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Riccardo se puso su abrigo y salió de la mansión a paso rápido.
Ahora no le quedaba mucho tiempo.
—¿Joven maestro? La reunión sigue en pleno apogeo. ¿A dónde se dirige?
El viejo mayordomo, que lo descubrió, llegó corriendo sorprendido, pero Riccardo habló sin siquiera mirarlo.
—Surgió algo urgente, así que tendré que retirarme por un momento.
—¿Eh? entonces, ¿qué hay de los invitados…?
—¡Pídele a mi hermano Dominico que se encargue de la reunión y que lo concluya de manera apropiada!
—Pe-pero eso…
El viejo mayordomo tartamudeó una respuesta, pero Ricardo no tenía tiempo que perder. Estaba tan ansioso que casi maldijo en voz alta.
“¡Maldito Sigurd Sigurdson!”
A pesar de la provocación del príncipe Morres, ¿Por qué creó un desastre tan grande de repente? Además, lo dejó cargar con todas las consecuencias.
Ni siquiera tuvo tiempo de reunir los gastos de viaje ¿Cuánto tardaría la autoridad imperial en darse cuenta de la situación y llegar hasta aquí?
“Primero, tengo que ir al carruaje para salir de la capital lo más rápido posible Y luego, por la mañana, debo ir al banco Hayden para retirar dinero”.
Riccardo caminó rápidamente hacia la puerta trasera. Allí lo estaría esperando el carruaje de la familia Scarciapino, en el que había llegado desde la casa principal y estaba listo para partir en cualquier momento.
“En primer lugar, tan pronto como abandone la capital, la vigilancia imperial se relajará. ¿Debería de pasar por Asein e ir hacia Cartago? No, mejor debo ir a una de las fincas remotas en Anatolia…”
Mientras estaba centrado en sus pensamientos, de repente, alguien lo agarró por la nuca y lo tiró con fuerza al suelo.
—¡…!
¡Zaz!
El cuerpo de Riccardo fue elevado en el aire y luego presionado con tanta fuerza que cayó de espalda en el suelo.
¡Pas!
—¡Puaj!
Al caer sin ninguna técnica de caída, sintió un dolor intenso, como si le estuvieran aplastando la columna. Mientras reprimía un gemido por el dolor punzante, Riccardo, entre abrió sus ojos para ver al atacante que lo sujetaba del cuello.
Quien lo inmovilizó en el suelo era una caballera sagrada.
Una mujer alta vestida con el uniforme color gris ceniza oscuro de los Caballeros de la Orden de Santa Terbachia. Su largo cabello de color negro, similar al de un cuervo caía sobre suavemente sobre rostro pálido.
—¿Una exorcista?
“¿De dónde salió de repente un exorcista?”
Mientras él la miraba desconcertado, la mujer levantó sus comisuras con una sonrisa espeluznante.
—[Habla ahora]
Se escuchó una voz de género desconocido, como si se clavara en su cabeza y resonara.
—[¿A dónde envió ese sujeto a mi hijo?]
—¡Tú eres…!
Tras la puesta del sol, la oscuridad los envolvió.
Una fría luz plateada, más brillante que la luna en el cielo, destellaba en los ojos de la mujer.
*** ** ***
Lee Seong-jin no era originalmente el tipo de persona que creía en supersticiones.
En el pasado, no entendía algunas cosas que hacían sus compañeros cazadores. Le resultaba difícil comprender por qué hacían un escándalo si pisaban accidentalmente una grieta antes de la batalla o predecían el éxito de su misión basándose en el color de su ropa interior de ese día.
Por ejemplo, tenía un compañero cazador, que había sido su junior en la universidad.
Ese chico tenía la costumbre de mirar fijamente a un monstruo con su ojo izquierdo justo antes de una batalla ¡y ese ojo era notablemente más débil que el derecho!
Era un perfecto ejemplo de una conducta irracional y supersticiosa de la cual no podía desprenderse.
«¡Oye, idiota! ¿De qué demonios sirve usar el ojo con el que ves peor para cazar monstruos?».
Seong-jin nunca dudaba en golpear con fuerza la parte trasera de la cabeza cada vez que hacía eso, pero…
“Ahora que lo pienso, quizá fui demasiado cerrado de mente…”
Seong-jin, acostado en el suelo húmedo, reflexionó por un momento.
A estas alturas, ¿sería descabellado pensar que tiene mala suerte cada vez que asiste a una reunión y qué ocurrirá algo desafortunado?
Sí, la llamará la “maldición de las reuniones sociales”, suena bastante bien.
—[Lee Seong-jin, ¿estás bien?]
—“Si…”
Al oír la voz del Rey Demonio, Seong-jin parpadeó por un momento y luego se incorporó. A juzgar por el hecho de que podía sentir sus brazos y piernas, parecía que su alma no fue expulsada como antes.
Seong-jin acarició el mango del Cascanueces atado a su cintura y lentamente miró a su alrededor.
“¿Dónde demonios estoy?”
Seong-jin se encontró en un pasillo oscuro.
Era un pasadizo lo suficientemente ancho para que cuatro hombres caminaran hombro con hombro, pero estaba tan oscuro que era difícil ver hasta dónde se extendía.
El suelo era de piedra dura que se sentía húmeda, y las paredes también eran de piedra lisa. Parecía que había algún tipo de relieve, pero era difícil distinguirlo debido a la oscuridad y al musgo que lo cubría.
«Soy el Rey Demonio de los Sueños».
Después del repentino cambio de actitud Riccardo y dijera esas palabras, fue arrastrado por un enjambre de mariposas azules que llegaron desde algún lugar y terminó en ese sitio después de caer.
Considerando donde se encontraba Seong-jin, debería de haber caído en el salón de banquetes del piso inferior, pero…
“…No importa cómo lo mire, esto no es un salón de banquetes.”
—[Podría ser un mundo completamente diferente. Puedo sentir las leyes del gran mundo reglado que gobierna este lugar] —sugirió el Rey Demonio con cautela.
Considerando que las mariposas de Delaria son monstruos que pueden moverse entre las dimensiones, no es imposible que Seong-jin haya quedado atrapado en otro mundo por culpa de ellas.
De todos modos, al menos una cosa era segura.
—“Sigurd Sigurdson, ¡Ese bastardo cobarde!”
Aunque no está claro qué método utilizó, tan pronto como sintió que la situación era desfavorable, lanzó a Seong-jin en algún lugar y huyó.
—[¿por qué tuviste que provocarlo? No deberías de perder los estribos así, podría haberte escabullido para informar a tu padre o al menos intentar obtener información de manera más sutil]. —El Rey Demonio lo regañó, pero Seong-jin negó con la cabeza.
—“¿Crees que lo habría dejado pasar? Ese bastardo de seguro colocó la barrera desde el principio”.
Fue probablemente la razón por la que Seong-jin se sintió incómodo varias veces mientras hablaba con él.
—“Está claro que se preparó tan pronto como se dio cuenta de que yo no era el mismo Morres de antes. ¿De verdad crees que un bastardo así revelaría información obedientemente?”
—[…Eso es cierto, pero].
Además, Seong-jin se había sentido extraño desde hacía un tiempo.
«El Oráculo de la generación anterior tuvo un final solitario y miserable. Y esta vez, el Oráculo de esta era está destinado a tener la misma suerte».
En el momento en que escuchó esas palabras, una oleada de ira le subía desde el interior. No sabe la razón, pero mientras pensaba que todo era por su culpa, tuvo la necesidad de golpearlo tan fuerte que incluso apretó sus puños.
“¿Por qué reaccioné así en ese momento?”
Seong-jin se rascó la cabeza por un momento, desconcertado.
—[De todos modos, ¿qué vamos a hacer ahora? Si realmente es otro mundo, posiblemente nunca podremos regresar a Delcross].
—“Mmm…”
Bueno. Para ser honesto, no estaba realmente preocupado.
Primero, iría por aquí y por allá para encontrar una ruta de escape, y si eso no funciona, intentaría llamar al Santo Emperador.
Después de todo, ¿no fue él quien había seguido a Seong-jin hasta el Sigurd 34 e incluso a través de los lejanos límites dimensionales? Seguro que esta vez también lo encontraría.
Claro, tendría que estar preparado para recibir al menos un golpecito en la frente.
—“Movámonos en una dirección por ahora”.
Seong-jin, que ya había tomado una decisión, sacó el Cascanueces y dibujó una gran X en la pared de piedra.
El polvo de las piedras se levantó al dejar la marca de la pared.
—Este será el punto de partida.
Seong-jin miró a la izquierda y a la derecha en el pasillo y pensó en la dirección por un momento. De cualquier manera, ambos lados estaban sumidos en una profunda oscuridad, por lo que era difícil decidir.
“Derecha.”
¿Era solo su imaginación? Sentía una débil presencia de alguien más allá del pasillo derecho. Seong-jin decidió sin dudarlo, añadió una pequeña flecha junto a la X para indicar la dirección. Luego, rápidamente se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el sonido.
Durante un rato el Rey Demonio y Seong-jin permanecieron en silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
Aunque estaban nerviosos por caer repentinamente en un lugar extraño, pudieron obtener bastante información de la conversación que tuvieron anteriormente con el narrador de historias. Era necesario organizarla.
En primer lugar, sobre el Oráculo.
Suponiendo que lo que dijo el narrador es cierto, Morres probablemente era el próximo Oráculo con el poder de la profecía. Entonces, quién era el oráculo actual resultaba evidente.
El clan Khornesheim, conocido por manipular con habilidad las almas y tener las habilidades para ser canalizadores.
Y la organización secreta Arenja, donde están activos los pocos supervivientes.
Entonces ¿no sería bastante extraño, que el Santo Emperador, que mueve libremente su alma y lidera directamente a Arenja, no tuviera ninguna relación con ese clan?
«Sigue vivo. Simplemente selló las profecías y optó por la incertidumbre absoluta».
“Cierto, ahora que lo pienso, el Santo Emperador siempre se queda en silencio cuando surgen temas delicados”.
Por más que lo pensara, no parece que pueda coincidir exactamente con lo que dijo.
—Dejando eso de lado…
“¿Qué otra cosa dijo?”
«En este mundo que se ha detenido, solo tú eras el único amigo que podía comprenderme».
“¿Qué significa que el mundo se ha detenido?”
Seong-jin, que había estado pensando hasta ese punto, de repente notó algo extraño y dejó de caminar.
—“¿Eh? ¿Qué es esto?”
—[¿Qué? ¿Qué pasa?]
—“…”
Seong-jin entrecerró los ojos y examinó cuidadosamente un lado del muro de piedra. Aunque estaba oscuro había algo así como un espacio cuadrado en la pared del pasillo.
Era una especie de hueco del tamaño de una persona, que rodeaba un rectángulo, y parecía una puerta.
Seong-jin, que se acercó para mirar más de cerca, tocó distraídamente la pared de piedra. Entonces, de repente, una ventana brillante apareció ante sus ojos.
[No s□ cumplen las c□ndic□□nes para abrir esta □□□□]
Seong-jin dio un paso atrás, sorprendido.
“¿Qué es esto?”
—“¡Oye, Rey Demonio! ¿lo viste? ¿Qué es eso? Hay algo como un texto flotando en el aire”.
El Rey Demonio dejó escapar un suspiro.
—Parece que estamos en un mundo regido por las reglas. Lee Seong-jin, este tipo de avisos son una característica común en esos mundos].
—“¿Un aviso?”
—[Sí. Dependiendo de las reglas que rigen esos mundos, mensajes como éste aparecen con frecuencia. En algunos lugares, incluso la información más pequeña, como las capacidades, la vitalidad y la fatiga de un individuo, se muestran en valores numéricos].
—“Vaya…”
Cuando Seong-jin colocó disimuladamente su mano en el espacio, el texto roto apareció nuevamente ante sus ojos.
[No s□ cumplen las c□ndici□□es para abrir esta □□□□]
—“No te parece que es como en un juego?”
Mientras Seong-jin jugaba colocando y quitando su mano en la pared, y sintiendo la extraña sensación, el Rey Demonio habló con una voz un poco más seria.
—[No es momento para estar jugando. El problema es que el mensaje está completamente roto, Lee Seong-jin].
—“¿Por qué eso es un problema?”
—[Esos reinos que funcionan al regirse por reglas muy estandarizadas, los convierten en mundos extremadamente estables. Es raro que los mensajes sean vulnerados de esa manera]. —el Rey Demonio continuó hablando en voz baja—: [Sólo hay dos explicaciones para algo como esto. Una, es que el mundo ha muerto sin mantenimiento ni cuidado. La otra, es que es un espacio sobrante, abandonado, que nunca fue integrado a un mundo desde el principio.]
—“¿Espacio sobrante?”
—[Sí. Lo he escuchado por rumores. En algún lugar de la brecha dimensional, hay un espacio gigantesco, como un vertedero de basura cósmica formado por piezas inútiles de mundos gobernados reglados.]
Seong-jin frunció el ceño ligeramente.
—“¿Un vertedero de basura? Eso no suena muy prometedor”.
—[Es un lugar creado por las leyes del mundo reglado pero que no está sujeto a esas leyes porque ya han sido violadas. Una pesadilla de la que es difícil escapar una vez que entras.
—…
—[Otro término para ese lugar es “laberinto”.]
—“¡Oye, espera un minuto!”
De repente, Seong-jin se puso muy nervioso, sus sentidos se pusieron en alerta máxima.
El sonido de pasos rápidos que se acercaban.
Tatata.
Sintió que alguien desconocido corría hacia él a gran velocidad. Era la misma presencia que Seong-jin sintió antes, pero a medida que se acercaba y se hacía más clara…
“¿Eh? Me parece familiar de alguna manera”.
Shing.
Mientras Seong-jin sacaba el cascanueces y lo sostenía en su mano, pronto apareció alguien desde el otro lado del oscuro pasillo. Era un joven de complexión robusta.
Se detuvo lentamente mientras lo apuntaba con la espada. Pero al ver a Seong-jin se estremeció y bajó la espada.
—… ¿Su Alteza?
Seong-jin parpadeó.
“Espera un minuto, ¿Por qué Orden está aquí?”