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En estos días, era posible decir que el Cuartel General del Ejército Imperial había recuperado su estabilidad y equilibrio después de resolverse la vacante inesperada de Capitán. Sin embargo, como dice el refrán, de lejos es una comedia y de cerca una tragedia, ya que si te tomabas la molestia de observar a profundidad, no estaba del todo tranquilo.

La increíble cantidad de monstruos que aparecían en las principales zonas montañosas que rodeaban la capital aún no se había resuelto.

Era un hecho conocido que, en ciertos períodos, la frecuencia de aparición de monstruos aumentaba de manera anormal. Esto había ocurrido muchas veces en el pasado. La energía corrupta y el poder mágico que poseían estos seres, solían atraer a otros de su misma especie, por lo que las malas vibraciones seguían acumulándose y convocando a más criaturas. Era, como se suele decir, un círculo vicioso que se repetía una y otra vez.

En el mundo mágico, este fenómeno a veces se llama el “Ciclo Monstrum”. Esto no se consideraba muy peligroso porque era un fenómeno que desaparecería naturalmente con el tiempo si los monstruos se subyugaban con rapidez y de forma continua. Y también, la mayoría de los monstruos que aparecían eran de nivel bajo o medio.

Pero el Ejército Imperial había estado sufriendo el peso de este ciclo durante semanas.

—Últimamente, siento que me he convertido en una máquina de matar monstruos en lugar de un soldado.

—Justo eso iba a decir.

Philip acababa de regresar al Cuartel General a través de la teletransportación, suspirando profundamente. Y a su lado, Milo, un soldado de alto rango de la 1ª. División, también suspiraba profundamente.

—Supongo que solía ser un poco más fácil.

Milo meneó la cabeza y agitó el puño suavemente en el aire.

—Philip, ¿será que me estoy haciendo viejo?

—Aún estás en tu mejor momento, ¿por qué dices algo así?

Philip miró con lástima a Milo, quien parecía querer morir de cansancio a su lado.

Ya que utilizaba principalmente magia de combate cuerpo a cuerpo, siempre estaba a la vanguardia en las batallas contra monstruos. No era exagerado decir que, por supuesto, estaba consumiendo el doble de energía que los demás soldados.

—Al final, creo que es por eso. El papel de la Unidad Especial…

Philip se estremeció ante las palabras de Milo, pero no lo negó.

—Philip, quiero decir, creo que por primera vez, puedo sentir realmente su ausencia.

—¿De qué estás hablando?

—Digo que por primera vez entiendo el peso de la Unidad Especial en nuestro Ejército.

No fue solo Milo quien dijo eso. Philip tenía una personalidad amable, era cortés con sus superiores, era un superior confiable para sus menores y sus colegas confiaban mucho en él. Por eso mismo, conocía a muchas personas de las diferentes divisiones y unidades, y siempre que se unía a sus conversaciones o escuchaba a escondidas sus conversaciones, lo que comúnmente oía era eso.

Nadia había notado que el papel de la Unidad Especial era tan importante.

—Creo que no se trata solo de su papel como Unidad Especial…

—¿Eh?

Milo miró fijamente a Philip, quien hizo una pausa por un momento después de hablar.

—¿No era más importante el papel del ex Capitán Luke?

—…

—¿Por qué… me miras así?

Philip miró a Milo, quien lo miraba fijamente sin decir nada, con una expresión perpleja en su rostro.

—No, no es nada… Solo estoy un poco sorprendido. Es muy incómodo oírte hablar tan bien del ex Capitán Luke.

—Supongo que es algo que nadie quiere escuchar…

Philip intentó contradecirlo, pero no pudo terminar la frase. Ahora Philip, quien solía estar entre los soldados que alardeaban sobre su rol frente a la Unidad Especial, a menudo tenía esos pensamientos de manera natural. Pero cuando alguno de ellos mencionaba algo como “El ex Capitán Luke era increíble, ¿no?”, sentía una inexplicable satisfacción, como si finalmente alguien hubiera entendido lo que llevaba dentro.

—Realmente me pregunto por qué se retiró.

—Nunca pensé que escucharía esas palabras de un fan del Comandante.

Milo se rio. Philip había sido un apasionado admirador de Theo desde que era el Capitán de la 1ª. División. Como resultado, a pesar de que era un soldado de nivel medio, naturalmente asumió el papel de su asistente.

Y por lo mismo, no podía tener buenos sentimientos hacia Luke. Para él, el día cuando Theo derrotó a Luke y asumió el cargo de Comandante no pudo ser más emocionante. Y cuando se enteró de que Luke se había retirado, se sorprendió, pero se sintió más aliviado que otra cosa. Ya que la persona que molestaba a Theo había desaparecido.

Pero nadie hubiera pensado que en tan sólo unos meses después estaría pensando exactamente lo contrario.

—¿No fue porque no consiguió el puesto de Comandante?

—Por eso no entiendo por qué se retiró sin decir nada.

—Piénsalo. Ese tipo siempre había estado causando muchos problemas aquí. Llegó muy lejos, pero al final no le resultó como quería, así que tal vez solo renunció y ya.

Esta fue la razón para el retiro de Luke más discutida. Se decía que no dudó en actuar mal con tal de llegar a la cima, pero como no obtuvo resultados, no le quedó más remedio que renunciar.

—Tienes razón.

Philip también lo pensó así al principio. Pero extrañamente, mientras seguía pensando en ello, la misma extraña pregunta llegaba siempre a su mente.

—Pero, ¿el ex Capitán Luke era realmente una mala persona?

—¿Eh? Eh……

Milo dudó en abrir la boca ante la inesperada pregunta. Si alguien hubiera detenido a cualquier soldado que pasara por allí y le hubiera preguntado eso, habría respondido sin dudar: “¿No es obvio?” y “¿Por qué preguntas tal cosa?”

—No lo sé.

Pero Milo simplemente se rascó la cabeza, sin darse cuenta de que estaba dudando y no podía hablar con la seguridad de siempre.

En ese momento, los otros miembros de la 1ª. División que habían estado caminando adelante se detuvieron de repente y saludaron. Philip y Milo también levantaron sus manos casi automáticamente para saludar a la autoridad que pasaba.

—¿Regresan de la expedición?

No era otro que Theo.

—¡Sí, así es!

Theo miró a los miembros de la 1ª. División, que parecían exhaustos, y le sonrió levemente a Philip.

—Gracias por su arduo trabajo.

Después de decir esas palabras, Theo siguió caminando tranquilamente por el camino que había planeado tomar. Philip bajó la mano que había levantado a modo de saludo y se quedó mirando fijamente su espalda.

—¿Philip? ¿Qué pasa?

—¿Viste la cara del Comandante? Se veía tan cansado…

—¿Qué? ¿No has escuchado los últimos rumores?

Milo suspiró profundamente y le dio una palmadita a Philip en el hombro.

—Estos días, el cansancio y la sensibilidad del Comandante están por las nubes.

—¿Eh?

Philip abrió los ojos con sorpresa. La razón era obvia: aquellas dos palabras nunca había podido describir a Theo. Claro, ocupaba un alto rango como Comandante, y aunque lo de ‘agotado’ era inevitable… ¿Sensible? Theo actuaba con lógica en cualquier situación, sin dejar traslucir sus emociones. Más allá de eso, ni siquiera era el tipo de persona que se irritaba o perdía los estribos fácilmente. Precisamente por ese temperamento, se había ganado el respeto de innumerables miembros de su equipo.

—Al final de cuentas, el Comandante también es humano. Vámonos. Tenemos que dar nuestro informe a la Capitana Roena, llegaremos tarde.

Theo, que ni siquiera notó la mirada preocupada de Philip, se dirigió al edificio principal como de costumbre. Después de recibir el saludo de Zion y entrar, por alguna razón también fue seguido por él.

—¿Tienes algo que informar?

—Ah, no es eso…

Zion se aclaró la garganta una vez, con un fuerte “Ejem”. Parecía que estaba a punto de decir algo sumamente importante.

—Comandante, ¿sabía usted que nunca ha utilizado su tiempo de vacaciones antes?

—Lo sé. Simplemente no lo he usado antes porque no había necesidad.

Había pasado bastante tiempo desde que Theo había ascendido al puesto de Comandante, pero nunca se había tomado vacaciones. Esto quería decir que hasta ahora había estado corriendo sin descansar.

—Puede que suene grosero, pero el Señor Bale siempre decía que descansar también es parte del trabajo.

Mientras Zion hablaba con una tensa determinación, Theo no podía articular una sola palabra y se limitó a mover ligeramente los labios.

—Hay muchos que están preocupados por usted, Comandante.

Ya era un secreto a voces en toda la organización militar que el aura de Theo había cambiado drásticamente. Si en sus primeros días como Comandante irradiaba una energía vibrante, llegó un punto en que comenzó a volverse irritable. Actuaba como alguien acorralado, como si cada tarea lo asfixiara.

—Estoy preocupando a mis subordinados. Soy un fracaso como superior.

—Nadie cree eso. Todos lo respetan, Comandante. ¿Por qué no se toma un descanso?

Después de todo, ya no estaban en guerra. Aunque el problema de la exterminación de monstruos había surgido, tampoco era que las cosas empeorarían o mejorarían porque el Comandante faltara un día.

—Aunque me tome un descanso, no tengo nada que hacer. Realmente no tengo ningún pasatiempo.

Sin embargo, si permaneciera confinado en la residencia del Duque, Theo seguramente estaría ocupado con asuntos familiares sin descanso.

—¿Y si va a las afueras? Ah, también hay mucho que ver en la Plaza Rudre.

—La Plaza…

Theo comenzó a golpear sus dedos sobre el escritorio, como si estuviera pensando profundamente en algo.

—No quiero ir allí.

De repente, le vino a la mente un recuerdo de su última vez en la Plaza. La Fuente de los Comienzos, los postres de la Calle 3. Y cuando el recuerdo de alguien caminando por la calle con él regresó vívidamente a su mente, Theo rápidamente giró la mirada y desechó el pensamiento.

—Cierto, habrá bastantes personas en la Plaza que lo reconocerían, Comandante.

Como Zion no conocía en detalle las circunstancias de Theo, sólo podía adivinar.

—¿Recomendarías algún lugar en los suburbios?

El rostro de Zion se iluminó abruptamente ante la pregunta de Theo.

—¿Qué tal Erhmen, una de las ciudades al sur de la capital? He oído que últimamente está en auge como destino turístico.

A Theo le resultaba algo familiar Erhmen. Fue en esa zona donde, hace un tiempo, había ido a la Guardia Costera para resolver el caso de una subyugación de monstruos.

—…Lo tendré en cuenta.

Mientras decía eso, Theo tomó uno de los documentos que estaban archivados a un lado. No era otro que el documento de permisos de descanso, donde se detallaban las normas del sistema de licencias disponibles para los soldados.

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