Pero Theo no continuó hablando inmediatamente. Cuando Luke empezó a notar que algo no iba bien, su voz grave resonó en sus oídos.
—Lo sé, pero no lo entiendo.
—¿Qué quieres decir?
Como no parecía un cumplido, Luke le preguntó con astucia.
—Pues lo que he dicho. Pero dejemos eso ahora. Quiero que me cuentes con detalle lo que ha dicho Pale sobre el monstruo.
—¿No te lo ha contado todo ya Pale?
Incluso se lo había repetido varias veces en medio del bosque.
Las características del monstruo y los puntos sospechosos que indicaban esas características.
Por muy tímido que fuera Pale, no era tonto, así que no podía haber sido insuficiente su explicación.
—Lo normal es escuchar a la parte interesada en la investigación. ¿Ya lo has olvidado?
Theo llevaba un rato sacando de quicio a Luke. ¿No dijo antes que parecía estar viviendo bien tras retirarse? Entonces era lógico que se estuviera divirtiendo ahora que había dejado el ejército.
Antes, cumplía los principios y las normas como si su vida dependiera de ellos, y si alguien infringía alguno de ellos, lo acosaban como si hubiera cometido un pecado mortal. Además, luchaba a diario contra monstruos feos y peligrosos, y si estallaba una guerra, la cosa se ponía aún más seria. Hasta que la situación se estabilizara, había que aguantar entre unos pocos días y varios meses comiendo y durmiendo en barracones directamente en el suelo, sin poder ni siquiera lavarse. Lo aguantaba con la única idea de llevar al tipo que tenía delante al final y convertirlo en Comandante.
Y ese tipo venía y lo primero que le decía era algo así. Luke quería golpearse a sí mismo por haber estado preocupado de si el chico lo estaba haciendo bien. No solo lo estaba haciendo muy bien, sino que no había cambiado en absoluto. Si alguien los viera ahora, nunca pensaría que hacía ocho meses que no se veían. De todos modos, ese tipo había venido por trabajo, así que lo mejor era responderle rápidamente y despacharlo.
—¿Por qué me miras así?
—Hm, tal y como le dije a Pale.
Luke le explicó todo con detalle, empezando por cómo había descubierto al monstruo en el bosque.
—Tú también lo viste, ¿no? Es raro encontrar un monstruo con tanto pelo aquí.
—No es raro, es casi imposible.
Theo, como de costumbre, rebatió las palabras de Luke.
—Bueno, en cualquier caso, el poder del monstruo en sí es similar al de un insecto rastrero, pero su capacidad para volverse transparente y mimetizarse con el entorno son especialmente preocupantes.
Aún quedaban muchas bestias no registradas en el Bestiario Imperial. Por eso, uno podría pensar que esa criatura simplemente no había sido catalogada, pero sus habilidades eran sospechosas. Además, diferían demasiado de las características típicas de los monstruos que aparecían en el Imperio.
—A simple vista, se nota que tiene habilidades especializadas en el reconocimiento.
Theo también parecía haber pensado lo mismo, por lo que no lo refutó.
—¿Hay alguna posibilidad de que un monstruo traído por contrabandistas haya escapado?
—Bueno, esa es una posibilidad.
—Entonces, me parece precipitado concluir que alguien soltó a este monstruo con fines de reconocimiento.
De repente, los rostros de ambos comenzaron a mostrar un entusiasmo inexplicable. Las voces de Theo y Luke sonaban más animadas de lo habitual. Era casi como si no estuvieran en el salón de la mansión de Luke, sino en la sala de reuniones del Ejército Imperial.
—Si es un intento de reconocimiento de otro país, no es nada bueno, pero se necesitan pruebas más precisas para llegar a esa conclusión.
Sin duda, lo que veían era sospechoso, pero no se podían descartar otras posibilidades. De hecho, era habitual que monstruos de bajo nivel entraran de contrabando desde otros países.
A menudo se escuchaba de nobles que codiciaban monstruos que, como el que Luke había capturado hoy, tenían un aspecto bastante adorable y al carecer de poder de combate no era necesario matarlos. Los nobles podían comprar y conseguir casi todo en este Imperio, por lo que ahora también desear monstruos no les era imposible.
Luke recordó un caso en el que había investigado a un Conde que había contrabandeado monstruos de bajo nivel como regalo de cumpleaños para su hija. Por supuesto, la posesión privada de monstruos era ilegal, salvo en casos especiales, y por eso el mercado de contrabando utilizaba métodos mucho más sofisticados.
Por la misma razón, se preguntaba si realmente habrían cometido el error de dejar escapar a un monstruo que habían traído. Pero tampoco era correcto descartar esa posibilidad.
—Estoy de acuerdo con eso.
De repente, una extraña sensación lo invadió.
—No, espera un momento.
Luke extendió la mano hacia Theo, que estaba bebiendo café tranquilamente, como para detenerlo.
—Tú debes encontrar esas pruebas. Ese es tu trabajo, ¿no?
Pero lo que realmente le parecía absurdo era por qué Theo insistía en interrogarlo y hacerle reflexionar bajo el pretexto de ‘tomar su declaración’. Sí, era cierto que él había descubierto y reportado al monstruo, pero cualquier ciudadano normal con solo reportarlo ya habría cumplido con su deber. Investigar las características del monstruo o explicar cada detalle sospechoso no era parte de sus obligaciones. Y ahora, por primera vez, comenzaba a parecerle extraño. ¿Por qué diablos Theo había ido hasta allí para presionarlo de esa manera?
—Si, como dices, el objetivo es realmente de reconocimiento, no es algo que se pueda pasar por alto. Es bastante grave. Por eso, quiero escuchar lo que tú, que lo has capturado directamente, tienes que decir.
Más tarde Luke se dio cuenta de que Theo y él habían intercambiado ideas y opiniones como si estuvieran en el ejército aunque, en ese momento, ni siquiera era consciente de ello. Pensaba que ocho meses era mucho tiempo, pero ¿aún no había perdido su espíritu militar?
—Luke. Por eso tengo una petición que hacerte.
—Aunque me da curiosidad saber qué es, no me lo digas. Me pone nervioso.
Luke cerró los ojos y se tapó los oídos intentando no escuchar. Al ver esa expresión, Theo esbozó una leve sonrisa.
—De acuerdo. No te lo diré.
—¿En serio?
Luke bajó las manos con las que se tapaba los oídos, con una expresión que parecía decir: “¿Por qué escuchas todo lo que te dicen los demás?”
—Me gustaría que me ayudaras a investigar este caso.
Ah, dijo que no lo diría, pero Luke cayó en la sucia trampa de Theo.
—Vine a Caelum por otro asunto, pero este caso también me preocupa. Por eso quiero investigarlo yo mismo.
—Aquí hay soldados. Hazlo con ellos.
—Por supuesto, también pienso pedir la ayuda necesaria a los miembros de esta Rama. Sin embargo ellos tienen su trabajo, así que es difícil pedirles que cooperen con la investigación que llevo a cabo por mi cuenta.
Qué amor tan conmovedor por sus subordinados.
—Lo siento, pero ¿te das cuenta de que soy un ciudadano común? Ya no soy militar.
Por la misma razón Luke no entendía por qué Theo seguía insistiéndole a un pobre ciudadano que ya ni siquiera era parte del Ejército.
—Cómo fuiste el primero en descubrir a este monstruo, creo que debes cooperar hasta cierto punto.
—¿Dirías lo mismo si el primero en descubrirlo hubiera sido ese borracho al que echaste antes?
Theo tenía la costumbre de callarse cuando estaba en desventaja o no tenía nada que decir. Por supuesto, como rara vez se encontraba en situaciones desfavorables, los demás soldados no conocían bien ese hábito. Ni siquiera Philip, el famoso fanático de Theo. Ahora, con los labios inmóviles y la mirada perdida, tenía esa expresión en el rostro.
—Te lo estoy pidiendo con educación.
—La educación aquí murió hace tiempo.
—Y tu tono se ha vuelto aún más grosero.
Theo entrecerró los ojos y miró a Luke con ira, pero este siguió sin ceder. Su actitud de negarse rotundamente se reflejaba claramente en su cuerpo.
—Si mi petición no surte efecto, no dudaré en recurrir a otros métodos.
—Sí, adelante. Haz lo que quieras, Comandante.
Cuando Luke añadió con sarcasmo el título de Comandante, Theo se estremeció. Su expresión cambió sutilmente.
—…Repite lo que acabas de decir.
—¿Eh?
Luke retrocedió instintivamente, pensando que tal vez se había enfadado. ¿Acaso iba a recurrir de repente a la fuerza?
—¿Haz lo que quieras…?
Luke, que no quería que se derrumbara la casa, repitió lo que acababa de decir, tal y como le había ordenado Theo.
—Eso no.
Ante el repentino acertijo, Luke se quedó mirando al vacío, sumido en sus pensamientos.
—Ah, ¿no?
Theo negó con la cabeza, como si eso tampoco fuera. Entonces solo quedaba una opción.
—¿Comandante?
Las pupilas de Theo se dilataron por un instante. Inmediatamente después, se tapó la boca con la mano, como si estuviera pensando en algo. ¿Por qué se comporta así? ¿Le dolía algo? ¿O tal vez se había enfadado porque, ahora que ya no era un soldado, lo llamó «Comandante»? Pero Theo no era tan mezquino.
—Bueno, en fin, volviendo al tema…
Luke, para evitar que las chispas del conflicto saltaran hacia él, cambió de tema con rapidez.
—Por mucho que me lo pidas, no pienso ayudarte.
Dicho esto, Luke se levantó de su asiento y le dijo que se marchara. En ese momento, Theo, que había estado actuando de forma extraña, recuperó la compostura y cambió de expresión.
—Por cierto, Luke, ¿oíste eso?
—¿Qué?
—Lo del «mercenario sin rostro» que anda por esta zona últimamente.
—…
—De hecho, he venido a investigar sobre ese tipo.
Luke tragó saliva lentamente. Tranquilo. Theo dijo que había venido a investigar, así que aún no sabía que se trataba de él. No pasaría nada si se enterara, pero no tenía ninguna intención de volver a involucrarse con Theo.
¿Acaso en las secuelas de las novelas el protagonista y el villano siguen juntos hasta el final? En la mayoría de este tipo solía ser así…
[El villano tal y tal no llegó a ser Comandante, fue expulsado y se retiró a vivir en un pueblo rural, donde pasó el resto de su vida en soledad, sin que nadie lo reconociera].
Eso era lo habitual.
—Lo sé. Últimamente, eso ha causado cierto revuelo en el pueblo.
Como Luke ya había sido descubierto por Pale, le resultaba más fácil mentir con naturalidad.
—¿No sabes nada al respecto? Dicen que el monstruo que él derrotó por primera vez apareció en este pueblo.
Fue Luke quien derrotó al monstruo y quién inventó a un personaje ficticio llamado Sebastián, mientras fingía ser un testigo normal frente a Calón.
—Yo estaba muy ocupado con la mudanza por aquel entonces. No estaba en el pueblo cuando apareció el monstruo, así que no sé mucho al respecto.
Luke se encogió de hombros. Por más que lo pensara, era una actuación magistral. Parecía que poco a poco estaba recuperando su habilidad para interpretar papeles de villano en el Ejército.
Theo miró fijamente a Luke sin decir nada. Entre los dos se estaba creando una atmósfera sutil.
—Entendido.
Pero fue Theo quien apartó la mirada primero.
—Sí. Cuídate y ve con cuidado.
Pensando que todo había terminado, gritó «¡Hurra!» por dentro.
—Por cierto, ¿tienes alguna habitación libre?
Fue entonces cuando escuchó esas impactantes palabras.
—Este lugar es grande, así que creo que sí.
Theo levantó la cabeza y miró a su alrededor sin motivo aparente.
Luke sintió que hoy había recibido varios golpes de ese tipo.
—¿Y para qué la quieres?
—Para quedarme a dormir.
¿Por qué demonios haría eso? La expresión de Luke se distorsionó poco a poco, volviéndose indescifrable.