Caelum, llamada Twelin del Oeste, era considerado el segundo mejor lugar para vivir en el Imperio Heinern después de la capital. También se llamaba a esa tierra “la morada de los dioses”, en consonancia con el origen de la palabra “Caelum”, que significa “cielo”.
—¡Vaya, hace tiempo que no estoy aquí!
El lugar al que Luke llegó naturalmente después de bajar del barco fue Herba, una de las ciudades clave de Caelum.
Al caminar hacia la plaza principal de Herba, su visión se llenó de pequeños y lindos edificios que no parecían encajar con la palabra ciudad, flores y paisajes bordados aquí y allá; un escenario verdaderamente acogedor. Las ciudades que componían Caelum generalmente tenían ese tipo de atmósfera. Y las nubes blancas que se fundían con el horizonte, eran la razón por la cual la llamaban la morada de los dioses.
Luke vivió en Herba antes de ingresar a la Academia Militar. El padre de Luke abandonó su hogar poco después de su nacimiento y su madre murió de una enfermedad mientras criaba sola a su pequeño hijo. Ya desde mucho antes de ser adolescente se ganaba la vida por su cuenta, y antes de hacerse adulto se preparó para entrar a la Academia Militar porque quería ganarse la vida dignamente. El día que recibió la notificación de aceptación, descubrió que estaba en el mundo de una novela, por lo que salió de ese lugar con la determinación de seguir su destino exactamente como en la narración.
Y ahora Luke estaba de regreso. De vuelta a casa.
Incluso antes de llegar al final de la historia de Theo, se había preguntado vagamente a dónde debería ir después de terminar su papel y marcharse. Estaba pensando en quedarse en la capital, pero parecía que a menudo se encontraría con soldados imperiales en su camino de ida y vuelta. Theo no fue la excepción, así que decidió que sería mejor evitar situaciones tan incómodas. También deseaba alejarse del centro de la ciudad e ir a un lugar con aire fresco y agua, donde pudiera vivir cómodo y tranquilamente.
La gente puede pensar que ser soldado es un trabajo genial, bien pagado y honorable, pero la realidad es diferente. Como soldado, Luke luchó contra monstruos rutinariamente y mató a innumerables enemigos durante guerras con países extranjeros. Hubo muchas situaciones en las que tuvo que blandir su espada y seguir adelante sin parar a pesar de las muertes de sus compañeros y los gritos de aquellos a quienes no podía salvar en medio del sangriento campo de batalla.
Cuando se daba la orden de despliegue, era esencial tener una mente fuerte para seguir adelante y, de algún modo, dejar de lado la enorme carga y presión. Después de vivir ese tipo de vida durante mucho tiempo, quizás era natural soñar con una vida que fuera completamente opuesta.
Luke caminó un rato por la plaza y luego se acercó a un cochero que esperaba pasajeros. Después de decirle su destino, inmediatamente abrió la puerta y le dijo que entrara.
—Pareces un turista, así que ¿por qué vas al pueblo interior?
El cochero, al reconocer el destino, preparó los caballos y lanzó una pregunta casual. El lugar al que Luke se dirigía era un pueblo tranquilo, todo lo contrario de los sitios frecuentados por turistas.
—Voy a mudarme.
El cochero abrió mucho los ojos antes de darle la bienvenida. Entonces el carruaje se puso en marcha haciendo un ruido estrepitoso. Luke miró hacia afuera a través de la pequeña ventana. Había pasado mucho tiempo desde que estuvo ahí, pero el paisaje de la gran plaza no era muy diferente al de hace tiempo. Incluso sintió una sensación de comodidad total, como si hubiera vuelto a donde todo comenzó.
No supo cuánto tiempo duró el recorrido. Al distanciarse de la plaza, se extendían ante él vastas llanuras y pastizales. Cuando el viento barría los campos verdes, la hierba se agitaba al unísono. Siguiendo aquel sendero verde, al adentrarse un poco más, aparecieron casas agrupadas en desorden.
Luke salió del carruaje y agarró su mochila. Mientras caminaba lentamente hacia el pueblo, los aldeanos que estaban terminando su trabajo afuera miraron a Luke, quien tenía desde un hermoso cabello plateado hasta una apariencia aún más hermosa. Una presencia incongruente emanada desde lejos, que no encajaba con el paisaje rural.
Luke avanzó sin dudarlo, como si conociera bien el camino. En realidad, antes de llegar le preocupaba si sería capaz de avanzar fácilmente, pero sus preocupaciones fueron en vano.
—Oh, todavía está aquí.
Luke, que se había adentrado un poco más, detuvo sus pasos inquietos. Su destino era una casa muy pequeña, destartalada y extremadamente sencilla.
—¿Eres nuevo aquí?
Mientras Luke estaba tranquilamente parado frente a la casa, un aldeano se acercó a él con curiosidad en sus ojos y le habló.
—Sí, acabo de mudarme a esta ciudad.
—¿Te mudas? ¿Y viniste a esta casa?
El aldeano señaló la casa destartalada que Luke estaba mirando.
—Estuvo vacía durante años.
Luke lo sabía bien. Porque era la casa donde vivió antes de irse a la Academia Militar.
—¿Cómo puede una persona de aspecto normal mudarse a un lugar como este? Debe ser un lugar incómodo para vivir.
—Oh, no vine a esta casa.
Luke sonrió mientras agitaba la mano. Entonces el aldeano, inclinó la cabeza confundido. Fue fácil malinterpretarlo cuando dijo que se había mudado mientras miraba la casa.
—Me mudo a la casa detrás de esta.
Los ojos del aldeano se abrieron cuando Luke señaló hacia otro lado con su mano.
En Caelum, había tres ciudades consideradas núcleos vitales. En orden, eran centros de desarrollo minero, manufacturero, y finalmente, ganadero y floricultor.
De esta manera, las ciudades que se desarrollaron dividiendo sus industrias colaboraron entre sí y mantuvieron relaciones estrechas con vínculos basados en la confianza. Y la razón por la que Caelum floreció enormemente y fue llamada la capital de Occidente también fue esta.
El lugar donde nació y creció Luke fue ‘Herba’, donde la producción lechera y la floricultura estaban muy bien desarrolladas, y también era la segunda más próspera de las tres ciudades clave. En Herba también se ubicaba la Rama Militar del Oeste. Por esta razón el nombre de la sede era “Rama Caelum” y a veces “Rama Herba”.
Si retrocedía en la historia de Herba, hubo una familia noble que sentó las bases de la prosperidad de este pueblo. Eran una casa aristocrática que gestionaba un enorme jardín botánico, pero al carecer de herederos, su linaje se extinguió hace mucho tiempo. Su mansión y plantaciones de flores aún permanecían en Herba, y aunque algunos se mudaron allí codiciándolas, mantener una tarea de tal calibre nunca fue fácil.
Al final, todos aquellos que carecían de talento o recursos se marcharon, y el lugar terminó convertido en un sitio abandonado hace años. El precio del terreno ya era caro, por lo que había muy pocas personas dispuestas a mudarse allí en primer lugar.
—Hace mucho tiempo que no vive nadie en esa casa.
Horas después la gente comenzó a reunirse y deambular frente a la antigua mansión del Vizconde, murmurando entre ellos.
—¿No es muy joven? Administrar una granja no es fácil.
—Exacto. Y además vino solo. El precio de este terreno debe ser altísimo también.
Los residentes charlaban mientras miraban la mansión con sus luces encendidas por primera vez en mucho tiempo.
—Me siento como una celebridad.
Luke miró por la ventana a los residentes del pueblo que lo observaban con curiosidad. Incluso en el ejército, no podía evitar reírse de sí mismo por tener que convertirse en el protagonista de rumores y escándalos.
Su nueva casa era una mansión particularmente grandiosa teniendo en cuenta que una vez fue el hogar de la familia de un vizconde. Pero solo era un poco más grande que la casa en la que Luke se había alojado en la capital. Y detrás había un cultivo de flores. Por supuesto, en ese momento era una tierra estéril que no había sido tocada por manos humanas hace mucho tiempo, pero Luke planeaba esforzarse para cambiarla poco a poco.
Utilizó parte del dinero que había ahorrado mientras servía en el Ejército Imperial para comprar este lugar. Por supuesto, todavía le quedaba dinero suficiente para vivir cómodamente durante varios años, pero era inevitable que en algún momento se acabaría.
Incluso al ser transportado a un mundo de novela, una cosa que no cambiaría sería que la gente no puede vivir sin trabajar. El hecho de que haya dejado el Ejército no significaba que su vida había terminado. Fue solo el final de un capítulo de su vida y el comienzo del siguiente.
Incluso antes de retirarse, había estado pensando vagamente que necesitaba encontrar algo nuevo que hacer, ya que aún le quedaban incontables días de vida. Pero no tenía intención de trabajar tan duro como lo había hecho en el Ejército, tanto física como mentalmente.
Solo quería una vida sin trabajo duro, mudarse a un lugar con aire fresco y dedicarse a la agricultura tranquilamente.
Ese era el plan para la primera página del segundo capítulo de la vida de Luke.
Luke desempacó y colocó las herramientas mágicas que había comprado en la plaza en una pared. Colocó su dedo índice y envió energía mágica a través de él, haciendo que la habitación instantáneamente se iluminara. Había usado una de las herramientas para encender fuego.
No tenía experiencia en el cuidado de un jardín de flores. Por lo que podía entender por qué la gente del pueblo lo miraba con preocupación, pero a Luke realmente no le molestaba.
Porque Luke era capaz de manipular la magia libremente.
Luke tarareaba una melodía mientras colocaba artefactos mágicos por toda la casa. Tras terminar de organizar lo básico, salió de nuevo para comprar víveres e ingredientes adicionales. Pensaba empezar a trabajar en el jardín botánico solo después de convertir la casa en un lugar mínimamente habitable.
Cerró la puerta con llave y caminó sin prisa, cuando de pronto sintió una mirada clavada en él desde la distancia. Con instinto animal, giró la cabeza hacia la dirección de donde provenía esa presencia.
—¿Eh?
Para su sorpresa, reconoció un rostro a la vez extraño y familiar.