Jajaja es un bebe
—Si tú no puedes moverte, basta con que yo te lleve en brazos. ¿Las medicinas? Me da igual si tengo que saquear hospitales o farmacias, me las arreglaré para conseguirlas como sea.
—…
—Así que no digas tonterías. Sabes perfectamente cuánto te quiero…, cuánto te queremos, ¿cómo puedes decir algo semejante?
Con el rostro completamente desencajado, Baek Hyun-woo lucía una expresión de sincero dolor. Solo entonces me di cuenta de que mis palabras habían sido un rechazo a su afecto y no me quedó más remedio que agachar profundamente la cabeza, sumido en la culpa, la vergüenza y la gratitud.
—… Lo siento.
La disculpa que logré articular a duras penas fue tan tenue que no se habría oído de no prestar mucha atención. Baek Hyun-woo pareció querer decir algo más al entreabrir los labios, pero terminó sellando el momento con un profundo suspiro.
—Pase lo que pase, quédate a mi lado. Recuerda que estar a mi lado es el lugar más seguro.
—Sí.
—Bien.
Sonriendo ampliamente, me despeinó el cabello con ímpetu y me hizo un gesto con la cabeza indicándome que fuera a traer la ropa rápidamente. Me di la vuelta de inmediato y me dirigí a la habitación de los otros dos.
Dijo que empacara ropa delgada, ¿verdad?
Aunque no entendía por qué debía ser así, supuse que tendría sus razones, por lo que llené la bolsa hasta el tope con prendas que, aunque delgadas, parecieran lo más resistentes posible.
—Ya junté todo.
Al salir a la sala cargando la bolsa, que se sentía un poco pesada, mi hermano, que también parecía haber terminado sus preparativos, me hizo una seña con la mano y dijo:
—Tómate las medicinas y vámonos.
La gran cantidad de pastillas de siempre me dejó un sentimiento complejo. Hasta hace apenas unas horas no me importaba cuántas medicinas tomara, pero ahora me sentía un poco desamparado preguntándome cómo lograría conseguir todo esto en el futuro.
—Ven aquí.
—Puedo ponérmelo yo solo.
—Es que quiero hacerlo yo.
Mientras tanto, Baek Hyun-woo trajo mi abrigo, me lo puso y me ató los cordones de los zapatos con firmeza.
—Listo.
Levantándose de su sitio, me echó una mirada de arriba abajo y asintió, satisfecho.
Ahora de verdad vamos a salir.
Es la primera vez que la puerta de entrada, que veía a diario, se siente como algo completamente desconocido. Al no poder calmar el temblor desgarrador de mi cuerpo y aferrarme al borde de mi ropa, Baek Hyun-woo tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos con fuerza para tranquilizarme.
—¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?
—… Un poco.
—¿De qué tienes miedo si estás con tu hyung?
¿Sabrá la persona que dice eso que también está temblando sutilmente?
Por esa razón, en lugar de sentir vergüenza o quejarme diciendo que ya soy mayor, lo único que pude hacer fue apretar su mano con la misma fuerza.
—Nunca te separes de mi lado.
—Sí.
—Aunque tengas miedo, solo debes mirarme a mí, ¿de acuerdo?
—Entendido.
Clic.
Al mismo tiempo que se abría la puerta de entrada, sopló el viento. El aire del exterior, que siempre me había parecido tan fresco, tenía ahora un olor desagradable y metálico a sangre.
Pase lo que pase, tendré que afrontarlo.
Con ese juramento en mente, grabé en mis ojos la espalda firme de Baek Hyun-woo, que avanzaba delante de mí. Anhelando desde lo más profundo de mi corazón poder contemplar esa espalda durante mucho, mucho tiempo.
* * *
Ciertamente, lo había jurado así, pero para mi vergüenza, ninguna de las situaciones que me preocupaban llegó a suceder.
Para ser precisos, sería más correcto considerar que cualquier peligro se resolvía de antemano antes de que tuviéramos que actuar o tomar una decisión.
Por ejemplo, que un cartel o un ladrillo cayera justo encima de un zombi que venía corriendo y le aplastara la cabeza o que un conductor chiflado, que atropellaba a la gente al azar aprovechándose del caos, se estrellara repentinamente contra una gasolinera justo delante de nuestros ojos para suicidarse…
—¡Entreguen todo lo que tengan, ghk! ¡A-Aaaaaagh!
—¡Kaaaaaah!
—Sálvenme, sálvenme, sálv… Geu-reu-reuk…
—Shh, no mires.
Sí, justo como recién: cada vez que aparecían personas amenazándonos y tomándonos como objetivo, un zombi salía de la nada y cazaba a los humanos, salvándonos involuntariamente; me refería a esta clase de acontecimientos estrafalarios en los que no sabías si estar agradecido o considerarlo algo horripilante.
—Vayamos por aquí.
Baek Hyun-woo también mostró agitación como si no pudiera comprender la situación, pero hizo un esfuerzo por mantener la calma y me guio hacia un callejón.
—Aunque sea un poco incómodo, será mejor que tomemos un desvío. ¿No te duelen las piernas?
—Estoy bien.
En realidad, me dolían mucho y estaba agotado. Por la espalda, el sudor ya me chorreaba a mares y la cabeza me dolía al punto de estallarme. Con el corazón en la mano, quería pedirle que descansáramos un poco, pero no podía hacerlo, y es que solo habían pasado tres horas desde que salimos de casa.
Nos habíamos retrasado caminando para esquivar tanto a los zombis como a las personas, por lo que ni siquiera habíamos logrado salir de la ciudad. Si descansábamos cada vez que me cansaba, era evidente que nos llevaría toda una semana tan solo escapar de este lugar.
Sabía que no me quedaba más remedio que depender de mi hyung en esta situación, pero aun así no quería ser una carga desde tan pronto.
—Dices que estás bien, pero veo que te están temblando las piernas.
—… No es para tanto.
Cuando le respondí mirándolo de reojo con fastidio, Baek Hyun-woo dejó escapar una risa ahogada, se pasó la bolsa hacia adelante para cargarla al pecho y se acuclilló ofreciéndome su espalda.
—Súbete a mi espalda.
—Te digo que no es para tanto…
—Rápido.
—Si ya estás cargando la bolsa…
—No me hagas repetirlo dos o tres veces.
Su actitud dejaba en claro que no daría ni un solo paso desde aquí si no me subía a su espalda, de modo que no me quedó más remedio que subirme.
—Si te cansas, avísame, ¿de acuerdo?
—Cansarme de qué, si no eres más que puros huesos.
Soltando una risita burlona, se levantó de su sitio y echó a andar como si nada. Si daba la más mínima señal de cansancio pensaba pedirle que me bajara, pero, por el contrario, parecía ir incluso más rápido que cuando yo caminaba.
—Afloja el cuerpo; si estás rígido y tenso así, a tu hyung le cuesta más.
—Ah, sí, sí.
Incluso echó a correr, pero lejos de que la respiración de Baek Hyun-woo se volviera pesada, no le cayó ni una sola gota de sudor. Fue solo entonces cuando solté un poco la culpa y eché un vistazo alrededor.
Al salir del callejón e ir un poco más hacia arriba, la ciudad se veía con total claridad. Ese hogar que, aunque siempre fuera ruidoso y caótico, me gustaba porque olía a vida humana, ahora no era más que un verdadero infierno.
Gritos desgarradores y súplicas que brotaban de todas partes, un hedor metálico a sangre que se sentía cada vez que soplaba el viento…
—En lo posible, será mejor evitar la ciudad. Aunque el clima se ha vuelto bastante fresco, pasados tres días el olor a cadáveres retumbará por todos lados.
—¿Vamos a seguir caminando?
—Sí, sea como sea, no hay nada bueno en llamar la atención.
—Ya veo…
—Aun así, estar juntos así, se siente como si estuviéramos de viaje, así que me gusta. ¿Tú qué opinas?
¡Kaaaaagh…!
A pesar de que a lo lejos resonaba el grito desgarrador de alguien, Baek Hyun-woo me lo preguntó sonriendo alegremente. Sé que lo hace para tranquilizarme, pero ¿no es un poco descabellado considerar esto como un viaje?
—Sí, es verdad.
Sin embargo, para mí, mi hermano mayor era más importante. Lo siento por la persona que gritó, pero no se puede evitar. Ya rezaré por tu descanso en mi corazón, así que tú también nace en un buen lugar en tu próxima vida.
De todos modos, una vez que me calmé, las dudas no pudieron evitar volver a surgir. Zombis… ¿Por qué demonios aparecieron zombis en este mundo? Además, ¿tiene sentido que aparecieran de forma simultánea en todo el país hasta el punto de ser imposible de controlar?
Hasta el momento en que salimos por completo de la ciudad, no vimos ni a un solo soldado, policía o bombero, por lo que todo indica que el país efectivamente ha colapsado. Ahora lo que me da curiosidad es si en otros países también aparecieron zombis.
—¿Estarán bien en el extranjero?
—No, si no es peor, no será de menos.
—¿Cómo lo sabes?
—… Lo comprobé antes de que se cortara el Internet. Mis compañeros de trabajo también lo comentaron.
Así es cómo la historia de la humanidad llega a su fin. Que el final de haber vivido luchando tan desesperadamente sea un apocalipsis zombi… Ya lo sentí en mi vida anterior, pero la vida es realmente algo vano y vacío.
Bueno, puede que alguien sobreviva y continúe con la historia. Como en las películas o dramas habituales, puede haber humanos con inmunidad y con eso hacer una vacuna… Pero sea lo que sea, como dijo mi hermano, ese ya no será el mundo que conocíamos.
—¿En qué piensas?
—¿Qué va a ser del mundo ahora? ¿Volverá a ser como antes…? Aunque no sea así, ¿cuándo se estabilizará? ¿Cuántos sobrevivirán…?
—…
—¿Qué?
—Nuestro bebé no tiene por qué preocuparse por esas cosas. Se destruya el mundo o no, no va a haber nada que te cause molestias.
—¿A quién llamas bebé? ¿Ah?
—Si vas cargado en la espalda de tu hyung, eres un bebé.
¿Acaso no nos habíamos graduado de ese apodo cuando estaba en la escuela secundaria? Incluso en una situación como esta, me moría de la vergüenza por si alguien nos oía.
—¡Cierra los ojos!
Le estaba gastando una broma rodeándole el cuello a Baek Hyun-woo para apretarlo suavemente y luego soltarlo, cuando él, sin previo aviso, me bajó de un tirón y me gritó con urgencia mientras me estrechaba contra su pecho.
¡Baaaang!
Sin entender qué pasaba, cerré los ojos con fuerza y, junto con un estruendo de explosión colosal que parecía romperme los tímpanos, sopló un viento hirviente y abrasador.
Piiiii…
A la par de un agudo zumbido, mis oídos se quedaron ensordecidos. ¿Qué es esto? ¿Qué demonios pasa? ¡¿Qué es lo que acaba de ocurrir?! Quería abrir los ojos de inmediato para comprobar los alrededores, pero el aire estaba tan caliente que lo único que pude hacer fue encoger el cuerpo al máximo y esconderme en el pecho de Baek Hyun-woo.
Por lo general, si se trata de un ruido de esta magnitud, es porque algo explotó, o explotó… o explotó. No se me ocurre otra cosa. Si hubiera caído una bomba, yo debería haber muerto antes de llegar a sentir este aire. Pero ¿qué hay por aquí que pueda estallar así? ¿Una fábrica? ¿Una explosión de gas?
Ya sea una explosión de gas o una bomba, por favor, si voy a morir, me gustaría morir sin dolor y sin darme cuenta de que he muerto o que ocurra al menos el milagro de que el tiempo retroceda. Si existen la reencarnación y la posesión de cuerpos, ¿cómo no va a haber regresión en el tiempo?
Sé que son palabras que no vienen al caso en esta situación. Sin embargo, si no hacía esto, sentía que me iba a volver loco, así que no tenía opción. Definitivamente, el hecho de que una persona haya vivido mucho tiempo no significa que se vuelva madura. Ciertamente, los adultos que vi en mi vida pasada tampoco eran tan maduros. Incluso las personas de las que se decía que tenían una buena educación y eran inteligentes estaban en ese plan, así que ¿qué tan maduro podría ser yo, que solo he vivido encerrado en casa? Sí, esto es algo natural. Bastante es que no esté gritando y llorando a moco tendido pidiendo que me salven.
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