Giulio (Daivan) #12 – Fin

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Daivan

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Mientras me la pasé postrado en la cama con una etiqueta “reposo absoluto” en mi frente… no tuve la oportunidad de encontrarme con Giulio cara a cara. 

No me podía mover. En cuanto a Giulio, estaba demasiado ocupado con todo ese asunto del juicio, encargándose de la familia Bondone o al menos eso es lo que escuche de Luchino…

Escuché que todos los directores de la junta comenzaron a atacar a Giulio, que, como siendo el heredero directo de la familia Bondone y los principales responsables detrás de todo este drama de la traición…. Pero….

Como era de esperar, Alessandro y Bernardo, así como los otros, salieron en su defensa, y de alguna manera lograron dejar limpio su nombre… o eso creo. Y una vez más. Yo fui incapaz de hacer nada. 

Debido a todo esto, no pude ver a Giulio y la razón es porque Don Bondone, ese viejo, había logrado huir. 

Después de que su traición saliera a la luz, pensé que nos trasladarían al extranjero temporalmente, pero… Giulio ha estado demasiado ocupado por todo esto. 

Giulio: -Discúlpeme…. Yo….

Gian: -Hahaha… no hay remedio.

Giulio: -Señor… Gian.

Dirijo mi mano hacia Giulio tomando su barbilla y acaricio sus mejillas con mis dedos. Su mejilla…. Es suave como un huevo cocido….

Gian: -Si se te olvida…. Entonces te lo diré… ¿Con eso está bien, no? 

Giulio: -¡Eh…! Pero, yo…

Gian: -Así no será aburrido, ¿no crees que es mejor así? 

Giulio:-Señor Gian…. Ah….

Gian. -¿Ves?

Le doy una sonrisa y con mis dedos aun apoyándose de su barbilla, me acerco hacia la cara indecisa casi llorando de Giulio, y….

Giulio: -¿Gian..? Hnm….unm….

Gian: -Fumm… haaamm…. Giulio….

Giulio: -Uumm… yo….

Sus pequeños gestos… picoteando como pequeños pájaros sus labios, nuestras lenguas buscándose una a la otra… y por un momento con nuestros ojos cerrados.

Giulio:-Ah…. Gian….

Gian: -Si, muy bien hecho. Bien, ¿nos vamos?

Giulio: -¡Sí! 

Gian: -Cierto… sabes el doctor me dijo, que está bien que a partir de hoy regrese a mi habitación para dormir en mi cama. 

Giulio: -Entiendo… ah…. ah….

Gian: -Ha pasado mucho tiempo desde que no dormimos en esa habitación ¿verdad?

Giulio: -¡Si… siiii! ¡Gian!

Gian: -Vayamos de nuevo por una montaña de helado. 

Giulio: -¡Sí!

He dejado las muletas por ahora, y camino apoyándome de Giulio hacia adelante. ¿Mi objetivo? La puerta que está a diez pasos delante de mí.

En la habitación, se encuentran Bernardo sentado en su trono de cables, están los otros capitanes, y el jefe Alessandro así como el consejero Cavalli, esperándome. 

Es la primera reunión que tendré como capitán…. No… será la primera reunión de la junta desde que el jefe del Salto regresó. Por consiguiente, ¡no hay manera de que me la pueda perder! 

¡No hay manera!

Han pasado dos semanas desde entonces….

Gian: -………..

Doy un largo suspiro estando de pie delante de ese edificio. No sé cuántas veces he pasado por el frente de este edificio, vagando hacia atrás y adelante. Por último, me rindo dirigiéndome hacia él. 

Arrastrando mis pasos abro las puertas de la iglesia Santa Rita y entro en el jardín central. 

En la esquina de mis ojos puedo ver un pequeño grupo de árboles y algunas piedras verdes y negras, que pertenecen al tranquilo cementerio aislado. En ese cementerio están las víctimas de lo sucedido, durmiendo. 

Les doy una oración en silencio antes de regresar a la iglesia, mirando la construcción de la basílica todo el tiempo. En mis vagos recuerdos, viene a mi mente el chasquido de la caña. Me dirijo hacia el amado lugar silencioso.

Gian: -Qué nostálgico… 

Puedo ver a los niños jugar al aire libre junto a la ventana del orfanato y fuera más allá del jardín… Ah, cierto, el día de Halloween se está acercando. Formalmente, la iglesia celebra el día de los santos, pero… 

No hay manera que los niños, incluso si son de un orfanato católico, pueda resistirse a la noche, cuando la ciudad está ahogada en el festival y dulces. En realidad, yo era como ellos, también. 

Será mejor que no hable de ese tema hoy con la directora.

Entonces, decidí que daré un regalo de Halloween a todos los huérfanos de este orfanato. Es la primera vez que haré algo como eso. Además, utilizando el dinero de mi propio bolsillo. 

Me pregunto, ¿Quién fue la persona que en el pasado, me dio unos caramelos cuando yo vivía aquí? No recuerdo mucho. Es por eso que en secreto, devolveré el favor. 

Gian: -Gracias, Dios.

Miro hacia la cruz erecta colocada sobre la iglesia. Está fuera de lugar, pero hago una cruz sobre mi pecho. No es algo que un mafioso haría en esta ciudad manchada de sangre. 

Eso es lo que dirían los demás, pero… bueno que les importa. Después de todo, nadie sabe si realmente existe o no.  

Me dirijo hacia la habitación interior para hablar con la directora. Entonces, de repente….

Gian: -¿Eh?

Giulio: -………………

En algún momento, veo que Giulio estaba allí. Quiero decir, él aparece de repente de la nada, lo cual es completamente normal y sucede siempre, así que no es nada muy sorprendente, pero….

¿Qué es esto? Giulio está usando una ropa que nunca había visto antes… es un traje que probablemente debe costar lo mismo que diez de los míos juntos. 

Giulio: -¿Interrumpo?

Gian: -Ah, no…. Como esta es la casa de Dios, cualquiera puede entrar ¿no? Pero, Giulio….

Gian:- ¿Por qué estás aquí? Ah… claro. 

Me doy cuenta lo que trae Giulio en sus manos. Es una cesta llena de dulces decorados. La montaña de dulces resalta como chispas adornadas sobre la lámina que cubre la cesta. 

Es probable que sean los dulces que había preparado para los huérfanos.

Giulio:-Yo….

Los ojos de Giulio miran de manera brillante hacia la canasta, y con esos ojos oscuros que brillan como las estrellas, dice…

Giulio: -Yo…. me alegro de haberle conocido. 

 

Gian: -¿Qué dices tan de repente?

Giulio: -Me alegro de haberme enamorado de usted. 

Que… ¿Qué le pasa? Pienso que no es algo apropiado para hablar en una iglesia. Yo….

Gian: -Oh, es lo mismo para mí. Pero, ¿Qué pasa tan de repente?

Giulio: -Yo, el haberme enamorado de usted, al fin, puedo quererme a mí mismo… A mí, me gusta la parte de mí que le quiere.

Gian: -Giulio….

Giulio: -Siempre…. Siempre…. Fue mi apoyo. Si a partir de hoy es igual, yo….

Gian:- Ha, hahaha… eso es obvio. Enserio, que te pasa.

No es de extrañar que comience a darme algo de vergüenza, así que meto mi mano a la cesta de Giulio y tomo rápidamente uno de los caramelos. 

Lo meto en mi boca….

Gian: -Nm… muu… es rico. 

Es super delicioso este caramelo.

Mientras dejo que el empalagoso sabor se fusione en mi lengua, suspiro. 

De repente, recuerdo algo que sucedió hace mucho tiempo, cuando era un niño. Mierda, ¿cuánto tiempo ha pasado desde entonces?

¿Alrededor de 20 años? No ha pasado tanto tiempo ¿verdad?

Giulio: -De verdad… yo soy el perro malo, pero… creo que tuve la misma suerte que usted, que es el perro de la suerte…. No… más bien, tuve una suerte aun mayor. 

La voz de Giulio me trae de regreso a mis sentidos.

Gian: -¿Nm? ¿Te ha pasado algo bueno?

Giulio: -…………..

Giulio sonríe, poniendo una pequeña sonrisa y asiente con su cabeza… y de nuevo, sus ojos miran hacia dentro de la cesta. Reflexiono acerca de los dulces.

Gian: -¿Con qué Halloween? De seguro los niños estarán muy contentos. Ah, por cierto, yo también….

Giulio: -Si….

Gian. -Cuando era un niño, para mí el Halloween era muy divertido. Ah, ya lo recordé. Me pregunto qué edad tendría…. 

Gian: -No sé si fue por algún tipo de evento de caridad o algo así, pero, una vez, vi a un niño torpe con un traje impecable deslumbrante, arrastrando una enorme cesta como esta.

 

Giulio: -Uh…. 

Gian: -Y además, atrás de él, habían un montón de hombres robustos vestidos con trajes negros y que parecían guardaespaldas o algo así, así que los demás niños trataban de no acercarse demasiado. 

 

Giulio: -Es lo que parecía… eh…

Gian: -Pero, como yo en ese entonces, era un niño algo torpe e idiota, sin pensar en nada, me acerque a él y tome algunos de sus caramelos. 

Giulio: -Tsu… fufufu… Gian….

Gian: -Pero incluso después de eso, se quedó donde estaba sin moverse. De repente vino a mí “Ah, este niño no puede salir sin haber dado todos los dulces” así que agarre toda la canasta.  

Gian: -Ah… aquellos caramelos de ese tiempo era deliciosos.

Giulio: – ………………

El pedazo de caramelo en mi lengua se derrite, y entonces, en mi mente pasa un pequeño destello de recuerdos, que toma control de mi cuerpo y mente.

Ese sabor….

Gian: -Ah…. 

Giulio: -Gian….

La mano de Giulio toma uno de los pequeños caramelos… y suavemente lo coloca en mi boca.

Este sabor… y este….

Este color de ojos….

Giulio: -Yo…. estaba muy, pero muy feliz. Fue la primera vez, que alguien me habló y me trató con normalidad.

Giulio: -Siempre…. Lo he querido. 

Gian:- Ah, ¡¿Ah?!

Giulio siempre me decía que me había conocido hace mucho tiempo. Estaba seguro que se refería a cuando recién había ingresado al CR5, todo este tiempo lo creí así.

Pero, ¡no era así! Entonces, ¡el niño que me dio los caramelos era….!

Gian:- ¡¿Giulio?! 

Giulio: -Si, Gian….

Fin 

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