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Zhang Zijie había estado pasando por una racha de mierda últimamente.
Al no haber logrado entrar en la universidad, esperaba usar las conexiones de Chen Yun para conseguir un trabajo decente, pero quién iba a imaginar que el otro nunca tuvo esa intención, limitándose solo a soltarle algunas sobras de vez en cuando. Ahora no le quedaba más remedio que ayudar en el taller mecánico de su padre, y ocasionalmente seguir a Chen Yun para mezclarse en lugares de la alta sociedad. Cuando tenía suerte, incluso podía compartir un copa con alguna estrella de tercera categoría en una cabina privada, y su vida podía considerarse bastante cómoda.
Sin embargo, últimamente los problemas no paraban de llegar.
Todo empezó con un tipo que vino a reparar su moto, con un aspecto rudo y difícil de tratar. El sujeto afirmó que la moto no había quedado bien reparada y trajo a varios tipos altos y corpulentos para armar un alboroto. Zhang Zijie no tuvo más remedio que pagar para evitar más desastres.
Pero después, incidentes similares ocurrieron uno tras otro, todos con dueños de motos, que a la menor discrepancia se iban a los golpes, sin temer ninguno a los problemas, lo cual era física y mentalmente agotador. Estaba sumamente ansioso, y el solo ver a alguien en moto le daba pavor, deseando buscar a un Buda para rezarle.
—¡No lo soporto más! ¿De dónde salieron estos viejos criminales? ¡Esto no se termina nunca!
Apenas había terminado de maldecir, cuando entró una llamada. Zhang Zijie miró el teléfono e inmediatamente contestó con sumo respeto: —¿Diga? Yang-ge, hola.
El que llamaba era Yang Xi, su familia tenía cierta influencia y era dueño de cuatro bares y dos livehouses en Beijing, todos negocios muy exitosos. Hace poco le chocaron el coche y por recomendación de Chen Yun, lo llevó a su taller; lo cual podría considerarse como un favor a su negocio.
—No, por favor, sería una molestia para usted. Yo mismo le llevaré el coche. ¿Sigue siendo en la Isla de los Sueños, verdad?
Isla de los Sueños era uno de los dos livehouses, un lugar muy famoso en el distrito de Xicheng donde se reunían los fanáticos del rock.
Zhang Zijie sacó las llaves del coche, se roció un poco de perfume y solo entonces se atrevió a subir a ese coche de lujo.
—No hay prisa, no hay prisa, ¡estaré allí en media hora!
El tráfico estaba horrible, así que tardó casi cuarenta minutos en llegar. Cuando Zhang Zijie estacionó, estaba empapado en sudor. Se dio cuenta de que dentro de la livehouse estaba aún más congestionado que afuera, y la gente que hacía fila rodeaba el lugar, sin dejar ningún espacio.
Entró al patio interior con las llaves y se encontró con Yang Xi tomando té con alguien. No sabía si sentarse o quedarse de pie, hasta que Yang Xi le escuchó y le dijo cortésmente: —Xiao Zhang, ya estás aquí, gracias por la molestia.
Un joven al lado de Yang Xi tomó las llaves.
—Es usted demasiado cortés, esto está muy animado —dijo él sonriendo mientras se secaba el sudor—. ¿Hay alguna presentación hoy? ¿Qué banda toca?
—¿Qué presentación? Hace poco negociamos una colaboración para un concurso de bandas, y hoy son las audiciones aquí. Hay unas diez bandas, es algo así como un pequeño festival. —Yang Xi señaló con la barbilla una lista sobre la mesa—. Estamos decidiendo el orden de presentación.
Zhang Zijie se acercó sonriente para echar un vistazo. Juró que fue solo una ojeada, pero fue como si le hubiera caído un rayo, dejándolo congelado en su sitio.
— ¿Qué pasa? —Yang Xi, al verlo así, se divirtió—. ¿Hay algún conocido?
—¿Ah? Esto… —Zhang Zijie recobró el sentido, hizo una pausa y señaló un nombre en el papel—: Es… esta persona, ¿tienen alguna foto?
—No, ¿para qué querríamos fotos de una banda? Esto no es un casting de actores.
Yang Xi miró al nombre que señalaba. El nombre era realmente fácil de recordar, lo había visto de pasada al pasar lista.
—Este. El chico tiene una apariencia impresionante, sus ojos son realmente hermosos, parece mestizo.
—Ojos… —Zhang Zijie captó la palabra clave—. ¿Sus ojos son de un color muy claro?
—Sí, marrón claro, casi grisáceos, bajo el sol son traslúcidos y brillantes. ¿Lo conoces?
Realmente era él.
—Si, es un antiguo compañero de clase.
—¿Compañero? Deben de llevarse bien—, Yang Xi sonrió—. ¿Por qué no te quedas a ver el concurso? Haré que te den una pulsera para que puedas entrar.
—Ah, gracias—. Zhang Zijie sonrió superficialmente y siguió al asistente. En el camino, puso la excusa de ir al baño y llamó a Chen Yun.
Por el tono al otro lado de la línea, era evidente que Chen Yun no sabía nada de esto, a pesar de que su familia era el principal inversor de este concurso.
Chen Yun incluso se rió de la ira.
—¿Tocar en una banda? ¿Todavía se atreve a tener sueños así?
Pidió que le pasaran el teléfono a Yang Xi, y Zhang Zijie obedeció dócilmente. Yang Xi era diez años mayor que ellos y tenía contactos sólidos, e incluso Chen Yun lo llamaba “ge” al verlo.
No podía oír lo que Chen Yun decía por teléfono, pero vio como Yang Xi entrecerraba los ojos y respondía sonriendo: —¿Eliminarlo? Yo solo proporciono el lugar, hermanito, no me compliques las cosas.
Mientras los dos hablaban, Zhang Zijie se distrajo, pensando inexplicablemente en la última vez que vio a Nan Yi.
Aquel chico reservado que antes no decía ni una palabra por más que lo acosaran, ese día se lanzó encima de Chen Yun como un perro rabioso. Sin decir nada, solo lanzaba puñetazos con la cabeza baja, cada uno más fuerte que el anterior, con la cara salpicada de sangre, casi arrancándole el brazo.
En ese momento ni siquiera lo habían molestado tanto, solo lo vieron con esa cara de mala suerte y se burlaron diciendo: —Se te murió alguien de tu familia, ¿Qué pasa con esa cara de funeral?—, y no hicieron nada más. No supieron cómo fue que se volvió loco y derribó a siete u ocho personas él solo. Casi pierden la vida en el callejón detrás de la puerta de la escuela.
Incluso ahora le daba escalofríos recordarlo. Fue la primera vez que supo que ese loco peleaba como si no le importara morir.
Más tarde, Nan Yi recibió una sanción disciplinaria y se transfirió de escuela. Se decía que se había ido a Gangcheng. Todavía recordaba que en ese entonces un profesor dijo que, para alguien con calificaciones tan sobresalientes como las suyas, incluso si causaba problemas, habría escuelas peleándose por él.
Si era tan bueno estudiando, ¿qué hacía ahora metido en una banda?
—Te daré el gusto poniéndoles algunas pequeñas trabas, no es gran cosa después de todo. Pero en cuanto al resultado del concurso, pídeselo a tu padre.
Zhang Zijie observó la situación, pensando que este hombre solo era amable en la superficie y no era tan cercano a Chen Yun, si no, ¿cómo podría decir algo así?
Públicamente, Chen Yun era el “príncipe heredero” de Chenghong, pero en privado todavía tenía que medir las emociones de su padre, y las palizas eran algo común. Sin mencionar que últimamente se estaba escondiendo de su padre debido a sus propios asuntos turbios.
—¿Por qué eres tan obstinado? ¿Ni siquiera esto te basta? —Yang Xi sonrió mostrando los dientes—. Tal vez el chico solo tiene una cara bonita. Las otras bandas de hoy llevan años en esto y tienen su base de fans. Para unos novatos que acaban de juntarse, me parece que están destinados a ser carne de cañón.
Al colgar el teléfono, Yang Xi lanzó el móvil al regazo de Zhang Zijie y dijo sonriente: —Este joven maestro solo piensa en causar problemas en territorio ajeno.
Dicho esto, hizo unos garabatos con un bolígrafo en la lista y la palmeó en el pecho del asistente.
Zhang Zijie no se atrevió a hablar, se limitó a sonreír y al ver que no decía nada más, se relajó. Siguió al asistente por pasillos serpenteantes hasta llegar al segundo piso.
Las bandas participantes fueron instaladas allí. Había demasiada gente, el lugar era un caos y algunos mánager de las bandas discutían con el personal.
El asistente se acercó, agarró a alguien que llevaba una credencial colgada en el cuello y le entregó la nueva lista de orden mientras le susurraba algo al oído. El hombre hizo un gesto con los ojos, tomó la lista original de manos de un colega y metió la nueva, diciendo simplemente: —Hágase según esto.
Había un gran bullicio con gente cargando instrumentos. Zhang Zijie miró a su alrededor, su vista se posó en un rincón y los músculos de todo su cuerpo se congelaron por un segundo.
¡Realmente era Nan Yi!
¿Cómo había crecido tanto? En la secundaria era tan bajo, y en solo unos años ahora debía medir más de un metro ochenta.
Si no fuera porque sus ojos eran tan especiales, no se habría atrevido a reconocerlo de un vistazo.
Una sensación de humillación brotó como una tormenta. Zhang Zijie maldijo en voz baja y pasó la lengua por el interior de su boca. Los dos dientes que había perdido hace tiempo ya habían sido arreglados, pero ahora le dolían levemente. En aquel entonces casi le rompen las costillas, y estuvo en cama medio mes, con su propio padre regañándolo hasta la muerte. Recordaba todo eso perfectamente.
Maldita sea, ese loco.
En el segundo piso, una ventana estaba entreabierta. Nan Yi estaba de pie junto a ella, mirando hacia abajo a la multitud que hacía fila, confirmando la hora una vez más.
En algún momento, una banda se apretujó a su lado. Cinco personas apiñadas juntas, una de ellas cargaba un acordeón, seguramente tocaban folk.
—De verdad nos toca abrir—. El que hablaba era precisamente el del acordeón, con las cejas caídas suspirando profundamente—. Maldita sea, qué mala suerte tenemos.
Abrir el espectáculo era, en efecto, una mala noticia, pensó Nan Yi, especialmente para una banda de folk que difícilmente lograría encender al público. Era, sin duda, llover sobre mojado.
Crazy Band había adoptado el formato de livehouse desde las audiciones. Aunque se llamaban audiciones, en realidad se parecían más a un pequeño festival. Con tanta gente, incluyendo algunas bandas populares con cierta fama, la noticia de la competencia había emocionado a los fans, quienes se peleaban por comprar entradas a precios de reventa para entrar.
Lo más importante era que ellos tenían poder de voto: las pulseras que cada persona llevaba tenían tres oportunidades de encenderse durante la actuación, sin posibilidad de repetir. Es decir, los oyentes tenían derecho a elegir a tres de las doce bandas para otorgarles sus valiosos tres votos.
Las audiciones se dividían en cinco regiones: Beijing, Shanghái, Guangzhou, Wuhan y Chengdu. En la región de Beijing había dos livehouses para las audiciones, y en cada sesión solo pasaban los dos primeros puestos. Por lo tanto, esos votos bajo el escenario tenían el poder de vida o muerte sobre la clasificación de las bandas.
Por eso, algunos fans ya habían planeado su estrategia: votarían solo por su banda favorita, y dejarían los otros dos votos sin usar.
Así que, de forma muy realista, cuanto más temprano saliera una banda, más cautelosos serían los fans al votar y más fácil sería que terminaran siendo carne de cañón.
Incluso dejando de lado las votaciones, y tomándolo simplemente como si fuera un concierto normal, aparte de las bandas de rock famosas que ya tenían su base de fans, que otras bandas pequeñas abrieran el show equivalía a “telonear”. Pocos venían realmente para verlos; los fans abajo solo tendrían caras frías, jugarían con sus móviles, tomarían fotos del show para subirlas a Moments y con los brazos cruzados preguntarían impacientes: ¿Cuándo saldrán por fin sus bandas favoritas?
Esa era la realidad.
Nan Yi no siguió escuchando los lamentos de la banda de al lado. Miró solo hacia la ventana. Cada vez había más gente, y la fila para entrar casi daba dos vueltas al lugar.
—¿Qué estás mirando?
Nan Yi se volvió y vio a Yan Ji, que regresaba de entre la multitud y dijo: —Nada, solo miraba.
Yan Ji se puso a su lado y también miró hacia abajo. Había un conflicto entre los fans en la fila. El personal intentaba mediar, pero la tensión estaba a punto de estallar en ambos lados, se insultaban ferozmente a casi nada de pelearse.
—Hay un problema con la organización del lugar. Se supone que ya deberían estar revisando las entradas para ingresar, pero todavía están haciendo fila—. Nan Yi miraba con indiferencia, como si fuera un simple espectador y no alguien que estaba a punto de subir al escenario.
—Justo fui a preguntar sobre eso—. Yan Ji realmente no podía entender el modo de trabajo del lugar—. Dicen que hubo un problema con las máquinas de escaneo de entradas, sumado a un error en la guía de la fila. Originalmente estaban en una sola fila, pero luego el personal trajo a los de atrás hacia adelante para forzar dos filas. Algunos sintieron que era injusto y empezaron a discutir. Parece que no tienen ningún plan de contingencia, y solo dejan que la situación se salga de control.
Nan Yi dejó de mirar. —Tantas emociones negativas acumuladas estallaran en cuando entren. Solo de pensarlo, ya es un problema.
Justo mientras hablaban, Chi Zhiyang apareció corriendo entre la multitud a un lado. Llegó frente a ellos y sin aliento, maldijo primero: —¡Joder!
— ¿Qué pasa? —Yan Ji le ofreció agua—. Habla despacio.
Chi Zhiyang no la tomó y directamente se erizó como un gato enfadado. Su voz fue tan alta que todos en la sala se volvieron a mirarlos.
—¡Despacio una mierda! ¡Cambiaron el orden de las actuaciones!
Nan Yi preguntó: —¿Nos adelantaron o nos retrasaron?
Chi Zhiyang estaba tan furioso que parecía querer golpear la pared.
—¡Ni lo menciones! ¡Ahora abriremos el show!
✦· ─ · ‧₊˚♪ 𝄞₊˚⊹ · ─ ·✦
El autor tiene algo que decir:
Pequeño teatro sobre las alturas de Hengke:
[Pregunta preparada posteriormente por el equipo del programa: ¿Podrían decirnos cuál es su estatura?]
Qin Yiyu: Hace unos años medía 1.87 cm, pero últimamente al dormir siento algo raro, y me despierto con el cuerpo adolorido. ¡Deben ser dolores del crecimiento! Mañana voy a medirme de nuevo, ¡seguro crecí!
Nan Yi (el único que lo sabe): … (Que te duela el cuerpo al despertar no tiene nada que ver con crecer, te lo buscaste tú solo).
Chi Zhiyang: El tercer príncipe ha vuelto a crecer1. (pone los ojos en blanco)
Yan Ji (divertido): Puajajá
Qin Yiyu: No te desanimes. Si te atas esa trenza hacia arriba como un cañón, quizás puedas alcanzar la altura de este príncipe. (sonrisa).
.
Nan Yi: Actualmente mido 1.83 cm.
Qin Yiyu: ¡La mayor parte de eso deben ser piernas!
Yan Ji: Escuche decir a Xiao Yang que antes no eras muy alto, ¿creciste de repente?
Chi Zhiyang (en shock): ¡¿Cómo pudiste traicionarme?!
Nan Yi: Después empecé a beber leche como si fuera agua (principalmente porque no quería ser mucho más bajo que Qin Yiyu. Echo un vistazo a la actual diferencia de altura con él y siento que aún había esperanzas de igualarlo)
Yan Ji: Yo ahora mido 1.84 cm.
Chi Zhiyang: ¡Pero a simple vista pareces muy alto y tienes los hombros tan anchos! ¿Por qué?
Nan Yi: Claramente tiene señales de que hace ejercicio.
Qin Yiyu: ¿Y yo no? (le da un codazo a Nan Yi, preparándose para levantarse la camisa y mostrarle sus abdominales)
Chi Zhiyang: Xiao Yi no ve muy bien, déjame ver por él (entrecierra los ojos) Lo siento, estoy ciego.
Qin Yiyu (baja rápidamente la camisa que estaba a punto de levantar): No se los muestro a los ciegos.
Chi Zhiyang (con el pecho inflado): ¡Me toca! ¡Mido1.80 cm!
Qin Yiyu: ¡No mientas! La última vez vi tu registro de pruebas físicas y claramente mides 179.6 cm! Te faltan 0.4 centímetros.
Nan Yi & Yan Ji: ¿Tan preciso? Me encanta (Quieren saber dónde te midieron)
Chi Zhiyang: Qin Yiyu, te voy a matar… (rechinando los dientes)
Qin Yiyu: Quienes matan a menudo saben que es fácil matar, pero desmembrar es difícil. Con tu altura de 179.6 cm, será difícil desmembrar a un gege de 187 cm, ¿no? (guiño)
Nan Yi: No te escondas detrás de mí (mareado por la persecución en círculos entre Qin Yiyu y Chi Zhiyang)