverse.

Probablemente, a su lado, me encuentro yo de la misma manera.

Después de volver al hotel, Giulio y yo nos quedamos sin nada de energía o fuerza de voluntad para informar a Bernardo. 

Bernardo parece entender nuestra situación y no dice nada. Lo único que nos dice es… 

Bernardo: -No se preocupen. 

Solo eso nos dijo. 

Después de rechazar la oferta de Bernardo de llamar a un doctor, tomo nada más que un equipo de primeros auxilios y me encierro en la habitación. Y Giulio…..

No ha dicho ninguna palabra, pero él se va a otra habitación, probablemente una habitación que había sido preparada para él por Bernardo. Yo…..

Gian: -Mierda…. Qué le pasa estando tan tranquilo…. ¡Imbécil! 

Me maldigo a mí mismo y tiro la ropa y zapatos inservibles al suelo. Tendré que deshacerme de ellos más tarde. 

Al entrar al baño para darme una ducha….

Gian: -¡Tsuk! ¡Duele! 

El dolor que había permanecido inactivo hasta ahora se despierta sano y fuerte bajo el agua del baño. Me lavo la suciedad y la sangre de los arañazos, compruebo mi estado en el cual creo que logre recibir un golpe o dos.

También tengo algunas marcas en la cara de cuando había conseguido empujarlo. Parece ser el tipo de corte que si me pusiera un vendaje se me pegaría a la herida. Al igual que conseguí también un no muy buen final con el cuchillo y además fui golpeado. 

Me lavo el lugar donde Giulio me atacó. Siento un aumento de dolor…. Incluso después de lavarlo me late. No está saliendo sangre, pero se siente muy, muy raro allí. 

Gian: -Ese estúpido de Giulio….

Rodeado de agua y vapor me lavo. Incluso continúo haciéndolo a pesar de que la suciedad ya se había ido por el desagüe. 

Me quedo bajo el bombardeo del agua de la ducha.

Bernardo: -Sin embargo… me alegra mucho que hayas regresado a salvo. Lo siento…. Y pensar que en realidad atacarían. 

Bernardo vierte un poco de whisky en su taza de café en frente de mí, y… mirando como si estuviera recordando algo, continúa. 

Bernardo: -En verdad, que hayan logrado hacerles frente y derrotar a todos los del GD. Como lo supuse, ustedes son increíbles. El perro de la suerte y el perro malo. 

Gian: -Yo casi no hice nada. El que hizo todo fue Giulio. ¿La policía llegó a ese lugar? 

Bernardo: -Claro. Como era de suponer, el ir a limpiar ese lugar fue imposible. Cuando envié a mis subordinados a ver el lugar, la policía y los bomberos  ya estaban custodiando en Bronx. 

Bernardo: -Parece que este suceso estará en primera plana mañana mismo en los periódicos. 

Gian: -Es lo más seguro…. Ya que hicimos un gran show. Es casi imposible que los policías hagan su vista gorda sobre este suceso. ¿Hay alguna orden de detención hacia nosotros?

Bernardo coloca su rostro entre sus dedos entrelazados y da un gemido terriblemente fatigado antes de decir.

Bernardo: -Te lo había dicho antes…. No es necesario que te preocupes por eso. Quien decidió hacer ese ataque fui yo. Los policías nunca irían tras ustedes.

Gian: -En verdad que cuento contigo…. Pero, incluso si es en Bronx, con todos esos cadáveres, el viejo Bondone no será capaz de encubrirlo. 

Bernardo: -Estoy de acuerdo también. Además de eso, ese viejo y los ancianos de la junta no responden el teléfono. O bien, él está trabajando en algo o está planeando hacer algo.  

Teléfono…. Hay algo sobre esa palabra que siento que estoy olvidando… ¿Qué era? 

Bernardo: -Es por eso que tendremos cuidado con la situación del Bronx así que no te preocupes. No dejaré que tu o Giulio salgan en el periódico de mañana. 

Gian: -Ah, claro… teléfono…. ¡Es el teléfono! 

Bernardo:- ¿Hnm?

Salgo volando de mi asiento para lanzarme de nuevo a la habitación y buscar la nota que me encontré ayer, esa nota que tenía esa persona del GD llamado Max. 

¡Aquí está! Antes de dormirme ayer, pensé en darme un tiempo para investigar esta nota así que la dejé sobre la mesa. 

Si la hubiera traído conmigo hoy, estaría empapada y arrugada… Abro la nota. 

Gian: -3, 4…..7, 6…. ¡Eso es! 

Los números que estoy mirando en esta nota ahora mismo, y los números que había visto en el anillo del gángster del GD que había estado llamando por teléfono antes de que le volara la cabeza con la escopeta.

Sin ninguna duda, son el mismo número. 

No sé si este sea un número telefónico que utilizan para pedir refuerzos del GD. 

Pero, Bernardo podría saber algo 

Le enseño la nota a Bernardo y le explico lo que había visto antes. Los ojos de Bernardo se estrechan y observa en silencio los números de la nota. 

Entonces…

Bernardo: -¿Esto fue usado por un capitán del GD? 

Bernardo me pregunta con una rareza. Asiento con la cabeza en respuesta.

Gian: -Claro, no hay duda de eso. Pensé que podría ser un número telefónico directo de la sede del GD. Si es así, entonces tal vez podríamos usarlo para algo. 

De algún modo comienzo a sentirme algo emocionado. 

Bernardo cierra la nota y la mira para luego girarse y darme una respuesta.

Bernardo: -Por desgracia, no es el número telefónico de la sede del GD. Y también es diferente a cualquier número que haya visto antes. 

Gian: -¿Eh? Ya veo … .Espera, ¡¿Conoces el número telefónico de la sede del GD?! 

Bernardo:- Bueno, sobre eso pues como no tengo alguna dirección al menos sé su número. Aunque, lo que tengo es nada más que el número telefónico de sus sedes superficiales. 

Bernardo: -Además…. El número telefónico de esta nota no es de Rockwell, el lugar donde se supone se encuentra la sede del GD. Se trata de un número local, que pertenece a Daivan. 

Gian: -¡¿De Daivan?! ¿Por qué esos tipos? ¿A qué parte de Daivan trataban de comunicarse? 

Bernardo: -¿Quieres que investigue de donde es este número telefónico? 

Bernardo sonríe, y con la nota en la mano se levanta

Bernardo: -Yo regresaré a mi habitación. Gian, buen trabajo por lo del día de hoy. Ya puedes ir a descansar. 

Gian: -Lo siento. Por cierto, ¿Y Giulio?

Bernardo: -Pues hace un rato que no lo veo desde que le conseguí una nueva habitación. ¿Pasó algo hoy? 

La voz de Bernardo suena preocupada. Pero…. no hay manera de que le platique lo que sucedió…esa clase de cosas…

Gian: -No…. no pasó nada especial. Como decirlo, como que discutimos o algo así hoy. Eso es todo. 

Bernardo no cuestiona más, sin nada más que decir me da unas palmaditas en mis hombros antes de regresar a su habitación. Yo… 

Gian: -Mierda, todavía sigo temblando. 

Aunque no hace frío, mis manos y mi cuerpo siguen temblando. No puedo sacar fuerza de ellos. Tiemblo como si estuviera sufriendo de algún resfriado o algo. 

Ahora que lo pienso, hoy no comí el almuerzo ni nada. Aun así, no estoy de humor para salir o pedir algo al servicio de habitación. 

No creo que ni siquiera pueda tomar algo de agua. 

Doy una vuelta en mi cama… suspiro. 

Gian: -………………….

Miro a la cama donde no hay nadie. Me pregunto si Giulio volverá aquí…. ¿Lo dejaría entrar? 

Gian: -Ese idiota….

Giulio me atacó… más bien, me violó, me jodió. 

Todavía sigo molesto por eso, pero…. 

Cómo decirlo, más que Giulio me haya violado, el ver a Giulio luchar contra su lado frío como si fuera solo una máquina implacable, el verlo de esa manera.

Y después el mirarme con esa cara de cachorro abatido, con la cola entre las piernas sin poder encontrar mis ojos. Eso me molesto mucho más. 

Gian: -Ese no eras tú ¿verdad? 

Mis palabras salieron de mi boca…. Pero en esta habitación solo estoy yo. No puedo ni siquiera tener la motivación para ir a beber algo de alcohol. 

Gian: -Joder….

Gian: -¡! Uh…. Whoaaaa…. Ahhhhh! 

¡Mierda! 

El sol se escondió…. La luz fue reemplazada por la oscuridad. Esa luz….

El tono negro de la oscuridad… se vuelve rojo…. Veo a Giulio aparecer nuevamente en mi mente, haciendo eso una y otra vez ¡Mierda! 

¿Cómo podré dormir con esto? 

¿Podré aguantar? Hasta que la guerra acabe….

Quinto día 

Me despierto, con el estado de ánimo francamente mal como siempre. 

Además, había dejado las luces encendidas debido a mi estado de cansancio y la mayor parte de la noche sin poder haber pegado un ojo. 

Y como es obvio, Giulio no regresó a esta habitación, incluso si ya amaneció. ¿Todavía estará preocupado y deprimido? 

Además de eso, yo creo que atrapé un resfriado debido a todo lo que sucedió ayer. 

Estuve temblando y temblando por todo el cuerpo pensando que solo era lo asustado que me encontraba, pero ya veo que no era solo por eso. 

Gian: -Parece que he pescado un resfriado. Haha, que patético. 

Luchino: -Que tanto estás diciendo, las enfermedades han provocado la muertes. Espera un momento. 

El cuerpo gigante de Luchino desaparece, pero entonces vuelve a regresar poniéndose a mi lado. En su mano hay algo parecido a una bolsa de plástico. 

Luchino: -Es solo por precaución, pero toma algún medicamento. Vuelve a tu habitación y descansa. No te preocupes por lo que está pasando afuera. Haremos algo al respecto. 

Gian: -Haha… Discúlpame. De todos modos no he sido mucho de ayuda. 

Luchino: -¿Qué estás diciendo? Como lo supuse, tienes fiebre. ¿Quieres que te cargue hasta tu habitación? 

Gian: -No…. En este momento siento como que podría decaer si me llevas cargando así, que mejor dejémoslo tal cual.

Fuerzo una sonrisa en mi cara. De pronto, al ver la mirada de preocupación de Luchino, recuerdo….

Gian: -Es cierto… ¿Y Giulio? 

Debido a mi fiebre veo a través de mi mirada cristalina y con algo de dolor la tranquila expresión de Luchino hasta que después de un segundo él niega con la cabeza. 

Luchino: -Él salió a la ciudad. De nuevo fue a cumplir con las órdenes de ese viejo. 

Gian: -Ya… ya veo. Joder…. Me ha dejado. 

Pongo una mano en mis ojos antes de voltear a ver el techo. Puedo oír a Luchino reír con amargura. 

Luchino: -Ese tipo, nuevamente pidió disculpas como siempre lo hace “Discúlpenme, pero no quiero arriesgar nuevamente la vida del jefe Gian” 

Gian: -De seguro es porque soy un inútil. 

Luchino: -No creo que se refería a eso. Ese tipo, se veía muy afligido. 

Gian: ¿Eh…?

Luchino: -“No puedo luchar como antes, mi pilar se había ido” o algo así dijo. Sin embargo, no entendí a lo que se estaba refiriendo. 

Gian: -Yo… yo tampoco lo entiendo. 

Era una mentira. Siento unas picaduras de dolor en mi pecho, es un dolor más agudo que alguna contusión o un corte en mi cuerpo. ¿Es por mi culpa? 

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x