Capítulo 107- Cómo vivir como el príncipe de un país enemigo. Parte 2

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Su infancia parecía granos de arena que se escapaban entre los dedos y que se deslizaban sin dejar rastro.

Logan creció hasta convertirse en un niño inteligente y talentoso. Su comportamiento tranquilo y su talento para el manejo de la esgrima fueron suficientes para afirmar que era el hijo que más se parecía al Santo Emperador.  Sin embargo, a pesar de que se parecía cada vez más a sus padres, a Logan le resultaba difícil considerar al actual Emperador y Emperatriz como sus verdaderos padres. Intentó ser lo más educado posible y mostrar afecto en sus acciones, pero el corazón de una persona no es algo que se pueda cambiar fácilmente.

Irónicamente, sintió una conexión más genuina con sus hermanos. Tal vez porque Gael, que fue hijo único en su vida anterior, nunca había experimentado ese tipo de relaciones.

Le gustaba el sencillo Masain, se preocupaba por el alborotador de Morres, cuidaba de Amelia, que era tímida después de entrar tarde al palacio, y amaba a Sisley, a quien había visto desde que era un bebé.

Quizás fue el apego a estas personas lo que mantuvo a Logan, que parecía estar flotando en algún lugar debido a los recuerdos de su vida pasada, en el Palacio Imperial. Entonces, a medida que sus hermanos crecían y comenzaban a estar más ocupados con sus propias vidas, Logan se encontró vagando fuera del palacio más a menudo.

Aunque lideraba una fuerza independiente, bajo el grandilocuente pretexto de partir a las personas de los monstruos marinos, Logan mejor que nadie, era muy consciente de sus verdaderas intenciones.

Sólo quería mantener su cuerpo ocupado y sobrecargado de trabajo para no tener tiempo de pensar y preocuparse. Mientras vivía en el Palacio Imperial, estaba constantemente atado por los recuerdos de su vida pasada, buscando un propósito de esta nueva vida.

Además, la relación con Morres comenzó a empeorar, lo que hacía también lo afligía. Como había sido el primer hermano con el que se reencontró tras reencarnar, sin darse cuenta había llegado a depender emocionalmente mucho de él.

«Morres, ¿qué demonios te está pasando?» 

Aunque siempre había sentido la presencia de su hermano desde que eran niños, a veces, Logan encontraba a Morres extrañamente desconocido.

—Logan, la gente de Delcross alaban tu valor y tu virtud.  Este es realmente un logro digno de un príncipe de un reino milenario. 

Después de una larga ausencia, la Emperatriz lo saludó con una elegante sonrisa.

Logan, quien se unió a los Caballeros de San Bastián a una edad temprana de acuerdo con el Noblesse Oblige, era un príncipe que destacó en muchos sentidos.

No sólo era excelente con la esgrima, sino que también era considerado y recto para alguien de su edad, tanto que incluso dentro de la orden de los caballeros, había miembros que seguían al príncipe sin importar su joven edad.

Los caballeros se llamaron a sí mismos “Lilium”, tomando como emblema la flor de lirio como el emblema de la orden, y con el tiempo, ese grupo se convirtió en una unidad independiente liderada por Logan.

Acababa de regresar de liderar a Lilium en una campaña en la parte oriental del continente para someter a las bestias marinas.

—Aún eres joven, pero ya estás enalteciendo el nombre y el honor del Imperio, así como a la familia imperial. Siempre estaré orgullosa de ti, hijo mío.

 Logan sonrió amargamente.

No tenían ninguna intención de mejorar la reputación del imperio. Sólo deseaba proteger a los refugiados de Ortona de las bestias marinas. Proteger a aquellos que habían perdido su país y vagaban solitarios.

Eso era todo lo que él, reencarnado como el príncipe de un país enemigo, podía hacer por su patria.

—Pero ¿No crees que ya es suficiente? Esta madre siempre está preocupada por si comes bien o si no te habrás herido en algún sitio.

Su madre, la Emperatriz Tatiana, quería que Logan se quedará en el palacio imperial, estudiará la ciencia del gobierno y que participara en los asuntos del Estado. Probablemente esperaba que su hijo se convirtiera en el príncipe heredero y que algún día eventualmente llegará al trono.

Pero Logan jamás podría considerarse a sí mismo como un delcrossiano.

Incluso el hecho de que, mientras se obstinaba en salir a subyugar bestias marinas, visitara una y otra vez las regiones orientales, debía de deberse a que en lo más profundo de su corazón se consideraba a sí mismo un ortoniano.

«¿Pensabas que te estaríamos agradecidos por esto?  ¡Cuando antes fomentaban la caída de Ortona y ahora vienen con esto!»

«¡Nosotros los del este nunca olvidaremos el rencor por haber asesinado al general Gael!»

Logan aun recordaba vívidamente cómo un grupo de refugiados a los que había salvado, miraba a los de Lilium con ojos llenos de odio. 

En su vida pasada, entregó su vida por Ortona, pero ahora se enfrentaba al resentimiento por esa misma muerte.

¿No fue suficiente sacrificarse por la facción republicana, y ahora además debía cargar con el odio hacia Delcross y martirizarse por un país enemigo en lugar de su patria?

Logan no lo sabía.

*** ** ***

—Entonces… ¿dices que no sabes por qué se te concedió esta nueva vida?

¿Cuánto tiempo había pasado desde que los dos empezaron a conversar? Para entonces, la noche se había vuelto profunda y era oscura sin luna.

Afortunadamente, Seong-jin, que estaba acostumbrado a la oscuridad, pudo ver claramente la expresión de Logan sentado frente a él con sólo la tenue luz de las estrellas.

Después de darse cuenta de que había una alta posibilidad de que el Santo Emperador conociera su identidad, una expresión de agitación apareció en el rostro de Logan. Gracias a esto, pudo confiarle fácilmente a Seong-jin preocupaciones, que normalmente no habría compartido.

Además, el hecho de que fueran los únicos en el Palacio Imperial que compartían un “secreto”, jugó un papel importante para reducir la distancia que había entre ellos hasta cierto punto.

—En tu vida pasada, tu país fue destruido por Delcross, entonces te sientes culpable por vivir cómodamente como príncipe de este país. Pero si intentas salir a reconstruir tu patria, tienes límites por ser el príncipe de un país enemigo. ¿Es eso?

—Es una forma sencilla de resumirlo. Si.

El rostro de Seong-jin se volvió incómodo.

“¿Qué es esto? Al igual que con la hermana Amelia ¿Por qué siento que últimamente doy muchos consejos? ¿Quizás era una persona más filosófica de lo que pensaba? ¿Será que la inocultable energía de la contemplación que irradia de una larga experiencia está influyendo en las personas?” 

El Rey Demonio estaba desconcertado, por las palabras de reflexión de Seong-jin.

—[Dices que tienes mucha experiencia, pero ¿no te conoces a ti mismo?]

—“¿Qué dices bastardo?”

Sin darse cuenta, frunció el ceño y Logan lo miró con expresión perpleja. Seong-jin se aclaró la garganta y comenzó a hablar.

—Mmm… escucha. Esta es solo mi opinión, así que solo tómalo como referencia.

—Escucharé atentamente. Por favor, comparte tu honesta opinión. —Logan asintió con expresión seria.

—La razón por la que perdiste tu país e incluso tu vida es enteramente por culpa de Delcross. Pero no puedes vengarte adecuadamente porque te convertiste en el príncipe de Delcross, ¿verdad?

—Correcto.

—Además, saliste una y otra vez a subyugar bestias marinas para ayudar a la gente de tu país, pero aún así sientes que eso no es suficiente ¿no?

—Sí, eso es cierto.

—Entonces, ¿de qué te preocupas? Hay muchas maneras de resolver ambos problemas de manera adecuada.

—… ¿Qué?

Mientras Logan lo miraba con los ojos muy abiertos, Seong-jin sacudió la cabeza y chasqueó la lengua.

—Vaya, ¿por qué todos los niños de esta familia son tan ingenuos?

“La hermana Amelia también era así, pero ¿por qué este chico que incluso ya va por su segunda vida ¿cómo puede ser tan inocente? Padre crió a estos niños con demasiada delicadeza, tsk, tsk”

—Déjame darte un ejemplo de una de los métodos.

Ante las palabras de Seong-jin, Logan se inclinó hacia adelante nerviosamente.

—¿Qué es lo más difícil de conseguir y al mismo tiempo lo más urgente para reconstruir el país?

—¿…?

—Capital.

—Capital… 

Mientras Logan asentía, perdido en sus pensamientos, Seong-jin continuó.

—Bueno, entonces el problema se vuelve simple. Todo lo que tienes que hacer es malversar parte del capital de la Familia Imperial Delcross y desviarlo hacia tu país.

—¡…!

—Entonces Delcross recibirá una venganza moderada sin ser letal. Al mismo tiempo, será de gran ayuda para tu patria.

Logan abrió la boca sin darse cuenta.

—Pero eso es…

—¿Qué?

—Eso es… injusto…

Cuando Logan se quedó callado, Seong-jin sonrió de un poco de manera mezquina.

Desde luego, a un tipo tan recto que incluso cuando se cuela en la habitación de otro entra llamando a la puerta, hacía falta explicarle un poco más.

—Si no es de esta manera ¿Cómo planeabas ayudar a tu país?

—Si la gente de Ortona lo quiere, estoy dispuesto a renunciar a todo lo que tengo. Lo siento por Su Majestad la Emperatriz, que tiene grandes expectativas puestas en mí, pero no puedo convertirme en el príncipe heredero y suceder en el trono.

—Mmm…

—El problema es que la gente de Ortona no confiará en mí como príncipe de un país enemigo…  —dijo Logan con expresión sombría.

Seong-jin inclinó la cabeza y le preguntó.

—Está bien, entonces supongamos que te vas de aquí y te instalas con éxito en Ortona. ¿Qué vas a hacer? ¿Cómo vas a ayudarlos?

—Bueno eso… —Logan pensó por un momento antes de responder. —Primero, necesitamos reunir a la gente que quiere reconstruir Ortona. Encontraremos los restos supervivientes del Partido Republicano. Luego nos comunicaremos con la Asociación de Comerciantes y negociaremos el patrocinio, dándoles ciertos beneficios como derechos exclusivos tras la reconstrucción del país. También se tendría que persuadir a los nobles de los territorios subordinados que se han sometido  a otros países, y ayudar a los refugiados que deambulan.

—Bien. —Seong-jin se cruzó de brazos y asintió. —Son buenas ideas, pero todo eso ¿son cosas que solo tú puedes hacer?

—¿eh?

—¿Y de dónde vas a sacar el dinero para hacer todo eso?

Logan se quedó sin palabras.

Ciertamente, incluso ahora en Ortona había mucha gente trabajando clandestinamente para revivir el país. Entre ellos, puede haber un líder incluso mejor que el Príncipe Benicio. No necesariamente tiene que ser él mismo.

Ser un Maestro de la espada. ¿Qué significa todo esto? 

En cualquier caso, incluso cuando los republicanos tenían un ejército adecuado, al final no pudieron evitar la destrucción, entonces, ¿cuánta ayuda les sería realmente la incorporación de un maestro de la espada?

Mientras los ojos de Logan se profundizan, Seong-jin dejó en claro su punto.

—Bueno, entonces piénsalo. ¿Sería más útil para tu país si te convirtieras en un líder espiritual pobre  que guíe a las personas? ¿O sería más útil convertirse en un enemigo interno de los ricos, desviar capital de manera adecuada y brindar apoyo entre bastidores?

—¿eh?

—Cualquiera en tu país puede hacer lo primero, pero sólo tú, el príncipe de Delcross y un ex maestro de la espada de Ortona, puedes hacer lo segundo.

—¡…!

—Es una tarea importante que solo tú puedes realizar en este mundo, Logan.

Los ojos de Logan se abrieron como platos. En sus ojos azules, había una luz como un relámpago que lo iluminó.

El Rey Demonio suspiró profundamente.

—[¡No, demonio!]

Logan se levantó despacio de su asiento y dijo:

—Ya veo. Esa es la razón por la que se me concedió una nueva vida…

El muchacho, que siempre sonreía tristemente, con un humor tranquilo y apagado, ahora recuperó el entusiasmo que había escondido sin darse cuenta y miraba hacia algún lado con ojos brillantes.

La tierra invisible del lejano este, su patria ahora perdida.

—¿El sentido de que yo haya reencarnado como príncipe es poder malversar sin límites el capital de Delcross y desviarlo hacia Ortona?

“Bueno, suena un poco extraño cuando lo dices así… ¿o tal vez no?”

Sin embargo, un hecho que Seong-jin pasó por alto fue que este príncipe inocente era mucho más honesto de lo que habían anticipado.

La tarde siguiente, Logan, que tuvo una audiencia con el Santo Emperador por primera vez en mucho tiempo, abrió la boca con una expresión seria.

—Padre, tengo algo que pedirle.

El Sagrado Emperador, que observaba en silencio su taza de té, levantó la vista y parpadeó al ver la firme determinación reflejada en los ojos azules del muchacho.

—Una petición

—Sí. Eh… Por favor, incremente un poco mi asignación.

—…

—Un poco más… no, mucho más, ¡por favor!

Lewis, el jefe de los mayordomos que servía el té al lado del Santo Emperador inclinó la cabeza con curiosidad.

—Entiendo que la cantidad que le ha asignado a su alteza no es precisamente pequeña. ¿De cuánto estaríamos hablando exactamente?

—Tal vez ¿el doble? No ¿quizás el triple?

—¿Disculpe?

—¿Cuánto presupuesto se necesita normalmente para gobernar un país?

—¿Un país…?

Logan estaba solicitando abiertamente como asignación personal un monto que ni siquiera sería suficiente aunque lo desviara en secreto.

Lewis miró discretamente al Santo Emperador, que permaneció en silencio por un momento. Luego levantó la mano para cubrirse el rostro y habló.

—Puedes disponer de tu mesada como lo deseas, pero Logan…

—Si, Padre.

—¿Has estado pasando tiempo con Morres últimamente?

—…

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