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—¡Ja ja ja ja ja!— Afuera de la furgoneta se escuchó la risa desenfrenada de Ji Tong. —¿De verdad creías que me importaba saber lo que ocurrió en ese barco?
»¿De verdad pensaste que tenías suficiente para negociar conmigo? No importa lo que haya pasado ese día, ni qué tipo de explicación me des, ya sea la verdad o una mentira, ¡esas personas que murieron nunca volverán!
»¿Por qué tú, precisamente tú, puedes fingir que nada ocurrió y empezar de nuevo con tu vida?
»¡Tú también deberías haber muerto en ese mar!
Dentro del compartimiento había cámaras y micrófonos instalados.
Ji Tong observó a Shao Lin sacar su teléfono y se rió con desprecio:
—Es inútil, aquí no hay señal. Aunque la hubiera, tus amigos policías ahora mismo están en el mercado de mariscos en la esquina sureste. Nadie llegará a tiempo.
Con un rugido, el motor de la furgoneta se encendió.
Ji Tong dio la vuelta y giró el volante, conduciendo la furgoneta hacia el puente incompleto.
Dentro del compartimiento, efectivamente no había señal. Shao Lin apagó el Bluetooth de su teléfono. Su motocicleta tenía un sistema conectado al teléfono, que activaba una alarma automática 15 segundos después de que la señal de Bluetooth se interrumpiera. Sin embargo, tal como Ji Tong había dicho, la ciudad de Yan’an era famosa por su tráfico pesado, especialmente en la hora pico de la tarde y tomaría tiempo para que alguien llegara.
Por eso, necesitaba ganar tiempo. Shao Lin se calmó rápidamente.
Pensó que había cometido un error, un error que podría ser fatal.
Todas las negociaciones siguen un principio: mientras la otra parte quiera algo, aún hay espacio para negociar. Pero había sobrestimado la importancia del incidente del “Penglai Princess” en la mente de Ji Tong. Wang Nini ya estaba muerta. Ji Tong no tenía intención de negociar. Ella había decidido ir hasta las últimas consecuencias, incluso si eso significaba su propia destrucción.
Ji Tong dijo que ya no le importaba la verdad. Entonces, ¿qué quería en ese momento? ¿Cómo podía ganar tiempo? ¿Cuál era su punto de quiebre?
En la oscuridad del compartimiento, los ojos de Shao Lin brillaban intensamente, más calmado de lo que cabría esperar.
Cuando la hoja de un cuchillo estaba en su cuello, parecía que nunca tenía miedo.
Él era la propia hoja.
Shao Lin reflexionó: ¿Realmente Ji Tong era una desesperada dispuesta a hacer cualquier cosa por venganza?
No, no lo era.
Si Wang Nini no hubiera decidido traicionarla, el asesino habría sido inculpado sin duda alguna en Zhao Chunhua. Si el objetivo final de Ji Tong fuera morir junto a otros, no habría invertido tanto esfuerzo en incriminar cuidadosamente a Zhao Chunhua. En el caso de los tres miembros de la familia Xu, Ji Tong había sido fría, meticulosa y, además, tenía el deseo de escapar sin ser culpada.
Si quería escapar sin ser culpada, entonces debía tener planes para el futuro.
Sin embargo, cuando Wang Nini la amenazó con denunciarla, Ji Tong perdió la calma. Wang Nini se había convertido en una bomba de tiempo que podría explotar en cualquier momento y Ji Tong en su pánico, no tuvo más opción que matarla para silenciarla.
Esto fue un incidente inesperado, fuera de su plan.
Ahora, Ji Tong conducía con un cadáver que no podía deshacerse de manera adecuada, sabiendo que tarde o temprano enfrentaría la persecución de la policía. Impulsada por el pánico y la ansiedad, se apresuraba; tenía que cumplir con lo que debía hacer dentro del tiempo limitado que le quedaba… ‘Tenía que hacer pagar a alguien con su vida’.
Pero, antes de que ocurriera el incidente con Wang Nini, ¿cuál era el plan original de Ji Tong? Este plan era crucial.
Shao Lin recordó: en aquel momento, Ji Tong usó fotos de innumerables turistas para crear un retrato de su rostro, lo exhibió en el museo de arte y lo utilizó para obligarlo a ir allí esa noche. Sin embargo, esa noche, no se encontró con Ji Tong, sino con Xia Yi, quien lo persiguió durante todo el camino.
Es razonable sospechar que Xia Yi también fue invitado por Ji Tong. Ese encuentro fue parte de un plan cuidadosamente orquestado. Ji Tong quería ver con sus propios ojos cómo Xia Yi lo atrapaba.
—¿Por qué tú puedes empezar de nuevo?
En un instante de claridad, miles de pensamientos cruzaron la mente de Shao Lin, y todo se hizo claro.
Ji Tong conducía la furgoneta, mirando el final de la carretera desierta, donde el río fluía hacia el este, a varios metros de altura, bajo un vacío aterrador. ¿Estaba realmente preparada para esto? ¿Para terminar con toda esta pesadilla?
El viento del río se colaba por la ventana, y el cuerpo de Ji Tong temblaba incontrolablemente. Sus palmas estaban tan sudorosas que apenas podía sostener el volante. Sin embargo, cuando miró hacia la cámara en el compartimiento, vio a Shao Lin sentado cómodamente con las piernas cruzadas, sin rastro de pánico, como si Ji Tong lo estuviera llevando a un paseo, no a la muerte.
Ji Tong originalmente no quería hablar más, pero no pudo resistir la extraña sensación en su corazón y preguntó: —¿Sabes que estás a punto de morir?
Shao Lin soltó una leve risa. —No voy a morir —respondió.
Ji Tong murmuró: —Realmente eres muy confiado.
La furgoneta ya había llegado al tramo inicial del puente.
Shao Lin volteó bruscamente el cuerpo de Wang Nini, de modo que su pálido rostro miraba directamente hacia la cámara en el compartimiento: —¿Sabes por qué Wang Nini murió? Porque no solo era tonta, sino que no sabía lo que le convenía.
Aunque Ji Tong no quería admitirlo, esa frase resonó profundamente en ella.
—Pero yo no soy como ella.
—Ji Tong, tienes razón, fui yo quien mató a tus padres—. El tono de Shao Lin cambió. Su voz ya no era suave y fría; era como si hubiera dejado caer todas sus máscaras, revelando el filo de una cuchilla.
Los neumáticos chirriaron contra el asfalto, y Ji Tong frenó a unos diez metros del borde del puente inacabado. Aunque Ji Tong no dijo una palabra, su acción le dejó claro a Shao Lin—su curiosidad por la verdad era inevitable.
—No solo a tus padres; las 12 personas en ese barco, todas murieron por mi culpa— dijo Shao Lin con indiferencia, como si estuviera hablando de lo que había comido para el almuerzo.
—Mañana es la inauguración de la exposición. ¿No crees que sería mucho más interesante que yo fuera personalmente a la sala a confesarme, en lugar de simplemente colgar mi foto en el vestíbulo?— Shao Lin hizo una pausa. —Has estado investigando lo del “Penglai Princess” durante tanto tiempo, y ahora, justo cuando estás a punto de descubrir la verdad, ¿te sientes satisfecha simplemente ahogándome apresuradamente?
Ji Tong tragó saliva con nerviosismo y activó la grabadora de su teléfono:
—Sigue hablando.
—Esta historia es larga y complicada— suspiró Shao Lin, esforzándose al máximo por ganar tiempo.
—Tú sabes que no es fácil reunir a los jefes de esos grupos criminales para una reunión. En tierra firme, es demasiado fácil que los atrapen a todos de un solo golpe. Por eso, la mayoría de las veces, se reúnen en aviones privados o llevan el barco a aguas internacionales. Ese crucero ya tenía una reputación dudosa y resulta que fue reservado para una de esas reuniones. Pero, ¿qué pasó? Justo cuando el helicóptero de los jefes estaba a punto de despegar, la Interpol ya había puesto la mira en el barco, cerrando toda la costa a lo largo del camino, esperando a que los jefes llegaran volando.
»Según se dice, solo los que estaban a bordo sabían de esa reunión, así que los jefes concluyeron que había un soplón en el barco.
»Secuestraron todo el crucero para investigar uno por uno y descubrir quién era el informante. Cuando llegué, ya habían reducido la lista de sospechosos y por alguna razón que desconozco, los sospechosos se limitaron a esas doce personas.
—¿Qué? ¡Mis padres no podían ser informantes de la policía! ¡Ya tienen casi 60 años! ¡No tienen ninguna conexión con esa gente de los casinos!— Ji Tong casi gritó, —¡No podían ser los que filtraron información! Además, ese viaje ni siquiera fue idea de mis padres… ¡Ellos no querían ir! ¡Fue toda la idea de la familia de Xu Heguang!
Shao Lin ignoró su comentario y continuó: —En ese momento… los secuestradores me hicieron subir al barco con el objetivo de identificar al mentiroso. La condición era que, si encontraba al soplón, lo matara y dejara ir a los demás. Si no lograba identificar al soplón, me matarían a mí junto con los otros doce.
Ji Tong se quedó en silencio.
—El tiempo apremiaba, y no pude identificar al soplón. Estaban listos para matarme.
—Tú sabes que le tengo un miedo terrible a la muerte— Shao Lin sonrió suavemente, —así que le propuse a los secuestradores una solución en la que todos ganábamos: subí a esos doce a un bote de rescate cargado con explosivos. Sin importar quién fuera el soplón, moriría de todas formas. Yo ya había rescatado al 80% de la tripulación, no necesitaba a esos doce para mejorar mi récord y tampoco quería morir con ellos.
—Así que, no estaba en ese barco. Vi la explosión con mis propios ojos.
—Ji Tong, no le he contado esta verdad a nadie más que a ti—. La voz de Shao Lin tenía un tono seductor. —Si ahora me ahogas, realmente estarás matando la única evidencia.
Ji Tong se quedó en silencio.
Sus manos apretaban y aflojaban el volante.
Al principio, solo sentía resentimiento porque Shao Lin seguía vivo. Nunca se imaginó que su presión provocaría una confesión tan impactante.
Ji Tong dudó. Si lo que Shao Lin decía era cierto, entonces no podía permitir que muriera tan fácilmente.
Pero justo en ese momento, el sonido de sirenas de policía se escuchó a lo lejos.
Ji Tong vio por el retrovisor una motocicleta de la policía acercándose rápidamente, y su mente se descontroló. Comenzó a pensar que Shao Lin la había estado engañando. Esto debía ser parte de su plan, una trampa que había organizado con la policía desde el principio. Tal vez todo lo que había dicho era una mentira, solo para ganar tiempo.
Pero al ver la motocicleta acercándose rápidamente por detrás, Ji Tong ya no tenía tiempo para dudar.
Estaba demasiado confundida.
Finalmente, cerró los ojos y pisó el acelerador con fuerza.
Shao Lin no sabía qué fue lo que dijo que pudo haber desencadenado la reacción de Ji Tong. En un principio, pensó que había logrado convencerla. Sin embargo, al segundo siguiente, todo su mundo se tambaleó. De repente, perdió la sensación de estabilidad, y el entorno comenzó a girar vertiginosamente. Varias estructuras metálicas dentro del compartimiento cayeron hacia la parte delantera del vehículo con un estruendo, y sintió un escalofrío en el cuello al quedar presionado contra el cuerpo de Wang Nini.
Luego, un estruendo ensordecedor llenó sus oídos mientras el agua helada del río comenzaba a filtrarse por cada grieta del compartimiento, sumergiéndolo lentamente en la oscuridad. El dolor agudo en sus oídos le recordaba la creciente profundidad bajo el agua.
La furgoneta, diseñada para transportar productos frescos, tenía una buena hermeticidad, por lo que el agua subía lentamente, tomando mucho tiempo en pasar de sus tobillos a sus rodillas. Shao Lin no sabía si eso era una bendición o una tortura prolongada.
Todavía había aire en el compartimiento, pero la familiar sensación de asfixia comenzó a presionar su pecho. Fragmentos de recuerdos comenzaron a aparecer sin orden ni lógica:
El colgante de bronce con una rosa negra balanceándose al viento del mar… Las llamas brillantes sobre la superficie del agua tras la explosión…
Doce personas amontonadas en una habitación, sus rostros borrosos y retorcidos, todos defendiendo sus vidas con desesperación…
El vehículo ya no se hundía más.
En el silencio del compartimiento, solo se escuchaba el constante chapoteo del agua.
Cada segundo se alargaba, convirtiéndose en una eternidad… Shao Lin permaneció sentado en el agua, sintiendo cómo el frío se apoderaba de su cuerpo. Instintivamente, extendió la mano en la oscuridad, sus dedos tocaron la fría superficie del compartimiento y luego cayeron lentamente. Pero se negó a rendirse y extendió la mano una vez más, como si intentara agarrarse a algo…
No sabía cuántas veces lo había intentado, pero justo cuando el agua llegaba a su pecho, escuchó fuertes golpes desde el otro lado de la puerta del compartimiento.
De repente, recuperó la conciencia por completo.