Daivan
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Sus labios se ponen como un cuchillo afilado a la vez que me da una respuesta… A su manera es algo embarazoso.
Gian: -Estaba esperando esas palabras. Si no fuera así… si Giulio no estuviera… mis planes, todos ellos se esfumarían.
Gian: -¿Planes?
Gian: -Sip.
Giulio me mira de cerca con su postura de perro fiel, le platico acerca de algunas partes de mi plan, uno por uno….
Gian: -Para hacerle frente al GD, hemos conseguido destrozar completamente sus recursos humanos antes de que pudieran actuar. Ninguno tiene las tropas suficientes para eliminarnos.
Gian: -En resumen, hemos conseguido que se fueran rindiendo.
Gian: -Pero, ya que nuestro primer ataque se llevó a muchas de sus tropas, no nos harán frente para una pelea real, es por eso que están haciendo esta clase de mierda en Daivan.
Giulio: -Si.
Giulio, el perro fiel mantiene con fuerza sus ojos en mí, escuchando todo lo que digo en silencio… De alguna manera… siento como si me estuviera mirando el perro de los anuncios…
Gian: -Por lo cual, vamos hacer que salgan a pelear, incluso si tenemos que usar la fuerza para hacerlos salir. Tengo una carta por la cual apostaría el último centavo que tuviera.
Gian: -Tengo planeado usar mi huevo de oro para poder lograr que terminemos todo de una sola vez. Giulio, es por eso que te necesito.
Giulio: -Si…. No será que… señor Gian, usted….
Gian: -Así es. La carta soy yo. En el juego de póker que juegan los niños, yo sería el Joker. Con esto haremos que piensen que ganaran.
Gian: -Es por eso, que haré que cambien un poco las reglas. Mañana, anunciaré a todos que el nuevo jefe del CR5, soy yo. Declararé mi juramento en la ceremonia de mañana.
Fue la primera vez que una idea se vino tan precipitadamente a mi mente estando en la iglesia de Santa Rita, y esa idea… la persona en la cual pensé… fue Giulio. Por un segundo, los ojos de Giulio están idos, hasta que vuelve a concentrarse en mí.
Giulio: -El señor Gian… en la ceremonia… se convertirá en el jefe….
Gian: -Aunque el viejo Alessandro tendrá que continuar desaparecido por el momento…. El objetivo de esto no es para que esté en la parte superior….
Giulio: -Si pensaran que con matarlo a usted que es el jefe podrán ganar… ¿Con esto logrará hacer que el GD salga con toda la fuerza que tengan? Poniéndose usted mismo como carnada….
Gian: -Whoooou, el escuchar esto de otra persona hace que me estremezca. Es justamente así. Es por eso Giulio, que si no estás esto no tendría sentido.
Gian: -Si resultara asesinado, entonces significaría mi derrota. Es por eso, que lo siento Giulio. Puede que esto se ponga bastante feo, ¿puedo contar contigo?
Giulio: -…………………
Con un chasquido, Giulio mira hacia abajo, quedándose en silencio. ¿Entonces, no lo hará? Supongo que es obvio…. El que sea mi guardián es más riesgoso que ser asesino. Supongo que la respuesta es un no….
Mi visión se va poniendo oscura….
Giulio: -¡Oh!
La mano de Giulio tensa, tiembla hacia mí, mirándome a los ojos. La mano se relaja….
Y toma mi mano. Incluso a través del guante, puedo decir que está caliente y húmedo por el sudor.
Es la primera vez que veo a este Giulio….
Giulio: -¡Lo haré! ¡Definitivamente lo protegeré, señor Gian! ¡No dejaré que muera!
Gian: -Estaba esperando esas palabras. Si estas a mi lado, con seguridad tendremos la victoria.
Giulio: -Yo…. aunque muera, con seguridad al señor Gian….
Gian: -Idiota. No tendría sentido todo esto si mueres. ¿Qué piensas que haría si me quedara solo?
Giulio: -Lo… lo siento… pero, si el señor Gian muriera….
Gian: -No moriré. Y para eso, estuve buscando al perro malo. El dúo que hacen el perro de la suerte el perro malo es el mejor ¿no es así?
Giulio: -¡Sí! Yo creeré en el señor Gian
Gian: -Enserio… cuando no te podía encontrar, me asuste enserio. Pensé que mi plan no serviría para nada.
Giulio: -Lo siento…. Cierto, todavía necesitan un lugar para la ceremonia ¿verdad? Tendría que haber un lugar en el cual podamos combatir si llegáramos a ser atacados.
El que Giulio diga eso….
Toma el teléfono y marca.
Gian: -Oye…. ¿Está bien que llames así de repente?
Giulio: -Esta bien.
Giulio responde como si se estuviera preparando para limpiar su habitación hasta que comienza hablar en italiano en el teléfono. La palabra “Bondone” llega a mis oídos
Me levanto del sofá mientras trato de quitarme la mala sensación como si un cubito de hielo se estuviera deslizando por mi columna. Mis ojos se detienen en la bolsa de plástico encima de la mesa.
Gian: -Ah, qué mal. El helado…
Ha desaparecido todo de la bolsa saliendo algo condensado… Tampoco hay más humo blanco que este saliendo desde el hielo seco…. Oh, se han fundido.
Giulio cuelga el teléfono y me dice:
Giulio: -He reservado un restaurante en las afueras llamado “unicornio”. Durante todo el día de mañana estará vacío.
Estoy agradecido, aunque sé que para él no es nada. Es sorprendente lo poderosa que puede ser la familia Bondone.
Gian: -Disculpa. Bueno, llamaré a Bernardo.
Abro la bolsa algo rota y saco los vasos de helado uno por uno para luego ir hacia el teléfono. Abro la nota para marcar el número de contacto.
De repente, a medida de que mi mano se extiende hacia el teléfono….
Giulio: -¡…!
Gian: -¿Oye?
La mano de Giulio se extiende hacia la mía para empujarla hacia abajo lentamente y cuelga el teléfono. Giulio me mira… y baja su mirada.
Giulio: -Por favor espere.
Gian: -¿Eh? ¿Qué pasa?
Giulio: -Se lo pido por favor, espere…
Giulio pone una expresión como si estuviera dolido….
Gian: -Ja…haha ¿Qué pasa? ¿Qué te ocurre?
Giulio: -Solo un momento más… permanecer así….
Gian: -¿Eh?
Su voz suena realmente como si sintiera dolor. Me comienzo a sentir ansioso.
Giulio: -Si se comunica con Bernardo… Tendremos que movernos enseguida ¿verdad?
Gian: -Hm… si… supongo que sí.
Giulio: -Solo un poco más, déjeme permanecer así. Solo un momento….
¿Qué quiere decir con eso? Estaba por preguntarle, pero me trago mis palabras y me detengo.
La debilidad que tiene por mí…. Es realmente frágil…. Está totalmente desequilibrado, en más de un sentido.
Gian: -Enserio, no hay remedio….
Giulio: -Lo siento, por interrumpirlo.
Gian: -No, el que no tiene remedio soy yo. A pesar de que fuimos de compras, terminé por olvidarlo.
Giulio: -Ah….
Con mi otra mano, tomo la mano de Giulio, para liberarme de su hechizo y ahora ser yo el que tome el mando.
Gian: -Comamos.
Giulio: -Señor Gian….
Le doy a Giulio un vaso de helado poniéndolo en su mano empapada de sudor y luego tomo uno para mí.
Antes de dejarme caer sobre la cama, muevo mis pies de tal forma que pueda quitarme los zapatos para anunciar que no me moveré de aquí por un tiempo. Los ojos de Giulio mirándome…
Gian: -Jajaja… idiota, porque tienes esa cara como de querer llorar.
Giulio se mantiene de pie a mi lado.
Giulio: -Yo, siempre….
Gian: -¿Hnm? Ah, maldición, la cuchara, cuchara….
Me muevo para lamer la cubierta de papel del helado cuando Giulio….
Giulio: -He querido al señor Gian.
Gian -…………….
Giulio: -Lo quiero.
Gian: -Jajaja, no es nada, disculpa por reírme. Como decirlo… podrías tener a cualquier persona, no solo a mí….
Giulio: -Siempre, he estado observando al señor Gian. Siempre me ha gustado. Yo….
Gian: -Eso es un honor….
Gian: -Hahaha, esto no es una conversación que el jefe y un capitán de la mafia deberían de estar hablando, jajaja.
Giulio: -Cuando sea mañana, protegeré al señor Gian sin importar a cuantos tenga que matar. Y pues… muchas gracias….
Giulio -Me ha confundido debido a su repentino cambio, como si fuera el sol que se asoma por una nube de niebla…no, supongo que el único que tiene prisa aquí soy yo.
Gian: -Qué… ¿Qué pasa?
Giulio: -Al fin me ha dado tiempo…. Para poder decirle, señor Gian que lo quiero.
Gian: -¡Por eso! Por dios, eres muy popular. Ese tipo de cosas es mejor que se lo digas a una mujer, enserio….
Debido a la vergüenza, mi inglés comienza a arrastrarse en mi vocabulario, cuando….
Giulio: -…………………..
Gian: -Perdón, este….
Cuando estaba por decir algo
Gian: -¡¿waa, whoo?!
Mierda, se me había olvidado que he estado sosteniendo el helado en mi durante todo este tiempo… el calor hizo que lo derritiera a mi lado y mi vaso cae.
La crema hace que mis manos estén pegajosas… si se hubiera escurrido un poco más podría haber llegado a mis pantalones. Una vez dicho esto, no es como si pudiera dejarlo en algún lugar.
Gian: -Hay, que mal ¿alguna toalla?
Cuando me muevo para levantarme….
Giulio se arrodilla ante mí con un pañuelo de seda hacia el suelo, me quedo sorprendido.
Giulio: -Está bien de esa manera.
Es igual que cuando llegue a mirar a Giulio usando su cuchillo, no puedo mover ni un músculo. Me quedo quieto y Giulio toma mi mano.
Gian: -Hey… oye….
Giulio: -Hnm…. Ha…..
La lengua de Giulio se desliza a través de mi mano, capturando una gota blanca que estaba por caer de mi dedo.
Gian: -Oye… ya déjalo… oh….
Giulio: -Shuu… hunmmm… señor Gian….
Estoy indefenso ante la boca de Giulio. Su lengua se desplaza sobre mis dedos, lamiendo las gotas blancas de la crema y aspira sobre ellos con un sonido vulgar
Giulio: -Mu…uff….. hm,… ha….
Gian: -Ha, hahaha…. Ya deja de estar lamiendo mi mano…. Pareciera como si fueras un perro….
Giulio: -Hnm…. Unam…. Son deliciosos… los dedos del señor Gian.
Giulio da vueltas sobre los espacios entre mis dedos donde se había colado más el helado… aunque más que lamerlos, es como si quisiera comérmelos.
Debido al tacto de los labios de Giulio, hace que me ponga al borde… algo palpita a través de mi espalda, y no tiene nada que ver con mis dedos.
Gian: -Hey… oye. Hnm…. Ya para….
Whoaa, esto va mal… ¿Será que mis dedos son una zona erógena?
Gian: -¡Fuaahhhh! Joder, he soltado una voz rara. Giulio, ya….
Giulio: -Ahh…. haanmm… fuum, si
Al ver la cara bien formada de Giulio… y su lengua colgando hacia fuera de su boca, algo late en mis entrañas.
¡Ahh, joder! Tendré que hacer algunos cambios mañana… ¡Ahh, mierda!
Gian: -Ah… que mal, me he puesto duro.
Cuando digo en susurros y con una voz ronca debido a mis respiraciones pesadas deslizándose a través de mi boca y nariz, los ojos de Giulio me miran, hay algo caliente en ellos.
Giulio: -Discúlpeme, yo también….
Giulio toma el vaso de helado de mi mano sin fuerza que está rígida e inmóvil por el placer… y comienza a lamer meticulosamente las manchas dulces en él
¿Me estoy poniendo nervioso? Al mismo tiempo que pienso esto, Giulio se levanta poco a poco para luego quitarse su chaqueta y camisa, tomando su cinturón….
Gian: -Jajaja… por dios. A pesar de que estábamos hablando de la guerra y muertes. En verdad que nosotros no tenemos remedio.
Giulio: -Si es con el señor Gian… no me importa nada.
Giulio se afloja el cinturón, y después camina hacia mí con sus dedos rígidos….
Gian: -Ah….
Por un segundo recuerdo de lo que pasó en aquel momento. Doy una risa seca y me las arreglo para lanzar mis recuerdos a un lado diciéndole a Giulio:
Gian: -Heyheyhey, no vayas tan rápido. No huiré ni nada de eso.
Giulio: -Ah, ah… lo siento…
Ah, dice esto cuando se encuentra tan duro como una roca. Más bien, su tamaño es perfectamente normal, como lo digo, es algo lindo.
¿Qué es esto, amor maternal o qué? No, claro que no, esto es estúpido. Esto es algo más que un simple deseo de ser superior o de abrazarlo… Giulio es tan lindo, que acabo de abrir mis brazos hacia él.
Gian: -Ven….
Le digo esto con una sonrisa.
Giulio: -Señor Gian….
El cuerpo de Giulio se estremece y dirige su mano hacia mí.
Giulio: -Ah, ¡Ah! Este….
La mano de Giulio tomando mi corbata para aflojarla sobre el cuello de mi camisa, tiembla… ¿eh? ¿Se está echando hacia atrás?
Giulio: -Ah, ah… discúlpeme, ¿podría quitarse usted su ropa? Siento que si yo lo hago, podría rasgarla….
Ah, es eso. Responso con una sonrisa irónica antes de dejar caer mi corbata arrojándola sobre el teléfono.
Giulio: -……
Cuando los ojos de Giulio siguen su curso, traga en su garganta de forma audible. Como decirlo, él realmente parece un perro.
Mientras me pongo de pie, voy desabrochando mi camisa, saco a relucir algo que he estado pensando. Es algo que a Giulio le incomoda
Gian: -Ah, es cierto. Si vamos hacer este tipo de cosas, entonces está prohibido que me llames señor Gian, con solo Gian es suficiente
Giulio: -¿Eh? ¿Eh….? Eso… no debo hacerlo, señor Gian.
Gian: -Bu, bu….un punto menos. Si acumulas diez estarás suspendido
Arrojo también mi chaqueta y camisa sobre el teléfono, veo la expresión de Giulio preocupada mientras su mirada se desplaza a los alrededores, es tan divertido
Gian: -Aunque sea un capitán, no hay nadie que me diga señor ¿verdad? Giulio, para ti también es suficiente con que me digas solo Gian.
Gian: -Muy bien, está decidido. Solo Gian está bien, es orden del jefe.
Giulio: -Pero… yo, siempre… Gia….
Giulio interrumpe sus palabras justamente en el punto crucial, el cual es cuando estoy comenzando a aflojar mi cinturón… son fríos, pero sus dedos suaves hacen contacto con mi piel.
Giulio: -Señor Gian….
Gian: -Hnm….
Bien, dos puntos menos. En mi cuello, se encuentra el cuello de Giulio rozándome con su cabello y dándome pequeños besos suspirando pequeñas respiraciones.
Bueno, con esto dudo que pueda seguir contando.
Giulio: -Hnm… hnmmmm
Giulio, obstinadamente continúa lamiendo mis dedos. La presión de la lengua húmeda y su calor se filtra de formas más sensible que antes.
Gian: -De tanto que los has lamido, ya no tendrán sabor ¿no?
Recupero mis dedos de la boca de Giulio al sacar mi mano. Él me mira con ojos de cachorro triste, con un poco de reproche
Giulio: -Eso no es verdad. Hay sabor, el sabor del señor Gian.
Gian: -Oye, oye no me comas.
A pesar que mi cinturón está a medio caer… y pensando que podría nuevamente comenzar a lamer mis dedos, se ha metido bastante en su sueño de acto.
Como lo supuse, este tipo es un perro. Aunque es bastante lindo para que le llamen “perro malo”.
Sonriendo un poco, tomo la cubierta de otro vaso de helado y meto los dedos.
Gian:- Espera un poco… Toma, ahora de sabor fresa, di “aah”.
Giulio: -Ahh…. hnm… es delicioso.
Gian: -Todavía hay mucho más. Cuando comes algo dulce, te animas ¿no es así?
Sigo dejando a Giulio devorar el helado en mis dedos por un tiempo. Me siento como si estuviera domando a una bestia salvaje con comida.
Giulio:-Hnm…. Ahh… ahhh… es dulce… hnmmm.
No hay ni siquiera un indicio de su locura anterior. Su expresión se va poniendo cada vez más relajada y satisfecha.
Giulio: -Tsu…. Fuu.. ha… ah….
Gian: -Nhm, da un poco de cosquillas.
Giulio: -Uuhm… disculpe… fuummm.
Bueno, el tener a un hombre tan guapo bien concentrado lamiendo mi mano, es bastante pervertido.
Gian: -Hahaha. Hay otras cosas aquí a parte del helado, como chocolate y malvaviscos. Compré toda una colección de dulces que vi en un puesto. Aunque son baratos, pero… ¿quieres?
Giulio: -Si, por favor.
Tomo los dulces uno tras otro de la bolsa, y Giulio los muerde con sus labios uno por uno. Comió demasiado en algún momento y me dejó casi sin tiempo para que pudiera comer alguno.
Él las come tomándolas desde mi mano, haciendo que caigan hacia su estómago
Gian: -En verdad que te gustan.
Me pregunto si pensará que no los dulces, pero yo sí mientras coloco otra galleta en la boca de Giulio
Es un poco embarazoso de reconocer, pero no puedo verlo a los ojos…
De vez en cuando, los labios o la punta de su lengua llegan a tocar mis dedos. Lo hace a propósito. Con sus capacidades físicas, es probable que sería capaz de comer todo el dulce sin tocar mis dedos ni una vez
Más bien, eres sorprendentemente malo en ocultar tus expresiones, Giulio. Cada vez que toca mis dedos, sus largas pestañas revolotean, te he descubierto completamente.
Gian: -Oh, si no comes el helado primero, terminará por derretirse. Aquí, puedes comerlo como tú quieras, toma.
Me acuerdo que todavía no he comido. Tomo la bolsa de los dulces para dársela a Giulio y sumerjo mis dedos en un vaso de helado.
Esta vez, los muevo hacia mi boca, hnm, es delicioso.
Gian: -Nmm, se ha vuelto más suave que antes, oh….
El líquido del vaso se escurre por mi muñeca, por la sorpresa, saco mi lengua para atrapar el líquido.
Giulio: -Ah….. ah….
Gian: -¿Eh? ¿Qué? Espera un momento, déjame probarlo a mí también.
En silencio, Giulio me mira como si pudiera probar cada sabor. El no hace ningún movimiento hacia la bolsa de dulces que le había dado. Se sonroja, y comienza a estar ansioso.
Giulio: -Uh…. Uh….
Gian: -¿Qué pasa, Giulio?
Encima de mi muñeca ha quedado pegajosa por el sabor del helado y debido a que lo lamo…
Giulio, susurra algo como si ya no pudiera soportarlo más.
Giulio: -Disculpe, señor Gian, yo también quisiera… helado….
Gian: -Ah, come este.
Asiento con la cabeza hacia un vaso que está con su cubierta abierta.
Giulio: -No es eso… este….
Lo sé. Perdón, solo quería bromear.
Gian: -Ten, Giulio, puedes hacer lo que quieras
Tratando de no clavar tanto mis dedos en el helado, trato de vaciarlo con un poco de dificultad para luego poner mis dedos en frente de la boca de Giulio
Giulio: -¡Ah,ahhh! Hnmm….. ahmu.
Por un instante, veo la expresión de alegría de Giulio antes de que se apresure a lamerme y chuparme. Siento una sacudida en su lengua, es más caliente que antes.
Gian: -Hnm, whoo… Esto sí que es algo… ¿estás bien con solo los dedos?
Giulio: -Eh….
Giulio abre sus ojos en medio de su sueño.
Giulio: -¿Puedo también, lamer la palma de su mano?
¿Es algo por lo que debería preguntar con una voz confusa?
Gian: -Puedes lamer otra cosa si quieres, adelante.
Cuando digo esto con una sonrisa irónica, Giulio mete su lengua y levanta su rostro.
Gian: -Te gusto ¿no es así?
Digo esto, preguntándome qué es lo que yo haría si me da una respuesta diferente a la que esperaba.
Giulio: -Si… me gustas… usted es muy valioso para mí, preciado para mí, lo quiero.
Con una expresión llorosa, Giulio asiente con la cabeza una y otra vez, hasta el punto en que sus dientes chocan entre ellos. Es más o menos la respuesta que esperaba.
Se que lo que hay dentro de él no es una emoción tan simple que pueda ser definida con solo querer.
Es un amigo de confianza, así como una máquina de matar llamado perro malo, el cual simplemente me idolatra.
Siempre y cuando esté cerca de él, no se romperá. Él puede permanecer cuerdo… no quiero volverlo a ver roto.
Yo ya me he preparado para lo peor y también lo he perdonado, aceptándolo.
Porque Giulio para mi es alguien muy especial, lo quiero.
Gian: -Lo que sucedió la otra vez…. No es algo tan raro como el ver a vírgenes corriendo por todos lados y como hombre no es que no lo entienda.
Giulio: -Lo siento…. Perdón…
Gian: -Si, es mejor que lo lamentes. Así que si se te ocurre ir a suicidarte por lo que pasó, entonces harás que pase el resto de mi vida sufriendo. Dios también se enoja por el suicidio.
Giulio: -Me da igual lo que piense Dios. Si el señor Gian no quiere, entonces no me suicidaré, para mí el señor Gian es más valioso que Dios.
Tú, qué cosas estás diciendo…. Me estremezco inconscientemente
Gian: -Bien, a partir de ahora, cambiaré mis recuerdos de ti y tú cambiarás los que tienes de mí. Esos recuerdos cambiarán para ser mejores, con el amor y alegría.
Giulio: -¿Eh..?
Gian: -¡No es nada! ¡Ven!
Coloco la bolsas de dulces en la cama y me echo a distancia de ellas hacia atrás sobre la cama. Arrastro a Giulio hacia arriba de mí.
Giulio: -¿Señor Gian?
Con el cuerpo de Giulio sobre el mío, siento temblar el cuerpo de Giulio poniendo una expresión confusa.
Giulio: -¿Qué es esto? ¿Qué clase de premio es este?
Gian: -Premio…No es eso un premio….
La expresión de Giulio es como si estuviera debatiendo en su mente si está soñando o no. ¿Premio? Ni que en verdad fueras un perro.
Bueno, da igual si se trata de un premio o un perro… Pero si es un perro, entonces ¿eso me convierte en el alfa o el amo?
Susurro al oído de Giulio.
Gian: -No va a ver más situaciones como las de antes, además… mira. Estando en la cama, todos inician con besos.
Giulio: -Si… señor Gian.
Gian: -Por eso, hey… oye… hnmm….
Giulio me interrumpe acercándose para robar mis labios. Eso fue un poco inesperado, aunque a esta velocidad, Giulio demuestra que es rápido en el aprendizaje.
Gian: -Hnmm…. Funm….
La lengua gira por todos los alrededores de mi boca, haciendo que mi piel se estremezca pareciendo como si se me pusiera de gallina.
Giulio: -¡Hann…! ¡ahhh! Es dulce….
Gian: -Tú… nmmm… uhnmm.. ah….
Mientras continúo preocupándome sobre si lo puedo conllevar bien, disfruto de la lengua dulce de Giulio.
Gian: -Woo, a pesar de que es delicioso en la boca… esto…esta algo frio.
Giulio: -Enseguida lo lameré.
Gian: -Hnm… y cuando lo hagas, nuevamente se humedecerá ¿no?
Debido al calor, el sabor, el olor, simplemente supe lo emocionado que estaba al estar recibiendo. Y la mezcla del helado de crema derretido, el hielo, la vainilla, el chocolate y la fresa, hace que el calor aumente en la habitación.
Giulio: -Hnm…. Es delicioso…
Gian: -¿Cuál? Hnm… mmm.. haaa… esto me hizo brincar.
Giulio: -Señor Gian, usted es… delicioso…
Giulio cubre mi cuerpo con el helado y luego rueda hacia arriba. No había planeado, para nada, usar la comida como un juego decorativo, pero… da igual.
Gian: -Más que un perro, eres como un niño. Giulio, si comes demasiadas cosas dulces engordaras.
Al decir esto como broma….
Giulio: -Antes, solía comer mucho más y nunca he engordado… pero voy a tener cuidado, empezando mañana.
Gian:- ¡¿Whooa?! Hey, espera un momento, en ese lugar soy sensible…. Fuaam…
Lame la zona alrededor de mi entrepierna, dando vueltas y vueltas, haciendo que expulse un vergonzoso gemido embriagador.
Giulio: -Me gusta esa voz. Me hace feliz, haciéndome flotar….
Giulio dice eso distraídamente mientras acaricia mi erección ya resbaladiza. Y ante esto, comienzo a soltar voces que no podrían ser para nada de un niño.
Gian: -Ah… aaahhh…. Haaa… uaaaah, Giulio….
Giulio: -Hnm… por favor, no me llames por mi nombre… si haces eso, siento que me pondré un poco alocado….
Gian: -Ahhmmm.. nhmm… eres bueno, bastardo. Es solo la segunda vez y ya estoy así… ¡Giu…lio…!
Giulio: -Señor Gian…. Fun Mm…
El helado frío y el cálido toque de la lengua de Giulio. La razón de que el helado se derrita rápido calentándose y poniéndose aún más pegajoso es porque puedo sentir mi temperatura corporal aumentando.
No hay dolor, ni violencia, no hay contundencia en todo esto. Todo es lento, poco a poco, se borra cualquier temor que permanecía en mi acerca de Giulio.
Gian: -Oye, no solo allí, hnmm…. Uhh… ahh.
Giulio: -¿Se siente bien allí? Ah…. Parece que sí.
Giulio, entusiasmado deja a un lado sus deseos y continua cuidando de mí. Cada vez que me masturba, pareciera que él siente el placer que siento yo.
Giulio: -Sus pezones son lindos … .y deliciosos.
Gian: -Estúpido… ahhh… no digas eso en voz alta….
Tal vez, porque no puede contenerse, llega a jalar de su erección llegando hasta el estómago, pero no siento como si me atacara como en aquella ocasión. No siento deseo de huir.
Gian:- ¿Hasta cuándo seguirás lamiéndome? Solo haces eso….
Giulio: -Aunque ya no haya helado, el señor Gian sabe rico.
Gian:- Hnmm… ¿También puedes saberlo por el sabor de la mano?
Giulio: -Puedo entender la excitación del señor Gian, me llega….
A medida que desliza su mano sobre mi cosa, sus labios y su lengua, amorosamente acarician mi pecho
Giulio: -Hnm… fuumm… ahh… Gian….
Gian: -Hngmmm… tú… haciendo lo que quieres….
Sin signos de dolor, ni reacciones de locura, exhalo cerrando los ojos para entregarme a Giulio.
Si intento alcanzar el cuerpo de Giulio para tocarlo, sentiré su piel flexible y clara.
Un cuerpo hermoso, como si fuera un príncipe ocultando una increíble cantidad de fuerza física abrumadora.
Mierda… sin embargo, los dos somos hombres y a pesar de eso, no sentimos ninguna clase de disgusto por esto…. esto es peligroso….
Giulio: -¿En dónde se siente bien? Dígamelo por favor, haré lo que sea.
Gian: -Hm… nmmmmm…. beso….
Giulio: -¿Un beso? Si… nm.
Gian: -mmmm… funmmmm ahhnnnn….
Fui violado por este tipo…. Pero, aun así, los besos que me da a veces son tan suaves, se sienten tan bien que no es solo bueno… ¿Desde donde me fui por el mal camino de la vida?
No puedo abrir mis ojos debido a la intensidad del placer. Los movimientos de la mano de Giulio…. Hace que me sienta como si ya me fuera a correr.
Gian: -¡Ahhh, aaaaahhh! Esto es malo… Giulio….
Giulio: -¿Quiere venirse? ¿Quiere correrse de esta manera? ¿Quiere que se lo haga con la boca?
Gian: -Cualquiera de los dos…. ¡Ahhhhhhhhhhhh! ¡ahhh! Ya para, porque me correré… ahhh.
En ese momento, extiendo mis brazos para envolverlas alrededor de Giulio, acercándolo. En el siguiente instante, mi mente se queda en blanco.
Giulio: -Señor Gian…. ¡Gian! Vengase, córrase en mi mano, por favor.
Gian:- ¡Uhhhh! ¡Ahhhhh! Demasiado… fuerte….
Mi pene, siendo acariciado por la mano de Giulio, expulsa semen, mucho más de lo que nunca había hecho antes.
Gian:- ¡Fuaaaaahhhhh! ¡uhhh! ¡ughhh!
Algo caliente resbaladizo salpica en mi cara… whoo, ¿realmente termine por rociar sobre mi propia cara? El resto acabó sobre el pecho de Giulio.
Giulio: -Esta caliente…. Y todavía palpita.
Sin soltar mi pene aun sensible por el corrimiento, Giulio susurra esto, fascinado. Siento un latido, solamente asintiendo en respuesta con un gemido
Giulio: -Disculpe…. ¿Se sintió bien?
Gian: -Funmm…. Si no lo preguntas, ¿no lo entenderás? Normalmente, no saldría tanto.
Giulio: -Ah… discúlpeme.
Gian: -Más importante, hay semen en mi nariz.
Esta es la primera vez en mi vida que termino con semen en mi cara.
Giulio: -Si, ahora mismo lo limpiaré… nmm.
Gian: -Uhhm, Giulio.
Giulio lame mi cara para limpiarla.
Soy lamido en uno de los agujeros de la nariz donde hay un poco de semen…. Cómo decirlo… esto ya se ha pasado más allá de una situación embarazosa
Gian: -Tú…. ¿Cómo puedes llegar a hacer este tipo de cosas?
Giulio: -¿Eh? ¿Qué cosa?
Primero termine por estar cubierto de helado. Eso se sintió muy bien, que termine por ser cubierto incluso en zonas embarazosas, para que luego él termine observando cómo me corría…. Le he entregado todo de mí a Giulio.
De repente me doy cuenta… de que confiaba en Giulio. Bueno, supongo que si no lo hiciera, ahora mismo no estaría haciendo esto con él
Gian: -Giulio…. Ahora es tu turno. Te encargo que lo hagas sin que me duela demasiado.
Le digo esto, acercándome en la parte posterior de su cabeza, y él asiente con su cabeza hacia atrás dócilmente.
Giulio: -Si… daré lo mejor de mí.
Siendo aflojado cuidadosamente con el helado derretido y por la saliva de Giulio, mi agujero tiene tres dedos de Giulio. Ante mi asentimiento, él tira de sus dedos.
Gian: -Hnmm…aahhh, creo que es suficiente.
Giulio: -Si.
Gian: -Entra cuidadosamente. Creo que ya está bien, ya que se ha puesto bastante suave.
Giulio: -Si, entonces…. Aquí voy.
Entró como le había dicho, lento y constante. En el momento en que levanto mi cara, inmediatamente se detiene.
Gian: -Kug…. ¿Qué pasa? Si bien puedes contenerte.
Giulio: -Es caliente… se siente muy bien.
Lentamente, tomándose su tiempo, el pene de Giulio entra en mi interior.
Gian: -Uahh….duele…. supongo que todavía no puedo….
Giulio: -Ahhhh, yo….
Gian: -Hazlo con cuidado, ¿sí? Siento como si me fuera a salir sangre.
Estamos conectados, justo el uno al otro. Para tratar de terminar con el dolor, respiro profundamente y trato de relajarme.
Puedo oír a Giulio dando un trago en su garganta antes de empujar hacia abajo cerca de la ingle.
Gian: -Oye, ¿Qué haces? Al hacer eso solo haces que me duela….
Giulio: -¿Eh? Dis… discúlpeme… pero… el pensar que estaba dentro del señor Gian….
Ah… tengo que decírselo para que lo entienda… que… antes de que me violara era virgen.
Giulio da una mirada en el lugar en donde estamos conectados, acariciando mi abdomen una y otra vez.
Giulio: -Yo…. realmente estoy dentro….
Gian: -Sin necesidad de decirlo…. Puedo saberlo muy bien….
Giulio: -Yo también, puedo decirlo sin necesidad de ver…. Se siente muy bien…. Como….
Solo una vez, Giulio mueve sus caderas embistiéndome.
Giulio: -Uh… anmm….
Gian: -Hnmmm…. Es…. Está bien….
Probablemente porque hemos estado preparándome lo suficiente para lubricarme, siento solo algo que me invade en vez de dolor.
Tal vez sea porque él va con cuidado, pero no se siente como si ya hubiera recorrido todo el camino. Todavía no me siento con la confianza de decir que estoy bien. Pero, no se si deba de decirle algo al ansioso de Giulio.
Gian: -Ahh… en verdad que estoy bien. Puedes continuar.
Ante mis palabras, Giulio comienza a mover nuevamente sus caderas.
Mnmm… Está bien Ya no duele mucho…. En verdad que este tipo, es rápido para aprender.
Gian: -Nmmm parece que estoy bien… ahh…. ahhhh… estoy bien, así que puedes continuar.
Giulio: -Si…. Se siente muy bien…. Señor Gian, se siente demasiado bien…. Y aunque no esté saliendo sangre, se siente muy bien.
Pero qué es lo que está diciendo este chico….
Suavemente, envuelvo mis brazos alrededor de la espalda de Giulio para aligerar mis movimientos… también yo… me estoy sintiendo bien.
Giulio: -Yo… lo quiero. El hermoso y fuerte señor Gian…. ¿Qué es esto? yo… estoy feliz.
A pesar de estar tan feliz, una lágrima aparece arriba en los ojos de Giulio. En poco tiempo, esa gota paso a gotear como una llovizna cayendo sobre mi cara y pecho.
Gian: -No lo hagas mientras lloras…. Por dios…
El helado, la saliva, el semen y las lágrimas. Estoy completamente empapado y pegajoso por todo eso…. pero no se siente mal. Quiero expresarle esto a Giulio así que le muestro una sonrisa
Giulio: -Discúlpeme… lo siento. El que esté llorando es de felicidad….
Gian: -No te disculpes…. No me importa si estas llorando, ya que son lágrimas de felicidad… ¿bien?
Después de un momento de vacilación, continúo.
Gian: -Porque… yo también, estoy feliz.
Este tipo, es algo loco, y pareciera como si se pudiera romper en cualquier momento, pero siempre permaneceré a su lado, para mantenerlo recto como en este momento… lo juro en mi corazón.
Giulio: -Disculpe…. Comenzaré a moverme…. Si le duele, por favor dígamelo, puede pegarme también….
Gian: -Nmm… haré eso… así que… muévete como quieras.
Giulio: -Hnmm… si….mmmammm…. haa… ahhh… señor Gian.
Gian: -¡Ahhhh, uahhh! En ese lugar se siente bien… nmmahhh.
Giulio acelera sus embestidas mientras continúa llorando a moco tendido todo el tiempo. Una lluvia de besos desciende sobre mi cara… ¿está tratando de ocultar su llanto? Qué lindo….
Mi pene también está totalmente erecto. Ya que ha sido una fuga total de pre semen por el roce contra el estómago de Giulio todo este tiempo
Giulio: -¿No le duele? Yo estoy bien el estar tomando respiros…. Pero… ¿usted señor Gian?
¿Eh? En algún momento, él se ha movido bastante…. ¿no estoy sufriendo? Los sacos de Giulio hacen sonidos por el golpeteo constante contra mis nalgas.
Gian: -Oh…. Yo también me siento bien… ¿pero qué es esto? No me duele nada…. En serio…
Yo apuesto en esto también, así que me muevo también para igualar los movimientos de Giulio. Desde mi interior, el placer que me provoca al sentir su pene sumergirse aún más, me hace sentir como si una avalancha de necesidad se desbordara.
Viene a mi mente, ese momento en el que supe por primera vez de los placeres del sexo en mi adolescencia.
No el ser violado, si no el ser tomado por primera vez ocupando el papel del pasivo…. Es como si una puerta de un mundo muy diferente del que no conocía nada se abriera.
Gian: -Es bueno… increíblemente bueno…. No sabía que se sintiera tan bien….
Giulio: -Qué bueno… yo también me siento muy bien…. Ya estoy en mi límite.
La cara de Giulio, que todavía está algo llorosa y que está llegando a su límite es totalmente atractiva y erótica…. Es terriblemente linda… ¿Qué es lo que siento en mi pecho? No será que… ¿es amor?
Es solo que, por que lo estoy haciendo contigo, ¿es que se siente así de bien?
Giulio: -Yo… ya…. Discúlpeme, me correré
Gian: -También yo, yo también me correré, ahhh, ahhhhhhh…
Todo mi cuerpo se estremece, y más o menos al mismo tiempo, llegamos al clímax.
Gian: -¡Uhhh, uhhh! ¡Me corro! fuaaahhh…
Giulio: -¡Señor…. Gian! Ahhhh… haaa….
El corrimiento se prolonga durante un tiempo… Giulio me abraza, y yo aprieto mis brazos en él. Permanecimos inmóviles por un largo rato.