Nota importante: He tendido que realizar un cambio en este parte. La subgerente es Eun Haje, siendo de mayor rango que los supervisores Soleum y Minseong. Lamento mucho los inconvenientes. Estaré modificando después esto.
*** ** ***
Más rápido. Más rápido.
—Jefe, entonces su experiencia anterior fue en la ronda 35, ¿verdad?
—Sí, sí. Fue la única vez que intentamos meter a un novato.
Tras intercambiar preguntas y respuestas breves y urgentes con el subgerente Park Minseong, Kim Soleum organizó rápidamente los puntos clave en su mente.
—Los detalles como alguien con experiencia de Park Minseong…
—¿Eso es todo? ¿Seguro que esto es necesario?
—Estoy combinando la información.
-Los novatos fueron movilizados por primera vez a esta exploración de Oscuridad, cayendo en el caos por el miedo.
-Algunas personas usaron lenguaje vulgar y recibieron penalización. Hubo pelea por las pastillas calmantes y ambos recibieron una penalización. Incluso quien las tomó fue penalizado.
-Siete personas estuvieron a punto de contaminarse tras recibir más de dos penalizaciones.
-Un novato que quedó como el Ahorcado perdió el conocimiento a mitad del juego por pánico, pero nadie pudo atenderlo debido al caos y terror.
-Un novato fue golpeado en la cabeza por un cadáver que cayó del patíbulo y se desmayó. Después de eso renunció.
—…
¿Eh?
—Después de eso ya no volvimos a meter a los novatos…
—Espere un momento.
—¿Sí?
—¿Los cadáveres permanecen aquí? —Kim Soleum miró al subgerente con urgencia—. Me refiero a las personas que mueren aquí al convertirse en el Ahorcado.
—E-eso parece, sí. No sé sobre la corrupción o algo por el estilo… tampoco creo que tuvieran cabeza. No es que haya ido a un funeral a revisar todo el proceso…
—¡…!
Un escalofrío recorrió la espalda de Kim Soleum.
Esto… esto es…
—¿P-por qué? —el subgerente Park Minseong me agarró del hombro con desesperación— ¡¿Hay una pista?! ¿Es posible?!
—Sí. —Kim Soleum asintió rápidamente.
Pero el sudor frío le corría por el cuello.
«La verdad, tampoco puedo asegurarlo esta vez.»
Parecía una locura. Pero aun así…
El hecho de que haya una posibilidad era una esperanza electrizante.
«Hay que intentarlo.»
Kim Soleum combinó los elementos necesarios. Parecía que, por poco, podría funcionar.
«Con esto… sin tocar las reglas, podríamos salir por una grieta…»
Pero había un problema…
Había una habilidad absolutamente necesaria, y no estaba en estado de ‘standby’.
—«…Brown.»
Lo necesitaba otra vez.
–«Habilidad de disfraz… ¿cuánto falta para poder usarla de nuevo?»
—Mmm… ¿No cree que yo también necesito al menos medio día de descanso?
Kim Soleum reformuló la pregunta de inmediato.
–«¿Y si cambiamos las condiciones?»
—¿Condiciones?
Kim Soleum explicó las ‘condiciones a cambiar’.
Entonces la respuesta cambió.
—En ese caso, con una hora de descanso será posible.
—Será una agenda algo agotadora… pero bueno, lo soportaré. ¡Soy un profesional!
—«De verdad, gracias.»
—¡No hay de qué!
Entonces, una hora.
Las condiciones quedaron redefinidas.
«Tenemos que ganar tiempo.»
En medio de este caos, había que evitar que la supervisora Eun Haje subiera completamente al patíbulo durante una hora.
Y eso no era posible solo.
—Superior
—¿Sí?
—Si es posible, necesito que distraiga a los demás.
—¿…?
Kim Soleum metió rápidamente el Corazón Plateado en su bolsillo.
Y gritó a los nueve empleados que ya estaban reunidos en la sala jugando al Ahorcado con entusiasmo.
—Superiores
—¡…!
Nueve pares de ojos se giraron hacia él.
Tragó saliva con dificultad.
Lo que necesitaba ahora era…
«… ¡Atraerlos hacia mí!»
—Si pudieran duplicar los puntos de limpieza, ¿lo harían?
*** ** ***
La subgerente del equipo D, Eun Haje, levantó la cabeza.
Con cuerdas negras atadas desde el cuello hasta las extremidades, colgada en el aire tras haber sido sentenciado a muerte, sorprendentemente estaba tranquila.
«No es una mala muerte.»
Excepto por morir justo antes de acumular puntos, comparado con los baños de sangre de otros empleados, esto no estaba nada mal.
—¡Subgerente Eun! ¡¿Qué medio de transporte es este?!
—No lo sé. Ya dije que no lo recuerdo.
Además, tener que cargar con trolls de personalidad horrible hasta el final.
Pero lo lamentable era que, aunque no cooperara mucho, la respuesta terminaría acertándose.
Así es el juego del ahorcado.
—Maldita sea… ¿el último transporte que usó cuando era reportera? ¿Cómo voy a saber eso? No sé… ¿A?
[¡Correcto!]
—¡Sí, sí!
Aunque no acierten por pistas, eventualmente, lanzando letras, sale la respuesta.
_ _ _ _ A _ _ R
«Ugh…»
La subgerente Eun Haje sintió el frío de la muerte al ver desaparecer sus pies, pero no lo mostró.
No quería darles diversión a los trolls.
—[¡Pista de la tercera letra!]
—[¿Por qué la profesora Eun Haje ya no puede subir a un avión?]
Mientras tanto, los dos juniors del equipo D seguían discutiendo en una esquina.
«¿Qué hacen?»
Al ver cómo ella perdía los pies, apretaron los dientes y hablaron más desesperadamente.
Parecía que intentaban salvarla.
«Quizá eso sea mejor.»
Sería bueno que hablaran hasta darse cuenta de que no hay respuesta y se rindieran.
Al menos serviría de consuelo.
—…
Entonces alguien acertó.
—¿Trauma? ¡T!
_ _ T _ A _ _ R
[¡Correcto!]
Su pierna izquierda desapareció.
«¡Mierda…!»
—¡Gua! ¡Bien, lo logré!
—¡Ah! ¡Debí hacerlo yo primero!
Los gritos de esos trolls como si fuera una especie de deporte, aun cuando a una persona le falta una pierna.
Eun Haje empezó a irritarse poco a poco.
«¿Debería convertirme yo también en troll?»
Entonces, de repente…
—Superiores
Alguien levantó la mano entre todos esos trolls.
—Si pueden duplicar los puntos, ¿lo harían?
«… ¿Noru?»
Sí.
Kim Soleum, el novato del Grupo D. No, el más joven que acababa de escapar de ser un recién llegado en el menor tiempo posible, estaba levantando la mano con una expresión tranquila.
—¿Qué?
—¿No es ese el tipo que ascendieron recientemente?
En ese momento, todos lo reconocieron.
El recluta estrella llevaba una máscara con astas de ciervo. Fue ascendido a supervisor en tan solo 60 días, por lo que los rumores ya se han extendido abiertamente.
—…
Curiosamente, Eun Haje se encontró prestando atención a ese novato. Es extraño… tiene una presencia natural.
—¿Aumentar los puntos?
—…
Kim Soleum habló en medio de la extraña atmósfera de la sala de juegos, donde todos la observaban.
—¿Les gustaría hacer una apuesta?
—¿¿…??
—Si ganan, les daré todos mis puntos.
—¡¡…!!
—¿Eh?
Una forma de captar su atención completamente loca.
Pero para empleados de exploración de campo, que están obsesionados con la palabra ‘punto’, solo podían reaccionar de esta manera:
—¿De verdad darás 2000 puntos?
—Sí.
—Ah, supervisor Noru. No llevas mucho tiempo aquí, así que parece que no lo sabes… pero los puntos no son transferibles.
—Lo sé.
—¿Lo sabes? ¿Entonces…?
—Sin embargo, no hay ningún problema en comprar artículos por valor de 2.000 puntos y transferirlos.
—¡…!
—Si pierdo, te daré a elegir: comprar artículos o usarlos para fabricar equipo exclusivo. Yo lo pagare.
El ambiente cambió.
—¿En serio?
—Lo digo en serio. Siempre que ganen.
—¿Cuál es la apuesta?
Kim Soleum cruzó los brazos.
—Quién acierte más letras del Ahorcado.
—¡Ah!
—Le daré los puntos a la persona que acierte correctamente a más preguntas que yo.
Todos parecían pensar que ese tipo está loco.
—Para que conste, solo acerté una, así que con acertar dos ya cumplo la mitad de los requisitos.
—¡E-espera! —el supervisor jefe Park Minseong que escuchar de cerca intervino sobresaltado—. Noru ¿En este momento hacer apuestas en una situación así?
—Es raro encontrar una historia de terror de grado B que sea segura siempre y cuando sigas las instrucciones al pie de la letra. Sugiero que aprovechemos esta oportunidad para comprobar si hay indicios de algún fenómeno especial si acertamos muchas respuestas.
Kim Soleum miró al demás personal con expresión seria y habló:
—Si algo se pone raro, deténganse.
—Ja.
Algunos empleados resoplaron y se miraron entre sí, y finalmente uno de ellos sonrió y habló:
—Ah, qué noble, ¿Apostar para añadir más detalles al manual y hacerlo más seguro?
—Sí, es correcto. —respondió de inmediato—. Quiero ayudar a que quienes vengan después estén más seguros.
—…. ¿Por qué?
—En realidad, no hay una razón específica… pensé que sería bueno que alguien lo hiciera, así que planeo hacerlo yo, ya que puedo hacerlo.
—…
El empleado que hizo la pregunta se quedó en silencio.
Algo se sentía extraño.
«Este novato también rescató desaparecidos…»
Y recordó algo más…
«Escuché que lo ascendieron por que la última vez, salvó a todos en una Oscuridad grado B.»
Llegó buscando un trabajo de oficina poco popular que nadie buscaba, busco a una persona haciéndolo gratis y realizando actos peligrosos en las Oscuridades para salvar a empleados que ni siquiera conocía.
«Está loco».
Normalmente, me habría reído de él por ser tan pusilánime, pero extrañamente, esta vez no pude hacerlo.
Tiiing~
Un sonido metálico claro resonó.
Extrañamente, sus pensamientos se aclaran. Y de pronto…
Pensó que abordaba el problema de frente. Rompiendo los métodos ya establecidos y que eran cómodos, a los que ya se había acostumbrado.
Y de forma curiosa…
Esas decisiones tan insensatas le parecían un poco… impresionantes.
—…
—…
—Bueno, acepto.
—¡Gracias!
Kim Soleum hizo varias reverencias como para agradecer a los empleados que, por alguna razón, habían guardado silencio, y luego se marchó.
—Entonces los veré a la salida.
Luego, se acercó a la subgerente Eun Haje, que observaba la escena con la boca abierta y una expresión sombría.
—Subgerente.
Ella sentía un fuerte dolor de cabeza.
«Este chico es demasiado bueno. Demasiado sincero.»
Era el miembro más joven e inteligente, pero ese es su clara desventaja.
Era el tipo perfecto que se agotaba a sí mismo o se desmoronaba.
Estaba tan desesperado por salvar a sus compañeros que incluso llegó a decir tonterías sobre que el objeto le pertenecía a uno de ellos, pero esta vez, realmente llevó a cabo una estupidez mayor.
—Tú… tú de verdad…
Kim Soleum bajó la voz y habló rápido:
—Es mentira.
—…
Ah.
—Solo estaba provocando un poco para ganar tiempo.
Por un momento, Eun Haje casi olvidó que estaba a punto de morir, pero apenas logró reaccionar:
—… ¿Dices que estabas ganando tiempo?
—Sí.
—Hah… Oye, espera. Si piensas hacer algo mientras ganas tiempo, mejor no lo hagas. Es perfecto para morir…
—¿Y si aun así lo hacemos?
—¡…!
—Nosotros lo haremos pase lo que pase… Y si usted coopera, las probabilidades de éxito serán más altas, subgerente.
¡Este… maldito mocoso testarudo!
Eun Haje apretó los dientes.
—Oye. Ya dije que yo me encargaría.
—No puedo creer en eso… Usted ya se ha rendido. Está preparada para morir.
—…
Además, es perceptivo.
«Uf.»
—…No es que no haya pensado en intentar algo. —Al final, el subgerente Eun Haje lo confesó.
Aquello que no había dicho para no dar falsas esperanzas a los subordinados.
—Sabes que en esta historia de terror imponen todo tipo de reglas a los que atrapan como ‘nuevos profesores’, ¿verdad? Pero, ¿sabes quién es el único comodín?
—…Eso..
—Es el ‘Ahorcado’.
Eun Haje sonrió de lado.
—Soy yo.
Aunque insultara o se golpeara la cabeza contra la pared hasta hacer un agujero, no recibía castigo.
—El problema es que aun así no puedo mover el cuerpo. —Eun Haje señaló con la mirada las cuerdas que lo ataban—. Pero… dicho al revés, significa que por encima del cuello puedo hacer lo que quiera.
—¡…!
Claro, la probabilidad de que algo funcione es extremadamente baja.
Eun Haje habló con calma, sin mostrar nada:
—¿Lo entiendes? Este punto débil solo puedo explotarlo yo una y otra vez. Y no recibiré castigo. Así que ustedes, que sí están sujetos a castigo, quédense sentados y…
Los ojos de Kim Soleum brillaron.
—Usaremos ese punto débil de la forma que maximice las probabilidades de supervivencia.
—¿Qué?
—A partir de ahora, por favor, recuerde exactamente lo que le voy a decir.
Kim Soleum explicó de forma clara, precisa y sencilla lo que Eun Haje debía hacer.
Es decir…
—¡…!
—…Eso es todo.
Y Eun Haje sintió como si le hubieran arrojado agua helada.
¿De verdad van a hacer eso?
—Nosotros iremos a preparar todo. Nos vemos en un momento.
—¡Oye!
Espera.
—¡¡¡Noru!!! ¡¡¡Tejón!!! ¡Malditos…!
Pero los dos ya habían salido de la sala de juegos.
—¡Oigan! ¡Vuelvan!
*** ** ***
«Uf.»
Parece que lo de ganar tiempo funcionó.
Estoy caminando por el pasillo del jardín infantil junto con el supervisor Park Minseong; está demasiado limpio, colorido y silencioso… lo que lo hace aún más inquietante.
«Apresurémonos.»
Con los testimonios del supervisor y la subgerente, todo se volvía más claro. La ansiedad y la esperanza se alternaban el control.
Incluso en medio de todo eso, el trasfondo de esta maldita historia de terror era espeluznante.
Pero el supervisor Park Minseong, que no parecía tener miedo de nada, me miraba constantemente con preocupación hasta que finalmente preguntó:
—N-Noru… ¿Eso estará bien? Dos mil puntos no son poca cosa… ¿Qué harás si alguien acierta dos veces?
Ah.
Eso…
—Nunca lo lograrán.
—¡…!
Sonreí.
—Si son egoístas y están en una situación de competencia mutua, es absolutamente imposible.
—¿Eh?
—Se sabotearán cada vez que alguien intente acertar.
—¡¡…!!
Según los registros, el tiempo límite por pregunta lo decide la historia de terror: entre 7 y 10 minutos.
Si tomamos lo más conservador, tendrían que agotar ese tiempo completo unas nueve veces.
Entonces, ¿cuál es el mejor escenario?
—Probablemente se mantendrán a raya mutuamente y lucharán hasta el final, pero como no quieren que las penalizaciones se acumulen para todos, es probable que alguien imponga una condición e intente cumplirla.
Y la probabilidad de que esa sea la respuesta correcta es bastante pequeña.
«Al final, el tiempo seguirá pasando mientras cada uno soporta la contaminación al menos una vez.»
Además, una vez que la contaminación se acumule, dudarán en lanzar respuestas al azar, lo que retrasará aún más todo.
Entonces…
—Les tomará al menos una hora.
Lo afirmé con seguridad.
—Y el premio no son los dos mil puntos en sí, sino lo que se puede comprar con ellos, así que es difícil dividirlo entre varios.
Formar alianzas para repartirse tampoco es sencillo, y confiar en promesas verbales de repartir equitativamente es complicado.
«Si a mí me creyeron solo con palabras… fue únicamente gracias al Corazón de Plata.»
¡Mejor que nunca lo descubran!, continué hablando, intentando ni siquiera ser consciente de mis bolsillos.
—Así que no se preocupe. Primero debemos salvar a la subgerente.
—…
Bajo la máscara del supervisor, se notó una emoción contenida, pero al darse cuenta de que no había tiempo, la reprimió rápidamente para tranquilizarse.
—Tienes razón. ¡Vamos! Ah, ya llegamos.
—Sí.
Era momento de empezar.
«Uf.»
Nos sentamos en el suelo, en un lugar adecuado.
Era el espacio más grande del jardín infantil.
[Sala de juegos]
Intenté todo lo posible por no mirar directamente al frente.
Ante nosotros había… una piscina de pelotas colorida, decorada con flores y mariposas, y una tarima.
Pero sobre esa tarima alegre…
Había dos trozos de carne colocados sin sentido.
Pierna izquierda. Pie derecho.
Partes del cuerpo de Eun Haje.
«…»
No sabía si era escalofrío, miedo o pura sensación de peligro, pero se me erizó el cabello.
«La horca»
Solo habría una oportunidad.
Aquí… teníamos que aprovecharla.