Rockwell #45 – 88%
Max: ¡La gasolina! ¡Oye! ¡¿Me estás escuchando?! ¡Gaag!
Antes de que me diera cuenta, desde el mostrador, un objeto con forma de palo se balanceaba sin moverse. Era una clase de rastrillo usado para matar serpientes de cascabel.
Un golpe limpio fue dado en el costado del idiota llamado Max, el cual, se hundió en el suelo.
Me levanté de mi asiento con una taza de café en la mano y me paré frente a ese bobo. Es un desperdicio, pero vertí café desde arriba.
Max: ¡Waaaahg! ¡Gog , goh … nhu … quema!
Gian: No te duermas.
Max: ¡Gah, joder, quema! ¡No estoy durmiendo! ¡Estaba por desmayarme! ¡Ah, maldición! ¿Por acaso todos quieren matarme?
Gian: ¿Y? ¿Qué pasó?
Max: ¿Ah? ¡Ah, maldición! ¡No tengo tiempo para esto! ¡Hubo una rebelión! ¡Una traición! ¡Ese maldito bastardo de Dave, le puso las manos encima al jefe!
Gian: ¿Q-Qué has dicho? ¿Jefe? ¡¿A Ethan?! Dave, ese ese bastardo de traje apestoso, ¿cierto?
Max: ¡Al único que tenemos aquí es a Dave! ¡Ese maldito desgraciado Dave! ¡A pesar de ser un simple menor, intentó matarme a mí, que soy su mayor!
Gian: Entonces, Etha … digo, ¿qué pasó con ese calvo?
Max: Cuando me levanté por la mañana y fui a la oficina, ¡el jefe estaba encerrado y todos los soldados bajo su mando directo habían huido o habían muerto!
Max: Ese bastardo de Dave, no sé de dónde lo sacó, pero apareció con una cantidad ridícula de soldados. Incluso me disparó, a mí, que soy su mayor ¡ese bastardo!
Gian: Entonces ¿qué hay de ese loco?
Max: ¿Bakshi?
Gian: Sí. ¿Y Bakshi? ¿También lo mataron?
Max: ¡No lo sé! Ah, pero, al menos no lo vi entre aquellos cadáveres. Si fuera un cadáver, podría verlo a primera vista ya que es tan grande como un maldito poste de telégrafo.
Gian: Ya veo. Entonces, ¿todavía sigue vivo? ¿Qué carajos está haciendo entonces?
Max: Quien sabe. Bueno, a estas alturas el bastardo de Bakshi, a diferencia de mí, que soy inteligente, seguramente ya debió haber sido capturado por ese maldito de Dave, siendo ya asesinado.
Max: ¡Waaahg!
Maldita sea, ¿qué está pasando?
¿Un golpe de estado interno del GD? ¿Dave los traicionó? Ese viejo, Ethan, ¿fue capturado? ¿Qué pasó con Bakshi? No lo entiendo.
Quizás, el bastardo de Dave debe haber hecho preparativos con alguien más.
Si lo que dice Max es cierto, es una espléndida rebelión. Si las cosas van mal, Ethan tal vez ya sea un cadáver. Entonces esta ciudad estará bajo el control de Dave.
Siento como si hubiera pasado mucho tiempo. Recuerdo lo que pasó en aquel hotel apenas ayer. ¿Qué pasará si Dave me encuentra? No tenía caso pensarlo demasiado. Al menos, no estoy en una situación tranquila en la que pudiera seguir tomando café aquí de lo más tranquilo.
Debo huir de aquí pero, ¿cómo? Si me quedo, ¿qué haría?
Si no tengo al menos un lugar a donde ir, ¿ni siquiera tendría un lugar al que escapar? Siento una desesperación oscura como la boca de un lobo. Siento como el ácido estomacal sube por mi garganta, pero no puedo evitar que mi corazón lata cada vez más rápido.
¿Esto es miedo lo que siento? No, me equivoco. Esto es …
Max: ¡Uh-uuuuhhhh! ¡Maldito bastardo! Te la has estado pasando golpeándome desde hace un rato, no, espera, ¡desde ayer! ¡No te lo perdonaré más!
Gian: ¿A dónde estabas planeando huir?
Max: ¡¿Hah?! ¡Eso es obvio! ¡Ya no aguanto estar en este lugar lleno de mafiosos desquiciados! ¡Esta vez volveré a mi tierra natal, Detroit!
Max: ¡Viviré felizmente con mi madre! ¡A pesar de verme así, tengo una novia en mi ciudad natal! ¡Ya tengo una casa con esa chica y es mi prometida!
Mientras gritaba Max, mis ojos más allá del vidrio sucio, visualizaron un sedán corriendo por la carretera.
Ese coche, era un Pontiac reluciente. Cuando chocó contra la camioneta de Max, frenó y antes de que pudiera abrir la puerta, desde la ventana abierta, muchas armas de color negro azabache apuntaron en esta dirección. Me acosté sin pensarlo en el suelo sucio.
Gian: ¡Anciana, es peligroso, huye!
Max: ¿Hah?
Max, todavía seguía parado, se ve estupefacto y en ese momento, disparos atacaron desde afuera de la tienda. En un instante, los vidrios de la ventana quedan destrozados.
Max: ¡Waaaaaa!
Vidrios como cuchillos se esparcen sobre mí mientras estoy acostado en el suelo.
La ametralladora rugió a su antojo y justo cuando desaparecía el sonido, la puerta de la tienda se abrió de una patada.
Mafioso de Chicago 5: ¡No se muevan, malditos insectos!
Mafioso de Chicago 1: Este chico … ¡Aquí está, el bastardo de Daivan, Giancarlo!
Estos tipos ¿son de Chicago?
Mafioso de Chicago 1: ¡Más te vale no pensar en estupideces, maldito bastardo desgraciado! Ponte de pie, lentamente.
¿Con qué es así?
Me levanto lentamente del suelo cubierto de pedazos de vidrio. La pistola en mi cinturón… No, todavía hay dos mafiosos en el auto con ametralladoras en la entrada. Sostenían ametralladoras y escopetas detrás las ventanas con vidrios rotos.
Es imposible, incluso si la saco ahora… estaré hecho puré.
Gian: Bueno, ya me puse de pie. ¿Qué sigue después? ¿Dar 3 vueltas?
Mafioso de Chicago 5: Heh, que bastardo tan audaz. Hermano, ¿realmente es este tipo? (Este “hermano”, no se refiere a hermano de sangre, más bien, a alguien mayor a ti dentro de la mafia, podría interpretarse también como “jefe”, pero me gusta más hermano)
Mafioso de Chicago 1: Sí, no hay duda alguna, ya que por culpa de este tipo … ¡ah, Jesús!
Mafioso de Chicago 1: ¡No te mataré aquí! La orden es traerte de vuelta con vida. Esperaré con ansias, darte el debido cuidado que te mereces más tarde.
Justo en ese momento, el cuerpo de Max, que pensé que ya era un cadáver, se levantó lentamente, temblando.
Max: Nuh … wah … ¡¿Waaah?!
Gian: Oh, ¿sigues con vida? Que suertudo eres.
Max: ¡Y-Yo no tengo nada que ver! ¡Soy solo un simple transeúnte! ¡Solo estaba aquí, bebiendo tranquilamente un café!
Mafioso de Chicago 5: ¡Cállate, maldito marrano! Hermano, este tipo no puede ser Bakshi, ¿verdad?
Mafioso de Chicago 1: Bakshi está siendo perseguido por otra unidad. Este es tipo debe ser solo un vagabundo o un matón, ja.
Me pregunto, ¿por qué estoy tan aliviado de escuchar eso?
Ese cabrón loco no es un traidor, como dice Max. Así que, tal vez no esté muerto todavía.
Gian: Ese bastardo …. Oh, ya veo. ¡Oye, Max! ¿Estás seguro de permitir que te llamen así, a ti, que eres una capitán? (¡Pfff, jajajajaa, ya lo exhibió!)
Max: ¡Gah! ¡Idiota! ¡Shhssss!
Pero mirando dentro de la tienda con los ojos inyectados en sangre los hombres buscaban a otros miembros del GD escondidos.
Mafioso de Chicago 5: ¡U-Uh … waaaah! ¡¿H-Haah?! Tú, ¡¿desde cuándo has estado aquí?!
Lily se quedó en silencio.
Mafioso de Chicago 1: Vieja bruja, ¿eres personal de esta tienda? Más te vale no moverte. Si te mueves, aunque sea solo un poco, o levantas el teléfono … ¡Oye!
Una de las armas está apuntando hacia la anciana, pero desde lo alto del mostrador, me volví hacia Lily, que parecía una figura de cera. Sin embargo, la anciana permaneció en silencio e impasible.
Mafia de Chicago 1: ¡Responde, vieja bruja! ¡¿Me estás escuchando?!
Mafia de Chicago 5: Hermano, ha visto nuestros rostros. ¿No sería mejor si matamos a la vieja?
Lily: ….
Max y yo estábamos parados justo entre Lily y el bastardo de Chicago. Justo frente a nosotros.
¡Ah!
Miré a Lily, a quien ni siquiera le importaba la situación, ni siquiera cambió el color de sus ojos. Y entonces, recordé las palabras de Bakshi como una corriente eléctrica.
Max: ¡¿Waaahg?!
Le di una patada a Max en el estómago, que estaba parado a mi lado. Él se cayó golpeando la mesa tras de sí.
Dentro de la tienda, el sonido de la mesa desmoronándose y el sonido de la vajilla rompiéndose resonó. Entonces los chicos de Chicago se asustaron y me apuntaron con un arma.
Mafioso de Chicago 1: ¡Bastardo!
El aire, todo el mundo fue desgarrado por un rugido, y tembló. Una repentina ráfaga de disparos surgió. No, es más como una explosión que un disparo.
Borroso por el impacto, en un rincón de mi campo de visión que se ha convertido en stop-motion, uno de esos mafiosos pierde su forma humana.
Mafioso de Chicago 1: ¿Eh? ¿Hah? ¿Qué?
El hombre al que le dispararon primero explotó en el área de su pene. Su rostro se estrelló contra el suelo mientras la parte superior de su cuerpo giraba y su rostro permanecía en blanco.
La segunda persona, junto con la ametralladora que sostenía, sus manos y su pecho se convirtieron en una niebla de color rojo brillante y salió volando, ambos estaban muertos antes de que pudieran siquiera gritar.
Max: Wah … waaah.
Gian: ¿Q-Qué fue eso?
La anciana Lily estaba rodeada de humo como un cigarro. La tela que colgaba del mostrador se hizo pedazos…
Pude ver un nuevo agujero grande en el tablero desde allí.
Mafioso de Chicago 6: ¡¿Q-Qué?!
Mafioso de Chicago 7: ¡Malditas seas, bastarda!
Dos mafiosos, que estaban observando el exterior de la tienda, entraron en pánico por el impacto del rugido y apuntaron sus armas en la tienda.
Lily: ….
¡Uwaah!
La anciana, digo, huracán Lily, movió su brazo como una barrera dentro del mostrador y al sacar su mano izquierda del interior del mostrador, tenía un arma homicida gigantesca. Es una escopeta horizontal de dos recámaras con el cañón cortado. Sin embargo, su tamaño parece un montón de rodillos…
Mafioso de Chicago 6: ¡Gyaaah!
Antes de que los hombres fuera de la tienda pudieran apretar el gatillo el rugido de las balas siendo disparadas como una tormenta, segaron a los dos hombres de un solo tiro, convirtiéndolos en humo sanguinolento.
Mafioso de Chicago 8: ¡Hih , hyaaaa!
El hombre que quedó en el auto se aflige y el Pontiac es arrancado haciendo sonar un chirrido de llantas, pero el disparo de Lily destroza el asiento del conductor, manchando el parabrisas de un rojo brillante. El auto terminó chocando contra un camión por el impacto.
Ya no se movía.
Maldita sea, qué poder.
Max: ¡Aaaah, mi camioneta! ¡Ya no aguanto más esto!
Antes de que me diera cuenta, Lily salió de detrás de la barra. Tenía una expresión como si todo aquello no hubiera sido una situación terrible, solo se podía ver el disgusto, como si algo la estuviera jodiendo.
Lily movió los brazos como barreras y operó una enorme escopeta horizontal de dos cañones, la dobló por la mitad y la tiró al suelo. Entonces, Lily, puso la escopeta en la enorme funda que llevaba en la cintura y silenciosamente recargó el cañón con cuatro balas.
Gian: Nos has salvado, Lily. Muchas gracias. (Aquí Gian, le dice “gracias” a Lily en italiano, pero luego se corrige y le vuelve a decir gracias, pero ahora en inglés. Yo le deje como Muchas gracias xd)
Lily: ….
Gian: La tienda … se ha arruinado. Lo siento mucho.
Pero Lily ni siquiera cambió su expresión. De repente, movió su barbilla y me hizo mirar hacia afuera. Vi al que había estado en el Pontiac.
Mafioso de Chicago 8: Uuuh …
En el asiento del Pontiac, todavía había alguien moviéndose. Le hice un pequeño gesto a Lily y salí de la tienda donde una bala perdida la había abierto.
Max: ¡Maldición! ¡Mira que atreverte a chocar contra mi camioneta! ¡Hey, bastardo! ¡Baja de ahí, desgraciado! ¡¿Tienes siquiera una licencia de conducir?!
Max, que se había recuperado de repente, me siguió. Mientras tanto, me asomo al asiento del Pontiac. La parte superior de los hombros del conductor ya no están, como si los hubieran arrancado con una cuchara.
Detrás de él, un mafioso cubierto de sangre y carne picada sujeta su rostro hacia abajo en la colisión, y luego, tambaleándose, estuvo a punto de salir de la carretera.
Lo agarraré por el cuello.
Mafioso de Chicago 8: ¡Hiih! ¡Geh … gaauh!
Golpeó su cara contra el capo del coche. Hasta que dejó de gruñir. El tipo se ha quedado callado a causa de los golpes.
Gian: Hola. Buen trabajo por el largo viaje desde Chicago. Fue una pena para este tipo. Incluso si quería tomarse un descanso, ya no podrá tomarse un café.
Diciendo eso, giró el cuello del tipo que había golpeado, para revelarle el asiento del conductor, un cadáver ensangrentado volado de los hombros hacia arriba.
Mafioso de Chicago 8: ¡Hiiiih ….ahhh!
Gian: Mientras mantienes tu cabeza en alto, hablemos. ¿Por qué estaban tras de mí?
Mafioso de Chicago 8: Uh … uhh … ¡Mierda! ¡Máteme, maldito gay!
Gian: Ya veo. Crees que te hace un gran mafioso por no hablar con un gay, ¿verdad? ¡Adiós!
Saqué la pistola que estaba guardada en la parte delantera de mis pantalones, presioné la boquilla del arma contra el globo ocular del estúpido bastardo.
Mafioso de Chicago 8: ¡Hiiih! ¡P-Para!
Gian: ¿Nm? ¿Qué pasa con esta cosa? ¿Por qué no dispara? ¿Qué está pasando? Oye, Max.
Max: ¿Qué quieres? ¡Ah, esa chaca! ¡¿No es una Luger de prueba?! ¡Es la cosa más preciada entre la colección del jefe!
Max: ¡Bastardo! ¡¿Cuándo la robaste?! ¡Yo le tenía los ojos encima a esa arma! ¡Mira que obtener … guah!
Gian: No la robe. Oye, ¿Cómo disparó con esta?
Max: ¡¿La robaste sin siquiera saber como usarla?! Ah, préstamela por un momento. Debes de hacer esto.
Cuando Max me quita la pistola, coloca su dedo en la extraña perilla en la parte superior y la levanta.
Max: En primer lugar, la recámara no está lista para tirar. Y eso es porque apenas ha sido cargada. Después de seis disparos, esta parte permanecerá abierta.
Max: Luego, debes sacar el cargador vacío y empujar el cargador lleno hasta que haga clic. Una vez hecho eso, podrá disparar.
Gian: Oh, ¿es automática? Carajos, solo he usado revólveres.
Una vez más presiono la pistola Luger en la cara del bastardo de Chicago. En realidad, no me importa lo que tenga que decir.
Mafioso de Chicago 8: ¡E-Esta bien! ¡Voy a hablar, así que, por favor, para! ¡El que ordeno que te buscáramos! ¡Fue Don Colombi de Chicago!
Gian: ¿Colombi? Ah, es uno de esos tipos que conocí en el hotel. El pariente del estúpido imbécil que murió estúpidamente, ¿no?
Mafioso de Chicago 8: ¡D-Dijo que quería tomar venganza por la muerte de D-Don Batista! Además, también dijo que quería ser el poseedor del libro. ¡Por favor, no me mates!
Gian: ¿De quién escuchaste sobre este lugar?
Mafioso de Chicago 8: ¡D-De un tipo del GD llamado Owen! Dijo que estaba bien matar al bastardo de Bakshi ¡digo la verdad!
Ya veo. Comprendo, con que es así. Bakshi, probablemente a estás alturas, debería estar …
Y yo también. Ahora soy como un perro callejero sin lugar a donde ir. Hay gente que no puede evitar querer matarme.
No importa a donde vaya, me perseguirán. En resumen, yo … estoy en un callejón sin salida. No hay escapatoria más que la muerte.
¡Maldita sea! ¡Tiene que ser una jodida broma!
Comienzo a sacudir el cuello del bastardo de Chicago.
Gian: Ustedes vinieron de Chicago a Rockwell confabulados con Dave, ¡¿no?! ¡¿Cuántas personas de Chicago vinieron?!
Mafioso de Chicago 8: U-Uh … L-Las personas que logró reunir el Don … son como unas 40. No sé cuantos lacayos estén bajo el mando de Owen.
Max: ¡¿Ehhh?! ¡¿Son tantos?! Hey, hey, hey, démonos prisa, y escapemos de aquí.
Gian: ¡Jajajja! No cuento con 40 balas. Última pregunta, ¿en dónde está el bastardo de Bakshi?
Mafioso de Chicago 8: ¡O-Otra unidad se está encargando de él! Si no recuerdo mal, hay una unidad en una fábrica de cables eléctricos abandonada. Te lo ruego, por favor.
“Bom”
Max: Uwaah …
Gian: Uh, dolió … Esta cosa sí que tiene potencia … me gusta.