Cuando fueron capaces de conseguir una habitación en una posada cercana a la estación, ambos cayeron cansados en su respectiva cama.
Shin: …….
Sin hacer nada en especial al lado de la cama, Shin observaba a Senri mientras dormía boca arriba como si mirara el techo y, repentinamente, pensó:
Shin: (Ha pasado mucho tiempo desde que hicimos esto).
A pesar de que están juntos, había pasado mucho tiempo desde que no hablaba con él de esta manera, incluso más tiempo que cuando estaban en el orfanato.
En aquel tiempo, Senri rompió la promesa que le había hecho a Shin y se fue a jugar con otro niño. Shin se enojó y dejó de hablarle.
El chico animado era como el líder del orfanato, por lo que supongo que Senri no podía negarse cuando lo jalaba para jugar.
Aunque pueda comprenderlo ahora, el Shin de aquellos tiempos se sintió como si hubiera sido traicionado y dejó de hablarle por un tiempo.
Shin: (En aquel entonces, no le hablé a Senri por todo un día completo).
Sin embargo, esta vez casi no han hablado alrededor de dos días, más un poco del tercer día.
Shin: (No puedo decir que estemos peleados, pero, sin importar qué piense, mi estado de ánimo enloquezca).
No es que ambos estén enojados. Es solo que la situación de tensión entre ellos continúa, y Shin piensa que, sin importar cuántas veces trate de relajarse, no logra hacerlo.
Shin: (¿Fui yo quien comenzó a dejar de hablarle?).
Shin: Senri, ¿estás despierto?
Mientras buscaba las palabras para iniciar una conversación, en algún momento del tiempo se quedó observando fijamente a su amigo de la infancia, que se había girado sobre su cama.
No podía pensar que podría haberse quedado dormido nuevamente, ya que no había pasado mucho tiempo desde que estaba despierto.
Senri: …………..
Él podía sentir la mirada de Shin. Aun así, Senri no se giró hacia el otro lado. Sin embargo, eso no cambió incluso cuando llegaron aquí.
Shin: ¿Qué clase de sueño viste?
Senri sacudió un poco sus hombros al escuchar la voz de Shin rompiendo el silencio de la noche.
Senri: No lo entiendo muy bien. Pero fue un mal sueño. Es como si alguien me hubiera estado persiguiendo… ese tipo de sueño…
El corazón de Shin dolió un poco al escuchar la respuesta de Senri, sin que él se hubiera girado a verlo.
Shin: Probablemente tuviste ese sueño por haber salido de Quarry tan rápido.
Senri: Tal vez…
Shin: ………….
Senri: …………..
Parece ser que el intento sensato de iniciar una conversación para poder hacer las paces de Shin falló. La conversación no continuó.
Shin: (No me queda más remedio que hablarle directamente).
Shin: Senri, por favor, voltéate.
Senri: ¿Qué pasa, Shin?
Senri se levantó con una expresión de preocupación, más que de mal humor.
Shin: Tengo que hablarte acerca de algo de lo ocurrido en Quarry.
Senri: Lo siento… hablar sobre eso es un poco…
Pensó que tal vez podría preguntar más acerca de las personas que están tras Senri. Ante las palabras evasivas de Senri, Shin negó con la cabeza.
Shin: No, te equivocas. No es acerca de eso.
Senri: Entonces…
Preguntándose a sí mismo “¿de qué debería hablar?”, Shin inclinó su cuello evitando torpemente mirar a Senri.
Shin: Perdón por todo lo que ha ocurrido.
Senri: ¿Eh…?
Shin: Perdón por haber agrandado las cosas.
Shin: No es tan malo haber dejado a medias la misión. Yo solo pensé que estaría bien tomar las medidas adecuadas junto con Licght y Aldo.
Shin: No pensé que nos dijeran que regresáramos inmediatamente a nuestro país. Mi forma de pensar fue ingenua. Es por eso que lo siento.
Senri: Shin…
Shin: Solo era eso. Ya me voy a dormir.
Estaba algo avergonzado por haber tratado de hablarle formalmente a alguien tan íntimo.
Shin rodaba sobre su cama como si quisiera huir al darse cuenta de que había valido la pena haber estado hablando con él.
Pude comprender el pánico en el que Senri entró.
Senri: Ah, espera un momento, Shin.
Shin: ¿Qué pasa?
Senri: Ehm… yo también, lo siento.
Shin: …………….
Ante sus palabras, Shin se levantó de nuevo. Le dio la sensación de que Senri quería volver a conversar.
Senri: Como que yo… estaba actuando muy terco. Bueno… pasaron varias cosas, y me puse así a pesar de que fuiste involucrado… Yo debería ser el que se disculpara.
Shin: ¿Y no tienes intención de explicarme esas varias cosas?
Senri: Sobre eso… lo siento. Incluso yo mismo todavía no puedo explicármelo. Además, si te lo llegara a explicar a medias, temo que también puedas correr peligro.
Senri: Es por eso que no puedo.
Parece ser que la razón por la que Senri no puede hablar de este asunto con Shin es porque cabe la posibilidad de que Shin corra peligro. Definitivamente quería decirle a Senri que eso no le ocurriría, pero al mirar los ojos de Senri, estaba claro que no tenía intención alguna de explicarle más.
Inconscientemente exhaló un suspiro.
Shin: ………..
Senri: Perdón.
Shin: No estoy enojado.
Senri: Es mentira, estás enojado, ¿verdad?
Shin: No lo estoy.
Senri: Estás enojado.
Shin: Solo me ves así por la actitud que tomaste conmigo.
Senri: ¡…! Eso…
Shin: ¿Puedes decir que lo niegas?
Senri: No puedo decirlo…
Nuevamente reina un silencio entre los dos por las palabras de Senri.
Shin: (Eso quiere decir que, aunque recuerde el ataque y lo admita, no tiene intención de explicarme los detalles, ¿verdad?).
Era una situación como si hubiera dado un paso hacia adelante, pero a la vez no.
Comprendo que le ha surgido alguna clase de problema, pero si no llego a saber los detalles, no podré ayudarle.
Shin: (Ah… qué problema).
Me pregunto si esta incómoda situación seguirá otra vez por bastante tiempo…
Mientras pensaba en eso, Shin miró hacia el rostro de Senri, y de repente cambió su expresión: estaba mirando a Shin con una expresión llena de bondad.
Senri: Perdón, Shin. Por ocultarte cosas y decirte mentiras.
Senri: Puede que esto sea egoísta, pero… realmente me siento muy feliz porque te hayas preocupado por mí. En verdad, estoy muy feliz.
Shin: Senri…
Senri: Shin, gracias…
Shin: No necesitas agradecerme…
Shin: Pero déjame decirte una cosa.
Senri: Sí, ¿qué es?
Shin: Pienso darte una mano si llegas a estar en problemas.
Senri: Shin…
Shin: En realidad no sé hasta dónde podría serte de ayuda, pero si hay algo en lo que pueda ayudarte, planeo hacerlo siempre. Al menos recuerda eso.
Senri: Sí, gracias, Shin. Algún día te explicaré la razón adecuadamente.
Planea hablarme de eso…
OPCIONES:
- Es una promesa
- ¿En serio?
- (Elegir la primera opción.)
Shin: Es una promesa.
Senri: Sí, es una promesa. ¿Quieres jurarla con el juego del dedo meñique?
Shin: Idiota. Ya no tenemos la edad para eso.
Senri: Ehh, yo creo que no tiene nada que ver la edad para hacer el juramento de la promesa.
Da la sensación de que están alegres por estar hablando de eso de esa manera, debido a que ya no están incómodos entre ellos. La expresión de ambos se ha suavizado.
Mientras ese agradable y suave ambiente los rodeaba, Shin decidió preguntarle a Senri…
Shin: Senri, ¿podría preguntarte una cosa más?
Senri: Sí, ¿qué?
Shin: ¿Exactamente cuándo planeas contármelo?
Senri: ¿Qué quieres decir con exactamente?
Shin: Me refiero a cuánto tiempo debo esperar para que me lo cuentes todo.
Senri: Eh, umm… aún no lo sé. No es algo que pueda decir apresuradamente…
Shin: ¿No crees que podrías darte prisa en decirme una parte si llegas a decidir tu objetivo?
Senri: Aunque digas eso, hay muchas cosas de mí mismo que aún no comprendo… Pero pienso hacerlo lo más pronto que pueda.
Por la respuesta de Senri, Shin comprendió muy bien que Senri es el tipo de persona que se echa la culpa por decirle mentiras a Shin en vez de molestarse por la presión.
Shin: …Ya está bien, entendí. Me has dicho que algún día me lo contarás, así que solo debo esperar.
Senri: Sí. Gracias, Shin…
Shin: Y con esto, ¿nos hemos reconciliado, verdad?
Senri: Sí, lo hemos hecho. ¿Quieres que nos demos la mano?
Shin: Si es que tú quieres hacerlo.
Senri: Ahaha. Lo que me acabas de decir fue lo mismo que me dijiste cuando hicimos las paces aquella vez que rompí mi promesa de jugar contigo cuando éramos niños.
Shin: Algo como eso, hace tiempo que ya lo había olvidado…
Senri: ¿En serio? Si es así, entonces me alegro. En aquel tiempo, en verdad estabas muy enojado. Aunque pensé que aún lo recordabas.
Shin: Te dije que no lo recordaba…
Senri: Sí, tienes razón.
Seguramente Senri ha adivinado que Shin realmente lo recuerda, por lo cual está sonriendo a pesar de no decirlo en palabras.
Sin embargo, Senri sabe muy bien cómo mantener el balance entre lo que puede decir y lo que no debe revelar. Puedo decir que nuestra relación es larga, ya que somos amigos de la infancia.
De todas maneras, el ambiente pesado se ha roto, y me siento como si me hubieran quitado un pesado equipaje de encima.
Shin: ¿Deberíamos ir a dormir?
Mañana debemos madrugar. Tenemos planes de abordar el primer tren de la mañana con dirección a Dia.
Senri: Tienes razón, hagamos eso. Pero…
Shin: ¿?
Senri: ¿No crees que las almohadas de este lugar son muy duras? Con esto me será difícil dormir.
Shin: ¿Tanto así?
Senri: Están duras, muy duras. Más duras que el pan después de haberlo dejado descubierto por tres días seguidos.
Shin: Nunca he tocado algo como eso antes.
Senri: Sí lo has hecho. Vamos, fue cuando estábamos haciendo la limpieza en el orfanato…
Shin: Ah, fue cuando encontramos panes que alguien había escondido bajo su cama.
Senri: Así es. Pues estas almohadas están tan duras como aquel pan.
Mientras hablábamos sobre eso, cada quien se fue metiendo en su respectiva cama. Y justo como había dicho Senri, las almohadas estaban duras, pero debido al cansancio, logré envolverme cómodamente en el colchón.
Inconscientemente, exhalé un suspiro de comodidad.
Aunque Senri se acostó dándome la espalda, como hace rato, ya no sentí aquella distancia entre nosotros.
Shin: (Me alegro…)
Al mirar la espalda de mi amigo de la infancia, le di la bienvenida a la noche que me inundaba de recuerdos de cuando éramos niños.
Shin: Buenas noches, Senri.
Senri: Buenas noches, Shin.
Mañana regresaremos a Diamante.
……………………………………………………………………………………………
Licht: Vamos, ve.
Diago: Ah, voló. Ese halcón pudo moverse rápidamente. ¿No será que… es más trabajador que yo?
Licht: Es muy trabajador.
Diago: Oye, solo estaba bromeando, no me respondas tan en serio.
El ave trabajadora revoloteó rápidamente. Diago, inesperadamente, puso una expresión seria después de bromear, mientras observaba al ave volar.
Sin embargo, Licht decidió decirle algo aunque causara que Diago apretara más sus dientes e irritarlo aún más.
Licht: Si tienes tiempo para decir idioteces, entonces prepara tus maletas. ¿Sabes que partiremos mañana temprano, verdad?
Diago: Idioteces dices… Sí, sí, ya entendí. De todos modos, no traje mucho equipaje. Me apresuraré a terminarlo.
Diago le respondió eso a su frío subordinado mientras empaquetaba las mercancías que estaban a mano en bolsas de tres, y entonces le preguntó seriamente:
Diago: Ah… por cierto, Licht. ¿Qué hacemos con el equipaje de Shin y Senri? ¿Se los llevamos?
Licht: Pues, tienes razón. Llevemos lo más que podamos, aunque sea un poco difícil.
Licht: Aunque dijéramos que se nos olvidaron algunas cosas, no creo que este país tenga un servicio especial para enviarlas amablemente a nuestro país.
Diago: Tú realmente eres menos amable que yo.
Licht: Al menos di que soy más frío que tú.
Diago: Pero si lo que te estoy diciendo es lo mismo, ¿no?
En ese momento, Aldo, que como de costumbre estaba escuchando su conversación, se levantó.
Aldo: Entonces, iré al hotel donde se estaban quedando. Como fue una partida repentina, probablemente dejaron algunas pertenencias.
Diago: Oh, te lo encargo.
Diago suspiró profundamente, y después de un rato levantó la mano para despedirlo.
Diago: Haa… Por otro lado, tendremos que regresar sin haber mostrado grandes resultados.
Diago: Además, tendré que regresar con ustedes en un tren durante otros tres días. Me desanimo.
Licht: Te devuelvo esas mismas palabras. En serio, solo hemos venido a perder el tiempo…
Sintiendo que Licht estaba a punto de protestar más, Diago le preguntó acerca de la correspondencia que había enviado con el halcón.
Licht: Veamos… Probablemente lo que le envié a Nave llegará mañana temprano, viendo cómo está el clima.
Diago: Ya veo. Entonces llegará justo a tiempo.
Diago: Ah, y también… Senri y Shin, ¿te aseguraste de que regresaran directamente, verdad?
Licht: Obviamente. Te dije que calcularas la diferencia de horarios al bajar del autobús.
Diago: Entonces, probablemente ellos llegarán a Diamante mañana. Y no por la mañana, sino en la noche.
Diciendo hasta ahí, Diago cortó sus palabras y miró hacia el cielo. Ya no podía ver más al ave volando.
Diago: Lleguen con cuidado…
Licht entendió de inmediato que no se refería solo al halcón.
Licht: Shin es muy cuidadoso, y Senri es muy bueno tratando con la gente y negociando. Probablemente no hay de qué preocuparse, estarán bien.
Diago: Bueno, en eso tienes razón…
Licht: ¿Qué pasa? ¿Estás preocupado por algo más?
Diago: No… Pero no puedo creer que ellos lleguen a Diamante tan tranquilamente.
Licht: Aun así, ya están en la edad. Ellos dos ya son adultos. Ya no son los niños que estarán por siempre bajo tu ala.
Diago: Pues sí…
Diago: Sin importar si son aves o personas, llega el momento en que deben partir. Con solo mirar hacia atrás, siento que se irán volando…
Licht: Diago…
Diago: Me pregunto si pensar así es ser egoísta…
……………………………………………………………………………………..
Al fin pude sentir el aroma nostálgico de la ciudad cuando finalmente terminó el largo viaje en tren.
Después de aspirar el aire hasta llenar mi pecho, respiré aliviado. Pude escuchar una respiración similar a mi lado.
Senri: …Hemos podido regresar.
Shin: Sí.
Mirándonos a los ojos, repentinamente sonreímos.
La ciudad capital de Diamante, Dia, conocida por su modernidad en todo el continente. Shin y Senri finalmente regresaron.
Dia también es famosa como la ciudad que nunca duerme. Las luces de los altos edificios que se veían a lo lejos brillaban intensamente, incluso dentro de la oscuridad de la noche, y era deslumbrante.
Había muchas personas caminando en las calles, y parecía que los rumores que circulaban en la avenida principal, así como la fiebre del momento, bajaban lentamente hacia el callejón donde estaban Shin y Senri.
La noche envuelta de tranquilidad, era muy diferente a la de Quarry
Shin: (¿Con que asi es Diamante?)
El ambiete de mi ciudad natal del cual no había estado conciente antes. La diferencia de la noche. Esta es la primera vez que se daba cuenta porque conoció el exterior
Shin: Al fin hemos regresado
Senri: Si… al fin
Shin: Estoy cansado
Senri: Yo también
Shin: Me gustaría dormir enseguida
Senri: Yo… creo que me gustaría tomar un baño
Shin: Por mi esta bien, pero por ahora quiero apresurarme para ir a dormir
Senri: Hahaha. Después de todo no la pasamos dos días completos en el tren. Ciertamente, el cuerpo duele…..
Aguantandose su fatiga, mientras que los dos caminaban por el callejón. poco a poco mantenían una conversación sin usar demasiado la cabeza
Senri: ¿Qué planeas hacer a partir de ahora, Shin?
Shin: Lo que te había dicho antes, regresar a mi casa y acostarme a dormir, pero… primero iré a ver a Nave.
Seguramente York ya le ha informado a Nave de lo sucedido hasta ahora en Quarry, pero no con lujo de detalle.
Hay un número limitado de cartas que puedes enviar por medio de las palomas, por lo cual es imposible escribir toda la situación durante mucho tiempo por correspondencia.
Tal vez, Nave comprenda la situación de emergencia en la que están Shin y Senri al haber regresado al país. Si se trata solo de eso.
Senri: Tienes razón. Primero debemos informar lo sucedido al gremio, aunque quería ir a ver a los niños en el orfanato…
Shin: Yo le explicaré todo a Nave. Así que puedes ir yendo tú primero.
Senri: Agradezco el sentimiento, pero está bien. También iré contigo al gremio.
Senri: Todo ha terminado de una manera tan patética, pero no debemos alargar el tiempo para dar el informe, ya que no tendría sentido. Al menos deberíamos explicar todo como es debido, ¿no?
Shin: Ya veo, tienes razón. Bien, entonces vayamos.
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Abren la puerta de la sede del gremio.
Al momento de abrir la puerta, el aire del gremio les llegó… El aroma del sake, cigarros y algo parecido a un olor a base de hierbas, se mezclaron con el aire del lugar y les acarició justo en el rostro.
El desorden clamoroso saltó al mismo tiempo en sus oídos, con la misma presencia.
Pero, en el momento en que Shin y Senri bajaron las escaleras, todo se tranquilizó al instante. La mirada de todos se posó sobre ellos.
Shin: …………..
Senri: ………….
Después de un momento,
La mirada de ellos se desvió, regresando a sus conversaciones originales y a las negociaciones comerciales.
Shin: (Todos piensan no meterse donde no les incumbe, eh… eso es de gran ayuda).
Todo el mundo aquí presente sabía que Shin y Senri fueron enviados a la reunión de los cuatro.
La gran reunión de los cuatro, es la reunión más grande e importante en todo el continente. No hay nadie que no quiera información al respecto.
Por otro lado, una de las reglas del gremio es escuchar todas las cosas aunque sean innecesarias, sin preocuparse. Habrá cosas que se podrán contar más tarde, pero al menos, todas las preguntas de todos los miembros no llegaron en el momento, evitando circunstancias incómodas.
Nave: Shin, Senri.
Nave, que parece que había visto lo sucedido, llamó a Shin y a Senri desde la parte posterior de la habitación.

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