¡Plac!
Al tiempo que lo que había dentro caía al suelo con un chasquido viscoso, retrocedí por puro reflejo. Aquello, medio disuelto, podrido y hecho una masa deforme, solo al mirarlo con detenimiento revelaba a duras penas una figura humana, por lo que me tomó bastante tiempo darme cuenta de que era un zombi.
—… ¿Es un zombi?
A pesar de haber deducido mentalmente que se trataba de un zombi, como no estaba seguro me acerqué a él y le pregunté. Baek Hyun-woo se puso en cuclillas y, sin la menor importancia, hurgó en el cadáver con las manos desnudas antes de asentir con total calma.
—Aunque no parece que tuviera esta forma originalmente… Da la impresión de que se deterioró aún más tras entrar al capullo, pero no sé si se pudrió de forma natural o si hubo algún otro factor.
—… ¿No serán ambas cosas?
—Podría ser.
Escondido detrás de él, me quedé mirando el cadáver. El rostro estaba tan blando y deshinchado que resultaba imposible reconocer sus facciones, y el pecho y el abdomen parecían pedazos de carne podrida. Lo curioso era que, a pesar de estar tan descompuesto, no despedía ningún olor.
—¿Por qué no huele a nada?
—Quién sabe… Me parece que no nos alcanzará el tiempo para investigar hasta ese punto.
A diferencia de mí, que estaba bastante serio, Baek Hyun-woo no parecía tener el menor interés en profundizar en el asunto. Con rostro indiferente, hurgó el cadáver un par de veces más y le abrió el vientre a lo largo con una navaja. Al ver cómo se filtraba una pus densa que parecía queso derretido, no pude aguantar el asco y hundí la nariz en la ropa de Baek Hyun-woo.
—No tiene huesos ni vísceras.
—¿Se derritieron?
—Probablemente.
—Ugh…
¿Por qué el monstruo capaz de hacer algo así metería a los zombis dentro de un capullo? La razón era tan evidente que ponerse a pensar en ello resultaba casi tonto. Tiré del brazo de mi hermano mientras él seguía hurgando el cadáver sin parar y le dije:
—¿Será para usarlos de alimento?
—Eso no lo sabemos. ¿Por qué? ¿Tienes miedo?
—Claro que tengo miedo… Después de todo, los zombis eran humanos. ¿Acaso eso no significa que al final también podrían devorar personas?
—Eran humanos. No te preocupes demasiado. No todos los hongos son iguales aunque sigan siendo hongos. Míralo de esa forma.
Hongos…
No sé si fue por la metáfora tan imprevista, pero a pesar de lo grave de la situación se me escapó una risita ahogada. Enseguida, sacudí la cabeza para ahuyentar los pensamientos tontos, saqué una toallita antibacterial (de las que Baek Hyun-woo había recogido antes de salir del hospital) y se la extendí.
—Límpiate las manos.
—¿Me las limpias tú?
—¿Qué eres, un niño?
Aunque refunfuñé por pura fachada, le limpié las manos a Baek Hyun-woo con minucioso cuidado. Me daba pena que hubiera tenido que tocar y examinar semejante cosa por mi culpa, así que quería hacer al menos esto por él.
—Puedes hacerlo por encima.
—Di algo que tenga sentido.
Estando en una situación donde ni lavar con jabón sería suficiente, ¿dice que lo haga por encima? Que me diga eso la misma persona que me arma un drama para que me lave las manos cada vez que salgo un momento a la calle me dio tanto coraje que le di un apretón fuerte en el dorso de la mano.
—¿Dices eso estando en medio de una epidemia zombi?
—Mmh, lo siento.
Su voz no sonaba ni un poco arrepentida.
Sin responderle más, me limité a mirarlo de reojo en silencio, solté un suspiro y le solté la mano.
—Ya está.
—Gracias.
Por el simple hecho de haberle limpiado las manos, Baek Hyun-woo actuó como si hubiera recibido un regalo enorme. Cada vez que pasa esto, me da algo de tristeza. Si pudiera hacer más cosas por él habría dejado pasar sus agradecimientos como una exageración, pero me da la impresión de que no espera nada de mí porque sabe que esto es literalmente lo máximo que puedo hacer.
—¿Vas a abrir otros capullos?
Tragándome la amargura, le pregunté con cautela, a lo que Baek Hyun-woo negó con la cabeza rotundamente y respondió:
—No, no creo que haya necesidad de hacerlo.
Si él lo decía, por algo sería. No le pregunté las razones. Tampoco quería forzarlo a hacer algo que yo no era capaz de hacer con mis propias manos.
—¿Nos vamos ya?
—Sí.
Siguiendo a Baek Hyun-woo, que sonreía tan radiantemente que con solo verlo le alegraba a uno el día, salimos lentamente del pueblo. Estaba tenso por si nos topábamos con algún monstruo, pero no se les vio ni la sombra; tal vez eran nocturnos o ya estaban empachados y dormidos.
Al salir del pueblo, tal como había dicho mi hermano, había un río. Sin embargo, el puente que lo cruzaba era bastante alto y resistente, por lo que, por mucho que hubiera crecido el caudal, no parecía que fuera a afectar el trayecto. En efecto, me quedó claro que nos habíamos quedado más tiempo únicamente por mi culpa.
Sintiendo una mezcla de culpa y gratitud, le apreté con fuerza la mano a quien caminaba delante de mí, a lo que Baek Hyun-woo se giró a mirarme con rostro preocupado y preguntó:
—¿Estás cansado? ¿Quieres que te lleve a cuestas?
—Solo te agarré la mano porque quería agarrarla.
—¿Ah, sí? ¿Querías agarrar la mano de tu hermano? Ay, mi Si-hyeon sigue siendo un bebé.
—¡Que no, ah!
Antes de que pudiera protestar, Baek Hyun-woo tiró de la mano que tenía sujeta a la suya y me estrechó entre sus brazos de un solo jalón mientras yo tambaleaba. Ni siquiera me llevó a cuestas; me levantó en vilo y me acomodó sobre su antebrazo como si estuviera arrullando a un niño pequeño, dejándome sin capacidad de reaccionar y con la boca abierta.
—¿Quieres apoyarte en el hombro de hyung y dormir un ratito?
—Ah, ¿por qué te pones así? Todavía puedo caminar con mis propios pies.
—Ya lo sé, pero tu hermano quiere hacer esto, así que no te preocupes.
—A mí no me gust-…
¡Smak!
Me quedé con la boca abierta a mitad de frase. ¿Qué fue eso de recién? ¿Llamar a eso un beso era dejarle demasiado espacio? ¿Acaso me lamió la mejilla? No, ¿eso no fue más bien como si me hubiera succionado? Sin poder salir de mi asombro, me sujeté la mejilla, a lo que Baek Hyun-woo me susurró sonriendo de lo más risueño:
—Qué tierno.
—…
¿Además de darme besos y morderme…, también hace esta clase de cosas? ¿De verdad me está viendo como a un bebé de 20 meses en lugar de a un adulto de 20 años?
—¿Cómo es posible que exista una criatura tan adorable?
¿Acaso se le habrá descompuesto el cerebro? Por mucho que fuera él, nunca antes había actuado así… Miré a mi hermano con los ojos temblorosos. Más allá de su mirada juguetona, se notaba una sinceridad que resultaba imposible de ignorar. Es una broma, ¿verdad?
—N-no te habrás olvidado de que tengo veinte años, ¿verdad?
—¿Por qué? ¿Tampoco es un comportamiento adecuado para alguien de veinte años?
—¡Pues claro que no, soy un adulto! Un hermano mayor agarrando la mejilla de su hermano menor adulto y… y haciendo eso… ¿Eh? ¿Dónde se ha visto un hermano que haga algo así?
—¿Cómo que no? Si buscas bien, de seguro encuentras alguno.
Baek Hyun-woo me tocó suavemente la punta de la nariz con el dedo.
—Además, dices que eres adulto solo de palabra; apenas has vivido veinte años, no es para tanto. Vuelve cuando tengas unos doscientos años y, entonces, diré que mi pequeño hermano por fin se ha convertido en un adulto.
—Eso es lo mismo que decirme que me vas a tratar como a un niño toda la vida.
—¿Mmh?
Cuando le respondí con voz apagada por la rabia e impotencia, él puso una cara de extrañeza por un momento y, luego, fingiendo que recién se daba cuenta, respondió con total desfachatez:
—Ah, es verdad. Los humanos difícilmente llegan a vivir cien años.
—¿Qué pasa con eso? Si alguien te escuchara, pensaría que tú no eres un humano.
—Es que no lo soy.
Por lo visto, ha cambiado su forma de tomarme el pelo. Qué aburrido. Le di un par de palmaditas en el brazo mientras refunfuñaba. Era ridículo estar insistiendo en que era un adulto estando en sus brazos de esa manera, así que le pedí que me bajara, pero él ni se inmutó.
—¿Tanto deseas ser un adulto?
—… Bueno, es algo que he deseado durante mucho tiempo, honestamente.
En mi vida pasada, me dijeron que cuando cumpliera veinte años me dejarían salir al exterior. En esta vida, al cumplir los veinte años, por fin podría curarme de mi enfermedad y llevar una vida normal como los demás. Tampoco es que tuviera grandes quejas de mi vida, pero no quería estar satisfecho quedándome encerrado en casa todo el tiempo.
Lo único que deseaba era viajar solo, salir de fiesta toda la noche, ir a festivales famosos… Hacer esas cosas que en mi vida pasada solo conocí a través de los libros y que, en esta vida, solo había visto por la televisión o Internet.
Sin embargo, si incluso al ir envejeciendo me siguen tratando como a un niño y me tienen que estar protegiendo, jamás podría ni soñar con esas cosas. Quizá por eso estaba respondiendo de forma tan sensible.
—Preferiría que Si-hyeon fuera un bebé para siempre.
—No digas cosas tan espantosas.
—¿Por qué es espantoso? Haa… En el pasado me gustaba que dependieras de mí porque no podías hacer nada solo.
—… Si te oyera alguien, pensaría que ahora sí hago algo.
Hasta ante mis propios ojos yo no era más que una carga. Cuando respondí desanimado, Baek Hyun-woo bajó las cejas soltando un «Vaya, vaya».
—Pero si tú haces muchísimas cosas por ti mismo.
—¿Qué cosas hago?
—Sabes caminar solo, por ejemplo.
¿Y ahora qué clase de respuesta es esta?
Fruncí el ceño pensando que me estaba tomando el pelo otra vez, pero Baek Hyun-woo continuó hablando con total seriedad.
—También sabes ir al baño solo y sabes comer solo. Es más, te duermes bien y te despiertas bien tú solo.
—…
—No sabes cuánta paciencia tengo que tener. Si fuera por mí, me gustaría hacer absolutamente todo por tí.
—…
—Por eso últimamente soy bastante feliz. Puedo llevarte en brazos a todas partes así; a donde sea que vayamos, andamos juntos, y solo comes lo que tu hermano te consigue.
»Además, no puedes dormirte si tu hermano no está contigo. Me divierte seguir durmiéndote y despertarte si me parece que estás teniendo una pesadilla.
En esas palabras añadidas en voz baja se entretejían de forma descarada la felicidad y la alegría. No eran palabras dichas simplemente para consolarme, sino que demostraban que él realmente lo veía de esa manera.
Y yo también decidí aceptar a ese Baek Hyun-woo tal como era. Sinceramente, me desconcertaba un poco, pero si lo pensaba bien, él era uno de los protagonistas masculinos de la novela.
¿Y qué clase de seres eran los protagonistas masculinos?
Ellos traían por defecto una entrega y una obsesión ilógicas e irrazonables. Aunque fuera un personaje egoísta, por las cosas que hacían parecían, literalmente, fundaciones de caridad con patas. El Baek Hyun-woo del libro tampoco se alejaba demasiado de ese molde.
En particular, lo que más me había impresionado fue cuando la protagonista femenina rechazó que le pusiera un chófer diciendo que podía tomar un taxi, y él fue y fundó una compañía de taxis entera solo para tener siempre un taxi listo en las rutas por donde ella se movía.
Cuando la protagonista femenina se enfermaba, Baek Hyun-woo era exactamente del tipo que, mientras se compadecía de ella, se alegraba internamente de que no pudiera salir a ninguna parte y se quedara en la cama dependiendo únicamente de sus cuidados.
Ahora que habían aparecido los zombis, sabía que era mejor trazar una línea y separar la novela de la realidad…, pero de todos modos, esa personalidad suya no iba a irse a ninguna parte. Y, aunque no estuviera del todo seguro, puede que incluso con el mundo en este estado él terminara conociendo a la protagonista femenina.
«Cuando eso pase, a fin de cuentas toda esa atención se desviará hacia ella.»
Además, tampoco es que me estuviera diciendo que me amaba, solo me estaba tratando como a una criaturita tierna. Solté un largo suspiro como un hermano menor agotado por el exceso de sobreprotección y dejé mi cuerpo completamente flojo.
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