Ruta Común #02

Ruta Común

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Hombre barbudo: Hasta ahora, los únicos que pueden solicitar escoltas para ser protegidos de las personas con habilidades son personas con alta autoridad; como los ricos de Quarry y los comerciantes de Diamante.

 

Hombre barbudo: Últimamente he escuchado rumores acerca de varios asesinatos que han ocurrido en estos días. Seguramente Roderick no puede evitar reírse.

 

Hombre calvo: Hey, hey… pensar que un hombre así estuviera bien domesticado.

 

Hombre barbudo: No se ve como si estuviera domesticado. Y tampoco se ve que se mueva solo por dinero.

 

Hombre barbudo: Parece ser que solo se mueve si la situación le interesa. Mejor dicho, se ve que el que está siendo utilizado es Roderick.  

 

Hombre calvo: ¿Estás diciendo que el amo del gremio de Mors está siendo utilizado? Vaya que sí nos está subestimando. 

 

Hombre barbudo: De acuerdo a lo que he escuchado, es porque ese tipo es dueño de un poder que está al nivel de los Números.  

 

Hombre calvo: En verdad que es un tema problemático…

 

…………………………………………………………………………………………….

 

Zenox: ……… 

 

Shin: ¿Hnm? 

 

Shin: …..

 

Shin: ¿Fue ese el trino de un ave, o fue mi imaginación?

 

……………………………………………………………………………………………..

 

Shin: ¿Es verdad?

 

Shin, al preguntar, York le dice “Por su puesto”. 

 

York: Claro. Durante el tiempo en que estén en Quarry, Franca se encargará de cuidar el orfanato.  

 

York: ¿Ustedes partirán a Quarry pasado mañana, verdad? Yo partiré mañana en la mañana, así que tienen que dejarse ver mañana antes de que parta. 

 

Franca es la esposa de York. Shin la ha visto algunas veces. Ella es una mujer muy amable, activa y cuidadosa.  

 

Shin: Pero, ¿está de acuerdo? ¿No será una molestia para ella?

 

York: ¿Por qué eres tan reservado? No es ningún problema, me lo hubieras dicho mucho antes.

 

Shin: Ya veo… eres de gran ayuda. 

 

Nave: Me alegro. Con esto, Senri podrá partir sin ninguna vacilación. 

 

York: También estaba preocupado por dejar sola a mi esposa. De seguro le será de ayuda distraerse con los niños, después de todo ella ama a los niños. 

 

Nave: Después de todo eres un recién casado. 

 

York: Ya cállate. 

 

Shin: En verdad muchas gracias, York. Debo de decírselo a Senri lo más pronto posible. 

 

Nave: ¿Senri? Dijo que vendría en la noche, pero…

 

Shin: Él ha estado últimamente andando por los alrededores buscando a alguien. Dijo que no podría irse sin haber encontrado a alguien que se hiciera cargo del orfanato. 

 

York: Oh, entonces es mejor que te des prisa. 

 

Shin: Lo siento, Nave. ¿Puedo retirarme?

 

Nave: Puedes irte. Asegurate de no estar atareado por algo antes del viaje.

 

Shin: Mañana en la tarde vendré. Hasta luego.

 

Quedan dos días para partir de Diamante y dirigirnos hacia la reunión de los cuatro. 

 

Lo único que quedaba por resolver, era la preocupación que sentían en el orfanato por la ausencia de Senri.  

 

Shin: Me alegro. Senri había estado tan presionado…. 

 

No es que no quisiera pedirle a alguien que se hiciera cargo del orfanato, de ser posible, preferiría no causarles molestias a los miembros del gremio.  

 

Estuve hablando con Senri de eso, pero ya no hay tiempo para eso. Además, es completamente seguro dejarlo a manos de los familiares de York. 

 

Shin: Debo de darme prisa en encontrar a Senri….

 

Al salir de la habitación de Nave, pasa a través de un grupo de hombres. El ambiente del primer piso se siente relajado ¿Será por el fin de semana?

 

Shin camina hacia la escalera de caracol que conduce a la planta alta, cuando estaba por poner un pie para comenzar a subir, se encuentra con dos hombres que venían bajando. 

 

Licht: ¿hnm?

 

Shin: Licht, Aldo.

 

 

Al alzar la vista, ve que son conocidos. Parándose en medio de las escaleras, se miran mutuamente. 

 

Licht: ¿Shin? Pareces estar ocupado. ¿Saldrás?

 

Shin: Si, más o menos. ¿Qué pasa? ¿Tienen asuntos con Nave?

 

Licht: No. Hoy hemos venido a buscar a aquél tipo. 

 

Shin: Ah….

 

Sin saber cómo reaccionar ahora, Shin baja su cara sonrojada.

 

Aldo: Shin, ¿no lo has visto?

 

Shin: No…. ¿Iba a venir aquí?

 

Aldo: Solo desapareció diciendo: “Vengan a Valles” 

 

Licht: Nos dice eso como si fuéramos perros acostumbrados a obedecer. Su egoísmo es como el de las bestias salvajes. 

 

Shin: Bueno, Diago volverá a su tiempo. Él también es un tipo problemático….

 

Licht siempre dice palabras que no están acorde a su apariencia, y Aldo es un chico de pocas palabras. 

 

Ellos dos vendrían siendo capitanes de Almaz y a la vez son los hombres de más alta confianza y subordinados de Diago.  

 

Cuando Valles requiere trabajos de Almaz, generalmente, ellos se encargan de hacer el papel de intermediarios entre ambos grupos. Hubo ocasiones en que Shin, también recibió peticiones de trabajo de ellos. 

 

Licht: Si no está aquí, ¿entonces en dónde está? Joder, y con todo el trabajo que hay…..

 

Shin: Será que… ¿ustedes también irán a Quarry?

 

Aldo: Si. En unos cuantos días más partiremos. 

 

Shin: ¿En unos cuantos días más? ¿No creen que llegaron tarde para la reunión?

 

Aldo: Ah, no. Eso es….

 

Licht: Eso da igual. Lo más importante, es saber dónde está Diago. 

 

Licht: Shin, no será que… ¿lo estás encubriendo?

 

Shin: Claro que no. Además, no lo he visto hoy. 

 

Licht: Funm… bueno, está bien. Si lo ves, dile que venga al casino Asteria.  

 

Shin: Está bien, pero…. parece que hoy no terminaré de estar buscando personas…. 

 

Licht: Es tu especialidad, ¿no?

 

Cuando Shin estaba por quejarse, Licht pone una expresión de seriedad en su rostro. 

 

Licht: Como sea, te lo encargo. 

 

Shin: Entendido. Está bien que lo haga de paso, ¿verdad? Tengo algo que hacer primero.

 

Licht: Con eso está bien. Primero encuentra a quien buscas. Si se queja, dile que tiraré todo el contenido que hay en la botella que está en el bar y la llenaré con agua mineral. 

 

Shin: El que le diga yo eso… no…..

 

Licht: Marchemonos ya, Aldo. 

 

Aldo: Perdón, Shin. Por pedirte hacer esto sin razón. 

 

Diciendo lo que querían decir, los capitanes de Almaz se retiran del gremio. 

 

Shin, dejado atrás, por alguna razón su entusiasmo es disminuido soltando un suspiro de pena. 

 

Shin: Ah… ellos también la tienen difícil. 

 

Después de eso, fui a los establecimientos y lugares que Senri suele visitar, pero no pude encontrarlo.  

 

Pero, parece ser que Senri si estuvo por ese barrio. Considerando que sería una pérdida de tiempo continuar caminando por ahí, decido ir al orfanato.  

 

Sin embargo, Senri tampoco estaba allí. 

 

Nicola: Dijo que regresaría al atardecer. 

 

Nicola: Me dijo que te dijera que lo esperaras en caso de que vinieras.  

 

Shin: Ya veo….

 

Nicola: ¿No te topaste con él en el camino?

 

Shin: No, no es eso. ¿Qué debería hacer? 

 

Después de haber ido a dar una vuelta a donde suele ir, podría ser que tuviera que ir a otro lado.  

 

¿Sería mejor ir a buscarlo a pesar del mensaje que me dejo de quedarme a esperarlo aquí?

 

Nicola: Shin, sabes….

 

Shin: ¿Hnm?

 

Shin, al estar meditando en sus pensamientos, escucha un poco de lo que Nicola trata de decir. 

 

Nicola: Se que ustedes dos están muy ocupados…. Pero hay algo que preocupa un poco. 

 

Nicola: ¿Algo que te preocupa?

 

Nicola: Creo que fue antier…. Cerca de aquí vi a una mujer. 

 

Shin: ¿Una mujer?

 

Nicola: No fui la única que la vio, también la vieron Stella y Marco. Dijeron que la vieron cerca del mar y del bosque. 

 

Shin: ¿Es alguien que no conocen?

 

Nicola: Si. Le pregunté a todos, pero me dijeron que nunca la había visto antes. 

 

Shin: ¿Qué dijo Senri sobre eso?

 

Sacude su cabeza cuando le pregunte eso. Probablemente no se lo pudo decir porque ha estado apresurado últimamente.  

 

Shin: ¿Cómo era?

 

Nicola: Uhm… cómo decirlo…. Me dio la sensación de que no era una persona de aquí. 

 

Nicola: No lo sé muy bien. Vestía ropa muy bonita. 

 

Shin: ¿Algo más? ¿Cómo era su aura? ¿Sentiste algo raro en ella?

 

Nicola: Se veía extraña…. ¿o diferente?

 

Al preguntarle eso de tal manera de no sorprenderla, Nicola me responde sin alguna expresión en especial en su rostro. 

 

Shin: ¿No sentiste miedo?

 

Nicola: No. En el momento en que le pregunté si quería pedirle algo a Senri, se sorprendió y huyó. 

 

Shin: ¿Huyó?

 

Nicola: Aunque no tenía intención de ir tras ella…. Cuando revisé después, encontré esto que parece ser que se le cayó. 

 

Nicola busca algo dentro de uno de sus bolsillos delanteros del delantal, sacando algo. 

 

Y entonces, Nicola abre su palma de la mano para mostrárselo a Shin. 

 

Shin: ¿Qué es esto?

 

Nicola: Parece ser un estuche de costura. Al abrirlo, vi que contenía hilos y agujas. 

 

A simple vista parece ser una pequeña caja de joyería. Su tamaño parece que se ajusta al de la mano de Nicola. 

 

En la parte superior del estuche, se encontraba una imagen de flor pintada de oro. Al abrirlo, en su interior se encontraban objetos de costura.  

 

Nicola: ¿Qué debería hacer? 

 

Shin: Pues….

 

Es difícil decidir con solo esto.  

 

Al tratar de regresar el estuche a esa pequeña mano sin decir nada, Nicola sacude su cuello haciendo que Shin lo apretara.  

 

Nicola: Ah, ¿podrías quedarte con él, Shin?

 

Shin: ¿Yo?

 

Nicola: Entrégaselo a Senri si lo llegas a ver. Podría ser que esto sea de algún conocido de él. 

 

Shin: ¿Estás bien con eso?

 

Nicola: Sí. 

 

Shin: Entendido. 

 

Sin saber con qué sentimiento aceptarlo, Shin recibe el estuche.  

 

Shin: ¿Te gustaría tener algo como esto?

 

Nicola: ¿Eh? Pues….

 

Shin: Puede que no sea parecido a este, pero si encuentro uno similar te lo traeré la próxima vez. 

 

Nicola: ¡¿En verdad?!

 

Shin: Claro. Y…

 

Dirigiéndose hacia Nicola, Shin le da un suave toque en su cabeza. 

 

Shin: Me encargaré de decirle acerca de esto a Senri. Pero, no debes de contenerte en decirle las cosas a Senri. Si algo ocurre, entonces cuéntaselo sin preocuparte. 

 

Nicola: Pero….

 

Shin: Como pasado mañana saldremos, puede que esté algo agitado pero él nunca pondría una cara de disgusto. Así que puedes estar tranquila. 

 

Nicola: ¿Sí? ¿En serio?

 

Shin: Sí. Si te contienes entonces se pondrá triste cuando regrese. Aunque también está bien que me lo cuentes a mí. 

 

Nicola: Sí, entiendo. 

 

Nicola: Gracias, Shin. Y perdón por retrasarte. 

 

Shin: Regresaré de nuevo en la noche. ¿Podrías decirle a Senri que vendré? Perdón por encargarte cosas molestas. 

 

Nicola: Está bien. Que te vaya bien. 

 

Sacudiendo mi mano a Nicola, dejé el orfanato. 

 

Camino hacia el mar. 

 

Shin: ……….

 

Una extraña mujer con ropa que no había visto antes. 

 

Nicola dijo que al escuchar su voz, esa mujer huyó.  

 

Solo puedo pensar que es sospechoso con lo que me dijo, aunque creo que sería de más pensar si el asunto es grave. 

 

Pero también me da la sensación de desconcierto.  

 

Shin: Normalmente, un profesional no cometería un error como el dejar caer algo, si es que es un profesional.  

 

Aunque también sería alguna clase de imprudencia que haya cometido al ser descubierta,  y por querer huir rápidamente haya dejado caer su pertenencia. 

 

Por supuesto, que eso también pudo haber sido una actuación. Sin embargo, no hay suficientes pruebas sobre eso. 

 

Shin: Por el momento, hablaré con Senri sobre esto. 

 

Faltan dos días para partir de Diamante. 

 

Aún así, me gustaría no dejar cosas pendientes.  

 

Shin: Por cierto…. ¿en dónde estará él?

 

Al regresar a la ciudad caminando por los alrededores, Shin llega a un local cercano al gremio.  

 

Establecido en un punto medio entre el gremio, el orfanato y la habitación de Shin, puede encargar fácilmente algo para comer con solo una llamada.  

 

Suele venir a comer junto con Senri a este lugar. Si se pudiera decir que lo único difícil de venir a este local, es porque hay demasiadas caras conocidas relacionadas con el gremio. 

 

Shin: Si tampoco está aquí…..

 

No me quedará más remedio que regresar al orfanato a esperarlo. Pensando que ha sido un largo día, camina hacia el local.  

 

Dando un vistazo por los asientos del piso, su mirada se detiene en dos clientes. 

 

Shin: ¿Están borrachos?

 

Observando a un hombre corpulento con un humor de embriaguez, se ve que es bastante joven para tener un cuerpo tan robusto.  

 

Continuando observando a los otros clientes, aunque no puedo ver claramente por la oscuridad, logro notar que el más joven luce problemático.  

 

Shin: ¿Hnm?

 

Con interrupciones en las figuras de dos clientes, al fin logro ver claramente a esos dos clientes. Y los que estaban ahí eran….

 

Shin: ¡Senri! ¡Diago! 

 

Senri: ¡Eh!

 

Diago: Oh, Shin. 

 

Al mirarlos, inconscientemente los llamó por su nombre. Acercándose rápidamente, Shin le quita al hombre corpulento el sombrero que no se le veía bien. 

 

Diago: ¿Oh?

 

Shin: ¿Estaban ustedes juntos?

 

Senri: Perdón… podría ser que… ¿me estuvieras buscando?

 

Shin: Sí y por bastante tiempo. 

 

Al momento que Senri ve a Shin, él entra en pánico. Probablemente estaba siendo detenido.  

 

Shin: ¿Y? ¿Qué están haciendo ustedes dos aquí?

 

Diago: ¿Qué que hacíamos? ¿Comer?

 

Shin: Licht y Aldo te han estado buscando, ¿sabes? Fueron al dónde estaba Nave y me dijeron que habías desaparecido. 

 

Diago: ¿Desaparecido? Si solo me encontré con Senri por pura casualidad y decidí invitarlo a cenar. No digas algo tan exagerado como desaparecido.  

 

Shin: Aunque parece ser que le has estado causando bastantes molestias a cierta persona. 

 

Diago suelta un suspiro. Probablemente es mejor que Licht no esté aquí.  

 

Se dice que el gremio de Almaz es el mejor de todo continente. Y el jefe y maestro de ese gremio es Diago.  

 

Siendo amigo de la infancia de Shin y Senri, hubo un tiempo en que él se encargó de ellos. 

 

Diago les enseñó muchas cosas, y en verdad que le tenían bastante respeto cuando ellos eran pequeños. 

 

Pero, ¿habrá sido su imaginación? O cada vez que Shin y los demás se hacían más grandes, sorprendentemente, comenzó a comportarse más como un adulto.  

 

Shin: Te diré algo, en verdad que Licht estaba muy enojado contigo. Me dijo que te dijera que tiraría toda la bebida de tu botella en Astria y la cambiaría por agua mineral.  

 

Diago: Geg…. ¿es en serio?

 

Senri: Yo tambíen se lo dije. Le pregunté si no estaba ocupado. Después de todo tiene que partir antes. 

 

Shin: ¿Partir antes?

 

Ahora que lo recuerdo….

 

Shin: Por cierto, ¿tambíen irás a Quarry, Diago? No solamente irán Licht y los otros, ¿verdad?

 

Diago: Bueno, más o menos. 

 

Senri: Escuché de Nave, que él suele venir por aquí, así que pensé que era la oportunidad para hablar, pero… terminé siendo atrapado. 

 

Diago: ¿Qué pasa, Senri? No seas tan reservado. No es nada malo venir a comer de vez en cuando ¿verdad?

 

Senri: No, es que hoy Shin….

 

Diago: Siempre estás diciendo Shin esto Shin aquello…. ¿Hasta cuándo piensas seguir pegándote a Shin?

 

Senri: Espera…. Me duele… Diago….

 

Shin: Ya suéltalo, Diago. Además, Senri no se la pasa pegado a mí.  

 

Inclinando su cuello, Senri se zafa del brazo de Diago, para luego empujarlo en su cara. 

 

Después, nos sentamos en las sillas, quedando en medio de ambos como si ellos fueran murallas. 

 

 

Diago: ¿Qué deberíamos pedir? ¿Qué quieres beber?

 

Shin: No beberé sake 

 

Senri: ¡Diago! ¿Qué estás haciendo? ¡Tu silla está muy cerca!

 

Diago: ¿Hnm? Bueno, es que Shin dijo que quería sentarse cerca de mí…..

 

Senri: ¡Sentado a tu lado, pero si está en medio!

 

Shin: No grites encima de mi cabeza. Qué ruidoso.  

 

Apartando la mano de Diago de mí, tomo el menú que había sido colocado a la derecha sobre el mostrador. 

 

Shin: Un sándwich de pescado blanco y también una cerveza de jengibre.  

 

Diago: ¿Otra vez eso? En verdad comes como una mujer. ¿No te aburres?

 

Shin: Para nada.  

 

Diago: Vienes de una gran montaña, así que deja de ser reservado. Oye, creo que todavía queda ron en mi botella…. 

 

Shin: Te dije que no beberé.  

 

Diago: Oh, no digas eso. Toma…

 

 

Senri: Espera… oye, ¡¿En dónde lo estás tocando?! ¡Aléjate más!

 

Diago: ¿Hnm? ¿Qué te pasa, Senri? ¿Tanto así deseas estar pegado a Shin? Chocar tus rodillas con las suyas, qué lascivo.  

 

Senri: Qué…. ¿Qué te pasa? ¡No digas cosas tan raras! Además fuiste tú primero el que….

 

Shin: Senri…. Deja de discutir teniendo a una persona en medio…

 

Amo de la tienda: ¡Son ruidosos! ¡Si van a estar de escandalosos cambiense a otra mesa!

 

Diago: Ya ves, nos han regañado. 

 

Senri: ¡De quién crees que sea la culpa!

 

Shin: Ya estense tranquilos. Miren ya llegó.  

 

Diago: Ah, ya llegó. Bueno, ya que Shin está aquí, brindemos.  

 

Senri: Cuántas veces ya van….

 

Ciertamente, es muy diferente a cuando eramos niños. 

 

Shin y Senri tambíen son adultos. 

 

Me dí cuenta, que en algún momento hemos llegado a una posición igual pero diferente a la de Diago.

 

Aún así, hay cosas que no han cambiado. 

 

Hemos pasado por muchas cosas juntos como compañeros. 

 

Aunque es cosquilleante tener que decirlo de esa manera, no cambia el hecho de que es irremplazable.  

 

Este es el lugar donde Shin pertenece. 

 

Es el lugar que más aprecia, el lugar en dónde sus compañeros están.  

 

Diago: Ah…. Por otro lado, vaya que han crecido.  

 

Shin: ¿Otra vez con eso?

 

Senri: Últimamente, cuando nos reunimos los tres, siempre mencionas eso.  

 

Diago: Por supuesto que lo diría. El pensar que llegaría el día en que trabajaríamos en lo mismo.  

 

Senri: Ah… bueno eso es cierto. 

 

Shin: Podría ser que es la primera vez. 

 

Senri: Sí. 

 

Después de estar hablando acerca de algunos asuntos del orfanato, comenzamos a hablar naturalmente de la reunión de los cuatro.  

 

Pero, si agregamos que tenemos a cierta persona ya algo borracha, me da la sensación de que Senri tambíen está en ese estado de ánimo, por lo cual no es muy fácil tener una conversación seria. 

 

Como es de costumbre, Diago se la pasa tomándoles el pelo a Shin y a Senri. Y los dos se lo regresan. Había pasado mucho tiempo desde que se habían reunido para pasarla bien. 

 

Diago: En el tiempo en que apenas habían entrado al gremio, se la pasaban corriendo como mensajeros. 

 

Diago: Ah, es cierto. Creo que fue en la época donde se realizó la anterior reunión.  

 

Shin: Con la anterior reunión te refieres a….

 

Senri: Nosotros teníamos alrededor de diez años de edad, ¿no?

 

Diago: Por cierto, en esa época Shin comenzó a decir: ¡Quiero ser como Diago! y se la pasaba siguiéndome a todas partes. 

 

Shin: Espera. No cambies mis palabras dentro de tus recuerdos a tu conveniencia. Yo nunca dije eso.  

 

Diago: ¿Hnm? ¿Así fue? Pero, recuerdo que fue por esa razón que te recomendé a Nave….

 

Shin: ¡Es un malentendido!

 

Senri: Bueno, pero es cierto que fue por esa época en que Shin comenzó a ir a Valle. Yo también comencé a ir, siguiendo a Shin.

 

Senri: Hacíamos trabajos de entrega de objetos y pasar recados. Al pensar en eso, es inevitable pensar que hayamos llegado al fin a este punto. 

 

Diago: Ahora Senri está en una buena posición ¿verdad? Incluso es considerado como el brazo derecho de Nave.  

 

Senri: Imposible. Solo soy como un asistente. Como no hay suficientes empleados, hay muchas cosas con las que ayudar a Nave.  

 

Diago: ¿Es así? Incluso Licht ha dicho que hay que ir ganando favores lo más que se pueda contigo, ya que como eres muy inteligente, es seguro que te convertirás en el segundo líder de Valles. 

 

Senri: ¡Ehh! Eso nunca sucederá. Si hablamos sobre eso, creo que el más apropiado para eso sería Shin, ¿no?

 

Sacudiendo su cuello, Senri cambia la conversación hacia otra persona. 

 

Senri: Aunque Shin todavía no es un miembro oficial, York ha dicho que Shin es de mucha ayuda.

 

Shin: Estás diciendo demasiado….

 

Senri: Claro que no. Nave siempre te elogia diciendo que eres muy justo. 

 

Diago: Bueno, es verdad que Shin es muy apropiado. 

 

Diago: Es serio en el trabajo sin quejarse, nunca trata de sobresalir en una misión que se le dé. También no actúa a lo loco al momento de combatir, lo cual lo hace ser muy cuidadoso a pesar de ser tan joven. 

 

Senri: Es verdad. Además, Nave a menudo nos dice que el pelear no siempre es necesario.

 

Shin: …..Solo no me gusta lo problemático. 

 

Diago: Con eso está bien. Por lo general, los tipos que solo usan sus cuchillos a lo loco nunca duran en este oficio. 

 

Diago: Aunque hay bastantes personas que malentienden a los chicos nuevos, sorprendentemente esas personas suelen ser simples y aburridas. Estaría bien que recordaras excederte de vez en cuando.

 

Diago le da una palmadita al hombro de Shin.

 

Shin: Excederme…..

 

Diago: Me refiero a que te diviertas más. Está bien que seas cauteloso cuando se trata de trabajo, pero puedes ser diferente cuando estés en tu vida privada.

 

Diago: También tú Senri. ¿No estás muy ocupado con los asuntos del gremio y el orfanato? Viendo cómo la llevas, de seguro ya no puedes hacer otras cosas más ¿verdad?

 

Senri: Más o menos. Pero, me basta con hacer lo que pueda por ahora.

 

Senri: Los niños todavía son pequeños. Creo que volveré a cambiar cuando los niños de ahora crezcan un poco más.

 

Shin: Ah……

 

Senri: ¿Eh?

 

Diago: ¿Shin, qué ocurre?

 

Por las palabras de Senri, recuerdo algo que se me había olvidado.

 

Shin: Siento por tardar en decir esto. Cuando estaba hace rato en el orfanato, Nicola me dijo algo. 

 

Senri: ¿Nicola? ¿Pasó algo?

 

Shin: Parece ser que algunos niños del orfanato vieron varias veces a una extraña mujer.

 

Diago: ¿Mujer?

 

Shin: Parece ser que la mujer huyó cuando Nicola le pregunto si tenia asuntos que tratar con Senri.

 

Senri: ¿Huyó?

 

Shin: Sí. Parece que no era una persona peligrosa. ¿Te suena algo?

 

Senri: No lo sé….

 

Shin: Parece ser que era una mujer vestida con vestimenta que antes no habían visto. Y también, se le cayó esto.

 

Tomando como un ejemplo el pequeño estuche, los dos miran furtivamente hacia las manos de Shin. 

 

Diago: ……………

 

Senri: ……………..

 

Shin: ¿Hnm?

 

Diago: Uhn… bueno, esas cosas suelen pasar.

 

Con un “pom”, Diago le da unas palmaditas a la espalda de Senri desde detrás de Shin. 

 

Diago: Que no te de pena hablar acerca de tus relaciones con las mujeres.

 

Senri: ¡¿Qué quieres decir con eso?!

 

Diago: Me refiero acerca de ti, de seguro inconscientemente ofreciste tus servicios de forma amable el cual podría generar malentendidos. ¿No será ella parte de un malentendido?

 

Diago: Seguramente te la topaste en algún lugar disculpándote con una voz insegura Estoy seguro que ella comenzó a preguntarse cosas como: “¿Quién será esa persona? Me encantaría volver a verlo”

 

Senri: ¡De ninguna manera! ¡Para nada!

 

Diago: Entonces, ¿Cómo explicarías este asunto?

 

Senri: Uh… pues….

 

Diago: Parece que Senri es popular, ¿no lo crees, Shin?

 

Shin: Dejando de lado este asunto parece que sí lo es.

 

Senri: ¡¿Tú también, Shin?!

 

Shin: No hay nada de malo en esto, ¿no?

 

Senri: ¡No me refiero a eso! No es así, eso es solo una historia que ha inventado Diago.

 

Diago: ¿En serio? Pero, algo parecido ocurrió antes, ¿no?

 

Diago: Me refiero a la chica de la tienda central del bloque del Este. Dijiste que sería molesto que estuviera viniendo a cada rato a verte, así que al final saliste con ella, ¿no?

 

Senri: ¡¿Cuánto tiempo crees que ha pasado desde eso?! Además, esa chica….

 

Diago: Que envidia…. ser tratado tan melosamente. Me siento tan solo. Como compañeros solitarios deberíamos llevarnos bien. ¿No, Shin?

 

Shin: Aléjate. Apestas a alcohol. 

 

Senri: ¡Diago! ¡Ya detente, que no ves que a Shin no le gusta!

 

Diago: Cállate. Mejor ve a encargarte de esa chica que te anda siguiendo, si lo dejas pasar por más tiempo, este asunto se pondrá mucho más complicado.

 

Senri: Complicado….

 

Diago: Escucha bien, las personas que se llegan a enamorar de chicos buenos, sinceros y determinados, suelen ser personas que no son serias. Cuando llegan a salir con ellos, juegan un poco y luego llega una catástrofe inesperada. 

 

Shin: Oh… ya veo.

 

Senri: ¡Cómo les dije! ¡No es eso!

 

……………………………………………………………………………………………

 

Shin: Ahh….

 

Por estar metido en la conversación con ellos dos, al darme cuenta ya era de noche.

 

Senri se fue al gremio después de eso. Parece que todavía no ha terminado con el trabajo que le encargaron. 

 

Parece ser que esta noche estaría muy ocupado con el trabajo, así que Senri le pidió a Shin que se encargará del orfanato en su lugar. 

 

Diago de mala gana, se marchó al casino Asteria, el cual se encuentra localizado en el centro del territorio del gremio de Almaz. 

 

Me dio la sensación, de que él se sentía patético al ver su espalda cuando se estaba yendo, aunque en realidad fue su culpa.

 

Shin: Ha pasado mucho tiempo desde la última vez en que nos reunimos los tres.

 

Para Shin, quien no tiene familia, probablemente sean ellos dos los más cercanos a una familia para él. 

 

Senri ha sido el mejor amigo de Shin desde pequeños.

 

Es cierto que su amistad es fuerte desde su infancia, pero una vez que salió del orfanato, se dio cuenta aún más de la importancia de esa amistad.

 

Y no solo se dio cuenta de eso al estar junto a él, también compartió con él muchas cosas dolorosas y tristes.

 

Aunque solemos recibir burlas por parte de Diago y York, pero nunca me he avergonzado de estar junto a él. 

 

Probablemente, Shin puede contar con Senri para aprender más sobre las cosas del extranjero.  

 

Mejor amigo. Seguramente con solo esa palabra, no logre expresar por completo la importancia que tiene Senri para él.  

 

Shin: Y Diago….

 

Me da cosa el decir que Diago tambíen es importante para mí, tal vez sea por esa personalidad tan brutalmente honesta que tiene. 

 

Sin embargo, él lo guió, haciéndolo crecer. 

 

Si hablamos sobre eso, probablemente Diago tuvo más influencia en su crecimiento que Senri.  

 

A pesar de haber estado junto a él por un tiempo, todavía tiene un aire de misterio rodeandolo.  

 

Pero, probablemente sea por eso, que Shin quiera alcanzarlo. Shin piensa demostarle algún día, lo mucho que odia perder. 

 

Con tal oponente, Shin sabe que Diago nunca lo defraudará. 

 

Y la otra razón por la cual Shin nunca pensó en querer salir de Diamante. 

 

Probablemente sea porque los tiene a ellos dos.

 

Aunque tenga cosas que le falten, o cosas de que preocuparse, nunca pensó en querer salir. 

 

En alguna parte de su corazón, se siente completo.  

 

Y eso es porque tiene personas preciadas en esta ciudad y en este país. 

 

Justo cuando estaba pensando en que se estaba sintiendo algo borracho por el aroma que le quedó impregnado de alcohol….

 

Shin: ¿Hnm?

 

Algo en su campo de visión cruzó.  

 

Echa un vistazo a los cien metros de distancia de la parte trasera del orfanato 

 

Shin: ……………..

 

Se detiene agudizando sus oídos 

 

De repente, escucha un sonido diferente al sonido de la naturaleza del bosque que está a lado del orfanato.  

 

Shin: !…!

 

Sale disparado hacia el lugar de donde provino el sonido, pero llegó demasiado tarde. En el momento en que llegó a la parte trasera del edificio, esa presencia había desaparecido. 

 

Shin: Tsk….

 

No era la presencia de algún perro o gato. Efectivamente era el de una persona. Shin da un paso, dos pasos, tres pasos más, pero el estaba solo. 

 

Shin: ¿Qué habrá sido lo de ahora?

 

¿No hay huellas?, al tratar de caminar alrededor de la parte trasera, encuentra una pequeña parte derrumbada de la pared. 

 

Shin: ¿Desde cuándo…? No me había dado cuenta….

 

No escucho un sonido parecido al derrumbamiento de la pared. No se puede ver bien debido a la oscuridad, pero no parece que haya sido derrumbada apenas. 

 

Shin: ……………….

 

……………………………………………………………………………………………

 

A la mañana siguiente. 

 

Shin sale al jardín antes de que los niños se levanten. Rodeando el edificio, decide ir a comprobar nuevamente la pared. 

 

Shin: ¿Está aquí?

 

Justo en la esquina de uno de los ladrillos, falta la parte que la mantenía unida. Es una porción que podría ser fácil de reparar para un adulto.  

 

Bajo sus pies, hay piezas de la porción que había sido derribada. Shin les da unas ligeras patadas terminando de romperlas. 

 

Shin: Waa…

 

La zona derrumbada se desmorona aún más, haciendo que el agujero se hiciera más amplio. Seguramente se extendió lo doble de lo que estaba. 

 

Shin: ¿Alguien trató de entrar desde aquí? No….

 

Es muy poco probable. Originalmente, la franca creada alrededor de la pared que rodea el orfanato, fue construida para que fuera difícil saltarla incluso para un adulto.  

 

Shin: ………….

 

Al mirar la pared que al parecer no fue de fiar debido a lo fácil que se derrumbó, ciertamente tiene cables. 

 

Por otra parte, debí no haber permitido que esa persona que se presentó ayer en la noche se fuera. Me intriga la manera en la que pudo escapar 

 

Shin: Veamos….

 

¿Qué debería hacer con la parte derrumbada de la pared? 

 

OPCIONES: 

  1. Reparar la pared
  2. Informar acerca del intruso 

Elegir la segunda opción 

 

Sea quien sea el de ayer, no puedo permitirme dejar esto desapercibido 

 

Primero informaré de esto a Senri, después exploraré esta zona. 

 

Shin: Muy bien. 

 

Al regresar al orfanato, despertó a Nicola que todavía seguía dormida. 

 

Le avisaré que no deje salir a los niños por este día y que ponga llave desde el interior. 

 

Nicola: ¿Estás bien? ¿Pasó algo?

 

Shin: No es nada. Regresaré en la tarde, hasta ese momento ¿te puedo pedir que no salgas? Ni tú ni los otros niños. 

 

Nicola: Entendido. Me encargaré de cuidar a los demás, así que puedes irte tranquilo. Después de todo yo ya no soy una niña. 

 

Shin: Es verdad, te lo encargo. 

 

Nicola: ¡Sip!

 

Dejando a Nicola con una expresión de: “déjamelo a mi”, Shin se apresura hacia el gremio. 

 

…………………………………………………………………………………………

 

Todavía no había alguien en el gremio por la mañana. 

 

Estando en el centro de la zona tranquila, Shin se dirige hacia la pequeña habitación del fondo. 

 

Originalmente, está prohibido dormir en el gremio, pero se creó una pequeña habitación para descansar por si se necesitara por cualquier cosa. 

 

Abre lentamente la puerta y echa un vistazo adentro. Y allí, se encontraba Senri dormido con sus piernas y brazos estirados. 

 

Shin: Senri….  

 

Senri: Hnm….mnn….

 

Shin: Oye Senri. Despierta. 

 

Senri: Te dije que aun no…. eso…. uuhmm….

 

Shin: ¡Senri!

 

Senri. ¡Fuaaah!

 

Shin: ¿Ya abriste los ojos?

 

Senri: ¿Eh? ¿Shin?

 

Shin: Perdón por interrumpirte mientras descansabas. Ha ocurrido algo preocupante. 

 

Senri: ¿Eh?

 

……………………………………………………………………………………………

 

Senri: ¿Un intruso?

 

Shin: Sí.

 

Invito a Senri, que estaba con un aspecto algo adormilado a que salgamos del subterráneo.  

 

Nunca ha sido nada agradable para los ojos el salir de un callejón oscuro a uno lleno de luz de la mañana.

 

Traducido por Sakurada Di
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