—…Parece que hay tiempo de sobra.
Tras un momento de silencio, de su boca salió una voz con un deje de frialdad. Calon entonces se sobresaltó. Eso era justo lo que Luke siempre había considerado el peor defecto de Theo. Muy ocasionalmente, cuando algo le molestaba, en lugar de mostrar sus emociones directamente, las expresaba de forma indirecta, haciendo que los demás se sintieran incómodos.
Aunque él ya no era un soldado ni su subordinado, la persona a su lado sí lo era. ¿Cómo no iba a sentirse aterrado ante el comentario implícito de su superior que en pocas palabras significaba: “¿Estás holgazaneando en lugar de trabajar?”.
—Lo siento. Entro ahora.
Calon entró en la sala de interrogatorios con el cuerpo tenso y en una postura militarmente correcta. Luke pudo entender un poco cómo se sentía. Era natural sentir miedo cuando alguien que usualmente te trata con calidez humana de repente desprende un aura tan gélida. Dicen que da más miedo alguien que es amable 364 días al año y solo un día cambia radicalmente, que alguien que está enojado los 365 días.
—Mmm.
Normalmente, habría dicho algo, pero Luke simplemente tosió torpemente y pasó junto a Theo para entrar. Ver el rostro del hombre le trajo recuerdos de lo que había oído antes en el pasillo. Luke intentó ignorar las miradas fijas que lo observaban mientras caminaba.
Cuando Luke también entró, la puerta se cerró de nuevo. El interior de la sala de interrogatorios era, como esperaba, extremadamente oscuro. De no ser por esa pequeña lámpara sobre la mesa, quizás habrían sido devorados por la oscuridad sin poder dar un solo paso.
Y frente a esa lámpara, sentado estaba ese invocador, cuya cara resultaba vagamente familiar pero no del todo. Ahora notó que sobre la mesa no solo había una lámpara. En una pequeña prisión cuadrada, enrejada con barrotes, estaba la bestia peluda.
Pensando que todos los involucrados, humanos y bestias, estaban finalmente reunidos, Luke caminó hacia su asiento. Pero al notar su presencia, el invocador y la bestia reaccionaron de manera idéntica: se sobresaltaron y comenzaron a mover los ojos nerviosamente, como si estuvieran aterrados.
—Qué pasó.
Al lanzarles esas palabras con disgusto, incluso emitieron un grito ahogado e intentaron retroceder. Entonces, tanto Calon como Theo los miraron alternativamente con expresión de perplejidad.
Para el invocador, Luke no podía verse más que como un asesino psicópata. El miedo tiene la peculiaridad de grabarse profundamente en el cuerpo humano, y una vez impregnado, no se desprende fácilmente, haciendo reaccionar al instante ante quien lo causó.
La última persona con la que luchó antes de ser capturado fue Luke, y en ese proceso se enfrentó a un rostro que, incluso en un momento crítico en el que no podía usar una mano, abría los ojos desmesuradamente sin vacilar para atraparlo. En esa cara obsesionada con atrapar a su oponente a toda costa fluía, o más que eso, rebosaba locura. El terror de que lo persiguiera hasta los confines del infierno se grabó en su cuerpo en ese instante.
—Pequeño pedazo de mierda, granuja.
Luke se rio entre dientes, como si también lo hubiera notado. Aunque no le gustó mucho que el peludo a su lado también estuviera tan sorprendido.
—¿Entonces ahora lo entiendes? —Luke arrastró lentamente la silla frente a él y se sentó. —Si me lo propongo, puedo hacerte cualquier cosa.
—Hic…
—Así que deberás cooperar en la investigación sin una pizca de mentira.
Theo solo dejó escapar un pequeño suspiro y no reprendió el tono amenazante de Luke. Simplemente se sentó en silencio en la silla contigua. La posición de Calon estaba detrás del tipo. Aunque habían restringido su magia y movimientos con esposas, era para vigilarlo por si intentaba algún movimiento.
—Sabes, no tengo mucha paciencia.
Luke extendió la mano izquierda y agarró la mano del mago, que descansaba sobre la mesa. La mano esposada tembló con fuerza.
—Estoy intentando con todas mis fuerzas no aplastarte la mano. ¿Podrías cooperar, por favor? ¿Sí? —preguntó de nuevo sonriente. Él, como hechizado, asintió con la cabeza. Aunque en la oscuridad no se veía bien, parecía que unas lágrimas asomaban en sus ojos.
—Comandante.
Calon le pasó un documento que sostenía desde atrás. En él figuraban los datos básicos del invocador: nombre, edad, etc. Parecía que habían realizado una investigación preliminar antes de traerlo a la sala de interrogatorios.
El invocador se llamaba Benji y era hombre. Era solo un documento con información personal, así que pensó que no necesitaría mirarlo si ya conocía su nombre. Pero Luke abrió mucho los ojos al ver algo que llamó su atención.
—¿Diecisiete años?
No pudo evitar sorprenderse por la edad del tipo que claramente no era un adulto. Tenía la mitad de la cara oscurecida, así que al principio no lo notó, pero al saber su edad, se dio cuenta de que parecía un poco joven.
—A los diecisiete, deberías estar comiendo la comida de tu madre en casa y coloreando. ¿Por qué cometer un delito?
—Luke, ¿qué hacías tú cuando tenías diecisiete años?
—Ahora lo importante no es lo que yo hacía, ¿no?
Luke lanzó un reproche a Theo, quien nuevamente preguntaba algo fuera de lugar. Calon, que escuchaba la conversación desde atrás, se estremeció ligeramente sin ser visto.
—Entonces escucharé tu respuesta después.
—No, ¿qué estás diciendo?
—Benji.
Theo, que había desviado la mirada de Luke, volvió a centrarse en su oponente. Benji levantó la vista al oír su nombre. Mirándolo así, parecía un niño normal.
—Preguntaré directamente. ¿Eres ‘Nox’?”
Quien se sorprendió por las palabras de Theo no fue solo Benji. Luke y Calon también lo miraron con rostros asombrados.
—Theo, espera. ¿Por qué Nox de repente? Pero eso es solo una historia.
Existe una historia que todos los magos, sin excepción, conocen.
Hace mucho tiempo, un nuevo poder llamado magia apareció en este mundo y comenzó a surgir la existencia de magos que podían usarlo.
Los magos, con su poder especial, salvaban personas y lideraban la realización de la justicia, pero en cierto momento comenzaron a aparecer aquellos que usaban su poder de manera impía. Ellos oprimían a la gente, provocaban guerras y se ponían al frente del mal. Se hacían llamar “Nox”.
Era un cuento tan común como cualquier otro: cuando el número de quienes se unían a organizaciones malvadas aumentaba y el equilibrio del mundo estaba a punto de colapsar, apareció un mago increíblemente fuerte que los exterminó a todos e hizo desaparecer toda magia impía del mundo.
Algunos magos creen que la historia es cierta, mientras que otros la descartan como una historia ficticia transmitida de generación en generación para evitar que los magos tengan malas intenciones debido a su gran poder.
—En esta era de creciente poder mágico, pocos manejan magia impura. Pero eso no significa que no haya ninguno. Luke, lo sabes, ¿verdad?
—Es cierto, pero…
Durante su tiempo en el Ejército, Luke capturó a varios usuarios de aquella magia. Entre ellos, se encontraban casos en los que usaban la magia para maldecir a quienes querían matar o formaban pequeñas organizaciones para gestionar el mercado negro.
Además, Luke sabía mejor que nadie que el hombre sentado frente a él usaba su magia impura para manipular a los monstruos y bestias. Gracias a eso, su mano derecha también sufrió las consecuencias.
—Pero ¿no es exagerado pensar que es un Nox como el de la historia?
Era una organización cuya existencia era desconocida desde el principio.
—Yo tampoco creo que sea exactamente la organización de la historia. Pero ya es un hecho confirmado que se están moviendo de manera organizada.
El invocador de la vez en la guerra contra Membern. Y ahora Benji frente a ellos. Él se había referido al que se unió a Membern como “compañero”.
—Pero, Comandante, ¿no ha habido varios casos de tipos que usan magia impura actuando de manera organizada?
—Sí. Pero lo único que hicieron fue perjudicar a unas cuantas personas y jugar en el mercado negro. Unirse a Membern y participar en una guerra entre naciones es otra cosa.
Su participación en un asunto nacional fue ciertamente inédita. Además, se dice que quienes se hacían llamar Nox eran hábiles para sembrar la discordia entre las naciones.
—Además, hay una razón más por la que sospecho.
—¿Cuál?
—Invocación.
Theo golpeó ligeramente la mesa. Mientras ellos conversaban, Benji permanecía con la boca firmemente cerrada.
—¿Qué tiene la invocación?
Aunque era una magia rara poco usada hoy en día, no parecía haber nada particularmente extraño en ello.
—Existe la teoría de que la magia de invocación fue creada por la organización Nox.
—…¿Qué?
—Para ser exacto, la magia de invocación fue creada desde el principio basándose en magia impura.
Luke abrió la boca atónito. Normalmente, el origen de una técnica o magia no era muy relevante para su uso mismo. Si hay ropa bonita, te la pones; si hay comida deliciosa, te la comes. Es algo natural. Así como la gente satisface sus necesidades básicas sin pensar profundamente en cómo se hizo esa ropa, desde cuándo existe o cuál es el origen de los ingredientes, lo mismo aplicaba aquí.
Además, no se conocían muchos datos sobre el origen de aquella habilidad.
—Theo, sabes mucho.
Las cejas de Theo se movieron un poco cuando Luke expresó su admiración pura.
—No realmente. Solo lo vi en un libro que leí con interés durante mi época de cadete.
Es decir, la gente común normalmente no se interesa por esas cosas. Luke recordó naturalmente el pasado. Durante su época como cadete, después de los exámenes, mientras todos salían a divertirse, él vio varias veces a Theo encerrado en la gran biblioteca del campus, leyendo libros insulsos día y noche.
—Sin duda, hay muchas cosas que encajan bien, aunque sean coincidencias.
Calon asintió, aparentemente convencido. Luke volvió la mirada hacia Benji, quien, por naturaleza, guardaba silencio. Quería decirle que al menos hablara si tenía boca, pero ahora que sabía su edad, se sentía mal por ser tan agresivo.
—M-mi colega…
Fue entonces cuando Benji habló por primera vez.