Manteniendo su mirada en él, repentinamente el hombre gira su cara rápidamente.
Esa no fue una acción muy sospechosa, pero había algo en él que le daba mala espina.
En el momento en que sus miradas se encontraron, sintió que la expresión del hombre cambió a una de “maldición”.
Shin: (¿Debería investigarlo un poco?)
Los niños están centrados en la lectura con Senri, así que todo estará bien aunque me retire por un momento.
Justo cuando estaba por levantarse al tomar esa decisión…..
Senri: Bien Shin, es hora del cambio.
Repentinamente me encuentro sosteniendo el libro en mis manos, parpadeo por la sorpresa.
Shin: ¿A que te refieres?
Senri: ¿Eh? Pues como es bastante cansado leerlo todo, estaba pensando en ir cambiando.
Shin: …..no se me da muy bien estas cosas.
Senri: De vez en cuando no hace daño ¿no? Mira, los niños están ansiosos por escuchar la continuación.
Justo como Senri había dicho, una vez que empiezas una historia no puedes esperar para saber la continuación. Los niños miran ansiosos a Shin como si trataran de decirle que se diera prisa.
Shin: ¿En serio debería hacerlo?
Senri: Por supuesto. Cambiemos al leer diez páginas.
Shin: ¿Desde dónde comienzo?
Senri: Desde está página en la siguiente línea.
Shin: Entendido. Un día, un joven llegó al castillo de cristal escondido en la profundidad del bosque.
Shin: Al ver por primera vez a un joven cercano a su edad, la princesa sorprendida, se escondió tras la sombra de un muro cercano.
Shin: Sin embargo, ese muro era parte del castillo de cristal, todo es transparente en ese lugar, por ende, la princesa no pudo esconderse de la mirada del joven.
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Sin poder explicar a los niños expectantes los sentimientos reflejados en esta historia, Shin no tuvo más remedio que dejar el libro a un lado.
Cuando Senri mencionó el título del libro anteriormente, Shin pensó que solo se trataba de una simple historia de hadas y que no existía. Sin embargo…..
Shin: (Al leerlo, recordé algo…)
Cuando estaba en el orfanato, hubo varias ocasiones en que leía libros antes de dormir.
Por ejemplo, un libro donde un joven viajero que llegó por casualidad a un castillo de cristal, y se enamora de la princesa de ese lugar.
Al principio, la princesa estaba asustada por el joven viajero, pero poco a poco fue perdiendo el miedo al conocer la amabilidad del joven, y al platicarle de muchas cosas como las deliciosas frutas que nunca antes había visto.
Además, al sentirse relajada a su lado, la princesa olvidó su postura como princesa, y se enamora del joven.
A pesar de sus momentos felices, su relación es conocida por el rey, y la puerta del castillo fue cerrada herméticamente.
La princesa fue encerrada en su habitación, y el joven no pudo verla más.
Sin embargo, el joven no se dio por vencido.
Rompiendo la puerta del castillo de cristal, entra en el castillo caminando por todos los pasillos del lugar y destruye todo lo que se interponía en su camino en búsqueda de la princesa. A pesar de que fue herido por fragmentos de vidrio roto, no dejó de avanzar.
Mientras tanto, la princesa llena de heridas, trataba de romper las paredes con el fin de ayudar al joven aunque sea un poco.
Eventualmente, ambos se iban acercando hasta encontrarse. En ese momento, el joven finalmente se dio cuenta. Por culpa de su búsqueda, la princesa estaba lastimada.
La princesa, que era tan hermosa, estaba parada frente a él cubierta de heridas. El joven tembló de miedo y arrepentimiento.
Y entonces…..
Decidió darle la espalda a la princesa, y se retiró silenciosamente al bosque hasta desaparecer.
Shin: (Después de eso…. ¿Qué pasó?)
Ciertamente debí haber continuado con la lectura. Sin poder recordar el final, Senri tomó el libro sin decirle nada, y continuó leyendo.
Shin y Senri intercambiaron el libro varias veces, hasta llegar al punto final de la historia.
Todos los niños estaban metidos en la historia, y Senri también estaba metido en la lectura.
Senri: La princesa se sentía profundamente lastimada. Y eso fue porque pensó que el joven se había rendido retirándose del lugar pensando en si mismo, abandonandola.
Senri: Desde entonces, la princesa volvió a ofrecerle su amor a Dios en oraciones, sin comer y sin beber nada. Tan solo esperaba el día en que el cielo viniera por ella.
Senri: Un día en la mañana, se dio cuenta que su cuerpo iba perdiendo energía.
Senri: “Finalmente han venido a recogerme”. Susurrando eso, la silueta hermosa y deslumbrante de la princesa se reflejaba en las paredes claras del castillo.
Senri: La princesa, al ver más a lo lejos de esas paredes, encontró al joven. Mientras que el joven soltaba lágrimas sin parar, llamaba el nombre de la princesa.
Senri: En ese momento, la princesa finalmente se dio cuenta. El joven nunca la abandonó porque pensara en sí mismo. Lo hizo pensando en ella.
Senri: Sintió una calidez plena alrededor de su pecho que nunca antes había sentido. La princesa finalmente aprendió que era el amor.
Senri: Abrazando ese sentimiento en su pecho, ella se llenó de luz y partió en un viaje hacia el cielo. Fin.
Cuando Senri dijo las últimas palabras, las niñas suspiraron al mismo tiempo.
Senri: Bueno, les regreso esto. Gracias por habérmelo prestado.
Niña rubia: ¡Si! Gracias por haberlo leído, hermanos.
Senri: De nada. Fue muy divertido leerlo porque todos estaban escuchando con mucha atención. ¿Verdad, Shin?
Shin: Si….
No tengo la suficiente confianza como para leer lo que está pensando Senri, pero de alguna manera la respondí, y al hacerlo, una voz de niño se levantó.
Niño enérgico: Pero, ¿No creen que es muy extraño? Si la quería debió haberla salvado ¿no? ¿Por qué se rindió al final?
Niña con vestido: Que idiota eres. Se fue por el bien de la princesa ¿No entiendes algo tan simple como eso?
Niño enérgico: Es más idiota el que le dice idiota a otro ¿sabes?
Senri: Bueno, cada quien tiene su propia forma de pensar, ¿verdad?
Al meterse entre los dos niños que estaban por comenzar a pelear…..
Niño enérgico: Si es así, ¿Qué piensan ustedes, hermanos?
Les hicieron una pregunta que nunca habían anticipado.
Shin: (¿Al decir “hermanos” también se refiere a mí?)
Ciertamente, no fue una historia que haya terminado en un final feliz.
La princesa murió, y nunca estuvo entrelazada con el joven.
El libro ilustrado mostraba unos hermosos y coloridos dibujos, no había mucha atmósfera oscura, pero el contenido en general fue una tragedia.
Shin: (Fue una historia muy extraña….)
Al echarle una mirada a Senri, él tenía colocados sus dedos en su barbilla e inesperadamente tenía una expresión de estar pensando seriamente.
Shin: (Oye, oye…)
Parece que los niños decidieron dejar a Senri al último al verlo pensando tan seriamente, y voltearon a ver a Shin esperando que les respondiera lo más pronto posible.
Sin más remedio, Shin les respondió sin haber pensado mucho en la respuesta.
Shin: Ah…. bueno….. yo también me pregunté por qué se rindió después de haber llegado tan lejos.
Shin: Ya le faltaba muy poco ¿no? Y ambos ya sabían los sentimientos que sentían uno por el otro.
Shin: Ojalá hubiera seguido avanzando creyendo en sí mismo….
Niño enérgico: ¡¿Ya ves?! ¡Yo estaba en lo cierto!
Niña con vestido: ¡Todavía no hemos escuchado la opinión del otro hermano!
Parece que mi respuesta sincera terminó convertida en aceite que agrandó más el fuego.
Mientras pensaba que había cometido un error, Shin esperó por la respuesta de Senri.
Senri: Pues veamos, yo…… siento como que entendí los sentimientos del joven pero a la vez no lo entendí…… me hace sentir sentimientos complicados.
Senri: A fin de cuentas, él se rindió con la princesa, y sin poder estar juntos, la princesa se fue al lado de Dios.
Senri: Por eso creo que él no debió haberse rendido hasta el final.
Senri: Sin embargo, puedo decir eso porque ya conocía el resultado que ocurriría. Si en la vida real lastimará a la persona que más amara…..
Senri: No sé si podría continuar hasta el final con mi propia determinación.
Desde la mitad de su respuesta, cambió de “él” a “yo” en un instante. Me pregunto si está consciente de sí mismo.
Shin: (¿Senri…?)
Parece ser que al ver a Senri, los niños perdieron el interés de seguir discutiendo.
Una vez que el niño dejó de discutir, tiró de la manga de Shin.
Niño enérgico: Ya va siendo hora de que regresemos a nuestra habitación. Creo que nuestras madres deben estar preocupadas.
Shin: Ya veo. Entonces los llevaré hasta sus habitaciones…..
Niño enérgico: Está bien. Podemos regresar solos a nuestras habitaciones. Si hay alguien que quiera regresar a su habitación, siganme. Y como no hay opción, también acompañaré a las niñas.
Senri: Ese niño es genial. Nos ha robado nuestra gloria.
Shin: Tienes razón.
Niño enérgico: Hermanos, hasta luego.
Senri: Si, hasta luego. Tengan mucho cuidado al regresar a sus habitaciones.
Niña con vestido: Bye, bye, hermano.
Senri: Si, bye, bye.
Con el niño tomando el liderazgo, los niños comenzaron a entrar en la cabina del barco avanzando en fila. Sin embargo, había un niño que no se fue con ellos.
Senri: ¿Eh? ¿Está bien que no vayas con ellos?
Niña rubia. Si. Mi padre y mi madre me dijeron que los esperara aquí hasta que ellos regresarán por mí. Los esperaré por allá.
Senri: Ya veo. Creo que estarás bien por ti sola, pero no vayas a acercarse demasiado a las esquinas ¿De acuerdo?
Niña rubia: Está bien. No soy tan torpe.
Senri: Lo siento por decir eso. Como sea, ten cuidado.
Niña rubia: Si. Bueno, hasta luego hermanos. Fue muy divertido.
Diciendo eso, la niña agitó gentilmente su mano mientras caminaba hacia la cubierta.
Al no ver la silueta de los demás niños, todo alrededor de ellos dos quedó en silencio.
Después de haber quedado solos, Shin le da a la espalda de Senri un pellizco.
Senri: ¡Wuaah! ¿Qué te pasa tan de repente….?
Shin: Esta es mi venganza por haberme hecho leer en voz alta tan repentinamente.
Senri: No era algo por lo cual estar tan enojado…… Además, es divertido hacer ese tipo de cosas de vez en cuando ¿no?
Shin: Solo estoy avergonzado. Te había dicho que eso no se me daba muy bien.
Senri: ¿En serio? Creo que leíste muy bien.
Shin: No se trata de si soy bueno o malo, simplemente no me gusta.
Senri: Quería escucharte. Porque me gusta tu voz.
Shin: ……….
Fue una sorpresa lo que dijo.
Mientras estaba rodeado de niños, me olvidé por completo de lo que ocurrió anoche. De repente recordé lo que sucedió y mi sangre subió a mi cabeza.
Al ver eso, Senri sonrió.
Senri: Recordaste mi confesión.
Shin: No hay manera de que me haya olvidado de algo como eso…..
El recibir esa clase de palabras tan entusiastas.
Shin: (incluso…..me besó…..)
Estuve inquieto durante toda la mañana. Pensándolo de esa manera, ¿De qué debería estar alegre? Al ver la sonrisa plena de Senri, sentí algo de resentimiento.
Shin: ……Por el contrario, pensé que tú lo habías olvidado.
Senri: ¡¿Ehh?! De ninguna manera lo haría.
Shin: Quien sabe. Me dijeron que eres bastante popular en varios lugares. Y que también puedes hacer ese tipo de cosas fácilmente.
Senri: ¡Fácilmente…! ¡De ninguna manera! ¡No soy así! ¡¿Quién te dijo algo como eso?!
Shin: Diago me lo dijo.
Senri: Dia….. te lo pido por favor, solo escucha menos de la mitad de lo que él te diga.
Shin: Menos de la mitad…… en otras palabras, eso quiere decir que no todo lo que dice es falso.
Senri: Eh, ah, no…. bueno, eso es…..
Senri en realidad es una persona que no puede mentir. Al principio, solo tenía intención de molestarlo un poco, pero debido a su respuesta, realmente me enojé.
Shin: (¿Ha hecho algo como eso con otra persona….?)
Senri: Shin……
Pensé que era un buen castigo actuar así con Senri por tratar de mentir, así que al voltear a ver su cara, fue cuando me dí cuenta.
Shin: Aquél es….
Al escuchar las palabras de Shin, Senri también levanta su mirada. Él asintió con una voz sinceramente aliviada cuando el tema de conversación cambió.
Senri: Ah, parece ser que ya vinieron por la niña.
Ví a la niña de cabello rubio que había estado con nosotros caminando hacia la puerta que conduce al interior del barco junto con un hombre.
Shin: Es verdad. Que bueno……
Justo al decir eso, mi cuerpo se solidifica al ver la silueta de ese hombre jalar la mano de la niña.
Shin: (Ese tipo….es el mismo que estaba viéndonos)
El hombre que apareció era aquel hombre. Ese hombre antipático que reside en la cabina diagonalmente a la nuestra.
Pensé que se había ido a otro lugar mientras leíamos el cuento a los niños, pero nuevamente apareció desde la entrada de la cubierta.
Si vino por ella, ¿Quiere decir que es un conocido de aquella niña?
Shin: ………….
Senri: Shin, ¿Qué ocurre? Te callaste repentinamente.
Shin: No….. ehm, Senri….. ¿Recuerdas haber visto a ese hombre antes?
Senri: ¿Eh? Bueno, no lo reconozco debido a la distancia, pero ¿es algún conocido o algo así?
Shin: No. Sin embargo, lo conocimos el día en que subimos al barco…. estaba frente a aquella habitación diagonal a la nuestra.
Senri: Ah, ahora que lo dices ciertamente tienen un aire. ¿Eh? Pero…..
Senri también inclinó su cuello. ¿Habrá sentido la misma mala sensación que Shin?
Shin: Hay algo extraño en él…..
Senri: Si, porque si no mal recuerdo, no debería haber niños en las cabinas de tercera clase.
Shin: Cierto.
Senri: Ah, pero, cabe la posibilidad de que los padres de la niña le hayan pedido que fuera por ella…..
Shin: Si ese fuera el caso, hubiera sido más rápido si se lo hubieran pedido a los empleados o a los marineros. Después de todo hay muchas personas que esperan por las fichas de juego y andan vagando por ahí.
Senri: Ciertamente. Otra cosa sería que ese tipo sea algún conocido de los padres….
Shin: ¿Crees que las personas de primera y segunda clase le pedirán esa clase de favor a un pasajero de tercera clase?
Senri: Bueno, viendolo desde ese punto, no.
La mala premonición que inicialmente parecía ser una neblina, gradualmente comenzó a hacerse clara.
Shin: (¿No estaré demasiado en guardia?)
Inesperadamente, escenas de su pasado pasaron por su mente. Con tan solo haber recordado eso, sudor y tensión se deslizaron sobre sus manos y espalda.
Shin: (Joder….)
Al levantar su rostro sacudiendo fuertemente, sus ojos se encontraron con la cara preocupada de Senri.
Su relación ha sido muy larga. Shin supuso que seguramente Senri sabía que era lo que estaba pensando ahora.
Senri: Shin…. ¿Estás bien?
Shin: Si, solo recordé algo…… ese…..
Senri: Está bien. No es necesario que lo digas.
Captando las palabras de Shin, Senri detuvo a Shin, negando con su cabeza.
Senri: Por si acaso, iré a ver a la niña. Shin, quédate aquí y descansa un poco.
Shin: No, yo también voy.
Sacudiendo la mano que se había colocado sobre su hombro, Shin estuvo dispuesto a dejar ese lugar.
Comenzó a sentir un mal presentimiento.
Siguiendo al hombre, entraron a los camarotes de tercera clase, pero fueron separados por las personas que iban y venían.
Se retrasaron un poco por esto. Sin embargo, no lograron ver en ninguna parte al hombre y a la niña. Su frustración se fortaleció.
Shin: ¿Los encontraste?
Senri: No….. pero por si acaso, fui a la segunda clase a preguntar si habían visto a una niña por esos alrededores, pero no recibí respuesta.
Senri: ¿Y tú?
Shin: Lo mismo. Ninguna persona los ha visto pasar por aquí.
Pensando un poco, los dos se miraron.
Shin: ¿Vamos a la habitación de aquel hombre?
Senri: Si.
El único lugar que queda era ese.
Fueron hacia la misma sección de tercera clase donde su habitación se encontraba. En el momento que estaban por llegar a la habitación diagonal a la suya, escucharon un sonido.
Shin: ¡¿….?!
El sonido como de un cuchillo desenfundado saltó directamente hacia sus tímpanos. Al escuchar eso, sentí como los recuerdos de un sonido cruel de su pasado distante resonaban nuevamente en sus oídos.
Colocando su mano en el pomo de la puerta….
Senri: ¡¿Shin?!
Shin: Ngh…..
La voz de Senri se escuchaba extremadamente distante.
Desde lo más profundo de su memoria, algo surgió.
Y eso, era el peor recuerdo de su infancia.
Hace mucho tiempo, los compañeros del orfanato de Shin murieron frente a él sin poder sobrevivir. Un pequeño cuerpo estaba destrozado, y la sangre roja fluía extendiéndose en el suelo…..
Shin: (¡No lo recuerdes!)
Creía que ya había olvidado aquellas heridas en su corazón debido a que habían pasado muchos años sin haberlas recordado.
Sin embargo, parece que solo las ocultó de manera superficial. Esos malos recuerdos comenzaron a extenderse una vez más en su mente, haciendo que sus uñas se afilaran.
Senri: ¡Shin!
Shin: ¡Ngh!
En ese mismo momento, escuchó su nombre ser llamado con fuerza y unas manos colocadas sobre sus hombros.
Volvió a regresar a la luz desde su mente llena de oscuridad.
Se sintió como si hubiera regresado de un mundo de ilusión al mundo real, así que abrió sus ojos de par en par.
Se dio cuenta que de alguna manera se sostenía en pie gracias a que casi todo su cuerpo estaba inclinado sobre Senri.
Shin: Ah…
Sentía dolor al tratar de respirar bien.
Al no poder hablar bien, la mano cálida de Senri acarició suavemente la cabeza de Shin.
Senri: Shin, todo estará bien.
Al escuchar esa suave voz caer en su oído, sintió un gran alivio. Casi inconscientemente, frotó su frente contra el amplio hombro frente a él.
Senri: Si…. todo estará bien. No hay nada que temer, Shin.
Shin: ……. yo……
Senri: Como lo suponía, será mejor que descanses ¿vale? De seguir así, sería peligroso.
Justo como dijo Senri, esa era la solución más sabia a tomar. No sabía cuando podría decaer nuevamente como ahora y quedarse en un estado de confusión.
Pero……
Shin: …… Lo siento, Senri. Ya estoy bien.
Dijo eso con una voz sorprendentemente mejor. Lentamente alejó su cuerpo del cuerpo de Senri, y luego sacudió su cabeza.
Senri: Shin…..
Shin tenía una expresión de preocupación en su rostro.
Shin: Lo siento, por…..haber actuado así.
Senri: Por mi no hay problema. No te preocupes. Más importante…. ¿estás bien?
Shin: Si.
De repente, pensó.
Fue él mismo quien lo invitó a este viaje. Fue él mismo quien hizo que Senri eligiera seguir adelante, empujando a elegir el camino de enfrentar su pasado.
Shin: (Aún así……¿Qué debo hacer si continuó teniendo miedo a los recuerdos de mí pasado?)
Pensó que él mismo debería hacer algo contra los temores de su pasado al ver la espalda de Senri.

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