Ambos se sumergieron aún más en la excitación mientras compartían un beso profundo.
—Ya puedo meterlo, ¿verdad? —suplicó Luke mientras succionaba los labios de Theo y, sujetando su miembro, lo alineaba con la entrada. En cuanto el glande rozó la apertura, una sensación eléctrica recorrió todo su cuerpo.
—Luke, espera, ah… Yo lo haré.
Sin embargo, Luke hizo caso omiso y bajó la cadera lentamente. Sus labios temblaron ante la sensación de las paredes internas siendo presionadas mientras él se abría paso hacia el interior. Sentía que penetraba mucho más profundo que la primera vez.
—Theo, rápido…
—Ah…
Theo, incapaz de resistirse a sus súplicas, comenzó a mover la cadera de forma circular y densa. Al presionar y frotar con lentitud el punto de placer de Luke, un gemido dulce y delicado escapó de su boca.
—Hng… ah.
Aferrado con fuerza al cuello de Theo, Luke movió su cadera por instinto. Theo sujetó el pecho de Luke mientras mordisqueaba y succionaba uno de sus pezones; ante eso, las paredes internas se contrajeron aún más, provocando una presión placentera.
—Theo.
—Dime.
—Ah… te extrañé.
Tan pronto como esa voz baja rozó su oído, Theo tumbó a Luke bruscamente sobre la cama. Luego, apoyando ambas manos a los lados del rostro de Luke, comenzó a embestir con fuerza.
—¡Aaah…!
—Yo también… ¡Ngh…! …Luke, yo también te extrañé.
Theo hundió su rostro en el cuello de Luke. Anhelaba ese aroma, ese calor… todo. Aunque fue poco tiempo, ese inmenso vacío que le hacía no querer separarse nunca más se desvanecía ahora, derritiéndose por completo al estar en contacto con Luke.
Theo lo abrazó como si fuera a romperlo y comenzó a penetrar sus paredes internas de forma urgente y ruda. La sensación de la carne adhiriéndose de forma elástica a él hacía que sus sentidos se nublaran.
Su visión se llenaba de destellos de aquel cabello plateado. Esos hermosos ojos castaños vacilaban mientras lo reflejaban únicamente a él.
—Te quiero, Luke.
Theo unió sus labios a los de él, transmitiéndole todo su afecto.
Así continuó aquella larga, larga noche.
* * *
Todos los miembros de la delegación, incluyendo a la brigada especial enviada a Wellharun, la 7ª. División, el Comandante Theo y el Ministro de Asuntos Exteriores, regresaron sanos y salvos a Heinern sin que faltara ni uno solo.
Se rumoreaba por todas partes que el Ministro de Asuntos Exteriores, quien había estado cautivo mientras Luke luchaba contra Felix, fue rescatado por los miembros de la 7ª. División que irrumpieron en Wellharun y, desde entonces, no paraba de elogiar al Ejército Imperial.
Al escuchar eso, Luke pensó que el Ministro era una persona realmente fácil de leer.
—Señor Luke, he preparado unos postres, ¿le gustaría probarlos?
Gwen se dirigió a Luke, quien estaba acariciando a Monnet en la sala de estar.
—Se lo agradecería mucho.
Tras regresar sano y salvo a Heinern, Luke se alojaba nuevamente en el Ducado de Redrik. Al principio, cuando llegó a este lugar, se sentía sumamente incómodo; pero al volver de Wellharun, en cuanto se acostó en su dormitorio asignado en el Ducado, durmió profundamente como si estuviera muerto.
Le daba risa pensar que, casi sin darse cuenta, este lugar se había vuelto confortable para él.
Poco después, Gwen entró en la sala con una tarta decorada con frutas de aspecto delicioso. Venía acompañada de un té negro que combinaba a la perfección, y pronto un aroma fragante se extendió por toda la habitación.
Al aparecer la comida, los ojos de Monnet brillaron intensamente.
—Monnet, tú no puedes.
Sin embargo, debido a que Luke notó su intención de inmediato, el dulce intento de Monnet fue frustrado.
—Monnet lloró mucho mientras usted estaba fuera, señor Luke.
—Theo me contó.
Al acariciar suavemente su pelaje, Monnet comenzó a ronronear y a retorcer su cuerpo de un lado a otro. Al pensar que, en el fondo, Monnet lo había buscado y esperado, Luke sintió que su afecto por él brotaba con más fuerza que antes.
—Además, el Joven Duque también ha regresado a la mansión.
Gwen sonrió cubriéndose ligeramente la boca. Luke tragó saliva, sintiendo un poco de vergüenza, pues creía saber exactamente a qué se refería.
Según había oído, mientras él estaba en Wellharun, Theo había vuelto a comer y dormir en el Cuartel General del Ejército Imperial, tal como hacía antes. Sin embargo, en cuanto Luke regresó, Theo empacó sus cosas y volvió a la mansión de inmediato; así que no era de extrañar que Gwen lo mirara de esa manera.
Empezaba a sospechar que no solo Gwen, sino también los demás empleados de la mansión, ya intuían vagamente la naturaleza de su relación con Theo.
—Soy yo quien tiene que disculparse por ser una carga cada vez. Siento que solo les doy más trabajo.
—¿Cómo puede decir eso? Al contrario, a mí me gusta que haya más gente en la mansión.
Las palabras de Gwen rebosaban sinceridad. Mientras vivía en esta mansión, Luke se había dado cuenta de que todos, desde Gwen hasta el resto del servicio, eran personas amables y diligentes. Llegó a pensar que Theo creció como alguien tan íntegro y honesto precisamente por haber sido criado en un entorno así.
—Puede quedarse aquí todo el tiempo que desee, tanto como quiera. Así que, de ahora en adelante, le ruego que cuide bien de nuestro joven señor.
Gwen, que solía referirse a Theo con el título de “Joven Duque”, utilizó esta vez palabras poco comunes: “joven señor”. No estaba haciendo una petición como el mayordomo de la Familia Redrik, sino como un adulto que apreciaba profundamente a Theo.
—Por supuesto.
Cuando Luke asintió con una sonrisa dispuesta, Gwen le dio las gracias y se retiró para darle privacidad.
Mientras comía la tarta, Luke se sumió nuevamente en sus pensamientos. Apoyó la espalda profundamente en el sofá mientras disfrutaba del dulzor que inundaba su boca. Entonces, Monnet se subió a su regazo como si hubiera estado esperando ese momento.
—”De ahora en adelante”, eh…
Su masticar se volvió lento gradualmente. Luke se quedó mirando el alto techo con la mirada perdida, sumido en sus pensamientos durante un buen rato.
* * *
Theo regresó a la mansión casi a medianoche. Aunque el asunto de Wellharun se había resuelto, el procesamiento posterior aún no terminaba. Arrastrando su cuerpo exhausto, el lugar al que se dirigió Theo no fue su propio dormitorio ni el baño, sino la habitación de Luke.
Pensó que a estas horas ya estaría dormido, así que su intención era solo echarle un vistazo a su rostro. Sin embargo, al abrir la puerta, una luz tenue se filtró desde el interior.
—Ah, Theo.
Luke, quien Theo pensaba que estaría durmiendo, estaba sentado frente a la mesa leyendo un libro.
—¿No te has dormido?
—No tenía sueño. ¿Y tal vez también estaba esperándote?
Theo se acercó a Luke con una leve sonrisa. Grabando en su memoria aquel rostro hermoso, y como hacía cada día, le dio un ligero beso en la frente.
—Fui a la biblioteca de la mansión y traje algunos libros que parecían interesantes, pero ninguno es divertido.
Theo echó un vistazo a la portada del libro que Luke ojeaba, de forma natural. A su lado, Luke se quejó preguntándole cómo es que él había podido leer tantos libros.
—Este libro se vuelve interesante a medida que avanzas hacia el final. Intenta leerlo con paciencia.
—Hoy también estuviste agobiado por el trabajo, ¿verdad?
—Bueno, como siempre.
Además de sus tareas como Comandante, Theo seguía asumiendo la responsabilidad del equipo de investigación para concluir el caso. No terminaba simplemente con capturar al culpable y descubrir los detalles internos; todo debía quedar registrado y, dado que había procedimientos que seguir obligatoriamente, el trabajo restante relacionado con Nox era una montaña interminable.
—¿Enviaron a los chicos a la prisión?
—Sí.
Felix no fue el único trasladado desde Wellharun. Dado que Wellharun cedió toda la autoridad del caso a Heinern, también trajeron a los jóvenes que operaban bajo el cargo de líderes de acción en Nox.
Ellos fueron trasladados a la misma prisión donde se encontraban Benji y Hays. Theo explicó que Felix estaba recluido en una celda de aislamiento bajo una vigilancia más estricta. Probablemente permanecería allí hasta que el Palacio Imperial tomara alguna medida.
—Dijiste que Su Majestad dio la orden personalmente, ¿verdad? Que trajeran a Felix al Imperio sin falta.
—Así es. Sin reprenderme demasiado por mis acciones, ordenó que asegurara la custodia de Felix a toda costa.
Además, incluso después del regreso de Theo, Cedric no le pidió cuentas por haber liderado al ejército hacia Wellharun sin autorización. Era una disposición algo desconcertante, ya que Theo esperaba que surgieran críticas desde el Palacio.
—¿En qué estará pensando Su Majestad…? ¿Tendrá algo que ver con esos eruditos de Sahar?
Luke también había escuchado toda la historia de boca de Theo justo después de despertar. El relato de una vida entrelazada por la desgracia de un hombre.
Cuando se enfrentó a Felix, no pensó que su único motor fuera simplemente el deseo de venganza por la conquista de su patria, pero aun así fue sorprendente. Jamás imaginó que, además de haber sido capturado por los eruditos de Sahar y haber sufrido cosas terribles, hubiera obtenido maná de forma artificial.
—Es realmente difícil predecir lo que ese hombre está pensando.
—Estoy de acuerdo.
—Ah, y Luke. Tengo algo que decirte.
Theo estiró la mano y entrelazó la suya con la de Luke.
—Miles Kallus ha sido destituido de su cargo como Capitán.
—¿Eh? ¿Qué dijiste?
Los ojos de Luke se abrieron de par en par. Era una noticia tan sorprendente que el sueño que le provocaba aquel libro aburrido se desvaneció por completo. Después de todo, no era para menos sorprenderse si de pronto destituían a un Capitán que estaba ejerciendo su cargo.
—Ya lo sé todo. La verdad sobre el incidente de la malversación de suministros.
—¿Cómo supiste eso…?
—Escuché por casualidad tu conversación con Miles cuando regresaste temporalmente al ejército. Desde entonces tuve el presentimiento de que algo andaba mal, y supe la verdad en detalle después de llamar a Pale para interrogarlo.
—Pale terminó rompiendo su promesa conmigo, por lo visto.
Luke sacudió la cabeza al recordar aquel rostro tan dócil.
—No seas duro con él; simplemente confesó porque yo se lo ordené.
—Entonces, ¿qué pasó con Miles?
—Aunque era un caso ya cerrado, una vez que lo supe, no podía dejarlo pasar. Por tu bien.
Tal como Theo había mencionado en aquel duelo pasado con Miles, una vez pasada la crisis nacional, hizo pública la verdad sobre la malversación. El ejército se sumió en un caos. No solo se reveló que la persona señalada como culpable y blanco de todas las críticas había sido en realidad víctima de una calumnia, sino que el caso se había cerrado porque esa misma persona protegió a Pale aceptando los cargos.
Al revelar la verdad, Theo convocó de inmediato un juicio bajo su autoridad como Comandante para castigar a Miles.
Más de la mitad de los capitanes estuvieron de acuerdo con su destitución. Miles suplicó clemencia entre lágrimas apelando a las emociones, pero Theo fue implacable. Dado que el delito de no solo malversar suministros, sino también amenazar y poner en apuros a un subordinado para luego calumniar a un colega, era sumamente grave, fue degradado de Capitán a soldado de rango inferior.
Normalmente, lo habitual habría sido darle la baja forzosa y expulsarlo del Ejército Imperial, pero Theo optó por la degradación. Consideró que, para alguien con una personalidad tan orgullosa como la de Miles, eso sería un castigo mucho más apropiado que simplemente echarlo.
—Ya veo… Bueno, no es que tuviera intención de defenderlo, pero ahora que ha pasado, me queda un sabor agridulce.
—No tienes por qué pensar de esa manera. Al contrario, me siento aliviado de haber podido aclarar por fin los malentendidos que había sobre ti.
La cálida mano de Theo rozó la mejilla de Luke. Ante esa calidez, la comisura de los labios de Luke se elevó de forma natural. Pensó que Theo, tras conocer la verdad sobre la malversación de suministros, le preguntaría por qué había actuado así en aquel entonces; pero él se limitó a sonreírle con dulzura, como si lo comprendiera todo perfectamente.
—Y hay una cosa más que debo decirte.