Un placer serpenteante se desliza desde mi cintura hasta llegar a mi cerebro. No aguanto más.
Luchino: -Yo tampoco…¡ngh!
Gian: -¡Hiih…! ¡ngh..! ¡me…. corro…!
El líquido caliente salió disparado hacia mí estómago y hacia Luchino.
Luchino: -¡Kugh..! ¡Yo también…! ¡kuuhg…!
Gian: -¡Hiiuuhhh! ¡ahhhhfffu! ¡aaahhhhh!
Una gran cantidad de semen desbordante se vierte en mí, y desde mi agujero, el semen comienza a gotear hacia el suelo.
Gian: -Ahh…haaah….ahh….
Luchino: -Ha ha…ha…ha…haaa….
Mientras que Luchino trataba de recuperar su aliento, me besó sin decir nada. Se me había olvidado cuántas veces nos besamos, pero también le devolví el beso enredando nuestras lenguas.
Sexto Día
Había algunos almacenes en un terreno vacío frente a las calles secundarias detrás del hotel. Ambos se usan como estacionamiento temporal para el CR-5.
En su mayoría, un auto negro se deslizaba a lo largo y se detenía. Entre ese auto y otros, el Mercedes blanco de Iván destaca mucho. Como si fuera el rey rana dentro del mundo de las ranas.
La rana negra, o simplemente una bandada de autos, estaban agrupados como un escarabajo.
Dentro de todo eso, la figura de un hombre se desplazaba lentamente.
Luchino: -…………
Suspirando un poco, como si tratara de prepararse, abrió la puerta del asiento del conductor del Mercury.
Y justo cuando Luchino estaba deslizando su cuerpo hacia el asiento.
Yo…..
Gian: -Hola
Luchino: -¡¿Qué…?!
Abrí la puerta del auto y me deslicé hacia el asiento del copiloto antes de que Luchino dijera algo.
Gian: -Bueno, vamos.
Ante mi voz, Luchino dirigió su cara seria hacia adelante.
Luchino: -Baja.
Me dijo eso sin titubear. Sin responderle, saco un cigarrillo y lo enciendo.
Dentro del auto oscuro, el fuego rojo se propaga. Me hundí en el asiento colocando mi mano detrás de la cabeza, declarando que no me movería de aquí por el momento.
Gian: -Si no te das prisa, amanecerá.
Luchino: -Tch…
Luchino me quitó el cigarrillo de mi boca, y lo llevó a la suya succionandolo profundamente y quedándose por un momento quieto.
Luchino: -Fuuuh…..
Suspirando profundamente, exhaló el humo.
Luchino: -¿Cómo supiste que me movería..?
Gian: -Eso está claro….
Tomé el cigarrillo de la boca de Luchino, para sacudirle un poco la boquilla y luego se lo volví a colar en sus labios.
De repente sentí en la parte inferior de mi abdomen un poco de humedad y frío…..esto es malo, la parte posterior de mi vientre todavía está caliente…..
Gian: -Está clara la razón ¿no crees?
Lo supe desde que me desperté. Sabía que él no estaría a mi lado cuando despertara…
Es por está razón que Luchino me pidió que guardara en secreto aquella información.
Lo que estaba pensando Luchino era…..
Gian: -Tenía una leve sospecha ¿sabías?…. Sospechaba un poco de la razón que podías tener acerca de no decir nada sobre el campo de golf.
Luchino: -Yo…..Gian….
Gian: -Del jefe…. ¿Has estado dudando del viejo Alessandro, verdad?
Luchino: -¡….!
En lugar de que Luchino me dijera la razón que tanto le costaba decir, yo se lo dije claramente. Incluso a mi me dolieron esas palabras.
Luchino suspiró profundamente…..
Luchino: -Así es…..
Esas palabras pueden dar un golpe duro directamente contra la “Cosa Nostra”.
Gian: -Temes que información acerca del próximo enfrentamiento, sea filtrado al GD al igual que hace dos años ¿verdad?
No creo que el viejo Alessandro haya hecho eso….
Luchino: -Es por eso que iré a confirmar eso con el jefe.
Gian: -¿Es en serio?
Luchino: -No sé si habrán obligado al jefe o él mismo decidió contarles a aquellos tipos de ese periódico de mierda, acerca de mi historia con Sharin.
Luchino: -Es por eso que quiero ir a comprobar eso con el jefe. No puedo decirles sobre esto a Bernardo y a los demás.
Luchino: -Si el jefe me…. nos traicionó…..
Luchino: -Yo tendré que matar al jefe.
Gian: -¡…! ¡¿Hablas en serio?! P-Pero….
No puedo creerlo, ni siquiera puedo pensar. ¿Qué el jefe nos haya traicionado y tratado de matarnos…?
Luchino: -Veras, el jefe… el jefe Del Salto…
Succionando el cigarro y escupiendo el humo, dijo:
Luchino: -Tal vez no conozcas está historia, pero hace 20 años, el viejo Alessandro, cuando todavía era un miembro más de la familia Toscanini, mató a varios capitanes…..
Gian: -¡….! ¿En serio…?
Luchino: -Y entonces, esa persona se convirtió en el jefe. Parece ser que lo llamaron “el purgador de Daivan”, durante el caso de purgación de la mansión de rosas. Seguramente fue el consejero quien vio lo que realmente pasó.
No pude decir nada….
Luchino: -No sé las verdaderas intenciones del jefe, pero… si está tratando de hacer lo mismo que hace 20 años…..
Gian: -………….
Gian: -Fun, haciéndote genial.
Luchino: -¿A que te refieres?
Gian: -Sin importar cómo lo piense, aquel lugar debe de estar repleto de subordinados del GD….¿qué razón tienes a parte para querer ir solo y ser asesinado?
Luchino: -No puedo llevar a mis compañeros y subordinados a ese lugar….. yo solo quiero ir a hablar con el jefe, o si no…..
Gian: -¿Terminarías involucrando innecesariamente a todos?
Luchino: -Si… esos chicos, Bernardo, Giulio e Iván…. todos son mis compañeros. Es más que suficiente que sea solamente yo el que vaya al infierno.
Extiendo mi mano y aprieto con mis dedos las fosas nasales de Luchino.
Luchino: -¡Ahhmg!
Gian: -¿Qué te crees, bastardo? ¿Acaso yo no soy tu compañero?
Luchino: -¡Q-Que estás diciendo! Tú eres…..hahaha, me pregunto qué serás…..
Gian: -¡¿No lo sabes?!
Luchino: -Tú eres…..nmm…¿Cómo debería decirlo..?
Luchino parece como si estuviera ansioso, o molesto… como si estuviera buscando las palabras correctas…..
Inesperadamente…..
Gian: -¡¿Nnnmmmg?! ¡nnmuumm! ¡nmm…!
Al mismo tiempo en que la mano de Luchino tomó mis hombros y me jaló hacia él, acercó su cara hacia mí hasta posar sus labios sobre los míos.
Perdiéndome por un momento, traté de resistirme, pero… al sentir su lengua caliente descontrolandose dentro de mi boca, mi cabeza comenzó a sentirse como agua caliente desbordándose, hasta el punto de no poder moverme más.
Luchino: -Nmf….
Gian: -Funm…uuhm….nm…
El aroma de Luchino, el aroma a cigarro, el aroma a máscara…..
¿A qué oleré yo?
Y de repente, el cuerpo de Luchino se alejó.
Gian: -Uhh…. funm… haam….
Luchino: -Nmh…. más que un compañero, eres algo como esto….
Sonriendo, Luchino repentinamente dijo eso.
Gian: -¡Como si lo supiera! En verdad que eres un bastardo egoísta….
Luchino: -Lo siento
Gian: -¡Si ibas a disculparte, no debiste haberlo hecho en primer lugar! Joder, a pesar de que me hiciste aquello…. ¿cómo es qué puedes estar tan enérgico, bastardo?
Luchino: -Ha ha ha ha…
Luchino se ríe, y atrapado por su risa, también me río.
¿Cuánto tiempo estuvimos así? Rindiéndose, Luchino finalmente encendió el motor del Mercury, despertándolo.
Luchino no toca los engranajes por un tiempo debido al calor. Mientras tanto, Luchino se acerca a mí sin decir nada.
Gian: -Vámonos….. si aquellos matones llegan antes que nosotros, podrían avisar a los demás….. si salimos ahora, a penas podríamos llegar a tiempo.
Luchino: -Como lo suponía….¿planeas acompañarme?
¡Pero qué carajos está diciendo! ¡Diciéndome eso a pesar de que quiere que vaya!
Gian: -Planeabas ir a morir…..¿realmente querías arriesgar tu vida en una batalla donde no tenías las de ganar, verdad? Si es así, entonces…..
Gian: -Trata de apostar por mí, por el perro de la suerte…..tal vez aparezca un gran agujero ¿no crees?
Luchino: -Gian…..
Gian: -¡El gran agujero es nuestro brillante futuro! Pero si nos llegan a atrapar, lo siento, tal vez muramos en ese mismo momento.
Por un momento, Luchino me mira con una mirada seria….
Luchino: -¡Fuh! ¡Fufu… ! ¡hahahaha! ¡Serás bastardo..! ¡Eres genial, perrito! ¡Ya lo entendí!
Luchino: -¡Me uno a esa genial y provocadora apuesta!
El auto comenzó a correr a una velocidad entre la oscuridad que podría iluminar como un rayo de luz a los marcianos.
Luchino: -¡Aquí vamos! ¡Si quieres arrepentirte ahora es el momento, ¿sabes?!
Gian: -¡Imbécil!
El Mercury, poniéndose completamente en un estado caliente sin siquiera hacer un sonido, corrió a través de la calle principal donde los otros autos corrían.
No moriremos por esto.
En lo más profundo de mí, me murmuro a mi mismo observandome fríamente, pero no me arrepentí.
Porque tenía a este chico caliente a mi lado.
…………………………………………………………………………………………………………
En medio del camino, por ratos, iba comprobando la dirección con el mapa que tenía guardado en el bolsillo
No hay duda alguna, un poco más adelante llegaremos al campo de golf del Parque Royal Forest. Ese lugar es la base del GD que aquellos matones nos dijeron.
El que el jefe esté o no allí es una apuesta. Además, quién sabe cuantos matones nos encontraremos.
Además, Luchino y yo solo traemos nuestras pistolas predilectas. En verdad que este es un gran riesgo.
Pero, yo…. realmente estoy disfrutando de esta situación y del momento…..
Gian: -Tal vez debimos traer con nosotros más armas de la familia.
Luchino: -¿Sin decirles la razón?
Gian: -Pues claro.
Nuevamente nos quedamos en silencio.
Ojalá que este paseo continuara por siempre…… pensé en ese tipo de cosas absurdas. Un paseo por este camino oscuro.
¿Cómo sería? ¿Estar volando por el universo en una nave espacial? Sigo pensando en esas cosas innecesarias como el desear que este auto se convirtiera en una nave y volara así.
Gian: -Joder…..ojala me hubiera traido un café del hotel.
Luchino: -¿Tienes sueño? Hahaha, no aguantas nada.
Gian: -¿No te dormiste? Yo dormí un poco después de aquello, pero…. .más bien, ¿realmente estás bien?
Luchino: -¿Quieres que continuemos aquí?
Gian: -¡Ingh…! ¡imbécil! ¡Ojala la policía te atrapara por lascivo!
Justo en ese momento, de repente….
Luchino: -¡¿Nhhg?!
Gian: -¡¿Wuaah?!
De repene, un Ford blanco y negro salió de la calle lateral frene a nosotros. El auto de la policía de la ciudad corría mientras encendían sus luces.
Luchino presionó el freno a fondo. Sería un problema si llaman a más refuerzos.
¡¿Por qué la policía está aquí?!
Gian: -¡¿Qué pasa?! Acaso será por el GD….
Luchino: -Mantente en silencio. No te muevas
Nos mantuvimos congelados debido al auto de policía que corría frente a nuestro Mercury con todas sus luces encendidas. Por un momento no nos movimos para nada.
Tan pronto como una bala voló, Luchino y yo caímos dentro del auto. ¿Pero, aun así el auto no se movió?
Cuando las puertas del auto de policía se abrieron, saliero dos hombres policías con abrigos negros. Se acomodaron sus detestables sombreros.
Cuando Luchino bajó el vidrio de la ventanilla del asiento del conductor, enecendió la luz interna y mostró su rostro a la policía
Luchino: -¿Qué ocurre, oficiales?
Luchino sonó tranquilo, pero con una tonalidad de voz filosa…… y entonces, la policía escupió su goma de mascar.
Policía 1: -Ustedes dos, salgan. Han sobrepasado el límite de velocidad.
Policía 2: -Mira que llevar un auto tan bueno como este, mocosos.
¡Uwaah, apesta a alcohol! Desde la ventana abierta, el mal aliento y el olor a sake de los viejos policías entraron.
¡¿Estos policías están borrachos?!
Luchino: -Y justo en este tipo de lugar…. que remedio, gracias por su buen trabajo.
Luchino abrió lentamente el gabinete del auto, del cual sacó una licencia (que estaba colocada entre 20 dólares).
Policía 1: -¡Fun…!
Fuera del auto, los dos policías estaban hablando de algo con sus miradas.
De repente, uno de ellos golpeó el auto con una porra.
Policía 2: -¡Oigan, bajen!
Luchino: -¿Qué pasa? Les mostré mi licencia ¿no?
Ante la irritada voz de Luchino, el policía escupió saliva y apretó su bastón contra el pecho de Luchino.
Policía 1: Será mejor que seas obediente antes de hacer que escupas sangre, bebé. Ustedes dos son muy sospechosos ¡Vamos! ¡Dense prisa y salgan!
Policía: ¡Será mejor que no se atrevan a hacer algo sospechoso! ¡O si no, les volaré sus huevos!
Cuando pensé que era un viejo muy vulgar, uno de los policías sacó una pistola y nos apuntó con el cañón
Luchino: -………….
Con su mirada, Luchino me dijo que todo estaría bien….. Abriendo la puerta, salió del auto y enseguida hice lo mismo….
Policía 2: -¡Vamos! ¡Parense allí!
Nuevamente el olor a sake vino volando. ¿Estaban bebiendo mientras patrullaban? No me extraña porque la comisaría de Daivan siempre pierde a los pandilleros.
Policía 1: -Ah, ¿de dónde son ustedes jóvenes amos? Mira que vestir tan bien. ¿O acaso van de camino a ligar algunas mujeres?
Pero que inglés tan lamentable
Policía 2: -He… he he…¿pero qué es esto?
Gian: -¡¿Uwaah?! Para….
De repente uno de los policías agarró mi cabeza. Me acarició el cabello haciendo que me balancera. Y al ver por las esquinas de mis ojos…..
Luchino: -¡….! ¡Detente maldito!
Por un instante, pude ver los ojos de Luchino arder ferozmente.
Policía 2: -Tienes el cabello rubio como el de una mujer. ¡Oye, mira!
Policía 1: -Vaya, ¿qué te parece si hacemos que nos haga una mamada?
Policía 2: -¡Guaaahg!
El puño de Luchino rompió la mandíbula del policía que me estaba agarrando….. el sonido de dientes rompiéndose sonó.
Policía: -¡¿Qué?! m-maldito…
Luchino: -¡MALDITOS CERDOS BASTARDOS!
Policía 2: -¡Ahhhgggg!
Luchino atacó al policía en el estómago, dándole una patada. El tipo gritó y escupió el contenido en su estómago cayendo al suelo. Y entonces….
Policía 1: -¡Kugg! !Maldito mocoso!
El policía corrió con su porra hacia la nuca de Luchino, sin embargo, yo fui más rápido.
Policía 1: -¡Waaagh!
Mi gancho derribó al policía en un solo golpe limpio.
Gian: -Si estás tan urgido…..
Gian: -¡Consuélate a ti mismo…!
Colocando mis manos en forma de un martillo, le dí un golpe en la nuca al policía que había derribado.
Luchino: -Joder…..
Todo se calmó.
Gian: -¿Pero qué carajos pasa con estos tipos? No hay duda que este mundo se ha acabado-
Estando un poco molesto, pateó el costado del policía derrumbado. Su sombrero se desprendió de él, rodando hacia el oeste como un pedazo de basura. Atrapo el sombrero y lo coloco en mi cabeza.
Gian: -Voy a arrestar a este maldito demonio violador.
Luchino: -Idiota. Joder, que fastidio. Cuando estos tipos se despierten…..
Justo en ese momento…..
………ah
Como si se tratara de una inspiración, un rayo de luz entró en mi cabeza. Yo….
Gian: -¡Ah…! ¡Es esto…! ¡Luchino, échame una mano, rápido!
Luchino: -¿Q-Qué..?
Sin esperar a Luchino, agarré fuertemente al caído policía y lo arrastre hacia arriba. Es un bastardo completamente crecido por el sake y el ponche….
Gian: -Guag, apesta que asco. Esto es de lo peor, maldición.
Desabotono el abrigo del policía luchando por quitárselo. Tuve mucho cuidado de no vomitar.
Luchino: -¿O-Oye..? ¿Qué estás haciendo…? ¡¿No será que…?!
Gian: -¡¿No te lo había dicho ya?! ¡Ha llegado el momento de que el perro de la suerte brille!
En ese momento, Luchino comenzó a desvestir al otro policía mostrando una expresión como si todavía estuviera dudoso.
Luchino: -¿Es enserio…?
Desnudamos completamente a los dos policías borrachos dejándolos solamente con su ropa interior, y de paso los atamos. Si tienen suerte, alguien los encontrará mañana…
Me coloco el chaleco de poliéster ligeramente más grande….
Gian: -Uwaah…en verdad que apesta.
Esto me desanima, pero no hay remedio. Me coloco el sombrero y le aviento el otro sombrero a Luchino que ya había terminado de vestirse con la ropa del otro policía.
Luchino: -Ciertamente podríamos engañar por un momento a los miembros del GD vestidos como policías, pero….. en verdad… ¿Vas en serio, Gian?
Gian: -¿Te gusta apostar por el perro de la suerte, verdad? Entonces, tendrás que hacer hacerme caso.
Recogiendo la porra, me dirigí hacia el auto de policía…entrando en él.