Chong Jing es el único Príncipe que sobrevivió a la sangrienta lucha por el trono del Gran Chong. Consciente de la crueldad del poder imperial y del desastre que supone la lucha entre hermanos, solo desea mantenerse alejado de las disputas y vivir como un príncipe ocioso, rodeado de riquezas.Para tranquilizar a su hermano mayor, el nuevo Emperador, finge tener una preferencia por los hombres como excusa para evitar matrimonios concertados por decreto y renunciar a cualquier derecho al trono. Sin embargo, nunca imaginó que el Emperador emitiría un edicto convocando a los Herederos de todos los estados vasallos a la capital con un solo propósito: elegirle una “Princesa Consorte”.Al ver a los candidatos, a cada cual más extraño, y leer las exageradas descripciones en los registros de su escritorio, Chong Jing palideció.—¡Socorro!— exclamó.Todo cambió cuando vio a ese hombre sentado en una silla de ruedas. Su rostro era tan puro y radiante como la luna clara. Bastó una mirada para que no pudiera apartar la vista. De repente, pensó: Un hombre como Princesa Consorte… no está nada mal.
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